Ensayos Literarios

Mario Vargas o el Escribidor: Errores de Construcción.

(Julio Carmona)
Fuente Blog Creación Heroica.

García Márquez, testimonio de la comunidad y el individuo. Parte dos y última.

(Roque Ramírez Cueva)

García Márquez: Crónica de la Soledad y de los Amores Sempiternos.

(Roque Ramírez Cueva)
El verano de 1982 en los patios de La Cantuta –Universidad de Educación- los maestros y estudiantes comentaban una novela que los tenía encandilados. No olvidaré como, observando bajo la sombra del romántico guarango, los jóvenes sin moño y con él leían entusiastas las páginas de un libro que los hacía sonreír de vez en cuando, sin manifestar tedio alguno ni cansancio, y, a pesar de los conjuntos dispares formados entre ellos, todos comentaban las ocurrencias y sucesos del clan de los Buendía, la fundación de un pueblo salido de la leyenda.

Confesiones de Tamara Fiol ¿un novelón indigesto?*

(Julio Carmona)

EN SU LIBRO DE ENSAYOS La invención novelesca, Miguel Gutiérrez escribió lo siguiente: «En general, los amigos —me refiero a los amigos del gremio— no se sienten felices cuando tú publicas. Cuando publiqué Hombres de caminos me sentí como ante un Tribunal. Con el dedo acusador uno de los amigos me dijo: “¡Has imitado a Faulkner!”. Otro: “Lástima. El tema del bandolerismo daba para una novela mayor”. Un tercero: “¡Qué descuidado eres con el lenguaje, Miguel!”.» (B-2008-a: 159).1

Poemas Concisos: una explicación.

(Winston Orrillo)

Mi nuevo libro no es una sorpresa estilística, porque, desde hace más de cincuenta años, cuando comienza mi obra poética, asomaba la concisión como virtud y desiderátum. Ella permitía el humor, el amor, la filosofía y, siempre, la concepión política del mundo.
He aquí algunas muestras de aquéllas, ya lejanas pero siempre actuales, porque la poesía, es para siempre:
De entonces:

"Mi mujer/tiene/dientes de leche/ todavía". ...
tu sexo/ que huele a mandarinas". ...
"El amor: una vieja inscripción/ pintada/ en una vieja pared/ pero con sangre"...

Más del Escribidor: Tema del Autor y el Narrador.

(Julio Carmona)

HAY QUE DESLINDAR UN HECHO PUNTUAL: que si los yerros acusados no pertenecieran al «narrador serio» (como evidentemente lo son) sino a un “narrador loco” o a los personajes, entonces se podría admitir su validez o verosimilitud. Tal es el caso de las escenas “elaboradas” por Pedro Camacho, el escribidor de La tía Julia... En el Capítulo X de esta novela (no olvidemos que los capítulos pares corresponden a las historias de Pedro Camacho que van paralelas a los capítulos impares del «narrador serio») se dice de uno de los personajes de Camacho: