Dijo Cristina que Clarín y La Nación pasaron al "estadio de la histeria y la paranoia mediática"

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La Presidenta aseguró hoy que ambos matutinos "tienen todo el derecho a decir, a criticar, pero ya pasaron a otro estadio, de la histeria y paranoica mediática, de inventar, de difamar", al aludir a la nota de La Nación que puso en duda su detención en 1976.

México: Frente a la violencia del gobierno y los empresarios contra mineros y electricistas, éstos responden con paz

(Pedro Echeverría V.)

LOS DOCE REQUISITOS PARA EL BUEN VIVIR

El doctor Hugo Salinas ha propuesto un conjunto de medidas para superar los problemas de la pobreza y el subdesarrollo en su libro Progreso y Bienestar. Los lectores de todo el mundo pueden obtener el libro de nuestras páginas (virtuales) desde
http://www.redaccionpopular.com/content/progreso-y-bienestar

LOS ARGENTINOS SIN NOMBRE

(Jorge Rachid)

El título sin dudas puede llamar a confusión si lo enfocamos desde la lógica de todos los días. Todos tenemos nombres y apellidos que nos identifican, excepto cuando esos nombres y apellidos son trabajadores y sufren algún infortunio laboral, llamado eufemísticamente “accidente”, ya que la prensa mediática –cuando los refleja– sólo los nombra por el genérico “operarios” u “obreros”.

El poder para el pueblo, de John Lennon

Tariq Alí*

Las observaciones de Maurice Hindle ( 'Response', The Guardian, 2 febrero ) plantean algunas interesantes cuestiones sobre la política de John Lennon . Para el recuerdo, puede ser útil señalar que fue Lennon quien nos llamó y quería una conversación, un año después del intercambio que hubo en 1969 acerca del álbum de los Beatles Revolution en la [revista] "ultraizquierdista" Black Dwarf (enano negro). Nos reunimos un puñado de veces antes de la entrevista que Robin Blackburn y yo le hicimos para la todavía más "ultraizquierdista" Red Mole (topo rojo).

DIALÉCTICA, un poema de Gustavo Adolfo Benites Jara

Pero abajo, en el río
está la mujer que amo.
Lava mi camisa. Me dice:
¿Por qué nunca puedo
lavar tus lágrimas? La veo.
Tiene el gesto grave y dulce.
Acaricio sus cabellos.
La sombra del níspero cae
sobre su pequeña frente
y pone cierto atardecer
en sus mejillas.
Ella siempre me espera,
porque sabe que siempre
estoy lejos y que cuando
la contemplo, veo dibujada
mi soledad en las líneas
de sus manos o cuando me voy
picoteo sus pupilas con mis
cabellos ajados por el Tedio.
Pero ella sabe que la amo.
Y me ama y me espera.
Sabe que volveré y que si me quedo