DIVINA MELODÍA

Un poema de Rosina Valcarcel

(a Sandro Chiri)

Recuerdas amigo mío la ebria torre de marfil

Y las ahumadas paredes de San Marcos

Qué resplandor qué palidez miserable.

La tarde abre su puerta

Mientras tocas saxofón sin calcular una palabra

Hoy no es temprano

Se nos va la vida como aquel marinero

Qué nos queda en el puerto

Sólo amarte mientras se mueve el mar

10 marzo de 2010.

José María Pasquini Durán

Homenaje a José María Pasquini Durán (foto), periodista fallecido poco después de tipearse la siguiente nota. A continuación un reportaje al mismo.
por Lidia Fagale*

Sí, es cierto algunas palabras siguen siendo vida y no hay muerte que aguante la fuerza de las ideas. Al momento de escribir estas líneas , “el negro” José María Pasquini Durán se resiste a irse definitivamente de todos los que lo conocimos y leímos. Su legado de medio siglo de narraciones periodisticas –paradigma de calidad-no se desvanece sólo en el recuerdo.

Dijo Cristina que Clarín y La Nación pasaron al "estadio de la histeria y la paranoia mediática"

Capital Federal (Agencia Paco Urondo) La Presidenta aseguró hoy que ambos matutinos "tienen todo el derecho a decir, a criticar, pero ya pasaron a otro estadio, de la histeria y paranoica mediática, de inventar, de difamar", al aludir a la nota de La Nación que puso en duda su detención en 1976.

México: Frente a la violencia del gobierno y los empresarios contra mineros y electricistas, éstos responden con paz

(Pedro Echeverría V.)

LOS DOCE REQUISITOS PARA EL BUEN VIVIR

El doctor Hugo Salinas ha propuesto un conjunto de medidas para superar los problemas de la pobreza y el subdesarrollo en su libro Progreso y Bienestar. Los lectores de todo el mundo pueden obtener el libro de nuestras páginas (virtuales) desde
http://www.redaccionpopular.com/content/progreso-y-bienestar

LOS ARGENTINOS SIN NOMBRE

(Jorge Rachid)

El título sin dudas puede llamar a confusión si lo enfocamos desde la lógica de todos los días. Todos tenemos nombres y apellidos que nos identifican, excepto cuando esos nombres y apellidos son trabajadores y sufren algún infortunio laboral, llamado eufemísticamente “accidente”, ya que la prensa mediática –cuando los refleja– sólo los nombra por el genérico “operarios” u “obreros”.