1945-17 de octubre-2011: el nacimiento del peronismo (varias notas)

1945 17 de Octubre 2011

“Era el subsuelo de la patria sublevado”
Ante la presión de los grupos dominantes civiles y militares el Coronel Perón se vio obligado a renunciar a los cargos que tenía en el Gobierno de Parrel. La oligarquía argentina y la embajada norteamericana no contenta con la renuncia, detienen a Perón y lo envían como prisionero a la Isla de Martín García.
La compañera Evita, la C. G. T. y los trabajadores argentinos se movilizan pidiendo su libertad y el mantenimiento de todas las conquistas sociales y obreras obtenidas desde la gestión de Perón al frente de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social y convocan a un paro general para el 18 de Octubre.
El sol caía a plomo aquel miércoles 17de Octubre cuando las primeras columnas obreras comenzaron a llegar a Plaza de Mayo. Era el comienzo de un nuevo capítulo en la Historia Argentina y era la reacción popular más espontánea a la oligarquía que había detenido al que fuera a la postre, el líder del Movimiento Popular más grande de latinoamericana.
La presión popular se adelantaba a lo dispuesto por la CGT.
La Plaza recibe miles de cabecitas negras que exigen a gritos y están dispuestos a pelear por la libertad del Coronel Juan Domingo Perón y defender las conquistas sociales logradas en el lapso de un año y medio, tiempo en el cual los trabajadores comienzan a ser verdaderos protagonistas de la vida de nuestra patria .
Venían con su traje de fajina, porque acudían directamente de sus fábricas y talleres en búsqueda del Coronel Juan Domingo Perón, eran miles de rostros, de brazos membrudos, torsos fornidos, con las greñas al aire y las vestiduras escasas, con restos de brea, grasas y aceites. Llegaban cantando y vociferando, hermanados en el mismo grito y en la misma fe el peón de campo, el tornero de precisión, el fundidor, el mecánico de automóviles, la hilandera y la ¨chinita¨.
Era el subsuelo de la patria sublevado. Era el cimiento básico de la Nación que asomaba, era el substrato de nuestra idiosincrasia y de nuestras posibilidades colectivas allí presentes en su primordialidad sin recatos ni disimulos, unidos en un solo nombre: PERON
Se luchó y se ganó la pulseada ante la oligarquía, Perón se reencuentra con su gente y comienza una lealtad que será inquebrantable a través del tiempo y desde ese momento se gestó el hecho maldito del país burgués, el comienzo del peronismo como movimiento nacional y popular, intérprete de nuestra identidad y nuestra idiosincrasia, de las luchas y los anhelos, de la fe y la esperanza de la América morena.
Como militante no solo nos queda recordar aquellos hechos, ocurridos hace sesenta y seis años atrás, sino que redoblaremos esfuerzos y lucha por seguir levantando en alto las banderas de nuestro Movimiento Nacional Peronista, del Gral. Juan D. Perón y la compañera Evita, de tantos compañeros que entregaron sus vidas por una patria socialmente justa, políticamente soberana y económicamente libre. El 23 de octubre tenemos otra cita, otro acontecimiento, donde el peronismo pasará nuevamente a la historia como protagonista y dónde podremos celebrar la continuidad del proyecto retomado en al año 2003 por el compañero Néstor Kirchner, con el triunfo de Cristina y del peronismo en todo el territorio argentino.
Hasta la victoria Final !!!!!
Prof. Ramón “corcho” Cieri

El 17 de octubre: ayer, hoy y mañana
Por Carlos "Chino" Fernández, asesor de IAJ-CGT

Informaciones de TÉLAM editadas en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - Télam, Buenos Aires, 17/10/11.- El 17 de octubre de 1945, las masas trabajadoras argentinas generaron un hecho político de tal trascendencia que a partir de ahí, ya nada sería igual en la historia argentina. El hecho distintivo es que el pueblo argentino se constituyó en sujeto político de la transformación social y cultural de la nación. El corazón de esta gran movilización es la clase obrera industrial, que dio el sustento material y la fuerza moral necesarias, para llevar a la práctica el proceso de mayor integración y justicia social para el conjunto social en el siglo XX.

El pueblo en la calle marchando hacia el reencuentro con su líder define una lealtad que se mantendrá a lo largo del tiempo y que se materializa en ambos sentidos: del pueblo con su gobierno y del gobierno justicialista con aquel.

Aquella movilización total del pueblo será un enfrentamiento total con el régimen oligárquico-conservador, cuya intensidad y características variará según la naturaleza del gobierno en ejercicio.

A partir del ´55, vendrá la gran resistencia prolongada del pueblo, hasta el regreso del general Perón en los inicios de la década del ´70. Le seguirá la lucha democrática por la reconstitución del peronismo después de los años de la dictadura militar y el repliegue defensivo ante el engaño neoliberal de los ´90.

A partir de mediados de la década de los ´90, el repliegue defensivo cede el paso a la iniciativa en las luchas populares en donde el movimiento obrero organizado se constituye en el eje vertebrador de la lucha social generalizada.

Esta lucha social evoluciona hasta la formación de un frente político nacional en una alianza con los movimientos sociales, la pastoral social, algunos sectores de la burguesía industrial y las capas medias urbanas desencantadas con las fiestas liberales. Cae el gobierno de la Alianza y a partir del 2002/2003, la mayoría del pueblo argentino construye una nueva etapa de transformación en sintonía con su gobierno.

Aquellas aspiraciones de octubre de mediados del siglo XX, fueron en gran parte realizadas por el gobierno justicialista. No siempre los hechos que genera el pueblo trabajador son capitalizados por éste.

Aquel proletariado industrial-hijo pródigo de la industria nacional-, sobrevivió a los embates de la historia. Se organizó y en los albores del siglo XXI, con otra composición social, es uno de los principales soportes de este naciente modelo de país con mayores niveles de justicia social.

Fue a lo largo de la historia el mayor reservorio de fuerza moral de la concepción justicialista y de la comunidad organizada que concibiera el general Perón. La relación con el gobierno nacional-a pesar de las tensiones políticas-, va en dirección inconfundible en la profundización de un modelo de país compartido.

Octubre de 2010 y la plaza de la juventud

Esta vez fue un 27 de octubre y sin ningún interés en comparar dos hechos de diferente naturaleza, en circunstancias distintas, con la muerte de Néstor Kirchner, es la juventud que marcha a la plaza de mayo. Esta juventud que una década atrás permanecía incrédula, hoy se organiza en los barrios, en los sindicatos, en las escuelas y universidades y participa cada día más en los destinos de la nación.

Los conflictos en el mundo desarrollado están mostrando las consecuencias nefastas de una lógica financiera que destruye puestos de trabajo genuinos y lleva a los jóvenes a no creer en el futuro.

Aquí en nuestro país el proceso es muy diferente. El movimiento obrero está integrado al modelo de transformación y gran parte de la juventud ha encontrado un sentido a su existencia. Es un momento de realización de las aspiraciones emergidas para todos desde la crisis del 2001 y desde octubre de 2010 para los jóvenes.

En los años ´40/50 del siglo pasado la clase obrera amalgamó sus intereses con una fracción del ejército nacional, que el general Perón supo sintetizar. Hoy la alianza política es diferente. El sujeto de la transformación social de nuestros días se encuentra en proceso de formación. Trabajadores organizados en sindicatos y movimientos sociales, jóvenes movilizados en todos los ámbitos del quehacer nacional y empresarios nacionales, serán la base de esta nueva etapa.

No la dejemos escapar...
17 de Octubre ¿que se dijo?
No en vano su nombre fue
elegido por Lanata

"El país era otro país y no quisieron entenderlo... El 17 de octubre, más que representar la victoria de una clase, es la presencia del nuevo país con su vanguardia más combatiente y que más pronto tomó contacto con la realidad propia".
Arturo Jauretche.

"...Había dos países en octubre de 1945: el país elegante y simpático con sus intelectuales y su sociedad distinguida sustentada en su clientela "romana" y el país de ‘la corte de los milagros’ que mostró entonces toda su rabia y toda su fuerza. ¡Nueve días que sacudieron al país! que cierran una época e inauguran otra!...
Emilio Hardoy, dirigente conservador.

"Cuando un un estímulo de la policía moviliza las fuerzas latentes del resentimiento, cortan todas las contenciones morales, dan libertad a las potencias incontroladas, se desborda en las calles, amenaza, vocifera, atropella, asalta a diarios , persigue en su furia demoníaca a los propios adalides permanentes y responsables de su elevación y dignificación".
Partido Socialista.

"Era el subsuelo de la Patria sublevado... Lo que yo había soñado e intuído durante muchos años estaba allí presente, corpóreo, tenso, multifacetado, pero único en el espíritu conjunto. Eran los hombres que están solos y esperan que iniciaban sus tareas de reivindicación. El espíritu de la tierra estaba presente como nunca creí verlo".
Raúl Scalabrini Ortiz.

"Se iniciaba un largo y doloroso período, pues quienes lo habían planeado habían logrado desencadenar un movimiento de masas que acompañaría a la dictadura. Con el caer de la tarde, la tristeza me dominó".
Américo Ghioldi, líder del Partido Socialista

"¿Cómo?, se preguntaban los figurones de la oligarquía, azorados y ensombrecidos, ¿pero es que los obreros no eran esos gremialistas juiciosos a quienes Juan B. Justo había adoctrinado sobre las ventajas de comprar porotos baratos en las cooperativas?.
Jorge A. Ramos.

"No sólo por los bombos, platillos, triángulos y otros improvisados instrumentos de percusión (esa gente) me recuerda las murgas de carnaval, sino también por su indumentaria: parecen disfrazados de menesterosos. Me pregunto de qué suburbio alejado provienen esos hombres y mujeres casi harapientos, muchos de ellos con vinchas que, como a los indios de los malones, les ciñen la frente y casi todos desgreñados.
María Rosa Oliver, escritora del grupo "Sur" y camarada de ruta del partido comunista.

"El malevaje peronista, repitiendo escenas dignas de la época de Rosas y remedando lo ocurrido en los orígenes del fascismo en Italia y Alemania, demostró lo que era, arrojándose contra la población indefensa, contra el hogar, contra las casas de comercio, contra el pudor y la honestidad, contra la decencia, contra la cultura e imponiendo el paro oficial, pistola en mano y con la colaboración de la policía que ese día y al día siguiente, entregó las calles de la ciudad al peronismo bárbaro y desatado".
Partido Comunista.

Fuente El Ortiba
El 17 de octubre y el pensamiento de Eva Perón
Por Pedro Pesatti (*)

Artículos de Pedro Pesatti editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - Río Negro, 16/10/11.- Fue un texto desaparecido por décadas. Ella lo escribió durante los últimos meses de su vida y apenas unos párrafos se conocieron poco después de su muerte cuando éstos se leyeron en la Plaza de Mayo el 17 de octubre de 1952.

El 20 de septiembre de 1987 el diario La Nación, en la sección de avisos clasificados, daba cuenta que estaba a la venta el original del libro "Mi mensaje" de Eva Perón y que en corta fecha sería subastado. Fermín Chávez, contratado para verificar la autenticidad del texto, sólo cobró para ese fin el equivalente a un juego de fotocopias de las setenta y tantas páginas mecanografiadas para editar el libro, llamativamente silenciado hasta 1994, cuando al fin se publica por primera vez.

En "Mi mensaje" Evita recorta y califica claramente los sectores que años más tarde terminarían con el gobierno de Perón y cuyas acciones ella ya había advertido en la intentona de golpe de estado del ´51. No ahorra epítetos para la jerarquía de la Iglesia Católica, eje clave de la Revolución Libertadora del `55: "Yo no he visto sino por excepción entre los altos dignatarios del clero generosidad y amor... como se merecía de ellos la doctrina de Cristo que inspiró la doctrina de Perón. En ellos simplemente he visto mezquinos y egoístas intereses y una sórdida ambición de privilegio. Yo los acuso desde mi indignidad, no para el mal sino para el bien. No les reprocho haberlo combatido sordamente a Perón desde sus conciliábulos con la oligarquía. No les reprocho haber sido ingratos con Perón, que les dio de su corazón cristiano lo mejor de su buena voluntad y de su fe. Les reprocho haber abandonado a los pobres, a los humildes, a los descamisados, a los enfermos, y haber preferido en cambio la gloria y los honores de la oligarquía. Les reprocho haber traicionado a Cristo que tuvo misericordia de las turbas. Les reprocho olvidarse del pueblo y haber hecho todo lo posible por ocultar el nombre y la figura de Cristo tras la cortina de humo con que lo inciensan. Yo soy y me siento cristiana. Soy católica, pero no comprendo que la religión de Cristo sea compatible con la oligarquía y el privilegio".

Respecto a las Fuerzas Armadas Evita anticipa la traición de la que será objeto Perón y hace un llamamiento a confiar sólo en los trabajadores como principal sustento del programa peronista: "Somos más fuertes que todas las fuerzas armadas de todas las naciones juntas. Si nosotros no queremos que la fuerza bruta de las armas nos domine, no podrá dominarnos. Con las armas pueden matarnos, pero morir de hambre es más dolor y nosotros sabemos lo que es morir por hambre! No podrán matarnos. Los soldados son hijos nuestros y no se atreverán a tirar sobre sus madres aunque los manden miles y miles de oficiales entregados y vendidos a la oligarquía. Podrán vencemos un día, en la noche o de sorpresa, pero si al día siguiente nos largamos a la calle, o nos negamos a trabajar, o saboteamos todo cuanto ellos quieran mandar; tendrán que resignarse a devolvernos la libertad y la justicia."

Al recordarse un nuevo aniversario del 17 de octubre de 1945, traer en estas líneas la voz de Evita, la voz de un texto suyo que estuvo silenciado y desaparecido por más de treinta años, es tal vez el mejor homenaje a una mujer que sintetizó las aspiraciones del pueblo y construyó una vida política sin ambigüedades, sin dobles intenciones. "Enemigos del pueblo son también los ambiciosos. Muchas veces los he visto llegar hasta Perón, primero como amigos mansos y leales, y yo misma me engañé con ellos, que proclamaban una lealtad que después tuve que desmentir. Los ambiciosos son fríos como culebras pero saben disimular demasiado bien. Son enemigos del pueblo porque ellos no servirán jamás sino a sus intereses personales. Yo los he perseguido en el movimiento peronista y los seguiré persiguiendo implacablemente en defensa del pueblo. Son los caudillos. Tienen el alma cerrada a todo lo que no sean ellos. No trabajan para una doctrina ni les interesa el ideal. La doctrina y el ideal son ellos. La hora de los pueblos no llegará con ningún caudillo porque los caudillos mueren y los pueblos son eternos."

La mirada de Evita y pensamiento apasionado tendrán vigencia siempre pues ella supo comprender como nadie que la revolución en paz que puso en marcha Perón en la Plaza de Mayo no es patrimonio de nadie sino de todo el pueblo argentino. Y que la lealtad peronista, aunque huelgue decirlo, nada tiene que ver con la lealtad que demandan los caudillos o los mafiosos sino que es la traducción directa del compromiso que todo peronista debe cumplir con las ideas que justifican la razón de ser de nuestro movimiento.
HOY COMO AYER, UN POLÉMICO 17 DE OCTUBRE , por Adrián Corbella (para "Mirando hacia adentro")

17 de Octubre de 1945…

¡Cuántas polémicas!, ¡Cuántas antinomias!... cuanta sangre derramada en defensa de ideas y convicciones…

Es una de esas fechas nodales, eje, que marcan una divisora de aguas, que marcan un cambio de época.

Sectores invisibilizados, puestos entre paréntesis por la cultura hegemónica, que rompen todos sus diques de contención y emergen a la superficie.
Una paciente labor de europeización y descriollización de la sociedad, que venía desarrollándose desde hacía más de un siglo, con íconos como Rivadavia, Sarmiento, Mitre o Roca, que estalla en mil pedazos, y da paso a esa realidad sumergida que muchos preferían omitir.
Y, cuando esa realidad emerge, genera incomprensión, estupor, alienación, odio… La gente “decente” que no entiende de dónde salieron esas masas oscuras y sudorosas, ese “aluvión zoológico” tan desagradable; gente decente y “civilizada” que se eriza y comienza a descubrir el salvaje que llevaba adentro, y comete actos que parecían estar completamente fuera de su agenda...
Reacciones de alienación ante la realidad, de alienación ante la propia identidad negada que prefiere ocultarse, taparse, olvidarse…

¿Se acuerdan de aquella vieja figura literaria, Dorian Gray?... Un hombre que no envejecía, pero que tenía escondido en un lugar secreto de su casa un retrato de si mismo que envejecía por él, que lo mostraba tal como era…
Para nuestra clase dominante, el 17 de Octubre fue una experiencia traumática, semejante a lo que hubiera significado para Dorian Gray enfrentarse en público con su retrato… Vieron una cara de sí mismos que no podían aceptar ver, vieron un oscuro y odiado secreto salir a la luz pública… Los odiaron y se odiaron a la vez…Y quisieron destruir esa realidad que los incomodaba, que les mostraba lo endeble y artificial del elaborado edificio cultural que habían construido…

Y, como siempre nos pasa, al ver hasta que punto nuestra cultura dominante puede alienarse respecto a su propia sociedad, como puede considerar como criaturas incomprensibles y peligrosas a sus propios ciudadanos, comprendemos mejor algunas realidades del hoy, que son herederas del ayer.

Elegí para este aniversario citar algunos breves fragmentos de distintos autores (1), desde distintas posturas ideológicas, pero que reflejan lo mismo : cuántos sectores manifestaron –en ese momentos y también muchísimo después- una absoluta incomprensión ante lo que estaba pasando…
Adrián Corbella, 16 de octubre de 2010.

ALGUNOS CURIOSOS TESTIMONIOS DE CONTEMPORÁNEOS :

“Entraba el número anterior en prensa cuando, desde Avellaneda, salían en dirección a la Capital las primeras bandas armadas del peronismo, obedeciendo a un plan de acción dirigido por el coronel y sus asesores nazis. El plan se reveló en toda su audacia el día 17. Las bandas armadas del peronismo entraban en acción para sembrar la confusión y el terror en la población desprevenida, con el propósito de crear el clima favorable para un nuevo golpe sorpresivo al gobierno (…) El peronismo logró engañar a algunos sectores de la clase obrera, pequeños por cierto, en especial a jóvenes y mujeres recientemente incorporados a la producción y del interior, a quines no había llegado la prédica democrática por la represión del movimiento obrero y popular. Esos sectores engañados de la clase obrera fueron en realidad dirigidos por el malevaje peronista que, repitiendo escenas dignas de la época de Rosas, y remedando lo ocurrido en los orígenes del fascismo en Italia y Alemania, demostró lo que era arrojándose contra los hogares, contra el pudor y la honestidad, contra la decencia, contra la cultura…”

De Orientación, órgano oficial del Partido Comunista Argentino, publicado el 24 de octubre de 1945.

“Ayer, cuando se tomó la resolución de declarar la huelga general, en principio, en la reunión de la Comisión Administrativa, yo dije que la huelga sería hecha en defensa de las conquistas obreras y contra la oligarquía que había ganado una posición de privilegio en el gobierno, situación confesada por los propios funcionarios. Los diarios entregados al capital y a la oligarquía aplauden las palabras del nuevo Secretario de Trabajo y Previsión y eso sólo ya es un índice para nosotros, porque hasta hace muy pocos días esos mismos diarios se caracterizaban por su violenta oposición a la obra que cumplía la Secretaría de Trabajo y Previsión. Ayer analizamos extensamente el problema antes de de tomar la resolución que ustedes conocen, y ahora nuevamente se arguye que no hay razones para declarar la huelga general y que no puede ser motivo el pedido de libertad del coronel Perón. Yo pregunto, ¿Y la negativa de los patrones a pagar el 12 de octubre y otorgar las vacaciones ? ¿Y la información que dan los diarios sobre los posibles integrantes del gabinete nacional, conspicuos miembros de la oligarquía todos ellos ? ¿ Y la prisión del coronel Perón ? Porque pese a todo lo que se diga, el coronel está preso. ¿Y la detención del coronel Mercante?. Dentro de poco seguiremos nosotros el mismo camino, pues no debemos olvidar que si Ávalos se proclama amigo de Perón, Vernengo Lima es enemigo acérrimo de aquel y de nosotros ; y a mi juicio tiene más influencia en el gobierno Vernengo Lima que nadie, porque cuenta con el apoyo del capital y de la oligarquía (…) . En concreto, la situación sería ésta : Ávalos está con Perón y Vernengo Lima está contra Perón. Me parece entonces que nuestra actitud va a reforzar la posición del primero y tendrá como consecuencia inmediata la libertad de Perón y el aseguramiento de todas nuestras conquistas. Tenemos que aprovechar este momento excepcionalmente favorable para nosotros, pues si no, habremos perdido la lucha por muchos años”.

Libertario Ferrari, del sindicato de empleados del Estado.
Ferrari era un hombre cercano a integrantes de FORJA, como Arturo Jauretche.

EL DEBATE ENTRE LOS HISTORIADORES :

“Un conato de revolución militar obligó a Perón a retirarse transitoriamente del poder y permitió la cuidadosa organización de su retorno a la vida pública en condiciones excepcionales que demostraban el trasfondo de su política y de sus planes. Con la colaboración desembozada de fuertes grupos militares y de la policía, se organizó el 17 de octubre de 1945 una marcha sobre Buenos Aires para exigir la ‘libertad’ de Perón. El movimiento tenía –en gran escala- la misma estructura interna de otros que anteriormente había organizado la policía para otorgar algo de calor popular a los actos de gobierno de la revolución de 1943 ; pero era inequívoco que ahora existía también un movimiento espontáneo de masas populares para las cuales el nombre de Perón se había transformado en bandera de un movimiento social”.

José Luis Romero, Las ideas políticas en la Argentina, Buenos Aires, 1981.

“No hay nada en nuestra historia que se parezca a lo del 17 de octubre (…) Porque lo más singular del 17 de octubre fue la violenta y desnuda presentación de una nueva realidad humana que era expresión auténtica de una nueva realidad nacional. Y eso es lo que le resultó más chocante a esta Buenos Aires orgullosa de su rostro europeo : reconocer en esa horda desaforada que tenía el color de la tierra, una caricatura vergonzosa de su propia imagen. Caras, voces, coros, tonos desconocidos : la ciudad los vio con la misma aprensión con que vería a los marcianos desembarcando en nuestro planeta. Argentinos periféricos, ignorados, omitidos, apenas presumidos, que de súbito aparecieron en el centro mismo de la urbe para imponerse arrolladoramente. Por eso lo del 17 de octubre no provocó el rechazo que provoca una fracción política partidista frente a otra : fue un rechazo instintivo, visceral, por parte de quienes miraban desde las veredas el paso de las turbulentas columnas. Empezaba la mañana cuando comenzaron a llegar rotundos, desafiantes, caminando o en vehículos que habían tomado alegremente por asalto y cuyos costados repetían hasta el hartazgo el nombre de Perón en tiza, cal y carbón. A medida que avanzaban, las cortinas de los negocios se bajaban abruptamente como tableteo de ametralladoras. Nadie los conducía, todos eran capitanes.”

Félix Luna, El 45, Buenos Aires, 1982.

“La burocracia estatal (coronel Mercante y su séquito de Trabajo y Previsión), el ejército y la policía (coroneles Velazco, Pistarini), curas, políticos burgueses y aventureros (Bramuglia, Eva Duarte de Perón, Benítez) y burócratas sindicales inspirados por la Iglesia y manipulados por Trabaho y Previsión (Cipriano Reyes) deciden apelar a la huelga general. (…) La clase obrera –en particular donde mayor es la densidad de trabajadores provenientes del Interior- responde y sale a la calle. Desde luego que no salen a la fuerza ; salen por su propia voluntad, porque quieren a Perón y van a gritar su nombre, en Plaza de Mayo, sin que nadie los obligue o los fuerce a ello. En este sentido es indudable que la movilización del 17 de octubre fue espontánea ; en el sentido de que los obreros salieron a la calle por su propia voluntad, sin que se ejerciera coerción sobre ellos ; con tanta espontaneidad, en fin, como salen para ir a la cancha de futbol o al cine. Pero si cada obrero actuó espontáneamente, la clase obrera como clase no se movilizó espontáneamente ni fue esa una movilización autónoma (…). El ejército, la policía y la Iglesia junto con los políticos peronistas , movían los hilos y amenazaban con desatar la furia de las masas que aguardaban en la Plaza de Mayo. Pero lo cierto es que las masas no daban indicio alguno de estar furiosas, y su único gesto contrario al orden burgués y a las buenas costumbres consistió en refrescar sus pies en la Plaza de Mayo.”

Milcíades Peña, Industrialización y clases sociales en la Argentina, Buenos Aires, 1986

“Pero los trabajadores ya no consintieron una nueva vergüenza : todo el país quedó paralizado por una huelga general y las multitudes marchan hacia Plaza de Mayo donde exigen la libertad de Perón y su vuelta al poder (…). El fenómeno estaba fuera de la capacidad de percepción de la mentalidad política tradicional. Se le buscaron muchas explicaciones, todas falsas. La conclusión fue que lo de la Plaza de Mayo no habría sido una gigantesca manifestación del pueblo, sino una cita de los más bajo de la sociedad, de la oscura fuerza de la anarquía y la desintegración (…) El partido mayoritario, la UCR, aclaró que se trataba de un acto ´ reparado por la Policía Federal y la Secretaría de Trabajo y Previsión, onvertida en una gran maquinaria fascista ´ . El Partido Comunista lo caracterizó así : ´… se ha visto otro espectáculo, el de las hordas de desclasados haciendo vanguardia del presunto orden peronista. Los pequeños clanes con aspecto de murga que recorrieron la ciudad no representaban ninguna clase de la sociedad argentina. Era el malevaje reclutado por la policía y la Secretaría de Trabajo para amedrentar a la población ´. En cuanto a los socialistas, le dedicaron joyas de su desopilante literatura, hablando de ´ ignorancia, indigencia más mental que física, fuerzas de resentimiento ´, etc.”.

John William Cooke, Peronismo crítico, Buenos Aires, 1973.

“El hecho de que la CGT declarara la huelga general para el 18 de octubre y que la movilización obrera se produjera el 17 ha contribuido a alimentar, desde entonces, la sospecha, cuando no la acusación, de que el sindicalismo estuvo a la retaguardia de los acontecimientos y, en el mejor de los casos, se limitó a refrendar una situación consumada. Nos parece que el significado de esa discrepancia de 24 horas es más compleja. Sin duda, que los trabajadores hayan tomado las calles un día antes prueba que la central obrera no estuvo entre los principales instigadores de la movilización. Pero concluir de aquí que los aparatos sindicales no jugaron un papel, nada de la reconstrucción que hemos hecho lo confirma. La CGT no era entonces, es preciso recordar, la entidad representativa que sería más tarde ; por lo que su falencia no debe ser vista como si entrañara la del conjunto de las organizaciones obreras. Hemos indicado ya que la preparación y la canalización de la movilización obrera estuvo a cargo de varios sindicatos, federados y autónomos, que actuaron en la emergencia como dirección alternativa de la CGT. Dicho esto, la relevancia de la declaración de la huelga general por la central obrera no debe ser tampoco subestimada. En esa hora crítica, ella sirvió para comunicar a los sindicatos que estaban en estado de alerta desde el 15, y a los trabajadores en general que formaban parte de un vasto movimiento colectivo, dándoles así el impulso para pasar a la acción, en la confianza de que contaban con el respaldo de las organizaciones sindicales más poderosas. “

Juan Carlos Torre, El 17 de octubre de 1945, Buenos Aires, Ariel, 1995.

(1) Todos los fragmentos han sido tomados de : María F. Alonso, Roberto Elisalde, Enrique Vázquez : La Argentina del siglo XX, AIQUE, Buenos Aires, 1997. Pags.77-78-79.
Publicado por Adrián Corbella en 00:02
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EL EMILIO, 17 de Octubre, fecha PATRIA

Por Pedro del Arrabal

La sencillez y la contundencia de este relato tan maravilloso -contado por un protagonista de lujo como lo fue Arturo Jauretche- sobre aquel memorable acontecimiento que marcó a fuego la historia Argentina, el 17 de octubre de 1945, desnuda las falacias que se utilizaron por décadas para elucubrar, para armar las disparatadas explicaciones sobre lo que realmente fue ese hecho revolucionario. Queda más que claro que para hacerlo debieron sumergirse cuidadosamente en vericuetos lingüísticos muy complicados tanto como reaccionarios. La intensión era denostarlo, quitarle el valor histórico que para el pueblo argentino tuvo y tiene la gestión que llevó adelante JUAN DOMINGO PERÓN desde la Secretaría de Trabajo y Previsión primero y luego desde el gobierno, en ese denodado intento por dignificar a la clase trabajadora Argentina, al pueblo Argentino.
Pueblo agradecido que nunca dudó en retribuir tamaño gesto político incluso con su propia vida, “LA VIDA POR PERÓN”. Gesto heróico si los hay, de entrega por una causa que siempre fue considerada justa, y que muchos compañeros, a la hora de tener que jugarsela, no dudaron en ofrendarla; anónimos la mayoría.
Tiene una importancia trascendental leer el texto que aparece a continuación narrado por Jauretche, ya que se trata de una fidedigna versión de lo que fue el 17 de octubre, contada por un notable personaje que no solo lo hace desde su ubicada y correcta visión de la realidad nacional e internacional de la época, sino y fundamentalmente desde su condición de patriótico luchador popular. Lo venía haciendo desde la caída de Yrigoyen a través de su querida FORJA.
Este relato tira por la borda de ese barco reaccionario que vino navegando con muy pocos tropiezos por las aguas pretendidamente calmas de la “historia oficial”, las pueriles leyendas que se tejieron alrededor de aquel incomparable acontecimiento, vendido a través de los medios de la época como “una movilización de hordas salvajes que solo buscaban producir desmanes.” Una postura bien Sarmientina. Y si no fíjense cómo vieron y reaccionaron hasta los propios dirigentes de esa “izquierda liberal” que intercambiaba “civilizadamente” aspecto de lo que era “ser revolucionario” en salones culturosos de la época, y que creían entender y pretendían ser los portavoces del pensamiento y los sentimientos de la clase trabajadora argentina cuando se encontraron de frente con las masas populares pidiendo por Perón.
El socialista “Norteamérico” (así gustaba llamarlo Jauretche) Ghioldi por caso le imputaba “fascismo” a esas bandas “provenientes de las barriadas fangosas de Avellaneda y Berisso”. Hasta el propio Codovilla, máximo dirigente del Partido Comunista Argentino, partido que apoyaba las iniciativas del embajador yanqui Sprulli Braden en ese conglomerado reaccionario que fue la “Unión Democrática”, movida política que pretendía frenar el naciente movimiento de liberación nacional que luego fue el peronismo, habló de “los desmanes cometidos por esas bandas armadas nazis- peronistas…” o “El Malón peronista, con protección oficial y asesoramiento policial que azota al país… Perón es el enemigo número uno del pueblo argentino”. O esas calificaciones peyorativas que realizaban desde el periódico Stalinista “ORIENTACIÓN” (prácticas diarias de viejos devotos locales por ese estilo de conducción que hoy –críticamente- pretenden endilgarle al Kirchnerismo -lo llaman “Stalinismo Kirchnerista”- como una de sus “malas práctica política” ¿Reconocerán alguna vez sus errores políticos del pasado en vez de andar tomando examen al oficialismo en el presente?) que en sus páginas fustigaba a “esas hordas de desclasados… pequeños clanes con aspectos de murga que recorren la ciudad, no representando a ninguna clase de la Argentina. Era el malevaje reclutado por la polícia y los funcionarios de la Secretaria de Trabajo y Previsión para amedrentar a la población” (1)
Coteje lo anterior con lo que sigue y saque usted Sr. lector su propias conclusiones.
Pedro

“Estaba en juego el destino del país”

Por Arturo Jauretche (2)

«Usted recordará que toda la oligarquía festejó la caída de Perón, en esa especie de pic-nic monumental que se hizo en la Plaza San Martín, donde toda la gente que se creía “bien”, concurrió a festejar la caída de Perón, a pedir la entrega del poder a la Corte y se pasaron el día ahí, en una especie de pic-nic, que Juan Pablo Olivier describió en un artículo cuyo titulo es muy gracioso “ Le dejeuner sur l´herbe” (Desayuno sobre el césped). Bueno, Pedrito Quartucci, el actor, se asomó a un balcón del Circulo Militar y colgó un cartel que decía “Se alquila”; un grupo de mujeres lo atacó al teniente coronel Molinuevo –conozco a alguna de las actoras-, “las niñas” se sacaban los zapatos y con los tacos de los zapatos le pegaban hasta que cayó ensangrentado al suelo y el almirante Vernengo Lima, como expresión de la Marina, desde el balcón del Circulo Militar, dijo aquello de “yo no soy Perón” marcando la actitud de la Marina.»

«Bueno, Darío Alessandro se encontró, esa tarde, poco antes de que se produjera el tiroteo, con el entonces mayor Felipe Lavalle, de civil y acompañado por otros civiles. Y allí se enteró que eran oficiales nacionalistas de Campo de Mayo, que presenciaban horrorizados esos sucesos. Porque ellos, al provocar la caída de Perón, no pensaron en replantear la vuelta a la vieja Argentina y más aún, como militares y con espíritu de cuerpo, veían que esa gente de la oligarquía volvía, volvía contra el Ejército. Después de esto supe, por el mismo Felipe Lavalle, actualmente retirado, que se volvieron a Campo de Mayo y explicaron, a la oficialidad que había provocado la caída de Perón, la consecuencia inesperada que la caída tenía y según parece, la reacción de toda esa oficialidad fue retirar el apoyo al general Ávalos. De modo que el general Ávalos, en la Casa de Gobierno, se encontró de pronto con que le faltaba el colchón…»
«Ahora, lo que le hicieron, el 12 de octubre, los representantes de esa burguesía industrial recién nacida, tiene algo que ver porque en la euforia de la caída de Perón, no hubo fabrica en donde no se colgaran carteles injuriosos para los obreros, diciendo “ el aguinaldo se lo cobran a Perón”, “los aumentos se los cobran a Perón”, “ las vacaciones de las cobran a Perón”, “el feriado pago del 12 de Octubre cóbrenselo a Perón”, provocando la reacción popular…»

«Siempre se trató de hacer una historia rectilínea del 17 de octubre y es imposible porque es un encadenamiento de hechos distintos, que se conjugan. Yo, la única explicación del 17 de Octubre, la he encontrado en Lope de Vega, “todos a una Fuenteovejuna”. El 17 de octubre fue una “Fuenteovejuna”; nadie y todos hicieron el 17 de Octubre. Lo hizo Evita, lo hizo Mercante que se movió con mucha intensidad; indiscutiblemente lo hizo Cipriano Reyes, que actuó con eficacia; lo hizo Colón apoderándose prácticamente del balcón de la Casa de Gobierno y del auditorio de Plaza de Mayo; lo hicieron los cañeros de Tucumán, que desde el día 15 estaban en movimiento. Es difícil explicar cómo se hizo el 17 de Octubre…»

«Por ejemplo, el 16 de octubre a la tarde viene a verme un dirigente de FORJA, de la célula que teníamos en Gerli oeste. Se llamaba Pedro Arnaldi, obrero albañil especializado en la construcción de chimeneas, cosa que es un arte. Arnaldi era Forjista, pero el 16 de octubre me dice:” Nadie ya es radical, ni socialista, ni comunista, ni conservador, allá en Gerli, es decir, en Lanús, todo el mundo está con Perón, es peronista y ha ocurrido porque hemos esperado hasta último momento una solución nacional y lo que vemos es el restablecimiento de la oligarquía”. ¿Y quienes son?, le pregunto. Me dice: “Los obreros, los vecinos, el almacenero, todo el barrio; y mañana, dicen, el barrio se viene al centro”. Él hablaba por un barrio de Lanús. “¿Qué hago?-me dice. Agarrá la bandera y ponete al frente, le digo. Y al día siguiente, Arnaldi, que era caudillo de 25 hombres, entró al frente de 10 mil hombres por el puente de la calle Vélez Sarfield…»
…………..
«…esa misma tarde, el 16, vino a verme, ahí en el Club Argentino, en la calle Florida, este muchacho que ya murió, Libertario Ferrari, que era delegado de la CGT, de ATE, y me dijo: “Nosotros tenemos mandato de votar el contra de la huelga general, (N.d R.: la que había sido convocada para el 18) y si nosotros votamos en contra, la huelga pierde”. Yo le dije: “Hay que votar la huelga, cualquiera sea el mandato, porque además la huelga está en la calle, pero además, porque está en juego por muchos años el destino del país”. Y conforme a mi indicación, Ferrari y su compañero votaron la huelga general. Fue 21 votos contra 19, pero la verdad es que antes de que la CGT declarara la huelga para el 18 de octubre ya la huelga se había producido. La Proclama de la huelga la redacté yo y como no teníamos papel, se hizo en un papel de embalaje; la escribió a máquina el doctor Cerruti Costa. Pero pensaría mal cualquiera que creyese que esta decisión de la CGT tuvo otro significado mayor que el formal, porque ya el 16 estaba el país en huelga general, TODO EL PAÍS.»

«Y empezó esa marcha increíble, gente que vino desde La Plata, columnas que vinieron a pie, desde todos los ángulos, y se producía en todas las provincias el mismo fenómeno. Así es esto de “todos a una”, ha habido mil matices, que a mí se me han escapado y estoy citando algunos de los factores que determinaron esa explosión colectiva, que tuvo mil focos. Tuvo también importancia fundamental el general Velazco. Velazco le indicó al coronel Mujica – que acababa de ser relevado como jefe del 3° de Infantería con asiento en Arsenal- que fuera y tomase el regimiento, cosa que hizo y esto explica entonces que los piquetes del 3° de Infantería , que cuidaban los puentes y los tenían levantados, bajaran los puentes sobre el Riachuelo; además Velazco se fue a la policía y la tomó de hecho. Se instaló en el hall y la policía le obedecía a él. El jefe de la Policía que creo que era Mittelbach, estaba en su despacho, creyendo que dirigía a la policía cuando desde el hall, la estaba manejando Velazco que le interceptaba las comunicaciones. De modo que hasta los agentes de la policía, que por otra parte tenían su corazoncito, se plegaron al movimiento y marchaban muchos de ellos en las columnas revoleando los cascos…»
«Se llenó la Plaza de Mayo. Se llenó sobre una corriente que duró todo el día y Buenos Aires se convirtió en una especie de fiesta, de columnas que desfilaban con banderas, que recorrían la ciudad y yo he señalado en “Los profetas del odio”, la particularidad de esta revolución, de este movimiento multitudinario, que no rompió ni una lámpara de luz, ni una vidriera…Fue una fiesta de alegría.»

«El pecado más grande que cometieron fue aquél que provocó la indignación de la señora Oyuela, porque se lavaban “las patas” en la fuente de la Plaza de mayo, cansados después de haber caminado 15, 20 kilómetros y 30, y 40, 60 los que venían de La Plata, dos días caminando, iban y ponían los pies en el agua; esto da hasta tema para la literatura.»

«Y aquí lo recuerdo a Eduardo Colon, porque Eduardo Colon se instaló con altoparlantes en la Plaza de mayo y yo no se como, en determinado momento, apareció en el mismo balcón en que estaba Farrell, aparecía y desaparecía contemplando la multitud, prácticamente se apoderó del balcón y manejaba los coros y los gritos de la multitud. Después, Ávalos fue al Hospital Militar a buscar a PERÓN. Y yo creo que, y acá viene la conexión con lo que dije sobre los oficiales de Campo de mayo, que Ávalos se encontró en la posibilidad de seguir sosteniendo su posición, lo que impuso la llegada de Perón a Plaza de Mayo, y lo demás ya es conocido, ya es de público conocimiento.»
«…el proceso de formación peronista es un proceso curioso, es una revolución popular y al mismo tiempo oficialista. No tiene los inconvenientes de un oficialismo en contra, porque es…
…la Revolución que salió al encuentro del pueblo y el pueblo fue al encuentro de la Revolución.
Era el fin de una época y el principio de otra y eso es lo que no han entendido los antiperonistas.»
Notas:
(1) De la obra “Liberación Nacional, Socialismo y Clase Trabajadora” bajo el subtitulo “La izquierda del otro lado de las barricadas” del historiador y compañero Norberto Galasso
(2) Del libro “Escritos Inéditos” –ediciones Corregidor- donde aparece el reportaje que le realizó el historiador Luis Alberto Romero en marzo y mayo de 1971 para el ciclo del Programa “Historia oral”, del Instituto Di Tella.