Mensaje a la Resistencia Nacional con ocasión del Gran Paro Cívico Nacional

(José Manuel Zelaya Rosales)
Rebelión

Compañeros y compañeras:
Trabajadores de Honduras en Resistencia.
Les envío mis mejores muestras de solidaridad y apoyo, en ocasión de la valiosa
demostración de fuerza y protesta que se realiza contra la opresión y la
esclavitud a que hoy se somete a los sectores sociales de Honduras.

Respaldo sin reticencias las demandas de los trabajadores y las demandas de los
maestros y campesinos para que se respeten sus conquistas y sus derechos.

Apoyo decididamente el Paro Cívico Nacional.
En este día, los que aún dudaban de nuestra capacidad de lucha, considero que
hoy están totalmente convencidos, que en nuestra patria los que enarbolan las
banderas de dignidad y orgullo, nacional, los que construyen, día a día, la
riqueza de nuestra nación, son los trabajadores, los obreros, los maestros y los
campesinos en constante demanda por sus derechos .

Hoy también, el pueblo ha quedado totalmente desengañado, que los que se
apropian sin derecho y sin moral de la riqueza que nos corresponden a todos los
Hondureños son un puñado de individuos sin patria y sin ningún sentido del
honor.

Hoy con este paro CÍVICO, se pone de manifiesto una vez más, ¡LA LUCHA DE
CONTRARIOS! no los buenos y los malos, como nos quieren hacer creer, Aquí de
este lado estamos los que representamos la legitimidad, el derecho y la justicia
y del otro lado, en contraste están los que sólo actúan con patrañas, engaños,
mentiras, asesinatos, y violaciones.

De este lado, los que creemos en la Democracia, y la equidad, contra los que
arbitrariamente defienden la dictadura y la explotación de los pobres. SOMOS,
definitivamente, el pueblo Hondureño luchando heroicamente contra los designios
cobardes de la una oligarquía sanguinaria.

Llegamos a este punto en un momento difícil de nuestra historia, hoy sabemos que
debemos defendernos de unos pocos serviles a los intereses extranjeros, que ya
todos conocemos, que ven a Honduras como coto de caza sólo para enriquecerse.

Tratan la nación y al pueblo como si fuera una piñata a la que hay que dar palos
y palos. Y sacarle el último centavo. Ahora somos un pueblo que ya despertó y
demandamos libertad e igualdad de derechos.

En pleno siglo XXI vivimos horas de profunda oscuridad, en el trágico golpe de
Estado, del 28 de junio 2009, que atrasó la república y paralizó el progreso, y
que todavía goza de impunidad. Pero entendemos valientemente que nuestra misión
es compleja, muy complicada, porque enfrentamos una conspiración que trasciende
nuestras fronteras, con la complicidad de la clase dominante más cavernaria de
todo el continente americano.

Hoy continúan con su pretensión de aislarnos, derogar o mutilar las conquistas
legítimas de los trabajadores hondureños; entregan la soberanía, el pan, la
tierra y el agua, para empobrecernos más, hasta que se nos agote el aliento.

Ante esta terrible realidad, compañeros, solo tenemos la alternativa de luchar
por la unidad, de la clase trabajadora, dejando de lado todos los temores y
despojándonos de toda tipo de competencia y diferencias entre nosotros.

No debemos mal entender la lucha como una forma de âponernos en contraâ de todo
lo que hace el sucedáneo de la dictadura; debemos enérgicamente demandar
nuestros derechos.

Vale aquí la observación; la frecuencia del canal 8, yo se la asigné al Estado y
al pueblo, no a la oligarquía.

El salario mínimo dejé dispuesto que se calcule por el costo de la canasta de
vida.

Así también como yo cumplí y respeté exijo que se cumpla el, Estatuto del
Docente. La matrícula gratis, el bono tecnológico, la mora agraria, la red
solidaria para los más pobres.

Debemos discutir en cada municipio, en cada aldea, cada caserío, cada barrio,
cada esquina, todas las demandas y las propuestas de la lucha popular.

Debemos exigir que se retome el proyecto de ley, derogado por la dictadura, de
la democracia participativa, demostrando la sabiduría popular y el valor de la
expresión del pueblo.

Hoy es nuestro deber unir el universo de las propuestas de los que estamos
resistiendo, aprovechar al máximo nuestras fuerzas y capacidades en la lucha
popular. Para formular la nueva constitución, la refundación de Honduras y la
asamblea nacional constituyente.

La lucha es hoy por una nueva constitución, no debemos obviarla ni rendirla,
simplemente debemos demostrar que somos capaces de mantenernos unidos para
defenderla.

Compañeros, compañeras, tengan plena certeza de que nunca hemos sido más fuertes
que ahora, aunque el régimen sucedáneo de Porfirio Lobo Sosa con los EEUU lo
quiera esconder.

De mi parte les reitero mi compromiso inquebrantable con el Frente y los
sectores en resistencia de mantenernos unidos, así como mi irrenunciable
determinación de reclamar mis derechos para retornar pacíficamente a mi patria.

Por la restauración del orden democrático debemos organizar al pueblo con
libertad y justicia, y denunciar lo que hoy nos niega el régimen de Porfirio
Lobo Sosa en complicidad con los golpistas y el gobierno de los Estados Unidos.

Patria y socialismo, venceremos.
José Manuel Zelaya Rosales
Presidente de Honduras 2006-2010 Coordinador FNRP.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una
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