Dos notas sobre la Argentina

¿Cobos presidente en 2011? Por Artemio López
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) El ingeniero Julio César Cleto Cobos ve alejarse día a día sus chances de establecer alianzas al interior de la Coalición pan radical que no repliquen estrictamente las fronteras de la UCR.

A pesar de su imagen positiva, tal como se observa en el gráfico adjunto, y demostrando que la dimensión electoral es mucho más compleja que la de imagen, el ingeniero Julio César Cleto Cobos ve alejarse día a día sus chances de establecer alianzas al interior de la Coalición pan radical que no repliquen estrictamente las fronteras de la UCR. Hay que recordar que la UCR expulsó en su momento “de por vida” a Cleto, quien tras living la vida loca de vicepresidente opositor a su propio gobierno, retornará en andas permitiendo parafrasear así a otro vicepresidente, literario él, que (¡ay!), en su momento no pudo ser: “Un cigarrillo y una expulsión de por vida de la UCR, no se le niegan a nadie”.

Hermes Binner también se aparta de la ilusión que pretende crear la buena imagen de Cobos intentando conformar, esta vez sí y por vez primera desde la recuperación democrática, una alianza con centralidad del Partido Socialista, que ahora gobierna el segundo distrito productivo nacional y el tercero en magnitud electoral. Elisa Carrió también se aleja sin remedio del Cobos de “muy alta imagen”, insistiendo, con razón, en su condición de principal oposición nacional con más de cuatro millones de votos en las últimas presidenciales, por lo que la candidatura del insólito ornitorrinco institucional, que en sus ratos libres oficia de vicepresidente, se encapsula crecientemente al interior del partido de Don Hipólito que, para colmo de su desdicha, tampoco lo considera cordialmente en su totalidad. “¡Que hable Ricardo Alfonsín, que hable Ricardo!”, grita la hinchada.

En fin, si Daniel Katz, Raúl Baglini y Gerardo Morales son la base del trípode de sostén público de Julio Cobos y el Coty Nosiglia su armador en bambalinas, el futuro del ex gobernador de Mendoza es, al menos, incierto. Seguramente en este contexto el Lole Reutemann con Felipe Solá, articulados con el Colorado de Narváez, Sergio Massa por la centro-derecha populista, proyectan no menos del 25% nacional, en tanto Néstor Carlos Kirchner consolidará al menos el 80% de los 33 puntos de votos nacionales de junio por centro-izquierda populista, estas dos expresiones populistas, entonces, harán algo más que echar sombra justicialista sobre un horizonte electoral en extremo gelatinoso.

Agregando complejidad al panorama, la centroizquierda no populista a nivel nacional puede amalgamar dirigentes variopintos en un arco muy amplio, que va desde el mismo Hermes Binner, pasa por Fernando Pino Solanas, sumando a Luis Juez, Claudio Lozano y hasta a Martín Sabbatella junto a otros de perfil similar, que sin demasiado esfuerzo pueden alcanzar coaligados el 20% de los votos nacionales y tener posibilidades ciertas de ganar un par de distritos importantes, como Santa Fe y Capital Federal, y presumir de buenas chances en Córdoba, tres distritos donde, hay que recordarlo, se reparten 28 de cada 100 votos nacionales positivos.

Nos queda aún ubicar los roles de Mauricio Macri y Eduardo Duhalde en este eventual escenario electoral, pero ambos parecen condenados hoy a ser actores de reparto, con poca iniciativa real para intervenir nacionalmente, más allá de la visibilidad mediática que pudieran conseguir con medidas notables como, por citar un caso reciente, el “casting de abogados” con que, según el ministro Montenegro, el espía James ingresó al Gobierno porteño. Espía que nadie descubrió, porque se ocultan bárbaro, como bien señalara Gaby Michetti en un reciente reportaje con Viale: “Por algo son espías Mauro, je, je”.

Finalmente, y siendo el panorama 2011 tan complejo, ¿por qué suponer entonces –como se observa en la mayoría de los editoriales publicados y mentideros políticos– que la elección presidencial tendrá en Cobos un candidato ya seguro al ballotage y aún más a ganarlo de taquito? Por su buena imagen? Permítaseme una sonrisa, respetuosa, pero sonrisa al fin. Heterogéneo y lejano, muy lejano entonces aparece el horizonte electoral como para imaginar siquiera escenarios medianamente consistentes. ¡Así que, al menos por ahora, a seguirla enchastrando, estimado ingeniero Cleto!

El autor es Director de Consultora Equis. (Agencia Paco Urondo)

El embate desestabilizador es evidente

Más temprano que tarde habrá que defender el gobierno popular del intento desestabilizador del establishment.

Por Ciro Annicchiarico (*)

Fuente Agencia Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 09/01/10.- Hace menos de un mes distribuí este comentario. Hoy, ante la maniobra desestabilizadora, claramente ilegal, que encabezan Redrado, Cobos, Morales y en general la oposición, que en su momento fue responsable de la mayor debacle que sufrió nuestro país, ese análisis cobra una vigente actualidad:

El embate desestabilizador es evidente. No creo equivocarme. Y al mismo tiempo me parece que quienes adherimos al proceso transformador iniciado en 2003 estamos siendo algo bastante pasivos. En primer lugar en cuanto hace a denunciar esta situación, y luego en pensar y coordinar medidas que tiendan a su neutralización legal.

Es manifiesto que la oposición, en particular determinados y claros núcleos de la oposición, que giran en torno de concentrados y solidarios intereses económicos, mediante el encendido de una aceitada red que une distintos y variados exponentes, están empujando hacia el objetivo de generar un clima de agitación social tendiente a hacer colapsar el normal funcionamiento de las instituciones.

Es más que conocido el objetivo desestabilizador que impulsan los medios concentrados desde el conflicto de la Resolución 125 en adelante, llegando a la fecha a generar un marco de verdadero clima enrarecido, típico de etapas pregolpistas, mediante la difusión a diario de mentiras, distorsiones y ocultamientos de la realidad, verdaderamente escandalosos. De un nivel que por el daño social que generan, y el riesgo institucional que implican, son decididamente ilícitos.

Al mismo tiempo es manifiesto que ese embate obedece a una red de acción en la que se advierten complicidades tanto políticas como en algunos casos de jueces que no trepidan en dictar resoluciones claramente ilegales, evidentemente constitutivas de prevaricato.

Los nudos de esa red los tenemos evidentes ante los ojos. No podemos quedarnos pasivos. Todos sabemos que Duhalde conspira, su puntero Castells, a sueldo suyo y del aparato pejotista anti K desde 2002, es materia dispuesta para la provocación y la desestabilización todo terreno. Todos sabemos que Cobos está conspirando, auspiciado nada menos que por el Coti Nosiglia. Jueces de dudosa reputación y claramente enrolados en torno de intereses mediáticos están dictando resoluciones acomodadas a los intereses del Grupo Clarín, para obstaculizar la implementación de la ley de servicios audiovisuales, o del establishment financiero con evidente perjuicio económico para las arcas públicas. En el Congreso, movido por alfiles de la derecha y del pasado como De Narváez, el macrismo, la Carrió, Morales, y el resto de esa runfla que en épocas pasadas recientes llevaron al país a un incendio económico y a muertes, más la clásica izquierda tarada que siempre les hizo el juego, están intentando promoverle juicio político a Aníbal Fernández, lo cual implica el intento de lesionar y debilitar fuertemente a la Presidenta, y a la vez un verdadero intento de golpe institucional. Ahora, ¡impiden asegurar un ahorro de divisas al país ante la deuda pública que ellos mismo contrajeron! Si llegaran a ganar la pulseada, el retroceso sería atroz. El daño y el dolor que provocarían sería atroz. La crisis social sería atroz.

Hoy agrego: creo que el embate desestabilizador puede enmarcarse en una clarísima traición a la patria, ya que su consecuencia evidente -y de la cual son completamente concientes-, es sencillamente la afectación económica de las arcas públicas, al agravar los intereses de la deuda externa que pesará sobre todos los argentinos. Una vez más, con tal de recuperar el control de las instituciones que el pueblo les negó, no dudan en someter a la Nación entera profundizando su dependencia.

Políticos que con tal de erosionar al gobierno no dudan en perjudicar al país obstaculizando la gobernabilidad, jueces que actúan en evidente connivencia política con esos espúreos intereses, resolviendo contra derecho, medios periodísticos que a sabiendas de la falsedad de sus informaciones difunden mentiras y generan alarmas y daños, con el único fin de obtener beneficios económicos sectoriales. Todas esas conductas encuadran en distintos ilícitos, de acción pública, que deberían ser investigados.

¿Nosotros qué estamos haciendo? Solo la movilización popular y la generación de una red nacional amplia y desprovista de mezquindades puede neutralizar el intento y consolidar y ayudar a profundizar el proceso de cambio iniciado en 2003.