COLOMBIA: LA CRISIS DEL PARTIDO LIBERAL

(Fernando Dorado)

Popayán, 26 de enero de 2010

La crisis ideológica y estructural del partido liberal nuevamente muestra sus grandes fisuras. De seguir como van las cosas, va a ser el gran damnificado en las próximas elecciones. La escogencia de candidatos al Congreso en todos los departamentos desnuda las contradicciones y decadencia del liberalismo.

Es bueno recordar que el actual candidato presidencial de ese partido Rafael Pardo, representa unas “mayorías minoritarias” dentro de su partido. La suma de votos obtenidos por los demás candidatos participantes en la consulta de septiembre/09 casi duplican los del ganador (62,9% frente al 37,1%). Eso lo hace vulnerable hacia adentro y hacia afuera.

Esa debilidad lo llevó a proponer y a rechazar - en el lapso de 15 días -, la consulta interpartidista. Esta fue aceptada plenamente por Petro y rechazada por Vargas Lleras. Si se aliaba con el Polo sus soportes financieros y empresariales le quitarían el respaldo (juegan a varias bandas), y si lo hacía con Cambio Radical las bases liberales buscarían otras alternativas.

Esa indefinición ideológica es la trampa que se construyó Rafael Pardo y su partido. Se salió del “uribismo” para quedar preso de una red de pequeñas empresas electorales “liberales”. La escogencia de los candidatos al Congreso y la conformación de las listas departamentales dejan ver esa tragicomedia liberal. Los resultados electorales de marzo/2010 profundizarán esa crisis.

Lo ocurrido en el departamento del Cauca es un ejemplo típico. Los dos “caciques” regionales Luis Fernando Velasco y Jesús Ignacio García sacrificaron (no le dieron el aval) al único candidato presentable a la Cámara de Representantes Dr. Temístocles Ortega, ex-gobernador y ex-magistrado. Lo hicieron porque no responde al molde del político manejable y subordinado a sus estrechos intereses electorales.

Rafael Pardo tuvo que ceder ante esas presiones, como lo ha hecho en todos los departamentos. Él piensa que la tabla de salvación de su candidatura es conseguir – de la forma que sea – una representación importante en el legislativo, que se convierta en una base cierta para la primera vuelta presidencial.

Lo que no ha calculado el candidato liberal es la reacción de las bases liberales y de quienes desde otras agrupaciones políticas o desde la no militancia, lo consideraban un político serio, de principios y con cierta honradez. Su imagen de hombre de carácter e independencia ha sucumbido ante las presiones clientelistas y la politiquería. Cualquiera diría: “¿Si así es como candidato como será de Presidente?”

En el caso del Cauca lo más seguro es que el Dr. Ortega Narváez se va a integrar a un proceso democrático de unidad que vienen construyendo el Movimiento Indígena y el POLO. Si se maneja bien esa lista de unidad podrá ser la opción más fuerte en el departamento, la que puede colocar el umbral más alto y la única que podrá elegir hasta 2 representantes. Además consolidaría la imagen de ese proceso hacia el futuro.

Los partidos tradicionales y uribistas lo único que pueden mostrar es corrupción. Todos son herederos de Chaux Mosquera, hoy preso por paramilitarismo. Todos están comprometidos con los manejos del actual gobernador Gonzáles Mosquera (Probolsa, salud, industria licorera). Los conservadores tienen en su prontuario la estafa de la “casita azul” (más 3.000 familias estafadas con proyectos de vivienda fantasmas).

La única parlamentaria que “medio” se salva es Gema López, quien ha estado al lado de las Veedurías Ciudadanas y le hizo oposición a Uribe. Desgraciadamente sigue aliada a Jesús Ignacio García. Éste juega por debajo de la mesa con su gran compadre Aurelio Iragorri (hoy en la “U”). La sacada de Temístocles Ortega le abre espacio a Felipe Fabián Orozco quien concentra todos los defectos de la clase corrupta y parasitaria que siempre ha manejado al Cauca. Es su mejor prospecto “uribista”.

Al fin y al cabo, los jefes clientelares liberales del Cauca van inexorablemente hacia los partidos uribistas o “nueva derecha”. Al Dr. Ortega le hicieron un gran favor. Si el Polo y otras agrupaciones políticas consolidan verdaderos proyectos democráticos e incluyentes, que pongan por delante la ética política, podrán acercar e integrar a las amplias bases liberales conscientes y a la mayoría de los colombianos. ¡Que no nos quepan dudas!

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