“Hijo de la luz y de la sombra”

(Antonio Ros Soler)

“Hijo de la luz y de la sombra”
2010-02 Hijo de la luz y de la sombra © Alrosoler.doc
alrosoler@hotmail.com (Alrs) http://www.poetasdelmundo.com // http://www.pdm.com/verinfo_europa.asp?ID=5632

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.
Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.
Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.
Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

(Miguel Hernández, Para la Libertad,
1938-1939, de su poemario El hombre acecha).

Miranda de Ebro (BU),
febrero de 2010 (Alrosoler)

En los primeros de los setenta, Joan-Manuel Serrat, difundió y popularizó la obra de Miguel Hernández (MH) haciendo de su canto un mensaje cívico de resistencia, de indispensable y estimulante necesidad en aquellos ambientes políticos, intelectuales y culturales en los que conspirábamos para que el fascismo de Franco entonara su finiquito. En el año 1972, Serrat dio a conocer un disco con el nombre del poeta en el que se incluían composiciones de tanta repercusión como serían Las nanas de la cebolla (1939) y, sobre todo, Para la Libertad (1938). Cuenta el cantautor que ese mismo año visitó en su casa a Josefina Manresa para entregarle un ejemplar de su trabajo, pero como la viuda de MH no disponía de un tocadiscos, Serrat hubo de regalarle uno de inmediato para escuchar juntos las canciones. A raíz de aquella anécdota, Joan Manuel declararía: “Me mostró tal gratitud, que me sentí avergonzado”…

La familia de MH no fue, como muchas otras durante la dictadura franquista, de las que vivieron ese largo período de nuestra reciente historia “con normalidad y naturalidad”, que diría el ‘repepelente’ Mayor Oreja, ni tampoco, con la “extraordinaria placidez” con la que también lo definió el tal ‘Jauma’. El consejo de guerra al que fue sometido MH incluyó medio año de angustia hasta que se le conmutara la pena de muerte por 30 años de reclusión. El poeta no aceptó la ‘oferta’ del régimen militar de recuperar la libertad a cambio de retractarse; para ello habría bastado con la anulación de su matrimonio civil con Josefina Manresa por otro canónico; si al final accedió a esto último fue cuando su enfermedad presagiaba una muerte inminente, “para que no trataran a su compañera como a una mujerzuela”, dijo en una entrevista la nuera de su hijo. “Alégrate, que mañana nos vamos a casar”, escribió MH a Josefina (de convicciones religiosas profundas).

Ahora, a punto del primer centenario del nacimiento de MH (10/oct/1910), otros motivos para sentirse avergonzado son mayores y muy distintos en relación con la honra y la memoria que merece el poeta “asesinado en los presidios franquistas”, según dijera Pablo Neruda. Transcurridos más de 30 años desde el fallecimiento del criminal dictador, y en el año en que debemos celebrar este nacimiento, el ayuntamiento de su pueblo alicantino, Orihuela, tuvo la ocurrencia de ofrecerle un supuesto homenaje que fue noticia destacada el pasado 28 de diciembre por haberse convertido en un atentado contra la dignidad del autor de Vientos del pueblo (1936), así como contra la literatura española en general: bajo el título “El canto del cisne de un poeta”, un mastuerzo supuesto poeta local se sirvió del nombre de MH para ‘loar’ hasta el tópico más manido las gracias mujeriegas y políticas de la esperpéntica lideresa madrileña Esperanza Aguirre, y denostar hasta lo más típico según los postulados de la rancia posición conservadora las personalidades de Rodríguez Zapatero (presidente del Gobierno), de Santiago Carrillo (ex secretario general del PCE) o de Ruiz Gallardón (actual alcalde amarillo de Madrid).

Como no se trataba de ninguna inocentada, posible en esa fecha, los familiares del poeta exigieron que se eliminara del citado poemario toda referencia a MH, por considerar que el libro, presentado en un local del municipio oriolano (gobernado por el PP) utilizaba de modo partidista la digna obra de su ‘hijo no predilecto’. Así, la familia estimó reprobable la “utilización oportunista del nombre de MH para atraer la atención pública, sin que se respetara ni la memoria ni el mensaje que el poeta transmitió en sus escritos a lo largo de toda su vida.”

Si además se tiene en cuenta la repercusión y el valor que sus poemas tuvieron antes de que se gestara el vigente período democrático, mucho más grave resulta reconvertir (bajo la exclusiva responsabilidad organizativa del PP) el contenido cívico de su gran obra (con toda su emotiva y literaria denuncia social), en un auténtico pitorreo contra la dignidad y respeto debidos al autor alicantino.

Y, puestos a sentir y abundar en la vergüenza, dejando a un lado el burdo y fascistoide episodio, hay motivos más consolidados para que sobre la memoria de MH pesen otras lacras impropias de nuestro presente histórico literario. Parecería, no obstante, que tales habrían sido subsanadas al acordar la Diputación de Alicante que este año (coincidiendo con el centenario) el llamado poeta del pueblo vaya a ser nombrado hijo predilecto de esta provincia. Pendiente de que se ratifique tal hecho, es de esperar que prospere asimismo la iniciativa de lo que todavía es su familia para que se revise el pseudoproceso judicial que hubo de soportar MH y se logre la anulación definitiva de la consiguiente condena. “Semejante sentencia”, en nuestros días y según se afirma en la moción aprobada por el Plenario de la Diputación alicantina, “es una deshonra para los demócratas que piensan, creen y siguen luchando por una sociedad justa y libre”.

Sin embargo, y es a lo que íbamos a abundar sobre esas vergüenzas, convendría que la mencionada institución provincial se aclarara de una vez, pues como todo el mundo sabe en aquella ciudad, Orihuela (y el popular programa ‘CQC’ de ‘La Sexta’ denunció en su día), el criminal Franco Bahamonde sigue siendo ‘hijo adoptivo y predilecto de Alicante’... Más aún, gracias a los votos del PP, un Pleno de aquella Diputación rechazó no hace mucho una moción del Grupo Socialista del PSOE para que se le retirara tal ‘honor’ al extinto caudillo… Pero los ‘repepelentes’ alegaron sin ningún rubor que se “trataba de un nombramiento vitalicio y esos no caducaban”… De tal modo que, Franco y MH podrían ‘compartir’ así, a partir del año en que acabamos de iniciar, esa mención honorífica: el uno como víctima de un crimen y el otro como su asesino.

Joan Manuel Serrat hablaba de ‘vergüenza’, pero nunca a tan largo plazo y por causas tan vejatorias. Menos mal que, en medio de tan esperpénticas paradojas, el noi del poble sec volverá a celebrar la memoria del poeta del pueblo con su canto. Su nuevo trabajo artístico-poético se llamará Hijo de la luz y de la sombra, como el poema que MH dedicó a su primer hijo, Manuel-Ramón, muerto casi al nacer en 1937, como si aquel golpe militar de Franco y sus generales le hubieran helado el corazón, antes de asesinar a su padre en la cárcel de Alicante.

Alrosoler © (Alrs)
Miranda de Ebro, febrero de 2010,
La cebolla es escarcha Vuela niño en la doble
cerrada y pobre. luna del pecho:
Escarcha de tus días él, triste de cebolla,
y de mis noches. tú satisfecho.
Hambre y cebolla, No te derrumbes.
hielo negro y escarcha No sepas lo que pasa
grande y redonda. ni lo que ocurre.
(Miguel Hernández, Versos 1º y 12º de Nanas de la cebolla, 1939).

(Concha Garrote Agost, pintura dedicada al poema Nanas de la cebolla, 2006).

2010-02 Hijo de la luz y de la sombra.doc © Alrosoler.
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Vientos del pueblo me llevan, / vientos del pueblo me arrastran, / me esparcen el corazón / y me aventan la garganta. // Los bueyes doblan la frente, / impotentemente mansa, / delante de los castigos: / los leones la levantan / y al mismo tiempo castigan / con su clamorosa zarpa. // No soy un de pueblo de bueyes, / que soy de un pueblo que embargan / yacimientos de leones, / desfiladeros de águilas / y cordilleras de toros / con el orgullo en el asta. / Nunca medraron los bueyes / en los páramos de España. // ¿Quién habló de echar un yugo / sobre el cuello de esta raza? / ¿Quién ha puesto al huracán / jamás ni yugos ni trabas, / ni quién al rayo detuvo / prisionero en una jaula? // Asturianos de braveza, / vascos de piedra blindada, / valencianos de alegría / y castellanos de alma, / labrados como la tierra / y airosos como las alas; / andaluces de relámpagos, / nacidos entre guitarras / y forjados en los yunques / torrenciales de las lágrimas; / extremeños de centeno, / gallegos de lluvia y calma, / catalanes de firmeza, / aragoneses de casta, / murcianos de dinamita / frutalmente propagada, / leoneses, navarros, dueños / del hambre, el sudor y el hacha, / reyes de la minería, señores de la labranza, / hombres que entre las raíces, / como raíces gallardas, / vais de la vida a la muerte, / vais de la nada a la nada: / yugos os quieren poner / gentes de la hierba mala, / yugos que habéis de dejar / rotos sobre sus espaldas. // Crepúsculo de los bueyes / está despuntando el alba. // Los bueyes mueren vestidos / de humildad y olor de cuadra; / las águilas, los leones / y los toros de arrogancia, / y detrás de ellos, el cielo / ni se enturbia ni se acaba. / La agonía de los bueyes / tiene pequeña la cara, / la del animal varón / toda la creación agranda. // Si me muero, que me muera / con la cabeza muy alta. / Muerto y veinte veces muerto, / la boca contra la grama, / tendré apretados los dientes / y decidida la barba. // Cantando espero a la muerte, / que hay ruiseñores que cantan / encima de los fusiles / y en medio de las batallas.
(Miguel Hernández, ‘Vientos del pueblo me llevan’, 1936-1937)

Joan Manuel Serrat iniciará el próximo 27 de marzo en Elche (Alicante) su gira internacional Hijo de la luz y de la sombra, acto central de las actividades organizadas con motivo del Centenario de Miguel Hernández. El cantautor catalán presentará las canciones de su último disco, el segundo en el que pone música a los versos del poeta de Orihuela, y que sale a la venta el próximo 23 del mes en curso...

I.- Hijo de la sombra…
Eres la noche, esposa: la noche en el instante
mayor de su potencia lunar y femenina.
Eres la medianoche: la sombra culminante
donde culmina el sueño, donde el amor culmina.
Forjado por el día, mi corazón que quema
lleva su gran pisada del sol adonde quieres,
con un sólido impulso, con una luz suprema,
cumbre de las montañas y los atardeceres.
Daré sobre tu cuerpo cuando la noche arroje
su avaricioso anhelo de imán y poderío.
Un astral sentimiento febril me sobrecoge,
incendia mi osamenta con un escalofrío.
El aire de la noche desordena tus pechos,
y desordena y vuelca los cuerpos con su choque.
Como una tempestad de enloquecidos lechos,
eclipsa las parejas, las hace un solo bloque.
La noche se ha encendido como una sorda hoguera
de llamas minerales y oscuras embestidas.
Y alrededor la sombra late como si fuera
las almas de los pozos y el vino difundidas.
Ya la sombra es el nido cerrado, incandescente,
la visible ceguera puesta sobre quien ama;
ya provoca el abrazo cerrado, ciegamente,
ya recoge en sus cuevas cuanto la luz derrama.
La sombra pide, exige seres que se entrelacen,
besos que la constelen de relámpagos largos,
bocas embravecidas, batidas, que atenacen,
arrullos que hagan música de sus mudos letargos.
Pide que nos echemos tú y yo sobre la manta,
tú y yo sobre la luna, tú y yo sobre la vida.
Pide que tú y yo ardamos fundiendo en la garganta,
con todo el firmamento, la tierra estremecida.
El hijo está en la sombra que acumula luceros,
amor, tuétano, luna, claras oscuridades.
Brota de sus perezas y de sus agujeros,
y de sus solitarias y apagadas ciudades.
El hijo está en la sombra: de la sombra ha surtido,
y a su origen infunden los astros una siembra,
un zumo lácteo, un flujo de cálido latido,
que ha de obligar sus huesos al sueño y a la hembra.
Moviendo está la sombra sus fuerzas siderales,
tendiendo está la sombra su constelada umbría,
volcando las parejas y haciéndolas nupciales.
Tú eres la noche, esposa. Yo soy el mediodía.
II.- Hijo de la luz…
Tú eres el alba, esposa: la principal penumbra,
recibes entornadas las horas de tu frente.
Decidido al fulgor, pero entornado, alumbra
tu cuerpo. Tus entrañas forjan el sol naciente.
Centro de claridades, la gran hora te espera
en el umbral de un fuego que al fuego mismo abrasa:
te espero yo, inclinado como el trigo a la era,
colocando en el centro de la luz nuestra casa.
La noche desprendida de los pozos oscuros,
se sumerge en los pozos donde ha echado raíces.
Y tú te abres al parto luminoso, entre muros
que se rasgan contigo como pétreas matrices.
La gran hora del parto, la más rotunda hora:
estallan los relojes sintiendo tu alarido,
se abren todas las puertas del mundo, de la aurora,
y el sol nace en tu vientre, donde encontró su nido.
El hijo fue primero sombra y ropa cosida
por tu corazón hondo desde tus hondas manos.
Con sombras y con ropas anticipó su vida,
con sombras y con ropas de gérmenes humanos.
Las sombras y las ropas sin población, desiertas,
se han poblado de un niño sonoro, un movimiento,
que en nuestra casa pone de par en par las puertas,
Y ocupa en ella a gritos el luminoso asiento.
¡Ay, la vida: qué hermoso penar tan moribundo!
Sombras y ropas trajo la del hijo que nombras.
Sombras y ropas llevan los hombres por el mundo.
Y todos dejan siempre sombras: ropas y sombras.
Hijo del alba eres, hijo del mediodía.
Y ha de quedar de ti luces en todo impuestas,
mientras tu madre y yo vamos a la agonía,
dormidos y despiertos con el amor a cuestas.
Hablo, y el corazón me sale en el aliento.
Si no hablara lo mucho que quiero me ahogaría.
Con espliego y resinas perfumo tu aposento.
Tú eres el alba, esposa. Yo soy el mediodía.
III.- …Hijo de la luz y la sombra.
Tejidos en el alba, grabados, dos panales
no pueden detener la miel en los pezones.
Tus pechos en el alba: maternos manantiales,
luchan y se atropellan con blancas efusiones.
Se han desbordado, esposa, lunarmente tus venas,
hasta inundar la casa que tu sabor rezuma.
Y es como si brotaras de un pueblo de colmenas,
tú toda una colmena de leche con espuma.
Es como si tu sangre fuera dulzura toda,
laboriosas abejas filtradas por tus poros.
Oigo un clamor de leche, de inundación, de boda
junto a ti, recorrida por caudales sonoros.
Caudalosa mujer: en tu vientre me entierro.
Tu caudaloso vientre será mi sepultura.
Si quemaran mis huesos con la llama del hierro,
verían que grabada llevo allí tu figura.
Para siempre fundidos en el hijo quedamos:
fundidos como anhelan nuestras ansias voraces:
en un ramo de tiempo, de sangre, los dos ramos,
en un haz de caricias, de pelo, los dos haces.
Los muertos, con un fuego congelado que abrasa,
laten junto a los vivos de una manera terca.
Viene a ocupar el hijo los campos y la casa
que tú y yo abandonamos quedándonos muy cerca.
Haremos de este hijo generador sustento,
y hará de nuestra carne materia decisiva
donde asienten su alma, las manos y el aliento,
las hélices circulen, la agricultura viva.
Él hará que esta vida no caiga derribada,
pedazo desprendido de nuestros dos pedazos,
que de nuestras dos bocas hará una sola espada
y dos brazos eternos de nuestros cuatro brazos.
No te quiero en ti sola: te quiero en tu ascendencia
y en cuanto de tu vientre descenderá mañana.
Porque la especie humana me han dado por herencia,
la familia del hijo será la especie humana.
Con el amor a cuestas, dormidos y despiertos,
seguiremos besándonos en el hijo profundo.
Besándonos tú y yo se besan nuestros muertos,
se besan los primeros pobladores del mundo.
(Miguel Hernández, ‘Hijo de la luz y de la sombra’, 1937)

(Lucía Izquierdo, nuera del poeta,
junto a su retrato: ALEX, periodista)

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‘Poetas del Mundo’, que se dan cita del 9 al 13 de junio próximo en las tierras y pueblos de Alacant, por y con Miguel Hernández, su Poeta y Maestro tan íntegro y humano, como universal, quieren que este encuentro sea algo válido y tan serio y profundo como bello. En nuestro encuentro en torno a la figura de MH, no hay lugar para las lisonjas ni las milongas, las ferias de vanidades; en nuestro encuentro, debe de primar tanto el valor y la belleza de los poemas,
como la proyección social de la obra y la dimensión humana del poeta.

Los poemas de este Encuentro Internacional han de versar sobre el amor a los demás, sobre la igualdad y la fraternidad con respeto a la diferencia que nos complementa y enriquece, sobre la defensa de la Madre Tierra y la defensa de los valores humanos y universales, la sencillez y la dignidad del poeta y de su pueblo, la solidaridad con los más necesitados, de democracia y justicia social, de auténtica paz y de libertad de todos para poder crecer, vivir y ser. http://www.poetasdelmundo.com