Testimonios militantes

Fidel.

(Víctor Manuel Ramos Rivera)

Eran la seis de la mañana del día cuando sonó el teléfono. Eduardo Bähr me llamaba: Fidel ha muerto, me dijo. Y no hablamos más. Un profundo pesar se apoderó de mí y, con la rapidez con que actúa la memoria cerebral, en unos pocos segundos pasaron por mi mente todo lo que en mi vida me ligó a la figura monumental del héroe de la humanidad.

Carlos Díaz: tres lecciones de medio siglo peronista.

(Jorge Giordano)

Testimonio de un militante que atravesó toda la resistencia peronista y más: reuniones en gallineros, la CGT de los Argentinos, Descamisados, la JTP y la JP Lealtad. El 17 de noviembre de 1972 fue "como cruzar la Cordillera".

CIEN AÑOS DE UN SUEÑO.

(Eduardo Gonzalez-Viana)

la muerte de Daniel Viglietti. (tres notas).

Fallece Daniel Viglietti, cantor de los pueblos libres

30 octubre, 2017

Falleció en su ciudad natal, Montevideo, a los 78 años de edad, mientras se le realizaba una operación. Junto con otros músicos es considerado uno de los grandes referentes de la llamada “canción de protesta” latinoamericana

Por Antonella Bianco – Pulso

Daniel Viglietti, cantautor uruguayo nacido en Montevideo el 24 de julio de 1939, falleció a los 78 años de edad en la misma ciudad que lo vio nacer.

El encanto del Che

(Ilka Oliva Corado)
Estados Unidos es un país con una diversidad de culturas, impresionante. En la parada de un semáforo, esperando cruzar la avenida, puede haber cincuenta personas y todas son de distinto país y todas tienen una historia, un pasado, una raíz. La cantidad de religiones y pensamiento político es también así de variada. En una reunión social, en un restaurante, en un simple supermercado o en el parque se puede encontrar una variedad de culturas e idiomas que es imposible identificar.

Invicto.

(Orlando Villalobos)

En una decisión controversial, Jean Paul Sartre rechazó el Nóbel de literatura en 1964. Lo criticaron y acosaron pero el escritor se mantuvo inalterable. Le dijeron, “acéptalo aunque sea por el dinero, porque tú no tienes casa propia”, pero nada. Era Sartre.