Literatura y arte s

LA PAREJA GOBERNANTE

(Oscar Rovito)
Vaya al ruedo esta apostilla,
escrita en rima sencilla...

Yo fulan@, zutan@ y/o mengan@,

en mi simple condición de ciudadan@,

aún sabiendo que todavía no es momento

me he propuesto efectuar un lanzamiento.

Y lo hago desde este humilde muro,

por nuestra descendencia y su futuro;

porque quiero que salgan adelante,

quiero que siga esta pareja gobernante.

Propongo que los dos sean entonces

fórmula presidencial del 2011.

Que sea realidad y no ironía

del arco opositor con su falsía.

Los dos últimos poemas de Rosina Valcarcel

Quizás una tarde violeta

(a Roy Santiváñez)

Quizás una tarde violeta andando

bajo el yermo techo de Lima

baldía, advertiré la quimera

La historia en mi espinazo Cual una caravana sucia

Detrás de nosotros, gitanos Olor a ron y a escupitajo

La polvareda del desierto del Norte tornándome

Después, aquel écran de la infancia

Nuestros grandes ojos Verán súbito

alzarse la vieja patria sobre colinas y arboledas

Perú encima de la tierra para el habitual ardid

DIVINA MELODÍA

Un poema de Rosina Valcarcel

(a Sandro Chiri)

Recuerdas amigo mío la ebria torre de marfil

Y las ahumadas paredes de San Marcos

Qué resplandor qué palidez miserable.

La tarde abre su puerta

Mientras tocas saxofón sin calcular una palabra

Hoy no es temprano

Se nos va la vida como aquel marinero

Qué nos queda en el puerto

Sólo amarte mientras se mueve el mar

10 marzo de 2010.

DIALÉCTICA, un poema de Gustavo Adolfo Benites Jara

Pero abajo, en el río
está la mujer que amo.
Lava mi camisa. Me dice:
¿Por qué nunca puedo
lavar tus lágrimas? La veo.
Tiene el gesto grave y dulce.
Acaricio sus cabellos.
La sombra del níspero cae
sobre su pequeña frente
y pone cierto atardecer
en sus mejillas.
Ella siempre me espera,
porque sabe que siempre
estoy lejos y que cuando
la contemplo, veo dibujada
mi soledad en las líneas
de sus manos o cuando me voy
picoteo sus pupilas con mis
cabellos ajados por el Tedio.
Pero ella sabe que la amo.
Y me ama y me espera.
Sabe que volveré y que si me quedo

ROJAS JIMÉNEZ: EL GRAN AMIGO DE NERUDA

por José G. Martínez Fernández.

Dicen que el mejor amigo de juventud de Neruda era Alberto Rojas Jiménez, a quien dedicó un sentido y hermoso poema…
Dicen eso, pero no sé.
Neruda era un bohemio y amigo de muchos en una época en que Chile se debatía en una batalla social intensa: comienzos del siglo veinte.
Bien pudo haber sido el nombrado poeta, desaparecido tempranamente, el mejor amigo del también joven Neruda.
Existían tantas promesas en la poesía chilena de esa época: Romeo Murga, Domingo Gómez Rojas y el citado Rojas Jiménez, entre otros.

dos poemas de Rosina Valcarcel

(Rosina Valcarcel)

Una pausa bajo el cielo

(a J.N.)

Oscuro laberinto sopla frío

Enorme río crece y amengua

Nuestro pasado dormido

Tu bello rostro asciende

Mi pálida luna canta

Una flor sobre el denso valle

Púrpura aroma en vuelo

Aquellos cuerpos desnudos

Tras la cima abandonada

El vino por fin

Bebimos

El que aplaca toda sed

-.-

Bajo la brisa lunar de la bella pintora

(A Jimena Piedra)

Y la gloriosa mar hace lo suyo

Mientras Jimena sorprende

Con una obra tersa

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