Literatura y arte s

LA CALLE DEL SUSPIRO.

(Manuel Mosquera)
a Gina Serna

Edith Piaff llegaba novelesca

su historia estremecía el antiguo café Rimbaud

dejé a un lado el crucigrama

cerré los ojos y vi los años

en que hablaba contigo

y nuestro amor quemaba las arterias del vino

Deshojaba nuestros recuerdos

La remembranza hundió en mí sus uñas

En esos años desesperados

donde la gente se ahorcaba

para sentir el final de su sufrimiento

El amor eras tú

¿Recuerdas?

Hubo una vez en esta ciudad moribunda

estaciones sembradas por soñadores jardineros

DEXTROCARDIA.

(FIORELLA LINDA GUTIÉRREZ LUPINTA)

Las gradas negras rozan el corazón caído,
destrozan el alma, destrozan el tejido.

Ya no palpita feliz el corazón,
su color exquisito se ha ocultado,
prefiere no mirar la luz.

Las torturas que sufrió,
no lo han vuelto fuerte,
está parchado y dañado.

Las fábricas de tormentas que siempre lo molestan
ya ni le llaman la atención.

Ese corazón destruido y desquiciado,
no busca nada,
los otros corazones,
no le son suficientes.

Tal vez se pregunta el corazón ¿Debí nacer en otros tiempos?
¿Debí morir en otra vida?

J

(Rosina Valcárcel)

A pesar de la lejanía
Con tu cuello y tu rostro teñidos por Modigliani
Y tu cuerpo -olor a eucalipto- sin cerrar los ojos
Y el paisaje que nace de un poema de Moro

y de tu presencia cuando la ciudad era

Podía ser el espejo de los montes

y del horizonte cerca a mi corazón

Ven a sentarte, Julius, a la orilla del mar

Con quietud vislumbremos su rumbo y ensayemos

que la vida transita.

19 abril 2018

Hipocritas.

(Hindu Anderi)

No me hablen de tolerancia

no ahora

no con Siria

Palestina

Libia

Afganistan

Irak

encendidas

Que no me digan de respeto

con niños mutilados

huérfanos

sin comida y abrigo

Que no me exijan moderación

con madres viudas

con abuelos perdidos

Guardense su ecuanimidad

donde nadie la revise

no la uso hoy,

de burla contra todo lo humano

Bailen alucinados

en su orgia de polvora

sangre y bandera

Si quieren repitan su falso mantra de sepulcro

me niego a aprenderlo

Cartonero.

(Demian Konfino)

No pudo pegar un ojo en toda la noche. No está seguro, aunque ya concedió su palabra. Luego de mucha insistencia en la cena de anoche, Héctor le prometió a su hijo Maurito que lo llevaría con él a laburar.
Sin embargo, teme. El pibe es muy pibe. Diez pirulos nomás. Siente que no debería llevarlo. No quiere que se entusiasme.
Cierto es que Maurito es un pésimo estudiante. Cursa tercer grado y apenas sabe leer y escribir. Pero ellos tuvieron la culpa. Lo anotaron recién en primer grado con edad de tercero. Se percibe grandulón respecto a sus compañeros y tiene razón.

CANTO A CAMILO TORRES.

(Julio Yao Villalaz)

Camilo Torres conjuntó visión cristiana con marxismo en una época difícil para Colombia y América Latina, cuando la oligarquía no daba alternativa a gobiernos respetuosos del pueblo. Murió un 15 de febrero de 1966 a los 37 años de edad, figura emblemática de la Teología de la Liberación y profeta de gobiernos progresistas de esta época.

(3 de febrero de 1929 – 15 de febrero de 1966)

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(1)

No te conocí, Camilo,

sacerdote guerrillero,

pero me lanzo al sendero

que desbrozaba tu filo.

No fue mi sueño tranquilo