Literatura y arte s

ENDURECERSE SIN PERDER LA TERNURA.

(Marcela Pérez Silva)

Nos queda tu mirada invicta
tus ojos siempreabiertos
intacta tu ternura

Nos queda la estrella de tu frente
“la sangre roja y el corazón a la izquierda"
tus bellos pies desnudos
sobre un lavandero en Vallegrande

Tu bici con motor, la rauda Poderosa
tu cabalgar sobre “el costillar de Rocinante”
el asma cuando el Granma en la tormenta
“...era una cáscara de nuez”
la balsita Mambo-Tango
que te construyó la gratitud de los leprosos
a orillas del Amazonas

Tu cámara, tu puro, tu fusil
tu tenaza de Fernando Sacamuelas
el tablero de ajedrez

LA VISIÓN CURVA.

(Rosina Valcárcel Carnero)

Eres un guijarro innato y me conoces
Sortilegio y códice
Comprendes, aunque es ajeno el día
Y rebuznas pues otro es el río esmeralda
Y aún continúas existiendo, clandestino
No hay condiciones sino al otro lado
Y con tu mano arriba, curtida
Estás al corriente: por qué fue el cerco
Mis ojeras y tu pantalón roto
Lo entiendes, piedra insigne
Estás al tanto, alud
Existían los otros, ya estaban
Nada caiga, Aerolito
Resucita, florezcamos
Ahora, última estación
El tiempo mínimo
Los cuerpos de ser
Amor y belleza
Y seamos del pie a la cabeza

Managua, 1979 (imitación de Galeano)

(Rosina Valcárcel)

(a MPS)

Tu eres, poeta, el errante que silba el festín del universo.

(Rosina Valcárcel)

a Vladimir Herrera

¿Buscamos la bondad en la cueva del cuervo?

r.v.

QUIÉN ES ESE HOMBRE.

(Rosina Valcarccel)

(a Rafael Julián)

¿Quién es ese hombre subiendo por la cuesta?

De tarde lee a Neruda y se sumerge en ron añejo
Ahí todo es verde
Las diosas están / Los dioses también
En el albor de la tarde
Les rindo mantras y flores amarillas
Poco sirve merodear si existe dios o es fantasía

Cada vez es menos arduo guardar los guiños en papel periódico

Y alcanzar la edad de la razón.

Lima, 24 – 27 julio 2017

Puedes andar en la orilla escuchando a Mozart.

(Rosina Valcárcel)

a Carlos Calderón Fajardo

Puedes andar en la orilla escuchando a Mozart

Sentarte y beber dos copas de vino tinto

Mientras cantamos “Viejo, mi querido Viejo”

Picasso nos mira de reojo

Cuando se es joven, se es joven para toda la vida

El invierno es un tropel de unicornios

Pocos como tú escriben relatos bacanes

Abro tu libro La conciencia del límite último

Y me quitas el aire Y me das vida

Y el misterio nos envuelve

La collera y los pelícanos

El mar atolondrado nos contempla