Libros

el mentiroso y el escribidor (VIII)

(Julio Carmona)

3.3.1 Mundos paralelos

el mentiroso y el escribidor (VII)

(Julio Carmona)
3.2 De la ambivalencia al absolutismo y el exclusivismo ideológicos

el mentiroso y el escribidor (VI)

(Julio Carmona)
Capítulo 3. Relación entre la teoría literaria y la práctica narrativa de Mario Vargas Llosa

“… los autores de gruesos libro sobre Vargas Llosa… supusieron que él era una especie de flor nacida en un desierto, cuando en verdad sus hallazgos temáticos y estilísticos son una culminación de la tarea empeñada contra todos los obstáculos editoriales, por la generación de los 50s, en cuyo seno hubo varios experimentadores de los géneros del cuento y la novela, tendencia que seguiría él.”
Carlos Eduardo Zavaleta, El gozo de las letras, 1997: 262.

el mentiroso y el escribidor (V)

(Julio Carmona)
2.5 El deicidio

El “deicidio” no tiene el nivel de una categoría científica, ni en el plano de la estética ni en el de la poética, literarias.[1] En todo caso, tuvo éxito en la poética romántica, en la que -lo hemos visto con Ibáñez Langlois- “adquirió el valor luciferino del conocimiento absoluto, de la subversión plena, del asesinato de Dios.” (E-1979: 72.) Y no tiene ni siquiera el prestigio de la originalidad. Arnold Hauser, en su libro Literatura y Manierismo, dice que es Proust quien sugiere esa explicación de la creación artística. Dice:

el mentiroso y el escribidor (IV)

(Julio Carmona)

2.3 De los “demonios” al “elemento añadido”
Moviéndose siempre en el terreno de la ciencia literaria (postulando criterios generales, aplicables a todo el proceso de creación literaria), MV establece que los ‘demonios’ se transforman en la obra literaria como una entidad autónoma gracias al “elemento añadido”. Y es ésta quizá la única categoría válida dentro de la nomenclatura usada por MV. Aunque lo es, también hay que decirlo, porque se inscribe dentro de una antigua tradición teórica: la del ‘desviacionismo’.

el mentiroso y el escribidor (III)

(Julio Carmona)

2.2 La demonología como base teórica
Los ‘demonios’, según MV, son “ciertas experiencias poderosas que se imponen al novelista y nutren su vocación” (HD: 85 y ss) y son de dos tipos: ‘personales’ e ‘históricos’, pero ambos son productos de una realidad desquiciada, con la que el novelista entra en conflicto: