La Historia

¿De dónde venimos los lanusenses? (décima nota). El lanusazo, una jornada heroica.

(Omar Dal Ponte)

Despues de la guerra de Malvinas ocurrida en el año 1982 se profundizó el deterioro de la dictadura militar que asolaba a nuestro país desde el 24 de marzo de 1976. Aún en esas condiciones la ferocidad de los genocidas se mantenía intacta y por ese motivo cada quien resistía de la manera que podía. Ya sea en las bases de los gremios o mediante alguna que otra acción directa, militando en determinados partidos políticos, clandestinamente o, en forma semiclandestina, en las organizaciones vecinales de cooperación, fomento, de la Cultura etc.

Carta a Pichetto: somos Argentina gracias a Bolivia.

(Enrique Manson)

El nombre de Argentina nació de un mal entendido. Los indios del litoral encendieron la ambición de Sebastián Gaboto cuando le contaron que Paraná arriba había un cerro “todo de plata”. El error estuvo en el cálculo de la distancia, y el veneciano se internó en su busca, pero no lo encontró. Así llamó Río de la Plata al de Solís.

El cerro existía, aunque más lejos. Era el Cerro Rico de Potosí, y aunque Gaboto nunca lo vio, quedó el nombre Argentina, por el argentum -plata en latín- para estas tierras.

EN LA PERSPECTIVA DEL CENTENARIO DE LA REVOLUCIóN RUSA.

(Gustavo Espinoza M.)

Hoy, el mundo recuerda el 99 aniversario de la Revolución Socialista de Octubre. El próximo 2017, celebraremos el centenario de esta epopeya que, como José Carlos Mariátegui dijo “fue la obra de hombres heroicos y excepcionales”. No obstante, la fecha convoca no solo a homenajes, sino también a reflexiones, que luce indispensable considerar en nuestro tiempo.

HISTORIA PANAMEÑA, ¿CIENCIA O IDEOLOGíA?

(Olmedo Beluche)

ALONSO QUIJANO, EL LEGADO DE UN QUIJOTE EN AMERICA.

(Roque Ramírez Cueva)

LA DEMANDA DE REPARACIONES.

(Mumía Abú-Jamal)

16-9-2016

Desde que terminó la esclavitud, los Africanos en los Estados Unidos de Norteamérica esperan y buscan reparaciones por los daños causados por siglos contra los Negros.

Inicialmente, cuando terminó de la Guerra Civil de los Estados Unidos, se ofreció a los Africanos, "40 acres and a mule", algo más de 16 hectáreas de tierra y una mula, para cultivar los campos en los que ellos habían trabajado por siglos sin salario alguno.

Esa promesa jamás fue cumplida.