Dossier del mes

La guerra de las Malvinas

Sobre cómo recordar una guerra
Gustavo Rosa

Las Falkland volverán a ser Malvinas

Malvinas y el colonialismo
Aritz Recalde, febrero de 2012

La guerra contra el Paraguay

Gentileza Agenda Paco Urondo

CFK: “Todavía me da vergüenza como argentina”

Discursos de Cristina Fernández de Kirchner, donde denuncia la guerra y la complicidad argentina.

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Palabras de la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández, en el acto de elevación a la cota definitiva de la represa binacional Yacyretá, realizado en Posadas, provincia de Misiones el 25 de febrero de 2011.

La marcha del gobierno de Ollanta Humala

Perú, en el centro de la disputa hegemónica regional
Raúl Zibechi
La posición estratégica de Perú, como puerta de ingreso y salida del voluminoso comercio entre China y Brasil, pero también como uno de los más importantes países mineros de la región sudamericana, ha escalado varias posiciones desde que Ollanta Humala se ciñó la banda presidencial.
Para ofrecer un cuadro más o menos completo de la coyuntura crítica por la que atraviesa el país andino, deben considerarse dos tipos de conflictos: los interestatales y los político-sociales. Los primeros son protagonizados por los dos países cuyos intereses chocan de modo frontal en Perú, o sea Estados Unidos y Brasil. Los segundos enfrentan a los movimientos con el gobierno que ellos mismos ayudaron a elegir.
Brasil apoyó la candidatura de Humala y seguirá apoyando a su gobierno, más allá del conflicto que mantiene con los pueblos y poblaciones. Durante la campaña electoral dos miembros del PT contribuyeron a maquillar la figura del ex militar para hacerla más potable a las clases medias. Pese al reciente viraje a la derecha de Humala en respuesta a la agudización del conflicto social antiminero –despidió a once de sus 17 ministros y abrió las puertas del gabinete a la tecnocracia neoliberal–, el país sigue siendo escenario de una aguda disputa geopolítica.
El 23 de diciembre los ministros de Defensa Celso Amorim, por Brasil, y Alberto Otárola, por Perú, firmaron un acuerdo de cooperación militar que convierte a las fuerzas armadas de ambos países en socios estratégicos (Afp, 23 de diciembre).
El acuerdo apunta a la cooperación industrial, tecnológica y científica en materia de defensa y define los sectores aeroespacial y naval como áreas de prioridad conjunta de inversiones y desarrollo en el campo de la seguridad y la defensa. Brasil se comprometió a brindar capacitación, entrenamiento, soporte técnico, logístico y a realizar transferencia de tecnología. Ambas partes consideran que el acuerdo es una medida de disuasión contra eventuales amenazas externas.
Para mayor precisión, los ministros enfatizaron que la alianza estratégica es defensiva y no está dirigida contra ninguno de los vecinos (ya que Perú mantiene un prolongado contencioso con Chile). Amorim afirmó que no está en juego la disuasión entre países de la región, sino enfrentar amenazas de fuera del continente, en clara referencia a Estados Unidos.
Humala puede seguir adelante con el proceso de integración regional, estrechar lazos con Brasil y poner distancias con Estados Unidos, y a la vez profundizar el modelo minero multinacional reprimiendo a su pueblo. No hay contradicción. Brasil apoya la megaminería de la mano de la Vale (la segunda minera del mundo), que tiene varios proyectos en Perú, y sus empresas estatales llevan adelante polémicos emprendimientos hidroeléctricos. La dinámica interestatal y el conflicto de clases van por sendas diferentes, al punto de que un gobierno puede ser muy derechista y tener intereses contrarios a los de Estados Unidos.
Como señaló días atrás el economista Oscar Ugarteche (Alai, 19 de diciembre), Humala realizó una masacre política al expulsar al sector de izquierda del gobierno y alinearse con los empresarios mineros en respuesta al desborde desde abajo que había comenzado en noviembre con la resistencia popular al proyecto minero Conga en Cajamarca.
Forzó la renuncia del gabinete del primer ministro Salomón Lerner; en su lugar designó al general Oscar Valdés y declaró el estado de emergencia en varias provincias de Cajamarca para restablecer el orden frente a las demandas populares. Nada nuevo. La única duda es si estamos ante el primer paso en el proceso de militarización del conflicto social o si la resistencia logrará frenar la escalada derechista.
Los últimos años han sido testigos de un crecimiento sostenido de la resistencia a la megaminería y las grandes obras de infraestructura. Todos los días se producen grandes o pequeñas resistencias, desde la protesta en abril pasado contra el proyecto minero Tía María en Islay (Arequipa) hasta la quema de casetas de peajes en las carreteras, pasando por el masivo levantamiento en abril, mayo y junio en Puno contra la minería, encabezado por los aymaras, que tuvo su punto álgido en la toma de la pista de aterrizaje del aeropuerto de Juliaca, con un costo de cinco muertos.
Nada indica que la resistencia vaya a ceder, ya que hay más de 90 conflictos mineros esparcidos de norte a sur por la sierra andina peruana. Es una sumatoria de conflictos locales no coordinados, pero sumamente efectivos en su capacidad de estrechar el margen de maniobra de gobiernos y empresas multinacionales, ya que no existe una cabeza centralizada que pueda ser ablandada con represión o cooptación.
Los pueblos indígenas nos declaramos en movilización permanente para defender nuestros territorios, afirmó a mediados de diciembre el 22 congreso nacional ordinario de la AIDESEP, la organización indígena amazónica que protagonizó el levantamiento de Bagua en 2008. Es la misma actitud de resistencia que vemos ante la represa de Belo Monte en Brasil, frente a la hidroeléctrica Hidroaysén en la Patagonia chilena, que precedió al conflicto estudiantil, y la misma que encendió la marcha en defensa del TIPNIS en Bolivia.
Los pueblos aún no tienen una alternativa a la megaminería ni a las gigantescas represas hidroeléctricas que en no pocas ocasiones son diseñadas por los mismos que dicen defender el buen vivir, la naturaleza y el medio ambiente. En Perú, y en la región, hay mucho más que gobiernos en disputa. Hay una carrera entre poderosos estados y voraces multinacionales para apropiarse de los bienes comunes.
Y una creciente resistencia de los más diversos abajos para impedirlo, para seguir existiendo como pueblos y, sobre todo, para disputarles el sentido de estar en el mundo, que es mucho más que un modelo de desarrollo, porque hace de la existencia algo que merezca ser considerado vida, o sea dignidad, sobre la tierra.

“No soy mago, soy presidente"

ETHEL FLORES

“No soy mago, soy presidente

El último día del año 2011, el presidente Ollanta Humala hizo un balance de sus primeros 5 meses de gestión y planteó las metas para el año que se inicia. Frente a un panel de periodistas de Radio Programas del Perú (RPP), el Mandatario habló sobre los principales problemas y sucesos que marcaron la pauta política desde que asumió el gobierno, el pasado 28 de julio.

Visiblemente más “asentado” en su cargo, el Jefe de Estado -que se autocalifica como un “hombre práctico”-, definió su línea política con frases cortas y concretas: “mi política ha sido siempre menos palabras y más acción”, “no soy mago, soy presidente” y “lo que vamos a hacer nosotros es caminar derecho”.

Sin pecar de exagerado ni excesivamente optimista, como en su momento lo fue el ex mandatario Alan García, el presidente Humala sopesó sus logros y errores. Y el resultado fue que “ha habido, largamente, cosas positivas”.

Destacó la creación del gravamen minero, el aumento del sueldo mínimo -que se completará el 2012-, la Ley de Consulta Previa, el aumento de 8% en el presupuesto educativo, la culminación del Proyecto Olmos, la reestructuración de programas sociales con la creación del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, la ampliación del programa Juntos, Beca 18, así como los niveles de incautación de cocaína y de erradicación de la hoja de coca, entre otros.

METAS SOBRE POBREZA

Para el 2012, anunció que su gobierno proyecta sacar a 8 millones de personas de la pobreza, de los 17 millones de peruanos que permanecen en esa condición. Precisó que, de esa cifra, en el año 2012 prevén sacar a 3 millones de ciudadanos de la pobreza y a dos millones de la extrema pobreza.

En Educación, planteó elevar la cifra de comprensión lectora de 14% a 20%, incorporando a 100 mil niños en la promoción de la capacidad analítica. En saneamiento básico atenderán a un millón 200 mil personas, mientras que en electrificación rural a un millón 700 mil.

“LA LÍNEA POLÍTICA LA PONE EL PRESIDENTE”

Sin duda uno de los momentos más críticos de su gestión fue el prematuro cambio del gabinete dirigido por Salomón Lerner Ghitis, y el Mandatario admitió las divergencias en su interior. “Teníamos un gabinete donde no todos entendieron que la línea política la pone el Presidente de la República”, indicó sin pelos en la lengua.

El jefe de Estado consideró necesario hacer los cambios, debido a que las “distintas líneas” al interior del gabinete creaban una imagen de incertidumbre en algunos sectores de la población, y los “debates internos” daban la impresión de que había “fisuras” en el Consejo de Ministros.

Sin embargo, dijo que fue una decisión “conversada” con el entonces premier Salomón Lerner, e incluso se decidió que fuera en una etapa prenavideña, para permitir a los ministros que se “asienten en su sector”, antes del inicio del nuevo año.

NI IZQUIERDA NI DERECHA

Precisamente, en relación a la línea política planteada por su gobierno, Humala Tasso negó que tenga una ideología de derecha o izquierda, y más bien destacó la trascendencia del nacionalismo. “Yo no soy de izquierda, tampoco soy de derecha, no entro en ese esquema de dividir el país en izquierda y derecha, no entro en ese juego. Soy de abajo, en todo caso”, comentó.

Explicó que el hecho de recoger las banderas de la justicia social, que tradicionalmente reivindicó la izquierda, no quiere decir que no puedan trabajar con otros sectores. “Nosotros no excluimos a nadie”, señaló tras indicar que tiene el mandato implícito de unir al Perú.

En relación al otro momento crucial para el Gobierno, que fue la denuncia de corrupción contra el segundo vicepresidente de la República, Omar Chehade, Humala Tasso sostuvo que la bancada nacionalista siempre apoyó con sus votos “que no haya impunidad” ni ningún tipo de “blindaje”.

ESPERA RESULTADOS DE ESTUDIO SOBRE CONGA

De otro lado, evitó adelantarse en relación al peritaje del Estudio de Impacto Ambiental sobre el proyecto minero Conga. “No hay que adelantarnos”, dijo, pero más adelante estimó que con el estudio se aclararán las dudas sobre las actividades en Conga.

Explicó que en Cajamarca la relación con la minería “ha sido fatal” porque muchas empresas mineras han pecado de soberbia y abuso, y han generado una falta de desarrollo en las regiones que más aportan a la economía nacional, que vive en un 70% de la minería.

En relación al proyecto Conga – que viene del año 2004-, sostuvo que su gobierno ha “heredado un hecho jurídico” que no se puede desconocer. Sin embargo, dijo que su obligación es resolver los problemas y dudas legítimas de la población.

Lamentó que hayan “intereses particulares” que quieran primar sobre el interés nacional y regional y faltan a la verdad cuando dicen que no hay agua. “Lo que no vamos a aceptar son regiones que crean que son un estado federal”, enfatizó.

“ESTOY MUY MORTIFICADO”

En relación a los permisos judiciales para salir del país, otorgados a terroristas con prisión condicional, el Mandatario no pudo dejar de mostrar su “fastidio y decepción” por esta situación y consideró la decisión del juez como “totalmente extraña”.

Resaltó que los condenados no han pagado su reparación civil. “Se la han puesto en bandeja y, para mí, eso merece una investigación”, comentó tras mostrarse “muy mortificado” con el tema. Aseguró que respeta la independencia de poderes, pero informó que han presentado un proyecto de ley para prohibir la salida de reos al extranjero.

ACLARA A MINISTRA DE LA MUJER

“Los temas religiosos, las opiniones personales se subordinan a la posición del Estado”, señaló el presidente sobre la posición de la ministra de la Mujer, Ana Jara, por sus polémicas declaraciones en contra de la píldora del día siguiente y sus creencias religiosas.

“Nosotros no vamos a discriminar a las mujeres que tienen acceso a esta pastilla y otras no. No podemos discriminar que unas tengan oportunidad de tomar una decisión frente a otras que no. La posición de Estado es darle a todas la oportunidad de que puedan acceder a los métodos anticonceptivos”, enfatizó.

“VAMOS A GANAR” EN LA HAYA

Frente a la esperada solución del diferendo marítimo con Chile que se ventila en la Corte de La Haya, el mandatario recordó que en su momento saludó que el gobierno haya accedido a acudir a La Haya, porque “vamos a ganar”.

Consideró que “lo importante es mantener este espacio en el tema diplomático y jurídico, y no político”, y desestimó la participación del ex presidente Alan García como apoyo del proceso. Finalmente, reiteró su saludo de Año Nuevo a todos los peruanos y les pidió que tengan confianza en que están “haciendo las cosas bien”.
En la que sería contraposición al mandato

Perú: ¿ tras la hoja de ruta de los virreyes ?

José Suarez Danós

Analistas de todas las tendencias políticas del Perú aún se hacen intrincadas conjeturas en el afán de precisar la “posición ideológica” en que finalmente quedará “ubicado” el presidente Ollanta Humala.

Ello luego de cinco meses de gobierno marcados por contradicciones políticas y posteriormente de designar un segundo gabinete ministerial -por “crisis” del primero- conformado esta vez por ministros de orientación neoliberal casi en su totalidad.

Ese cambio fue antecedido por otros virajes más, como el acto de renunciar al ideario “nacionalista” con que alcanzó el poder, su rompimiento con la “izquierda” que construyó su elección, y también, de su divorcio de la non sancta “derecha” con la cual se alió inesperadamente al inicio de su mandato –Alejandro Toledo-.

Y principalmente el hecho más grave aún, de perder a su propia iniciativa el apoyo popular del electorado que lo encumbró, en el momento que decidió sitiar militarmente y aplicar “medidas OTAN” (“congelación bancaria de presupuestos”) a Cajamarca, en el propósito de doblegar a su población para favorecer intereses mineros foráneos.

Así el periodista de “ultra-derecha” Juan Carlos Tafur en el editorial del “Diario 16” del 18 de Diciembre señala que “si su evolución –la de Humala- lo condujese a los predios liberales sería extraordinario, pero ello no parece viable”; es decir según éste, no llegaría al nivel óptimo de “neoliberalismo salvaje” –Juan Pablo II, dixit- (1).

El analista de “derecha” Augusto Alvarez Rodrich en artículo publicado en el diario “ La República ” el 18 de Diciembre, menciona que “izquierdistas alistan hoy las críticas, para que el Presidente repiense lo que hace; derechistas que hace poco financiaban campañas mediáticas para fusilarlo, hoy lo adulan”; de lo que se deduce, existiría una supuesta polarización política de “izquierda y derecha” -según éste-.

El sociólogo de “izquierda” Sinecio López en declaraciones proporcionadas al “Canal +Qn” el día 12 del presente, opinó que “lo que continuaría sería un gobierno del triunfador electoral –Humala- con el programa del perdedor –Keiko Fujimori-“; de lo cual se colige sería un período de neoliberalismo, corrupción y genocidio.

El ideólogo de “ultra-izquierda” Luis Arce Borja expresó en “El Diario Internacional” el 18 del presente, que “la lista es larga de nuestros "izquierdistas" devenidos en "humalistas"…. y la conducta sin principio y sin ningún tipo de moral política de estos personajes, configura la grave situación política que vive el Perú”, sugiriendo que ese gobierno es fiel reflejo de la “seudo-izquierda” que lo condujo al poder.

Si bien esos formadores de opinión intentan encontrar “explicaciones” desde un enfoque muy particular, en nuestro parecer omiten vincular la realidad política del Perú con el entorno mundial y su acontecer, a los cuales no es ajeno el gobierno de Humala.

Esa sería aparentemente la razón por la cual éstos presuman que la problemática del gobierno radique solamente en los actores políticos y sus lineamientos, más no en los sistemas que interactúan en la coyuntura.

Para el caso apelaremos a una visión mucho más panorámica apoyándonos en las tesis emitidas últimamente por el politólogo mexicano Alfredo Jalife, catedrático de la UNAM y experto en Globalización (2).

Jalife es enfático en sustentar que “la dicotomía izquierda y derecha política, ya no existe” puesto que “esa definición pertenece a los siglos XIX y XX”, y que, “hay que tener presente que hoy vivimos otros tiempos; estamos en el siglo XXI”.

El analista sostiene que, “izquierda y derecha política, es la falacia en que aún se cobijan mañosamente personajes y grupos de la política latinoamericana”, de lo cual alerta a los latinoamericanos para evitar ser sorprendidos.

Alfredo Jalife conceptúa innovadoramente –basándose en la realidad- que “en el siglo XXI, la nueva dicotomía es que, o se está con la globalización neoliberal que va a buscar el saqueo nacional, o se es nacionalista y patriota, no importa si se es de derecha o de izquierda” –coloniaje o soberanía-.

La aplicación de la tesis de Jalife a la “realpolitik” peruana nos permitiría establecer por ejemplo, que entre los años 1991 al 2011 el Perú habría sido gobernado por los antipatriotas Alberto Fujimori, Valentín Paniagua, Alejandro Toledo y Alan García.

Los hechos reforzarían la ponencia del politólogo mexicano al analizarse cada uno de los actos gubernamentales de los antipatriotas, los cuales parecían provenir de “virreyes imperiales de los EE.UU.” conduciendo el saqueo del país en favor del neoliberalismo.

En ese misma tesis y contra lo que algunos historiadores y analistas especulen sobre el rol político cumplido en el Perú por el presidente Juan Velasco (1968-1975), éste habría sido el único gobernante patriota que tuvo el país en los últimos 50 años.

En apego a esa misma teoría y para efectos de la coyuntura actual, surgirían entonces las interrogantes siguientes: ¿ Ollanta Humala será un antipatriota como sus antecesores ? ¿ O aspirará ser un patriota como Velasco ?, ¿ O es que de repente “es muy difícil caminar derecho” y por ello tal vez decida ser un “virrey criollo” más ?.

Sea cual sea su parecer, deberá asegurarse que ahora, sólo hay dos vías políticas por las cuales optar: o con la patria, o contra ella. Ya no hay más excusas ideológicas.

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(1) http://www.aporrea.org/actualidad/a6541.html

(2) http://www.voltairenet.org/Jalife-O-con-la-globalizacion

La extrema derecha busca impedir reformas políticas
“Entrevista a Manuel Dammert-
Vilma Escalante
Redacción
La Primera, Martes 20 de diciembre del 2011 | Política |
http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=AME&pagina=http://www.di...

Manuel Dammert advierte que esa situación solo causará un país ingobernable que no estará preparado para afrontar la crisis económica mundial y un escenario confrontacional con Chile.

El exsecretario de Descentralización de la Presidencia del Consejo de Ministros Manuel Dammert, en diálogo con LA PRIMERA, consideró que la extrema derecha busca impedir las reformas prometidas por el presidente Ollanta Humala, de quien –dijo- ha cometido un error al postergarlas.

Advirtió que ello solo causará un país ingobernable que no estará preparado para afrontar la crisis económica mundial y un escenario confrontacional con Chile.

-¿La derecha ha salido ganando con la salida de personas como Carlos Tapia o usted?
-La extrema derecha quiere impedir que se hagan las reformas por las que el pueblo votó, que permitan integrar la minería con desarrollo sostenible en las regiones, recuperar el gas de Camisea y hacer la Petroquímica y no regalar energía barata para la minería; lograr que no haya latifundios, ni neolatifundios; sino un empresariado nacional con posibilidad de ligar la producción con la seguridad alimentaria, para que toda la biodiversidad que existe en la Amazonía pueda ser una fuente de riqueza para el Perú. Tengo una interpretación diferente como parte del bloque de GanaPerú. La hipótesis que tengo es que ha ocurrido una evaluación equivocada del Presidente de la República.

-¿Cómo así?
-El presidente trabaja en función de escenarios y en base de resultados. Le han hecho creer que el escenario que se avecina es una confrontación con Chile, que va a requerir de una unidad nacional en un momento en que también nos va a golpear la crisis económica y que para evitar que se caiga el país el gobierno tiene que dar los instrumentos del Gabinete al Poder Económico. Por eso saca a la gente progresista, no solo de izquierda, sino de centro izquierda y de centro. Saca al artífice de la hoja de ruta que es Kurt Burneo, saca a un buen ministro de Trabajo como es Rudecindo Vega, saca a esa gente, pensando que así neutraliza a la extrema derecha para que quede tranquila y así el país podrá pasar esa coyuntura y mientras tanto se guarda las reformas en las mochilas.

La verdad es que el principal problema de gobernabilidad del Perú es el centralismo neoliberal del Estado burocrático que aleja al Estado de la población y el principal desafío que tiene el gobierno es precisamente hacer las reformas para acercarse a la población y lo que quiere la derecha es que Ollanta Humala se aleje de la población y se encierre y esté amarrado.

-¿Qué opina de una eventual confrontación con Chile por el tema de La Haya ?
-La tensión con Chile será más creciente el próximo año, en Bolivia se afirma que las fronteras con Chile están dejadas en suspenso. Va a haber una tensión en América del Sur y esa tensión hay que manejarla no con una crisis de gobernabilidad, rompiendo con la población, sino justamente cohesionando a la población con las reformas. Pero no hay condiciones para una guerra en América del Sur. Es lo mismo que pasa con las mineras, no se hace Conga y ¿se cayó el gobierno?; no se hizo Tía María y ¿acaso se cayó el gobierno?

-En su carta de renuncia precisa su desacuerdo, porque no se realizan las reformas prometidas.
-Una primera reforma va por la utilización del gas y hacer una Petroquímica, el Ejecutivo lanzó un proyecto de ley que casi se frustra en el Congreso y quisieron incluso que PetroPerú no tenga participación en la producción. Eso todavía está en una pelea permanente.

Están Olmos, Chavimochic, Chira Piura, Majes-Sihuas, todos los proyectos de irrigación están con la posibilidad de crear bajo un millón de hectáreas de recorrido permanente, un empresariado nacional agropecuario que garantice al mismo tiempo la producción y la seguridad, pero se están entregando esas tierras a monopolios de latifundios que van a producir caña y van exportar etanol y eso va ir en contra del interés nacional.

Por último, está la minería. Se planteó que debía haber una política integral para minería, incluyendo Conga, eso fue planteado por el primer ministro Lerner, en el sentido de utilizar el agua, la agricultura y que la minería no tuviera solo importancia en algunas zonas; sino sobre el conjunto del área donde está participando, y se integrara con valor agregado.

Las reformas no son para tres años, si no se hacen estas reformas, no hay una descentralización posible, si no va a haber reconcentración. Por eso veníamos elaborando una propuesta de descentralización, el Plan Nacional para el 2012-16, como debe ser el país desde el punto de vista del territorio y la división de poderes para que haya autonomía en los gobiernos regionales y pueda haber un estado descentralizado.

-Usted describe un escenario con un presidente convertido en una especie de rehén de la extrema derecha.
-Lo que ha ocurrido es que el Presidente de la República actúa en base a un cálculo político, a la previsión de un escenario, pero se equivoca en su apreciación.

Ahora ha crecido el Ministerio de Economía manejando la administración pública, ha crecido el Ministerio del Interior, y ellos junto a los poderes económicos son los que van a poder afrontar problemas estos dos años. Un paso atrás diría alguien, pero lo que ocurre es que es un mal cálculo, lo que ocurre que en política, uno puede tener también un viraje. Es un gobierno de concertación, ahí no está la discusión, sino en lo que se debe hacer ahora. Como va a haber una tensión con Chile hay que recuperar el gas ahora y hacer la petroquímica ahora, hay que asegurar el tema alimentario nacional con el tema de las irrigaciones, entonces hay que plantearle a la minería una nueva política de integración. Eso no se puede plantear acá a dos años.

-¿Usted afirmaría que el presidente ha traicionado a quienes confiaron en él?
-Ese es el tema de mi discrepancia y de mucha gente o de varios que hemos estado en el gobierno, que seguimos con Gana Perú y el Bloque Nacional Popular, es que el principal problema de la gobernabilidad en el Perú no es que las inversiones mineras se vayan a correr, sino tener un Estado centralista que aísla a la clase política de la población. Ollanta todavía tiene un gran respaldo de la ciudadanía, lo que quiere la derecha es romper ese núcleo para tenerlo debilitado; entonces nosotros decimos “un momento, hay que evitar eso, hay que hacer que las reformas se apliquen desde ahora con mucha fuerza”.

-¿Cuándo cree que el presidente haría las reformas esperadas?
-Creo que el presidente piensa que necesita hacer una evaluación y eso lo puede hacer después, pero nosotros decimos que eso es un error.

-¿Cuáles serían las consecuencias de ese error político?
-Las consecuencias de un país sin reformas, es un país ingobernable.

Nace la Celac, retrocede el imerialismo

La anfictionía
Freddy J. Melo

Hacia la despenalización del aborto

El parlamento y la sociedad argentina se encaminan hacia un nuevo debate contra la reacción clerical y por más derechos: la despenalización del aborto. Por tal motivo presentamos este dossier que muestra algunas aristas del tema.
Editorial: Educación Sexual para Decidir, Anticonceptivos para No Abortar, Aborto Legal, Seguro y Gratuito para No Morir
1 Noviembre, 2011 Iniciativa
2Equipo de Iniciativa