Derechos Humanos

Hillary Clinton y el brutal asesinato de Gaddafi.

(John Wight)
Resumen Latinoamericano / 26 de octubre de 2016 – Los em-mails revelados por Wikileaks prueban más allá de toda duda que lo que ocurrió en Libia fue un monstruoso crimen, dirigido por Clinton.

El 20 de octubre de 2011 el presidente de Libia, Muammar al-Gaddafi fue brutalmente asesinado por una turba de la OTAN respaldada por los “rebeldes”, luego de ser golpeado y violado de la manera más brutal. La historia hoy no deja ninguna duda de aquel día no sólo asesinaron al líder libio, sino también a la propia Libia.

Pantalón de lona, sudadero gris.

(Carolina Vásquez Araya)

Niñas desaparecidas sin explicación, bajo el cuidado de un “hogar seguro”

En Venezuela se tortura y eso es inocultable…!!!

(Iván Oliver Rugeles)
Viernes, 21/10/2016.

Esta información fue ventilada por los medios alternativos este mismo año, hace escasos cinco meses, pero nos da la impresión de que muchos compatriotas no se enteraron de esa perversa realidad y que otros, ya la olvidaron…

El ataque más grave a la libertad física y mental de Julian Assange.

(Srećko Horvat)

El Diario

20/10/2016

Hace sólo dos semanas, Assange me contó que lo que más temía era que EEUU presionara a Ecuador para encontrar formas para silenciarle, y eso es lo que ha ocurrido ahora

Desde un planeta lejano. Es urgente iniciar acciones drásticas para detener el feminicidio y la trata.

(Carolina Vásquez Araya)

Algo muy malo sucede cuando se pierde de vista el imperio de la justicia, transformándose los derechos humanos en un concepto relativo y perdiendo su carácter absoluto. Es entonces cuando se aplican normas diseñadas a la medida de intereses y percepciones arbitrarias. El ser humano no parece haber aprendido la lección: la imposición violenta de las creencias de uno por sobre los demás jamás será el camino para gozar de libertades básicas y, a partir de ahí, garantizar una relación de respeto para vivir en paz.

PERU. EN LO ALTO DE LA MONTAÑA, QUINTINO.

(Gustavo Espinoza M.)

No. Contrariamente a lo que afirma la “prensa grande”, Quintino Cereceda Huiza, el campesino que cuidaba las tierras de su Comunidad en las inmediaciones de “Las Bambas” no ha muerto. Habría muerto, si se hubiese desvanecido, fulminado por instantáneo síncope cardiaco. O si se hubiese despeñado desde la altura de las montañas hasta el abismo, en un inútil intento de detener el tiempo. O, quizá. Si se pronto algún aneurisma cerebral atacara su sistema circulatorio. Pero nada de eso ha ocurrido. Quintino, no ha muerto. Quintino, ha sido asesinado.