Derechos Humanos

Méjico: Carta abierta a la Suprema Corte de Justicia

(Guillermo Almeyra)

Señores jueces:
Como ciudadano y profesor universitario mexicano que no quiere
seguir avergonzándose ante sus alumnos, quiero recordarles que, si
conceden la libertad a los presos políticos de San Salvador Atenco,
condenados por sentencias aberrantes, además de hacer valer la
Constitución y las leyes que han sido conculcadas con violencia y
groseramente, podrán ayudar poderosamente a cambiar en el país y el
mundo la tristísima visión que tiene hoy la opinión pública de lo que
es la justicia en México.

MI AMIGA, LA ESPÍA DE RUSIA

(POR WINSTON ORRILLO
(Premio Nacional de Periodismo del Perú)

(Sobre Vícky Peláez, presa en las ergástulas de USA)

Estoy seguro que ninguno de los americanos que piensan –porque alguno habrá que lo haga- creerá en la difundida noticia de que la muy querida “chola” Vicky Peláez, reportera hasta los huesos y periodista de polendas, se había metamorfoseado en “espía al servicio de Rusia”

La crisis de la salud en Chile

(Andrés Figueroa Cornejo)

La privatización a la orden del día

·Cuándo y porqué comenzó la bancarrota de la salubridad pública.

·Qué pito tocan las Isapres y quién gana con las concesiones hospitalarias.

·Cómo la dictadura, la Concertación y Piñera han convertido el derecho a la salud en un negocio privado y antipopular.

CHILE: LA JUSTICIA A PASO DE TORTUGA

(José G. Martínez Fernández)

Parece que los tribunales de justicia de Chile están integrados por árbitros amateurs. Ni Milton Juica, el nuevo presidente de la Suprema , le pone los cascabeles a los juzgados.

En este país la justicia es un aparato acongojado, envejecido de muy extraño quehacer. ¿En qué país del mundo la justicia demora mucho? En Chile. ¿En qué país del mundo se pierden los exhortos en tribunales? En Chile. ¿En qué país del mundo hay jueces que son amigos incondicionales de los acusados? En Chile.

La justicia en Chile es un ente ciego o, al menos, tuerto.

Carta de asilo político de America del Valle

Al pueblo de México:
A los pueblos de la orilla del agua, Atenco:
A mi madre, a mi padre y mis hermanos:
A todas las organizaciones y personas que luchan por la libertad y la justicia en nuestro país:

Nosotros somos una familia, les guste o no a muchos"

(Daniel Lezana)

La carta de Daniel a las y los senadores

14 de Junio de 2010 | Por Redacción AG Magazine

Dani estaba en un hogar. Cinco veces lo habían venido a buscar parejas de “un papá y una mamá”. Y cinco veces lo habían devuelto. Hasta que un día llegó Luis, un arquitecto soltero, y gay, y se volvieron padre e hijo para siempre.