violencia de Género

El 25 de noviembre de 1960, en República Dominicana, fueron asesinadas por luchar contra la dictadura de Rafael Trujillo las hermanas Mirabal, conocidas luego como "Las Mariposas". En su memoria, se conmemora esta fecha como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer.
Notas sobre “No a la violencia de Género”

Red Mujeres con Cristina

A pesar de haber avanzado en la lucha por la eliminación de la violencia contra las mujeres, en los países del Cono Sur como nos comenta esta nota, todavía existe una invisibilidad, silencio y discriminación, que debemos seguir denunciando.
“Los cinco países del Cono Sur (Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay) han avanzado en la lucha por la eliminación de la violencia basada en el género, sin embargo, aún hay mucho por hacer”, es la principal conclusión del informe Regional sobre los mecanismos de Respuesta a la Violencia contra la Mujer en los países del Cono Sur, que se presentó el 19 julio, en Asunción, Paraguay. Los cinco países reconocen que la violencia en las relaciones familiares aumenta el riesgo y la exposición de mujeres y niñas a otras formas de violencia como la explotación sexual, la trata de mujeres, el acoso sexual y la feminización del sida. “El informe regional muestra que las prácticas de violencia contra la mujer en el Cono Sur aún se ven amparadas por el silencio y la discriminación, la invisibilidad en las estadísticas nacionales, la resistencia de instituciones y profesionales en reconocer estas prácticas como violaciones a los derechos humanos”. (Nivio Nascimento, coordinador del Área de la Unidad de prevención del Delito y Seguridad Pública de la Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, para Brasil y el Cono Sur, 22/7/11)

Se logró una reparación por un femicidio que sienta un precedente muy importante ante el hecho de que la justicia y la policía no actuaron ante las denuncias de la víctima y una jueza dispuso que ella debe ser indemnizada por el Estado.
“La Justicia salteña condenó al Estado provincial a pagar una indemnización por daño físico y moral de más de un millón de pesos a una adolescente de 18 años, sobreviviente de violencia de género, por la inacción policial en la prevención de los hechos. Abogadas especializadas en el tema destacaron los alcances de la sentencia, que sienta un precedente importante en relación con la reparación de las víctimas de violencia machista y la responsabilidad que tiene el Estado para proteger la vida de las mujeres. En los últimos tres años hubo 37 femicidios en la provincia de Salta, de acuerdo con un registro de los casos publicados en la prensa que lleva adelante el portal laotravozdigital.com desde septiembre de 2008. […] “Quedaron expuestas las fallas en el servicio del Estado. Creo que esta decisión va a sentar jurisprudencia”, dijo el abogado de Vanina, Oscar Juárez. La joven vive con su abuelo y cursa el primer año de Derecho”. (Mariana Carbajal, “Reparación por un femicidio”, 9/11/11)

La propuesta de la cantante británica sobre la palabra feminismo puede ser un desafío para esta época.
“El problema es que la gente aún ve al feminismo como odio hacia los hombres y hacia el mundo, cuando- en realidad- sólo significa equidad. En definitiva, cualquiera que crea en la igualdad debería llamarse feminista. Quizás habría que inventar una nueva palabra para definirlo… En el caso de la música, hay una cultura alrededor de las celebridades que valora a la mujer que vende sexo por encima de cualquier otra cosa. La pornografía softcore está en todos lados. Y, de alguna forma, ¡las mujeres lo creen liberador! En los 70 era necesario pelear para hablar de sexo, para tener sexo, pero hoy ya no es una necesidad; no shockea a nadie. Es lo esperable. En parte, la mujer sigue siendo vista como un símbolo sexual, como un par de tetas y un culo, porque ella misma decide hacer porno softcore.” (Kate Nash, Cantante británica, Página12 11/03/11.)

Bien al Sur de la ciudad de Buenos Aires, se encuentran muchas redes de mujeres que luchan hace años contra la violencia familiar y de género, alojan en “El refugio” a las víctimas de esos delitos.
“Yo soporté de todo, celos, insultos, acusarme de puta ante los chicos, que te ponés ropa para provocar, que adónde fuiste pintada. Era bajarme la autoestima, despreciarme, dejarme encerrada sin plata, hacerme creer que estaba loca. Primero me callaba y creía que él me quería y que yo tenía la culpa, será que me pinto mucho, que fumo, que me tiño el pelo, pensaba. Quería dejar de ser yo para conformarlo, lo que quieren es que no seas vos, sino lo que ellos quieren que seas. Nunca aceptan que están enfermos, yo hice terapia, pero él jamás”. (Daniela Meza, representante del complejo de monoblocks de Lacarra y Roca, un lugar en Villa Soldati junto con El Refugio para mujeres víctimas de violencia de género, “Las 12”. 22/07/11)

La hija del psicoanalista Jacques Lacan nos propone analizar los conceptos de violencia y de agresividad, un desafío a discutir.
“Los analistas, más que de violencia, hablan de agresividad. (…) Hay que tomar en cuenta la edad, el momento de cada uno, y ubicar esta manera de expresarse sin palabras, pero con actos. Esto justifica más hablar de agresividad que de violencia. La violencia masifica el abordaje del problema de la juventud. Pienso que es más difícil decir que la agresividad es algo colectivo. La agresividad es un concepto analítico; la violencia, no. (…) porque el concepto de agresividad implica el reconocimiento de una vida subjetiva, y no únicamente un movimiento anónimo que molesta a la sociedad. Eso permite tomar en cuenta la singularidad de los actos de cada uno”. (Judith Miller, hija de Jacques Lacan, “El psicoanálisis ha aprendido”, 5/12/09.)

Basta de seguir insistiendo con el “Amor romántico”, porque de esta manera el crimen pasional o la mujer objeto es aprovechado para confundir.
“Las mujeres en Argentina somos más de 20 millones. Entre enero y octubre de este año se cometieron 204 femicidios. (…) Imaginemos si fueran personas perseguidas por el color de la piel o por ser judíos: sería un genocidio. Pero como son simplemente mujeres, nadie se alarma. Para encarar una política de prevención de la violencia contra las mujeres en serio, que incluya campañas en los medios de comunicación e intervenciones en la cultura, para llevar adelante la sanción y la erradicación de este flagelo, se necesita más que un millón y medio de dólares. Se debe entender que la violencia contra las mujeres es un problema de seguridad y una violación de los derechos humanos. (…) En primer lugar, los medios tienen que abstenerse de mostrarnos a las mujeres como objeto y deben desterrar el concepto de crimen pasional, porque están transmitiendo la idea de que el asesinato es fruto del amor, que la amaba tanto que la mató”. (Susana Chiarotti, “Cuando las víctimas son mujeres nadie se alarma”, Abogada rosarina, experta en la OEA, 25/11/09)

Esta antropóloga francesa nos invita a reflexionar sobre un eterno debate, ¿La prostitución es o no un trabajo?
“Hablé recién de la satisfacción inmediata de las necesidades esenciales que se les ha dado a los varones desde niños y que los habitúa desde siempre a tener sus pulsiones satisfechas al instante. Esto lo comentaba a propósito de cuando tienen hambre, pero lo mismo sucede en el plano sexual. Las leyes sociales hacen que no sea tan fácil para un hombre tirársele encima a cualquier mujer, porque las mujeres siempre pertenecen a un padre, a un hermano, a un marido e incluso a un hijo varón. Esas mujeres están protegidas por hombres y por eso el crimen del adulterio o la violación es considerado generalmente como un ataque al honor de esos hombres que rodean a la mujer. Aquí verdaderamente estamos en el origen de las diferencias entre dos tipos de mujeres. Una, con quien un hombre se ha casado para tener hijos y otra que brinda a cambio de dinero placer sexual. Y pagar en este segundo caso sería no tanto pagarle a esa mujer, sino a su entorno: al proxeneta y las mafias de la prostitución. Para mí es evidente que las mujeres que están en situación de prostitución son la respuesta a la fuerte demanda masculina. Esta respuesta es tal que a los Estados y a los individuos en general les parece normal que haya cuerpos a su disposición. Por esa razón no puedo ni quiero pensar que la prostitución es un intercambio libremente consentido. Lo que hay que cambiar de fondo es la idea de que la pulsión sexual masculina es tan irreprimible y tan lícita que inmediatamente hay que satisfacerla y que, por tanto, hacen falta cuerpos para esto”. (Francoise Héritier, Antropóloga y feminista francesa, discípula de Lévi Strauss, ||/05/07)

Esta nota convoca a debatir con la antropóloga francesa anteriormente mencionada. Armemos nuestro debate: “Y no es casual que a quienes nos toman imágenes sin nuestra autorización es a las trabajadoras sexuales más pobres, a quienes estamos en las esquinas o en saunas precarios en Constitución: reírse y humillar a la clase trabajadora parece que les da placer a ciertos “comunicadores sociales”. (Elena Reynaga Secretaria general de la Asociación Mujeres Meretrices de Argentina, 16-8-09)

En algunas investigaciones realizadas se ha comprobado que las sociedades tratan mejor a los varones que a las mujeres en sus normas, hábitos, costumbres, por lo tanto el trabajo para lograr estos cambios culturales resulta muy lento y necesita de todas/os.
“Estamos todos avisados de los datos – que no pueden dejar de ser imprecisos y dudosos por el tipo de realidad que indagan – y en relatos de casos: contamos con estadísticas mundiales y nacionales de la violencia de género, conocemos los tipos – violencia física, psicológica y sexual, además de la violencia estructural reproducida por las vías de la discriminación en los campos económico y social -, y sabemos de sus variantes idiosincrásicas locales, de la imposibilidad de confiar en los números cuando el escenario es el ambiente doméstico, de los problemas para denunciar, procesar y punir en esos casos y, sobre todo, de las dificultades que tienen los actores sociales para reconocer y reconocerse y, en especial, para nominar este tipo de violencia, articulada de una forma casi imposible de desentrañar en los hábitos más arraigados de la vida comunitaria y familiar de todos los pueblos del mundo. “Ninguna sociedad trata a sus mujeres tan bien como a sus hombres” dice el Informe sobre Desarrollo Humano de 1997 del PNUD y, al decir eso, no está hablando de la anormalidad o de la excepcionalidad de las familias con hombres violentos sino, muy por el contrario, de las rutinas, de la costumbre, de la moral, de la normalidad. “1” (…) El grado de naturalización de ese maltrato se evidencia, por ejemplo, en un comportamiento reportado una y otra vez, por todas las encuestas sobre violencia de género en el ámbito doméstico: cuando la pregunta es colocada en términos genéricos: “usted sufre o ha sufrido violencia doméstica?”, la mayor parte de las entrevistadas responden negativamente. Pero cuando se cambian los términos de la misma pregunta nombrando tipos específicos de maltrato, el universo de las víctimas se duplica o triplica. Eso muestra claramente el carácter digerible del fenómeno, percibido y asimilado como parte de la “normalidad” o, lo que sería peor, como un fenómeno “normativo”, es decir, que participaría del conjunto de las reglas que crean y recrean esa normalidad. Convencida como estoy de que es en la descripción de algunos ejemplos paradigmáticos que la intimidad de los fenómenos se revela, se me ocurre que el carácter coercitivo e intimidador de las relaciones de género “normales” se muestra claramente en una situación exenta por completo de cualquier gesto violento observable, explícito: en la campaña de alfabetización para adultos coordenada por la pedagoga brasileña Esther Grossi en el estado de Rio Grande do Sul, una y otra vez los maestros reportaron que cuando los maridos se encontraban presentes en la misma sala de aula, las mujeres mostraban un rendimiento menor en el aprendizaje que cuando no estaban en presencia de éstos. Este ejemplo puntual habla de la dimensión violenta inherente en la propia dinámica tradicional de género, prácticamente inseparable de la estructura misma, jerárquica, de esa relación. Y es ahí que reside, precisamente, la dificultad de erradicarla. Es necesario que éstos perciban claramente que erradicar la violencia de género es inseparable de la reforma misma de los afectos constitutivos de las relaciones de género tal como las conocemos y en su aspecto percibido como “normal”. Y esto, infelizmente, no puede modificarse por decreto, con un golpe de tinta, suscribiendo el contrato de la ley (…) Aquí, el trabajo de la conciencia es lento pero indispensable. Es necesario removerlo, instigarlo, trabajar por una reforma de los afectos y de las sensibilidades, por una ética feminista para toda la sociedad. Y el trabajo de investigación y de formulación de modelos teóricos para la comprensión de las dimensiones violentas de las relaciones de género aún en las familias más normales y legales debe ser constante. (Las Estructuras Elementales de la violencia: Contrato y status en la etiología de la violencia. Rita Laura Segato. Antropóloga. Universidad de Ciencias Sociales de Brasilia. 2003.)
(1). Conferencia leída el 30 de junio de 2003 en la abertura del Curso de Verano sobre Violencia de Género dirigido por el Magistrado Baltasar Garzón de la Audiencia Nacional de España en la sede de San Lorenzo del Escorial de la Universidad Complutense de Madrid.

"El 24 de noviembre la Red Mujeres con Cristina participará de una jornada de trabajo en el marco de las actividades propuestas por el Consejo Nacional de las Mujeres en la semana "Yo le digo NO a la Violencia contra las Mujeres" - Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres, que se desarrollará en la Casa de la Militancia de la Agrupación HIJOS, en donde se reflexionará y debatirá sobre la política pública actual, los compromisos asumidos y los desafíos pendientes, la participación y la organización necesaria y las acciones de gestión que, a través de este Gobierno, se llevan adelante para erradicar la violencia contra las mujeres”.

Red Mujeres con Cristina
Déjanos tus comentarios para el debate en: www.mujeresconcristina.com.ar

Para comunicarte con nosotras escribinos a: redmujeresconcristina@gmail.com
Facebook: Red Mujeres con Cristina II