Vida digna y paz con justicia social; exigió el pueblo, este 21 día de la paz.

(J. Manuel Arango C. )

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Sep 21/17.- Desde tempranas horas, la humanidad amante de una vida digna y paz con justicia social, de manera coherente los hechos con el discurso; marcharon por las principales vías de las ciudades, difundiendo su anhelo de paz y las exigencias al régimen para que implemente lo pertinente para la materialización de esta; que es muy distinta a la paz de los sepulcros.

En Soacha Cundinamarca, que por razones obvias las secuelas de la violencia impregnada en los sobrevientes llegados a esta municipalidad, huyéndole a la violencia paraestatal en toda la geografía colombiana; no pasó desapercibida, ya que así como la votación por el SI a la paz en reciente plebiscito fue amedrentada mediante el terror, la mentira, la cizaña por quienes se lucran o simplemente son los falderos de los amos y señores de la guerra; en esta ocasión no faltaron los mismos guadañeros de la muerte, haciendo circular el comentario de que salir a esa caminata era rendirle culto a la delincuencia, a la gamineria, a los sin oficio etc., etc.

Calles completas coloridas de blanco, al izar de los pañuelos por parte de comunidad en los balcones, las aceras, o simplemente que taponaban las calles para enterrasen de lo que pasaba con aquellos caminantes fervientes de paz; desmentían a los impulsores del odio, la crueldad y la violencia sin fín; pero también a ciertas personas y partidos políticos que se abrogan de pacifistas pero cuando hay que demostrarlo, no lo hacen.

Sobra mencionar a los “seudorevolucionarios” que saben recitar un discurso durante ya muchas décadas en torno a la paz, pero que cuando esta se debe trabajar para hacerla realidad, le sacan el cuerpo so pretexto “no se nos consultó” como si fueran los amos y señores, la verdad revelada o los “gendarme” de la democracia y la emancipación.

Los anteriores, allí no estuvieron en la marcha por la paz. Un aplauso para ellos, porque por fin se van pareciendo a los uribestias que frenteramente dicen no a la paz; como tampoco asistieron los pone totuma o mendigos autoproclamados “periodistas o comunicadores sociales o medios de Comunicación, que hacen mucho ruido cuando el régimen acorrala, tortura, apresa y judicializa sin justa causa a un luchador social o defensor de los DD-HH, escasamente tres medios de Comunicación entre ellos CLARIN de Colombia; con sendos corresponsales hicieron presencia a sabiendas que por ello no recibirían un solo peso; pero que son conscientes que los derechos no se mendigan como lo hacen la mayoría, sino que se conquistan, cueste lo que cueste.

En Soacha, hubieron varios eventos por la paz, como el convocado y realizado por varias Organizaciones sociales entre ellas, Voces de paz; Mesa Municipal de Víctimas; Central Nacional Provivienda “CENAPROV”; Movimiento de Mujeres de Soacha; Corporación Yurupari, y Corpomid y la Administración Municipal tal y como desde CLARIN de Colombia lo habíamos anunciado con una caminata desde el Estadio Municipal hasta el Parque principal en horas de la mañana y por la tarde, un gran conversatorio convocado por la Personería Municipal donde varios panelistas hicieron sus disertaciones tratando cada uno, explicar el significado de la paz, entre ellos el mismo Personero, Alcalde Municipal, Defensor Regional del Pueblo, futbol y paz entre otros, en el auditorio principal de la Universidad de Cundinamarca.

Los escépticos, morbosos y buenos para nada, nos criticaban durante el recorrido hacia el parque, al punto de que uno de esos mequetrefes me dice que no entendía como un revolucionario como Arango, estuviera marchando al lado de la Administración Municipal. Que imbécil el señoriton ese; al no entender, que por la paz nos la jugamos toda a costa de lo que más apreciamos, como es este pedazo de vida tan maltrecha ya; y que es justamente aceptando y entendiendo la diversidad de pensamiento, aceptando la tolerancia y la comprensión, que un día podremos hablar de paz; pues esta no la conseguimos como hacen los primeros señalados en su ausencia, con miles de reuniones casi en secreto y entre los mismos. Por respeto a mi querida audiencia, no digo acá, como se llama eso, pero ya mucha parte sabe cómo es que lo denomino.

En la caminata, no solo marcharon militantes del nuevo partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común “FARC” sino que lo más apreciable era ver a militantes de base de los demás partidos tradicionales, de organizaciones cívicas y populares, minorías étnicas; hombro a hombro y al unísono, gritando ¡Queremos paz! ¡No más violencia! ¡Implementación de lo acordado entere gobierno nacional y guerrillas de las Farc, ya!, !perdón, no violencia y cese al fuego!! Entre otras.

No éramos multitudes; éramos personas anhelosas de vivir en paz y sobre todo de dejarle un gran tesoro a nuestros retoños herederos, no como el que nos dejaron nuestros ancestros cargado de violencia; sino lleno de mucha prosperidad y paz.

No siendo multitud la caminata, si fue lo suficiente para en el largo recorrido, trasmitir el mensaje de paz, a la ciudadanía que se agolpaba para aplaudir, preguntar, intercambiar opiniones, para ofrecer sus concursos en pro de la paz dejando sus contactos y sobre todo, brindando el trato afectivo y de alegría a los marchantes.

En la Universidad Cundinamarca, ocurrió otro tanto igual, pues aunque el auditorio principal de la misma es grande, el lleno fue casi total y sobre todo de personas comprometidas por la paz. Allí el Alcalde de Soacha, en uno de sus apartes, exhortó al gobierno nacional a implementar los acuerdos pactados con la guerrilla de las Farc lo más pronto posible, ya que el tiempo está pasando y esto no da espera; en el mismo sentido el personero Municipal, planteó la necesidad de luchar por una paz con justicia social al igual que el Defensor Regional del Pueblo que subrayo que la paz no es simplemente obras o montañas de cemento sino obras de desarrollo con gran social y así los distintos panelistas que trataron de definir o significar la palabra paz

La caminata y sus organizadores, dieron lectura a un documento declaración conjunta, al que denominaron “Proclama por Soacha” y dice:

Septiembre 21 de 2.017