Una receta exclusiva, donde usted encontrará cómo disolver discordias y procesar quejas, cuando las papas quemen.

(Javier Corcuera)
@JavierCorcuera2

1. Los ingredientes del plato son medio kilo de calabazas, tres cucharadas de harina de trigo, una lata de atún, pocos huevos y una pizca de esperanza y perejil. Usted sabe que va a tomar medidas impopulares. Prepare la mezcla. Es preferible hacer un shock de malas noticias: el trabajo sucio, de entrada; y luego anunciar una mejoría, como plato principal.

2. Separe la harina de la grasa militante, pique los perejiles, despresurice a Massa y vierta el contenido amarillo en la fuente. Corte en rodajas los programas de educación, espolvoree a los despedidos con queso rallado, blanquee a los evasores en sal y oliva, triture a los que protestan, revuelva las heridas de los perdedores y dispérselos en boles diferentes, para que la gente pueda digerir estos malos tragos. Si les hubiera dicho en campaña lo que pensaba hacer, seguro lo votaban para presidir un manicomio.

3. No se arrepienta en la mitad. Bata bien los huevos, sume una hoja de laurel, siga con el ajuste, a fuego lento, y añada un chorrito de aceite, para plantear que la situación actual es transitoria, producto de malas decisiones que tomaron otros cocineros, con la pesada herencia de los platos sucios. No se olvide: al amasar el segundo semestre, duplica el plazo de gracia, que suele ser de 100 días.

4. Concéntrese en su mezcla para dotarla de un aire mítico, de un prestigio moderno e inusitado. Haga un fileteado de sinceramiento y alegría. Condimente con inversiones. Hable de “recesión suave”. Dore la píldora. Ponga en el horno lo que hay que poner y no pronuncie la palabra “tarifazo”.

5. Cuando pasen seis meses y tenga que sacar la mezcla del horno, evite el incendio. Primero: dele otra vuelta de horno al contrato de esperanza. Segundo: diga que nunca dijo que íbamos a mejorar en el segundo semestre. Tercero: anuncie que la mejora será el año que viene, o el otro, poco importa, porque hay luz al final del túnel y las tarifas bajarán cuando suba la temperatura.

6. El tiempo es su mejor inversión. Ponga su empeño en lograr que las miradas no se centren sobre usted, sino en su producto. Si no quiere que lo perturben con los Panamá Papers, agregue cuatro yemas de huevo y aparecerán las valijas de López. Si no quiere que hablemos de los cuatro millones de nuevos pobres, adicione cien gramos de tomillo y horrorícese por el rockero borracho que chocó tres autos. Y si hieren su sensibilidad los locales vacíos, cada vez más frecuentes, mezcle tres gramos de ilusión y dos cucharadas de ingenuidad, y caerá una lluvia de inversiones.

RESULTADO FINAL: Qué sé yo, no sé si la cuenta estaba activa o no, te la debo, fue un error de carga; pero como decía Jorge Luis Borges, la mesa está servida, el rey está desnudo y el show debe continuar.

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http://infosiberia.com/2016/07/06/6-pasos-para-amasar-el-segundo-semestre/