UN BRILLANTE JUGADOR DE PÓKER.

(Hernán Andrés Kruse)

El presidente de la nación reúne todas las condiciones para ser un eximio jugador de póker. Su rostro es indescifrable. Es una máscara que impide detectar cuándo miente y cuándo dice la verdad, si es que alguna vez lo ha hecho. Consciente de sus mentiras pretende convencer a quienes lo escuchan que tiene razón, que sus palabras tienen la categoría de verdades reveladas. Ya demostró todas sus dotes durante el “debate” con Daniel Scioli, en el que descerrajó una catarata de falsedades que pasarán a la historia. En las últimas horas nuevamente sacó a relucir sus cualidades de brillante embaucador. Luego de rogar al FMI que lo ayude para sacar a la Argentina del atolladero en la que se encuentra, estuvo de visita en la acogedora provincia de Mendoza para participar en la inauguración de un internado para futuras policías y entregar chalecos antibalas a mujeres pertenecientes a la fuerza. Junto a su flamante cachorro, el gobernador Alfredo Cornejo, el presidente dijo que era intención del gobierno nacional que cada mujer esté en condiciones para ser empoderada, para desarrollarse y capacitarse. En flagrante contradicción con lo expresado por el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne (anunció un recorte de unos 30 mil millones de pesos para la obra pública), les dio ánimo a gobernadores e intendentes para que redoblen sus esfuerzos para hacer obras para la gente, para ese ciudadano que trabaja duramente todos los días para mejorar su calidad de vida y la de su familia. “Lo primero que hay que hacer es ocuparnos de aquellos que nos cuidan. Valoramos mucho el trabajo que hacen las fuerzas de seguridad, la vocación de servicio que tienen quienes las integran, arriesgan la vida por nosotros, por eso hacemos esta entrega de chalecos”, dijo solemnemente. Y agregó: “Queremos darles las herramientas para cuidarlos, que tengan igualdad de condiciones de trabajo, hombres y mujeres, que cada mujer pueda estar empoderada, desarrollarse y capacitarse, porque con mujeres protagonistas se hace una sociedad más justa, fuerte y equilibrada”. Equipar a la policía es como pavimentar calles o instalar cloacas y agua potable, remató. Bellas palabras presidenciales. Quién puede estar en contra de contar con una fuerza policial bien preparada, entrenada, dispuesta a protegernos del flagelo de la inseguridad. El problema es que el presidente tiene una concepción acerca del rol que debe jugar la policía que difiere del rol que normalmente juega en una democracia. El presidente considera a la fuerza policial como una de las más relevantes fuerzas de choque para impedir a como de lugar cualquier manifestación popular contraria a su nefasta política económica. La fuerza policial es buena para Cambiemos en la medida que ayude a imponer el más crudo disciplinamiento social.

Pero su cinismo llegó al paroxismo cuando dijo que “Este camino va en serio. Sé que cuento con ustedes, que vamos a seguir trabajando con convicción para que esto sea el camino hacia una Argentina más justa, con más oportunidades para todos”. Su decisión de acudir al FMI pone en evidencia el fracaso de sus primeros dos años y medio de gobierno. Es de manual que en un acto público ningún presidente lo reconocería. No lo haría por temor a perder poder, autoridad, credibilidad. En realidad, se produciría el efecto contrario. Creo que hoy en día el pueblo argentino está ávido por tener un presidente que, cuando se equivoca, sepa reconocerlo. No es el caso de Mauricio Macri. Su táctica es la de ocultar sus errores, sus miedos, su incapacidad para trabajar en equipo, para dialogar con sus adversarios, para consensuar. El presidente se cree un patrón de estancia y actúa como tal. Es tan vil que quiere convencernos de que su decisión de “negociar” con el FMI una ayuda financiera es fundamental para fortalecer el rumbo iniciado en diciembre de 2015. Cada vez que el presidente actúa de esta manera me viene a la memoria aquella histórica frase del ex presidente Menem “estamos mal pero vamos bien”. Macri lo emula bastante. En ciertas oportunidades reconoce que su política no implica un lecho de rosas para el pueblo pero siempre termina diciendo que el futuro es promisorio. Mentira. El futuro lejos está de ser promisorio. Se torna cada vez más negro para la inmensa mayoría de los argentinos. Ello es así porque nada bueno se puede esperar del FMI. La historia de nuestro vínculo con el organismo lo pone dramáticamente en evidencia. Sin embargo, el gobierno asegura que no habrá ningún tipo de condicionamiento de parte de esos usureros. Otra flagrante mentira. El stand by que Macri “acordará” dentro de unas semanas con Lagard traerá aparejadas funestas consecuencias para todos nosotros. Habrá más ajuste, más recesión, más desempleo, más pobreza. Pero eso al presidente lo tiene sin cuidado. Para él vamos por el camino correcto. Qué duda cabe que es un eximio jugador de póker.

En las últimas horas el jefe de Gabinete, Marcos Peña, brindó una conferencia de prensa para calmar la “ansiedad” de los mercados. Escribió Página/12 (“Otro intento de calmar a los mercados”, 10/5/018): “Con el dólar todavía en alza y el ministro de Hacienda negociando en Washington el salvataje del Fondo Monetario Internacional, el jefe de Gabinete, Marcos Peñas, ofreció ayer una conferencia de prensa en la que intentó dar una imagen de tranquilidad frente a la crisis económica que Cambiemos sigue sin poder controlar desde la semana pasada. “No hay razones para agitar fantasmas”, aseguró el hombre más poderoso del gabinete” (…) “Afirmó que las conversaciones con el organismo encabezado por Christine Lagard “van a durar semanas” y descartó cambios en el gabinete. “El gradualismo es el único camino viable”, sostuvo, aunque no se animó a pronosticar cómo continuará la cotización del dólar ni cómo impactará en los precios para no “generar una ilusión de tranquilidad” (…) “Sobre el auxilio financiero, no aportó la cifra que pedirán y se limitó a calificar el préstamo como “una herramienta más de respaldo”, que hará a los argentinos “menos vulnerables”… llamó a “no agitar fantasmas” y planteó la negociación con el FMI como parte de un “diseño” que ofrece la “posibilidad de adaptarnos” frente a las políticas económicas aplicadas durante las últimas semanas, que reconoció no alcanzaron para frenar la presión cambiaria” (…) “Volvió a cargar las tintas sobre la herencia recibida. “Este es el camino que nos va a permitir superar problemas que no solo heredamos del gobierno anterior sino desde hace 70 años”. En ese punto, Peña insistió con que “el gradualismo es el único camino viable” y agregó que “esta vez no nos vamos a quedar en la mitad del camino”. “Hubo una combinación de factores y un contexto global que hace crecer la vulnerabilidad para economías como la nuestra que dependen del financiamiento externo. No puede quedar dudas de que el gradualismo tiene que avanzar de forma permanente y no avanzar y retroceder”, insistió” (…) “Esto (la negociación con el FMI) nos genera la sensación de que estamos peor de lo que esperábamos, pero son las contradicciones de estar en un proceso que nos llevará tiempo salir de la zona de vulnerabilidad”, esgrimió y agregó: “No hay una situación similar a la de otras crisis, porque se incorporaron las enseñanzas para evitar una gran crisis económica” (…) “Peña ratificó su respaldo al modelo de gestión: hay “un equipo competente para administrar las volatilidades”, dijo” (…) “Para rematar, volvió a la prédica de la fe macrista y dejó un mensaje preocupante sobre el futuro: “No podemos caer en la demagogia de decir que no va a haber dificultades, van a ir cambiando, algunas de esas por ahí no sabemos cuáles van a ser en un mundo tan cambiante”.

La vigencia del gradualismo es, pues, el objetivo central de la “estrategia negociadora” del gobierno ante el FMI. Luis Beldi no opina lo mismo (“El crédito que da el FMI es “adiós al gradualismo, bienvenido el shock”, portal Infobae, 10/5/018): “Las declaraciones de gradualismo del gobierno contrastan con lo que está sucediendo en Washington. Ante los malos números de la economía argentina acordaron negociar un crédito “Stand by de alto acceso”. Traducido al lenguaje corriente, nos dieron el crédito de más exigencias de metas económicas” (…) “Pero, la parte más dura es la fiscal. Cada vez que se nombra la palabra “fiscal”, el lector debe relacionarla con presupuesto. En otras palabras, el próximo presupuesto tendrá recortes de subsidios, de empleo público, de ajuste en las provincias y hasta las intendencias además de reforma previsional y laboral” (…) “Para Martín Redrado, “es la más dura de las opciones que nos pudo tocar. Las exigencias van a ser elevadas y vamos a soportar una auditoría estricta” (…) “Por supuesto, que la fortaleza del dólar en el mundo aceleró una crisis que venía encubierta y estalló el 28 de diciembre pasado cuando le quitaron poder a Federico Sturzenegger, para diluirlo en un grupo de funcionarios de distintos sectores de Economía” (…) “La Argentina tiene una gran crisis y un ministro de Economía de escaso poder político encarando la negociación más importante del país. Inexplicable” (…) “En esta oportunidad el dólar volvió a subir frente a casi todas las monedas. El peso fue el más afectado, seguido por el real” (…) “En la plaza minorista, es decir en bancos y casas de cambio, el dólar subió 23 centavos a $23,13, pero con una activa participación del Banco Central en el mercado spot y de futuros” (…) “Con estas intervenciones la mesa de dinero del Central busca dar certeza a los jugadores” (…) “A los grandes inversores nombrar al FMI los tranquiliza y a la gente la asusta y corre a refugiarse en el dólar” (…) “Con un dólar que no fue derrotado y la amenaza de un futuro de ajustes duros, comenzó una nueva etapa de los mercados. Los inversores operan a ciegas porque les faltan los datos del acuerdo, pero intuyen que viene un ajuste más duro”. La que nos espera…

En su edición del 10 de mayo Clarín publicó el siguiente artículo titulado “El acuerdo con el FMI bajo la lupa de un diario británico”: “Si bien las negociaciones del gobierno argentino con el Fondo Monetario Internacional para pedir un crédito recién se iniciaron, todos ya hablan del inminente acuerdo con el organismo crediticio internacional, inclusive los medios del exterior que analizan los coletazos de la economía en nuestro país” (…) “¿La apuesta del FMI de Argentina valdrá la pena?”, se pregunta el diario The Guardian desde el título de un artículo, donde destaca que Mauricio Macri y el organismo “abandonan una relación problemática para apuntalar el peso”. Pero señala también el fuerte rechazo de los argentinos a un organismo que tuvo su papel protagónico en “la profundización y la prolongación de la depresión de 1998-2001” (…) “El artículo de The Guardian fue escrito por el periodista Larry Elliot, un prestigioso analista económico británico, especialista en temas como la globalización, el comercio en Europa, el desarrollo y la interfaz entre economía y medio ambiente, entre otros temas” (…) “En su reciente publicación, analiza el costo que tendrá para el país y la sociedad argentina que tiene un “odio visceral” por el Fondo, el crédito “stand by” que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se encuentra negociando en Washington con las autoridades del organismo” (…) “La dirección más probable será reducir el déficit de la cuenta corriente mediante la contracción de la economía, lo que por supuesto no es bueno para la mayoría de los argentinos”, sostiene en referencia a las condiciones que imponga el FMI al país” (…) “Y adelanta: “Sin duda, Argentina obtendrá su línea de crédito por debajo de las tasas vigentes en el mercado, pero tendrá un costo. El FMI establecerá condiciones y es casi seguro que sean dolorosas e impopulares. Hay muchos lugares en el mundo donde no se ama al FMI. Pero en ninguno de ellos el odio es tan visceral como en Argentina” (…) “El periodista británico también enumera los errores de la política económica del presidente Macri, que lo llevaron a tomar la decisión anunciada días atrás y que generó un fuerte revuelo. “Macri, quien prometió en las elecciones de 2015 regresar a la Argentina al camino de la ortodoxia económica, tras las presidencias de Néstor Kirchner y su esposa, Cristina Fernández de Kirchner, no ha producido el milagro económico prometido”, sentencia. Sostiene que el presidente “pensó que un acercamiento difícil a la inflación y el déficit presupuestario llevaría a la entrada de capital extranjero en el país, y que la nueva inversión impulsaría el crecimiento y equilibraría la economía”. Pero que se encontró con la dura realidad: “Lo que Macri ha descubierto a su costa es que el capital extranjero puede salir del país tan rápido como llega”. “La transformación de la economía está tardando más de lo esperado y los mercados financieros se han vuelto impacientes”, concluye el analista británico sobre la crisis argentina”.

Para Tomás Lukin el retorno argentino al FMI no se produce en las mejores condiciones (“La peor forma de volver al Fondo Monetario”, Página/12, 10/5/018): “Argentina solicitará hoy al Fondo Monetario Internacional un tradicional crédito stand-by donde el desembolso de los recursos está sujeto al cumplimiento de condicionalidades. Ajuste fiscal y reformas estructurales son algunas de las medidas habituales a las que se deben comprometer los países que acceden a ese tipo de financiamiento. La entrega de los dólares se realiza en cuotas que dependerán del visto bueno del staff del FMI que realice las supervisiones” (…) “Irak, Jamaica y Kenya son los únicos países del mundo que mantienen abiertas hoy líneas stand-by con el FMI” (…) “Finalizado el primer round con el director del departamento del Hemisferio Occidental, Alejandro Werner, los funcionarios informaron que las negociaciones se extenderán, por lo menos, durante las próximas seis semanas” (…) “Los préstamos stand-by permiten solicitar un monto equivalente a 4,35 veces la cuota del país en el FMI a lo largo de tres años. Con esa regla Argentina podría solicitar cerca de 19.700 millones de dólares, una cifra equivalente a dos veces las reservas del Banco Central entregadas al mercado durante toda la corrida cambiaria. Pero el Ministerio de Hacienda informó, sin embargo, que el país solicitará un “stand-by de alto acceso”. Esa categoría forma parte de los denominados acuerdos precautorios que, según el FMI, ofrecen “servicio de aseguramiento frente a necesidades de financiamiento potenciales muy cuantiosas”. De acuerdo al organismo esos créditos se emplean cuando los países “no tienen intención de utilizar los montos aprobados, pero conservan la opción si llegaran a necesitarlo” (…) “Entre los criterios oficiales previstos por el Fondo, también existen los de “acceso excepcional” que no tienen montos preestablecidos. “El FMI puede prestar fondos por encima de los límites normales según cada caso en el marco de su política de acceso excepcional, que implica un análisis más riguroso por parte del Directorio Ejecutivo”, explica el organismo multilateral” (…) “Cuando se apruebe el acuerdo será el decimonoveno crédito stand-by solicitado por el país en sesenta años” (…) “Todos los créditos incluyeron combinaciones de las habituales condicionalidades previstas por el FMI: recorte del gasto público, ajuste monetario, desregulación financiera, apertura comercial, flexibilización laboral y reformas de los sistemas de la seguridad social” (…) “Las condicionalidades-cuantitativas y estructurales-no son impuestas por el FMI sino que son negociadas con los técnicos del organismo. Una vez acordada la magnitud y el recorrido que tendrá el ajuste, el staff presentará un reporte ante el directorio del FMI que deberá dar el visto bueno para habilitar los desembolsos. “Cuando un país solicita un préstamo al FMI, acuerda ajustar sus políticas económicas para superar los problemas que lo llevaron a tener que pedir financiamiento en primer lugar”, explica el organismo internacional al precisar que “estos compromisos, incluida la condicionalidad específica, se describen en la carta de intención del país miembro que a menudo contiene un memorando de políticas económicas y financieras” (…) “En los préstamos stand-by los desembolsos acordados están sujetos al cumplimiento de las condicionalidades y la implementación de esos compromisos es revisada por el FMI de forma periódica. Los plazos para esas evaluaciones se definen “en función de la solidez de las políticas del país y la naturaleza de sus necesidades de financiamiento”. Por ejemplo, el Blindaje contempló auditorías y revisiones trimestrales. La devolución de los recursos solicitados vence dentro de los cinco años de recibido cada desembolso”.

Mientras el dólar sigue incontrolable (hoy, jueves 10, la cotización del dólar siguió en alza) el Congreso o, mejor dicho, la oposición logró frenar de manera parcial el tarifazo. Ahora la iniciativa, que retrotrae las tarifas a noviembre pasado y las congela por un año, pasa al Senado. Si los senadores la aprueban-y todo parece indicar que así sucederá-el presidente prometió vetarla. Escribió Miguel Jorquera (“El Congreso le puso medio freno al tarifazo”, Página/12, 10/5/018): “Con el fantasma del FMI que sobrevoló todo el debate, los diputados opositores dieron media sanción al proyecto que pone freno a los tarifazos de los servicios públicos esenciales. Los 133 votos a favor reunieron a todo el arco opositor de la Cámara de Diputados aun con las disidencias sobre la iniciativa que declara la “emergencia tarifaria”, retrotrae las tarifas de luz, gas y agua a noviembre de 2017, propone estabilizarlas por un año y ata los futuros aumentos al índice de variación salarial para los hogares y al índice de precios mayoristas para pymes, cooperativas y empresas recuperadas. Del otro lado solo quedó el oficialismo con 94 votos en contra, que asumió la derrota con el horizonte del veto presidencial y criticó el proyecto, al que calificó de “irresponsable y demagógico” (…) “Desde el oficialismo, volvieron a hacer eje en el “costo fiscal” de la iniciativa opositora. Se apoyaron en un informe que Cambiemos solicitó a la Oficina de Presupuesto del Congreso, que todavía no tiene acceso a sistemas informáticos, no tiene personal técnico contratado y ni siquiera oficina. Allí se estableció que el costo fiscal alcanzaría 80 mil millones de pesos. Una cifra que los diputados que redactaron el proyecto desmintieron. Los opositores estimaron que con los cambios producidos en el proyecto el costo fiscal rondaría los 25 mil millones de pesos” (…) “Los cierres de los jefes de cada bloque sintetizaron el largo debate. Felipe Solá abrió el fuego en nombre del massismo y retrucó las acusaciones de Cambiemos. “La crisis llevó a la pérdida de soberanía en manos de la policía económica que es el FMI. Si esto no es irresponsabilidad…La gente no soporta este nivel de tarifas. Fueron ustedes, no nosotros, los que saquean el bolsillo de la gente…La esencia de la demagogia es la mentira” (…) “Pablo Kosiner, de Argentina Federal, también se defendió de los ataques oficialistas: “Rompimos la grieta en la Argentina, que es discutir agenda y política sin desacreditar al que piensa distinto con descalificaciones para disimular sus propias falencias…Ni antes éramos los mejores ni ahora somos los peores porque no queremos un club del helicóptero” (…) “Este gobierno tiene una cuota altísima de insensibilidad porque sus ministros no han pasado necesidades. La planilla Excel de Aranguren no tiene la columna de la cuota de humanidad. No somos lobbystas de ninguna empresa, somos representantes del pueblo”, insistió Agustín Rossi…. “Qué hicieron en dos años y medio para tener que recurrir al FMI, a pedir el peor de los créditos con un nivel de condicionamiento enorme: bajar nivel de salarios y jubilaciones, flexibilización laboral, suba de tarifas. Siempre piden lo mismo”… “Parafraseando a un radical: el esfuerzo de los argentinos se va por la canaleta del pago de la deuda”… “Díganme un solo país que haya pedido un crédito stand-by y fue exitoso” (…) “Muchos pensarán que quienes están hablando en el recinto están haciendo un juicio de residencia a un gobierno que lleva 15 años”, contestó el jefe del interbloque oficialista, el radical Mario Negri, que involucró en el “fracaso” contra la inflación a todos los gobiernos en los últimos 70 años… “Estamos con este problema y el gobierno puede tener un error, pero es consecuencia del gobierno anterior”, insistió Negri. Luego reconoció que la solución del problema puede llevar “varios gobiernos”. “Después podemos hablar del FMI, lo discutiremos porque no tengo arnés ideológico”, dijo Negri pero sostuvo que para conseguir financiamiento externo hay que tener “una posición amigable con el mundo” (…) “El macrista Luciano Laspina cargó contra el proyecto opositor. “Básicamente es volver al pasado, es congelar las tarifas en términos reales, es una versión aggiornada de la iniciativa que presentó Cristina Fernández de Kirchner en el Senado”, dijo y arremetió: “La ex presidente que nos dejó en esta situación y que ahora nos propone una solución, es la que logra unificar a toda la oposición detrás de esa idea renovadora”. “Se nos quiso decir que eran gratis cuando en realidad les costó miles de millones de dólares a los argentinos y a los más vulnerables”, continuó Laspina en referencia a los subsidios de los gobiernos kirchneristas”.