Sin Estado de Derecho solo es la Hoguera.

(Alejandro Mosquera)

Después del triunfo electoral el Gobierno de Mauricio Macri profundizó una política de utilización del sector más reaccionario o más presionable de la Justicia como instrumento de persecución de los opositores. La arbitrariedad, la utilización ilegal de la prisión preventiva para subvertir el principio de inocencia, los intentos de humillar a los perseguidos y detenidos con fotos y videos, muestran la gravedad de la situación y como quienes se proclamaron ante nuestro pueblo como republicanos están destruyendo la Republica.

Por supuesto que el embate no está dirigido solo contra los que sufren directamente estos agravios, son un mensaje, un chantaje violento, contra toda la oposición político. Quienes estén fuera de los Consensos Básicos que el presidente ha marcado serán objeto del mismo trato. Sin funcionamiento pleno de las garantías constitucionales y procesales, sin respeto al debido proceso, Instalan la idea de que todos estamos en libertad condicional. Así la democracia se achica, la libertad se pierde.

El mecanismo es la Hoguera: se sostiene con verdades o mentiras, que alguien es culpable en los medios, se sentencia en los sets televisivos. Se reclama a la “justicia” que no actúa velozmente y que por lo tanto está comprometida con la impunidad que ya se sentenció mediáticamente. Se crea así en una parte de la opinión pública, que en muchos casos cree y en otros con deseos de creer en esos delitos para confirmar que su prejuicio o clasismo contra los opositores, los peronistas, los kirchneristas, la izquierda, los intelectuales o actores que defendieron la década pasada, o científicos o “villeros vividores” que hoy protestan. Luego los jueces y fiscales adictos al poder ejecutan la orden que se inició en las bambalinas del poder ejecutivo, para ellos vulneran los umbrales comunes de los argentinos sobre el estado de derecho. En la Hoguera no hay lucha contra la corrupción, ni democracia ni república, solo persecución clasista y vengativa, es la pura inquisición de los neoliberales y de esta casta oligárquica.

El Macrismo con su colonización el poder judicial, con las detenciones planificadas vulnerando los básicos derechos y garantías está abriendo una caja de pandora. Crean un antecedente peligroso para todos, pero también para ellos cuando su ciclo político se agote.

Como si nada ocurriera en su país “normal” se descubren nuevos funcionarios que fueron o son parte de sociedades en las guaridas fiscales de las Caimán o Delaware. Promueven a ministro a Luis Miguel Etchevehere, líder de la Sociedad Rural, personaje oscuro con varias causas penales, denuncias de lavado de dinero, y de sometimiento a la servidumbre a sus trabajadores rurales. Y gritan por twitter ¡viva la Republica! Cuando demuelen el estado de derecho y se preparan para destrozar la ley de contrato de trabajo y los derechos de obreros y empleados y una nueva ola de despidos en el estado. Solo la borrachera de poder e impunidad puede llevar a esta obscenidad autoritaria y antidemocrática.

La gravedad es tal para el presente y futuro que es necesario concertar entre las fuerzas democráticas del país la defensa de la democracia, de los derechos y la vigencia plena del estado de derecho. La amplitud es la clave, donde todos los que quieran defender este umbral común puedan ser parte, hayan votado a quien hayan votado. Y que no se limite a una acción declarativa, sino a la construcción en todo el país de forma de unidad de acción.

A la vez debe crecer la resistencia, su capacidad e inteligencia para defender los derechos de todos frente al plan anunciado por el presidente. No bastan las mil flores. Hay que comenzar a construir un centro de coordinación de las luchas obreras y populares. Hay que ser conscientes que derrotar democráticamente a los neoliberales no solo un problema relativo a la unidad fuerzas políticas, sino sobre todo depende la experiencia política que viva la sociedad. Y eso se construye, reconociendo la pluralidad y diversidad de las identidades políticas y sociales de nuestro pueblo y logrando visualizar en ella los caminos de la unidad.

* Director de La barraca y Miembro de El Manifiesto Argentino