SI LAS CÁRCELES SON TORTURA, EL CONFLICTO SOCIAL ES REPRIMIDO.

(Jorge Rachid)

1-
Las
sociedades fueron aceptando pautas de funcionamiento, que permitían la
convivencia, dejando atrás las prácticas de violencia que marcaban la venganza
como código de conducta social y la guerra, como marco político habitual. En
ese sentido las sucesivas religiones fueron estableciendo andariveles de
cohesión social, bajo la bandera del amor y un mundo mejor en el mañana.

2-
Esas
leyes tácitas no funcionaron siempre, sucesivas guerras, imperialismos
expansionistas en cada siglo y los gobiernos autoritarios, autocráticos y
dictatoriales, rompieron esas reglas, siempre bajo consignas apetecibles como “Libertad”,
“democracia”, “pacificación”, y otras justificativas como “terrorismo” y “ narcotráfico” y otras que
sirvieran para limitar las libertades individuales, ocupar países, dominar
pueblos.

3-
Entonces
el tipo de prácticas que producen los gobiernos sobre su población es lo que
define su perfil y su marco institucional, más allá de su lugar de origen y de
las circunstancias que le dieron el gobierno. Los gobiernos son los que diseñan
el tipo de sociedad que pretenden construir y aquellos que lo hacen por la
fuerza, no pueden “vestirse de rosa”, son autoritarios y dictatoriales.

4-
Esto
está pasando en una Argentina convulsionada por una democracia que de décadas
de funcionamiento, entró a una espiral de conflictos sociales, persecución política,
encarcelamientos sin juicios ni fundamentos legales, expulsiones legislativas,
avales al gatillo fácil por la máxima autoridad del estado, ofensiva contra los
sindicatos, control político sobre los dirigentes de todo tipo, amenazas y
extorsiones que definen la gestión desde el punto de vista institucional.

5-
Entonces
tenemos presos políticos desde el primer día de gestión, son presos rehenes de
situaciones políticas que pretenden controlar en algunos casos, retener e
intimidar en otros, mostrar hacia fuera disposición a eliminar obstáculos para
el diseño estratégico que el Imperio tiene determinado para el país, en una
nueva colonización y cuyos mandados locales quieren hacer los deberes con
precisión.

6-
En
ese marco una democracia que admite muertes en nombre de la propiedad privada o
de la invención de un enemigo inexistente como el generoso pueblo Mapuche, es una
democracia que deja de ser. L a represión militar con armas de fuego nos lleva
al peor de los lugares de las sociedades más primitivas, de violencia y terror,
donde los más fuertes se imponen sobre los más débiles. Es un regreso al pasado
lamentable de dolor que ya hemos vivido.

7-
Sólo
a mentes enfermas se les puede ocurrir que todos los dirigentes políticos de
los gobiernos populares de la Argentina son una “asociación ilícita”, sólo una
Justicia venal al servicio de oscuros intereses puede producir fallos que no
tienen ni fundamentos ni causales que los justifiquen, pero como son de la
instrucción, los mantienen sin elevarlos a juicio, para agitar las banderas del
escarmiento antes que la posible condena, que ningún detenido tiene, sólo la
orden de detención.

8-
Entonces
la pregunta es:¿ cómo pueden producirse estos hechos autoritarios sin que
reaccionen las instituciones y el pueblo? Simplemente por el ocultamiento
cómplice de la prensa que ha sido un factor determinante sobre el conjunto del
pueblo, que aceptó condenar sin conocer, escrachar sin pruebas, estigmatizar
sólo por el agitar mediático, desde corporaciones de medios monopólicos que son
un poder en sí mismo, que responden a sus propios intereses, manipulando la
noticia, inventando hechos, empujando imágenes sin contenidos que van
formateando, en la conciencia colectiva, condenas sociales y políticas
difíciles de revertir.

9-
En
la obra Fuenteovejuna “todos a una”, el linchamiento político se transforma en
una práctica social justificada por el clamor popular que exige “justicia por
mano propia colectiva”, en donde la situación de anonimato de la multitud
permite descargar odios y pasiones que de otra forma, en lo individual, serían
impensables. Cobardía por parte de los participantes del linchamiento y victoria
de los agitadores de la pueblada hacia sus fines: la eliminación del enemigo.

10-
Esta
situación en nuestro país define una derrota de la democracia en manos de un
gobierno títere que ejecuta los planes preestablecidos, que le marcan los
organismos internacionales en lo económico social, mientras que en lo político institucional
le viene dado desde el “occidente cristiano”, la visión e intereses del mundo
de EEUU e Israel con la adhesión del reino Unido y Arabia Saudita. Es esa
situación colonial la que eleva el conflicto social, ya que la confrontación de
modelos entre la Libertad del Pueblo y la sumisión pasiva al Imperio, es
irreconciliable, lo cual presagia momentos de altas tensión política y social
en curso.

Jorge Rachid

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