Revista socialista El ideal Número 54.

Fundada por Eduardo Ciani el 17 de noviembre de 2001

“La democracia se consolida con una lucha constante contra la ignorancia, la miseria y los privilegios económicos”. Alfredo Palacios

Número 54 /Segunda época ABRIL de 2018 Versión Electrónica

El ideal "defensor de la libertad, la cultura y el socialismo"

Dirección editorial: Edgardo Cataldi - Gerardo Schmidt

Colaboran en este número:

Edgardo Cataldi.
Ricardo Luis Plaul
Facundo Sarmiento
Raúl Isman
Gerardo Schmidt
Rubén Pérez

Índice:
EDITORIAL: Socialismo, Gobierno Conservador, Campo popular , Por E Cataldi. (Pagina 2)
0PINION: Artículos varios: pañuelos/ceocracia Por R.L.Plaul.(Página3) PANORAMAS : Por F. Sarmiento (Página 5)
ENSAYO: El futuro del Peronismo Parte 2 por R. Isman (Página 6)
RECORTES VARIOS: Recopilación artículos varios por G. Schmidt (Página 12)
OPINION: Carta a un amigo… por R.Perez (Página 19)

La opinión de los columnistas es a titulo personal y no necesariamente debe coincidir con la línea editorial de esta publicación
Para quienes deseen acceder a los archivos completos desde el N°1 en adelante
Hasta el N° 25 pueden ingresar a nuestro sitio web www.elidealrevista.com.ar
EDITORIAL

EL FUTURO DEL SOCIALISMO ARGENTINO. Por Edgardo Cataldi
Lo dijimos en el número anterior, refiriéndonos a la conducción nacional del PS:

“esperamos fervientemente que el socialismo oficial se sume al frente anti-ajuste y podamos converger todos hacia una gran frente popular. “
No le quedaba otra al Partido Socialista oficial que asumir el rol opositor que era esperable de una formación política que debe defender a los trabajadores y a los más vulnerables.
Es de esperar que cuanto antes comiencen a tender puentes y establecer discretos contactos con el resto de la izquierda y centroizquierda.
Es mucho lo que está en juego: El bienestar del Pueblo y la autonomía económica de la Nación .Para esto, nuestros hermanos socialistas deben desprenderse de sus prejuicios anti K.
Mientras tanto el Ps no es otra cosa que un Partido Provincial que no tiene influencia más allá de la frontera de la provincia de santa Fe.
Su única preocupación parece ser la conservación del gobierno provincial.

EC
LA MARCHA DEL GOBIERNO CONSERVADOR. Por Edgardo Cataldi

Lo dijimos en el número anterior:
“Las puebladas frente a la plaza del Congreso junto a su posterior represión constituyen una seria advertencia hacia un gobierno que parece negar la realidad. Si a esto sumamos los cortocircuitos en el equipo económico nos encontraríamos con un panorama político bastante toxico.”

.

En medio de extraña movida financiera con el dólar trepando y rumores de renuncia de Sturzenegger Nada debe sorprendernos. Lo raro es que no haya ocurrido antes. Siempre estos planes de ajuste monetaristas terminan fracasando. Lo que no fracasan son los negocios de la familia Macri, de los multimedios, los bancos, los sojeros y las mineras. Ellos conocen perfectamente estos mecanismos, simplemente ganan tiempo para embolsar y fugar la mayor cantidad posible de ganancias
“no podemos gastar más de lo que tenemos” significa "estamos gastando lo que no tenemos"
"vamos a dejar de endeudarnos" significa: "No vamos a dejar de endeudarnos"
Con una salida neta de divisas promedio desde 2016 = 1400 millones de dólares por mes el endeudamiento argentino alcanza niveles alarmantes.
Si los ex funcionarios del anterior gobierno debieran estar presos por evasión impositiva, la situación del actual presidente y sus socios los dejaría al borde de la cárcel. La diferencia estructural entre populismo K y neoliberalismo M es que el primero se financia básicamente con exportaciones y el segundo lo hace emitiendo deuda externa.

Podrán dibujar la realidad, podrán blindarse, podrán ganar tiempo, pero la suerte ya está echada.

EC

LA MARCHA DEL CAMPO POPULAR. Por Edgardo Cataldi

Lo dijimos en el número anterior
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“La oleada represiva tanto judicial como policial está buscando debilitar a la oposición (sobre todo kirchnerista) y al mismo tiempo amedrentar a la sociedad civil que no para de movilizarse.
La presencia de CFK en el Congreso constituye una molestia para el oficialismo, no solo por su impecable oratoria sino que por su impresionante peso especifico podría llegar a transfomarse en la figura aglutinante de toda la oposición anti-ajuste”

Esto se replica peligrosamente en toda Latinoamérica y principalmente en Brasil donde el embate mediático judicial está golpeando duramente al movimiento popular brasileño y a su líder indiscutido: LULA. Sospechamos que intentaran repetir la maniobra en nuestro país contra CFK.
En realidad estamos ante un nuevo plan continental de la Derecha con apoyo de los EEUU para destruir a los movimientos independentistas de la región. Se vienen tiempos duros.

Y en Argentina las puebladas siguen y gozan de buena salud.
Las distintas movilizaciones: sindicales, feminista y 24 M están acorralando a un Gobierno que solo atina a dibujar la realidad.
La jugada de abrir el debate sobre la despenalización del aborto constituye una brillante jugada oficialista. Con esto embarra la cancha, distrae la atención y genera contradicciones dentro de la oposición dado que lo sacerdotes del clero popular no pueden abiertamente apoyar la iniciativa.. Las opiniones están cruzadas: hay gente del pro que apoya y opositores que están en contra. Todo esto genera confusión y favorece al gobierno.

Es imprescindible que este debate termine lo antes posible porque el eje de la problemática argentina pasa por otro lado: La galopante inflación, la colosal deuda externa y el creciente deterioro social. La ultima payasada la constituye la grosera intervención del PJ nacional.

EC
.
POEMA :

Escribe Ricardo Luis Plaul

PAÑUELOS

Los pañuelos son viento que insemina la Memoria,
Son esas viejas queridas en ronda por la Vida, la Esperanza
y la Justicia que es sangre y es utopía
en la venas abiertas de la Patria.
Los pañuelos son la resistencia que florece
con treinta mil pimpollos de semillas
que multiplican pueblos que luchan
y construyen sueños de otros mundos.
Los pañuelos son lágrimas perdidas
en las calles de la Revolución, son teas que arden
en la noche de estos tiempos sedientos de muerte.
Los pañuelos son ternura y caricias de un cielo
que no duerme, que llueve voces nuevas
sobre los campos yertos de un monstruo
que saquea pueblos con máscaras extrañas.
Son mariposas frágiles sobre espaldas fuertes,
árboles que extienden sus raíces en tierras feraces,
nietos que buscan abuelas perdidas, abuelas
que buscan identidades perdidas.
Los pañuelos son esos rostros que viven
en el corazón del pueblo.

R. L. P

OPINION

LA VOZ DE LA CEOCRACIA EN EDUCACIÓN.

Escribe: Ricardo Luis Plaul

“la violencia de los opresores no instala otra vocación que la ser menos” PAULO FREIRE

Macri y Vidal son la voz del capitalismo financiero global disciplinando docentes que defienden sus derechos.
Son la voz de la lógica economicista que ve en la educación un gasto a reducir.
Son la voz de una postura ideológica que exige castigo a quienes desafían al Poder concentrado, al statu-quo, a quienes defienden el desarrollo del pensamiento crítico.
Son los que defienden la competencia salvaje, la meritocracia, la xenofobia, el proyecto pedagógico de los organismos internacionales para los pueblos a saquear y explotar.
Son la voz de la precarización laboral, del uso arbitrario y compulsivo del tiempo de trabajo, del sobre-empleo, de la privatización, de la postergación de la salud laboral docente.
Son los que demonizan y desprecian a los sindicatos docentes y a sus dirigentes.
Son los que siempre intentaron destruir los estatutos del docente porque son una herramienta de defensa de derechos histórica.
Son los que hablan de “calidad educativa” en base a falsas evaluaciones estandarizadas que ignoran las peculiaridades regionales e institucionales y sólo tienen en cuenta resultados en detrimento de los procesos.
Son los que encaran la negociación laboral como una guerra en la que hay rehenes, enemigos, amenazas, premios y castigos.
Son los autores del “haga lo que pueda con lo que tiene (siempre poco) y nosotros (el sistema) evaluamos al final los resultados.”
Son los que implementan políticas y asignan recursos sin tener en cuenta las reales necesidades sociales sino las demandas del Mercado. Barren la escuela pública y popular como proyecto cultural colectivo e histórico y la consideran como una empresa de servicios, formadora de mano de obra barata, con la menor inversión posible.
Son los que maltratan al docente, lo acusan de ser un vago mal-entretenido que simula situaciones de enfermedad y se toma porque sí todas las licencias posibles obligando al Estado a un gasto en múltiples suplentes que en realidad nunca existen. Esto se paga con bajos salarios y descuentos.
Son los que ignoran que el trabajo docente, el proceso de enseñar y aprender, genera situaciones socio-afectivas que van mucho más allá de lo prescripto por las regulaciones y el curriculum visible. Que se trata de un espacio donde ambos enseñan y aprenden, juntos, con la comunidad, donde se tejen relaciones inter-subjetivas que dejan profundas huellas en la vida de todos los protagonistas.
Son los que ignoran las múltiples dimensiones del proceso educativo, las múltiples pobrezas que lo atraviesan , la pluriculturalidad, los ineludibles conflictos, el contexto peculiar y único de cada institución, las determinaciones y condicionamientos sociales, políticos, económicos y culturales, la dialéctica de una praxis compleja que cada día enfrenta a los trabajadores de la educación a nuevos desafíos.
Son los históricos enemigos de la escuela democrática, pública, popular, no-dogmática, crítica, liberadora.
Pero son así: inoperantes, ignorantes, autoritarios, dogmáticos, hipócritas, mentirosos, egoístas, individualistas, clasistas, racistas, xenófobos, misóginos, violentos, mitómanos, dañinos.
NOSOTROS somos los que siempre hemos enfrentado a este enemigo del pueblo, que tiene distintas máscaras y actitudes, pero que siempre ha perseguido los mismos objetivos bajo el mandato del Imperio. NO LO PERMITIREMOS, NO PASARÁN.
R. L. P

PANORAMAS
DEscribe: Facundo Sarmiento

PANORAMA ECONOMICO

El gobierno de Macri se encamina lentamente al abismo , las contradicciones dentro del equipo económico entre monetaristas y devaluacionistas alcanzan niveles tragicómicos.
Lo concreto es que ninguna economía puede sobrevivir gastando mas de lo que gana.
La caída estrepitosa del consumo, de la industria y del PBI junto al festival de Lebacs nos recuerdan épocas tristes que creíamos felizmente superadas.
El abismo del 2001 no esta tan lejos.
Mientras tanto los grandes ganadores son los bancos, los agronegocios, las mineras, el grupo Macri.

F.S

PANORAMA SINDICAL

La crisis en Carrefour es solo la punta del iceberg: la burocracia sindical amarilla cavalierista solo va a administrar la crisis y no va a defender a los trabajadores. Estamos ante un caso testigo: El ministerio de trabajo y la Patronal van a ir por la flexibilización máxima .Siendo esta empresa un lugar de concentración numérica de trabajadores, no sería de extrañar que en algunas plantas se formen comisiones internas que resistan el ataque patronal. Esto a pesar de la tradicional pasividad de los empleados de comercio, muchos de los cuales fueron votantes del PRO.
Si a esto le sumamos la intensa resistencia de docentes, estatales, y bancarios podemos pensar que el gobierno va a tener problemas. El caso de camioneros es distinto porque la resistencia viene desde la conducción del gremio y por motivos más personales de Moyano, pero igualmente suma .
La flexibilización laboral abarca también otras ramas de actividad: por ejemplo Uber , otro caso testigo de competencia desleal o los trabajos basura de Mc Donald s.

F.S

PANORAMA INTERNACIONAL

VENEZUELA: Si no podemos explicar los 150 casos de sarampión en Venezuela estamos en problemas .Cuba también sufre un bloqueo económico y no tiene una emergencia sanitaria. O los medios están desinformando muy bien o el gobierno venezolano está gobernando muy mal o ambas cosas.
Una cosa es defender a la revolución bolivariana y otra muy distinta es ser obsecuente y no criticar errores .De cualquier manera la peor situación posible para el país caribeño seria la caída del chavismo y el retorno de la derecha al poder.

BRASIL: La ofensiva mediática-judicial está generando estragos en toda Latinoamérica. Hoy le toca a Lula, mañana quien sabe cuál será el próximo. El agravante ha sido que en Brasil han aparecido sectores de la ultraderecha militar (tanto retirados como en actividad) a sumarse a la presión contra el veterano dirigente metalúrgico ex presidente. Se vienen tiempos duros .La reacción al palo.

PALESTINA: Continua la salvaje represión sionista contra Gaza. Esta estrecha franja superpoblada se ha transformado en un Gueto sitiado y condenado a las más deplorables condiciones de vida. El actual gobierno egipcio colabora con el gobierno israelí en este vergonzoso cerco.
Más allá de nuestras críticas a Hamas, que ,para nosotros, no es más que otro grupo fundamentalista religioso, lo cierto es que el pueblo palestino no se merece este genocidio en cuentagotas.

SIRIA: Este desdichado país de Medio Oriente se transforma en un ring de boxeo donde las distintas potencias, mundiales y regionales junto a milicias terroristas de toda laya y a la propia soldadesca gubernamental dirimen sus diferencias a costa del sufrimiento de la población civil.
Así desfilan yankees, británicos, franceses, rusos, iraníes, turcos, Hesbollah, Isis, Al Qaeda, el ejército sirio, entre otros, en un macabro duelo de guapos. Cientos de miles muertos y millones de desplazados constituyen el saldo de siete años de guerras sangrientas. Una economía destruida y una verdadera emergencia social.

.F.S

ENSAYO:

El futuro del Peronismo:
¿Movimiento nacional, partido de masas,
Partido de cuadros o frente ciudadano?

Segunda parte.

Por Raúl Isman.

Docente. Escritor.
Co-conductor del programa radial
Silogismo Contrafáctico.
Colaborador habitual del
periódico Socialista “el Ideal”
Director de la revista
Electrónica Redacción popular.
raulisman@yahoo.com.ar

“Mi único Heredero es el pueblo.” Juan Domingo Perón.

Introducción
En las presentes líneas continúa el balance crítico que hemos desplegado acerca de las clásicas formas organizativas movimientistas del peronismo y en la tercera parte de los siguientes garabatos- en consonancia con aportes de Cristina Fernández- proponemos una salida adecuada para más de cuatro décadas de cambios económicos, sociales, políticos, ideológicos y culturales
acontecidos en nuestra país, que sin dudas influyeron en el movimiento creado por Perón y sus formas organizativas.
Un antecedente poco recordado acerca de las rugosidades del movimiento peronista fue el plan económico denomiando “Rodrigazo” (junio de 1975), primer intento de aplicar una política económica neoliberal, para peor durante un mandato presidencial justicialista. O sea que un movimiento de liberación nacional concluyó en una apuesta opuesta completamente a su naturaleza originaria. Por cierto que ello fue posible porqué Perón ya había fallecido el año anterior y su viuda y sucesora distaba mucho de hallarse a la altura de las circunstancias del general.
Otro momento ejemplificador ocurrió antes del Rodrigazo- a fines de la dictadura 1966-1973- cuando el General Alejandro Agustín Lanusse convocó al muy cacareado Gran acuerdo Nacional (G.A.N.). La maniobra consistía en armar una fuerza política con saldos y retazos derechistas del peronismo y la U.C.R. para que el nombrado golpista (que ya lo había sido en tiempos del primer peronismo) accediera a la primer magistratura por la vía democrático-electoral. La respuesta de Perón siguió meticulosamente sus cánones en lo referente a la conducción política y le opuso a la tentativa oficialista en aquellos tiempos de salida de la dictadura 1966-1973 una muy robusta coalición conformada por la mayor parte del sindicalismo, el empresariado nacional, franjas de las clases medias (en un proceso denominado de nacionalización de dichos segmentos de las pequeñas burguesías) que se habían acercado al peronismo y… un ala izquierda peronista guerrillera y armada que marcaría el ocaso del modo de conducir de Perón. El G.A.N fue derrotado, pero el general dejó de ser la síntesis unificadora del conjunto del movimiento. Por cierto que la cuestión no fue gratuita; el baño de sangre de la dictadura procesista comenzó durante el propio gobierno peronista. A tratar de proponer unas líneas interpretativas a la luz de las cuestiones organizativas del peronismo estará dedicada la segunda parte de los presentes y tentativos escritos.

El golpe de Onganía:
Leninismo de derechas.
El 28 de junio de 1966 el golpe que entronizó al General Juan Carlos Onganía pareció dar un giro “leninista” al poder político en nuestro país. En efecto, todos los partidos políticos (no sólo el peronismo) fueron puestos en receso o directamente proscriptos. Pero además las fuerzas armadas fueron como cuerpo alejadas de las decisiones. De modo que sólo el hirsuto autócrata más un reducido séquito de cuadros y tecnócratas configuraban la elite con la potestad de tomar las resoluciones. Por todo ello y con una licencia poética especial llamamos leninismo de derechas a la nueva conducción política del estado argentino.
Perón hizo declaraciones cautelosas frente a la nueva realidad (“hay que desensillar hasta que aclare” y “no hay que cambiar de caballo a mitad del río” fueron algunas de sus expresiones). Como afirmó el politólogo argentino Guillermo O'Donnell existían en las fuerzas armadas tres fracciones diferentes a saber:
a) Los paternalistas, a los que pertenecía el propio dictador.
b) Los liberales, los más cercanos orgánicamente a las clases dominantes. Y
c) Los nacionalistas, que participaban de un imaginario muy cercano al Peronismo.
Los dichos de Perón seguramente tendrían relación con alguna hipotética expectativa en un triunfo del sector nacionalista en la interna militar. Pero rápidamente debió mudar de posición en razón de que el rumbo de la política económica se orientaba a favorecer claramente a los monopolios, en especial extranjeros. Durante el frondicismo se había producido un proceso de extranjerización de la economía que el novel dictador habría de profundizar. Por otra parte, el onganiato incidía en la interna sindical peronista. Augusto Vandor y José Alonso- connotados dirigentes gremiales, respectivamente metalúrgico y del vestido- habían demostrado su afinidad con el nuevo gobierno militar concurriendo a la jura de Onganía. Pero el elenco
gubernamental dictatorial había impulsado otra fracción gremial- “monicolewinezka” de Onganía- los llamados participacionistas (la construcción y los trabajadores de automotores eran los más importantes) y poco después los más combativos se apoderaron de la C.G.T, llamada inmediatamente de los Argentinos. En dicha central se agruparon sindicatos de muy honesta tradición de lucha. Pero de muy escasa inserción el el mundo industrial.
La respuesta de Perón fue de manual y englobó a todas las tendencias bajo el nombre común de peronistas. Tanto los combativos, como los vandoristas y los participacionistas- pese a sus agudas contradicciones internas- quedaron rotulados bajo el común paraguas de peronistas según el acostumbrado dictamen del conductor.
Por otra parte, Perón- que pocos años antes e invitado a radicarse en la Cuba de la guerrilla triunfante por John William Cooke- respondió... radicándose en la España de Franco. Del trópico revolucionario al crudo invierno ibérico. Pero cuando en octubre del año 1967 fue asesinado el Comandante Ernesto Guevara el conductor declaró: “murió el mejor de los nuestros”. La sorpresiva declaración sólo podía asombrar a desconocedores de los cánones en conducción del Peronismo. La clásica política pendular aconsejaba oscilar hacia la izquierda cuando el oponente se paraba en la reacción. Y por cierto una máxima (apotegma en palabras del general) del peronismo consistía en aglutinar fuerzas por diestra y por siniestra, pese a los conflictos y contradicciones internos que se pudieren generar. Aproximadamente un lustro después los clivajes internos del peronismo derivarían en situaciones trágicas para el conjunto del pueblo argentino.
Con respecto a la insurgencia armada que se agruparía en el movimiento existían antecedentes bastantes remotos, una cierta guerrilla proto-peronista: los Uturuncos que emergieron desde la propia época de la revolución fusiladora. También durante el primer bienio del gobierno de Onganía se gestó y fueron descubiertas tempranamente en el agro tucumano las Fuerzas Armadas Peronistas, que serían el anticipo de una verdadera constelación de organizaciones armadas reivindicatorias del justicialismo. Perón las contuvo con dos formulas lingüísticas, a saber:
a) Incorporó la expresión “Socialismo nacional” en sus discursos y escritos desatando la puja en su feligresía acerca de la lejanía o cercanía del nuevo concepto “papal” con su semejante marxista. Perón, como de costumbre, le concedía la razón a tirios y troyanos.
b) Para realzar la importancia de los organismos armados (la juventud maravillosa) comenzó a denominarlas “formaciones especiales”. La decodificación del concepto distaría de ser un juego intelectual y se convertiría en una danza trágica y macabra.
El Cordobazo de mayo de 1969 aceleró dramáticamente el final de los tiempos del dictador, que eran considerados eternos a principios de su gobierno, y justo un año después de la pueblada fue secuestrado por la “formación especial” Montoneros el General (R.E.) Pedro Eugenio Aramburu, personero de la fusiladora y enfrentado con el todavía presidente. Poco después la pérdida de consenso originada por su política económica antinacional y las demás circunstancias reseñadas provocaron la caída de Onganía, reemplazado por el General Roberto Marcelo Levingston, del ala nacionalista. Justamente para (re)legitimar a la dictadura tomó diversas iniciativas:
a) En lo político se produjo una cierta apertura a los partidos políticos, a la que Perón respondió participando en la Hora de los pueblos (suerte de grupo de presión de las agrupaciones partidarias para imponerle concesiones a las fuerzas castrenses). Y por otra parte constituyó el Frente Cívico de Liberación nacional (F.R.E.C.I.L.I.N.A), su propio espacio para acceder al poder en un proceso electoral que más a la corta que a la larga debería producirse.
b) En lo económico fue nombrado en el área productiva Aldo Ferrer, un cuadro histórico del espacio nacional y popular que tomó la iniciativa denominada “compre nacional” que demostraba el intento gubernamental de fortalecer la imagen oficial de cara a la sociedad. Si los diversos estamentos estatales se comprometían a adquirir bienes de producción propia, la ampliación de la actividad económica así generada redundaría en beneficio de la legitimidad del gobierno.
Levinsgston no se privó de gestar iniciativas marketineras, como cuando el Doctor Oscar Allende- una figura con cierto prestigio en espacios nacionales,
populares y progresistas- salió a hacer el panegírico del presidente confrontado con una funambulesca reacción. El muy estrecho y sinuoso sendero que debía transitar el titular del ejecutivo lo terminó por empujar a dispararse un tiro en los pies, cuando nombró como interventor en Córdoba a José Camilo Uriburu, descendiente del golpista de 1930. El efímero funcionario se travistió de personaje de Opera rogándole a Dios le permitiere la bendición de “cortarle la cabeza a la víbora de la subversión”. Era famoso a comienzos de la década del ’70 el proverbial humor cordobés. En la ocasión se produjo la escenificación por parte de las masas, más que en la célebre Revista Hortensia de las gracias mediterráneas. Las pancartas con que el pueblo salió a la calle ostentaban imágenes de ofidios; además de emblemas de las organizaciones armadas. Los ecos del viborazo se llevaron puesto a Levimgston y el tiempo final de la dictadura fue gestionado por el General Alejandro Agustín Lanusse, simultáneamente antiguo y moderno enemigo de Perón. Las fuerzas armadas carecían de todo plafond (consenso) para seguir en el gobierno. Pero la retirada de los dictadores no sería ni simple ni lineal. Bajo el poncho de Lanusse se escondía más de un puñal. Uno de ellos consistió en (auto)proscribirse cuando era evidente el fracaso de su maniobra por gestar una fuerza política propia que le permitiera ganar el comicio. Las diversas fuerzas oficialistas arañaron el 3 % del electorado. Y no se privó de empujar el veto que tuvo la candidatura del propio Perón. Ya hemos reseñado en el prefacio las condiciones en que se dirimió el enfrentamiento entre ambos generales. Aquí nos limitaremos a señalar que Perón evitó que el intento de su oponente de captar al ala derecha peronista fuere logrado- en gran medida- sobre la base que la representación institucional en el futuro gobierno de las derechas peronistas fuesen más tupidas de lo que era deseable. Tampoco puede desdeñarse que el conductor sin dudas era un hombre de orden. De un orden justo, pero indudablemente refractario a los excesos de huelgas y movilizaciones y tal vez quiso compensar el fuerte tono monto-juvenil que asumió la campaña. De todos modos, la tendencia ocuparía espacios de poder nada desdeñables, pero menores a la derecha. Quizás en esos momentos comenzaba a palidecer su función de síntesis y conductor de la totalidad del movimiento.

La vuelta al poder.
Apogeo, crisis del movimiento y derrota popular.
Durante la campaña misma- en las que los militares serían indiscutiblemente derrotadas al extremo que el día del cambio de gobierno la multitud coreó “se van, se van y nunca volverán- se conocían detalles que preanunciaban la lucha interna entre Perón y lo que ya era llamada “La Tendencia Revolucionaria”. Juan Manuel Abal Medina (padre) debió renunciar a sus cargos en el P.J. luego de una muy prematura y escasamente feliz mención a la creación de milicias populares. Por otra parte, los dirigentes juveniles le presentaron al líder una lista de tres centenares de funcionarios para que este los ubicase en diversas reparticiones públicas. Es de imaginar la sorpresa e incredulidad de Perón frente a lo que a sus ojos era sin dudas una solicitud sumamente osada. En las calles de Buenos Aires y en todo el país, grupos de militantes recorrían las calles coreando Perón-Evita y se diferenciaban con el final del estribillo: la patria peronista era el clamor de la derecha y la patria socialista el ritmo voceado por la izquierda del movimiento. El clima de época no transmitía precisamente serenidad y paz en los espíritus. Pero el error en el vizcachazo radicaba en que la animosidad se palpaba al interior del movimiento y no tanto contra la gorilería. El 25 de mayo de 1973 había asumido el candidato Héctor Cámpora y pocos días después llegaría Perón definitivamente a la patria. Se rumoreaba en ambientes políticos que antes de embarcarse hacia Buenos Aires Cámpora sufrió diversas descortesías por parte del tándem Perón-Isabel-López Rega.
Pero lo que ocurrió aquel triste y trágico 20 de junio de 1973 superó la peor pesadilla imaginada. Se trató de una verdadera “revolución libertadora”, pero desde adentro del peronismo. El palco desde el que hablaría Perón fue convertido en nido de ametralladoras de la derecha contra los sujetos subalternos; dentro de los cuales la hegemonía de la tendencia entre los movilizados resultaba inocultable. El péndulo del conductor oscilaba sangrientamente hacia la derecha. ¿Quién otro podía ser el responsable último de la selección de fusiladores que se habían encaramado en el palco? Se escenificaba un juego político que no era tan fácilmente inteligible para el
conjunto del pueblo. Pero no por eso resultaba menos trágico. Es que Perón no podía hablar frente a un público mayoritariamente proclive al socialismo (nacional). El general era un hombre de orden, orden justo, pero orden al fin. El avión prosiguió hasta Morón y esa noche en su discursó Perón marcaría el rumbo: “no hay nuevos rótulos que definan nuestra doctrina. Somos lo que las veinte verdades del justicialismo dicen”. Por otra parte omitió toda crítica hacia los criminales que desde el palco dispararon contra el pueblo. Por ciertos que configuraba una situación grotesca mentar las verdades peronistas; una de las cuales decía que para un peronista no hay nada mejor que otro peronista. El comentario a fuerza de ráfagas de ametralladora que bajaba del palco ponía un matiz disonante con la verdad referida.
Resulta admirable la capacidad de síntesis de Perón que en una frase podía decir más que muchos ensayistas en capítulos enteros y hasta libros. Los nuevos rótulos eran el socialismo nacional o la patria socialista e implícitamente daba fin al tiempo de las “formaciones especiales” (aptas para la etapa de la dictadura militar, pero el movimiento peronista había retornado al gobierno). Además- pese al más que rudo modo con que el líder dejaba claro quién mandaba- constituía un amplio llamado para los destacamentos de las izquierdas peronistas… a condición que se subordinaran sin intentar desbordarlos a la conducción (verticalista) de Perón y sus principales lineamientos económicos, políticos y estratégicos a condición. Algunos de ellos eran los siguientes:
a) A la economía centralmente industrial con un elevado nivel de beneficios sociales le añadió un perfil exportador para la propia producción manufacturera. Era un salto en calidad para los tradicionales límites que demostraba la historia industrial argentina, que demandaba divisas, pero no las generaba. Además El Pacto Social entre la C.G.T y la C.G.E. pretendía ser el armazón que debía fortalecer y conceder gobernabilidad al proyecto económico aquí enunciado.
b) En lo político, el último Perón quiso instalar en la Argentina una democracia duradera. En realidad el conductor sacó las debidas conclusiones de su anterior paso por la presidencia, etapa en la que desdeñó a la oposición. La no articulación con otras fuerzas políticas debilitó la Constitución de 1949.
Para superar tales limitaciones era decisivo profundizar la alianza con el radicalismo- la principal apoyatura civil del golpismo de 1955 y la posterior proscripción del peronismo- que se constituiría en variable central en lo político en este último año de vida del líder que se empezaba a transitar. Inclusive existió un intentó de presentar una fórmula para la “Unidad Nacional” en la elección que desembocaría en la tercera presidencia de Perón; ocupando el segundo espacio Ricardo Balbín, histórico dirigente de la Unión Cívica Radical. La maniobra fue hundida por la derecha peronista. El segundo término de la boleta fue ocupado por la esposa de Perón.
c) En lo estratégico, por fuera del patético slogan de la “Argentina Potencia”, se profundizó el rumbo emancipatorio del país realzando su inserción internacional con la incorporación al Movimiento de países no alineados, impulsado originariamente por Mao-Tse-Tung y el líder yugoelavo Josip Bros (Tito), para constituir un bloque de países que pudiere terciar en los conflictos y debates internacionales en el marco de la guerra fría. Por cierto que no era otra cosa que la realización a escala mundial de la tercera posición peronista, bandera histórica del justicialismo.
En el marco latinoamericano los únicos gobiernos capaces de ser aliados estratégicos de la Argentina eran Chile conducido por Salvador Allende (depuesto días antes que Perón llegase a la presidencia por tercera vez), el Perú conducido por el General José María Velazco Alvarado) y Panamá conducido por el militar Omar Torrijos. Y tal vez Méjico gobernado por el sinuoso P.R.I. Cuba revolucionaria estaba alineada con la Unión Soviética, lo cual resultaba contradictorio con la posición tercerista del movimiento de países no alineados (del cual la isla era miembro) y de la propia orientación peronista en política internacional. No obstante, la Argentina contribuyó a romper parcialmente el bloqueo imperialista; vendiéndole vehículos a la primer patria socialista de América Latina, paradójicamente provistos por multinacionales de los E.E.U.U.
Entre diversos ensayistas y militantes peronistas resultaba un tópico muy frecuentado discurrir acerca de un cerco imperialista que rodeaba a nuestro país. En la mirada de Perón sólo podía resistirse la avanzada del país del norte con la más amplia unidad nacional. Lo recién enunciado más las líneas
centrales de su proyecto remachaban que “no hay nuevos rótulos que definan nuestra doctrina”. Y que el modelo organizativo del peronismo permanecería incólume. Quedaba configurado así objetivamente un escenario contradictorio y hasta antitético entre el líder y su ala izquierda. Podemos sintetizarlo en términos de Movimiento Nacional (Perón) Partido de cuadros (la conducción de los Montoneros) a su vez articulando con un Partido de masas (las bases del conjunto de la tendencia revolucionaria del peronismo). John William Cooke- otrora delegado personal de Perón en la Argentina y organizador de tendencias y agrupaciones de izquierda peronistas y combativas- resulta un antecedente significativo de las posiciones desplegadas por la tendencia revolucionaria.
Luego de la trágica presentación de la interna peronista, la cuestión escaló con una advertencia de Perón. “Dentro de la ley todo, fuera de la ley nada”. Los dichos del líder fueron la última exhortación hacia la tendencia para hacer política y dejar de ser “formaciones especiales”. La contestación de la izquierda peronista fue demencial y trágica. Mataron al Secretario General de la C.G.T., José Ignacio Rucci. La provocadora acción impactó política y emocionalmente en Perón. El pacto social (cuya importancia describíamos líneas arriba) era fundamental en el proyecto gubernamental e implicaba la presencia de las instituciones signatarias. Pero también resultaba decisiva la acción de los dirigentes. El titular de la C.G.E. Gelbard era el ministro de economía y un sindicalista metalúrgico muy cercano a Rucci, Ricardo Otero, conducía la cartera de Trabajo. Matar al secretario general de la C.G.T. era disparar indirectamente contra Perón; si no en lo personal era atacar su proyecto.
El mismo día comenzó una cacería sin fin contra todo lo que apareciera como izquierda; peronista o no, guerrillerista o pacifista. Grupos parapoliciales en vida del presidente, la triple A luego de su fallecimiento, las patotas de tareas en la dictadura militar marcan un continuum de casi una década de represión ilegal. No hay dudas de la responsabilidad del Perón en las acciones fuera de la ley descriptas, en nuestra modesta opinión. Estamos hablando de certezas políticas, no de pruebas jurídicas. (Véase la conferencia de prensa del conductor enfrentándose a una periodista del diario “el Mundo”, periódico de la guerrilla marxista del E.R.P. https://www.youtube.com/watch?v=9bxflD54JMI). Además, Perón impulsó descabezar a los gobernadores simpatizantes de la tendencia revolucionaria y reformas muy represivas en el código penal. Pero lo más criticable sin dudas es el modo con que apañó la bestial represión ilegal que oscurece el carácter indudablemente emancipatorio de su proyecto.
La unidad del movimiento se había agrietado y los riesgos de que la grieta se transforme en abismo crecían aceleradamente. Para Perón y para la mayoría del pueblo el capitalismo con justicia e inclusión social constituía el techo máximo que se podía aspirar. Era la fracción sustancial del 62% obtenido por el líder en su última participación electoral. Y una porción, sin dudas menor, correspondía a los seguidores del socialismo nacional. Para la izquierda peronista el proyecto enunciado por el conductor sólo era el piso desde el cual era preciso dar la batalla por una sociedad socialista. Cerrándose sobre esta última opción la tendencia participaba de una idea que era común a prácticamente todas las izquierdas: la creencia que la revolución no sólo era necesaria, también era urgente e inminente. Antonio Gramsci y su pensamiento eran conocidos desde hacia una década aproximadamente. Pero sus tesis acerca que la revolución implicaba un muy largo período de acumulación político-cultural no encontraban defensores ni numerosos ni entusiastas. La opción de las izquierdas peronistas implicaba que Perón fuera el líder que destruyera su propio movimiento. Nunca se podría esperar que hiciere una apuesta tan demencial. Para sintetizar era el desgarramiento y la oposición entre la liberación nacional (Perón) y la Liberación Social (la tendencia revolucionaria).
El contexto político agravaba las contradicciones. Perón concurrió a la C.G.T. para ser homenajeado por un desfile de organizaciones gremiales. El 1 de mayo de 1974 fue convocado un acto en Plaza de mayo y las organizaciones de una fracción significativa de la tendencia concurrieron con un estribillo anticipado desde cierto tiempo antes de la fecha (que pasa, que pasa general, que está lleno de gorilas el gobierno popular). El cántico significaba mostrar posturas críticas frente al rumbo decidido e impulsado por el líder, como el deseo de no ser excluidos del proceso general. Perón se enfureció frente al cuestionamiento coral y le descerrajó a la tendencia un conjunto de improperios al tiempo que hacia la apología de la burocracia sindical, que había intentado traiciónalo a él hacia una década. Diversos autores de la
derecha externa e interna del peronismo afirman que Perón los echó de la plaza. No se nota en el discurso del presidente ninguna expresión equivalente a una tarjeta roja; más allá de los rispideces propias de la extrema tensión del discurso. (Puede vérselo completo desde https://www.youtube.com/watch?v=C40-ChOgaxA)
Los que tomaron el camino de la retirada fueron los nutridos destacamentos de la izquierda peronista que dejaron a la plaza poco más que vacía. El espectáculo hizo reflexionar a Perón, quién pidió una reunión con la dirigencia díscola. Pero su tiempo biológico se estaba agotando. Sólo tuvo tiempo para una aparición pública más- el 12 de junio de 1974- en la que pareció reorientar el péndulo hacia posiciones menos derechistas y brindó su legado póstumo: “sólo la organización vence al tiempo” y “mi único heredero es el pueblo”, anticipando su muerte que acontecería menos de un mes después. El peronismo atravesaría un largo de tiempo de derrotas, retrocesos, crisis y relativos avances populares y aún no aprendió a funcionar totalmente de modo orgánico e institucionalizado y no personalista.
La sucesión del líder fallecido- su tercer esposa María Estela Martínez “Isabel”- resultó en si misma una verdadera tragedia para el pueblo. Además del hecho incuestionable que la muerte del viejo líder fue un paso adelante para el poder económico y su brazo armado: las fuerzas armadas golpistas. Lo central es como María Estela se orientó a favorecer las iniciativas de los enemigos del pueblo. Olvidando las máximas organizativas de su esposo- ampliar las bases de su movimiento, sumando fuerzas a menudo contradictorias entre sí- comenzó profundizando las sanguinarias cacerías contra las izquierdas comenzadas en vida del conductor; pero ahora institucionalizadas bajo la sigla de la Alianza Anticomunista Argentina (triple A). La única diferencia con la situación previa era que en vida de Perón no se firmaba con la sigla antedicha, pero la mejor demostración de la identidad común y sustancial de los represores es que ninguno fue preso ni por averiguación de antecedentes. También en este aspecto fue muy poco feliz la respuesta de Montoneros. Pasó sorpresivamente a la clandestinidad, lo cual no es criticable en sí mismo. Lo cuestionable fue que la medida se tomó sin siquiera comunicarlo a sus propias bases militantes, que quedaron convertidas en blancos móviles en los frentes de masas para las impiadosas hordas
represivas que las mataron como moscas. El peronismo echaba el lastre de su ala izquierda a los tres meses de asumir la nueva presidente, con lo cual el gobierno isabelino comenzaba a aislarse y a perder consenso.
El mes siguiente, octubre de 1974, Isabel desplazó al Ministro de Economía José Ber Gelbard, con lo cual el conjunto del empresariado nacional quedó fuera de la coalición de gobierno. El contexto económico mostraba una inflación creciente y el gradualismo del siguiente Ministro del área económica- Alfredo Gómez Morales- adscripto a los sectores moderadamente derechistas del peronismo- no le hizo ni cosquillas al proceso inflacionario. Paralelamente crecía la influencia política del Ministro de Bienestar social, José López Rega; quien a su diestra sólo podía exhibir la pared. Aupado en la influencia del esotérico funcionario asume en junio de 1975 la Cartera económica Celestino Rodrigo, primer economista neoliberal en llegar al poder en la Argentina. El sangriento tratamiento anti-inflacionario de shock propinado a los sectores populares fue bloqueado por las luchas obreras, relativa y contradictoriamente conducidos por los sindicatos. Rodrigo no llegó a completar un mes y todo el episodio tuvo consecuencias destacables que señalaremos a continuación.
1) Si bien los sindicatos peronistas nunca rompieron formalmente con el Isabelato, su apuesta para que los trabajadores no perdiesen poder adquisitivo los colocó de hecho como fuerza muy disonante con el ejecutivo nacional. Era en los hechos un nuevo desgajamiento en la coalición conformada por Perón (el pacto social).
2) El plan Rodrigo constituyó una grave concesión cultural del peronismo con respecto al poder económico y sus abanderados ideológicos, los economistas neoliberales. Para Perón la prioridad era el crecimiento económico y el bienestar popular y el control de la inflación venía en segundo término. Inversamente para el neoliberalismo lo central es el combate contra la inflación. Muy lejano viene el crecimiento económico y el bienestar social puede esperar para dos siglos después, como mínimo.
3) El poder económico impulsaba el ajuste neoliberal, como única salida a la crisis. Isabel- receptiva a la demanda- intentó (en dos oportunidades con los ministros Rodrigo y Mondelli) realizar las nocivas iniciativas. Pero en ambos
intentos quedó muy evidenciada su profunda debilidad política para aplicar el neoliberalismo. Las conclusiones que rápidamente fueron extraídas por los factores de poder implicaban que solamente podrían realizar sus objetivos mediante el golpe militar, para el que faltaban… apenas tres trimestres. En el aire ya se presagiaba un aroma a sangre y lagrimas…
Con la derrota del Rodrigazo salió de escena huidizamente López Rega y su elite, el núcleo más fiel al Isabelato. La presidente estaba completamente aislada y apostó a abroquelarse con un núcleo militar denominado “profesionalismo integrado” (a su conducción) alrededor del comandante en jefe del ejército, Alberto Numa Laplane. Muy probablemente el creador de la idea era el coronel Vicente Damasco, muy cercano a Perón y que desempeño el cargo de Ministro del Interior por unos días, hecho inédito en un gobierno democrático para un uniformado en actividad. Numa Laplane comandaba el ejército desde mayo de 1975 y duró en su puesto hasta que los jerarcas del futuro proceso de reorganización nacional se desembarazaron de él en agosto del mismo año.
El peronismo asistía desgarrado a las últimas escenas de un gobierno- en vida de su conductor- que había despertado expectativas que se vieron defraudadas a partir del fluir de los acontecimientos. Los uniformados sólo aspiraban para dar el zarpazo final que el desgaste de la presidente permitiese armar un escenario de “clamor” por el golpe. La galopante inflación, la violencia cruzada (ultraderecha contra ultraizquierda, pero a la cárcel sólo iban los “zurdos) eran parte del clima de zozobra que legitimó la remoción de Isabel y los primeros tiempos del golpe. Luego del 24 de marzo comenzarían transformaciones estructurales económico-sociales que, en nuestra opinión, tornan inaplicable el modelo tradicional de organización peronista. Tales serán los temas del fragmento final del presente texto.

R.I

ENSAYO:
APORTES PARA DEBATES IDEOLOGICOS ACTUALIZADOS REALIDAD: CUANDO EL BOSQUE NO DEJA VER AL ARBOL
Escribe: Gerardo Schmidt

El concepto de “globalización” se ha instalado, como se decía del uso del “etcétera”, en el descanso del sabio y el refugio del ignorante. Hoy todo se analiza, se explica, se sostiene o se critica con el telón de fondo de ese fenómeno. Pero sin definir con claridad en qué sentido afecta específicamente a la situación o a la problemática que se esté considerando. Tan complejo es, que hasta especialistas en las temáticas internacionales recurren a otros (¿más?) especialistas para que los ayuden a entender qué está pasando. En el ciclo anterior del panorama internacional que emitía la Televisión Pública (ex canal 7) los sábados al mediodía, Pedro Briegel se lo pidió abiertamente al economista Claudio Katz, que participó como invitado especial. En medio de tanto debate se pierden de vista los ideales fundacionales y se prioriza la formación de alianzas, bloques, frentes, que incluso se conforman entre partidos o agrupaciones políticas priorizando la táctica electoralista a las estrategias de cambios estructurales, muchas veces contradictorias entre sí, de cada nucleamiento. Así aparecen propuestas que pregonan un capitalismo bueno, con rostro humano, como si eso fuera posible en un mundo en el que mandan las corporaciones y los buitres, con Estados Unidos como líder y garante de la democracia universal. Siempre se sigue a la espera del momento adecuado, a que los frutos maduren. Nunca es el momento de tomar al toro por las astas. Parece que las revoluciones se materializaran en los innumerables Foros Temáticos que periódicamente se convocan y realizan a lo largo y ancho de los diversos países de Latinoamérica. Por todas esas razones, me pareció adecuado recordar y quizás, profundizar, algunos conceptos históricos que sirvieron de nutrientes a las distintas expresiones de la denominada Izquierda Latinoamericana. IZQUIERDA POLÍTICA El concepto de izquierda política es una clasificación sobre las posiciones políticas que agrupa a las que tienen como punto central la defensa de la igualdad social. La izquierda política se divide en una multitud de ramas ideológicas. El término izquierda política, como el de derecha política, tiene su origen histórico en la votación que tuvo lugar el 11 de septiembre de 1789 en la Asamblea Nacional Constituyente surgida de la Revolución Francesa en la que se discutía la propuesta de un artículo de la nueva Constitución en la que se establecía el veto absoluto del rey a las leyes aprobadas por la futura Asamblea Legislativa. Los diputados que estaban a favor de la propuesta, que suponía el mantenimiento de hecho del poder absoluto del monarca, se situaron a la derecha del presidente de la Asamblea. Los que estaban en contra, y defendían que el rey sólo tuviera derecho a un veto suspensivo y limitado en el tiempo poniendo por tanto la soberanía nacional por encima de la autoridad real, se situaron a la izquierda del presidente. Así el término "izquierda" quedó asociado a las opciones políticas que propugnaban el cambio político y social, mientras que el término "derecha" quedó asociado a las que se oponían a dichos cambios. «Ser de izquierda es, desde que esa clasificación surgió con la Revolución Francesa, optar por los pobres, indignarse ante la exclusión social, inconformarse con toda forma de injusticia o, como decía Bobbio, considerar una aberración la desigualdad social.» (Frei Betto) CAPITALISMO El capitalismo es un orden o sistema social y económico que deriva del usufructo de la propiedad privada sobre el capital como herramienta de producción, que se encuentra mayormente constituido por relaciones empresariales vinculadas a las actividades de inversión y obtención de beneficios, así como de relaciones laborales tanto autónomas como asalariadas subordinadas a fines mercantiles. El origen etimológico de la palabra capitalismo proviene de la idea de capital y su uso para la propiedad privada de los medios de producción, sin embargo, se relaciona mayormente al capitalismo como concepto con el intercambio dentro de una economía de mercado que es su condición necesaria, y a la propiedad privada absoluta o burguesa que es su corolario previo. El origen de la palabra puede remontarse a años antes de 1848 pero no es hasta 1860 que el capitalismo llega a ser una corriente como tal y reconocido como término, según las fuentes escritas de la época. Si bien el capitalismo no encuentra su fundador en un pensador sino en las relaciones productivas de la sociedad, la obra La riqueza de las naciones concedió a Adam Smith el título de fundador intelectual del capitalismo. John Locke, con su obra Dos tratados sobre el gobierno civil, establece los principios que posteriormente servirán para identificar el capitalismo como sistema productivo y el liberalismo como sistema de pensamiento que lo respalda. El nombre de sociedad capitalista se adopta usualmente debido al hecho de que el capital como relación de producción se convierte dentro de ésta en un elemento económicamente predominante. La clase social conformada por los creadores y/o propietarios que proveen de capital a la organización económica a cambio de un interés se describe como "capitalista", a diferencia de las funciones empresariales cuyo éxito se traduce en forma de ganancia y de las gerenciales ejecutadas a cambio de un salario. Vulgarmente se describe desde el siglo XVIII como "burguesía" tanto a este conjunto social como al de los empleadores de trabajo de una moderna sociedad industrial, pero la burguesía se origina en las ciudades de la sociedad rural medieval y está constituida por propietarios auto-empleados cuya naturaleza da origen al capitalismo moderno. SOCIALISMO Quienes adherimos al ideario socialista basado en las ideas y opiniones políticas de Marx y Engels, lo hacemos convencidos de que se trata de una alternativa seria, responsable y realizable, de ponerle fin al decadente sistema capitalista en vigencia. Que el papel revolucionario que desempeñó la burguesía cuando se propuso “echar por tierra todas las instituciones feudales, patriarcales e idílicas” se ha agotado. Las condiciones sociales burguesas resultan ya demasiado angostas para abarcar la riqueza por ellas engendrada. Las armas con que la burguesía derribó al feudalismo se vuelven ahora contra ella. (C. Marx, El Manifiesto Comunista) Lo que Marx y Engels rechazaban insistente, militante y polémicamente, era el enfoque tradicional de la izquierda revolucionaria de su tiempo, incluidos los primeros socialistas, un enfoque que todavía no ha perdido sus tentaciones. Rechazaban los modelos programáticos a priori de las diferentes tendencias de izquierda, así como la tendencia a concebir modelos operativos fijos y el voluntarismo ahistórico. En su lugar, colocaron la acción del movimiento en el contexto del desarrollo histórico. La forma del futuro y las tareas de la acción sólo podían discernirse descubriendo el proceso de desarrollo social que conduciría a ellas, y este descubrimiento sólo era posible en una cierta fase de desarrollo. En términos de acción política concreta, decidir lo que era necesario y posible (ya sea globalmente o en determinadas regiones y países) requería un análisis tanto del desarrollo histórico como de situaciones concretas. De este modo, la decisión política quedó insertada en un marco de cambio histórico, que no dependía de la decisión política. (E. Hobsbawm, Cómo cambiar el mundo) Con estas precisiones se trata de refutar las opiniones que le atribuyen al marxismo una visión idealista, deísta o animista de la Historia. En otras palabras, que no hay una receta que asegure la eliminación del sistema capitalista. Por otra parte, es difícil elaborar estrategias y tácticas anti capitalistas cuando determinadas situaciones históricas dan lugar al surgimiento de partidos, coaliciones o frentes, que aprovechando situaciones coyunturales propicias avanzan en temáticas socio-económicas arguyendo que no es necesario producir un cambio de sistema. Es algo que se asemeja al gatopardismo, cambiar algo para que todo siga igual. Es el caso de las socialdemocracias y de movimientos populistas, analizados por James Petras y Henry Veltmeyer en su obra “Espejismos de la izquierda en América Latina” (Lumen México, 2009). Basta que la coyuntura cambie para que el sistema se reimplante en toda su magnitud. Históricamente, se definían la contradicción principal (sistémica) y las contradicciones secundarias (coyunturales), para poder analizar y definir las estrategias y las tácticas a ensayar o desarrollar. Hoy parece actuarse “como venga la mano”, confundiendo muchas veces la contradicción principal con las secundarias.
G.S

RECORTES VARIOS

Recopila : Gerardo Schmidt

1° PARTE: ACTUALIDAD MUNDIAL EL MUNDO / Madrid (UyPress, 24/01/2017) Editorial: SOBRE EL RESURGIMIENTO DEL RACISMO, LA XENOFOBIA Y EL PROTECCIONISMO.

Movidos por el malestar que ha generado la crisis económica y el desencanto con una clase política incapaz de hacerle frente, las democracias occidentales han visto resurgir en su interior ideas que todos creíamos ya superadas como el racismo y la xenofobia o planteamientos proteccionistas contrarios a la colaboración entre naciones y al libre mercado. Una vez más, la Historia nos demuestra que ningún logro puede darse por conquistado para siempre, sino que mantener en pie los valores en los que se sustenta el Estado de Derecho requiere de un esfuerzo y una disciplina continuos. Por eso hay que ver como un fenómeno alarmante el auge del nacionalismo en el continente, simbolizado por el encuentro de ayer en Coblenza de cuatro de sus principales líderes europeos. La globalización es un fenómeno imparable y de nada servirá volver a levantar fronteras con nuevos aranceles o medidas amenazadoras para las empresas que no se sometan a los criterios del nuevo proteccionismo. La economía de libre mercado y la democracia instaurada sobre el respeto a los derechos humanos son las que han posibilitado el mayor progreso económico, social y político que haya conocido la humanidad hasta nuestros días. -------------------------------

LA LECCIÓN DE VLADIMIR PUTIN ES CLARA: HA CONSEGUIDO DESPERTAR EL ORGULLO DE SER RUSO el Economista.es (22/03/2018)

. Lo ha hecho con el empeño de Putin de recuperar la posición de Gran Potencia, enfrentada por sí sola a Occidente con EEUU a la cabeza. Lejos están los años de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), en los que se les alineaba con los países en desarrollo. Ahora, si se reúnen es contando con las hegemonías militares de Rusia o China con las que los otros no pueden ni siquiera soñar. El país, que originó primero el imperio zarista y luego el soviético, ha despegado en el imaginario mundial de ellos; como lo ha hecho China, que por cierto ha decidido que su líder pueda ser elegido indefinidamente. Lo importante es haber recuperado el Alma Rusa. Alma de grandeza, que se forjó en lucha con sus vecinos del este y del oeste y se refleja en la inmensidad de la estepa rusa y el quietismo místico de la Iglesia Ortodoxa. Ante los sueños de grandeza, las penalidades de la vida corriente son soportables; es lo que sabe Putin. No es extraño que su popularidad sea transversal en todas las capas de la sociedad. Si no fuera así sería extraño el nivel de la misma y el porcentaje de votación que obtuvo el pasado domingo.
No es Putin un personaje que se pueda admirar por sus valores democráticos, ni por su respeto a los derechos humanos. Pero sabe conectar con algo profundo de su pueblo: la necesidad de sentirse orgulloso de su nación. Esa es la gran lección de este nuevo zar, al que los votos refrendan y, de paso, algo que demuestra que votar no es la única condición de la democracia.
Bitácora N° 725, Montevideo, 19/03/2018.

LA FORMA DE GOBIERNO EN CUBA Y EL NUEVO PRESIDENTE Por Julio César Guanche
(*)
El próximo 19 de abril, de verificarse lo anunciado por el presidente Raúl Castro -no continuar ocupando la máxima magistratura cubana-, Cuba tendrá un nuevo Jefe de Estado. El evento en sí no tiene por qué provocar grandes cambios en la nación, si se considera que las estructuras y las culturas de poder guardan relación con, pero no se reducen a, su configuración institucional. Será una experiencia singular. Desde 1959 hasta hoy -casi sesenta años-, la historia institucional cubana ha conocido formalmente solo cuatro presidentes. Dos datos son relevantes en el proceso por venir: el nuevo Presidente tendrá un apellido distinto, y sus funciones estarán definidas por la vigente Constitución. En este artículo me intereso por el marco en que el próximo jefe de estado cubano debe desarrollar sus funciones, la fuente de su legitimidad y algunos de los problemas institucionales que serían prudentes encarar. Presidencialismo Vs Parlamentarismo Como ha documentado Antoni Doménech, la "constitucionalización de la democracia, entendida sencillamente como régimen con sufragio universal y control parlamentario del gobierno, fue introducida siempre, en Europa y por doquiera, por gobiernos obreros tras el desplome de las monarquías meramente constitucionales (sin control parlamentario) continentales". El conocido como "consenso democrático de posguerra" -en cuya elaboración ocupa un lugar central, no siempre reconocido, la gran resistencia antifascista y gran variedad de movimientos socialistas- fue muy crítico del canon de la democracia liberal. En ello, buscó ampliar la democracia con un corrimiento hacia el parlamentarismo, la justicia social y la participación económica. Dentro de estas corrientes cabe inscribir el empeño -fallido- por parlamentarizar la forma de gobierno cubana en 1940. Es importante conocer esa historia, y este debate actual, porque dice algo importante para hoy: el objetivo de conseguir más igualdad política, más redistribución de poder, pasa también por la disputa de un sistema institucional consistente con esa meta. Los fracasos de un sistema institucional -uno de ellos es habilitar la concentración de poder- tienen consecuencias directas: desempoderamiento de la ciudadanía y la captura del Estado a manos de élites
Revolución: un nuevo diseño institucional Tras la Revolución, el sistema institucional creado por la Constitución de 1976 reaccionó contra el presidencialismo tanto como contra el parlamentarismo y considera a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) como el "órgano supremo del poder del Estado", que "representa y expresa la voluntad soberana de todo el pueblo". El sistema no es original, pero sí resulta singular en el mundo actual. Por más que la prensa extranjera, y más recientemente también la cubana, haya elegido hablar de "Presidente" para referirse a Raúl Castro, en Cuba no existe un Presidente a la manera en que predomina esta figura en otros diseños institucionales. ¿Qué poderes tendrá el nuevo Presidente del Consejo de Estado y de Ministros que será electo el próximo abril? En Cuba, la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) está definida como el "órgano supremo del poder del Estado". Tiene al mismo tiempo poderes ejecutivos, legislativos y constituyentes. Las funciones de Estado y Gobierno se separan en el nivel institucional superior, donde existe el Consejo de Estado (órgano estatal elegido) y el Consejo de Ministros (órgano gubernamental designado). Consejos de Estado y de Ministros, ¿una misma persona para siempre? El próximo
El próximo Presidente cubano mantendrá ese perfil: será Presidente del país en tanto presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. La fusión comporta dos problemas mayores: la concentración de poder y la confusión entre política y administración, o, en otras palabras, entre soberanía y gobierno. Un primer problema que presenta el diseño del sistema institucional es que los Consejos de Estado (órgano electivo) y de Ministros (órgano designado) poseen atribuciones que los hacen decisivos en el funcionamiento del sistema respecto a la ANPP. En la práctica, la actividad legislativa de ambos consejos supera ampliamente la de la ANPP. Desde 1976 hasta 2016, la ANPP aprobó 123 leyes mientras que el Consejo de Estado elaboró 344 decretos-leyes. Ciertamente, la ANPP tiene la facultad de revocar los decretos leyes aprobados por el Consejo de Estado, pero ello no ha ocurrido nunca hasta el momento. Otros problemas del modelo son los siguientes: -la rendición estatal de cuentas ante la ANPP no ha sido una experiencia regular , -no ha expresado el poder de la ANPP como principal instancia autorizadora de los comportamientos estatales y gubernamentales, -no existen controles cruzados, interinstitucionales, entre órganos estatales (solo se reconoce la independencia de la función judicial), -no hay mecanismos de control concreto capaces de ser activados por la propia ciudadanía: la ausencia de un sistema efectivo de control constitucional, no encauza la existencia de corrientes parlamentarias, y no consagra garantías contramayoritarias (que impidan u obstaculicen a una mayoría legislar sobre temas especialmente protegidos). De modo consistente con la idea con que fue creado el sistema, la Ley No. 89 -"De revocación del mandato de los elegidos a los órganos del Poder Popular" -, no establece el derecho de revocación sobre los cargos de presidente y vicepresidentes del Consejo de Estado, electospor la ANPP, aun cuando la Constitución regula que "los elegidos tienen el deber de rendir cuenta de su actuación y pueden ser revocados de sus cargos en cualquier momento". La legitimidad y el nuevo Presidente Parte del debate cubano actual sobre la figura del Jefe de Estado se concentra en la discusión sobre la deseabilidad de su elección directa. Es probable que la discusión del marco general de la forma de gobierno arroje ideas más robustas -como las formas de control social de la actividad de gobierno y sobre los límites legales y políticos establecidos al comportamiento de los diferentes órganos estatales- que un intercambio centrado solo en la forma de elección del primer magistrado. A cuatro décadas de creado, se puede constatar que el modelo institucional cubano no ha sido seguido por ningún país en América Latina. Un ciudadano cubano ostentará la primera magistratura del país, pero no contará con la legitimidad que confirió el proceso triunfante en 1959, y su desarrollo posterior, a los dos líderes que ocuparon la dirección durante este lapso. Es de esperar que la nueva legitimidad provendrá más de la calidad de su performance institucional -respeto al Derecho, democratización estatal (desconcentración y descentralización), eficacia de la gestión gubernamental, inclusión social en la toma de decisiones, protección de derechos, control gubernamental- que de la cualidad de la historia personal del futuro mandatario. (*) Julio César Guanche jurista y filósofo político cubano, miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso, muy representativo de una nueva y brillante generación de intelectuales cubanos partidarios de una visión republicano-democrática del socialismo.

TRES ENSAYOS POLITICOS DE ABSOLUTA ACTUALIDAD
Me pareció de interés incluir tres artículos de Esteban Valenti, politólogo uruguayo, editor del semanario virtual “Bitácora” sobre temas de absoluta realidad a nivel regional y mundial.(GERARDO SCHMIDT)

1. ¿POR QUÉ AVANZA LA DERECHA EN AMÉRICA LATINA? Por Esteban Valenti (*), Bitácora N° 725 del 19/03/2018.
Las recientes elecciones en Colombia son una confirmación plena de que la derecha está en una fase de ascenso en todo el continente. La Gran Consulta por Colombia (de la derecha) con la orientación suprema del expresidente Álvaro Uribe, obtuvo 6'117,705 de votos. La consulta de la Inclusión Social para la Paz (de la izquierda), con el liderazgo de Gustavo Petro, consiguió 3'520,583 de votos. Una clara victoria de la derecha. Ese mismo domingo en Santiago (Chile) asumía en su segundo mandato Sebastián Piñera también con una clara orientación de derecha. No se puede afirmar que tres presidentes claramente de orientación conservadora y con políticas de derecha, como Michel Temer, Mauricio Macri y Pedro Pablo Kuczynski (renunciado) estén obteniendo resultados resonantes en su gestión de gobierno. Sin embargo el mapa derechista crece en toda la región.
Falta definirse a corto plazo las elecciones en Costa Rica, en Paraguay, en Bolivia. Y Brasil. En Ecuador la situación es mucho más compleja, con un plebiscito perdido de manera abrumadora por el ex presidente Rafael Correa, que le impide de por vida ser candidato a la presidencia. No incluyo a Venezuela, porque su convocatoria electoral está plagada de irregularidades, prohibiciones y maniobras. México es un caso aparte con la posibilidad del triunfo de Manuel López Obrador. Habrá que esperar. Se trata de analizar las causas de este proceso que invierte claramente una tendencia que se produjo a fines de los años 90 y principios de este siglo de triunfos y avances de las fuerzas progresistas y de izquierda. Primero, es parte de una tendencia mundial y sobre todo occidental (Europa, EE.UU. y América Latina, pero que también tiene sus manifestaciones en Asia, por ejemplo en Filipinas o en Turquía). Las fuerzas xenófobas y reaccionarias han sabido responder crudamente pero mejor a los cambios que se están operando en el mundo. La izquierda ha dejado de ser la alternativa, la única opción ante el sistema y movimientos de derecha, de extrema derecha o raras mezclas de populismo y nacionalismo están ocupando esa posición alternativa. En segundo lugar la aparición de la corrupción, en particular en América Latina. La honestidad, la moral republicana siempre tuvo un espacio importante en los programas, en los mensajes políticos e ideológicos de la izquierda. Desde que ocupamos el poder no sucedió lo mismo, al contrario, aparecieron brotes importantes y en algunos casos graves y reiterados de corrupción
En tercer lugar la primera generación de cambios que aplicó la izquierda en muchos países se agotó, entrando en una profunda crisis y no hemos desarrollado una elaboración teórica, ideológica y política sobre un nuevo nivel de transformaciones económicas, sociales, culturales y naturalmente políticas que nos permitan avanzar hacia formas más justas de producción, de distribución, de control y participación social. Con la tan manida "agenda de derechos" como sustituta o parche a la falta de ideas de los cambios estructurales, se puede alimentar movimientos sociales, pero no los cambios políticos. No se ganan elecciones ni se gobierna
¿Las izquierdas estamos produciendo una reflexión y un análisis sobre los nuevos fenómenos que están cambiando el mundo, como la explosión de las nuevas tecnologías y su impacto en nuestras libertades e identidades, en nuestros empleos, en el conjunto de la vida social y cultural? “El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos " escribía Antonio Gramsci y la sensación creciente es el surgimiento de realidades políticas monstruosas, como en los EE.UU o en Italia, Austria, Polonia, Hungría, Filipinas o Colombia. ¿La izquierda, tiene hoy la capacidad de afrontar algo más que la administración de las crisis y surfear las situaciones?

2. LA CLASE MEDIA Y EL BLOQUE DE LOS CAMBIOS Por Esteban Valenti (*), Bitácora N° 721, 19/02/2018.
Las fuerzas de izquierda desde su nacimiento asociaron su existencia, su futuro político y su propia identidad y cultura a la clase obrera, aunque en muchos casos se tratara de una simple aspiración, pues los obreros tenían expresiones políticas muy lejanas a las izquierdas comunistas o socialistas. El papel clave en la formación de todas las organizaciones políticas de izquierda tanto en Europa como en nuestros países, fueron los intelectuales de la clase media. En el Uruguay los grandes hitos del desarrollo de la izquierda, estuvieron todos ellos marcados por una fuerte influencia de la intelectualidad. La división del Partido Socialista y el nacimiento en 1921 del Partido Comunista, la crisis del PCU en 1955, la creación del Frente Amplio en 1971 y todo el proceso posterior muestra el papel decisivo de la clase media y de los intelectuales universitarios como sector específico de esa clase. La crisis del Proyecto Nacional que amagó a diseñarse a la salida de la dictadura y que comenzó a fracasar estrepitosamente con el primer gobierno colorado y se acentuó con el gobierno blanco que lo siguió, inició el proceso de avance de las ideas de izquierda hacia los sectores obreros, de trabajadores en general, de muy pequeños empresarios y productores rurales y hacia los sectores marginales y empobrecidos. Es a partir de las elecciones de 2014 y de las últimas encuestas de todo tipo y color es queaparece con fuerza una doble crisis, por un lado el empobrecimiento intelectual de la izquierda a todos los niveles, en la producción de ideas, de cuadros, de iniciativas y de prácticas políticas y culturales propias y por otro lado la reducción importante del apoyo de los sectores medios al gobierno del Frente Amplio y al propio Frente Amplio. Nadie puede predecir con un mínimo de certeza quien gobernará el país a partir del 1 de marzo del 2020, lo que se puede vaticinar es que nadie tendrá mayoría absoluta a nivel parlamentario. No se trata solo de un cambio en la aritmética parlamentaria, sino en toda la arquitectura política e institucional a la que se acostumbró la izquierda. Una mayoría absoluta casi única en el mundo, obtenida por una auténtica vía democrática. Algunos se limitan a analizar ese proceso a partir de los enojados, los descontentos: esa es solo una de las dimensiones, hay otras mucho más complejas y completas. La izquierda en el Uruguay no creció renunciando a sus convicciones, enmascarándose de centro, como pretende explicarlo la derecha sin mucho éxito desde hace décadas. Las izquierdas crecieron en el Uruguay tratando de construir respuestas de izquierda a las nuevas realidades, a los cambios en el mundo, en la región y en el país. Los cambios, dentro de la propia elaboraciónde la izquierda supusieron una gran renovación ideológica y política y una fuerte capacidad de comunicación y conexión con la sociedad en todo el país. ¿Cuánto hace que no leemos, no escuchamos, un discurso que invoque la necesidad de una renovación ideológica y política y que contenga en serio, un análisis, un proyecto, un conjunto de ideas de izquierda que realmente sean renovadoras, que nos inviten a pensar, a arriesgar a debatir? Cuando un conducto que funcionó fluidamente durante décadas se obtura, hay que buscar la causa. La causa del freno a las ideas, a los intelectuales, a los proyectos, al flujo desde la sociedad hacia la política, a la preeminencia de la moral sobre todas las cosas, es el tapón del poder. A la izquierda uruguaya, le han aparecido múltiples señales de empobrecimiento: ideal, cultural, político e incluso moral porque el poder se ha ido comiendo sus impulsos originales. La solución más simple y brutal, que comienza a tentar a muchos, es cortar por lo sano, perder, abandonar el poder para purificarnos durante algunos años en el llano, reformarnos, volver a los buenos orígenes. Hay que saber y asumir que antes de volver a ocupar nuevamente posiciones de gobierno, la derecha se ocupará del poder y lo hará con toda la fanfarria. A ellos el poder les hace muy bien, los tonifica, les alimenta los mecanismos ideológicos, y no solo los políticos. Otros "salvadores en silencio" de la izquierda, consideran que el empobrecimiento de la política es general, afecta a todos y, en esa tabula rasa, tenemos oportunidades de seguir prendidos alpoder, con pocos y pobres argumentos por la ley del mal menor. Cambiar el mundo, hacerlo más justo, más libre y fraterno era una hermosa aventura intelectual, moral, y sobre todo humana, en el más pleno sentido de la palabra. Si no logramos recuperar algo de ese impulso inicial, iremos perdiendo la más importante de las batallas: Seguir siendo de izquierda.

3. DEFENDER A GRAMSCI. (En polémica con Hugo Burel) Por Esteban Valenti (*), en Bitácora N° 715 del 18/12/2017.
El diario El País de Uruguay publicó el domingo 10 de diciembre una interesante nota de Hugo Burel, "Ganarle a Gramsci". En un mundo político e intelectual donde es tan difícil encontrar interlocutores para polemizar, me parece un enfoque agudo y que toca un tema muy importante, el de la hegemonía cultural en la sociedad. "LA INDIFERENCIA ES EL PESO MUERTO DE LA HISTORIA". GRAMSCI El final de la nota de Burel precisa perfectamente el objetivo: "Lo dijo Gramsci: "La realidad está definida con palabras. Por lo tanto, el que controla las palabras controla la realidad". Por si muchos todavía no se dieron cuenta, este es el verdadero escenario en el que se juega". No es una nota descriptiva, es una invitación a los partidos tradicionales e históricos a dar la batalla para vencer a la izquierda en el terreno cultural, el de las ideas-palabras. Si en el Uruguay en estos 13 años hubieran empeorado las condiciones de vida de la mayoría de los uruguayos, puedo asegurar que no habría hegemonía cultural que hubiera reelegido a los gobiernos del Frente Amplio. Las condiciones materiales inciden de manera muy importante en la cultura dominante en una sociedad. No es un proceso mecánico, nos hemos acostumbrado tanto a crecer y distribuir que nos parece lo más natural del mundo. Ni el mundo funciona así, ni el país funcionó de esta manera durante muchas décadas. ¿Alcanza solo con los resultados materiales? No, hay que transformarlos en palabras, en discursos, en relatos y sobre todo hay que lograr que los uruguayos se empoderen de esos logros, valoren el aporte propio, de su trabajo, de su inteligencia, de su creatividad, de sus inversiones y riesgos, de sus capacidades para poder valorar el papel que tuvo la política y el gobierno. En eso la izquierda tiene un serio déficit. El Frente Amplio del Uruguay vive hoy momentos de serias dificultades, críticos en algunos aspectos y en esta situación se combinan tres elementos: prácticas gubernamentales, en algunos casos, discutibles y discutidas; la carencia creciente de un discurso político y cultural profundo y crítico y, la aparición de fenómenos de inmoralidad y amoralidad que no conocíamos en nuestras filas. La batalla cultural no es una suerte de combate, ni siquiera Gramsci lo plantea de esa manera. La hegemonía cultural está directamente asociada a la política, a la capacidad de integrar la acción de los partidos (o frentes) a la realidad de las tensiones y luchas sociales y a sus expresiones intelectuales y artísticas. ¿Acaso la salida de la dictadura no trajo consigo una particular sensibilidad que se expresó en el canto, la música en general, la literatura, el teatro y muchas otras expresiones artísticas y culturales? No fue un plan orquestado y fríamente ejecutado, fue y es un proceso mucho más complejo. Lo que valoro extraordinariamente de Gramsci es haber colocado el tema de las superestructuras de manera mucho más correcta que la lectura plana de las ideas de Marx sobre el papel determinante y determinista de las estructuras económicas y materiales. Es en uno de los temas que se diferenció profundamente de la visión de su época. No lo hizo en otros casos, por ejemplo en el papel del partido. El otro aspecto que quiero señalar del reclamo de Burel sobre "el control de las palabras", es decir para hablar en términos actuales, en dominar el relato, es que los partidos tradicionales no tienen relato ni una explicación coherente sobre las causas de su derrota y el proceso que vivió el país antes de la dictadura y al salir de ella, ni sobre sus propias actualizaciones o definiciones políticas e ideológicas. Sería muy bueno para la política uruguaya en un tiempo de pobreza ideal universal que tanto los políticos, pero sobre todo los intelectuales que vienen de esa vertiente, en todas sus variantes y matices, aportaran a un debate más rico, más profundo con la izquierda, entre ellos, o más en general, como aporte al conjunto de la sociedad. Sin ese tejido de política, de ideología y cultura no hay posibilidad de disputar nada. Y la verdad es que el discurso del fin de las ideologías es una patada en los propios dientes. A nivel global ha servido para aplanar el debate ideológico y banalizar las grandes tensiones históricas de la política hasta llevarla a la crisis que hoy vive a nivel mundial en tantos países. Incluso si observamos el debate sobre la educación pública, eminentemente un tema cultural, veremos la pobreza de la aproximación pedagógica, del enfoque ideológico del laicismo en esta época y del valor de la educación como elemento de libertad y de ciudadanía. Insistiré siempre que el peor camino, para cualquiera que quiera dar batallas ideológicas y culturales es recurrir a la administración, a la burocracia, al aparato. Para la izquierda es un suicidio.
APORTE DE GERARDO SCHMIDT (Marzo 2018)

OPINION :

Carta del corazón para una amiga del camino…

Escribe: Rubén Enrique Pérez

Mientras las sociedades avanzan sobre caminos de piedra, aquellos que con nuestro esfuerzo ayudamos a construirlos, lo hacemos sobre caminos de tiza.

Cada piedra que colocamos quedará para que aquellos que puedan pagar el peaje, transiten el camino. Mientras tanto, el viento borrará nuestras huellas…

No importa cuánto hayas amado a tu prójimo. No podrás subir al camino.
Pero tu nombre quedará grabado en la memoria de todos los que vamos masticando el polvo del camino.

Porque nuestro interés no está en permanecer en los carteles, sino en dar luz. Somos los pequeños faros que evitan el naufragio final de una sociedad que camina a tientas sobre caminos de piedra…

Compañera Milagro, te abrazo desde mi corazón, esperando el día de volver a verte en una plaza…

REP