PRONUNCIAMIENTO de la FEDERACIÓN REGIONAL DE MINEROS ARTESANALES DE APURIMAC.(FERMAPA).

Apurímac tiene en extensión la mitad del territorio de Suiza y la misma geografía de ese país europeo. Apurímac tiene cien veces más recursos que Suiza pero es mil veces más pobre. ¿Por qué? Porque no utiliza sus recursos naturales adecuadamente ni les da valor agregado. En el caso de la minería, los chinos se están llevando a cinco dólares la tonelada de hierro y a ochenta dólares la tonelada de cobre de baja ley. Ya en China, ese hierro se convierte primero en acero (y vale 520 dólares) y luego en cuchara (cinco mil dólares). Si se convierte en camioneta, esa misma tonelada que salió a cinco dólares cuesta veinte mil dólares. ¿Entonces dónde se genera más ganancias, impuestos y trabajo con los recursos de Apurímac? En China, dueña de la empresa MMG Las Bambas.

Para no exportar piedras (y para que los impuestos se queden en la región, generando más trabajo y haciendo que los mismos comuneros sean empresarios) los mineros artesanales comuneros de Apurímac y los diferentes gobiernos regionales han impulsado la construcción de plantas de beneficio de cobre. Las plantas son la primera fase de la industrialización de Apurímac. Ya hay cuatro en Andahuaylas, uno en Aymaraes, tres en Grau y dos en Cotabambas (unas en construcción, otras en actividad). Estas plantas son pequeñas. En el caso de Usayma, la planta que fue incendiada hace unos días en Grau, tiene una capacidad de cincuenta toneladas/día. La planta de la transnacional MMG Las Bambas, construida en medio de un riachuelo sin que nadie diga nada, tiene una capacidad de trescientos mil toneladas/día. Es decir, la planta de Usayma procesará en quince años lo que MMG Las Bambas procesa en un solo día.

La planta de Usayma (que se ha acogido a la formalización extraordinaria) no tiene mina propia. Procesa el mineral de aproximadamente tres mil comuneros mineros de Progreso, Récord Cconccacca, Ccahuapirhua, Chicñawi, Pamputa, Juan Velasco Alvarado, Ccotro y otras comunidades de Grau y Cotabambas. La mayor parte de estos mineros, que mueven la economía de Apurímac (restaurantes, hoteles, transportes), trabajan en la concesión de Las Bambas, bajo el amparo de los decretos legislativos 1105, 1293 y 1336… MMG Las Bambas ha intentado expulsar hace poco a los comuneros con un decreto supremo que viene elaborando el Ministerio de Energía y Minas, pero el gobierno retrocedió por la presión de los mineros de todo el país.

Al no poder sacar a los comuneros por decreto, lo que la transnacional estaría haciendo es mover a las comunidades cercanas de Vilcabamba para que incendien la planta de Usayma con el falso argumento de “contaminación” y “consulta previa”. Para ello habría utilizado la ambición de algunos dirigentes que tienen la intención de ser candidatos a las alcaldías. ¿Y por qué a la planta? El mineral que extraen los comuneros de Grau y Cotabambas es de baja ley. No pueden llevarlo a Nasca; solo es posible procesarlo en Apurímac, no solo por la distancia sino por los impuestos, que deben quedar para la región. Según la transnacional, si no hay plantas, los comuneros abandonarán solitos los cerros.

Los dirigentes del paro de Vilcabamba también han mentido. Dijeron que la planta contamina el medio ambiente. Es falso. Varias instituciones del Estado han hecho estudios de agua, aire y suelo en los alrededores de Usayma y han llegado a la conclusión de que no hay contaminación ambiental. De la planta no escapa ni una gota de agua porque usa los estándares ambientales internacionales. (Más bien han dicho que los pueblos de la provincia están contaminando los ríos porque echan los desagües directamente a las aguas). Dicen también los promotores del paro que la planta no hizo consulta previa. Los terrenos donde se ha construido la planta son privados y no pertenecen a ninguna comunidad campesina o indígena. Solo en las comunidades indígenas se puede hacer consulta previa.

Por último, la Federación Regional de Mineros Artesanales y Pequeños Productores Mineros de Apurímac (FERMAPA) convoca de urgencia a sus 63 bases de la región para el análisis del problema; y de ser necesario, realizará una marcha pacífica al gobierno regional de Apurímac porque no permitirá que las transnacionales, utilizando los intereses políticos de algunos dirigentes de Grau u otras provincias, cierre o paralice las plantas de beneficio de los mineros artesanales que cumplen con la ley.

LA JUNTA DIRECTIVA