PICADA DE NOTICIAS. (LXXXVII).

Hernán Andrés Kruse

En su edición del 20 de enero La Nación publicó un artículo de Héctor M. Guyot titulado “Algo más que un pequeño error”. Escribió el autor: “Mala mía”, debería reconocer el ministro de Trabajo mientras deposita la renuncia sobre el escritorio del Presidente, en lugar de defender lo indefendible y empujar al Gobierno al desgaste por sostenerlo. El gesto no solo lo enaltecería, sino que fortalecería a la coalición gobernante, incluso a las puertas de unas paritarias que pintan ásperas. Y eso porque confirmaría a un electorado que subió la vara de la transparencia que Cambiemos hace honor a su nombre y que el cambio, como debe ser, empieza por casa. Lo otro es darle pasto al cinismo de la oposición más dura, encarnada por la resistencia K y buena parte del sindicalismo” (…) “El Gobierno reconoció el error de Triaca, pero lo ha defendido con el argumento de que es un buen tipo y un excelente ministro. Nadie lo duda. El problema es que siendo ministro de Trabajo insultó a su empleada doméstica con términos que es mejor no reproducir” (…) “El otro problema, más grave, es que esa misma empleada cobre un sueldo en el SOMU, un sindicato cuya intervención comanda el ministerio de Triaca. Se supo que Triaca impulsó también el ingreso a ese gremio de su cuñado, como asesor externo. Ya era público, por otra parte, que dos hermanas del ministro trabajan en el estado nacional, así como su esposa” (…) “En la Argentina, paraíso de los asesores, el poder político se mide según la cantidad de cargos públicos que se obtienen y manejan. La vieja historia del Estado, como botín, que nos trajo hasta aquí” (…) “Todos cometemos errores. Lo que importa es lo que hacemos con ellos. El reconocimiento del error no ha de ser solo discursivo. Exige un gesto que lo asuma. Un gesto que pueda leerse, también, en forma simbólica” (…) “El Gobierno ha sido votado por contrastar con lo que hubo. Y dice encarnar el cambio. Pero, más allá de lo bueno hecho hasta ahora, no basta con declamarlo. Hay que demostrarlo, con gestos, día tras día” (…) “A mitad de su mandato, en momentos de grandes desafíos y en medio de un mar revuelto, el Gobierno tiene tres tareas urgentes, muy relacionadas entre sí: sanear un sistema enfermo de corrupción, reactivar la actividad económica y recuperar la credibilidad, la propia y la de las instituciones” (…) “Resignar a Triaca antes de las paritarias hubiera sido como quedarse sin Sampaoli a las puertas del Mundial. A pesar de sus “exabruptos”, ambos zafaron. Manda la expectativa de resultados. Esto es la Argentina. La vieja, todavía” (…) “El gobierno debería ahorrar plata en sondeos y encuestas de imagen para darse un baño de humildad y poner el foco en evitar estos errores que cuestan caro. Al menos si no quiere defraudar a todos aquellos que, en un acto de madurez, les dijeron no al populismo y la corrupción en las urnas. El país está aprendiendo a votar. Si acaso llegaran a volver el populismo y la rapacidad, que no sea por la suma de estos errores”.

En su edición del 20 de enero Página/12 publicó artículos de Luis Bruschtein (“DesbarAjuste”) y David Cufré (“Crecer es otra cosa”).

Escribió Bruschtein: “Apocalypse now a vuelo de helicóptero con fondo de Simpatía por el diablo, de los Stones. Explosiones y voladuras: la nafta argentina ya es la segunda más cara de la región, sólo detrás de Uruguay, que está entre los diez países del mundo que la tienen más cara” (…) “Desde que subió Mauricio Macri subió el cien por ciento. Llamaradas de NAPALM: con los últimos aumentos del 70 por ciento que se aplicarán entre enero y abril, la electricidad argentina estará entre las diez más caras del mundo y siguen los cortes de luz peor que antes…Cuando se termine de aplicar el cien por ciento de aumento al transporte público, estará entre los 20 más caros del mundo. En los países donde las tarifas son similares o más caras que en Argentina, el salario promedio es el doble o el triple que aquí. Granadas y metralla, obuses y trazadoras: hay que sumar el 40 por ciento de aumento al gas y el 70 por ciento a los peajes bonaerenses” (…) “Dirán que es exagerado pero que le vayan a preguntar a una familia de ingresos medianos o bajos. Es lo más parecido al infierno, sufrimiento que provocó Cambiemos con los votos que logró en 2015 y en octubre de 2017, muchos de los cuales provinieron de sectores como maestras y jubilados que se erigieron así en artífices de su propia condenación arrastrando al resto de la sociedad” (…) “Las maestras que votaron a Cambiemos reciben ahora la noticia de que Mauricio Macri anuló la paritaria nacional docente que establecía un piso en todo el país para las paritarias provinciales. Ese voto implicó pérdida de capacidad adquisitiva para sus salarios, pero también funcionó para desfinanciar a la educación pública. Es el gobierno de los Ceos que se formaron en la educación privada que le está dando una clase a esas maestras de cómo se destruye a la educación pública que ellas integran” (…) “Los numerosos jubilados que optaron por ese voto se anoticiaron-después de las elecciones-que habían facilitado el camino a Cambiemos para establecer la reforma previsional que modifica el índice de movilidad de sus jubilaciones, pensiones a discapacitados y ex combatientes de Malvinas y la AUH y por lo cual el aumento será menos del que recibían antes. O sea que votaron para que les bajen la cantidad de lo que reciben a fin de mes” (…) “Los cazabobos que sembraron empiezan a explotar en la mesa de la gente. Una dislexia: “las tarifas aumentaron porque el kirchnerismo las tenía muy abajo”; otra: “para que no haya cortes tiene que aumentar el precio de la luz” o “el precio de la nafta lo fija el mercado”, cuando en todos los países es diferente, y así se puede seguir enumerando las falsedades que han justificado este tremendo desbarAjuste” (…) “No lo decían los Ceos de la Shell, de Techint o de IECSA, lo repetía el tipo que ahora siente que no llega a fin de mes, el comerciante que antes cortaba la calle por el corte de luz y ahora tuvo que cerrar el negocio porque no puede pagar la factura. Los medios corporativos les machacaron el cerebro con esos cazabobos y el tipo y la señora alienados votaron confiados en un cambio que no los representaba” (…) “Y es probable que muchos de ellos todavía no puedan desprenderse de la ilusión, del convencimiento de que su voto era cruzada justiciera o canto contra la corrupción y no su propia condena. Y lo sostienen contra la inapelable fuerza de la realidad” (…) “Triaca dice que combate al empleo en negro, pero tiene a su empleada doméstica Sandra Heredia en negro; es el ministro que arbitra las paritarias y que le niega aumento a su empleada en negro” (…) “Triaca es el ministro del gobierno que según los cazabobos llegó para echar ñoquis y acomodados, pero cuya hermana Mariana, una contadora sin ninguna experiencia bancaria, fue designada directora del Banco Nación” (…) “En medios sindicales se estima que la inflación para 2018 no será menor del 25 por ciento, muy por arriba de los 15 que dice el gobierno” (…) “El gobierno necesita poner al gremialismo a la defensiva. La paritaria docente es la primera, la negociación salarial testigo. La estrategia del macrismo ha buscado difamar a los referentes de los maestros y malquistarlos con la opinión pública” (…) “La modalidad para este año 2018 son las amenazas” (…) “Te avisamos que no te metás más con el gobierno. Ahora vamos por vos y tu sindicato. Pudiste ser parte de todo esto, pero decidiste ser el enemigo, ahora te vamos a hacer desaparecer”, fue la amenaza que recibió el secretario general de Suteba, Roberto Baradel. Atrás de la amenaza el gobierno lanzó una campaña agresiva de desafiliación” (…) “Ofensivas judiciales, amenazas, campañas compulsivas de desafiliación y decretazos son las estrategias que intervienen en la previa de las paritarias para limitar el planteo de los trabajadores” (…) “Para este gobierno, paritarias justas equivale a la negación del ajuste. Y la identidad de este gobierno es el ajuste”.

Escribió Cufré: “El último año con un crecimiento importante de la actividad industrial fue 2011, cuando la producción manufacturera se expandió un 6,5 por ciento. Ese año finalizó un período de avance del sector fabril de ocho años ininterrumpidos que acumuló una mejora del 71,9 por ciento. A partir de 2012 la tendencia se revirtió, con caídas del 1,2 por ciento ese año, del 0,2 en 2013 y del 2,5 en 2014. En 2015 asomaba una muy tibia recuperación del 0,1 por ciento hasta octubre cuando se produjo el apagón estadístico del Indec que dejó de proporcionar información oficial. Para la Unión Industrial Argentina, ese año terminó con una baja del 0,8 por ciento luego del impacto recesivo de la devaluación y el parate originado por las primeras medidas del gobierno de Mauricio Macri. El balance de la política económica del kirchnerismo para la industria fue sin dudas una década ganada, con todos los bloques fabriles en alza y en especial aquellos más demandantes de mano de obra. El cambio de orientación con el modelo de Cambiemos dio lugar al inicio de una nueva etapa para la producción manufacturera que ha ocasionado en dos años de gestión un declive pronunciado. En 2016 se anotó una caída del 4,6 por ciento, la mayor desde el desastroso 2001, incluso superior en un solo año a la acumulada en los flojos 2012-2015. 2017, en tanto, habría finalizado con un alza de alrededor de 2 puntos. La expectativa de economistas y empresarios para 2018 es otra vez de un avance moderado, de entre 1,5 y 2 por ciento, que no permitirá recuperar la pérdida inicial cuando la alianza del PRO y la UCR hayan transitado ya tres años en el poder” (…) “El presidente Macri sostiene que 2018 será otro año de crecimiento del PIB, aunque en rigor será más bien un año de amesetamiento con un avance estadístico sustentado en las actividades agropecuaria, financiera, inmobiliaria y un puñado de sectores concentrados” (…) “La perspectiva a mediano plazo con la actual política económica es de relativa estabilidad para los rubros fabriles más dinámicos asociados a la agroindustria y aquellos con inserción en cadenas globales como el automotor, y de paulatino achicamiento para los orientados al mercado interno, que soportan una combinación de incremento de costos por las subas de tarifas y combustibles, la debilidad de la demanda interna y externa y el aumento persistente de las importaciones” (…) “En base a ese diagnóstico, la estrategia defensiva que despliegan cada vez con más intensidad los sectores vulnerables repercute en el eslabón más débil de la cadena como las víctimas principales: los trabajadores. Esto opera por distintas vías. La primera es la pérdida neta de puestos de trabajo” (…) “La segunda son las suspensiones, que también encuentran al sector fabril como principal responsable en el global de la economía. La tercera es la flexibilización laboral de hecho, que los trabajadores aceptan con resignación frente a realidades objetivas de achicamiento en los niveles de producción y el aprovechamiento de patronales que cercenan derechos adquiridos en los años de vacas gordas. La cuarta, ligada a la anterior, es la pérdida de poder adquisitivo de los salarios con paritarias que plantean en la mayoría de los casos ingresos directos e indirectos que como mucho le empardan a la inflación” (…) “La quinta es la tendencia a sustituir producción nacional por importaciones, a las que se montan sin distinción grandes, medianas y pequeñas empresas” (…) “El sexto factor que golpea a los trabajadores es la precarización laboral, al pasar las empresas contratos por tiempo indeterminado a empleos sin registrar o ampliar la porción en negro que integra los salarios” (…) “Como se ve, tanto para los industriales y especialmente para los trabajadores, crecer es otra cosa”.

En su edición del 21 de enero Página/12 publicó artículos de José Pablo Feinmann (“Represión y decretos”), Alfredo Zaiat (“El preceptor de la economía”), Washington Uranga (“No es la comunicación, es la política”), Edgardo Mocca (“¿Por qué no viene el Papa?”) y Eugenio Raúl Zaffaroni (“¿Explicamos lo inexplicable?”).

Escribió Feinmann: “La lógica política del gobierno de Macri lleva naturalmente hacia un decreto de amnistía. Si bien la consigna que lo identifica con la dictadura es (por el momento) excesiva, no sería imprudente ni panfletario arriesgar que este gobierno tiene líneas de fuerza identitarias con el de la Junta videliana y con el talante económico de Martínez de Hoz” (…) “Se postula que el estado kirchnerista utilizó la justicia como venganza. Así, habría explicitado la concepción nietzscheana del Estado, estamento de los mediocres contra los señores que utiliza la verdad y la justicia moral como armas de resentimiento y venganza. Si la justicia que puso a los procesistas en prisión fue la de la moral del rebaño, que siempre busca venganza, ¿por qué no ejercer una justicia de señores, olvidar, amnistiando a los encarcelados, y propugnar una visión más amplia y generosa de la tragedia de la república? Se irá de a poco, pero las medidas orientadas en este sentido no deberán sorprender a nadie” (…) “Sorpresa o no, las manifestaciones en contra de esos proyectos de amnistía serán muy fuertes. Pero aquí entra la vocación y la voluntad del macrismo en materia represiva. El modelo neoliberal cierra con represión” (…) “Tarifazos y gendarmes van de la mano. No se pueden implementar medidas tan antipopulares sin tener gases, palos y balas de goma. La lujosa y temible imagen del policía que reprime en estos días es la contracara de la empobrecida clase de los jubilados” (…) “No se puede tener una policía tan espectacularmente equipada y un pueblo próspero. Si para equipar una policía que sea funcional a un sistema económico neoliberal es necesario sacarles dinero a los jubilados, se les sacará” (…) “El neoliberalismo necesita armarse hasta los dientes. El Complejo Militar Industrial norteamericano trabaja fuertemente para fabricar las armas que “los muchachos que hacen posible nuestra democracia” necesitan en Irak y donde sea” (…) “Cada vez más el sistema neoliberal muestra su funcionamiento aristocrático: todo es y será para menos. Muchos pobres y pocos ricos pero en las funciones de poder. Cada vez más el planeta está siendo gobernado por sus propios dueños, con sus propios medios, los de los poderosos. Gobernar para ellos y sólo para ellos es un sueño que están realizando. Más que medios de integración de las mayorías eligen la violencia como arte de disuasión. Lo que late en estas políticas de control es la muerte del otro. O el miedo a morir del otro, que, por ese medio, aceptará su destino de sumisión. Cuando el miedo a morir entre en sus corazones ya nadie saldrá a la calle. Sin embargo, el miedo a morir no dura para siempre” (…) “Si se recurre a las bayonetas es porque se cree posible gobernar a través de ellas. El mayor estorbo se visualiza en el Congreso. Pero para el Congreso tienen un gas pimienta especial: el decreto de Necesidad y Urgencia. La gendarmería y la policía cubren la función que el Ejército cubrió en otros tiempos. No se esperaba esto de una democracia. Pero así están las cosas. Y cada DNU debilita al Congreso y se acerca al objetivo que aún no se anuncia pero todo indica y señala la voluntad de llevarlo a cabo: el cierre del Congreso, la suspensión del parlamentarismo en nombre de la eficacia republicana. Ya encontrarán el modo de decirlo mejor. Acaso Durán Barba esté pensando ese tema”.

Escribió Zaiat: “En el gobierno no hay un ministro de Economía dominante de la gestión pero hay uno que trabaja de tal en las sombras muy cerca del jefe de Gabinete, Marcos Peña. Fue el ideólogo del aumento en un 50 por ciento de los parámetros de las metas de inflación anunciado el día de los Inocentes último, de la necesidad de reducir la tasa de interés y de subir el tipo de cambio. Un poco más de inflación asegurará un poco más de crecimiento en este año, propuso ese economista, lo que fue aceptado por Peña” (…) “El ministro de Economía en las sombras que, a través de Peña, devaluó a Sturzenegger y dispuso subir la meta de inflación del 10 al 15 por ciento para 2018 se llama Vladimir Werning. Como otros integrantes del gobierno, proviene de la banca internacional, en su caso del JP Morgan” (…) “La descoordinación de la gestión económica es una de las características más evidentes en dos años de gobierno de Macri. Mientras el Banco Central subía la tasa convencido de que es la principal arma para bajar la tasa de inflación, el Ministro de Energía aumentaba las tarifas de luz y gas y después el de Transporte hacía lo mismo con los boletos de colectivo, subte y trenes del área metropolitana, medidas que suman más presión inflacionaria” (…) “Después de la intervención de Werning, el Banco Central bajó un punto y medio la tasa de las Lebac, en línea opuesta a lo que Sturzenegger había postulado en dos años de su mandato, justo cuando el registro del Índice de Precios al consumidor de diciembre fue el más alto de 2017. Es una puja que sigue abierta y el único objetivo que unifica a los miembros de un equipo económico fragmentado es la alteración de la estructura de precios relativos, en perjuicio de sectores vulnerables y en beneficio de grupos concentrados” (…) “Es un gobierno donde los economistas y empresarios con lógica de las finanzas ocupan cargos claves, sin un plan de corto plazo ordenador de las principales variables macroeconómicas, excepto la de fijar un “ancla salarial” con un techo a las paritarias en 15 por ciento, y una cada vez más intensa lucha de egos” (…) “Macri piensa que la dispersión de la gestión económica en varias áreas de gobierno le permite un mejor control de los funcionarios y de las políticas. El inmenso endeudamiento interno y externo por ahora le permite disimular la descoordinación que provoca esa estrategia, dólares de deuda que no tuvo en esta magnitud el gobierno de la alianza de Fernando de la Rúa, que también tenía a muchos economistas como figuras centrales en diferentes espacios centrales de la administración pública” (…) “Vladimir Werning es subsecretario de Coordinación y Análisis Económico de la Secretaría de Coordinación Interministerial en la Jefatura de Gabinete” (…) “Desde mediados del año pasado y durante meses, Werning estuvo insistiendo ante Mario Quintana, su superior inmediato, y también frente a Marcos Peña, su jefe, de la necesidad de modificar las metas de inflación. Les advertía que las pautas del 17% para 2017 y del 10% para este año que abrazaba con fe militante Sturzenegger eran imposibles de alcanzar y que, además, exigían una tasa de interés muy alta, renta anual extraordinaria que profundizaba el atraso cambiario” (…) “Werning les aseguraba a Quintana y a Peña que así se estaba asfixiando al sector productivo y, por lo tanto, enfriando la economía, tendencia que se empezó a consolidar con los datos del último trimestre del año pasado. Por eso aconsejaba modificar rápidamente las metas de inflación y bajar la tasa de interés, lo que implicaba subir la paridad y mejorar la competitividad cambiaria de las exportaciones. Se enfrentaba así a la política de Sturzenegger” (…) “Con tasas altas y atraso cambiario no hay crecimiento, lo que acerca la economía a una crisis, fue la línea argumental del ministro de Economía en las sombras expuesta ante Quintana y Peña” (…) “Werning promete que flexibilizando un poco la política monetaria la economía podría crecer 3 por ciento este año. El aumento del Producto-dice-facilitaría el manejo de las cuentas fiscales porque con crecimiento económico y un poco más de inflación, con gastos nominales controlados, los ingresos crecerán más que proporcionalmente lo que permitiría mostrar una mejora del déficit fiscal primario” (…) “En los despachos de la Jefatura de Gabinete, que monitorean la evolución de las principales variables económicas, evalúan que es muy difícil de cumplir la nueva meta de inflación del 15 por ciento, pero están satisfechos de haber quebrado inicialmente la inflexibilidad del Banco Central. Apuestan a que el mejor escenario es terminar el año con un aumento de precios promedio del 18 por ciento y afirman que, más que el número final, lo importante es la tendencia en los precios” (…) “Werning propone una política monetaria menos contractiva coordinada con gradualismo fiscal, o sea tasas de interés más bajas y un manejo menos restrictivo de la cantidad de dinero, lo que permitiría-asegura-un buen equilibrio entre crecimiento y reducción de a poco de la inflación” (…) “La guía principal de Werning es que la economía tiene que funcionar con un tipo de cambio competitivo, reducción gradual del déficit fiscal y metas de inflación consistentes” (…) “El papel destacado que juega Werning como ministro de Economía en la sombra en el gobierno de Macri reafirma la precisa caracterización del actual ciclo político realizado por el economista Eduardo Basualdo. En su último libro, “Endeudar y fugar”, señala que a partir de un hecho inédito, que los sectores dominantes accedieran al control del estado mediante un partido propio y el voto ejercido democráticamente, se pasó de un gobierno nacional y popular a otro de carácter neoliberal. Un aporte valioso de Basualdo es que determinó cómo está conformado el bloque de poder que ejerce la conducción del actual ciclo político, económico y social. Explica que cada patrón de acumulación de capital es conducido por un bloque de poder específico que articula distintas fracciones del capital de las que sólo una ejerce la hegemonía. En el gobierno de Macri “la fracción hegemónica está conformada por los bancos transnacionales y empresas extranjeras no industriales”, ilustra Basualdo. Reitera que “por primera vez en la historia moderna del país un partido orgánico del capital financiero internacional accedió al control del poder junto con las fracciones del capital aisladas”. En este proceso, el masivo endeudamiento externo asegura el funcionamiento estatal y, al mismo tiempo, garantiza al capital una mayor tasa de ganancia mediante la valorización financiera” (…) “Con Prat Gay en el primer año de gobierno de Macri, con Luis Caputo a cargo del Ministerio de la Deuda, y ahora con Werning como ministro de Economía en la sombra, la fracción hegemónica del bloque de poder que conduce el gobierno de Macri queda ratificada. La juventud macrista puede saltar en los actos partidarios cantando la JP (Morgan) al poder”.

Escribió Uranga: “Muchos meses atrás, inmediatamente después del anuncio de la visita de Francisco a Chile y Perú las críticas al Papa, primero disimuladas de escepticismo y luego directamente transformadas en cuestionamientos, se multiplicaron en los medios de comunicación de Argentina. Varios de los principales columnistas de medios tradicionalmente adictos y sensibles al catolicismo y a su jerarquía no ocultaron su malestar por lo que adjetivaron primero como una “desconsideración” de Bergoglio con sus compatriotas por eludir a la Argentina como destino de sus viajes, para luego seguir subiendo el tono de la crítica para terminar excusando al Papa directamente de ofender a sus compatriotas” (…) “Mientras el gobierno y sus voceros oficiales guardaban recatado silencio formal sobre el tema, los portavoces periodísticos del oficialismo se encargaron de vincular al Papa con todas las manifestaciones opositoras, acreditando a la orden y cuenta de Francisco la mayoría de las opiniones vertidas por quienes cometieron la osadía de cuestionar la gestión del “mejor equipo de los últimos cincuenta (y dos) años” (…) “En una nota periodística publicada el domingo anterior en el diario La Nación, el arzobispo Víctor Manuel Fernández, rector de la UCA, describió así la situación: “A quien tuvo formación superior se le debe exigir que, cuando escriba algo que pueda afectar a otro, no se base en meras suposiciones. Por eso llama la atención hasta qué punto las afirmaciones periodísticas sobre el Papa están plagadas de imaginación, al mismo tiempo que todo se interpreta como si Francisco estuviera permanentemente pensando en Macri. El ego argentino es grande” (…) “No había comenzado aún la visita a Chile y a Perú. Supuso mal quien hubiera pensado que las advertencias episcopales podrían ponerle límite a las operaciones periodísticas contra Francisco. Las coberturas televisivas pusieron especial atención en remarcar “las dificultades” que enfrenta el viaje, la “apatía” de los chilenos y, muy especialmente, las críticas de algunos sectores molestos con actitudes y las posiciones del Papa” (…) “¿Motivos? Quizás el más importante puede extraerse de las reflexiones del arzobispo Fernández: “cualquier opinión que defienda los derechos de los más débiles podrá tener semejanzas con el mensaje de Francisco, que siempre habla desde las heridas de los más frágiles”. Esto es lo que genera malestar y escandaliza a quienes no dicen comprender los motivos por los que el Papa habla a favor de los pobres y critica al neoliberalismo. Francisco no responde a la imagen del Bergoglio que ellos habían proyectado en el trono de Pedro. Y esto genera malestar entre los medios y los periodistas que antes observaban con complacencia que el poder religioso católico-tanto el Papa como los obispos locales-exhibiera (a veces impúdicamente) su alianza con los poderes concentrados de las empresas y de la política” (…) “Quienes aplaudían al cardenal Bergoglio por sus actitudes críticas al gobierno de Néstor Kirchner e instalaban al entonces cardenal de Buenos Aires como “líder de la oposición”, hoy se quejan amargamente del papa Francisco a quien le atribuyen una actitud por lo menos desconsiderada con el gobierno de Macri y proclive a respaldar los reclamos sociales de quienes demandan por sus derechos” (…) “No solo es el Papa. También los obispos. Hecho que agrava la situación y que también fue advertido por los voceros mediáticos. Los obispos eligieron para conducirlos a un equipo encabezado por Oscar Ojea que no oculta su adhesión a los postulados del Papa y que además se muestra solidario con los problemas de los pobres” (…) “La cobertura noticiosa y periodística de la visita del Papa a Chile y a Perú configuró una ostensible manifestación de hostilidad comunicacional hacia Francisco. Los estrategas de la batalla política que hoy se libra a través de la comunicación ahora eligieron como blanco al Papa y a todos aquellos que coincidan o se alimenten de sus ideas y propuestas. Y si bien se ataca a Francisco como persona buscando minar su crédito entre las audiencias, lo que realmente se combate son sus ideas contrarias al modelo económico, político y cultural que hoy avanza en la Argentina. No es un problema comunicacional…es la política”.

Escribió Mocca: “La moda periodística de este verano es preguntarse por qué no viene el papa Francisco a la Argentina” (…) “Clarín trabaja en una vertiente surrealista: trata de inducir la interpretación de que la iglesia católica argentina repudia a quienes usan a Francisco para una política conflictiva contra el gobierno de Macri, lo que claramente contradice el texto del documento episcopal al respecto” (…) “El Papa pasó por Chile, de eso se trata. Y tal vez sería interesante considerar lo que hizo y dijo en Chile como pista para responder el interrogante. Para hacer más completo el recurso metodológico se podría sumar el contenido de muchos actos y de muchos viajes de Francisco como modo de orientar el examen del problema. Por ejemplo, los sucesivos encuentros con los líderes de los movimientos sociales de diferentes partes del mundo” (…) “¿Cuál es el hilo de todo ese sistema de señales que emite el papa? Sin duda se trata de la construcción de un jalón de la doctrina social de la iglesia orientado al mundo de nuestros días. Esa doctrina, nacida con la encíclica Rerum Novarum, promulgada por León XIII en 1891, tuvo en sus orígenes el propósito de intervención en la cuestión de las relaciones entre el trabajo y el capital. Tanto en sus vertientes más conservadoras, como en las más progresistas, el catolicismo puso la cuestión de la explotación del trabajo en el centro de su preocupación, estuviera ésta guiada por el temor a la rebelión obrera o por la solidaridad con los que sufren la injusticia de esa explotación. Francisco, por su parte, tiene frente a sí un mundo concreto, que es el que se impuso en las últimas décadas del siglo pasado: el mundo de la uniformidad capitalista, de la ilimitada libertad del capital para moverse en tiempo real por todo el planeta, de la inédita concentración de la riqueza global, de la colocación de la política global y de las armas de los poderosos al servicio incondicional del despliegue de ese nuevo dios del que habla el papa, del “dios dinero” (…) “Por eso sus interlocutores son los pobres, los perseguidos, los discriminados” (…) “Si se sigue la huella del mensaje y los sitios elegidos como signos para comunicarlo se está más cerca de la explicación política del asunto y más lejos de las chicanas que tratan de convertir al Papa argentino en un operador de la política doméstica. Los comunicadores críticos del Papa-los que dicen lo que los poderosos de la Argentina piensan pero no quieren decir-han armado su propio relato o, mejor dicho, han elaborado un modo de incluir al Papa en el relato general de la historia reciente del país. Francisco es peronista. En consecuencia no está conforme con que Macri gobierne el país. Su rechazo a visitarnos sería así una forma de molestar al presidente, de demostrarle su antipatía, de intervenir políticamente en su contra. ¿Es efectivamente política la conducta del Papa? Claro que sí” (…) “Pero reducir a Francisco al lugar de un operador político argentino sería pura ignorancia si no fuera, como es, ocultamiento y manipulación” (…) “No se pretende aquí contestar la pregunta de moda” (…) “Solamente se intenta pensar. Y lo que surge es una dura e innegable inconveniencia para el Papa de poner en escena su lenguaje político de alcance global en el territorio en el que ha nacido, donde se hizo cura y donde militó políticamente. Sencillamente porque su país natal vive desde hace ya bastantes años una época de contradicciones muy agudas, de antagonismos políticos de profundidad no vivida durante muchas décadas. ¿Cómo sería hoy una visita del Papa a nuestro país? ¿Se encontraría con Milagro Sala? ¿Iría a visitar prisioneros que lo son por formar parte del antagonismo del lado opuesto a los que hoy ejercen el poder político, el poder económico y el poder ideológico? ¿De qué hablaría con la CGT?” (…) “¿De qué conversaría con los mapuches del sur del país?” (…) “La lista podría seguir, pero está claro que la Argentina, además de ser su tierra natal, es un territorio crítico para el mensaje papal. Una visita en momentos como éstos lo pondría en el centro de un vórtice comunicativo y habilitaría que se lo mostrara utilizando su lugar político (Francisco es también un jefe de estado) para perjudicar al gobierno en funciones, para desestabilizarlo” (…) “El Papa ha dicho en Chile que hay que abandonar el punto de vista de que hay culturas superiores y culturas inferiores. Esa es una verdadera blasfemia” (…) “El problema de Francisco no es con Macri, es con el capitalismo realmente existente, es decir el capitalismo neoliberal, mundialmente ilimitado y en trance de devorarse todas las identidades que no se sometan a su lógica depredadora. Tiene razón Zanatta, el Papa rechaza la visión liberal del mundo. O para ser más precisos, rechaza la cosmovisión que autoriza al capitalismo contemporáneo una conducta global que pone en riesgo la supervivencia de los seres humanos y de muchísimas otras formas de vida sobre la faz de la tierra. La del Papa es una ideología, claro. Pero la mala noticia para el crítico italiano es que el liberalismo también es una ideología. La libertad de mercado, la seguridad jurídica, la meritocracia, el capital humano y muchísimas otras expresiones del género no son más reales que el pueblo, la justicia o, más aún, que la lucha de clases, aun cuando se presenten como el punto de llegada de la evolución de la cultura humana. Cuando se habla del peligro que entraña el populismo y el antiliberalismo para las instituciones de la democracia, da la impresión de que se hablara de otro planeta. Se desconoce el funcionamiento real del mundo al dejar en la oscuridad que el capitalismo actual, bajo la hegemonía de la cultura política y las instituciones liberales, es el dominio de un 1% de la población global sobre el resto de la población del planeta, comenzando por la inédita concentración de la riqueza en ese polo ultraminoritario. Que son las corporaciones y no las instituciones liberales las que gobiernan gran parte del mundo. Que las libertades y las garantías individuales de las constituciones y los códigos civiles no rigen para una enorme y creciente parte de la humanidad” (…) “El individualismo neoliberal reconvirtió una doctrina originalmente humanista en una saga lamentable que justifica la desigualdad, la discriminación y la guerra contra pueblos y culturas, en el exclusivo nombre del dominio del capital” (…) “El Papa es una voz global potente para todos los que enfrentan el orden que hoy gobierna el mundo. Los argentinos no necesitamos que el Papa venga al país. Podemos fácilmente acceder a sus mensajes y conocer su doctrina. Mejor que preguntarse por qué el Papa no viene sería tratar de escuchar y discutir sus posiciones”.

Escribió Zaffaroni: “Algún distraído ciudadano extranjero podría pensar que los argentinos sufrimos un régimen dictatorial, dado que son las dictaduras las que persiguen con saña a sus opositores. Se sorprendería al saber que no es así. Pero muchos argentinos también estarán sorprendidos porque no se les ocurrió que bajo un gobierno electo se pudiera disponer la prisión de su antecesora, de sus ministros, del candidato a vicepresidente opositor, del anterior vicepresidente y de una diputada del Parlasur” (…) “También los asombraría que acallara a la prensa y a los periodistas molestos, amenazara con excluir de medios a actores y actrices, despidiera en masa a empleados que cree opositores, acosara a la Procuradora General hasta provocar su renuncia, y que todo lo encubriese con un monopolio medíatico de discurso y construcción de realidad únicos” (…) “Otra cosa no imaginada por muchos es que el gobierno criminalizaría no ya la protesta, sino la simple movilización pública, so pretexto de unos pocos irresponsables y algunos infiltrados nunca detenidos, con “razzias” de vecinos y adolescentes” (…) “Nunca se les atravesó por la mente lo de Maldonado y Nahuel” (…) “Menos aún que el propio Presidente reclamase jueces “propios” y se persiguiese a los “impropios”, sólo porque no se domestican en el contenido de sus sentencias” (…) “Creyeron los sorprendidos que esto sólo pasaba en dictaduras o en regímenes totalitarios. Pero se equivocaron, porque también puede producirse bajo gobiernos electos” (…) “Ahora la misma Constitución, como proyecto de estado de otros siglos, hace agua por todos lados y permite pervertir la democracia y burlarse de ella” (…) “Por esos orificios institucionales, en las democracias del mundo y en especial de nuestra región, se filtra hoy el fantasma de Göbbels redivivo, con sus once famosos principios, ahora llamados “lawfare” (…) “Los jueces que pertenecen a esta minoría causan un triple daño: individual (a los perseguidos políticos), social interno (a la confianza en el derecho) y colectivo externo (a la imagen de la Nación)” (…) “Hay dos temas sumamente endebles y manipulables: uno es la prisión preventiva, de naturaleza procesal; el otro es la asociación ilícita, de naturaleza penal” (…) “La prisión preventiva es la que se dispone durante el proceso, antes de cualquier condena, ante una simple imputación y, como su nombre lo dice, se traduce en una prisión, o sea que se impone una pena cuando todavía no se sabe si el penado es o no culpable” (…) “Para evitar que se admita que hay penas sin condena, los procesalistas afirman que es una medida cautelar, análoga al embargo civil” (…) “Los juristas nazis y fascistas reconocieron que era una pena y afirmaron que debía serlo: si alguien está preso, siempre “por algo será” (…) “Los que no somos nazis ni fascistas también afirmamos que es una pena para alguien que, como aún no sabemos si es culpable, por lo menos de momento debemos considerarlo inocente. Por eso, justamente, sostenemos que nadie debería estar preso sin haber sido antes condenado” (…) “Pero como tampoco estamos locos debemos reconocer que, si alguien mató al vecino, no puede tomar mate al día siguiente en el jardín de su casa y saludar a la viuda por encima del cerco. Por eso, no resolvemos la cuadratura del círculo, pero no nos queda otro remedio que sostener que esa pena sin condena sólo puede ser extremadamente excepcional” (…) “Esta inevitable resignación frente a la cuadratura del círculo se encuentra en el propio artículo 18 de la Constitución Nacional, invariable en sus 165 años de vigencia. Si bien comienza declarando que “ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso”, su último párrafo admite la prisión preventiva: “Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas”, agregando como admonición derivada de su excepcionalidad y precisamente dirigida a los jueces, que “toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo que ella exija, hará responsable al juez que la autorice” (…) “En consonancia con esta disposición constitucional, el artículo 319 del Código Procesal Penal establece que podrá denegarse la exención de prisión o la excarcelación, respetándose el principio de inocencia y el artículo 2 de este Código, cuando la objetiva y provisional valoración de las características del hecho, la posibilidad de la declaración de reincidencia, las condiciones personales del imputado o si éste hubiere gozado de excarcelaciones anteriores, hicieren presumir, fundadamente, que el mismo intentará eludir la acción de la justicia o entorpecer las investigaciones. El artículo 2 del código, expresamente recordado aquí, en la parte que interesa dice: “Toda disposición legal que coarte la libertad personal, que limite el ejercicio de un derecho atribuido por este código, o que establezca sanciones procesales, deberá ser interpretada restrictivamente” (…) “Haciendo un esfuerzo para dejar de lado el desopilante escrito de Alberto Nissan…centrémonos en la prisión preventiva” (…) “En cuanto a la “objetiva y provisional valoración de las características del hecho”, que sería la primera objeción a la excarcelación, el máximo de pena más grave es idéntico al de una estafa simple y, por ende, no es la gravedad del hecho imputado un impedimento, pues de lo contrario todo procesado por estafa estaría en prisión preventiva, lo que obviamente no sucede” (…) “Respecto de la “posibilidad de declaración de reincidencia”, pese a su dudosa constitucionalidad, cabe observar que no corresponde al menos a los casos en que los procesados no registran condenas firmes anteriores, pero tampoco parece ser el obstáculo decisivo para los jueces incluso en esos casos” (…) “En cuanto a que algunos de los procesados “intentará eludir la acción de la justicia” no existe el menor indicio, puesto que todos han estado a derecho, ninguno quedó rebelde o prófugo y, más aún, en el caso deZannini, se presentó espontáneamente ante la policía y le dijeron que no obraba ninguna orden en su contra, pero horas después y en nocturnidad lo detuvieron en forma espectacular, conforme a la práctica de exhibir a los presos políticos de modo vergonzante y prohibido” (…) “En síntesis, podríamos decir que es tan probable que cualquiera de ellos intente eludir la acción de la justicia, como que mate a su abuela” (…) “Cabe agregar que el estado de salud de Timerman le impide materialmente eludir la justicia” (…) “Podemos arriesgar que no sólo se trata de una medida (la prisión preventiva) que lo “mortifica más allá de lo que la seguridad requiere”, sino de una pena cruel, inhumana y degradante, prohibida por todo el derecho” (…) “En cuanto a las “condiciones personales del imputado”, que deben ser objetivas, respecto de Zannini en particular, en primera instancia se hizo valer “la desfavorable impresión sobre sus condiciones personales”, sin que quede claro si ésta se debe a que se presentó desaliñado o sudoroso y sin ducharse” (…) “Dado que la negativa de la excarcelación no pudo hacer pie en ninguno de los otros motivos de excepción señalados en el artículo 319 del código procesal, se hizo valer la posibilidad de entorpecer la investigación. Es imposible entorpecer lo que se ha terminado y, por cierto, la investigación se termina con la elevación a juicio ya decidida. Sin embargo, los procesados siguen presos, con el argumento de que aún falta revisar unos 200.000 mails de la cancillería. La Cámara sigue entendiendo que los procesados, como fueron funcionarios, se “presume” que mantienen “contactos residuales”. Es decir, que “presume” que, después de más de dos años, los procesados mantienen contactos que pueden eliminar alguno de los mails que quieren revisar y que se supone que su copia estará ya en poder de la justicia. Los únicos contactos “residuales” para ese efecto deberían ser con los propios jueces, pues de otro modo no podrían obstaculizar la lectura de mails cuya copia está en su poder” (…) “El artículo 319 admite la “presunción”, pero “fundadamente”, lo que aquí brilla por su ausencia, pues no hay ningún dato objetivo que permita inferir que los procesados pueden interferir en la revisión de los mails” (…) “Cabe aclarar que con semejante jurisprudencia es mejor que nadie acepte ninguna función pública, porque bastará en el futuro cualquier imputación que a primera vista no sea descabellada, para que vaya a dar a la cárcel, pues para nuestros jueces será suficiente saber que fueron funcionarios para “presumir” sin más que mantienen “contactos residuales” y negarles su excarcelación aunque después de un largo proceso resulten inocentes. Con mayor razón, cabrá “presumir” que los funcionarios en ejercicio no tienen contactos “residuales”, sino en pleno acto” (…) “El otro tema flojo de papeles que se sigue manipulando es de derecho penal de fondo. Se trata del extraño delito de “asociación ilícita” del art. 210 del código penal: “Será reprimido con prisión o reclusión de 3 a 10 años, el que tomare parte de una asociación ilícita o banda de tres o más personas destinadas a cometer delitos por el solo hecho de ser miembro de la asociación” (…) “La lectura literal del texto, con las consecuencias que antes mencionamos, es una expresión del llamado “derecho penal de voluntad”, propio del nazismo. De ninguna manera se puede extender la pena a un acto preparatorio, extremadamente anterior a cualquier inicio de ejecución (tentativa), sin violar todos los principios del derecho penal de un estado de derecho, cuando aún está lejísimo cualquier peligro para un bien jurídico” (…) “Este dispositivo es completamente inconstitucional, y su genealogía también lo indica, aunque puede resultar simpática al actual gobierno: se dice que tiene origen en la necesidad de reprimir a los “brigantes” (bandas de asaltantes de caminos), pero no es cierto, porque para eso se crearon los tipos de robo agravado, en despoblado y en banda. En verdad, se lo usó ampliamente, en tiempos en que la huelga era un delito (y el lockout patronal no lo era), para perseguir a los sindicatos como “asociaciones ilícitas”. Por otra parte, es bueno recordar que la pena original del código de 1921 era de un mes a 5 años, pero con motivo de la violencia política de los setenta se aumentó y fue quedando y agravándose aún más con las calificaciones” (…) “En la práctica hay pocas condenas por “asociación ilícita”, pero no por ello deja de ser útil a cualquier revanchismo político. Todo empleado de juzgado penal sabe que cuando se quiere denegar una excarcelación se suele procesar por este delito, aunque finalmente se lo absuelva o condene por otro. Su vinculación con la manipulación de la prisión preventiva, por ende, en la práctica es estrecha, aunque en doctrina no tengan ningún vínculo” (…) “En conclusión, después de mostrar cómo se manipulan dos temas jurídicos para retorcerlos en función de revanchismo político, podemos afirmar que hasta las falsas razones (racionalizaciones) tienen un límite, porque dejan de ser “razones” cuando carecen de creatividad. Somos conscientes de que hay diferentes posiciones y que el derecho es “maleable”, que podemos interpretarlo diversamente conforme a nuestras concepciones del mundo, pero la maleabilidad debe ser creativa, porque cuando desaparecen las razones y su lugar lo ocupa el “porque me da la gana y tengo el poder para hacerlo”, allí el derecho se rompe y sus astillas saltan para todos lados. Al final, entonces, quedan las “ganas” y “el poder” pasa. Como siempre pasó”.

En su edición del 21 de enero La Nación publicó artículos de Morales Solá (“Peronistas y sindicatos se alejan de Macri”) y Fernando Laborda (“Dilemas éticos acechan al gobierno”).

Escribió Morales Solá: “Peronismo y sindicatos se retroalimentan desde que Perón los concibió como hermanos mellizos. Los sindicatos influyen en los políticos peronistas, no importa si estos son kirchneristas, massistas o promotores de una nueva renovación. Todavía no se comprobó, en cambio, que los políticos del justicialismo inspiren las decisiones de los sindicatos, pero estos no son ajenos a los humores de los que tienen poder político dentro de este partido. Mauricio Macri tropezó en los últimos días con uno de esos momentos en los que peronismo y sindicalismo parecen una misma constelación” (…) “El cuadro se agravó cuando apareció una grabación del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, con un mensaje ofensivo y chabacano, enviado a una empleada doméstica de la casa que fue de su padre. Triaca pidió disculpas. Cualquiera que lo conoce sabe que no es un hombre que usa esos métodos” (…) “Aseguran que reaccionó de esa manera porque estaba siendo extorsionado, y es cierto que se conocieron capturas de pantalla del teléfono de la empleada que mostraban mensajes con indicaciones sobre reuniones políticas de Triaca” (…) “Otros dos dirigentes sindicales bonaerenses de la Uocra, el gremio de la construcción, fueron descubiertos con dinero indebido y con armas. Uno de ellos también tenía drogas. Y, además, está Marcelo Balcedo, preso en Uruguay, que es una infinita caja de millonarias sorpresas. La justicia inició, al mismo tiempo, una investigación sobre la familia Moyano por presunto lavado de dinero” (…) “En ese contexto, la debilidad de Triaca fue una noticia inoportuna, sobre todo porque es el único macrista que tiene un diálogo personal e histórico con los dirigentes sindicales. No hay otro para cumplir con ese rol. Esto explica que Moyano, Luis Barrionuevo y el kirchnerismo hayan aparecido juntos en Mar del Plata para ponerse en pie de guerra contra el Gobierno. El sindicalismo pertenece a una estirpe política en la que todo es viejo. De hecho, es la única dirigencia que conserva algunos líderes que son previos a la dictadura” (…) “¿Cómo influirá la sublevación de una parte del sindicalismo en el peronismo político? El peronismo racional no ha dicho una sola palabra sobre los sindicalistas acusados de corrupción” (…) “Menos se los escuchó a los gobernadores, por lo general más predispuestos a comprender al gobierno nacional” (…) “El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, los frecuenta más de lo que se sabe para que se mantengan al margen de la disputa con los sindicatos” (…) “No obstante, todos los sectores del peronismo se unieron para impugnar el megadecreto de necesidad y urgencia de Macri que intenta mejorar la competitividad del país” (…) “Será difícil para el Gobierno explicar que puede derogar leyes con un decreto de necesidad y urgencia” (…) “La reforma laboral era una certeza en diciembre pasado. Ya no lo es. El peronismo parlamentario no la aprobará sin el consentimiento previo de los sindicatos, que la rechazan después de haberla aprobado. Por eso, el gobierno decidió fraccionarla” (…) “La reforma política será sometida a un incierto debate con el peronismo en el Congreso. Incluye la reforma electoral, la ley de partidos y la ley de financiamiento de la política. Ningún funcionario macrista está en condiciones de anticipar un final para ese proyecto clave del Presidente. El peronismo ya se lo derribó el año pasado. ¿Pasará lo mismo este año?”

Escribió Laborda: “Jaime Durán Barba aprendió que la sociedad había cambiado hace algunos años, cuando quiso hacer reír a un niño de siete años con un chiste y, en lugar de arrancarle una sonrisa, recibió un reproche: “¿Sabés que significa un negro en la nieve? Un blanco perfecto” (…) “El cambio de valores pudo apreciarse recientemente, cuando el cantante Cacho Castaña, al referirse durante una entrevista televisiva al acoso sexual, lanzó una desafortunada recomendación a las mujeres: “Si la violación es inevitable, relájate y goza”. El rechazo generalizado por parte de mucha gente que veinte años atrás probablemente no se hubiera inmutado ante esa frase da cuenta de aquel cambio. Hoy la sociedad soporta muchas menos cosas y no solo gracias a las nuevas tecnologías, capaces de viralizar un dicho en cuestión de segundos. El mensaje vale para gremialistas como Luis Barrionuevo…y para el ex juez de la Corte Suprema Eugenio Raúl Zaffaroni…Pero también, para el ministro de Trabajo, Jorge triaca” (…) “Varias son las características que, según observadores del oficialismo, definen la identidad del gobierno de Cambiemos. Una de ellas es la creencia de que esta administración debe ser muy diferente de las anteriores, objetivo al que ayudan las intervenciones públicas de Cristina Kirchner y de los exfuncionarios de su gestión. Otro rasgo es la lucha contra toda clase de mafias. Cualquier retroceso en esos lineamientos afectaría la identidad de la coalición gobernante y su nivel de adhesión” (…) “Pero una cosa es que la opinión pública acompañe la ofensiva para desenmascarar a los gremialistas corruptos y otra muy distinta es que apoye la idea de los funcionarios de limitar las negociaciones salariales a aumentos del 15% anual. Precisamente, porque el incumplimiento de las metas inflacionarias en 2016 y 2017 ha hecho ceder la confianza en el Gobierno” (…) “No hay duda de que la violencia de diciembre a partir de la reforma previsional afectó al gobierno. Algunos números son claros: entre 7 y 13,5 puntos cayó la imagen de gestión del Gobierno según las diferentes encuestas; el 42,6% cree que la situación económica será peor dentro de un año y sólo el 29,7% estima que será mejor, según un sondeo de la consultora Synopsis concluido el 7 de enero entre 1527 personas en el orden nacional; 15,5 puntos cayó en el último mes el Índice de confianza del consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella. Resta saber si estos indicadores son coyunturales o estructurales. El consuelo para el oficialismo es que por ahora nadie en la oposición capitaliza esa caída”.

En su edición del 22 de enero de 2018 Página/12 publicó artículos de Julio Maier (“Guardapolvo blanco”), Mempo Giardinelli (“Es la Constitución, la educación y la lectura, estúpidos”) y Horacio González (“La Cruz y la Espada”).

Escribió Maier: “Promediaba la década de los 40. Bichitos blancos inundaban tranvías y aceras antes de las ocho de la mañana y después del mediodía” (…) “Purretes con esa vestimenta, el guardapolvo blanco, caminaban hacia sus escuelas o volvían de ellas” (…) “Déjenme definir a mi modo el guardapolvo que yo recuerdo: una prenda escolar colocada arriba de los vestidos normales de los varones, blanca nívea y bien planchada al comienzo de la semana, por esfuerzo de las madres de los alumnos, y algo más ajada y con rasgos de cierta sociedad los sábados, al final de la semana, plisada la más pituca o lisa la más modesta, botones blancos al frente y con terminación en pollerita, que usaban todos los chiquilines de la escuela primaria estatal hasta el sexto grado y, en ocasiones, también los docentes de esa escolaridad y hasta, a veces, también los alumnos de escuelas secundarias. El guardapolvo es y era para mí una prenda símbolo, precisamente símbolo de la igualdad en la escuela, pues era para todos igual y, sin decir nada, ocultaba la ropa que vestía el alumno por debajo de ella, de primera o de última calidad, usada o nueva, impecable o zurcida. Eso permitió que, hasta bastante más crecidito, ya en la Universidad, sin darme cuenta, tuviera compañeros de familias con fortunas, de hijos de empleados y de trabajadores y de hijos de personas muy humildes” (…) “De las maestras-todas mujeres-ni hablar. Ellas eran una especie de héroes, juanas de arco sin armas, hadas con sueños, estrictas o más liberales pero siempre buenas” (…) “Sus hijos éramos nosotros, los chiquilines del grado, buenos o malos alumnos, revoltosos o juiciosos; a todos querían por igual, pues el guardapolvo nos igualaba a todos como hermanos. Ello demuestra que el presupuesto de la fraternidad es la igualdad. De allí mi devoción por la escuela pública argentina, a la cual le debo toda mi formación, incluso la universitaria. Por eso, cuando escucho la tendencia del neoliberalismo a la supresión paulatina de esa escuela para dar paso triunfal a las llamadas “privadas”, reacciono con tristeza y hasta con bronca” (…) “Hoy se magnifican esos pasos: supresión por decreto de la paritaria nacional docente, que fijaba el piso de dignidad del salario a nivel nacional, pues la paritaria “no es para discutir haberes a cobrar sino tan sólo cuestiones gremiales” (…) “Con el expreso deseo de no confundir, sobre todo épocas, debo decir también que no pretendo describir la mejor escuela. Vista desde hoy, aquella también albergaba rastros negativos propios de la época” (…) “Pese a todo ello, la ideología neoliberal de quien detenta el poder trata de terminar con una tradición argentina simbolizada por los delantales blancos igualitarios. Intenta así elevar al individuo sobre la comunidad, acrecentar la desigualdad siempre presente e imponer el egoísmo frente a la solidaridad. ¡Ay guardapolvo blanco!// que me educaste siendo niño//que te quiero y que te extraño//de mis ensueños arquetipo”.

Escribió Giardinelli: “En 1776, la Declaración de Independencia de los Estados Unidos estableció como “derechos inalienables” del pueblo a “la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad”. Y legó además argumentos que hoy resultan encantadores y paradójicos si se aplican, en la Argentina, al macrismo y el radicalismo claudicante: “Cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla, o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios (…) “Cuando una larga serie de abusos y usurpaciones (…) evidencia el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, su deber, derrocar ese gobierno y proveer de nuevas salvaguardas para su futura seguridad y su felicidad” (…) “Es oportuno recordar esto luego de que esta semana una entrevista radial a Eugenio Zaffaroni fue maliciosamente distorsionada por el trollsismo de la derecha porteña y televisiva” (…) “Acusar de “golpismo” a demócratas intachables es cretino por donde se lo mire, y las torpezas de estos acusadores invitan a reflexionar sobre lo que pasa con la educación argentina, que está estrechamente relacionada con esto y remite a la primera materia que este gobierno infame (o sea que “carece de honra, crédito y estimación”, según establece el Diccionario de la Lengua) destruyó desde el vamos, o sea Diciembre de 2015: la liquidación del Plan Nacional de Lectura (PNL) y la cancelación del Programa Conectar Igualdad” (…) “En su ignorancia y estrechez, estos tipos seguramente escucharon a algún asesor, Ceo o bestia equivalente que les advirtió entonces que el peligro mayor que produjo siempre el peronismo, y en los último doce años su versión kirchnerista, fue el desarrollo de la lectura como arma poderosa y fundamental del pueblo” (…) “Y es que, aun que pueda parecer excesivo a ciertos cautelosos, es fundamentalmente la lectura la que salvará al pueblo argentino, como siempre ha salvado a los pueblos oprimidos que lo primero que hicieron, al iniciar sus luchas, fue alfabetizar y dar de leer” (…) “Por eso cabe afirmar, sin temor a yerro alguno, que nuestro pueblo lector recuperará a esta república. Ése es el más grande mérito del kirchnerismo, más allá de sus muchos yerros y de su desconcierto actual” (…) “Seguir alfabetizando. Hacer leer. Dar de leer buenas lecturas, para chicos y grandes” (…) “Ayudar a pensar y a saber, en primer lugar, que el que no lee no sabe, no entiende y se entrega aborregado” (…) “Por eso desde hace más de 30 años algunos predicamos que los pueblos que no leen lo pagan con su ignorancia. Por eso estos tipos lo primero que hicieron fue eliminar todas las políticas públicas de lectura que se iniciaron en 1984, con Alfonsín, y se desarrollaron extraordinariamente desde 2003 con los ministros Filmus, Tedesco y Sileoni” (…) “Acabar con la paritaria nacional docente y eliminar el programa “Nuestra Escuela” son la punta de lanza del ataque a la Ctera y a todos los sindicatos docentes. Es parte de la estrategia mediático-judicial de hacer shows de las condenas a Balcedos, Caballos y otros sindicalistas cuestionados, con el único afán de enlodar a todo el sindicalismo del país, que se compone de más de 3.000 organizaciones con unos 75.000 delegados que en su inmensa mayoría no son corruptos” (…) “Pero el Estado Nacional dejará de sostener el sistema educativo “por emergencia económica de las provincias”, y la escuela pública ya no recibirá ayuda ni financiamiento para alumnos en riesgo social. En cambio, promueven la “autogestión” escolar, las charter scholl y la hora reloj, con la perversa idea de que “las escuelas deben financiarse a sí mismas”. Por eso, también, la “secundaria del futuro” que plantean se achica a cuatro años, porque el quinto se lo regalarán a empresas que buscan ejércitos de chicos brutos y baratos” (…) “Todo el planteo y el comportamiento de estos dizque modernizadores, brutos y autoritarios, es anticonstitucional. Igual que el megadecreto que elimina leyes por encima del Parlamento, y asombrosamente cuenta con el silencio de todos los jueces y fiscales de la república, sometidos, comprados o atemorizados” (…) “A todo esto aludió Zaffaroni, y así lo sostenemos decenas, centenares de compatriotas que consideramos intolerable, como decían los fundadores de la democracia norteamericana en 1776, “la larga serie de abusos y usurpaciones dirigidas invariablemente” a someter al pueblo a un despotismo absoluto”. También como ellos, muchos de nosotros-de manera pacífica y Constitución en mano-luchamos contra este gobierno para derrotarlo en las urnas en 2019, porque no queremos que se queden cuatro años más”.

Escribió González: “Por citar a Hegel, incluso con frecuencia, no estamos exentos de deformarlo. Lo mismo ocurre con Freud. Citarlo al tuntún puede contribuir a convertirlo en lo mismo que él combatía, un mero fetiche sustituto de placeres primitivos no mediatizados por la cultura. Lamentamos tener que advertir que eso le ha pasado a un filósofo del diario Clarín, citando a Freud con el propósito de condenar al Papa. He aquí un tema formidable. No solo porque descubrimos que en Clarín se filosofa…sino porque se vuelca una conocida y vigorosa argumentación de Freud sobre “el amor al jefe” en “Psicología de masas y análisis del yo”, para derrumbar de un plumazo el populismo peronista y el populismo papal” (…) “No vemos tan simple el asunto, por eso daremos una opinión que podríamos considerar una reflexión sobre los jefes…discutiendo con una posición filosófica de Clarín, que en este caso predica “contra los jefes” como párvulo recién devenido anarquista” (…) “Pasemos por alto la vaguedad de la palabra jefe, desde la guerra de Troya hasta una antigua película con guión de David Viñas. No obstante, es cierto que Freud trató el tema del amor en relación a la Iglesia y el Ejército. No vio motivos en su momento-era poco después de la primera guerra mundial-para visualizar la cuestión del Estado Mayor Mediático y su vínculo con la “psicología de masas” (…) “Para los nuevos filósofos estaríamos entonces ante una mega organización anónima, lo que sin escarnio de por medio llamaríamos una corporación, que se expresa por escalas piramidales…donde ya no habría jefes que explorarían la libido secreta de las redacciones sino cadenas abstractas de méritos, capaces incluso de desprenderse de los estilos de servidumbre teológico-política que implican, conjugadas, la cruz y la espada” (…) Pues lo han dicho. Ahora les molesta la vieja insignia mancomunada, tantas veces predicada por el nacionalismo, el militarismo, el cristianismo mesiánico…y tantas otras entidades egregias” (…) “Han tenido que llegar hasta ahí para atacar al Papa, e inscribirle en su blancovelo, en esos bordados que parecían níveos, la acusación de proteger la pedofilia y ensalzar a los caudillejos militarotes herederos del Mío Cid o algún otro agitador de lúmpenes izquierdoides” (…) “Hay que sortear varias extrañezas para leer estos ejercicios filosóficos pseudo-freudianos que dicen querer preservarnos del “abuso de poder”. Primero, la vulgarización de Freud, que en su escrito sobre Cristo y el General de los Ejércitos, ofrece un vigoroso estudio sobre el amor como disgregador de instituciones. Este texto de Freud sigue siendo crucial a condición que no lo tome Clarín para sus ejercicios “Qym” de todos los días. La trayectoria de Bergoglio es lo suficientemente compleja como para que no deje de interpelarnos a los laicos, o agnósticos, o a los que nos interesa la teología sin ser religiosos, o a los que nos interesa la religiosidad sin ser creyentes, sino apenas seres rondados por nuestras quimeras y alucinaciones más o menos literarias” (…) “En el gran escrito de Freud que Clarín cita, se lee: “La Iglesia católica tuvo los mejores motivos para recomendar a sus fieles el celibato e imponerlo a sus sacerdotes, pero también el amor ha inducido a muchos eclesiásticos a salir de la Iglesia. Del mismo modo, el amor a la mujer rompe los lazos colectivos de la raza, la nacionalidad y la clase social y lleva así a cabo una importantísima labor de civilización”. Sería recomendable que primero lean estas reflexiones antes que ponerse a refutar la historia de la humanidad transcurrida hasta 1945 ¡año en que se fundó Clarín!” (…) “Hay muchos dilemas encerrados en estas cuestiones-qué es el jefe, qué es el amor público, qué son las multitudes, qué es la orden o una orden, qué es la santidad, qué es el “pontifex máximun”, qué es lo místico o lo escatológico-todo lo cual está lejos del alcance de Clarín. Cuando trata de taquito estas cuestiones amagando una rápida “cita culta” más “una condena indignada”, las desfigura para ponerlas a punto para sus pendencieras políticas del presente” (…) “Sobre el Papa muchos tenemos observaciones que hacer. Hacemos algo más que balbucear sobre la historia de los jesuitas en América Latina, algo más que ver tan solo una cuestión política, y lo necesario como para verlo como una voz fundamental, sino imprescindible y única, en estos graves momentos de la humanidad” (…) “Es un hombre de Estado, no un Mesías. Su traducción de la teología a términos de la lengua popular, puede gustar o no, yo la he criticado, pero no es el tema ahora. Su historia durante los años de la dictadura militar él mismo debe meditarla por una vía que muchos de nosotros no conocemos o conocemos parcialmente, porque en verdad, está pendiente. Para él, la meditación es la oración, la paradoja central de lo humano, porque buscamos la palabra secreta y lo hacemos con palabras de un rito. Pero está también la oración laica, que es un nombre posible para las tantas facetas de la recuperación de la vida intelectual y un humanismo crítico en la Argentina. La discordancia vital que los filósofos de Clarín aun no comprendieron, es que la autoridad se forja con los eslabones más preciados del libertarismo. Los movimientos populares argentinos, cuando no se expresaron bajo el peso de ritualizaciones improcedentes, y no fueron pocas esas veces, revelaron poseer lo que los filósofos asalariados no supieron tener, vocación de libertad y examen crítico de cualquier identidad”.

Escribió Vargas llosa: “¿Cómo se fabrica un best seller? Así. La editorial Henry Holt lanza un comunicado explicando que pronto aparecerá el libro “Fire and Fury” del periodista Michael Wolf, que revela muchos secretos sobre Trump en la Casa Blanca, y da algunos ejemplos particularmente escandalosos. De inmediato el presidente Trump reacciona con su virulencia acostumbrada en sus tuits matutinos y sus abogados anuncian que acudirán a tribunales para evitar que ese libelo calumnioso se publique. La editorial adelanta la salida del libro al día siguiente” (…) “En todas las librerías de la ciudad (Miami) se agotó en dos o tres horas” (…) “La editorial anunció que la millonaria segunda edición de “Fire and Fury” aparecerá en pocos días. De este modo, Trump y sus abogados consiguieron que un libro sin mérito alguno circule como pan caliente por todo el mundo. Y, de paso, han hecho millonario a su autor” (…) “Hace tiempo que no leía algo tan triste y deprimente como la colección de chismes, revelaciones, intrigas, enconos, vilezas y estupideces que ha reunido en su libro, luego de recibir los testimonios de unas trescientas personas vinculadas al nuevo régimen estadounidense, el periodista Michael Wolf. De creerle, la nueva administración estaría compuesta de politicastros ignaros e intrigantes, que se ayuntan o enemistan y apuñalan en una lucha frenética por ganar posiciones o defender las que ya tienen gracias al dios supremo, Donald Trump. Este es el peor de todos, por supuesto, un personaje que por lo visto no ha leído un solo libro en su vida, ni siquiera el que le escribieron para que lo publicara con su nombre relatando sus éxitos empresariales. Su cultura proviene exclusivamente de la televisión; por eso, lo primero que hizo al ocupar la Casa Blanca fue exigir que colocaran tres enormes pantallas de plasma en su dormitorio, donde duerme solo, lejos de la bella Melania. Su energía es inagotable y su dieta diaria muy sobria” (…) “Su aseo y su sentido del orden dejan mucho que desear” (…) “Según Michael Wolf nadie, empezando por el mismo Donald Trump, esperaba que este ganara la elección a Hillary Clinton. La sorpresa fue total y, en consecuencia, el equipo de campaña no se había preparado en absoluto para una victoria. De ahí el caos vertiginoso que vivió la Casa Blanca con sus nuevos ocupantes y del que todavía no acaba de salir. No solo no había un programa para llevar a la práctica; tampoco, las personas capaces de materializarlo” (…) “Las luchas intestinas paralizaban toda acción ya que las energías de los colaboradores se volcaban más en mediatizar o destruir a reales o supuestos adversarios dentro del propio grupo que en hacer frente a los problemas sociales, económicos y políticos del país. Esto tenía efectos cataclísmicos en la política internacional, en la que los exabruptos cotidianos del presidente ofendían a los aliados, violentaban tratados, y, a veces, trataban con guante blanco y hasta elogios desmedidos a los adversarios tradicionales” (…) “Leyendo “Fire and Fury” parecería que la vida política de los Estados Unidos solo atrae a mediocridades irredimibles, ciegos al idealismo y a toda intención altruista o generosa, sin ideas, ni principios, ni valores, ávidos de dinero y poder. Los billonarios juegan un papel central en esta trama y, desde las sombras, mueven los hilos que ponen en acción a parlamentarios, ministros, jueces y burócratas. El propio Trump tiene una simpatía irresistible por ellos, especialmente por Rupert Murdoch, aunque en este caso no haya la menor reciprocidad” (…) “Expulsado del paraíso el “ideólogo” (Steve Bannon, el último jefe de campaña de Trump), las ideas se eclipsaron de la administración y el entorno de Trump, y la política quedó reducida al exclusivo pragmatismo, o, en otras palabras, a los caprichosos ucases y a los movimientos táctiles y retráctiles del presidente. ¡Pobre país!”.

En su edición del 23 de enero de 2018 Página/12 publicó artículos de Mario Wainfeld (“Lo peor que hizo triaca”), Enrique Arias Gibert (“Los efectos de una intervención irregular”) y Washington Uranga (“Temas y debates del viaje de Francisco”).

Escribió Wainfeld: “El ministro de Trabajo, Jorge Triaca (h), está en apuros, con riesgo de renunciar o ser renunciado, que para el caso es lo mismo” (…) “Abreviamos los cargos que pesan contra el funcionario, archi trajinados durante varios días: a) injurió a su empleada Sandra Heredia incurriendo en una falla garrafal: dejar prueba indiscutible, grabada. Llamamos con pudor “injuria” a decirle “pelotuda” y mandarla “a la concha de tu hermana”. Esos vocablos no forman parte del manual de estilo de este cronista, salvo cuando es necesario acudir a la textualidad; b) la tuvo un largo tiempo sumida en la informalidad; c) para ahorrarse unos manguitos, ideó un gambito enrevesado, berreta y acaso corrupto a la vez. La nombró delegada en la administración del Sindicato de Obreros Marítimos cuya intervención es blandida por el oficialismo como una jugada maestra para la depuración de los gremios” (…) “Flojas actitudes en un gobierno que asimismo está dispuesto a “luchar contra el trabajo informal” que en su dialecto equivale a legislar un blanqueo magnánimo para patrones incumplidores o evasores, aun aquellos que tienen causas penales abiertas. Una amnistía que beneficiaría, entre otros, a sospechosos de (o procesados por) haber cometido delitos económicos” (…) “La maquinaria de propaganda de Cambiemos y en especial los medios hegemónicos que integran la coalición trataron de defenderlo. Primero, negando la información un ratito” (…) “La táctica cambió, se sofisticó. Afamados editorialistas del diario Clarín dieron por saldada la afrenta personal que es también injuria laboral aduciendo lo mismo que Triaca. Que fue un exabrupto, ajeno a su pacífica y respetuosa personalidad” (…) “El punto está saldado, se afirmó en el multimedios. Triaca es un buen hombre porque así lo describen quienes lo conocen. Un perdón exprés, típico del macrismo explícito, que desprecia los derechos y el honor de una trabajadora, en una de las actividades peor remuneradas y tratadas” (…) “Macri afronta un dilema luser-luser, clásico en cualquier administración. O sostener a un ministro desacreditado o ceder ante sus adversarios. Cualquier disyuntiva acumulará una nueva derrota en los tres meses ulteriores al veredicto electoral, muy propicio para el oficialismo” (…) “Respondamos a la pregunta inicial. Si desagregamos el conjunto de tropelías lo peor que hizo Triaca fue su proceder como funcionario, posiblemente ilícito. Pero esa mirada desdeña y subestima la totalidad: los hechos cometidos por Triaca constituyen un todo coherente: un patrón de conducta o una conducta de patrones, típica de un gobierno de clase. Es congruente con los objetivos de su gestión que son privar de derechos a los laburantes, llamar o suprimir sus conquistas, redistribuir regresivamente la riqueza” (…) “Lo peor, más en general, para juzgar este oficialismo (como lo sería para cualquier otro) no son los escándalos particulares sino sus políticas públicas nocivas y antipopulares” (…) “En ese aspecto, los objetivos centrales del macrismo se mantendrán, sea con un ministro devaluado sea con un sustituto que haya sido más prudente a la hora de dejar evidencias. Más de lo mismo será la consigna, con Triaca o sinmigo. Sus únicos límites serán los que le impongan la oposición política, los sindicatos, las organizaciones sociales con herramientas democráticas. En el Congreso, en las convenciones colectivas, en la calle, en el Agora”.

Escribió Arias Gibert: “Las organizaciones sindicales constituyen uno de los instrumentos centrales para el reaseguro de la democracia en las sociedades contemporáneas” (…) “Una sociedad plural es una sociedad de conflictos, no un proceso de gestión o administración” (…) “Esa es la razón por la que una sociedad plural y democrática no puede ser una sociedad de consenso. El consenso es el sentido único, común, incompatible con una sociedad plural. La idea de sentido común borra la existencia misma del conflicto. Por eso los poderosos invocan siempre el consenso” (…) “El conflicto que al mismo tiempo constituye y divide la sociedad capitalista es el conflicto entre el capital y el trabajo. El órgano llamado a representar tanto el antagonismo en sí como al sujeto antagonista es la organización sindical” (…) “La libertad de las organizaciones sindicales constituye una condición del funcionamiento de una democracia moderna. Por esa razón, tanto la Constitución Nacional como los instrumentos internacionales de derechos humanos la reconocen y proscriben su afectación irrazonable por parte del Estado” (…) “La ley de Asociaciones Sindicales faculta al ministerio de Trabajo a peticionar judicialmente la intervención de una organización sindical, no a intervenir por sí, en los supuestos de incumplimiento de las intimaciones dictadas por el ministerio de Trabajo en virtud de facultades legales (artículo 56 inciso 2 de la ley 23.551) o de graves irregularidades administrativas (inciso 3)” (…) “Conforme señala el artículo 57, en tanto no se presenten estas situaciones, la autoridad administrativa no podrá intervenir en la dirección y administración de las organizaciones sindicales” (…) “Ello excluye de por sí la actividad de cualquier juez, comercial o penal en la materia” (…) “Los jueces penales son jueces cuya función es investigar la autoría y posible comisión de un delito, no son jueces encargados de analizar la validez de los actos administrativos ni las organizaciones sindicales son un órgano del Estado” (…) “La sociedad civil merece respeto. Son los jueces quienes tienen a su cargo garantizar las libertades que hacen a la institucionalidad democrática. Si no lo hacen, ninguna garantía queda al pueblo y los beneficios de la libertad por los que se hizo la constitución se tornan letra muerta”.

Escribió Uranga: “El papa Francisco acaba de cerrar su gira por Chile y Perú, su sexta incursión por América Latina desde que fue electo pontífice. Durante más de una semana dejó instalados temas y polémicas para seguir analizando” (…) “Pero más allá de las polémicas, el papa Jorge Bergoglio volvió a demostrar que es capaz de congregar multitudes detrás de sí, que tiene un lenguaje que cala en las audiencias y que con su mensaje interpela a los factores de poder” (…) “Una frase formulada en tono coloquial y captada durante el encuentro de Bergoglio con los obispos peruanos expresa de alguna manera la perspectiva política del actual jefe de la Iglesia católica y de qué manera ve la realidad de América Latina. “¿Qué pasó en América Latina, que estaba buscando un camino hacia la Patria grande que nuestros héroes soñaban y, de golpe, en pocos años, está sufriendo bajo un capitalismo liberal deshumanizado, donde se endeuda la gente…?”, dijo” (…) “Y esta perspectiva se puede completar con la contestación que Bergoglio le dio a uno de los periodistas que lo interrogaron en el viaje de regreso al Vaticano. “Uno de los objetivos de la Iglesia es luchar contra la pobreza”, le dijo el hombre de prensa. “Chile ha logrado disminuir la pobreza del 40 al 11 por ciento, y es el resultado de una política liberal. ¿Hay cosas buenas en el liberalismo?”, le insistió desafiante el periodista. Ante esto Francisco admitió que “debemos estudiar bien los casos de las políticas liberales”. Pero, continuó diciendo, “algunos países de América Latina han puesto en marcha políticas liberales que los han llevado a la mayor pobreza. No sabría qué responder, pero en general una política liberal que no involucre a todo el pueblo es selectiva y te lleva hacia abajo. El caso de Chile no lo conozco, pero en otros países la cosa lleva hacia abajo” (…) “Vinculado de alguna forma a lo anterior, aparece también el tema de la corrupción, al que el Papa denominó un “virus social”. “Yo al pecado no le tengo miedo, le tengo miedo a la corrupción, que te va viciando el alma y el cuerpo”, dijo dialogando distendidamente con los periodistas. Y amplió el alcance del concepto. “El empresario que le paga la mitad a sus obreros es un corrupto. Un ama de casa que está acostumbrada y cree que es normal explotar a las mucamas con el sueldo o el modo de tratarlas, es corrupta” (…) “Es la capacidad que tiene Francisco-para algunos también su debilidad-de enfocar los problemas por fuera de la reflexión abstracta y del lenguaje teológico para traducirlo en referencias a la vida cotidiana. En esto reside en gran medida el aspecto carismático pero simultáneamente político de su mensaje”.

En su edición del 23 de enero Clarín publicó un artículo de Loris Zanatta titulado “Francisco: balance de una gira complicada”. Escribió el autor: “Se ha dicho muchas veces que el viaje del Papa a Chile y Perú sería difícil. Ahora es tiempo de balances: ¿cómo le fue? Para muchos, era delicado por el espinoso tema de la pedofilia, ulcerado por el caso del obispo de Osorno, defendido por Francisco a pesar de las acusaciones de haber cubierto numerosos abusos. Sobre el tema, el Papa pronunció palabras de condena irrevocable. Pero luego pateó el balde de leche fresca: defendió al obispo disputado acusando a las víctimas de calumniarlo” (…) “En fin: sobre ese tema, dudo que el Papa haya sanado heridas” (…) “Para otros, el aspecto delicado del viaje se debía a los fuertes movimientos tradicionalistas movilizados en ambos países contra el aborto y los matrimonios igualitarios. A esos movimientos no les gusta la elasticidad del Papa en cuestiones doctrinales, por formal que sea. Francisco los invitó a dejar de soñar y a medirse con el mundo tal como es. Sólo de esta manera se alcanzará la tierra prometida, les dijo” (…) “Para otros más, las espinas se encontraban en el intrincado problema Mapuche. ¿Cómo defender a los pueblos indígenas de la discriminación sin respaldar la violencia cometida en su nombre? En esto, Francisco fue cauteloso, lo cortés no quita lo valiente. Igual, nos deja perplejos su ecuación entre los “acuerdos que no se respetan”. Es decir, un problema político, y la violencia que “cobra vidas humanas”. Me parece una peligrosa confusión práctica y conceptual. Tampoco se entiende por qué Francisco considera a la Nación como una “pluralidad étnica, cultural e histórica” y a las comunidades indígenas “un pueblo, una cultura”. ¿No serán ambas plurales? Esta distinción suena más a ideología que a realidad” (…) “Finalmente, el viaje presentaba problemas políticos: Chile y Perú no gozan del favor del Pontífice. No tanto por el régimen político, que al Papa le importa poco, sino por sus modelos de desarrollo favorables a la economía de mercado. Modelos cuestionables, pero que han producido crecimiento económico y movilidad social. De hecho, el Papa no les ha reconocido ningún éxito, sino sólo deficiencias. Al hacerlo, confirmó ser un Papa político, con afinidades y hostilidades muy definidas. Por lo tanto, se entiende que aunque invoque la unidad, divida más que unir” (…) “En Perú arremetió contra la corrupción, poniendo al presidente Kuczynski en aprietos. Está bien. Pero, ¿por qué había evitado hacerlo en Brasil o Ecuador, donde los escándalos no eran menores? Los dos pesos y las dos medidas de sus gestos y sus palabras afectan su credibilidad. En resumen, la visita del Papa no anduvo mal, pero tampoco será memorable; fue un empate sin goles” (…) “Francisco invocó al “pueblo” contra el “paradigma tecnocrático”, el “consumismo tranquilizador”, la “sociedad líquida”. Que el Papa condene el individualismo es obvio. Llama la atención, sin embargo, que lo haga con tan poco equilibrio. Si es sacrosanto afirmar que los lazos sociales son fundamentales, es difícil negar que lo sean también los derechos individuales, sin los cuales la sociedad se vuelve tiranía. Pero Francisco enfatizó los primeros a expensas de los segundos. Esto lo llevó a declaraciones atrevidas: “Sin el “nosotros” de un pueblo, una familia, una nación, la vida no sólo será más fragmentada, sino también conflictiva y violenta”. Lástima que la historia esté llena de regímenes que han oprimido y exterminado oponiendo “nosotros” a “ellos” y el “pueblo” al individuo” (…) “Además de esto, el Papa afirmó que “el origen del mal” yace en que “el conocimiento adquirió preponderancia sobre la creación”. Una cosa es reconocer que el hombre a menudo supera límites intransitables en la manipulación de la naturaleza Y otra cosa es pasar una esponja sobre el enorme progreso logrado gracias al vituperado “conocimiento” (…) “Sus admiradores dicen que el papa recibe tantas críticas porque defiende a los pobres. No es mi caso: yo lo critico porque sus ideas defienden la pobreza. Es diferente”.

En su edición del 24 de enero Página/12 publicó artículos de Federico Kucher (“Baja la tasa, con más inflación y divisa más cara”) y Luis Lazzaro (“La política frente al espejo negro”).

Escribió Kucher: “El Banco Central bajó ayer la tasa de interés de referencia de política monetaria 0,75 punto y la posicionó en 27,25 por ciento. La autoridad monetaria volvió a respetar el pedido del Poder Ejecutivo de disminuir el rendimiento de los instrumentos financieros en pesos. El objetivo es incentivar la suba del tipo de cambio para intentar contener los fuertes desequilibrios externos” (…) “El comunicado del central para justificar la baja de la tasa resulta irracional. Le dedicó casi cuatro párrafos a explicar que la tasa de inflación del 2017 fue mucho más elevada respecto de lo esperado y elaboró un cuadro para mostrar que las expectativas de inflación aumentaron para 2018, al ubicarse en casi tres puntos por arriba de la meta de precios oficial del 15 por ciento. Esto llevaría a cualquier banco central del mundo en el que se aplique un programa ortodoxo de metas de inflación a subir la tasa de interés. Pero el organismo a cargo de Federico Sturzenegger planteó que hay margen para bajarla, pese a que en los últimos dos años aseguró que iba a reaccionar con un aumento de tasa cada vez que el mercado tuviera mayores expectativas de precios. La autoridad monetaria no puede aceptar que ya no toma las decisiones de la política monetaria” (…) “El Central detalló en el comunicado su interpretación sobre por qué fracasó en cumplir la meta de inflación del año pasado. “Si bien la inflación minorista de 2017 se redujo casi 12 puntos porcentuales frente a la de 2016, la desinflación no fue tan rápida como lo buscamos”, indicó, aunque evitó aclarar que la inflación de 2016 fue la más alta en más de dos décadas y se ubicó 16 puntos por arriba del techo pautado de 25 por ciento. Luego precisó que “la relajación prematura de la política monetaria entre octubre de 2016 y marzo de 2017 y el aumento de precios regulados por encima de lo estimado por el BCRA explicaron centralmente el desvío respecto de la meta”. Hubo error propio en bajar la tasa más rápido de lo que hacía falta, menciona el Central, pero aclara que hubo también un factor que lo excedió y fue el de los aumentos de la energía” (…) “El BCRA aseguró que este año tiene una mayor posibilidad para cumplir la meta de inflación. En parte, es cierto, porque el gobierno se la corrió un 50 por ciento, al hacerla pasar de 10 a 15 por ciento. Pero el Central no se refería a eso sino que planteó que arranca 2018 con mejores condiciones iniciales que en 2017, en particular porque la tasa de interés real es mucho más elevada” (…) “Para el equipo económico, las tasas de interés elevadas estaban acumulando distorsiones macroeconómicas que se podían volver explosivas. Los desequilibrios más evidentes se registraron en el frente externo. Con tasas altas, y dólar barato, el déficit comercial cerró 2017 con el peor resultado desde mediados de los ´90. A su vez, el rojo por la salida de divisas por ahorro privado alcanzó más de 2.500 millones de dólares por mes y la cuenta turismo marcó un déficit anual de 12.000 millones de dólares” (…) “El otro gran desequilibrio de las tasas de interés elevadas se observó en la deuda de las Lebac. Estas letras superaron el billón de pesos y se acumularon a un ritmo muy acelerado. Algunos analistas estimaron que en 2018, si continuaba la misma política monetaria y cambiaria de 2017, las letras iban a cerrar el año en torno a los 2 billones de pesos. La carga de interés que generan estas Lebac provoca problemas en varios frentes, y genera una emisión de pesos que no tiene respaldo en reservas internacionales”.

Escribió Lazzaro: “Los cambios productivos en la comunicación plantean un desafío copernicano para la política; ésta debe girar ahora alrededor de la fuerza gravitacional de los dispositivos y sus lenguajes” (…) “El cambio hizo más ricos a los ricos y más pobres a los demás” (…) “Algunos especialistas consideran que no debemos alarmarnos” (…) “Creo que el problema es más complejo e inédito. En esta versión de la Sociedad de la Información no hay rutas, puertos, códigos, contenidos ni instrumentos de navegación que sean libres o neutrales. Si alguna ilusión libertaria quedaba, EEUU acaba de sentenciarla. La manipulación de datos y velocidades en Internet está por lograr patentes de corso con el fin de la neutralidad. También se renovará la ley FISA para que los trolls de EEUU revisen buzones, notas y pensamientos hostiles sin distinguir ciudadanos, mandatarios o estados. Una suerte de Gestapo mundial” (…) “La manipulación orienta decisiones políticas y electorales. La población estadounidense afectada por operaciones de información direccionada fue el 40 por ciento del total de votantes” (…) “Nunca antes el sistema productivo mundial, la red de comunicaciones y los engranajes de control geopolítico tuvieron tanta información ni un comando centralizado como el actual. Ello afecta la diversidad, mediante fórmulas que regulan los flujos y prioridades de circulación según la viralidad del producto y/o sus anunciantes” (…) “Con modos propios de un sultanato, en la Argentina actual se intervino el mercado de la comunicación bajo la premisa de que la mejor ley es la que no existe. Se dictan por decreto las medidas del traje de cada jugador al tiempo que agonizan políticas públicas donde el estado podía mediar en el acceso a servicios y contenidos” (…) “En nuestro país la agenda de la información y sus lecturas dependen del infoteinment mediático y las ideas se completan en las redes con mensajes a medida según cada perfil. Las granjas de trolls suministran el guión personal en este tramo. Algo de esto termina funcionando como un predictivo ideológico sobre la decisión política y electoral” (…) “Esta nueva escena pública individualizada desafía la política como nunca antes. Crea ghetos, tribus y barrios de pasajeros confinados en archipiélagos digitales. La multitud es cosa del pasado, ahora es reemplazada por “la conversación individual masiva” mediante smartphones” (…) “Este nuevo sentido común dice que el aumento de tarifas hace bajar la inflación y que el neoliberalismo puede reducir la pobreza. Naturaliza la persecución del diferente como forma de cerrar la grieta o propone la xenofobia como política de seguridad. Informa que el despido de estatales sirve para crear empleo genuino. Exhibe la corrupción de burócratas sindicales para destituir todo reclamo social” (…) “¿Puede fallar? Claro que sí…Pero será necesario entender que no es un mero asunto de “técnicas” de comunicación como aconteció con el tránsito de la oralidad a la letra impresa o con los medios de masas del siglo XX. No basta con la calle y la militancia digital. Hay que ir un poco más allá. Hacer hablar al conflicto con y para los otros. Usar y promover las herramientas de los pares, propias, comunitarias, populares, cooperativas y pymes. Se trata de interpelar el sistema con otras ideas. Y sobre todo: de proponer que los satélites de la comunicación vuelvan a girar en torno a la fuerza de gravedad de la política y sus instituciones. Es la única posibilidad de la democracia”.

En su edición del 24 de enero La Nación publicó artículos de Morales Solá (“Se quebró un contrato básico de la democracia”) y Loris Zanatta (“El poderoso regreso de los grandes relatos”).

Escribió Morales Solá: “¿Por qué lo que había sido excluido del debate público durante 34 años está permitido en el gobierno de Mauricio Macri? ¿Por qué ahora conocidos referentes políticos y sociales pueden pedir en declaraciones públicas el pronto final del gobierno de Cambiemos, es decir, su destitución? ¿Por qué hay tan poca reacción de parte del arco político racional del país ante esas claras incitaciones a voltear un gobierno elegido democráticamente? Estas preguntas conllevan la certeza de que un contrato importante se rompió en la política argentina” (…) “El respeto de la constitución está también en ese acuerdo básico de hace casi 35 años. Podrá decirse que esa parte del pacto político no se cumplió con Raúl Alfonsín ni con Fernando de la Rúa. Es cierto. Pero el peronismo que conspiró en ambos casos no lo hizo proclamando a viva voz la necesidad de un golpe civil. Por el contrario, se mostró obligado a hacerse cargo del país, aunque era lo que buscaba desesperadamente” (…) “En días recientes, dos figuras conocidas por distintas razones, el gremialista Luis Barrionuevo y el jurista y ex miembro de la Corte Suprema Raúl Eugenio Zaffaroni, notificaron públicamente que la mejor solución a los problemas argentinos es que Macri se vaya cuanto antes” (…) “Zaffaroni, de 78 años, descubrió el progresismo en la madurez de su vida, poco después de que Cristina Kirchner asumiera el poder. Si bien siempre fue un jurista más cercano al abolicionismo que al garantismo, su adscripción política fue a lo largo de su vida más moderada que el supuesto izquierdismo que lo atacó en la madurez y ya en la vejez” (…) “Zaffaroni dijo textualmente que “quisiera que este gobierno se fuera lo antes posible porque así hace menos daño”. Y agregó que creía que, en efecto, se iría antes de tiempo” (…) “Vale la pena detenerse en Zaffaroni porque él no es solo lo que ha sido. Es actualmente juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, una institución que forma parte de la Constitución argentina luego de la reforma de 1994. ¿Está habilitado para seguir ocupando ese lugar después de que propició la destitución del gobierno de su país?” (…) “Según José Miguel Vivanco, director de las Américas de la prestigiosa organización Human Rights Watch, no lo está” (…) “Sobre Zaffaroni, acaba de decir que sus declaraciones “dañan la credibilidad de la Corte Interamericana porque generan la impresión de que se trata de un organismo con una agenda ideológica en lugar de un tribunal imparcial e independiente”. Sin decirlo, Vivanco le pidió la renuncia a Zaffaroni” (…) “Aquí, el presidente del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, Guillermo Lipera, anunció que su organización “trabajará jurídicamente para que la Corte Interamericana entienda que Zaffaroni carece de imparcialidad para ser juez de ese lugar”. Lipera no espera, por lo tanto, una renuncia voluntaria de Zaffaroni; hará las gestiones necesarias para que le reclamen la dimisión o lo despidan de su cargo” (…) “Sea porque se vaya voluntariamente o porque lo destituyan, lo cierto es que Zaffaroni no puede ser más juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos” (…) “Barrionuevo es la consecuencia de un extendido temor sindical. El temor a los jueces, que están llevando a la cárcel a varios dirigentes gremiales, es el peor susto que puede afligirse a la estirpe sindical” (…) “A ese temor se le sumó en las últimas horas una serie de decisiones del Gobierno para mejorar el manejo de las obras sociales, que es la caja recaudadora más importante de los sindicatos” (…) “Volvamos a la pregunta del principio. ¿Por qué ahora sí se pueden decir frases desestabilizantes que antes estaban prohibidas? La dirigencia política y sindical calló, salvo excepciones como las de Mario Negri y Luis Naidenoff, que pertenecen al mismo espacio que lidera el Presidente. La salida de Cristina Kirchner del poder y su posterior peripecia judicial crearon una corriente política que cree que Macri debe ser un paréntesis breve de la historia, a pesar de que ya ganó tres elecciones nacionales consecutivas. Esa corriente cultiva también el convencimiento de que el golpismo es malo solo cuando afecta a un gobierno llamado progresista. Y es, en cambio, un recurso legítimo cuando se trata de un gobierno de centro o de centroderecha, como califican al de Macri”.

Escribió Zanatta: “¿Existe el “espíritu de los tiempos?” ¿O lo que a veces llamamos de esta manera es una percepción subjetiva, a lo sumo el reclamo intelectual de un grupo que cree saber interpretar su época? Y si existe, ¿cuál es el espíritu de nuestro tiempo?” (…) “A primera vista, parecería correcto decir que vivimos “una era religiosa”, como Nicolás Berdiaeff, un filósofo católico y tradicionalista, llamó hace un siglo a la era que desembocó en los totalitarismos. Una era, escribió, “en la que el viejo mundo se descompone”, el mundo “de las luces racionalistas, con su individualismo y su humanismo, su liberalismo y sus teorías democráticas, su monstruoso sistema de industrias y capital, su ateísmo y su desprecio por el alma”. Contra todo esto, invocaba una “revolución del espíritu, una completa renovación de la conciencia” (…) “La religión… “rige todo lo demás”, exige una sociedad de carácter sagrado”, por lo tanto “rompe con los sistemas de independencia y laicismo de los tiempos modernos”. Nada mejor que el comunismo, observó, la herejía religiosa por excelencia, lo demostraba” (…) “Aunque filtrados por tecnologías modernas que difunden una apariencia engañosa de posreligiosidad o, como se suele decir, de posmodernidad, síntomas similares impregnan nuestra era. Será que los ingredientes de los que están formados el hombre y la historia son más o menos siempre los mismos: individuo y comunidad, fe y razón, conciencia y esperanza, algunas cosas más. Las que cambian de un lugar a otro y de una era a otra son las dosis de cada uno de esos ingredientes, y eso hace la diferencia entre el espíritu de una era y el de otra” (…) “Religioso, por ejemplo, es el sentido de la ola populista actual. Lo que llamamos “populismos”, de hecho, no son más que formas religiosas de entender no solo la política, sino también el lenguaje, la moralidad, la estética” (…) “El populismo exige certeza, simplicidad, amigos y enemigos. En una palabra: fe, no razón. La suya es una guerra de religión permanente” (…) “En el mismo plano, somos hoy testigos del poderoso regreso de los grandes relatos, de los grandes personajes, de la creciente demanda de líderes carismáticos que desde el púlpito o desde la red nos orientan y protegen” (…) “Las mismas “fake news”, tan en boga hoy, son el nuevo nombre de una cosa antigua. La noticia falsa, mejor dicho la noticia que nos gusta creer que es verdadera, reafirma nuestra fe en lugar de desestabilizarla, nos complace más que las noticias verdaderas pero incómodas. Frente a una realidad desagradable, mejor conservar la fe en lo que ya creemos” (…) “Las causas que alimentan las edades religiosas son más o menos conocidas, no son diferentes hoy de las del pasado. Sucede que el hombre se espanta al violar nuevas fronteras, al alcanzar nuevas velocidades, al develar nuevos secretos; sucede que, asustado ante lo desconocido o lo incomprensible, busca refugio en el eterno misterio de la religión; que al prosaico comercio prefiere el heroísmo del guerrero; a la fría razón el calor del sermón” (…) “Pero, ¿realmente el espíritu de nuestro tiempo es esto?” (…) “Afortunadamente, la historia no tiene un espíritu particular, nunca va en una dirección específica” (…) “Como en todas las edades, en la nuestra también la razón flanquea la irracionalidad; el conocimiento, la creación y el pragmatismo, el fanatismo” (…) “En este sentido, es bueno recordar que, en el curso de la historia, la religión a veces ha inhibido la creatividad, la curiosidad, la inventiva y la libertad” (…) “Pero en otros casos no ha sido así: la religión ha alentado y recompensado a aquellos que, avanzando más allá del límite conocido de las fronteras del conocimiento, desmontaron antiguos dogmas y descubrieron, incluso para la gloria de Dios, las leyes que regulan el universo” (…) “Esta tradición también permanece viva. Vale la pena cultivarla hoy, antes de añorarla mañana”.

En su edición del 25 de enero Página/12 publicó artículos de Mario Wainfeld (“Criminalizar a la oposición”), Atilio A. Borón (“La proscripción”), Luis Bruschtein (“Juicio a los jueces”) y Martín Granovsky (“Castigo a escala mundial”).

Escribió Wainfeld: “El cumplimiento estricto de las reglas electorales es condición necesaria (aunque no suficiente) para la existencia de una democracia constitucional. Dicho de otro modo: sin comicios libres y sin proscripciones es imposible hablar de democracia. La decisión de excluir al presidente Lula da Silva de las elecciones de octubre a las que llegaba como favorito termina de redefinir al sistema político brasileño” (…) “Tres camaristas ignotos intentaron cerrar el círculo que otros trazaron” (…) “La sentencia es un ejemplo acabado de la perversa judicialización de la política. Los jueces suplieron al cuerpo electoral, lo privaron de sus derechos” (…) “Lula estará hoy en las tapas de todos los medios del mundo pero ayer se condenó también (acaso principalmente) a millones de personas comunes del país hermano” (…) “La táctica de criminalizar a la oposición dista de ser una exclusividad brasileña: es compartida por la derecha regional” (…) “El poder Judicial es uno de los arietes de coaliciones amplias, encabezadas por los poderes económicos concentrados, los medios hegemónicos y la dirigencia política que los acompaña” (…) “El presidente Mauricio Macri fue ungido y revalidado en elecciones libres: sus legitimidades de origen y de ejercicio son diferentes (superiores) a las de su colega Temer. Pero en la Argentina también se criminaliza a la oposición, se procura sacarla de la competencia. No vencerla sino excluirla” (…) “A dos años de gestión, hay una veintena de presos políticos sin condena” (…) “En los próximos meses se medirá si la pérdida de calidad institucional se ameseta, se acrecienta, disminuye. En principio, será sencillo hacerlo. Bastará con contar la cantidad de presos políticos sin condena, de manifestantes gravemente heridos en ejercicio del derecho de protesta social, de detenidos al voleo. Ojalá que no haya que lamentar nuevas muertes causadas por el accionar brutal de fuerzas de seguridad, premiadas desde la Casa de Gobierno” (…) “No hay motivo para someterse a esquemas binarios o simplistas: el presidente en ejercicio Michel Temer no es (hasta hoy) un dictador idéntico a los que asolaron este Sur en la etapa del terrorismo de estado. Pero ya se parece más al ex presidente uruguayo José María Bordaberry que a Lula da Silva o Dilma Rousseff cuando ejercieron su cargo. Los debates que vendrán tipificarán ese régimen. La magnitud de su involución está por verse, el cambio cualitativo es indudable” (…) “Lula da Silva y el presidente Evo Morales son ejemplos de ascenso social y político inédito en la región” (…) “Las presidentas reelectas de Argentina, Brasil y Chile fueron pioneras, elegidas en una etapa democrática. No en tiempos de insurgencia u olor a pólvora” (…) “Esos y otros gobiernos populares y progresistas de la región cumplieron o cumplen con las reglas democráticas. Sus adversarios pudieron (y pueden) organizarse, expresarse, competir en elecciones libres. Hoy en día, fuerzas de signo opuesto quieren revertir dicha “pesada herencia”. Brasil es un caso extremo pero no una excepción. Las campanas doblan por nuestro gran vecino, por Lula, por otros dirigentes, por otros partidos, por los pueblos de otros países”.

Escribió Borón: “El de hoy es un día de luto para la democracia en el mundo. Tres jueces arrojaron por la borda toda la evidencia que confirmaban la inocencia de Lula y lo condenaron a una pena de doce años y un mes por haber supuestamente incurrido en el delito de corrupción” (…) “Tal como ocurriera en el caso de Dilma Rousseff no existen pruebas irrefutables que Lula hubiera recibido el famoso triplex en Guaruja a cambio de favores concedidos a ciertas empresas. Pero la certeza incontrovertible del fallo, fundamento del debido proceso, no es ya necesaria en Brasil, como en Argentina, para condenar a un enemigo político. La diferencia es que en este país se lo encarcela bajo la dudosa figura de la “prisión preventiva”, extremos hasta los cuales hoy no se ha llegado en Brasil. Por eso no hay ninguna posibilidad de que Lula vaya a prisión a raíz de la sentencia de la Cámara. Un dato que habla de la bajeza y el talante moral del empresariado brasileño, que canta loas a la democracia y la república, lo ofrece el hecho de que tras conocerse la ilegal condena a Lula la bolsa de Sao Pablo subió un 3.72 por ciento” (…) “De todos modos el asunto está lejos de haber sido clausurado” (…) “Habida cuenta de la extensión de los plazos legales quien decidirá si Lula puede o no participar en las elecciones y, en caso de ganarlas, asumir la presidencia es el Tribunal Superior Electoral (TSE), donde el PT deberá inscribir la candidatura de Lula entre el 20 de julio y el 15 de agosto próximos. Dado que el proceso legal continúa su curso, cuyo resultado final podría ser el sobreseimiento de Lula, parece poco probable-o temerario-que los magistrados del TSE veten la inscripción del líder petista y, si triunfa en las elecciones, impedirle que llegue al Palacio del Planalto. Es decir, se perdió una batalla contra una in(justicia) corrupta y venal, pero el proceso legal sigue su curso y la ventaja de Lula sobre sus impresentables competidores aumenta de a poco pero día a día. No se habla del asunto pero son muchos en la sociedad brasileña que temen que la proscripción de Lula puede ser la chispa que incendie la reseca pradera social brasileña, devastada por las políticas de Temer e indignada por el sesgo antipopular de la justicia federal” (…) “No hay que olvidar una clara enseñanza de la historia: quienes con más empecinamiento se oponen a una reforma terminan siendo, a pesar de ellos, los que catalizan las revoluciones”.

Escribió Bruschtein: “La justicia aparece como una herramienta política usada contra liderazgos populares en América Latina. Cuando no se trata de un solo caso, sino que los mismos procesos se reproducen en distintos países, ya no es coincidencia, sino una estrategia de la derecha conservadora que ha mantenido su preeminencia en el Poder Judicial a lo largo de estos años sin golpes militares” (…) “En este contexto, hablar del proceso en sí contra Lula parece innecesario. Vale la pena hacerlo, de todos modos. Lula tiene cinco denuncias. Dos, son por supuesta relación con empresas de un hijo y un sobrino. La relación no está demostrada más allá de la relación familiar. Las otras tres acusaciones son palabra contra palabra. Incluso, las pruebas son a favor de su inocencia” (…) “Son todas acusaciones que se prestan al circo mediático. A lo largo del proceso, el juez Sergio Moro, que lo condenó en primera instancia, difundió en forma ilegal conversaciones grabadas entre Dilma Rousseff y Lula, intervino en forma ilegal el teléfono del abogado del líder del PT y utilizó una delación sin pruebas para la acusación y la condena con relación a la corrupción en Petrobras” (…) “Lula encabeza las encuestas para las elecciones presidenciales, con mucha ventaja sobre el que le sigue, un dirigente ultraconservador vinculado a las iglesias evangelistas. Todo el mundo sabía que la Justicia confirmaría el fallo improcedente de Moro. Al igual que en Argentina, donde se impuso una nueva interpretación de la ley para encarcelar opositores, en Brasil se llegó a decir que en casos de corrupción bastaría con indicios y la presunción difundida de la culpabilidad, aunque no haya pruebas concretas” (…) “En América Latina, el Poder Judicial, articulado con los servicios de inteligencia y el poder mediático, han reemplazado a los viejos golpes militares. En las elecciones presidenciales de fin de año en Honduras todo el mundo sabía que habría fraude para impedir el triunfo del candidato popular Salvador Nasralla. Así fue, quedó demostrado, y sin embargo, el Tribunal Superior de ese país rechazó las denuncias y declaró ganador al conservador Juan Orlando Hernández. En Argentina, el camarista Martín Irurzun inventó una nueva interpretación de la ley para encarcelar con prisión preventiva a los opositores al gobierno de Mauricio Macri. Una interpretación que no se aplica cuando los acusados son parte del gobierno” (…) “Estos son los nuevos golpistas: los servicios de inteligencia plantan falsas denuncias, los medios corporativos les dan profusa difusión y los jueces abren causas y condenas basándose en estas campañas sin pruebas. La condena a Lula para impedirle ser candidato se convierte así en un monumento a la corrupción del Poder Judicial. Le dicen “Lawfare”, el nuevo golpismo de la derecha”.

Escribió Granovsky: “Eric Hobsbawm, el gran historiador inglés muerto en 2012 a los 95 años, lo tenía claro. En 2011 se encontró con Lula. Al salir de la reunión, en Londres, comentó: “Lula ayudó a cambiar el equilibrio del mundo porque puso a los países en desarrollo en el centro de las cosas”. Y agregó: “Lula fue el verdadero introductor de la democracia en Brasil, un país con tantos pobres por los que nadie antes hizo tantas cosas concretas” (…) “Los tres camaristas de Porto Alegre sin duda pasarán a la historia. Al condenar a Lula hicieron su contribución para un mundo más desequilibrado” (…) “Hace seis meses que Lula gana en todas las encuestas de intención de voto en primera vuelta y en segunda. También redujo en 20 puntos el rechazo que generaba su figura. Y lo hizo en solo un año y medio. Los políticos y los investigadores de opinión pública saben cuál es el efecto de reducir la imagen negativa: sube el techo y el crecimiento es posible. Ninguna figura de la derecha, entretanto, se disparó en las encuestas hasta el punto de poner en riesgo a Lula” (…) “Los jueces no solamente dieron el primer paso para impedir que el político más reconocido de Brasil pueda ser candidato y, eventualmente, ganar las presidenciales del 7 de octubre de este año. Castigaron al líder popular que, en el marco de la democracia clásica, protagonizó el proceso de cambio con mayor cantidad de población involucrada” (…) “Con su condena al dirigente sindical que fundó el Partido de los Trabajadores en 1980 y 23 años después llegó a la Presidencia, los jueces buscaron extirpar lo que un senador brasileño llamó “la raza maldita”. En 13 años de gobiernos petistas, primero de Lula y después de Dilma, los brasileños lograron comer tres veces por día. El verdadero milagro” (…) “El tono afable de los brasileños puede esconder la crueldad de su historia. Brasil salió de la esclavitud recién en 1888. La primera constitución republicana, en 1891, prohibió votar a los analfabetos. Recuperaron ese derecho recién en 1985, por enmienda constitucional. Y lo disfrutaron de manera consagrada en el texto de la constitución de 1988. Un siglo después de la abolición de la esclavitud” (…) “Lula no solo inició la incorporación al consumo de 40 millones de personas, que a principios de este siglo representaban la quinta parte de la población brasileña. Estimuló la dignidad de los negros y los indios, el orgullo de los operarios, los derechos de las mujeres, la soberanía de los nordestinos sobre su propia vida” (…) “Construyó una democracia de lo concreto. Por eso el castigo de los jueves tiene alcance global. Es para que los trabajadores del mundo pierdan la esperanza de ser representados con su voto. Para que sientan miedo. Para que, de una vez y para siempre, acepten el apartheid social. Para que no molesten más” (…) “Ahora van por la revancha. Que es algo más profundo. Marco Aurelio García, el asesor de Lula muerto el año pasado, le había puesto nombre: la Contrarreforma”.

En su edición del 26 de enero Página/12 publicó artículos de Alejandro Grimson (“Descendientes”) y Edgardo Mocca (“Un episodio de gravedad histórica”).

Escribió Grimson: “El presidente Macri agitó uno de los mitos más antiguos de la Argentina para fundamentar una de sus principales políticas. Para explicar en Davos que es “natural” un acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, afirmó que “en la región todos somos descendientes de europeos”. Cabe aclarar que la “Unión europea”, al igual que cualquier unidad latinoamericana, nada tiene realmente de “natural”. Son productos de decisiones económicas, históricas, políticas” (…) “Pero, como la historia, la antropología y otras ciencias han demostrado exhaustivamente, ni en Argentina ni en América Latina somos “todos descendientes de europeos”. Actualmente, más de la mitad de la población argentina tiene alguna ascendencia indígena, según investigaciones del Conicet. Eso no significa que seamos indígenas, significa que nuestras ascendencias son mucho más diversas de lo que pretende el imaginario europeísta que el Presidente vuelve a promover. Además, un 2,4 por ciento de la población se considera a sí misma como parte de los pueblos originarios; hay descendientes argentinos de inmigrantes latinoamericanos y afroargentinos. Incluso, hace mucho tiempo en Argentina hay descendientes de sirios, libaneses, chinos, coreanos…Y todos los argentinos debieran ser iguales ante la ley, iguales en el trato de las instituciones, iguales en su derecho a ser diferentes” (…) “Negar nuestra diversidad es negar nuestras historias múltiples, nuestras diferentes identidades y tradiciones. Pretender que esa multiplicidad encaje dentro de los cánones europeístas siempre fue y seguirá siendo un gesto autoritario. Es como decir que Argentina es un país católico, o de gauchos, o de cualquier estereotipo que arrase nuestra diversidad” (…) “Es muy cierto que la Argentina es un país muy abierto. Por ejemplo, los hijos de los argentinos que emigran a Europa no pueden ser presidentes; en cambio, aquí el hijo de un inmigrante europeo puede ser Presidente de la Nación. Se lo considera argentino, se le otorga ciudadanía. Pero no es aceptable que, desde posiciones públicas, los hijos de los inmigrantes europeos pretendan que todo el país es igual a ellos”.

Escribió Mocca: “No tiene sentido argumentar lo obvio: la condena a Lula no es otra cosa que una proscripción. Pensar la cuestión de otro modo llevaría a asumir como cierto no solamente que el ex presidente es corrupto-lo que está lejos de haber sido probado-sino que es el único miembro corrupto de la clase política brasileña, lo que claramente se evidencia como absurdo apenas se repara en la trayectoria del individuo que hoy ejerce la máxima magistratura en ese país” (…) “Por la magnitud del hecho y por el lugar estratégico y geopolítico del país en el que tuvo lugar, no cabe duda de que estamos ante un episodio de gravedad histórica, un punto de inflexión en la historia política latinoamericana que pone en un cono de sombras el futuro del proceso de redemocratización abierto en 1983. La señal es clara e indudable: el proyecto de restauración del orden neoliberal en América Latina no reconoce un límite en el respeto por la institucionalidad democrática; por el contrario la señal es que el establishment local y global considera que la continuidad institucional solamente es compatible con el dominio oligárquico y con un sistema político arrodillado ante sus designios” (…) “Claro que la existencia de ese proyecto conservador no remite a estados mayores plenamente sincronizados ni se reduce a la simple y pura conspiración de ciertos servicios de inteligencia. Lo que funciona es una coalición política de facto que articula elencos de gobiernos de derecha, grandes corporaciones económicas, emporios periodísticos y poderes judiciales colocados en el lugar de garantes jurídicos de un régimen que solamente es legal en sus formas; en su esencia es profundamente ilegal y autoritario. Esta coalición ha entrado en una dinámica agresiva y prepotente que parece no imaginar siquiera la posibilidad de que la actual tendencia se altere y en plazos visibles tengan que rendir cuenta de sus delitos. No es una coalición para la “alternancia” sino un bloque político dispuesto a cerrar por muchos años toda posibilidad de discusión pacífica y democrática del futuro de nuestros países. Confían en el enorme poder de seducción y de extorsión que les confiere el dominio de los lugares estratégicos del poder. El poder político, económico e ideológico está concentrado en manos de ese bloque, lo que contraría el postulado liberal que advierte las consecuencias autoritarias de esa concentración” (…) “Confían en la dinámica que se ha abierto y no parecen tener ningún plan B: si el populismo no es erradicado a como dé lugar, es imposible el orden político necesario para la reestructuración neoliberal. No tienen en su agenda ninguna previsión táctica para el caso de que el populismo gane una elección y retome el gobierno; simplemente juegan todas sus cartas a cerrar a cal y a canto cualquier posibilidad de que ello ocurra” (…) “La cuestión de la legalidad democrática ha perdido relevancia relativa en el discurso frente a lo que se entiende hoy como la prioridad del funcionamiento de una economía “de mercado” y el enfrentamiento a las fuerzas del populismo que junto con el terrorismo conforman el enemigo mundial a derrotar. Puede conservarse el régimen legal de partidos, coaliciones y alternancias en los lugares y en los tiempos en que ese régimen no sea amenazado por fuerzas “antisistema” (…) “¿Dónde está entonces la novedad? Está en la sofisticación y eficacia que ha ido alcanzando el frente de agitación y propaganda masiva puesto en marcha por los poderes reales, en nuestros países y en el mundo. Claro que no se trata simplemente de las técnicas puestas en juego, sino también y sobre todo las transformaciones operadas en la vida social de nuestros países. La competencia, el éxito, el mérito y por fin el dinero. A eso se reduce el sentido de la existencia. Ese es el logro principal de la ofensiva neoliberal comenzada a sangre y fuego hace más de cuatro décadas y que expandió su dominio cultural en la década del noventa del siglo pasado. Y para asegurar esos logros hay que enfrentar lo público, lo que intenta equilibrar el balance de fuerzas, lo que procura relativizar las desigualdades y hasta, en algunos casos, permitirse el intento de erigir otros valores y otros modelos de desarrollo individual” (…) “La tarea de cerrar a cal y a canto la experiencia popular-nacional de los primeros años del siglo en esta región no es de sencillo cumplimiento. La prepotencia autoritaria de los poderosos tiende a correr el velo con el que se cubrieron durante las últimas décadas, el velo del republicanismo, del respeto a las instituciones, de su condición de guardianes de la paz y la estabilidad. No son los valores socialistas y nacionalistas los que están pisoteando: son las premisas más elementales del liberalismo democrático, el suelo ideal en el que se apoyaron desde el resurgimiento de las democracias en los ochenta para desde allí deslegitimar cualquier intento de transformación política y social. Ese suelo está sufriendo una dura erosión. Es necesario que los valores liberal-democráticos-el respeto por la vida, la supremacía de la ley y la constitución, la defensa del sufragio libre de coacciones y de exclusiones, la libertad de asociación y manifestación-vuelvan al centro de la vida política. Justamente porque está quedando demostrado cuáles son las fuerzas sociales y políticas que creen en esos postulados y cuáles los usan como decorado de sus prácticas de dominio”.

En su edición del 26 de enero La Nación publicó un artículo de Claudio Jacquelin titulado “El gobierno quiere “pasar el otoño”, pero aún lidia con un verano agitado”. Escribió el autor: “El gobierno empezó 2018 con un objetivo claro después del tumultuoso fin de 2017. Aprobadas las reformas fiscal y previsional, consideradas centrales para el futuro de su administración, se propone ahora encarrilar la gestión para poder empezar a trabajar en el ahora adormilado proyecto de reelección. Quiere que sea un año de transición y de consolidación, pero asume que el arranque no es y no será plácido” (…) “La máxima de estos días es “Hay que pasar el otoño”. En cualquier conversación con los principales responsables de la administración macrista se lee esa frase en el subtexto. La táctica es no hacer olas” (…) “Por eso, con los sindicatos, uno de los protagonistas de estos días, se opta por la acupuntura antes que por la cirugía mayor” (…) “En la Casa Rosada se prevén meses agitados, muchos como consecuencia de lo que falta, de las tensiones que abren las propias políticas oficialistas y los conflictos que desata el proceso de transformaciones más estructurales” (…) “Los aumentos de tarifas que seguirán golpeando los bolsillos, el ajuste en los estados nacional y subnacionales y las negociaciones paritarias por los salarios de 2018, con los consecuentes reclamos, protestas y agitación social son las amenazas y los desafíos del otoño que hay que pasar. Aunque tiene que lograr que termine el verano, que se parece más a la continuidad del año que se fue que al comienzo del nuevo” (…) “Las heridas dejadas por las tumultuosas sanciones de las leyes en diciembre todavía están abiertas y la vulnerabilidad política, que se suma a la fragilidad económica, sigue siendo alta” (…) “El principal anuncio que hizo en 2018 el Gobierno fue que no habría sesiones extraordinarias en febrero y que el paquete de reformas laborales sería trozado en porciones digeribles para el peronismo y el sindicalismo dialoguistas, imprescindibles para lograr los votos. No fue casual” (…) “La estrategia es que haya menos proyectos de leyes promovidas y negociadas por el Poder Ejecutivo” (…) “Es en ese contexto donde se refuerzan la negociación con los dirigentes gremiales dispuestos al diálogo y la presión sobre los que tiran piedras. Como en otros planos, frente a los sindicalistas el macrismo confirma que no es principista, sino cultor del realismo extremo” (…) “En la Casa Rosada dicen que no hay una guerra contra los sindicatos, sino una batalla por la productividad y la competitividad, y que eso no se negocia. El problema es que en ese combate de verano los gremios del transporte se ubican en la trinchera enemiga. Por ahora” (…) “El pragmatismo sabe los límites que impone la realidad. Y “hay que pasar el otoño”.

En su edición del 27 de enero Página/12 publicó artículos de Luis Bruschtein (“Presunción”) y David Cufré (“Del pan a los Alpes”).

Escribió el autor: “Desde aquí no se percibe, pero la campaña de los medios contra Lula es fortísima. Similar a la de aquí contra Cristina Kirchner. Igual que aquí, a Lula le llovieron las denuncias de corrupción, no fue solamente una, fueron varias para crear un estado de denuncia permanente que causara la sensación de verdad implícita y consumada. Una detrás de otra, una peor que la otra, metiéndose en cuestiones familiares, igual que aquí. Todas ellas sin pruebas. Eligieron la del departamento en Guaruja porque en esa, por lo menos, existe el departamento, hay algo material que pueden llevar al circo de la corporación mediática” (…) “Mientras Lula era presidente, los medios argentinos no repitieron las denuncias permanentes de sus equivalentes brasileños, porque no querían diluir el efecto de las denuncias que ellos estaban realizando aquí. Un derechista argentino siempre se hará el democrático hablando bien de un dirigente izquierdista extranjero, o de uno local que no tenga posibilidad de disputar poder. Hablar bien de Lula, para cuestionar a Cristina y Néstor Kirchner fue una práctica de la derecha vernácula” (…) “En Argentina la condena a Lula sorprendió más que en Brasil. Como si aquí no estuviera pasando lo mismo. La comparación es inevitable. Cristina Kirchner está lidiando con las múltiples causas que le llovieron como parte de la misma estrategia que se siguió contra Lula. Algunas son tan desopilantes que tuvieron que cambiar la carátula, otras involucran a su familia, con rasgos de ensañamiento, en ninguna hay pruebas sólidas, en algunas de ellas, las únicas pruebas son artículos periodísticos. Los fundamentos de la llamada doctrina Irurzun para encarcelar a dirigentes kirchneristas son tan genéricos y difusos como la condena de los jueces brasileños” (…) “Las detenciones sobre la base de estas “presunciones” de la doctrina Irurzun se realizan en medio de un gran despliegue policial y humillaciones a los acusados, con la presencia de los medios oficialistas y hasta algunos partidarios del gobierno convocados para la claque. Irurzun rebajó el respeto a la libertad al nivel de una republiqueta bananera” (…) “La doctrina Irurzun determina que el juez puede decidir la prisión de cualquier acusado según su criterio y arbitrio. La herramienta judicial es tan imprecisa cuando se trata de privar de su libertad a una persona-que es inocente hasta que se demuestre lo contrario-, que pone de manifiesto que el foco de su interés no es la materia judicial, sino la política. Está pensada para que la prisión preventiva pueda ser utilizada con fines políticos, como ha sucedido en los hechos” (…) “Pero también es un arma de doble filo. Porque en el futuro se les podría aplicar a los que ahora son funcionarios del macrismo. Las acusaciones que pesan sobre ellos exceden a cualquiera de las denuncias contra Cristina Kirchner” (…) “A pesar de que los jueces federales han actuado con total sintonía con el gobierno, el oficialismo presenta esta doctrina Irurzun-que no fue aplicada en ninguna de las denuncias contra funcionarios del gobierno-como parte de una supuesta disputa con el Poder Judicial. Es la forma de despegarse del costo que pueda tener en el futuro la actuación de los jueces del fuero federal, pero también de no dejar atrás una herramienta que se les podría aplicar a ellos” (…) “La doctrina Irurzun fue aplicada por primera vez con regocijo del oficialismo a Julio De Vido. Es el gran espantapájaros de la campaña macrista, el emblema de la corrupción kirchnerista. Y su causa principal, por haber entregado los estudios de factibilidad de una obra a una universidad, en vez de a una empresa privada, es tan pobre que decepciona a los mismos macristas y termina por funcionar a favor del kirchnerismo. Es el gran cuco y eso es lo peor que encontraron para acusarlo. Es el gran cuco porque estaba a cargo de las obras públicas. Y el que gobierna ahora era el dueño de una de las tres empresas más grandes que participaron en esas obras” (…) “Amado Boudou quedó en libertad porque todo lo que se escribió y se dijo y se recontrarepitió no sirve como prueba” (…) “Al ex canciller Héctor Timerman se lo maltrató y se le aplicó la prisión preventiva con una acusación absurda impidiéndole continuar su tratamiento contra el cáncer” (…) “Es el mismo ensañamiento que despliegan con Milagro Sala y por cuya detención irregular hubo protestas internacionales” (…) “La corrupción pública existe y seguramente la hubo también en el kirchnerismo. Pero es imposible dar ese debate en ese contexto. Porque en todos los casos relacionados con el kirchnerismo las campañas mediáticas, la infección de la información de los servicios de inteligencia y el seguidismo de los jueces hacen que sea imposible separar lo real, de lo forzado o de lo virtual o directamente de la mentira que les sirvieron para manipular gran parte de la opinión pública” (…) “Ya inventaron una doctrina para meter en prisión a los acusados aunque no haya pruebas. Ahora falta que se siga el ejemplo de Brasil y que la simple presunción permita que los jueces condenen”.

Escribió Cufré: “Las federaciones de panaderos de la provincia de Buenos Aires discuten aumentos del pan del 15 al 20 por ciento para los próximos días. Evalúan el momento para hacerlo porque advierten que a la disminución estacional de la demanda se suma un nuevo bajón en el consumo. También surgieron señales preocupantes como el aumento de cheques rechazados y el alargamiento de la cadena de pagos. Los incrementos en el gas, la electricidad, los combustibles, la harina, los insumos que se mueven al ritmo del dólar como los conservantes, colorantes o el huevo pasteurizado recalientan la estructura de costos del sector” (…) “El shock inflacionario de diciembre, con un avance del IPC nacional del 3,1 por ciento, se prolongará en el primer trimestre del año con subas que promediarán no menos de 2 puntos por mes hasta marzo. El sacudón ocasiona una caída del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones en un contexto de contracción del consumo masivo que ya lleva más de dos años” (…) “Para este año, las proyecciones iniciales eran de estancamiento o de una ligera recuperación del 1 por ciento, en función de que por cada 3 puntos de crecimiento del PIB, el consumo popular trepa 1 punto. Sin embargo, el golpe del verano y las previsiones de una actividad económica que se movería en el rango del 2 al 2,5 por ciento configuran un escenario otra vez sombrío, donde el consumo masivo podría volver a caer. Es una dinámica que expone ganadores y perdedores claros del modelo económico de Cambiemos. Lejos de corregir el rumbo, dos señales de esta semana confirman que la intención oficial es profundizarlo. La primera es la presión de los funcionarios para establecer un techo del 15 por ciento en las paritarias sin cláusula gatillo. La segunda es la consagración de la timba financiera a escala nacional con la autorización para que cualquier actividad comercial o individuo abra su propio uber cambiario de compra y venta de divisas. Ni Martínez de Hoz ni Domingo Cavallo se animaron a tanto” (…) “Del lado de los ingresos el panorama va de regular a malo. En el caso de los jubilados, desde que cobraron el último aumento en septiembre del año pasado y hasta que vuelvan a recibir una actualización en marzo próximo se habrán acumulado entre 13 y 14 puntos de inflación. El ajuste previsto en marzo, el primero con la nueva fórmula de movilidad, será del 5,7 por ciento. A eso se agrega por única vez un bono de 750 pesos para quienes hayan completado 30 años de aportes y ganen más que la mínima. Son alrededor de un millón de beneficiarios, sobre un universo de 6,5 millones. En su caso, lograrán empardar o estarán un par de puntos por arriba de la inflación acumulada” (…) “En el escenario laboral las cosas no van mucho mejor. El Centro de Estudios del Trabajo y el Desarrollo (Cetyd) explica en su último informe que la recuperación del empleo es más lenta que la experimentada en las dos fases recesivas anteriores, en 2008 y 2014. Esa lentitud aumenta la presión sobre las personas sin trabajo para aceptar condiciones de contratación más precarias o peor pagas” (…) “Otro dato relevante del documento del Cetyd, vinculado con lo anterior, es el siguiente: el 49 por ciento de los trabajadores que consiguieron empleo el último año son subocupados. 220 mil en total, según datos oficiales. “Los asalariados informales obtienen un ingreso horario inferior en un 27 por ciento al de los asalariados formales por la misma tarea, antigüedad, lugar y perfil del trabajador”, puntualiza el instituto que dirige Carlos Tomada. Es decir que casi la mitad de los nuevos trabajadores ganan bastante menos que los deprimidos salarios de los empleados en relación de dependencia” (…) “En resumen, en esta etapa el empleo se movió más lento, con más subocupados, más monotributistas y menos trabajo industrial-a octubre se reporta aún una disminución de 65 mil puestos fabriles en relación a 2015-que en las salidas de las recesiones de 2009 y 2014. Todo ello deprime la recuperación de la masa salarial y, en consecuencia, del consumo masivo. Todas las semanas, además, se anuncia el cierre de nuevas plantas, lo que permite advertir que la situación no mejora sustancialmente. Si a eso se agregan continuas dosis de ajustes de tarifas y precios, las perspectivas de salida se acotan todavía más. “En el exterior más bien recibimos elogios”, declaró sin embargo esta semana el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, desde los Alpes suizos, adonde la realidad evidentemente se aprecia con más glamour”.

En su edición del 27 de enero La Nación publicó un artículo de Eduardo Fidanza titulado “El ministro insostenible”. Escribió el autor: “(…) En el capitalismo, el trabajo encierra un conflicto estructural que afecta a obreros y empleados: es un contrato formal entre iguales que esconde una clara asimetría de poder entre contratante y contratado. El más débil vende su trabajo, que comprará el más fuerte, obteniendo alta rentabilidad. El estado democrático y los sindicatos equilibraron, hasta cierto punto, la debilidad del trabajo frente al capital, dotándolo de derechos y haciéndolo acreedor de obligaciones que los capitalistas deben cumplir por ley” (…) “En este contexto, el ministro de Trabajo ha cometido una serie de errores trágicos, porque tocan la esencia de su rol político e institucional” (…) “Se pretende mostrar aquí, a través del análisis de tres dimensiones del problema, que la situación del ministro es insostenible. En primer lugar, debido a la naturaleza de lo ocurrido y sus repercusiones, tanto en el plano social como en el jurídico. En segundo lugar, por el daño que su conducta provocó a las instituciones y a la reputación del gobierno que integra. Y en tercer lugar, por razones pragmáticas. Como se sugerirá, tampoco aquí cierra la ecuación del ministro de Trabajo, más allá de los argumentos de quienes aseguran que es un hábil negociador con el sindicalismo porque conoce sus códigos” (…) “El soez insulto a la empleada…es en realidad una conducta social cada vez más despreciable, que hunde al ministro. En las relaciones laborales, lo privado se ha vuelto público: los acosos salen a la luz, las víctimas hablan y denuncian, la sociedad sanciona duramente, con particular fruición y entendible resentimiento. En la intimidad, creyendo que no son vistos ni oídos, muchos empleadores convierten la asimetría del contrato laboral en humillación, imponiendo su voluntad brutalmente, sin mediaciones ni límites” (…) “El ministro de Trabajo es también insostenible porque su conducta resulta tóxica para las instituciones e inconveniente para un gobierno que por razones de convicción o de marketing pretende marcar una clara diferencia con su antecesor, en materia de honestidad y transparencia. Practicar el buen gobierno, entre cuyos rasgos se destacan, según Pierre Rosanvallon, la integridad, el hablar veraz, la responsabilidad y el saber escuchar es particularmente indicado para administraciones como la que encabeza Cambiemos” (…) “Resta considerar el pragmatismo, la cualidad que sin duda rige la política. Para Maquiavelo resultaba crucial la reputación de los hombres que rodeaban al príncipe, y un indicio de su inteligencia era a quiénes elegía. Sin embargo, el florentino reconoció que en ciertas circunstancias “el más difamado es el más recomendable”. ¿Será el caso del ministro de Trabajo, como parece creerlo el Presidente? Los sondeos muestran que a pesar de sus reconocidas dotes de negociador, el funcionario sigue siendo insostenible: está contribuyendo al descenso de la aprobación de su jefe, una curva que el oficialismo debe revertir antes de que concluya la clemencia del verano”.

En su edición del 28 de enero Página/ 12 publicó artículos de Edgardo Mocca (“Macri y el sueño de la Argentina europea”), Raúl Zaffaroni (“¿Adónde vamos?”) y Raúl Dellatorre (“Las políticas de ajuste y el abismo”).

Escribió Mocca: “A veces, Macri nos acerca la imagen de Chauncey Gardiner, el personaje central de la novela “Desde el jardín”, de Jerry Kosinsky, luego exitosamente llevada al cine. Se trata de un individuo jardinero con capacidades “diferentes” que pasa su vida entre su jardín y el televisor. Desde ese limitado territorio enuncia frases toscas y elementales que, cuando es rescatado de su pequeño mundo y proyectado al mundo burgués, son interpretadas como metáforas capaces de explicar la realidad cortando caminos respecto de las inevitables complejidades del habla intelectual y política” (…) “Jocosamente Kosinsky eleva a su personaje al máximo nivel de atracción mediática-y por lo tanto también política-de Estados Unidos. “En todo jardín hay una época de crecimiento…mientras no se hayan seccionado las raíces todo está bien…” dijo un día, y la frase, junto a un puñado de otras parecidas, son interpretadas como metáforas iluminadoras del presente y el futuro de la principal potencia y convierten rápidamente al jardinero en una Celebrity de los medios de comunicación y de la escena política. La novela termina cuando Gardiner está a punto de integrar la fórmula presidencial de las próximas elecciones” (…) “Pero Macri no es Gardiner. Sus asesores de imagen siguen cada una de sus palabras y de sus gestos y los programan de modo que establezcan empatía con esa materia misteriosa que se ha dado en llamar la “opinión pública”. El universo de las creencias no es un orden sino un caos, según Durán Barba. Y no hay nada que hacer en ese caos, como no sea aprovecharlo para el objetivo, para crecer en las preferencias que escrutan las encuestas. Así es como la frase presidencial que afirma la “ascendencia” europea de “todos” los sudamericanos debe ser leída” (…) “Es bueno que sepamos que América del Sur no es un suplemento racial de Europa…para no hablar de los pueblos que no “descubrieron” América sino que nacieron en estas tierras…Pero no debe creerse que Macri lo ignora” (…) “La palabra de Macri es lo que Ricardo Aronskind llama la palabra de la “burguesía periférica”. Una clase, o más bien un bloque político-cultural, que reniega de su condición nacional y sueña con regresar al origen mítico, al glamour del capitalismo exitoso a fuer de temprano y a fuer de colonialista e imperialista. Nada nuevo: “cipayo” llamó el nacionalismo popular hace ya muchas décadas a ese sueño de extraterritorialidad de nuestras clases dominantes. El actual gobierno argentino es, en ese sentido, profundamente revolucionario. Su mensaje no es conciliador ni negociador: claramente anuncia que no quiere dejar piedra sobre piedra de la mentalidad ni de la estructura material de la Argentina que cree en un destino sudamericano” (…) “El discurso mitológico de Europa enuncia una tierra de libertad, de progreso, de paz. Es el lugar donde no hay pena de muerte, dijo alguna vez el gran pensador turinés Norberto Bobbio. Claro que como todo mito habla de una Europa imaginaria. Una Europa que relata el pasado del iluminismo, del liberalismo democrático, de la tolerancia, del pluralismo y esconde bajo la alfombra el nazifascismo, las guerras, el colonialismo y el imperialismo” (…) “La Europa de hoy es una tierra de opresión imperial, de vaciamiento democrático y de resistencias nacionales crecientes” (…) “Macri acaba de ofrecerse desde Argentina como una pieza a favor de la conservación de la Europa que hoy está en crisis. El elenco de ideólogos del gobierno argentino está convencido de que la suerte del experimento iniciado a fines de 2015 está atada indisolublemente a la de la consolidación neoliberal frente a todos los desafíos que la acechan. Por ahora esa apuesta fundamentalista no da frutos dignos de mención. La burguesía periférica argentina extraña los tiempos de Menem. Añora la lluvia de dólares que vinieron entonces para quedarse con el patrimonio nacional a cambio de financiar provisoriamente la quimera de la equivalencia del peso con el dólar. Eso no está en el horizonte neoliberal argentino de hoy y eso pone un límite concreto a las veleidades globalizadoras del actual elenco gobernante” (…) “El mito de la Argentina europea es un engranaje muy importante del proyecto conservador en la Argentina. Es un momento central del relato macrista” (…) “¿Por qué nuestro país no fue ni es un país importante y próspero como lo auguraba nuestro liberalismo conservador después de la independencia? Porque a pesar de ser un país rico fue atraído por el impulso a cerrarse al mundo, a sostener una querella profunda y testaruda sobre la distribución del ingreso, porque predominó en su pathos ideológico el nacionalismo y el populismo. Ese relato ideológico encaja muy bien con el impulso aspiracional de las clases medias, atrae ciertas sensibilidades intelectuales no sin agregarle incentivos profesionales de fama y de ingresos y hasta tiene llegada a las clases populares por la vía de la seducción individualista y consumista. Si no fueran esas las condiciones políticas, las frases de Macri no tendrían la recepción entre favorable y pasiva que hoy sigue teniendo. Las sostiene la esperanza de que a fuerza de declararnos amantes de la cultura de los “grandes países” lleguemos a parecernos a ellos algún día” (…) “El Presidente acompañó su declaración de pertenencia al universo imaginario de Europa con una descripción de la realidad argentina que ni sus más fieles seguidores están en condiciones de acompañar” (…) “Macri vende un país que “superó al populismo” y a la vez considera un éxito el acuerdo de construcción de un reactor para Holanda, que es fruto del proceso de acercamiento con ese país desarrollado por el gobierno anterior” (…) “Inevitablemente la escena de la actuación presidencial evoca otros tiempos de la Argentina. Los tiempos en los que el “mundo libre” festejaba a Martínez de Hoz. Los tiempos en los que Cavallo y Menem se paseaban por el mundo mostrándose como modelos de la nueva época surgida de la caída del totalitarismo soviético y el triunfo del mundo libre” (…) “A la nueva Argentina macrista le gusta soñarse a sí misma blanca, educada y cosmopolita. Necesita para eso imaginar una Europa y unos Estados Unidos democráticos, liberales y defensores de la paz mundial. Y un tercer mundo necesitado de fusionarse con esos faros iluminadores de la época. De ese modo podrá esperarse la nueva lluvia de dólares atraída por el alineamiento incondicional de nuestros países, lo que haría innecesario cualquier impulso de industrialización y de desarrollo político y cultural independiente”.

Escribió Zaffaroni: “El programa económico de este gobierno conduce a una crisis fuerte, sea en el mediano plazo o en el largo plazo. Incluye producción con poco valor agregado, reducción del consumo interno y crisis de las pymes” (…) “Por otra parte, el proyecto económico se sustenta en préstamos que están llegando a su fin, según advertencias de Christine Lagarde, directora general del Fondo Monetario Internacional. O sea que el proyecto es también financieramente insustentable” (…) “¿Adónde vamos? Creo que si no se detiene este programa antes, vamos a un nuevo 2001 con consecuencias muy graves en todos los órdenes” (…) “Un gobierno electo por supuesto tiene derecho a gobernar. Pero no a quebrar el Estado de Derecho, a criminalizar a toda la oposición y menos a provocar una catástrofe” (…) “Nadie tiene hoy el poder para desequilibrar o desestabilizar al actual gobierno. Ningún partido. Ninguna fuerza política. Ni siquiera la CGT puede hacerlo. El gobierno tiene todo en sus manos y nadie, absolutamente nadie, lo puede conmover. El problema es, justamente, que la única desestabilización posible la provocará en el mediano o largo plazo el proyecto económico inviable del propio gobierno” (…) “Contra eso tenemos que resistir, porque puede generar violencia y, aunque no la provoque, lo que veo difícil si no se frena antes, es absolutamente indeseable una situación de esta naturaleza” (…) “Desde que conocí el proyecto económico vengo advirtiendo este riesgo. No lo digo ahora. Lo vengo diciendo desde hace dos años. Les digo a los argentinos que se cuiden, que no respondan con violencia a ninguna provocación. Estamos frente a un grupo de poder que sufre una ilusión óptica en su soberbia infinita, que camina hacia un precipicio y lo confunde con una selva tropical” (…) “Es por eso que afirmo que cuanto antes se vayan mejor. Ojalá sea en el 2019” (…) “En síntesis: lo político siempre puede resolverse, lo económico es más difícil, pero tiene arreglo a la larga (pese a que también produce dolor y es violencia social), pero lo único que no podemos resolver son los muertos, porque nadie los puede resucitar. Eso es lo que a toda costa debemos evitar. Debemos evitar la violencia venga de donde venga. Toda violencia, vista luego retrospectivamente, es insensata. Cuando la vemos desde la distancia de cierto tiempo, nos damos cuenta de que careció de sentido. Esto es lo primario. Lo demás, tarde o temprano se resuelve”.

Escribió Dellatorre: “El año 2018 plantea desafíos nada sencillos para el gobierno en materia económica. Viene de un 2017 en el que no logró los objetivos que esperaba (debió corregir las metas de inflación sobre el fin de año), se le presentaron complicaciones en el plano externo (el fracaso en las negociaciones por acuerdos de libre comercio, trabas a las exportaciones a países considerados “amigos”), se frustró un año más la esperanza de ver llegar una oleada de inversiones (predominan las especulativas, y el capital privado que huye es mayor que el que ingresa) y, ante todas esas dificultades, se convirtió en una urgencia la necesidad de las reformas previsional, laboral y tributaria que le permitan recomponer las cuentas fiscales sin afectar las ganancias de grandes empresas” (…) “El principal objetivo que se ha fijado el gobierno es bajar un punto porcentual del producto bruto el déficit fiscal “primario” por año” (…) “Según informó en conferencia de prensa el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, para 2017 “se sobrecumplió” el objetivo, ya que el déficit “primario” fue equivalente a 3,9 puntos del PIB, es decir que la baja excedió en tres décimas a la meta” (…) “Semejante “éxito” encubre más de una falacia. Primera: la definición del déficit fiscal. Cuando se habla de déficit “primario” se está haciendo referencia a la diferencia entre los gastos de la administración pública “antes del pago de intereses de la deuda”, contra los ingresos totales del fisco. A ese déficit “primario”, de 3,9 puntos del PIB en 2017, habría que sumarle entonces lo que se pagó por intereses de la deuda en el mismo año, equivalente a 3 puntos del PIB, para llegar al déficit fiscal total. El resultado, cercano a los 7 puntos del PIB, difícilmente podría ser exhibido con orgullo por una administración de corte neoliberal como la actual” (…) “El Banco Central sostuvo, hasta fines de 2017, una política fuertemente restrictiva en el plano monetario, con el supuesto objetivo de lograr que la inflación se estabilizara entre el 12 y el 17 por ciento. Con la misma política de tasas de interés altas y reducción del dinero en circulación, confiaba en lograr durante 2018 una inflación restringida entre el 8 y el 12 por ciento” (…) “Sobre el fin de año, el gobierno debió admitir que la meta de inflación estaba lejos de haberse cumplido, con un índice minorista oficial que reconocería un aumento del 24,8 por ciento en 2017, diez puntos por encima del punto medio de las metas originales. Ello llevó a modificar la meta para 2018, que de un nivel intermedio de 10 por ciento entre topes, se elevó al 15 por ciento” (…) “Otra cuestión es cómo lograr ese déficit “primario” de 3,9 puntos. Citemos como fuente una consultora de línea ortodoxa, como Economía y Regiones, que hasta hace un lustro fuera encabezada por Rogelio Frigerio, actual ministro del Interior. Dice E y R (informe del 19 de enero pasado), “el gasto total de la administración nacional prácticamente no varió desde el 2015 si tomamos en cuenta el pago de intereses (…) Por el lado del gasto, el principal ajuste pasa por el sector privado y se concentra mayoritariamente en la reducción de subsidios económicos, es decir, en aumentos de tarifas de luz, gas, agua y transporte”. Es decir, se bajó el gasto reduciendo los subsidios a las empresas, a las que se compensó con un aumento en las tarifas que paga el usuario. Pero lo que se dejó de pagar en subsidios para tener energía y transporte barato, se terminó pagando en más intereses a los acreedores externos” (…) “El “ahorro” en jubilaciones que ya pasó por el Congreso, es uno de los requisitos para cumplir con la meta fiscal. Y es una necesidad ineludible para que la política del gobierno siga a flote” (…) “El ajuste sobre las jubilaciones es una imposición de la política económica del gobierno” (…) “Tras un freno casi total a la obra pública en 2016, la reactivación parcial en 2017 significó un bálsamo que impulsó la actividad y explicó, en buena medida, el cálculo de crecimiento que se habría ubicado entre 2,5 y 2,8 por ciento. El interrogante es si se repetirá para este año. El Presupuesto Nacional anticipa un congelamiento o leve retroceso en el monto de obras públicas de este año, producto de la necesidad de restringir el gasto para arrimarse a la meta de 3,2 puntos del PIB en el déficit “primario”. Ello puede repercutir en una menor tasa de crecimiento si el sector privado no responde. Por ello se buscó impulsar la oferta privada vía suba del dólar y baja de tasas” (…) “Las metas del gobierno entran en contradicción por el tipo de instrumentos elegidos: suba del dólar es más inflación y menos consumo; baja en obras públicas es menor déficit pero menor crecimiento. Si se mantiene el objetivo de ponerle un techo bajo a las paritarias para reducir la presión inflacionaria, eso supone menor consumo y menor crecimiento” (…) “La deuda externa es el gran condicionante de la política económica de Cambiemos. Porque es la única fuente de financiamiento, ya que ni el comercio exterior ni el ingreso de inversiones extranjeras le están dando ninguna satisfacción. Y la fuga de capitales sigue siendo mayor al monto de capitales que ingresan .Sólo llegan capitales especulativos, pero para mantener esa corriente de ingresos el único atractivo es tasas muy altas en pesos y un valor del dólar que suba muy lentamente. Ambas tendencias están cambiando (bajan las tasas en pesos y se acelera el ajuste cambiario), lo que previene el riesgo de una fractura en el financiamiento externo. Este es el punto más sensible de la política económica, para el cual el gobierno no parece tener plan alternativo. Y el peligro es inminente”.

En su edición del 28 de enero La Nación publicó artículos de Morales Solá (“Macri, entre el dólar y los Moyano”) y Pablo Sirvén (“La reconciliación imposible”).

Escribió Morales Solá: “Mauricio Macri sabe que su destino político se jugará en el territorio de la economía. Esa certeza política explica que casi todas las reuniones de la gira europea tuvieron un fuerte sesgo económico. Como otros presidentes antes, Macri debió sentir el intenso contraste entre la excelente recepción internacional y la problemática situación interna de su país” (…) “El precio del dólar es un termómetro, artificial si se quiere, de la marcha de la economía para la sociedad argentina. Todo está bien si el dólar está quieto. Algo anda mal si se mueve. Los argentinos le perdieron definitivamente la confianza a la moneda nacional después de la hiperinflación de fines de los ochenta y principios de los noventa y de la gran crisis de 2001 y 2002. Hubo momentos de excepción. Los años de convertibilidad de Menem-Cavallo y los primeros años de Kirchner-Lavagna. Tal vez la reacción de los argentinos que se refugian en el dólar sea “ochentista”, como suele decir Carlos Malconian, pero lo cierto es que la decisión de recurrir a la moneda norteamericana no cesó nunca. En 2007, poco antes de que Cristina llegara al poder, se percibió con más claridad la fuga del ahorro nacional hacia el dólar” (…) “En 2017, ya con Macri en el poder, se fueron del sistema unos 1.800 millones de dólares mensuales, cerca de 22.000 millones de dólares en un año. Hubo dos meses especialmente críticos: agosto, porque entonces varias encuestas la daban ganadora a Cristina en las elecciones de octubre, y diciembre, por el farragoso y violento trámite de la reforma previsional. De todos modos, con Macri, el político que más garantías les puede dar a los que ahorran, la reacción de huir hacia el dólar no se modificó. Es lo que se vivió en la última semana, cuando el precio del dólar alcanzó niveles inéditos, aunque luego bajó suavemente” (…) “Sin embargo, sería injusto si le echaran la culpa solo al Banco Central por la inflación o por el precio del dólar. La pelea con los sindicatos pronostica arduas negociaciones en las paritarias que comenzarán en marzo; algunas, pocas, ya se iniciaron. Esa disputa no se refiere solo al nivel de los salarios o a la marcha de la economía. Tiene otros componentes, pero todos los elementos (inflación, economía, investigaciones judiciales) podrían concluir en paritarias muy conflictivas” (…) “La meta de inflación es dudosa. Es mejor el dólar. Ese es el reflejo ya congénito de los argentinos con posibilidad de ahorrar. La estabilidad de Federico Sturzenegger (y su independencia) es un dato tan crucial para los observadores extranjeros que el Presidente cambió el idioma en el que hablaba en Davos (pasó del inglés al castellano) cuando en una conferencia de prensa le preguntaron por el presidente del Banco Central. Era necesario que ni él ni los traductores se confundieran con el significado de ninguna palabra” (…) “La mirada extranjera es crucial. El problema de Macri consiste en que los inversores extranjeros lo aplauden, pero no invierten” (…) “Su Gobierno necesita que la nueva inversión extranjera escale del 0,5 a por lo menos 3 puntos de la inversión total. Para eso se requiere una inflación claramente descendente en un país donde el gasto del Estado significa el 46 por ciento del PBI. Necesita también de sindicatos modernos y previsibles” (…) “Gran parte de la dirigencia sindical oscila entre una izquierda muy antigua y el cuidado de inmensas e inexplicables fortunas. Moyano es el más peligroso, aunque también está muy aislado de los grandes gremios” (…) “Las amenazas de Moyano no son un recurso nuevo. Ya en tiempos de Cristina, cuando se sospechó de cuentas en Suiza, prometió un paro general como respuesta a lo que consideraba una persecución política. El método es el mismo ahora. Macri no puede hacer mucho. ¿Cómo les diría a los jueces y fiscales que dejen de investigar a Moyano? ¿Cómo, si ellos ya tienen los papeles y las pruebas en sus manos? Con todo, el problema de Macri nunca será Moyano, uno de los dirigentes más desprestigiados del país. La economía será su principal problema si lo que se ve y se toca no fuera mejor que lo que hubo”.

Escribió Sirven: “Bastó que Nicolás Massot mencionara la palabra “reconciliación”, y que el Ejército retomara, después de muchos años, la costumbre de homenajear a víctimas de la guerrilla setentista, para que se reabriera, otra vez, el áspero debate que nunca termina de cerrarse y mucho menos de cicatrizar” (…) “Los reclamos de un lado…y del otro…hacen impracticable la concreción de reconciliación alguna” (…) “De a poco se empieza a perder el miedo de hablar de lo que estuvo vedado durante mucho tiempo, a riesgo de sufrir bullying, particularmente desde las redes sociales y ciertos ámbitos políticos: la virulenta violencia política de los setenta previa al terrorismo estatal que, lejos de haber sido heroica, no tiene nada que envidiar a los salvajismos actuales de Estado Islámico. Historias de otros gravísimos sufrimientos que las nuevas generaciones desconocen porque no solo silenciaron casi por completo en la vidriera pública, sino que los deudos de las víctimas de aquellas pandillas pasaron a ser parias sociales porque “de eso no se habla”. Se impuso un mecanismo perverso: quienes osaran asomarse a esos dramas automáticamente serían asociados a los aberrantes excesos de la dictadura militar” (…) “Parte del terrible accionar guerrillero…fue sustraído del debate masivo frente a las grandes audiencias populares porque arruinaba-arruina-el relato interesado de la “juventud maravillosa” y de los derechos humanos sesgados que planteó el kirchnerismo durante doce años y medio. La sorpresiva reivindicación explícita de aquellas “formaciones especiales”, según la jerga setentista, que secuestraban y asesinaban a mansalva, marcó su punto más preocupante en el acto del último 24 de marzo, en la Plaza de Mayo” (…) “Por supuesto que el terrorismo de Estado es el peor de todos los terrorismos posibles por transformar a una república en una maquinaria asesina. De allí que la teoría de los dos demonios, que equipara la violencia con la de la guerrilla, no corresponde sin que eso implique justificar lo que los militares llamaron “subversión”. Sin embargo, también es menester bucear si aquellas organizaciones no contaron con apoyos estatales embozados para llevar adelante crímenes como el de José Rucci o el sangriento copamiento del regimiento de Azul en 1974, como el entonces presidente Juan Perón sugirió por cadena nacional. En ese caso, algunos de esos crímenes también deberían ser tipificados de lesa humanidad, como tales no habrían prescripto y sus responsables deberían también estar entre rejas, como se dispuso bajo el gobierno de Raúl Alfonsín y que los infortunados indultos de Carlos Menem liberaron, tanto como sucedió con los comandantes del Proceso” (…) “Aunque lo anterior es materia opinable, la que sí resulta disparatada es la afirmación de Diana Conti en Intratables: que esos terroristas eran simples delincuentes comunes. Lo dijo, nada menos, que ante otra invitada, Silvia Ibarzábal, hija del coronel Jorge Ibarzábal, secuestrado durante aquel copamiento, llevado de una a otra “cárcel del pueblo” durante diez meses y finalmente asesinado, cuando pesaba tan solo 35 kilos. ¿Esos eran delincuentes comunes?”

En su edición del 29 de enero página/12 publicó artículos de Raúl Kollmann (“Los globos se desinflan y no logran remontar”) y Mempo Giardinelli (“Los unos y los otros”).

Escribió Kollmann: “La totalidad de los consultores en campañas electorales coinciden en que existe una nítida caída de la imagen del gobierno y del presidente Mauricio Macri que lo ubica entre 40 y 42 puntos, uno de los promedios más bajo desde que asumió” (…) “Pero el punto de debate entre los consultores-encuestadores está en si la caída es coyuntural o se trata de un fenómeno que llegó para quedarse. En esa polémica, están los que opinan que la administración Macri aprovechó el triunfo electoral para imponer medidas de ajuste y está por verse si puede recuperarse. Otros, en cambio, son más contundentes: piensan que el gobierno está perdiendo la confianza de sus propios votantes, en especial porque no se ve ninguna recuperación económica o porque ya no se transmite convicción en el rumbo del denominado cambio” (…) “Página/12 dialogó con ocho de los consultores más conocidos del país: a) Roberto Bacman (CEOP) sostiene que “la decisión de aprovechar las consecuencias del triunfo electoral para instalar un nuevo ajuste le produce un alto costo al gobierno. Por consiguiente, no debe extrañar a nadie que la imagen positiva del presidente tienda a la baja, con una pérdida de nueve puntos en estos meses y 15 puntos menos que a principios de 2016. A esta altura de los acontecimientos no puede decirse que es una simple cuestión coyuntural” (…) b) “Enrique Zuleta Puceiro (OPSM) cree que el punto clave no está en los resultados concretos de la economía sino en que se perdió la confianza en el sentido del cambio. “La caída en la opinión pública del gobierno y el Presidente es mayor de lo que la mayor parte de las encuestas hasta ahora publicadas indican. Entre los factores para tener en cuenta, el principal es tal vez la súbita dificultad del gobierno para seguir proyectando una imagen de seguridad en la dirección de sus políticas…Mientras que se es capaz de proyectar un sentido claro de la orientación, la sociedad acompaña, al costo que sea, y aun sin datos que avalen su confianza. A la inversa, cuando ese sentido de la dirección se pierde, la sociedad retrocede, se protege y deja de acompañar al gobierno” (…) c) “Analía Del Franco (Del Franco Consultores) considera que el final es abierto y que la mirada hay que ponerla en el mes de marzo. “Efectivamente en estos dos últimos meses su nivel de aprobación descendió desde los niveles que tenía con el acto impacto favorable causado por el resultado de la ola amarilla. Hoy se encuentra en la posición con la que arrancó las elecciones en 2017. La mirada pesimista es no haber podido retener ese plus logrado en octubre de 2017. La mirada optimista es que aprovechó este plus para tomar decisiones no populares como el ajuste previsional. La prueba de fuego es marzo, para este y cualquier otro gobierno” (…) d) “Facundo Nejamkis (Opina Argentina) expresa: “la agenda de reformas que el gobierno ha propuesto para el año 2018 es muy difícil de asociar con un mejoramiento concreto e inmediato de las condiciones de vida. La conflictividad alrededor de cuestiones tales como la reforma laboral o la reforma jubilatoria, sumadas a un estado actual de la economía que tampoco la opinión pública visualiza de forma positiva, tiene como efecto el descenso de la imagen del gobierno y del presidente. Es probable que esta agenda se haya decidido en virtud que estamos frente a un año no electoral” (…) “e) Ignacio Ramírez (director del pos-grado de Opinión Pública de Flacso) analiza que ya había una especie de caída tácita incluso en tiempos del triunfo electoral de Cambiemos. “La caída de la imagen del gobierno es posterior a las elecciones. Aquí sugiero revisar y corregir una falsa y apresurada conclusión según la cual las diferentes crisis y errores cometidos por el Gobierno “le salían gratis”. La opinión pública no reacciona automáticamente, nunca modifica inmediatamente sus opiniones, pero eso no significa que los asuntos públicos resbalen y se evaporen, sin dejar marcas” (…) “ f) Ricardo Rouvier (Rouvier y Asociados) hace una clara distinción entre lo coyuntural y lo estructural. Y concluye que Cambiemos está empezando a tener problemas de fondo. “Hay dos niveles que casi siempre se presentan en la conformación de la opinión pública: una línea más coyuntural, que es una línea punteada, más sensible y más cambiante; y otra más profunda de mayor consistencia y duración. El gobierno a partir de diciembre tuvo una caída provocada por aspectos de corto y mediano plazo…En lo profundo, hay otra cuestión relacionada en parte con lo anterior, pero de mayor envergadura. Es el comienzo de un desencantamiento en el universo de votantes de Cambiemos respecto a los resultados de la economía” (…) “g) Artemio López (Equis) sostiene que la caída no es para nada coyuntural. “No es una pérdida coyuntural en tanto las medidas socioeconómicas que provocan la caída en la popularidad no lo son. Agregaría que el descenso de la aceptación impacta sobre Macri y se expande a sus principales referentes, en especial la gobernadora Vidal” (…) “h) Fernando Zack considera que hay una política del oficialismo de aplicar medicina amarga después del triunfo electoral, pero percibe que puede utilizar lo acumulado este año para imponerse en los comicios presidenciales del año próximo. “2018 no es un año electoral y, por lo tanto, Cambiemos lo va a aprovechar para implementar una serie de medidas impopulares que le permitan reducir el déficit fiscal y las necesidades de endeudamiento…el objetivo de Cambiemos es iniciar 2019 con la economía creciendo y la billetera del Tesoro más abultada para poder financiar las buenas noticias necesarias para ganar una elección presidencial”.

Escribió Giardinelli: “Mucha prensa y mucha tele tuvo esta semana el así llamado Club Político Argentino, organización de dirigentes, intelectuales y actuales funcionarios que desde 2008 se autopostula como medidora de la calidad institucional de la república. Integrado por varias decenas de nombres y apellidos-casi todos columnistas habituales del diario La Nación-ese colectivo fue implacable, lapidario y rigurosísimo crítico del gobierno anterior, al que más allá de sus muchos yerros jamás vio con matices sino como el Demonio mismo encarnado en este país.” (…) “Una actitud rigurosa y maciza, hay que señalarlo, que contribuyó fuertemente al triunfo del Partido Cambiemos hoy gobernante. Tan rigurosa y maciza como la benevolencia y liviandad con que hoy evalúan las políticas y la corrupción generalizada del macrismo” (…) “Ese, se diría, es un lado de la grieta que Cambiemos creó y profundizó de la mano graciosa de sus majestades: el sistema multimediático concentrado y el perverso ejército de trolls que dominan las redes (anti) sociales” (…) “La reserva moral y política de este país, sin embargo, claramente no está allí” (…) “Está, en cambio, en una generación de personalidades verdaderamente respetables, muchos y muchas de edad provecta, que se plantaron siempre sin dobleces ante la dictadura y las blanduras democráticas, y ahora enfrentan el actual bestiario gubernamental-indisimulablemente autoritario, antinacional y racista-con la misma convicción y firmeza con que hicieron y hacen culto de la Memoria, la Verdad y la Justicia” (…) “Esta gente ha hecho y hace docencia. No se reconcilia porque no olvida los agravios y mucho menos si no hay primero arrepentimiento sincero, expuesto y público. No perdona a genocidas y los quiere en el único sitio que merecen: la cárcel. No especula, como no especuló jamás, con cargos públicos ni negocios inmorales. Esta gente apostó siempre a un Estado fuerte, en la conciencia de que sólo con un Estado fuerte se puede lograr la felicidad de millones de ciudadanos y ciudadanas que forman una nación como la Argentina” (…) “No, todavía no estamos viviendo en una dictadura. Pero el hecho es que estos tipos proceden como dictadores. Hay un montón de presos políticos, empezando por Milagro Sala y la lista es cada vez más gorda y anticonstitucional, que es lo que importa y no los supuestos cargos que la justicia, cuando la haya en esta tierra, condenará o no” (…) “Estos tipos no son dictadores, claro que no. Todavía no. Pero desprecian activamente la política y la degradan, y el cinismo revanchista que los mueve es feroz” (…) “No, esta columna no dirá que esto es ya una dictadura. Pero cuánto se le parece, y qué lástima el desastre económico y social. Qué lástima ser gobernados por tantos psicópatas. Y vayan a preguntarle a cualquier psicoanalista si los tipos que hoy gobiernan no son de libro” (…) “Igual que con la condena a Lula en Brasil, así se degrada la calidad institucional de la república. Ni allá ni acá son dictaduras. Pero no todavía. ¿Será que-de esto-no tienen nada que decir, ellos, los otros?”

En su edición del 30 de enero Página/12 publicó artículos de Mario Wainfeld (“Chas, chas a los CEO”) y Miguel Jorquera (“Objetivo de fondo”).

Escribió Wainfeld: “El oficialismo acordó con la oposición que el blanqueo legal de capitales no se extendería a las familias de funcionarios. El presidente Mauricio Macri retractó su palabra por decreto: su familia recibió el beneficio de que hizo intenso (ab)uso” (…) “El gobierno prometió que no habría leyes de reforma jubilatoria y laboral sino retoques homeopáticos. Mintió también, ya lo sabemos” (…) “El jefe de Gabinete, Marcos Peña, juró que la planta de la empresa estatal Fanazul no sería tocada. Sucedió durante la primavera electoral. La fábrica se cerró al comienzo del verano de macrismo explícito” (…) “Esos datos, los más frescos entre muchos, fuerzan a tomar con pinzas los anuncios realizados por Macri” (…) “La minirreforma del estado “por arriba” deberá juzgarse por sus frutos, no por el discurso” (…) “La medida trata de revertir las malas nuevas que le prodigan a la Casa Rosada las encuestas y hasta editoriales de los medios aliados” (…) “El macrismo acrecentó el aparato estatal añadiéndole una parva de ministerios, secretarías, subsecretarías. Y una caterva de funcionarios “sueltos” con remuneraciones equivalentes a las más altas de la función pública” (…) “El congelamiento de salarios para los puestos más importantes tendrá buena recepción de la tropa periodístico-cultural propia y tal vez en amplios sectores de opinión pública. Es más que dudoso que afecte los intereses tangibles y los ingresos reales de la elite oficial” (…) “No viven de su sueldo ni acrecientan sensiblemente su patrimonio con él. Otras dos son las claves del enriquecimiento de la Ceocracia. La primera es el sesgo de las políticas públicas, favorable a sectores concentrados de la economía, aquellos a los que pertenece la flor y nata del funcionariado M. la segunda es el llamado conflicto de intereses, el modo de nombrar los beneficios que tantos funcionarios arriman para el propio molino: el correo, las patronales agropecuarias, la Shell, el sector financiero, numerosos etcéteras” (…) “La exclusión de parientes de ministros que ocupan cargos tiene un barniz ejemplarizador. Generalizarlo en exceso puede ser injusto con personas que tienen capacidad y competencia para ejercerlos. De cualquier modo, mejorará en el corto plazo la reputación oficial, pero no es la clave de la movida” (…) “Mil quinientos millones ahorrados, un millar de cargos suprimidos aparentan ser muchos. De nuevo: será menester contarlos y desbrozar por dónde pasa la tijera” (…) “En cualquier caso, si se mira al conjunto, el ajuste VIP será irrisorio respecto del total de cantidad de personas prescindidas y del “ahorro” presupuestario. Constituye, apenas y nada menos, una señal para justificar las cesantías que ya se están produciendo en los gobiernos nacional y bonaerense, sus empresas y reparticiones…en los medios públicos miles de personas son despedidas sin discursos edificantes del Presidente, sin palmaditas en el hombro. A menudo sin notificaciones legales, con una “coreo” que incluye la presencia amenazante de fuerzas de seguridad” (…) “Sisar por arriba es, como cuadra al programa de Cambiemos, una coartada para podar o talar por abajo, dejando en la calle a miles de argentinos, gente común” (…) “Pertenecer a la clase dominante conlleva privilegios. Revistar en la clase trabajadora es muy otra cosa”.

Escribió Jorquera: “La anticipada decisión del presidente Mauricio Macri de reducir un 25 por ciento los cargos jerárquicos en el Ejecutivo nacional que creó su propia gestión escondería otros propósitos: “La reducción del estado y los despidos como mecanismo de consolidación del proyecto de Cambiemos”. “Enmascarados detrás de la reducción de cargos jerárquicos y con el aditamento socialmente ponderado de la imposibilidad de nombramientos de familiares, la verdadera voluntad del Ejecutivo resulta ser la reducción del personal contratado y la eliminación de programas, en general, de perfil y abordaje territorial”, afirma un dossier del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) al que accedió Página/12, en el que sostiene que el objetivo declarado del Gobierno es eliminar “gradualmente” unos 70.000 contratos temporarios que se renuevan todos los años” (…) “Dos meses negros para los trabajadores estatales”, dice el informe del Cepa que detalla lo sucedido en diciembre del año pasado y el primero de 2018. En diciembre de 2017, los despidos en el sector público “motorizados por el Poder Ejecutivo Nacional, junto con organismos descentralizados de la administración y la provincia de Buenos Aires”, acumulan 1904 casos: los despidos en organismos descentralizados alcanzan a 654 trabajadores, otros 557 en la Administración Pública Nacional y 564 despidos en distintas áreas del Gobierno bonaerense” (…) “En lo que va de enero, “la proliferación de despidos y cesantías continuó con más fuerza”, como en los casos del Inti y del Senasa, el Hospital Posadas, en el Yacimiento Río Turbio y en las orquestas bonaerenses, entre otros, todavía sin cuantificar” (…) “El dossier del Ceo hace referencia a un artículo del diario La Nación del último día de 2017 en el que el gobierno anticipa el ajuste sobre el gasto público y en particular el despido de trabajadores. “La excusa”, sostiene el Cepa, era el recorte de “la política”, es decir una reducción del 20 por ciento de los 3500 cargos jerárquicos de la Administración Pública Nacional. “Pero que enmascara” lo que el artículo revela: la reducción sistemática de personal con el objetivo de lograr “dotaciones óptimas para cada ministerio y organismo”, lo que implica “la reducción gradual en los próximos años de unos 70.000 contratos temporarios que se renuevan todos los años, donde sí existen empleados públicos de viejas gestiones” (…) “En su informe, el Cepa también advierte que los cambios anunciados por el Gobierno pueden ser sólo “cosméticos”. Ya que como sucedió en el Ministerio de Cultura, los cargos jerárquicos eliminados son trocados por puestos menores en el organigrama ministerial con sueldos similares a los anteriores y donde se refugian los funcionarios con fuertes vínculos políticos y periodísticos. Lo mismo que sucede en Planificación, encargado de diseñar las “dotaciones óptimas” y los despidos de personal”.

En su edición del 30 de enero La Nación publicó un artículo de Alejandro Katz titulado “El riesgo de malversar los valores republicanos”. Escribió el autor: “La lista de reproches que es posible hacer a la larga década kirchnerista es extensa y variada, y en ella encuentran su lugar buena parte de las patologías del poder. Entre ellos, quiero evocar dos, con los que tienen un marcado aire de familia hechos del tiempo presente” (…) “En primer lugar, la malversación que el kirchnerismo hizo de algunos conceptos que, para muchos, eran portadores de valores intensamente apreciados: derechos, justicia, inclusión, equidad, derechos humanos. Palabras todas a las que llevará tiempo restituir un sentido pleno, que no evoque las peores prácticas ocultas detrás de declaraciones de bellas intenciones” (…) “El otro reproche es también debido a una malversación: la de la oportunidad, extraordinaria, que, como resultado de las condiciones creadas por la crisis de principio de siglo y el incremento del precio de las commodities, hubiera permitido al gobierno comenzar a revertir el largo ciclo de deterioro social y económico de nuestro país” (…) “El decreto presidencial de ayer, que limita el nepotismo en la administración, es un buen paso en el sentido de reponer el valor de algunas palabras cuyo sentido importa y debe por tanto ser preservado” (…) “Sin embargo, no es suficiente para borrar el aire de familia entre aquellas prácticas del gobierno anterior y las del actual. Estas no son resultado del azar, sino de una cultura política compartida a la que yo llamaría “la cultura política del adversario”, cuya frase clásica-“roba pero hace”-se modula en infinidad de variantes siempre con la misma estructura. En ellas, la aceptación de que una conducta es inadecuada o directamente ilegal (ser corrupto, evadir impuestos, emplear en negro) es inmediatamente relativizada por una sentencia posterior (“pero es buena persona”, “pero es eficiente”, “pero genera empleo”). Habitualmente, la primera afirmación es objetiva y la segunda, subjetiva, o, en todo caso, la primera es la más fuerte y la segunda, más débil: si una práctica ilegal es algo que podría ser demostrado, el carácter de “buena persona”, tantas veces invocado en estos días, no es más que una declaración subjetiva, difícilmente comprobable. El derecho de utilizar frases adversativas de este tipo, por lo demás, es exclusivo de quien ejerce el poder: solo el poderoso tiene la potestad de absolver por el incumplimiento de una norma o de una ley argumentando una supuesta virtud del infractor; para los demás ciudadanos tal posibilidad no existe” (…) “La anomia argentina…no hace más que exacerbarse cuando la ciudadanía escucha que desde el poder se relativiza la conducta anómica con argumentos pobres, que solo pueden tener un efecto en la realidad porque son pronunciados por quien tiene el poder de sancionar o disculpar, pero no la razón para persuadir” (…) “Pero, además de dar legitimidad a la anomia, esta práctica refuerza la tribalización de la sociedad, alineando en veredas opuestas a quienes son parte del grupo del poder y aceptan las explicaciones, y a quienes son parte de la oposición y las rechazan” (…) “La subordinación del razonamiento moral y del imperio de la ley a la estrategia política contribuye a destruir lo que es común y necesario para todos a cambio de favorecer lo que es útil para algunos” (…) “Así, la acción de gobierno pierde legitimidad, ya que su fundamento democrático radica en que todos confían en que también los demás se subordinen al imperio de un conjunto definido de leyes y de reglas, cuya vigencia no puede en ningún caso ser relativizada mediante la introducción de una sentencia adversativa gracias a la cual los poderosos establecen las razones por las que algunos quedan exculpados en caso de incumplimiento” (…) “Pero cambiar la sociedad exige cambiar radicalmente esa cultura política. La clase dirigente debe comprender que, si las desigualdades de nuestro país resultan moralmente insoportables, económicamente insostenibles y políticamente aberrantes, el mantenimiento de privilegios por parte del poder- económico, político-lesiona profundamente la idea misma de comunidad” (…) “La cultura política del adversario es, en definitiva, contraria a la cultura política democrática a la que aspiramos y que nos merecemos”.

En su edición del 31 de enero Página/12 publicó artículos de Washington Uranga (“El carnaval de Cambiemos”) y Raúl Kollmann (“La doctrina Irurzun por su propio autor”).

Escribió Uranga: “El doble discurso-que expresa también la doble moral-del gobierno de Cambiemos no tiene fin. Mientras libera de toda responsabilidad al ministro Jorge Triaca por el atropello cometido contra una trabajadora y por el abuso en ejercicio de funciones propias de su condición de funcionario público, el gobierno despliega cortinas de humo con proclamas de presunta austeridad que solo pueden convencer a los incondicionales” (…) “El anuncio acerca del recorte de los cargos políticos y la salida de los familiares de los ministros de los puestos en el Estado, no son sino una jugada más dentro del marketing político con el cual el gobierno tiende a crear constantes juegos de artificio que oculten las dificultades evidentes que enfrenta: inflación, despidos, caída del salario real, balanza comercial deficitaria, problemas con las cuentas públicas” (…) “El Presidente es-si no el principal-uno de los más destacados fabricantes de humo distractivo. Salvo que en su defensa se pueda decir que está desinformado, lo cual, claro está, no aportaría a su idoneidad como conductor de la gestión de gobierno. Pero partiendo de la base de que el Presidente cuenta con información suficiente resulta irrisorio e inaceptable que Mauricio Macri sostenga sin siquiera pestañear que, palabras más o menos, el país va por un rumbo casi maravilloso, con una bonanza económica que ni los economistas propios pueden demostrar y que se refleja, según dice, en una “lluvia de inversiones” que nadie ve” (…) “Los estrategas de la comunicación política han venido estudiando y, en algunos casos, recomendando a los gobernantes lo que se ha dado en denominar como “campaña permanente”. El concepto podría traducirse en continuar, durante el ejercicio del gobierno, en la misma tónica y utilizando similares recursos a los que se usan en la campaña electoral: básicamente promesas y ataques a los presuntos o reales adversarios” (…) “Pero con el mismo criterio el gobierno necesita, imperiosamente, construir enemigos a los que atacar y a los que responsabilizar de “los palos en la rueda”. Al comienzo todo fue culpa de la “pesada herencia”. Después que “se robaron todo” y para eso se usó (y se usa) impúdicamente el Poder judicial para generar procesos de dudoso sustento jurídico pero cinematográficamente construidos con la colaboración de los medios de comunicación adictos al oficialismo” (…) “Sin renunciar todavía al recurso anterior, para mantener su estrategia de marketing político el gobierno necesita renovar periódicamente el stock de enemigos a la vista. Hoy le toca al sindicalismo y a sus dirigentes. Para ello cree contar con la anuencia de parte de la opinión pública que tiene una imagen desacreditada de la dirigencia obrera” (…) “No es búsqueda de transparencia y apego a la ética lo que se pretende. Están por delante las paritarias y la puja salarial es una batalla fundamental para los economistas oficiales que sostienen conceptualmente que el “costo laboral” es muy alto, mientras esconden el verdadero motivo de su accionar: favorecer al capital y a los empresarios a costa de los asalariados” (…) “La estigmatización de los dirigentes sindicales tiene en esta etapa múltiples objetivos. Debilitar a los gremios para minar su capacidad de resguardar salarios, equiparar con “corrupción” todo accionar sindical y limar el liderazgo y el prestigio a la dirigencia obrera para, lo que no es menor, continuar con la campaña permanente de construir enemigos imprescindibles para la estrategia de marketing político del oficialismo. Sin “enemigos” a los que enfrentar y a quienes endilgarle las culpas…es más probable que los ojos de la ciudadanía se dirijan hacia los problemas reales. Estos para los que el gobierno sigue prometiendo soluciones en un futuro venturoso aunque siempre lejano y al que se continúa anunciando como “luz al final del túnel”. Mientras tanto que sigan los humos de colores…como anticipo del carnaval que, ese sí, ya llega. ¿O será que para Cambiemos todo el año es carnaval?”

Escribió Kollmann: “Como era de esperar, la Cámara Federal con su integración de feria-Martín Irurzun y el sorteado Marcelo Luicini-rechazó ayer todo beneficio para los imputados en la causa por el memorándum con Irán. Respecto de Luis D´Elía, los jueces ordenaron que lo revise el Cuerpo Médico Forense, pero consideraron que el dirigente de Miles está en condiciones de seguir dentro de la cárcel y que no le corresponde la prisión domiciliaria. En otra resolución rechazaron también la excarcelación de Fernando Esteche y Jorge Khalil señalando que ambos tienen antecedentes de haber concretado negociaciones clandestinas por el Memorándum y de haber constituido “un aparato clandestino de comunicación de Irán”. Los camaristas no tuvieron en cuenta que se desechó el delito de traición a la patria, que el encubrimiento agravado hasta prevé condenas en suspenso, que el juez Claudio Bonadio dio por finalizada la instrucción y menos todavía que se trata de una causa política sobre un tratado que aprobaron ambas cámaras del Congreso. En cuanto a Carlos Zannini, la sala de feria de la Casación no resolvió nada ayer y todo quedará para los primeros días de febrero” (…) “Irurzun ha sido la cabeza de la ofensiva judicial contra lo que llaman peyorativamente “el populismo”, para lo cual extremó su creatividad y elaboró una teoría de las relaciones residuales. Cualquiera que haya tenido un alto puesto en un gobierno supuestamente mantiene vínculos y relaciones que le permitirían obstruir causas e investigaciones. Con ese argumento, Irurzun justificó casi cualquier prisión preventiva de ex funcionarios, pese la inexistencia de peligros de fuga o evidencia de que trataron de obstruir un expediente” (…) “Consecuentes con sus antecedentes, Irurzun y Luicini rechazaron otorgarle beneficios a los procesados por el Memorándum, aún teniendo en cuenta que la propia Cámara Federal volteó el principal delito de la acusación: traición a la patria. La imputación ahora es por encubrimiento agravado, que tiene penas de uno a seis años de prisión, o sea que ni siquiera tiene, de entrada, un pronóstico de prisión efectiva” (…) “En cualquier caso, el fallo de Irurzun-Luicini deja clarita la distinta vara. Ninguno de esos criterios-supuesta capacidad de obstruir, relaciones vigentes-se aplicaron en casos como los Panamá Papers, el correo, la venta de Macair o el soterramiento del Ferrocarril Sarmiento. Es que sólo respecto de los ex funcionarios o ex dirigentes se aplican figuras destinadas a privar de la libertad y, para colmo, en una causa tan nítidamente política como es la del Memorándum”.

En su edición del 31 de enero La Nación publicó artículos de Morales Solá (“Para no soltarle la mano al ministro, familiares afuera”) y Marcos Novaro (“Los vicios políticos que carcomen al estado”).

Escribió Morales Solá: “Podrá decirse que las recientes medidas sobre los funcionarios del gobierno nacional y sus familiares tienen más sentido político que económico. Es cierto. Y podrá agregarse que la decisión es tardía y que responde a la necesidad de resguardar al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, vapuleado por el conflicto con su empleada doméstica. También es cierto. Ninguna de esas aseveraciones opaca, sin embargo, las comprobaciones sobre la cantidad de ministros con familiares en el gobierno nacional” (…) “Para peor, muchos de ellos se ofendieron y enojaron por la decisión del Presidente, que consideraron espasmódica por responder solo a la necesidad de zafar del problema de Triaca” (…) “Fue al revés. El Presidente fue demasiado generoso cuando señaló que tal vez la administración debería prescindir de valiosos colaboradores que son familiares de ministros. No hay datos ni hechos para discutir el valor de esos funcionarios, pero lo cierto es que una contribución idéntica-o mejor-podrían haber aportado muchos argentinos que no tienen lazos de sangre con la nomenclatura. Extraña, sí, que en un gobierno que levantó la vara de la transparencia hayan existido tantos nichos de nepotismo explícito” (…) “Al regreso de su gira europea, el Presidente advirtió que se le había terminado ese paréntesis de placidez entre aplausos y elogios en el exterior. Aquí debía hacer algo para dejar atrás el asunto Triaca sin soltarle la mano a Triaca. No hay un interlocutor mejor con el sindicalismo que el actual ministro de Trabajo, quien conoce a los dueños de los gremios desde que era un niño” (…) “Triaca reconoció el error, pero otra vez las designaciones del Gobierno fueron el lado vulnerable del Gobierno. Y Triaca no se podía ir. Macri decidió saltar sobre la coyuntura para colocar el debate sobre los familiares de los ministros” (…) “Al final, se le deberá un favor a Triaca, porque gracias a él se conoció la cantidad de familiares de ministros que fueron contratados por el gobierno nacional. Y que ahora volverán a casa” (…) “Quizás el aspecto realmente controvertido de las decisiones de Macri sobre los funcionarios es que congelará los salarios durante este año. Es una decisión efectista, más aún cuando se sabe que los aumentos en el Estado no superarán el 15 por ciento” (…) “El peor remedio para los problemas del Estado es pagarles mal a sus funcionarios. Tarde o temprano, solo quedarán los corruptos, que son los únicos que no necesitan salarios para vivir” (…) “La tercera decisión (reducir en un 25 por ciento el plantel de funcionarios nacionales) es un regreso al día en que Macri asumió; desde entonces la planta de funcionarios políticos se aumentó en ese porcentaje más o menos. Con todo, no debe desdeñarse el hecho de que el Presidente haya aceptado implícitamente que fue un error ese incremento de personal” (…) “Tampoco se debería caer en una caza de brujas. No se debería, en síntesis, juzgar todos los casos como los de los familiares de los ministros” (…) “Párrafo aparte merece la hipocresía del cristinismo que salió espantado a criticar la decisión de Macri y también la presencia en el Gobierno de familiares de los ministros. El peronismo llegó a cotas inéditas de nepotismo en la administración del Estado como para escandalizarse ahora por lo que sucede con los ministros de Macri” (…) “El problema de Macri es que la sociedad reacciona de una manera con el peronismo y de otra, menos permisiva, con los no peronistas. Al peronismo le otorga márgenes de arbitrariedad que no les da a los gobiernos que no son peronistas. Más allá de esos límites cambiantes e inexplicables para las ciencias sociales, lo cierto es que el sistema político no está en condiciones de tolerar más discrecionalidad en el manejo del Estado. Percibir ese punto de inflexión en la tolerancia social es el desafío del macrismo si aspira a contar con un destino político”.

Escribió Novaro: “Hay una vieja idea que circula tanto en el debate público como en la academia argentina según la cual somos un país estatista, “estadocéntrico” se ha dicho desde el análisis político: a todos los problemas les encontramos solución creando un área de la administración para que ella se ocupe. ¿Es, como decía Tocqueville de los franceses de su tiempo, porque confiamos en los gobernantes antes que en nosotros mismos?” (…) “En verdad, no confiamos para nada en los gobiernos y sería más correcto decir que somos “politicocéntricos” más que estatistas: todo problema es ocasión de un conflicto, del que quienes gobiernan esperan poder sacar ventajas sobre sus competidores creando un nuevo séquito de dependientes, para seguir en funciones, y los opositores tratan de hacer lo mismo en su provecho, para promoverse y desplazarlos. Y el Estado entonces deja de ser un instrumento autónomo de gobierno, es ante todo la arena de esa lucha facciosa” (…) “Este rasgo se agudizó sin duda en los años del kirchnerismo, que llevó a su máxima expresión la curiosa fórmula “gobernar es gastar y confrontar” e hizo un uso del Estado tan intenso en estos dos aspectos que terminó por dejarlo exhausto, desfinanciado y por completo sometido al faccionalismo” (…) “Otra idea que está muy difundida es que el problema del Estado se origina en malas conductas de las elites. Porque son ellas, en particular las elites políticas, las que hacen un mal uso de aquel, sacan provecho para sí en vez de hacer servicio público; en suma, se comportan como una casta y no como representantes” (…) “En parte esto es cierto, pero el fondo de la cuestión es mucho más complicado porque toda sociedad tiene una idea y actitudes bastante poco “públicas” y más bien facciosas acerca del uso y de los beneficios que le corresponden o espera sacar del aparato estatal” (…) “La iniciativa oficial anunciada por Macri para controlar el gasto político, combatir el nepotismo y demás ¿es un paso en la dirección correcta para empezar a resolver estos problemas y encarar en serio la reforma de nuestro Estado?” (…) “En principio parece una idea oportuna y una buena forma de retomar la iniciativa después de varios barquinazos y bastante dilación en la materia, pero poco más que eso. No ataca las cuestiones estructurales” (…) “Porque reformar y modernizar el Estado llevará años” (…) “Pero para que opere como ese puntapié inicial, tanto el Ministerio de modernización como el resto del Ejecutivo y la Presidencia deberían ser mucho más activos y claros en sus metas. Decir que esperan que su ejemplo sea imitado suena a mera expresión de deseos y autopromoción como “somos el modelo a seguir”. Y para que lo sean en serio sería conveniente que se revisara, por ejemplo, cómo se realizan las designaciones de la administración nacional en cargos especialmente sensibles” (…) “En principio la gestión de Macri es cierto que buscó desactivar estas prácticas, que el kirchnerismo había inflado exponencialmente; aunque con el tiempo parece que le encontró provecho para salir del paso en muchas áreas que no sabe muy bien cómo hacer que funcionen. El resultado esperable no es mejor que el de todas las demás gestiones previas que hicieron lo mismo” (…) “La situación en el Estado no va a mejorar porque haya algunos altos cargos prescindibles y unos cuantos parientes y entenados menos. Lo que hace falta es que se empiece a infundir un espíritu de servicio público de donde se lo fue borrando desde hace décadas y se lo reemplazó por patrimonialismo, partidismo y desidia. Y para logarlo no va a alcanzar con un puntapié ni con dar el ejemplo, hacen falta reglas claras y de cumplimiento verificable. Y convencer a la sociedad de que vote por eso y no por seguir pujando para sacar una tajada más grande de un Estado cada vez más calamitoso”.

En su edición del 1 de febrero Página/12 publicó artículos de Eduardo Barcesat (“Otra respuesta a Carlos Zannini”) y Jorge Alemán (“Zizek, Hegel, Lacan: coincidencias y diferencias”).

Escribió Barcesat: “Un notable exponente del denominado realismo jurídico escandinavo, el profesor Alf Ross, enseñaba su concepción sobre la naturaleza del derecho desplegando un tablero de ajedrez y sus fichas e invitando a un alumno a jugar una partida. A poco de iniciada, Alf Ross, ante la sorpresa y consternación del alumno, movía mal una ficha con el deliberado propósito de obtener una situación ventajosa. A partir de allí preguntaba a los alumnos: ¿por qué está mal mi movida? Las primeras respuestas eran positivistas; es decir, que la movida era contra las reglas establecidas del juego de ajedrez. La respuesta no era incorrecta, pero sí insuficiente. A poco de seguir el diálogo con los alumnos surgía la respuesta que el maestro esperaba: “…es que si no se respetan las reglas del juego, éste no tiene sentido…el derecho debe ser internalizado en conducta y vivido como socialmente obligatorio”. Años después, otro gran maestro del derecho y la ciencia política, Norberto Bobbio, recurrió a la analogía con el juego de ajedrez, explicando que nadie gana siquiera un modesto torneo barrial de ajedrez con sólo conocer el tablero y los movimientos de los trebejos. Es menester conocer de aperturas, juego medio, y finales, para aspirar a un mejor desempeño. A ese conocimiento Bobbio lo designaba “reglas estratégicas de poder”. Y muy enfáticamente, Bobbio destacaba “…pero ninguna estrategia de poder puede construirse sobre el quiebre de las reglas de juego”. Como bien ha señalado Carlos Rozanski, estamos en una situación en que se quebrantan las reglas del juego, lo que hace que la función judicial sea imprevisible e inentendible. Las prácticas jurisdiccionales se han convertido en un espectáculo de magia, donde de la galera del mago salen, tocándola con su vara, a su voluntad e indistintamente, conejos, aves, pañuelos, flores, etc. Estamos atravesando, con este gobierno, una etapa ficcional, el mundo de cómo si. Como si hubiere Estado de Derecho, con división de poderes y obediencia a la supremacía de la Constitución Nacional (art. 36). Como si el Poder Judicial de la Nación fuere el garante último y supremo de los derechos y garantías que integran la Ley Suprema de la Nación. Como si la economía funcionara y se estuviere atravesando una etapa de esplendor para todos los argentinos, y no de, por, y para, los pocos del privilegio”.

Escribió Alemán: “El amigo Zizek últimamente ha realizado excelentes puntuaciones sobre su Hegel absolutamente pasado por la criba lacaniana. Pero presenta un error de lectura con respecto a Lacan: afirma que Lacan confunde la figura hegeliana del “alma bella” con la de “la ley del corazón”. Precisamente en un antiguo texto mío, “Lacan en el debate posmoderno”, me ocupé de esa diferencia entre las figuras hegelianas siguiendo las estrictas observaciones de Lacan. El alma bella critica al mundo desentendiéndose de la implicación que ella misma tiene con aquello que denuncia” (…) “En cambio, en la Ley del corazón se trata de una certeza particular en la locura del rebelde, que le hace captar al mundo como prosaico y fallido y por tanto merecedor de su destrucción. La ley del corazón intenta que su certeza inmediata y particular se vuelva sin mediación alguna ley universal. De allí que Lacan la emplee para la figura del loco que al querer imponer su Ley recibe los “contragolpes del mundo” (…) “Pero a raíz de esta diferencia con Zizek surge una cuestión que encuentro acertada en la lógica política lacaniana. Y es la siguiente paradoja: un proceso de emancipación y su momento liberador exigen siempre la presencia de un Amo. El Amo no es un opresor, no es Hitler, Franco o Stalin. La figura del Amo es la referencia que le permite al sujeto ir más allá con su propio deseo. El amo no es el que sabe lo que el pueblo quiere, más bien es el que apuesta por lo que el mismo quiere y permite la emergencia de una libertad que siempre lo excede. Por ello, en los procesos transformadores donde surgió un Amo, el pueblo fue más lejos en sus prácticas emancipatorias que su propio líder” (…) “Ahora Zizek ha “lacanizado” a Hegel para salvarlo del panlogicismo totalizante y ha resuelto que es en Hegel donde forma el verdadero “materialismo dialéctico”. Para Zizek el resto no dialectizable, el hueso hegeliano, se metamorfosea en el objeto lacaniano. A su vez, Badiou ha “platonizado” a Lacan para volverlo un Sistema, donde la ontología matemática del “múltiple puro” se hace cargo de la verdad del sujeto en un proyecto filosófico de índole arquitectónico” (…) “Por esta vertiente, nos parece sugerente recuperar la tradición “antifilosófica” que tiene en Kierkegaard un exponente mayor. Entendemos por antifilosofía, en el sentido de Lacan, aquellos autores que atravesados por la filosofía la desbordan con sus certezas imposibles de ser capturadas por el concepto. Por ejemplo, en Kierkegaard la irreductibilidad del sujeto en su constitución singular, única y apasionada. Lo que constituyó su rebeldía frente al sistema hegeliano. Y entonces sí, pasar de allí a la construcción materialista de esa singularidad en Lacan. La “fidelidad” en Badiou o la “negatividad inmanente” en Zizek, no se entienden sin ese punto de partida: la locura grandísima y antifilosófica de Kierkegaard”.

En su edición del 1 de febrero La Nación publicó artículos de Luis Majul (“Macri juega con fuego y se termina quemando”) y Emilio Cárdenas (“¿Puede Siria ser un nuevo Vietnam para los EEUU?”).

Escribió Majul: “El Presidente juega con fuego, se quema y de inmediato su equipo de confianza sale a rescatarlo, un tanto chamuscado. Esto es lo que viene sucediendo desde la rutilante victoria electoral en octubre del año pasado: Mauricio Macri toma decisiones controvertidas, paga un altísimo costo político y en el Gobierno empiezan a rezar para que el barco no se le vaya a pique. Ahora la discusión es si la caída de su imagen positiva representa un quiebre definitivo de las expectativas y la confianza o si se trata de una “indignación de verano” (…) “Triaca puede ser una buena persona y un eficiente funcionario. Pudo, incluso, como sostiene el propio Macri, haber comandado una intervención “de fondo” más o menos exitosa, comparada con el desbarajuste y la corrupción que imperaban en el SOMU. Pero eso no puede justificar el hecho de que designó a casi 200 personas que, en principio, no responden a la lógica de funcionario idóneo que proclama Cambiemos” (…) “Pero la verdad es que si el ex ministro de Trabajo Carlos Tomada hubiera hecho lo mismo que Triaca, habría recibido el repudio y el pedido de renuncia inmediata de la mayoría de la prensa nacional” (…) “Esto era Uganda y nadie ponía el grito en el cielo. Ahora quieren que de la noche a la mañana nos convirtamos en Suiza”, repitió Macri una y otra vez, a su regreso de las vacaciones, ante sus ministros, cuando los pedidos de apartamiento de Triaca arreciaban. A su razonamiento le falta un argumento: los votantes de Cambiemos terminaron optando por él, por María Eugenia Vidal, Elisa Carrió, Horacio Rodríguez Larreta y Graciela Ocaña, entre otros, porque, al presentarse como candidatos, les prometieron que harían todo lo contrario a lo que hacía el kirchnerismo. Y las decisiones del ministro de Trabajo se insertan en la cultura política de los gobiernos anteriores” (…) “Entre los analistas clásicos hay dos corrientes de opinión. Una sostiene que la caída de imagen de Macri es momentánea y no definitiva. El argumento central es que la fuga no fue a parar a ningún dirigente de la oposición. Y que ya pasó lo mismo cuando estalló el caso del Correo Argentino, y luego volvió todo a “la normalidad”. La otra corriente afirma que el cambio de humor puede llegar a ser estructural, porque no está motivado solo por el affaire Triaca, sino que se enmarca en el contexto de medidas económicas que afectan a votantes de Cambiemos. Entre una y otra mirada hay una tercera hipótesis que todavía no fue suficientemente desarrollada. Tiene que ver con el nivel de expectativas y el inevitable paso del tiempo. En efecto, el Gobierno transita la segunda mitad de su mandato. Esto significa que, a partir de ahora, ya no será tan efectivo ni redituable compararse con las gestiones de Néstor Kirchner, Cristina Fernández ni todo el sistema político, económico, empresario y sindical que “reinó” durante los últimos años. Implica que la paciencia o la tolerancia no será la misma que en los inicios de la gestión” (…) “En realidad, puesto en perspectiva, Macri debería preocuparse aún más: es el único presidente de América Latina cuya imagen positiva supera el 40% de los votos. Por lo tanto tiene todavía mucho para perder, inserto en un contexto social volátil, complejo y pesimista. Un “ambiente público” donde los cambios de humor son cada vez más bruscos e inesperados” (…) “El Presidente, ingeniero, debe estar sopesando ahora mismo el cruce de las dos curvas: la de la velocidad de los cambios positivos, para que lleguen “a la gente” justo para la época en que se vota, con la línea de la pérdida de paciencia, enojo y “desencanto”. Macri ha optado por absorber las “facturas” que correspondieron a la reforma previsional, los aumentos de tarifas y la conducta de Triaca” (…) “Pero mientras el Presidente sigue jugando con fuego hay una alternativa que viene siendo desechada una y otra vez por su equipo de “bomberos”: explicar, con lujo de detalles, cada decisión y cada determinación, por más dolorosa e impopular que sean. Recordar, cada tanto, desde dónde se partió, hacia dónde se pretende ir y cuál es el rumbo elegido para llegar a la meta. El pecado original de no exponer, desde un principio, el desbarajuste que dejó Cristina Fernández ya no se puede corregir. Pero siempre se está a tiempo de decir la verdad, en vez de especular con la idea de que si no se hace mucho ruido, un decreto o una ley controvertida pueden introducirse de manera subrepticia. Y no vale, para lo que queda, la suposición de que, al final, a pesar de tanta resistencia, Macri va a terminar solucionando los problemas estructurales de la Argentina, igual que encauzó tanto a Boca Juniors como a la ciudad de Buenos Aires. La envergadura y el impacto de las decisiones que se toman para gobernar un país son incomparables. Y el riesgo de regresar a lo peor del pasado reciente todavía no se disipó”.

Escribió Cárdenas: “Al tiempo de su reciente campaña electoral, Donald Trump advertía a los norteamericanos acerca del peligro que siempre supone involucrarse en guerras externas. Seguramente tenía en mente los conflictos abiertos en Afganistán, Irak y Siria. Pese a ello, acaba de anunciar, por boca de su Secretario de Estado, Rex Tillerson, que los EEUU mantendrán una presencia militar en Siria, para así asegurarse que el militarmente derrotado Estado Islámico no renacerá de sus propias cenizas” (…) “Los EEUU mantienen hoy unos 2000 efectivos en Siria. En general se trata de entrenadores para las fuerzas locales, sumado a comandos e ingenieros” (…) “Pero naturalmente no puede asumirse que la decisión sea la de permanecer en Siria a perpetuidad” (…) “Cabe recordar que las operaciones militares norteamericanas en Siria comenzaron efectivamente en el 2014, cuando el expresidente Barack Obama decidiera, con razón, que era ya necesario enfrentar en el terreno el Estado Islámico. Esa demorada decisión fue ciertamente coronada con éxito” (…) “Pero ocurre que la grave amenaza que para todos supone el terrorismo islámico, hoy diezmado ciertamente, no puede considerarse eliminada. Y en los EEUU no se olvida el serio error que fuera la salida de sus fuerzas a destiempo-y casi precipitadamente-de Irak, así como el que se cometiera también en Libia, al dejarla inesperadamente descabezada y abandonada a su suerte tras la caída del dictador Muammar Qaddafi” (…) “Es posible que la decisión norteamericana tenga asimismo que ver con los éxitos obtenidos en Siria por Irán y Rusia…artífices centrales de la derrota del Estado Islámico y de la supervivencia del régimen criminal del presidente sirio, Bashar al-Assad” (…) “Esto último tiene a su vez relación con la posibilidad de poder influenciar con algún peso en el proceso de “reconstrucción” sirio, que previsiblemente será una tarea de una enorme complejidad” (…) “Los EEUU, no obstante, al reclamar con razón una salida diplomática para la crisis siria, pretenden que ella sea conducida por las Naciones Unidas y no por ellos. Pese a lo cual, seguramente se empeñarán, directa o indirectamente, en lograr que el próximo gobierno sirio no sea un mero títere iraní” (…) “Hay en esto otra complicación adicional. Seria. Es la que tiene que ver con los kurdos del norte de Siria y sus bien entrenadas y eficientes milicias, cuya contribución al triunfo contra el Estado Islámico en la guerra civil siria estuvo claramente entre las más decisivas. Esas milicias tienen unos 30.000 efectivos que evidentemente procurarán que la semi-autónoma región kurda, una suerte de “enclave nacional” para los kurdos, no vuelva a ser ignorada” (…) “Para Turquía, que considera a los kurdos como su enemigo, esto es inaceptable” (…) “Queda claro entonces que el conflicto sirio pude, de pronto, empantanar a los EEUU en un nuevo conflicto de larga duración. Como ocurriera en Vietnam, entre 1959 y 1975. Por sus consecuencias, esta posibilidad no puede descuidarse”.

En su edición del 1 de febrero Clarín publicó un artículo de Vicente Palermo titulado “El poder político del Presidente”. Escribió el autor: “En un sistema presidencialista, la autoridad del Poder Ejecutivo descansa en el Presidente y sólo en el Presidente. Conforme a la constitución vigente, de 1994, ni siquiera el Jefe de Gabinete de Ministros, más allá de la lábil intención legal, limita el poder presidencial. En última instancia, la responsabilidad es suya y sólo suya. Pero este poder formal es poco o mucho dependiendo de otro factor crucial: el activo político” (…) “El activo político presidencial, enraizado no en las leyes sino en dimensiones elusivas pero relevantes (resultados electorales, respaldo de la opinión pública, expectativas sociales), toma de posiciones de diferentes actores, respaldo de la base política propia, diplomacia presidencial, etcétera. Autoridad del presidente y activo político presidencial se conjugan para definir los márgenes de acción: el poder político del presidente” (…) “Hay muchos modos de acumular o despilfarrar los márgenes de acción presidencial que dependen de la autoridad legal y del activo político” (…) “Cuando hay crisis que amenazan el poder presidencial los presidentes deben evaluar qué hacer y eso depende de la calidad de su liderazgo” (…) “Hay, en esencia, dos fórmulas en estos casos. Son “cortar por lo sano” y “vienen por mí”. “To cut losses”, en la jerga politológica supone una decisión desagradable: pagar un precio elevado para evitar costos mayores. Vienen por mí es lo contrario: no ceder, aunque se defienda algo malo, porque si se cede no se podrá evitar que la caída arrastre consigo la autoridad presidencial” (…) “Tenemos, así, un interesante contraste: Alfonsín se dispuso a pagar un elevado precio (la renuncia de Mazzorín) para evitar costos mayores en un caso e hizo lo opuesto en el otro: se resistió a entregar la cabeza de Grinspun, por mucho que este estuviera fallando en su gestión, seguro de que si lo hacía abría la puerta a un serio deterioro del poder presidencial. En ambos casos estuvo presente el liderazgo apropiado” (…) “Pero se trata siempre de una lectura incierta, de conjeturas, de intuición política, lo que está detrás de las decisiones correctas. Estas nunca son técnicas, ni mucho menos obvias. Las conclusiones que se pueden alcanzar en relación al caso reciente, el del ministro Triaca, las puede sacar el lector. Todo indica que el actual presidente aplicó el diagnóstico “vienen por mí”: si concedo pierdo autoridad presidencial. Ojalá haya estado en lo cierto”.