PICADA DE NOTICIAS. (LXXXV).

Hernán Andrés Kruse

En su edición del 29 de diciembre Clarín publicó artículos de Vicente Palermo (“Preguntas para nuestros liberales”) y Marcelo Cantelmi (“Internet y política global, entre la bendición y la boca del lobo”).

Escribió Palermo: “Algunos liberales argentinos son contradictorios. Eso les ha sucedido muchas veces en nuestra historia contemporánea. Creen que la coherencia entre liberalismo político y liberalismo económicos es perfecta” (…) “Estos liberales-no todos nuestros liberales-critican acerbamente el camino del gradualismo que ha decidido transitar a duras penas el actual gobierno para reducir el déficit fiscal. Según ellos el gradualismo no va a ninguna parte y nos enreda en un curso de acción que se derrota a sí mismo” (…) “Pero a algunos de los que este problema nos quita el sueño no se nos escapa que ese gigantesco déficit fiscal no responde apenas-como reza el catecismo banal a la moda-a la corrupción kirchnerista o a la rampante afición argentina por el empleo público, sino que tiene sus complejas y profundas raíces en nuestra estructura socio estatal” (…) “Gastos públicos son relaciones sociales” (…) “Y da la impresión de que estos liberales sin duda bienintencionados se lo olvidan. Y como lo olvidan, no pueden sacar las consecuencias políticas que se siguen de ello. Esas consecuencias son claras. En el presente, se hacen patentes las resistencias sociales, y, también, aunque en menor medida, políticas” (…) “¿Ignoran, los partidarios del shock de liberalismo económico, cuáles serían las consecuencias políticas de esa opción?” (…) “No estoy pensando-apenas-en las consecuencias electorales” (…) “Me refiero estrictamente, en cambio, a lo que concierne al corazón de su liberalismo, a la incoherencia radical que parecen no percibir: ¿piensan acaso en la ejecución del shock de liberalismo económico manteniendo al liberalismo político en regla? ¿Ignoran, olvidan, que estrategias reformistas como las que proponen van necesariamente de la mano de una concentración iliberal del poder? ¿De hiper-presidencialismo, de atropellos a la división de poderes, de profuso secretismo presidencial, de abundantes cambios políticos antirrepublicanos? ¿De una apelación plebiscitaria al interés nacional que iría-como tantas veces-más allá del debate público y del juego político democrático?” (…) “Y, no seamos ingenuos, ¿dejan de advertir que exigiría un grado de represión que además de sus efectos directos indeseables tendría peligrosísimos efectos indirectos? ¿Estos liberales son ciegos a los dilemas de la política? ¿Suponen, acaso, que los afectados por buenos, regulares, o malos motivos, por el ajuste fiscal, van a ser comprensibles y van a estar dispuestos a sacrificarse mansamente por el bien común?” (…) “¿Suponen, por ventura, que aquellos opositores sociales o políticos que están ya con la sangre en el ojo, van a dejar pasar la preciosa oportunidad de radicalizar sus posiciones y alentar revueltas? ¿Y suponen, a su vez, que esto no dará pábulo al gobierno para reforzar, aunque más no sea a contra gusto, la concentración de poder y la mano dura que, como liberales, no deberían apoyar?” (…) “No hay que olvidar que la Hidra tenía siete cabezas y que cada vez que Hércules cortaba una, crecía otra más fuerte. Vivimos sí en una Argentina insustentable, pero el decisionismo presidencial nunca aparejó buenos resultados, porque cuando el poder se concentra y el discrecionalismo impera, su utilización virtuosa es quimérica. Que estos liberales lo ignoren es algo que me deja desconcertado. Después se quejan de que se identifique (erróneamente) liberalismo y dictadura”.

Escribió Cantelmi: “La red Internet ha sido una protagonista política central este año que concluye” (…) “Desde que este extraordinario instrumento apareció ha modelado en gran medida las relaciones sociales, los vínculos de toda índole y unido como nunca antes una parte a otra del globo. Pero el 2017 llegó con el legado de las sospechas de manipulaciones nada menos que en las elecciones norteamericanas que llevaron al gobierno al controvertido magnate Donald Trump” (…) “No necesariamente estos manejos definieron la elección, pero las suspicacias no están ausentes. Permanece latente el hecho de que Trump triunfó con una diferencia mínima en Estados que le dieron mayoría en el Colegio Electoral aunque su cosecha de votos tuvo el abismo sin precedentes de tres millones menos que los conseguidos por su adversaria demócrata Hillary Clinton” (…) “La paranoia de una intervención de piratas de la red en cada elección que se ha sumado en el año ha marcado la crónica de todo el período que culmina este fin de semana. No ha sido un problema que haya involucrado sólo a aquellas dos potencias (EEUU y Rusia). En mayo miles de terminales recibieron un breve y letal mensaje que anunciaba que los archivos habían sido “secuestrados”. Una organización desconocida sembró los cinco continentes con “ransonware”, un virus que atrapa el contenido de las memorias pero que es posible liberarlo a cambio de una recompensa. El ataque le dio una dosis de vulnerabilidad única al mundo” (…) “Con el paso del tiempo surgió algo más que una sospecha. ¿De dónde vino esa ofensiva bien estructurada y masiva? La respuesta mira a Corea del Norte” (…) “Pero Internet no es sólo esto. Todos sabemos que es un canal de difusión de ideas y de libertad dentro de su anarquía o debido a ella. Por lo tanto, desde ciertas perspectivas es un instrumento peligroso. La sofisticada dictadura comunista de Vietnam acaba de alistar una fuerza de más de 10.000 censores que desplegarán sus oídos sobre la red. Estas “cibertroops”, conocidas como Force 47, atajarán cualquier comentario que incluya “visiones equivocadas” y propaganda contra el Estado” (…) “En China, este diciembre, el popular activista y bloguero Wu Gan fue condenado a ocho años de prisión. La severidad de la pena revela la dureza del régimen con quienes no se alinean con el mando central, pero también desnuda una inocultable impotencia” (…) “El avance tecnológico tiene la virtud de que va demoliendo estos procedimientos de control. En China hay más celulares que la población de las tres Américas unidas y en su mayoría inteligentes. La censura, por lo tanto, puede ser planteada, pero aparece cada vez más difícil de ser ejecutada” (…) “La censura y la represión se han profundizado en China como parte del armado que construye el presidente Xi Jinping” (…) “Ese poder verticaliza el giro de China a una economía de servicios y de consumo. El consumo amplía las demandas, no sólo de productos” (…) “Lo siguiente en esos procesos, suele ser el cuestionamiento del marco en el cual el individuo se desarrolla. La represión y la censura buscan contener esas otras demandas y sofocarlas con antelación” (…) “Trump, que revolea Twitter como un garrote, creó este año el término “posverdad” como coartada de mentiras y exageraciones. Lo cierto es que el fakenews, la información falsa se ha extendido como nunca antes en las redes, y otra vez Rusia aparece como una de las principales usinas de noticias resonantes que nunca existieron. Esta modalidad perversa se ha convertido también en un negocio rentable porque la información falsa, que es más fácil de adornar, triunfa sobre la verdadera” (…) “Internet son dos mundos, el libre, al que todos accedemos y donde cualquier cosa es posible de ser planteada e instalada, y que por el momento no es más que ruido. Y el profesional donde los portales curan y valoran la real información” (…) “Este mes que termina, el ex presidente norteamericano Barack Obama hizo un comentario que sonó a reproche sobre los desafíos pendientes en estos niveles, también políticos, en la red. “Uno de los mayores peligros de Internet es que la gente puede acabar viviendo en una realidad diferente, envuelta en informaciones que sólo le refuercen sus opiniones”. Acierta. Sin diversidad de miradas y con el atajo del conformismo, la verdad si no desaparece ciertamente pierde importancia”.

En su edición del 30 de diciembre Página/12 publicó artículos de Cristian Carrillo (“El FMI elogia el ajuste, pero pide más recortes”), Luis Bruschtein (“El bajón”) y David Cufré (“Ganar tiempo”).

Escribió Carrillo: “Para el Fondo Monetario Internacional (FMI) el ritmo que le imprime el gobierno al ajuste es todavía moderado, por lo que recomienda que se aceleren los cambios en materia laboral, previsional y tributaria. “La reducción del gasto público es esencial, especialmente en las áreas donde aumentó muy rápidamente en los últimos años, en particular los salarios, las pensiones y las transferencias sociales”, reclamó el organismo en su informe “Conclusiones de 2017”, tras la consulta del Artículo IV que tuvo lugar este año. El texto resalta las reformas que ya fueron aplicadas y llevadas a consideración del Congreso, las cuales son de su autoría y el gobierno las sigue a rajatabla como una especie de carta astral. Pese a que el equipo económico de Cambiemos reconoció el jueves que el esquema de metas de inflación volvió a fallar, el organismo multilateral de crédito aconsejó insistir y profundizar esa política para alcanzar el objetivo. De todos modos, ajustó, tal como lo hizo también el gobierno, la meta de inflación para el año próximo, pero lo hizo al 16,3 por ciento y no al 15 como se anunció anteayer. Para este año calculó que cerrará en un 23,6 por ciento. Además, elevó su estimación para el déficit de cuenta corriente del año próximo de 3,7 a 4,4 por ciento y el crecimiento económico lo previó en 2,5 por ciento” (…) “Luego de una década de autonomía económica, producto de que en 2006 se le pagara al FMI la totalidad de la deuda, el país volvió a autorizar las revisiones de su economía por parte del organismo. Justificado como una concesión inocua a la independencia de la política argentina, el gobierno reactivó el año pasado esa relación. Rápidamente se convirtió en una subordinación de las iniciativas oficiales al visto bueno del Fondo. El esquema es el mismo para todos los países emergentes, se hace una auditoría y se utiliza ese insumo para aplicar las recetas de siempre para ese tipo de economías, que implican ajuste y endeudamiento y generan crisis y pobreza” (…) “La remoción de los controles cambiarios, la modernización de la política monetaria, la resolución de la disputa con los fondos buitre, el retorno a los mercados internacionales de capitales y la corrección de las tarifas fueron los desequilibrios macroeconómicos más urgentes”, se regocija el informe del FMI…Resaltó la reconstrucción de las instituciones, las cuales, según dice, fueron fortalecidas “recobrando integridad, transparencia y eficiencia en todos los niveles de gobierno” (…) “El Fondo pidió acelerar el ritmo del ajuste fiscal para reducir las vulnerabilidades, crear credibilidad y ayudar a anclar las expectativas de inflación” (…) “Según explica el informe, la apreciación de la moneda llevó a que ingresen fondos especulativos que buscan rentabilidad. “Un reequilibrio fiscal más acelerado permitiría tasas de interés más bajas, reduciría las presiones al alza sobre el peso y limitaría las vulnerabilidades ante un endurecimiento repentino de las condiciones de financiamiento externo”, señala el organismo” (…) “Después de la contracción de inicios de 2016 la creación de empleo se aceleró con 225.000 puestos de trabajo creados en los últimos 12 meses medido hasta agosto. Sin embargo, el 60 por ciento es empleo de bajos ingresos y autónomos”, agrega. Para mejorar esas supuestas condiciones más favorables, aconseja una mayor flexibilidad, algo sobre lo que el gobierno viene trabajando y espera coronar con la aprobación de la reforma laboral durante el año próximo. “Argentina tiene instituciones y regulaciones del mercado laboral relativamente rígidas. Las principales deficiencias incluyen altos costos de terminación (del contrato laboral), complejos procedimientos para despidos colectivos y condiciones restrictivas para el empleo temporal”, asegura. “La negociación colectiva también es un problema. Se lleva a cabo a nivel sectorial y cubre alrededor del 70 por ciento de los trabajadores”, afirma el organismo que volvió a convertirse en usina de ideas del Gobierno. El texto utiliza en varias oportunidades el término “modernizar” para hacer referencia a las ideas neoliberales de siempre. En esa idea modernizadora, se aconseja reducir el empleo público: “hay espacio para racionalizar gradualmente la masa salarial, especialmente en las provincias” (…) “Entre los consejos para reducir el gasto se apunta a los salarios y a las transferencias sociales, que contemplan “el 60 por ciento” del total general. “Un escenario más realista y sostenible es aquel donde el gasto primario se mantiene plano en términos reales, en línea con la ley de responsabilidad fiscal. Si el crecimiento puede sostenerse en 3,5 por ciento, esto reducirá el gasto público general de 40 por ciento del PIB en 2017 a 32 por ciento para 2023, lo que financiaría una reducción de la carga tributaria (de alrededor del 3 por ciento del PIB) y reducir el déficit primario a cero”, detalla el comité del Fondo. También hace referencia a la reforma previsional y defiende “el cambio de fórmula de indexación de las pensiones y transferencias sociales que los vinculan a la inflación solamente, haciéndolo más sostenible y asegurando ingreso real estable a los destinatarios”. Pero reitera que se avance en una reforma más integral en 2019” (…) “El directorio del organismo resalta que “la inflación está cayendo pero aún se mantiene alta”.

Escribió Bruschtein: “En las profundidades del Atlántico Sur yace el misterio sobre el destino del ARA San Juan y sus 44 tripulantes. La ausencia de acompañamiento por parte del gobierno ha sido otro misterio que quedó asentado en la memoria social emotiva. Varias portadas de diario dijeron que había muerto en un enfrentamiento. Página/12 dijo: a Nahuel lo mataron por la espalda. No hay un misterio en esa aparente contradicción, hay una mentira evidente, y otra vez el síntoma de la insensibilidad del gobierno, que se ubicó también en ese sustrato donde crece la memoria y se cocina el humor de los argentinos. La reforma previsional fue al mismo lugar y confirmó los dos rasgos que tienen en común los tres hechos: insensibilidad y mentira” (…) “Los medios oficialistas operaron sobre las tres situaciones para ocultar la responsabilidad del gobierno y no pudieron. Quisieron enfocar la culpa del hundimiento del submarino sobre la Armada, demonizar a los mapuches y magnificar los enfrentamientos durante la represión de las fuerzas de seguridad. Pero la carga emotiva es tan fuerte en los tres hechos y las consecuencias negativas de la reforma jubilatoria son tan extendidas que mellaron el blindaje mediático por primera vez desde que asumió Mauricio Macri” (…) “Los índices macro que han promovido esas políticas se perfilan entre los peores de estos años de democracia” (…) “Aprobar un presupuesto y al día siguiente informar que aumentaron las expectativas inflacionarias en un 50 por ciento fue desprolijo y muy arriesgado. La desprolijidad y el peligro que asumió esa maniobra dan una idea aproximada de los grandes riesgos que trata de evitar. La misma tarde del jueves circuló la versión de que los grandes bancos estaban presionando a los gremios para que realicen un paro. Si se producía una corrida, los bancos estarían cerrados por un conflicto laboral. Fue sólo una versión, pero también da la idea de lo que estaba en juego mientras el dólar rompía la barrera de los 19 pesos. La ola de malestar social que puede producir el desorden económico todavía está en proceso de formación. Si se produce, marcará la suerte de este gobierno y no habrá blindaje mediático que valga” (…) “Cada una de estas situaciones de erosión y pérdida de confianza han sido creadas por el mismo gobierno. Aunque alguna pudiera ser inesperada, como fue el hundimiento del ARA San Juan, resulta difícil de entender la falta de sensibilidad frente al drama del submarino y sus tripulantes. Los medios oficialistas trataron de minimizarlo, de hablar lo menos posible y hasta incluso de buscar la culpa en el gobierno anterior” (…) “El cuadro fue impactante: un gobierno que se mostraba insensible ante un problema que sensibiliza a toda la sociedad. Fue insensible por la especulación política permanente y por el maltrato a los familiares de la tripulación” (…) “En contraposición, al mismo tiempo era evidente su preocupación por proteger a las fuerzas de seguridad que utilizaba en la represión. Fue el contraste con el desinterés por el submarino. En los casos de Santiago Maldonado y de Rafael Nahuel, los funcionarios ordenaron primero, protegieron y encubrieron después a los que habían recibido órdenes, y después los felicitaron. Lo mismo pasó con la salvaje represión a los dos actos masivos contra la reforma previsional. Mostró mayor preocupación por la imagen de los policías, prefectos y gendarmes que usó para reprimir que por las vidas de los tripulantes de un submarino supuestamente accidentado en el cumplimiento de una misión” (…) “Cuando se conoció el resultado de la autopsia que hicieron al cuerpo de Santiago Maldonado, el gobierno creyó que confirmaba su hipótesis de que los organismos de derechos humanos y la familia de Maldonado habían “inventado” un desaparecido” (…) “Pero el asesinato inmediato de Rafael Nahuel, fusilado por la espalda, desarmado, cuando trataba de escapar, en el contexto del mismo conflicto por tierras que reclaman los mapuches, reafirmó la responsabilidad de la represión en la muerte de Maldonado, más allá del resultado de la autopsia” (…) “Para algunos analistas, las imágenes de violencia en los actos frente al Congreso contra la reforma previsional pudieron neutralizar el efecto de los masivos actos de rechazo al proyecto de ley. Pero las consecuencias de esas reformas son tan extendidas en la sociedad, que sobrepasaron el intento de ocultarlas detrás de las imágenes de violencia. Y hasta lograron naturalizarla, y en alguna medida revertirlas contra la represión. De lo contrario, los cacerolazos de la noche del lunes no se hubieran producido” (…) “Quedó demostrado que a la sociedad le disgusta que se afecte a los jubilados. Y que esa inclinación es más fuerte que el rechazo a la violencia o el miedo a la represión y por lo tanto, fue más fuerte que la campaña mediática. La medida fue muy pensada y decidida. Era una exigencia del FMI. Sin embargo, esta vez también el oficialismo se victimizó y quiso responsabilizar por los desmanes al kirchnerismo” (…) “Son tres más uno en potencia. Las tres situaciones que menciona el Índice del Instituto Di Tella: el asesinato de Nahuel, el hundimiento del ARA San Juan y el saqueo a los jubilados con la reforma previsional. Y el elemento potencial es el que anida en el desastre económico que han ido generando las medidas que tomó el gobierno conservador”.

Escribió Cufré: “La decisión del Gobierno de modificar las metas de inflación para los próximos tres años no altera en nada las inconsistencias del modelo económico. Tampoco el corrimiento del tipo de cambio que trae aparejada esa determinación. El resultado de la baja marginal de la tasa de interés que el Poder ejecutivo le impuso al presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, llevará al dólar un poco más arriba, generará mayor inflación, impactará en un menor crecimiento económico si las paritarias no compensan la aceleración de precios y eventualmente obligará al Ministerio de Finanzas a elevar la emisión de deuda si la bicicleta financiera que acerca dólares para tapar una parte del agujero externo aminora su marcha en los próximos meses” (…) “En dos años de gestión, Mauricio Macri consiguió en 2016 la inflación más alta en 25 años, con 41 por ciento en el área metropolitana, y terminará 2017 en nivel igual o mayor al de 2015. ¿Cuál sería la ganancia para el gobierno de dejar un poco de lado el fanatismo de Sturzenegger con las metas de inflación? La expectativa del equipo económico es liberar tensiones frente al reclamo de sectores exportadores-principalmente agropecuarios-por el atraso cambiario, mientras avanza con el ajuste del gasto público para intentar achicar el déficit fiscal (primario) como lo exige el mercado y su principal vocero, el FMI. También aspira a que una reducción de las tasas dinamice la inversión privada y el financiamiento al consumo, aunque sea en el margen. En definitiva, administrar los tiempos de una crisis económica que si llegara a estallar antes de las elecciones de 2019 dañaría las posibilidades de continuidad del proyecto neoliberal en marcha” (…) “El plan para 2018 y 2019 elaborado en la Casa Rosada se asemeja en lo esencial al que desarrolló los primeros dos años de mandato: devaluación, tarifazos, despidos en el sector público y ajuste del gasto en el próximo año (como lo hizo en 2016, cierto que en aquel momento con mayor intensidad), y apreciación cambiaria y política fiscal expansiva (en comparación con 2018) para 2019, como ocurrió en 2017 al activar la obra pública de cara a los comicios legislativos. La ecuación general debería ser dar un próximo año deslucido y un 2019 un poco mejor para elevar las chances electorales del oficialismo” (…) “Lo que resulta evidente es que el proceso no depara nada bueno para las mayorías populares, que vienen perdiendo derechos adquiridos a velocidad crucero desde el arranque mismo del experimento de los CEO y seguirán así mientras no le pongan freno” (…) “El sinceramiento relativo de las metas de inflación procura expulsar algo de los vapores que se concentran por las incongruencias del plan. El Gobierno prefirió pagar ahora el costo de esa corrección antes de verse forzado a hacerlo más adelante, seguramente más apretado por el mercado y con menos margen de maniobra, asumiendo el riesgo de un perjuicio superior” (…) “Sturzenegger no tuvo más alternativa que aceptar o renunciar, y por lo que se ve prefirió guardarse un poco de orgullo para mejor ocasión” (…) “La promesa original de que un presidente empresario y un gabinete de ejecutivos pro mercado atraerían una ola de inversiones se esfumó hace mucho. Tampoco inspiraron la confianza prevista para terminar con la fuga de capitales, que de hecho se ha consolidado como uno de los problemas estructurales de la economía nacional. El gobierno sigue sin hacer nada sustancial para resolver el desequilibrio del sector externo. El déficit comercial es récord histórico por la apertura importadora, en tanto que las exportaciones crecen este año a un ritmo de apenas el 1,2 por ciento” (…) “Y el pago de intereses de la deuda es el rubro del presupuesto que más crece en 2018. A ello se suma la remisión de utilidades de las multinacionales a las casas matrices, dando forma a un combo explosivo que por ahora solo logran disimular la avalancha de deuda pública y el ingreso de capitales especulativos” (…) “Los funcionarios hicieron referencia con exclusividad al déficit fiscal, como si la insuficiencia de dólares genuinos-a través de las exportaciones y la inversión extranjera directa-y la hemorragia de divisas no fueran el tema más importante a encarar y el que origina los desajustes más peligrosos” (…) “Las autoridades económicas, por otra parte, tampoco explicaron por qué fracasó el esquema de metas de inflación. Para 2016 la pauta prevista era un alza del IPC del 20 al 25 por ciento, pero en el área metropolitana terminó marcando 41. Y para este año el objetivo era de entre 12 y 17 por ciento, contra el 23 o 24 que informará el Indec en un par de semanas” (…) “La única explicación que esbozaron Peña y el Ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, fue que la culpa la tuvo el gobierno anterior porque ellos no pudieron calibrar bien cuando tomaron el poder”.

En su edición del 30 de diciembre La Nación publicó artículos de Eduardo Fidanza (“La estrategia que puede destronar al peronismo”) y Héctor M. Guyot (“Una necesaria cura de desintoxicación”).

Escribió Fidanza: “Más allá de que a unos les guste y a otros no, existe una certeza en la historia electoral argentina: el conglomerado social de menores recursos, llámeselo pueblo, clase trabajadora, pobres o sectores populares, ha sido fiel al peronismo, apoyando sus distintas expresiones a lo largo de muchas elecciones. Con su fidelidad, este sector convirtió al movimiento creado por Perón en el principal actor del sistema desde la segunda mitad del siglo XX. Esa hegemonía se encuentra ahora amenazada, luego de dos derrotas sucesivas y de la pérdida de la nación y la provincia de Buenos Aires” (…) “Se sabe que sorteó la debacle en los ochenta, lo que se desconoce es qué sucederá ahora, cuando tal vez esté recibiendo uno de los mayores desafíos de su historia” (…) “La hipótesis es que ese desafío proviene de la estrategia de fondo de Cambiemos: arrebatarle el voto de la clase baja, quebrando con una propuesta innovadora la adhesión secular de los pobres al peronismo” (…) “Por cierto, Macri no les saca a los ricos para darles a los pobres, pero tampoco expropia a los pobres para dárselo a los ricos. El modo en que el gobierno invertirá los 65 mil millones de pesos que se ahorrará con la discutida reforma jubilatoria, descoloca a más de un populista clásico. El destino de esa plata será el postergado Gran Buenos Aires, donde se halla la aglomeración más grande de pobres del país. En el relato opositor, Cristina se presenta como el justiciero Robin-Hood y caracteriza a Macri como Hood-Robin, su antítesis, sin darse cuenta de que enfrenta a una rara avis, que se parece más a Robin-Robin: le quita a ancianos pobres, que votan poco y no pueden protestar, para dárselo a otros pobres-activos, jóvenes y demandantes-entendiendo que estos, con su apoyo, contribuirán a construir una nueva hegemonía” (…) “Razones sociológicas, antes que políticas, avalan esa estrategia. Rodrigo Zarazaga, reconocido experto en la pobreza del GBA, y Juan Carlos Torre, uno de los más avezados estudiosos del peronismo, las desplegaron con particular lucidez. En nota publicada en este diario después de las PASO, Zarazaga esboza esta hipótesis: existe una fractura en las bases populares que afecta al voto peronista. En rigor, la escisión sería doble, lo que pone al movimiento peronista ante un abismo: arriba, entre sus dirigentes, y abajo, entre sus votantes tradicionales. La fractura social dibuja dos mundos ajenos y acaso enfrentados. El de los que tienen ocupación formal y un mayor horizonte aspiracional, y los que dependen de trabajos precarios y planes de asistencia” (…) “Zarazaga afirma que trabajadores formales, que constituyen el núcleo del peronismo, empiezan a ser receptivos “al discurso meritocrático y luminoso de PRO y cometen el “sacrilegio” de votar a Cambiemos” (…) “El análisis de Torre está en la misma línea, pero avanza a conclusiones políticas. Afirma que la rotura en la base social dio lugar a dos reivindicaciones de distinta naturaleza, que el peronismo no logra conciliar. La de los sindicatos, que ejercen la defensa tradicional del derecho de los trabajadores formales, y la de los movimientos piqueteros, que representan a los informales y sus demandas desesperadas: planes sociales, bolsas de comida y empleos subsidiados. Torre arriesga que al peronismo le estaría llegando tardíamente el efecto que en 2001 se llevó puesto al polo no peronista” (…) “Capturar parte de su base electoral ya lo habían conseguido Alfonsín y De la Rúa. El problema es que fueron conquistas efímeras. Macri esgrime otras herramientas: un cambio cultural que su pequeño partido supo captar y aprovechar, lo cual es cierto e innovador. Y la aspiración a una economía racional y estable con política de ingresos, lo que es clásico, incierto y quizá contradictorio”.

Escribió Guyot: “Estimado lector, apelo a su complicidad para proponerle un pacto. Un acuerdo modesto, inofensivo, pero vital. Hemos llegado hasta aquí compartiendo penas y alegrías por los vaivenes del país, amargándonos por las vilezas de la política, intoxicándonos con las palabras de los que pretenden justificar lo injustificable y contaminando nuestros días con la catarata de opiniones que las redes y los medios regurgitan sin pausa, en un país de la furia en el que hasta los hechos más incontrastables son materia maleable en boca de sofistas que aprovechan el exceso de pantallas y micrófonos para embarrar la cancha. En estos últimos días del año nos merecemos un recreo, ¿no le parece?” (…) “Pero esto es la Argentina. Por una cuestión de higiene, de limpieza, de ecología, de supervivencia, deje todo eso. Sacúdase el agobio y dedíquese con ganas a aquello que más le guste. Al menos por estos días. Total, el fin de año está a la vuelta de la esquina y ya casi todos tiraron la toalla” (…) “Le digo esto con los diarios de la semana sobre mi escritorio. Han pasado cosas, hay mucho que decir, pero ¿vale la pena? Por ejemplo, el escándalo de Jorge Sampaoli pasará sin pena ni gloria y todo seguirá igual. Me incomoda pensar que un eventual triunfo de la selección nacional de fútbol en el Mundial de Rusia será un triunfo de todos los argentinos, pero sobre todo de este técnico capaz de humillar a un inspector de tránsito que lo pescó en infracción con el más mezquino de los insultos” (…) “La AFA ya bancó al técnico. Confirmó así que lo que rige aquí no es la ley, ni la autoridad, ni mucho menos el respeto, sino el dinero. Preferiría que alguien que desprecia al otro por lo que gana no me represente en Rusia. No quiero gritar los goles con alguien así” (…) “El dinero me llama desde otro de los diarios de la semana. No es poco: 1200 millones de pesos. Es lo que el gobierno le reclama a Cristina Kirchner y otros procesados por el daño causado por hechos de corrupción, dentro del juicio por asociación ilícita y defraudación al Estado. El fiscal Pollicita traduce en palabras el peso de la prueba: se montó una organización criminal para la sustracción de fondos públicos a través de la asignación discrecional de las obras viales a favor de Lázaro Báez” (…) “¿Hubiera preferido el lector que escribiera sobre esta causa? La verdad es que, a esta altura del año, ya nos hemos indignado bastante. Quizá por eso, el espectáculo de la ex presidenta en el Senado resultó casi conmovedor. La diva que extendía sus cadenas nacionales durante horas tenía ahora que mendigar por diez minutos” (…) “Pero vuelvo al principio: nada de todo esto es más importante que su salud y la mía. Cierre el diario, apague la pantalla y proceda a una cura de desintoxicación de al menos unos días” (…) “Una módica abstinencia de actualidad nos permitirá estar más tonificados cuando nos reencontremos para volver a empezar. Ahora vayamos a lo importante, a eso que más le guste, eso que está al alcance de la mano. Feliz año”.

En su edición del 31 de diciembre Página/12 publicó artículos de Raúl Kollmann (“Un año con malas expectativas” y “Los cuentos de su señoría”), Mario Wainfeld (“Nuevas metas, nuevas cuentas, nuevos cuentos”), Edgardo Mocca (“El impulso de la unidad”), Alfredo Zaiat (“El dólar nuestro de cada día”) y Esteban Guida (“Estado neoliberal”).

Escribió Kollmann: “El gobierno termina el año con una preocupante caída en las expectativas: siete de cada diez argentinos ven mal la situación económica del país y casi seis de cada diez también evalúan como negativo el panorama en su propio hogar. A esto se agrega que la mirada sobre las cuestiones más decisivas son pesimistas, incluso más pesimistas que hace un año y muchísimo más pesimistas que al principio de la gestión de Mauricio Macri. Sólo un 25 por ciento de los ciudadanos cree que vendrán inversiones, más de la mitad asegura que la inflación va a empeorar y que también será negativa la evolución de los salarios, el desempleo y la inseguridad. El mal clima con el gobierno pegó un fuerte salto con la reforma previsional, es decir el golpe a los jubilados. Eso hizo crecer el descreimiento y llevó al propio presidente a tener números negativos en su evaluación. Los que opinan mal o muy mal del primer mandatario superan con amplitud a los que opinan bien o muy bien” (…) “Las conclusiones surgen de una amplísima encuesta nacional, realizada en exclusivo para página/12 por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP)” (…) “Este fue un año muy particular-analiza Bacman-donde se llevaron a cabo elecciones legislativas de medio término. Y con el triunfo como su principal logro, los funcionarios del oficialismo tomaron la decisión de aprovechar la victoria para instalar un nuevo ajuste y al mismo tiempo las reformas en el ámbito previsional, laboral, impositivo y fiscal. La secuencia es conocida: nuevo aumento de tarifas de servicios públicos, combustibles, transporte y corrida del dólar. Todo esto le generó un contexto adverso en la opinión pública y lo cierto es que el gobierno está pagando un altísimo costo por estas nuevas políticas de ajustes y reformas. Tras los incidentes y la aprobación de la nueva Ley Previsional, una encuesta publicada una semana atrás por Página/12 reveló que la imagen positiva del presidente cayó nueve puntos” (…) “En este diciembre”, expresa Kollmann, “hay un 70,6 por ciento que ve mal la economía del país y un 57,4 por ciento que ve en forma pesimista la situación en su hogar. Eso dio lugar a que Bacman realice un cruce más que interesante entre los dos parámetros. Así definió cuatro franjas: a) beneficiados, representan al 30,2 por ciento de la muestra y son los que poseen una evaluación positiva en ambas variables (nacional y personal); b) Optimistas, sólo el cinco por ciento. Ven bien la economía del país, aunque es negativa su situación personal; c) pesimistas, redondean un 13,2 por ciento. Al país no lo evalúan tan bien; a ellos sí. Aún tienen una aprobación de gestión del gobierno por encima del promedio general; d) perjudicados. Es el segmento con mayor peso porcentual: 51,7 por ciento. Visualizan todo mal, tanto la economía del país como su economía personal…Sin dudas, el crecimiento de este segmento es el principal peligro que la actual gestión de gobierno debe afrontar en el futuro” (…) “Ya está dicho que la esperanza es lo último que se pierde. Ahí está el peligro que afronta la Casa Rosada este fin de año: cayeron mucho las esperanzas. No está la percepción, como hace dos años, de que vendrán inversiones, por ejemplo. La caída es abrupta. En diciembre de 2015 el 56,6 por ciento de los argentinos eran optimistas en cuanto a la llegada de inversiones. En diciembre de 2016 los optimistas cayeron a 27,9 y en este diciembre volvieron a caer a un nivel bajísimo: 25,4 por ciento” (…) “La misma importancia tiene la cuestión del empleo. El 51 por ciento de los consultados dice que la posibilidad de conseguir trabajo va a empeorar en 2018 y algo similar sucede con la inflación (54 por ciento afirma que va a empeorar). En paralelo, el escepticismo abarca a la inseguridad y a los conflictos sociales” (…) “Una de las mayores decepciones tiene que ver con los salarios. El ciudadano común percibe con claridad que el gobierno presiona hacia la baja, tal como hizo con las jubilaciones. Eso explica que el 57 por ciento de los consultados opine que la situación de los salarios estará peor en 2018” (…) “Habrá que ver cómo la Casa Rosada renueva un set de esperanzas y tal vez promesas. Está claro que ha tenido un mal diciembre y cierra el 2017 con la devaluación de lo que hasta ahora era su mayor activo: las expectativas”.

Escribió Kollmann: “¿Quiénes fueron los autores del supuesto homicidio de Alberto Nisman, uno que habría disparado y otro que lo acompañaba? Desconocidos, no se los pudo identificar. ¿La forma en la que entraron al edificio Le Parc? Desconocida. ¿El método con el que entraron al departamento del fiscal? No se sabe. ¿La forma en la que salieron del baño, sin dejar ni una pisada, sin que hubiera una mancha de sangre? Se ignora. ¿El método con el que salieron del departamento dejando trabas del lado de adentro en la puerta principal y en la de servicio? Tampoco se sabe. ¿La forma en la que salieron del edificio sin cruzarse con nadie, sin que nadie los viera, sin que los capte ninguna de las cien cámaras que sí funcionaban? No hay ni siquiera una hipótesis” (…) “Las 656 páginas del juez federal Julián Ercolini sobre la muerte de Alberto Nisman no aportan ni una prueba ni una evidencia” (…) “1 Diego Lagomarsino fue procesado como cómplice del supuesto homicidio. ¿Cómplice de quién? No se sabe. El juez dice que el informático fue parte de un plan criminal, que integró una especie de organización con los supuestos homicidas “que no han podido ser identificados”. En el texto del juez no hay ni siquiera una teoría sobre los asesinos. Y lo más llamativo es que no menciona contactos de Lagomarsino…No hay un testigo que mencione que lo vio en una reunión rara, sospechosa” (…) “2 ¿Cuál fue el móvil del supuesto crimen? Según dicen los teóricos, si un homicidio se produce delante de diez testigos o si hay una filtración, el móvil no tiene la menor importancia: está claro quién fue. Pero si un homicidio tiene un autor dudoso o desconocido, el móvil pasa a tener mucha importancia. Hay que determinar la relación entre el homicida y la víctima…En las 656 páginas de Ercolini no hay móvil alguno. ¿Por qué Lagomarsino habría de participar del asesinato de Nisman? ¿Porque Nisman denunció a Cristina por el Memorándum? Está claro que no era kirchnerista… ¿Participó del crimen porque era parte de una organización o servicio de inteligencia? No hay una sola prueba del juez en ese sentido. Ni en ningún sentido” (…) “3 ¿Por qué Lagomarsino aportó su arma? La participación que el magistrado le imputa al informático es haber aportado la pistola, sabiendo que se iba a usar para matar a Nisman. Pero el dato relevante es que se trata de una Bersa que estaba inscripta en el Registro a nombre de Lagomarsino. O sea que entregó el arma inmolándose. En minutos se sabría que estaba a nombre suyo. No tiene el menor sentido ni explicación. Ercolini dice que se necesitaba un arma “amiga” para simular un suicidio, pero si la pistola hubiera sido de origen desconocido, nada cambiaba la situación: se diría que tal vez Nisman compró el arma muchos años antes” (…) “4 ¿Nisman pidió el arma? El fiscal y el juez sostienen que es inverosímil que Nisman le haya pedido el arma a Lagomarsino. En primer lugar, desconocen un hecho probado: las llamadas, ese sábado, fueron siempre de Nisman a Lagomarsino. Fueron varias llamadas, reiteradas, porque en dos oportunidades el informático no atendió…Pero, además, el custodio Rubén Benítez contó que también a él Nisman le pidió un arma, exactamente con el mismo argumento: que era para defender a sus hijas, que la custodia podía ser interceptada. El magistrado dictamina que no le cree a Benítez, que se contradice con sus versiones y sugiere que él y Lagomarsino fueron parte de un mismo plan. Sin embargo, no hay una sola llamada entre ellos, no hay testigos ni siquiera de un encuentro entre custodio e informático” (…) “5 Simular un suicidio. Ese es el centro de las 656 páginas del fallo de Ercolini. Según él, los homicidas hicieron todo para armar la escena de un suicidio. Sin embargo, no explica lo más elemental ¿por qué el arma aparece en el hombro de Nisman? ¿por qué no se la pusieron en la mano o cerca de la mano? No hay mejor indicio de un suicidio que el arma en la mano o al lado” (…) “6 La mecánica. La Gendarmería, fuerza que depende del gobierno de Mauricio Macri y específicamente de Patricia Bullrich, dictaminó que a Nisman le dieron una tremenda paliza, le fracturaron la nariz, casi le partieron el labio, le pegaron en el hígado y en una pierna. Recién después le dieron ketamina, no se sabe cuánto ni cómo, porque no tiene rastros de ninguna inyección. Frente a este diagnóstico disparatado de una fuerza que no tiene la menor experiencia en autopsias, el Cuerpo Médico Forense, que no dependía de Cristina sino de la Corte Suprema, dijo que Nisman no tenía golpes y sólo registraba pequeñas cantidades de clonazepan… ¿Cuál hubiera sido la lógica? Que el juez convocara a todos los profesionales de uno y otro lado, para que abrieran un debate delante de él. Ercolini esquivó esa alternativa. Como la coalición política-mediática-judicial quería apuntar, sí o sí, contra el gobierno anterior, se imponía dictaminar homicidio. Y eso se hizo, en contra de la ciencia” (…) “7 La escena, parte II. Nisman murió de un único disparo en la sien (el lugar habitual de los suicidas), con el arma apoyada. En todo el departamento no hay rastros de pelea, pese a que para el juez y la Gendarmería recibió una tremenda paliza: no se rompió nada, el departamento estaba igual que el día anterior, según testimonió la madre del fiscal. Nisman terminó con la cabeza contra la puerta del baño, lo que impedía abrirla. Nada explica el magistrado sobre cómo se armó esa escena, cómo hicieron los dos supuestos homicidas para pegarle un tiro y salir dejando la cabeza apoyada contra le puerta y sin que hubiera ni una pisada ni se manchara la alfombra del pasillo. Nuevamente, los peritos de la Policía Federal dictaminaron que no había ninguna persona dentro del baño en el momento del disparo, mientras que la Gendarmería sostuvo que hubo dos personas, una sosteniendo a Nisman y la otra disparándole. En lugar de reunir a todos y obligar a un debate, Ercolini simplemente tomó la versión hecha a medida del comité de Cambiemos con sede en Comodoro Py” (…) “8 El complot más grande del mundo. ¿Qué es lo que demuestra que a Nisman lo mataron? Que hubo un complot que se concretó en la desprotección del fiscal. Por ejemplo, la seguridad privada del edificio Le Parc tenía enormes baches: ni se anotaban como correspondía las entradas y salidas ni funcionaban todas las cámaras. Ese estado de cosas no fue producto de la dejadez, de la mala administración o incluso de la voluntad de algunos de los que viven en las torres para que no queden registradas las visitas, tal vez, de amores clandestinos. No, esa situación fue parte del complot. Otra parte del plan fue la presencia de un prefecto, afuera de Le Parc, vigilando. Y también de agentes de inteligencia de la Prefectura que realizaban rondas. Otra parte del plan fue la ineficiencia de la custodia de la Federal que, como está probado, dirigía el propio Nisman de manera despótica…El punto culminante del disparate fue la sugerencia de que un puesto de diarios era parte del operativo de espionaje que rodeó el supuesto homicidio” (…) “9 Sin salida. El fallo de Ercolini deja el caso en un callejón sin salida. Es que el juez le hace la venia a los intereses políticos nacionales e internacionales cuyo objetivo es adjudicarle responsabilidad al gobierno “populista” anterior, instalar la idea de una autoría iraní o venezolana o de agentes de inteligencia vinculadas al kirchnerismo”.

Escribió Wainfeld: “Los fines de año motivan balances y encuentros familiares. Los saldos saben ser dispares y son frecuentes las indigestiones. El Gobierno hizo un aporte inestimable al malestar con anuncios y medidas. Miles de despidos en el sector público, concomitantes con las fiestas, se condimentaron con la dosis de sadismo que agrega el gerenciamiento PRO del Estado” (…) “El envoltorio de los anuncios del (póngale) equipo económico reconoce antecedentes. La del jueves no fue la primera, ni la tercera ni (llénese el claro) conferencia de prensa que pretende mostrar acuerdos entre funcionarios enfrentados en internas rabiosas” (…) “El contenido tampoco aporta novedades: las administraciones de derecha tienen una tendencia irresistible a favorecer a ciertos sectores en detrimento de otros” (…) “Contra su prédica, los neoliberales suelen batir récords de déficit comercial: el macrismo superó uno ostentado por el menemismo desde 1994” (…) “La etapa añade sus clásicos, por ejemplo que el oficialismo feche y cuantifique objetivos que jamás cumplirá: pobreza cero durante el mandato del presidente Mauricio Macri, quince por ciento de inflación en 2018, cinco por ciento en 2020” (…) “Todos los intérpretes, sin distinción de banderías, tomaron en solfa la escenografía de la conferencia de prensa. Resaltaron un triunfo político del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, sobre el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger. Acomodar las “metas de inflación” a las cifras del Presupuesto no equivale a sincerarlas sino a pifiarla por menos dentro de un añito” (…) “Esa entidad (BC) jamás es autónoma, la conducen los organismos internacionales y el establishment económico, la mayoría de las veces” (…) “Sturzenegger es un profeta desdichado…o quizá no tanto. Las metas de inflación son para él un potro chúcaro. Otra labor tenaz del banquero central resulta más exitosa: el fomento de la bicicleta financiera para grandes capitales” (…) “También pueden festejar al final del ejercicio los grandes exportadores” (…) “Los grandes perdedores son más numerosos. Se cuentan por millones (de seres humanos y no de capitales): los jubilados, los beneficiarios de pensiones o de la AUH” (…) “El Gobierno perdió en la calle, en los medios y en el Congreso el debate sobre la actualización de las jubilaciones. Contumaces, Macri y los cruzados incondicionales insistían: el valor real de las prestaciones superaría a la inflación. Su cálculo, más chanta que voluntarista, adolecía de falta de sustento numérico aunque se basaba en una premisa: la inflación 2018 estaría en la banda que fabulaba Sturzenegger (9 a 12 por ciento anual y tenga a bien no reírse). Con el valor que franqueó Dujovne se derrumbó el débil pilar del vaticinio” (…) “Los jubilados serán, no más, los primeros damnificados por el ajuste gradual. En una variante cruel de la solidaridad padecerán también los que se retiren en el futuro” (…) “La devaluación feroz de fin de año fue convalidada por el Banco Central, con el sencillo recurso de no intervenir en el “mercado”. Trepada del dólar, aumentos de combustibles y de servicios públicos…la demarcación de precios viene como por tubo, la experiencia no miente. La inflación se va para arriba, hecho asumido hasta por los apologistas del macrismo” (…) “Los desocupados y los informales sufren para encontrar changas o laburos transitorios…su poder para indexar salarios es nimio o nulo. Los sindicalizados arrancan con mejores perspectivas, dentro de todo. Las convenciones colectivas constituyen un desafío para la dirigencia sindical, una oportunidad para demostrar que representa cabalmente a sus compañeros” (…) “El 15 por ciento dibujado por Dujovne fungirá de piso, tal vez hasta para los líderes más dóciles o abdicantes. La cláusula gatillo, activable si el aumento del índice de precios supera la pauta salarial pactada, comenzó a implementarse durante este año. Pudo dispararse en varios convenios durante 2017 aunque ciertos popes sindicales que no se dieron por enterados, renunciando en silencio a lo estipulado. El colmo de la complacencia, por expresarlo compasivamente” (…) “En cualquier caso, las convenciones colectivas serán centrales en la dinámica de 2018 con enormes variaciones vinculadas al poderío gremial y al nivel de “disciplinamiento” causado por el desempleo” (…) “Tallará, más vale, la capacidad de lucha de representantes y representados” (…) “El gobierno resuelve expeditivamente las medidas que favorecen al capital y fracasa al promover inversiones, crear empleo o aumentar el valor adquisitivo de sueldos y prestaciones sociales” (…) “Las asimetrías entre logros para pocos y fracasos para el conjunto son llamadas “inconsistencias” en jerga técnica. Si uno fuera psicologista, diría que al oficialismo le sale bien el juego que más sabe y más le gusta. Sin caer en tanto simplismo, se puede apuntar que es más sencillo conducir la economía para pocos que construir un proyecto inclusivo, con su carga de contradicciones a superar” (…) “La pésima gestión política de la Ley Previsional malquistó a la Casa Rosada con la CGT y, quizá, rebasó el margen de tolerancia de los gobernadores peronistas” (…) “La Reforma Política continúa en veremos. Su núcleo es el llamado voto electrónico. Aplicado en pocos países, desacreditado por su vulnerabilidad en la experiencia comparada, desechado por ONGs interesadas en derechos ciudadanos. Costaría entender la obstinación oficialista…si se creyera en su buena fe” (…) “Página/12 es, hoy y aquí, el único medio que combinando formato papel y Web, muestra a diario todo lo que el Gobierno oculta y manipula. El autor de esta columna disfruta de dos privilegios dolorosamente minoritarios. Trabaja en la profesión que eligió y puede vivir de eso. Como periodista integra el menguado conjunto de quienes laburan, expresan lo que piensan en un medio con el que comparte línea editorial. La comunidad con un público constante y generoso, de similares ideas, valores y creencias, es un capital invalorable. Por eso, como todos los años, este cronista ofrece un brindis virtual a lectoras y lectores. Por un mejor 2018, cuya construcción, así sea en parte, depende de lo que hagan los que aspiran a una sociedad más justa, equitativa y solidaria”.

Escribió Mocca: “En los últimos días del año ha vuelto a cobrar impulso la demanda de unidad del peronismo.” (…) “Claro que no se trata de un tópico totalmente novedoso: desde el triunfo de Macri en 2015, la unidad del movimiento quedó colocada en un lugar clave en la perspectiva temporal que concluye con la elección presidencial en 2019. Sin esa unidad parece poco probable un cambio de signo en el gobierno nacional. Por otro lado, los vientos de este diciembre han sacudido la nave macrista y conmovido el agresivo triunfalismo con el que se interpretó en esas orillas el resultado electoral de octubre” (…) “La novedad política principal fue la confluencia, en la calle y en el Congreso, de la oposición al gobierno macrista” (…) “Claro que la unidad no es una alquimia aritmética. No es tan sencillo como la suma de los votos que tienen distintos espacios que se reconocen bajo el paraguas peronista, o en sus alrededores. La división actual no es el resultado de un malentendido, ni la consecuencia exclusiva de personalismos o mezquindades de tal o cual dirigente. Asumir esa complejidad parece ser un requisito para la viabilidad del objetivo unificador. Los juicios morales sobre unos y otros tendrían que subordinarse a un enfoque político de las diferencias” (…) “Habría que discutir qué significa el gobierno de Macri. ¿Es una experiencia de alternancia regular en el gobierno nacional o es el proyecto de una contrarrevolución político-cultural cuyo sentido último es el de terminar con la Argentina creada por el primer peronismo? Es cierto que no es la primera experiencia neoliberal que triunfa en el país y que no es el primer intento de cerrar definitivamente la época de los sindicatos, el derecho laboral…y todos los elementos que miran al país desde adentro y desde abajo” (…) “Pero este tiene una especificidad: asumió sobre la base del voto popular en una elección libre y sin proscripciones. Y como tal se siente en una condición de legitimidad y de fuerza suficiente para avanzar en la reconfiguración cultural del país. Su modo de lectura de los acontecimientos que rodearon el debate legislativo reciente muestra la radicalidad del objetivo. Lo que ocurrió, dicen, fue un manotazo de ahogado de los que quieren seguir viviendo en la “Vieja Argentina”…Y de lo que están hablando es de una inmensa movilización popular, de sindicatos, organizaciones sociales, culturales y científicas que ganaron la calle en forma alegre y pacífica, con pequeñas excepciones que fueron provocadas y/o infiltradas y luego utilizadas para desvirtuar el conjunto. Están hablando de una tradición, de una diferencia argentina, que radica en la capacidad de resistir activamente las políticas antisociales y antinacionales” (…) “A la hora de pensar la unidad peronista, no puede dejar de decirse que el peronismo es, ante todo, el gran productor histórico de esta activación de la movilización popular” (…) “Y el núcleo de la contrarrevolución cultural en marcha es el borramiento de esa huella profunda de la historia argentina” (…) “Claro que el peronismo no es solamente esa referencia histórica de origen. Hoy es un partido político sujeto a las reglas de la democracia liberal. Actúa en la legalidad y en la institucionalidad” (…) “Como supo decir Angelo Panebianco, no sólo tiene incentivos colectivos (la ideología, los mitos de origen) sino también incentivos selectivos (los cargos, los recursos, todo lo que se reparte de manera no igualitaria entre sus miembros). La vida política no es solamente los grandes momentos fundacionales; necesita rutinas, reglas y rituales más o menos permanentes. Es natural que un proceso que busca la unidad sepa recorrer los caminos del regateo, el cálculo, la toma en consideración de intereses particulares generalmente difíciles de articular. Si no, la unidad es imposible, vence la desunión y lo que queda es una mutua asignación del daño, un intento de cada uno por hacerle pagar al otro los costos de esa desunión” (…) “Si se asume la experiencia del macrismo en toda su gravedad histórica como un intento de reestructuración social y económica, pero sobre todo intelectual y moral de la Argentina, la unidad opositora y en su interior la unidad del peronismo aparece más necesaria que nunca. Estamos ante una derecha refundacional y utópica. No quiere avanzar por el camino de la negociación y el regateo político sino por el de la derrota drástica y definitiva de sus enemigos. Después de obtener la anuencia de gobernadores opositores por el camino de la lisa y llana extorsión política no se dirige a contemporizar con ellos ni a ayudarlos para mantener la gobernabilidad en sus provincias. Va por ellos y por las provincias que gobiernan” (…) “Para el macrismo, los pilares materiales y simbólicos de la identidad peronista constituyen los obstáculos más graves para su proyecto de contrarrevolución cultural; los sindicatos son mafias, los gobernadores son señores feudales que lucran con el atraso del país; no hay lugar para esas cosas y otras lacras en la época de la modernidad meritocrática que han venido a inaugurar”.

Escribió Zaiat: “El gobierno aceleró la devaluación del peso con el anuncio de la modificación de las metas de inflación. La presión por un dólar más alto del complejo agroexportador y de conglomerados industriales liderados por Techint tuvo así respuesta del gobierno. La alteración brusca del tipo de cambio tenía que esperar el momento político oportuno, que fue luego de que pasaran las elecciones de medio término y horas después de aprobado en el Congreso el paquete de leyes económicas. La decisión de política económica de depreciar la moneda nacional en al menos un 10 por ciento en pocos días no fue sólo porque la pauta inflacionaria quedó desfasada…Fue la medida para enfrentar una crisis económica que se manifiesta en el crecimiento del rojo en el sector externo (déficit comercial y de cuenta corriente) y en la profundización del desequilibrio de las cuentas públicas, maquillado en los últimos días del año con el asalto del Tesoro a las cuentas del Banco Nación (20 mil millones de pesos), de diversos organismos públicos (21 mil millones de pesos) y del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses (poco más de 100 mil millones de pesos)” (…) “Esta devaluación fue una decisión deliberada del equipo económico liderado por el jefe de Gabinete, Marcos Peña. En términos políticos es similar a la del 17 de diciembre de 2015 y diferente al ajuste cambiario previo a las PASO en agosto, donde hubo especulación con el resultado por la participación de CFK en las elecciones” (…) “Modificar las metas de inflación no fue la causa que provocó el salto que describió la paridad cambiaria: fue la baja inmediata de la tasa de interés de las Lebac en operaciones del Banco Central en el mercado secundario. El Banco Central tiene suficientes reservas, por encima de los 55 mil millones de dólares, para intervenir en el mercado cambiario si existiera la voluntad de detener la suba del tipo de cambio. Y esos dólares no fueron utilizados para frenar la veloz corrida de 17,58 pesos del primero de diciembre hasta los 19,46 pesos del Día de los inocentes. Operadores con experiencia en el mercado cambiario explicaron que el retroceso del viernes fue alentado por el gobierno a través de entidades “amigas” porque los capturó el miedo a un alza descontrolada” (…) “La devaluación se trasladará a precios a una velocidad que hoy es difícil de prever pero se producirá más allá de las fantasías teóricas que el Banco Central construye para autosatisfacción de su presidente Federico Sturzenegger. En la conferencia de prensa donde fue mortificado por Marcos Peña, se mostró confiado en que el alza de la paridad cambiaria no impactará en los precios porque en el último ajuste de agosto pasado hubo una traslación de sólo el 18 por ciento, cuando lo habitual era el 80 por ciento. La diferencia sustancial es que esta última devaluación fue deliberada, que en los últimos meses el precio de los combustibles lo fijan las petroleras siendo clave en esa definición el tipo de cambio (en los próximos días subirán las naftas) y que la cadena energética fue dolarizada. A lo que se agregan los tarifazos previstos en transporte, gas, luz y agua en el primer trimestre de 2018 junto al aumento de servicios privados, como prepagas, telefonía celular y televisión por cable. También subirán los alimentos y otros bienes intermedios y de capital importados, productos del exterior que vienen capturando porciones del mercado local, como muestra el recorrido de la balanza comercial” (…) “El primer paso de la nueva ronda de devaluación persigue el postulado del Fondo Monetario Internacional respecto a que el déficit externo se disminuye con un tipo de cambio competitivo. Además que el ajuste fiscal ayudará a disminuir el desequilibrio externo porque reduciría las necesidades de financiamiento. La devaluación atendería esos dos frentes” (…) “Para tirria de los denominados economistas profesionales y de los analistas que se dedican a estigmatizar la letra K, Axel Kicillof fue quien adelantó esta última devaluación en septiembre pasado. En declaraciones radiales reproducidas por este diario comentó que hablando con representantes del mundo productivo le aseguraron que el gobierno les prometió realizar una corrección cambiaria muy fuerte después de las elecciones “porque así los números no cierran” (…) “En esa misma entrevista señaló que en el gobierno piensan que la devaluación los ayudaría a disminuir el déficit fiscal, a bajar los salarios e impulsar la producción interna” (…) “A la pregunta de con quien el gobierno se comprometió a una devaluación, Kicillof detalló con los exportadores, los sectores exportadores de granos y algunos sectores industriales asociados a la devaluación interna porque son sectores exportadores…Se refería en este último caso al Grupo Techint” (…) “Las metas de inflación han quedado como decorado del Banco Central pero es un régimen que ha lanzado a la economía argentina a la conocida bicicleta tasa-dólar, dominante en el período 1976-1989. La variante relevante pasa a ser de ese modo el tipo de cambio, que sólo una tasa de interés elevada permite controlarlo. La disminución de la tasa deriva en una suba del dólar, y a medida que el endeudamiento y la carga de intereses aumentan la exigencia es una mayor tasa para conseguir la refinanciación y para seducir a la vez a los inversores a retener los fondos en pesos. De esa forma se desarrolla un círculo vicioso que deriva en presiones cambiarias hasta que llegan a niveles incontrolables con desenlace en una fuerte devaluación” (…) “La devaluación se convierte así en la principal herramienta del ajuste ortodoxo para mejorar las cuentas fiscales, el cuadro de resultados del Banco Central y el frente externo” (…) “El club de los devaluadores sigue convencido de que así aumentarán las ventas al exterior por la recomposición de la competitividad cambiaria. Pero la evidencia empírica revela que las devaluaciones no aumentan las exportaciones, aunque sí permiten una ganancia más elevada para las firmas exportadoras” (…) “Aunque tengan un efecto pasajero, la devaluación y el ajuste son los deberes para que, con el aval del FMI y la suba en las notas de la deuda por parte de las calificadoras de riesgo, a Wall Street no se le ocurra dejar de prestar. Ya se sabe qué pasa cuando suelta las manos”.

Escribió Guida: “Las reformas que está impulsando el gobierno de Cambiemos, en sintonía con las medidas implementadas desde su primer día al mando del Poder Ejecutivo Nacional, siguen fielmente la lógica de un Estado Neoliberal. En la base de sus argumentos está la creencia de que el crecimiento económico y el desarrollo social vendrán luego de que las empresas hayan resuelto sus expectativas de ganancia y tengan incentivos suficientes para invertir en la economía real” (…) “La ideología neoliberal le asigna al sector público una función relevante en la economía nacional” (…) “Para los neoliberales el Estado resulta necesario para propiciar y facilitar un ambiente de negocios rentable, estable y seguro que les permita a las empresas cumplir con su propósito de ganar más dinero” (…) “En el resguardo de las leyes de mercado, el Estado Neoliberal retira su intervención de toda aquella actividad económica de la que algún privado pueda participar y obtener una ganancia, suponiendo que de esta forma se logrará una mayor riqueza a nivel agregado. Esta premisa no puede prescindir del supuesto de que los perdedores del sistema podrían ser compensados por los ganadores, aunque en la práctica eso nunca se realice” (…) “Además de utilizar el poder del estado para garantizar el imperio de las fuerzas de mercado, el Estado Neoliberal también tiene que hacerse cargo de la provisión de bienes y servicios públicos en los que por diversos motivos el sector privado se niega a participar. Se verá así un estado preocupado por desarrollar ambiciosas obras de infraestructura ligadas a mejorar la logística, reducir el costo de la energía y generar las condiciones para la radicación de grandes emprendimientos, dejando una menor proporción del presupuesto para obras de impacto educativo, social y cultural, caracterizadas por tener una mayor valoración social y aportar numerosos beneficios intangibles” (…) “Respecto a la política fiscal y monetaria…el Estado Neoliberal evita plantear la independencia económica del país y soberanía nacional de los recursos, ya que ello colisiona fuertemente con la pretensión de los inversores, que no cobran dividendos cuando prevalece el interés de la patria” (…) “En este sentido, el objetivo supremo del Estado Neoliberal es la estabilidad de precios, por la cual acepta padecer recurrentes déficits fiscales y comerciales, efectos colaterales que desnudan las debilidades del modelo” (…) “Dado que la sociedad argentina todavía le exige al Estado la provisión de bienes y servicios acordes con su expectativa de vida, los defensores del Estado neoliberal omiten deliberadamente explicar los costos del proceso y los riesgos de una propuesta que ya tiene en su haber más fracasos que éxitos demostrables” (…) “Al analizar las características de un Estado Neoliberal se llega a la conclusión de que el gobierno de Cambiemos está gobernando con una ideología ya conocida y probada en Argentina. Esto ayuda a interpretar mejor las declaraciones y a comprender la verdadera direccionalidad de sus medidas”.

En su edición del 31 de diciembre La Nación publicó artículos de Carlos Pagni (“Balance 2017. Argentina: un año marcado por la onda expansiva de 2001”), Morales Solá (“Macri y Cristina, en un duelo incesante”) y Jorge Fernández Díaz (“Secretos de una nueva fase política”).

Escribió Pagni: “El año 2001 es el más largo de la historia. En muchos aspectos, la vida pública argentina está atrapada en la crisis que se desató entonces. Observadas a la luz de esa duración, las elecciones de octubre cerraron una incógnita. Y abrieron otras” (…) “El interrogante que se despejó tiene que ver con el colapso de representación de los sectores medios que ocurrió desde las legislativas de 2001. La agonía del radicalismo, canal de expresión de esos sectores por más de un siglo, dejó un vacío sin el cual es imposible entender la hegemonía kirchnerista” (…) “Ese desequilibrio quedó al desnudo en el año 2011” (…) “En 2015 ocurrió un hecho inesperado. María Eugenia Vidal conquistó la provincia de Buenos Aires al derrotar a Aníbal Fernández. La novedad cambió el clima electoral y Mauricio Macri, que había quedado segundo en la primera vuelta, salió primero en la segunda” (…) “¿La llegada de Macri al poder venía a cerrar aquella brecha entre los sectores medios y la política, abierta en el año 2001? ¿O era sólo un espejismo?” (…) “Las elecciones de octubre ofrecieron una respuesta” (…) “Son indicios muy persuasivos de que los segmentos más dinámicos de la sociedad se reencontraron con una fuerza capaz de representarlos” (…) “El peronismo, por su parte, quedó deambulando por el laberinto de su crisis. La primera razón es que Cristina Kirchner obtuvo el suficiente número de votos bonaerenses como para bloquear cualquier proceso de renovación interna” (…) “Cualquier dirigente del PJ que quiera lanzarse a una carrera presidencial tiene que preguntarse, antes que nada, cuál es su capital electoral allí donde la señora de Kirchner sigue reinando. Sin embargo, la performance de la ex presidenta no fue tan exitosa como para garantizar a su partido un horizonte promisorio en las presidenciales de 2019” (…) “Las dificultades para el peronismo no se agotan en el obstáculo que representa Cristina Kirchner. En octubre hubo otro percance. Los tres dirigentes que podrían ofrecer a esa agrupación una candidatura presidencial competitiva salieron derrotados. Son Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Juan Schiaretti” (…) “El mapa que se formó a partir de las elecciones confirma que la Argentina es parte de un proceso de escala internacional. Una ola de malestar con la política está reconfigurando las estructuras de representación. Esta innovación produce perplejidad” (…) “La experiencia de un liderazgo consolidado, que opera en un marco de poder muy fragmentado, es desconcertante. Y ese desconcierto se advierte en la falta de una estrategia nítida por parte de muchos actores relevantes, desde el PJ hasta los sindicatos y la Iglesia” (…) “Otra perplejidad tiene que ver con la aparición de un sujeto político nuevo, Cambiemos, una coalición que se regula con procedimientos inciertos, lo que lleva a tensiones permanentes” (…) “El tercer factor de incertidumbre tiene que ver con la crisis del peronismo. Se puede especular con que es más seria que un vacío de liderazgo o un problema de debilidad electoral” (…) “Los niveles de pobreza, desempleo e informalidad, al cabo de 12 años de supuesta redistribución del ingreso, son señales de un fracaso. Si a esas deficiencias se agrega el deterioro del conurbano bonaerense, sería legítimo preguntar si el problema del peronismo no es más estructural. Si no sufre un déficit de representación de su base tradicional. En otras palabras: si no le ha llegado la onda expansiva del año 2001”.

Escribió Morales Solá: “Durante el año que se iniciará en las próximas horas, Cristina Kirchner estará más tiempo sentada frente a los jueces que en el Senado. La importancia de su protagonismo es ya más mediática que política. Pertenece a esa categoría de políticos que provocan una atención hipnótica, mucho mayor que la trascendencia real que tienen. En el mismo período, Mauricio Macri, su gran contrincante en el espacio público, deberá demostrar que el gradualismo de la economía es una receta eficaz. Hasta ahora, no pudo librar una batalla definitivamente ganadora contra la inflación” (…) “El balance que Macri hace de su gestión es necesariamente político. Por eso, Cristina se ocupa tanto del juez Claudio Bonadio como de subrayar (a su manera, claro está) los defectos de la economía macrista. El duelo entre ellos será incesante hasta que la oposición no encuentre un líder más racional” (…) “La importancia de Cristina no radica en la banca senatorial donde se sienta. Las cosas suceden al revés: su gravitación va desde afuera hacia adentro del Senado. En esa cámara lidera un bloque muy módico de apenas ocho senadores” (…) “Esa es la Cristina real, la mujer que acumuló poder como ningún otro presidente desde 1983 y que ahora es la jefa de una minoría insignificante en el Senado” (…) “Hace poco, en medio del fuego y el humo de la violencia por la reforma previsional, la Cámara Federal más prestigiosa confirmó la decisión de Bonadio de pedirle al Senado el desafuero de Cristina para que sea sometida a prisión preventiva” (…) “Fue en la causa por la firma del memorándum con Irán. La Cámara borró la acusación de traición a la patria, pero dejó en pie una acusación gravísima: encubrimiento agravado a los autores de crímenes de lesa humanidad” (…) “No será el único juicio que la obligará a estar sentada frente a un tribunal en Comodoro Py. Los fueros de senadora sólo la protegen de la prisión, no de las incidencias de los procesos judiciales. Deberá asistir, declarar y observar los enjuiciamientos en su contra cada vez que los jueces la llamen” (…) “El escenario que apareció el jueves en el Senado es paradójico: por un lado, la mayoría de los gobernadores peronistas comprometidos con la gobernabilidad (también con la de ellos) y, en la vereda de enfrente, Cristina Kirchner decidida a negarle a Macri hasta las cuestiones de Estado, como es el presupuesto” (…) “Quienes la escuchan aseguran que Cristina sueña con que la izquierda y los barrabravas bonaerenses acorten su tránsito por el desierto. No espera regresar al poder sobre los hombros de una revolución, sino aupada por una violencia callejera más lumpen que política” (…) “El agresivo escándalo por la reforma previsional explica también la ratificación de Macri de su política gradualista. El Presidente cree que no tiene margen para aplicar una política más severa al desmesurado gasto público” (…) “El problema más hondo está intacto. Lo constituyen los déficits gemelos (el fiscal y el externo), la inflación alta y la necesidad de más endeudamiento para pagar gastos corrientes” (…) “No obstante, la posibilidad de la reelección de Macri no podrá prescindir de dos componentes: el crecimiento de la economía y la inflación. Es improbable que dentro de dos años se lo juzgue por el contraste con Cristina. Para entonces, seguramente Cristina ya estará entre rejas y su gobierno será una nostalgia para algunos o un pésimo recuerdo para otros”.

Escribió Fernández Díaz: “(…) Macri creyó que con una breve pintada y unos cantos gregorianos podría demostrar que el histórico burdel se había transformado definitivamente en un convento. Pero los clientes tienen buena memoria y una ristra de desengaños amorosos con la Argentina. Es por eso que no hubo una lluvia torrencial de inversiones, sino una modesta garúa. Pesaron también ciertas condiciones económicas que no propician la rentabilidad, y que hacen más atractivos a otros países menos favorecidos o aún más paradojales. A esto se añade que muchas promesas del año pasado se pusieron preventivamente en pausa, dado que los inversores empalidecieron al comprobar que la arquitecta egipcia emergía del sarcófago y volvía a la arena, que ganaba incluso una elección primaria y que amenazaba con la restauración populista” (…) “Debe colegirse entonces que lleva algo de razón Andrés Malamud al señalar que el Plan A de Cambiemos fracasó, y que asistimos a la puesta en marcha del Plan B” (…) “Recordemos: no hay equidad ni salida de la pobreza sin desarrollo. Ni desarrollo sin país normal ni capitales extranjeros. Pero tampoco nos internemos en esta segunda etapa sin advertir que a pesar de la ralentización de una prosperidad masiva y soñada, el consumo tuvo en noviembre su mayor alza interanual, la industria y la construcción registraron una expansión sostenida” (…) “El Plan B comenzó cuando Cambiemos se relegitimó en las urnas, anunció en el CCK el “reformismo permanente”, acordó leyes fiscales con el peronismo resbaloso y, finalmente, modificó las metas inflacionarias. Los cuatro capítulos se ejecutaron, aunque no sin errores ni dificultades: provocaron un asalto violento al Congreso de la Nación a la vista de todo el planeta y rebanaron la enorme popularidad acumulada por el Presidente después de los exitosos comicios” (…) “De un cielo de 62 puntos de imagen positiva cayó a un rellano de 54 en doce días, y probablemente la rodada no se detenga: a la polémica reforma previsional, siguen aumentos de naftas, peajes, transporte, prepagas, agua, luz y gas” (…) “Es cierto que nadie se beneficia del descontento” (…) “Es indudable, sin embargo, que asoma un cierto malestar en la base más blanda e independiente del electorado del oficialismo; se escuchan en esa zona frases de desánimo y confusión. El macrismo logró gobernar dos años generando expectativas, y arriesga en estos momentos duros ese valioso activo” (…) “Aunque las mejoras son palpables, no se comparan con la gran fiesta populista de la gratuidad insostenible. Y una parte de la clase media urbana comprende la necesidad del sacrificio colectivo e individual, pero siente que para ella todo es una sucesión interminable de malas noticias. De ahí a pensar que no existe equidad en el ajuste, hay un paso muy corto” (…) “Lo curioso es que en las clases bajas anida una sensación diferente: allí crece la aprobación al proyecto de Cambiemos, según lo demuestra una importante encuesta que realizó Guillermo Oliveto…Su exhaustiva investigación explica con cifras y con análisis cualitativos que en esos segmentos se están produciendo mutaciones sociales y económicas poco registradas por los medios de comunicación y por el círculo rojo” (…) “Los “descamisados” son mucho más pragmáticos que ideológicos, y aunque persisten entre ellos críticas y lamentos, Oliveto registra a nivel general una “reversión en el flujo discursivo”. En buen cristiano, esto último significa que de la mano del empleo comienza a permear un cambio cultural. Que el especialista describe “entre una vieja y una nueva normalidad”, donde a la imprevisibilidad se le opone la planificación, a la volatilidad el orden, a la ventajita el esfuerzo, a la velocidad el proceso, a la opacidad la transparencia, al “puro consumo” el equilibrio y el ahorro, y a los ciclos de crisis la sustentabilidad”.

En su edición del 2 de enero Página/12 publicó artículos de Eduardo Aliverti (“El mejor equipo está en problemas”), Julio Maier (“¿Golpista?”), Adriana Puiggrós (“Dos pasos atrás y uno adelante”) y Mempo Giardinelli (“Argentina 2018”).

Escribió Aliverti: “La simbiosis entre comedia y sensación de futuro dramático signó el fin de año argentino, al menos para quienes viven con interés la cosa pública en sus términos políticos” (…) “Circuló muy fuerte la pregunta de qué hubiera pasado en cualquier país, de los denominados serios, si a pocas horas de aprobarse el presupuesto nacional aparece el mismísimo jefe de Gabinete, al frente de las máximas autoridades económicas, para el anuncio conjunto de que lo sancionado por el Congreso es un chiste de cierre de temporada porque el cálculo inflacionario debe “recalificarse” (…) “Como sea, la pregunta adolece de cierto error conceptual y no porque el recalibrado ya estuviese previsto en el presupuesto 2018 (15,7 por ciento de inflación), aunque el tema no es ese sino la confesión de que lo importante no estaba en lo votado por el Congreso” (…) “En esos países de instituciones y seriedad jurídica tan preciadas nunca podría ocurrir lo que acaba de protagonizar el mejor equipo de los últimos 50 años. Estados Unidos, la semana pasada, quedó nuevamente al borde de moverse sin presupuesto y “cerrar” su gobierno, hasta que demócratas y republicanos resolvieron extender por un mes el margen de negociación para convenir las cuentas de 2018” (…) “Pero que en la jornada posterior a aprobarse la Ley de Leyes un gobierno anuncie la revisión de los números, porque fracasó en sus estimaciones inflacionarias, no tiene antecedentes en el mundo” (…) “Tampoco los tiene que el jefe del Banco Central, en vez de irse a su casa, acepte poner la cara como si nada hubiera sucedido respecto de la dichosa independencia del organismo. Federico Sturzenegger no sólo hizo eso, sino que divagó durante largos minutos acerca del maravilloso andar de la “inflación núcleo” (…) “Y cuando se le preguntó por el festival de endeudamiento, con sus Lebacs a tasas estratosféricas, dijo que debe verse la parte llena del vaso: Argentina volvió a financiarse y recomponer sus fondos en dólares, como si esas reservas no corrieran el riesgo de volar abruptamente ante cualquier cambio de humor en el flujo internacional de divisas o, más simple, cuando entre en duda la capacidad de pagar la fiesta” (…) “El fondo de la cuestión es que para los próximos tres años se requieren unos 60 mil millones de dólares de financiamiento y que por favor “los mercados” sigan prestando, bicicleta mediante, so pena de que al macrismo se le complique la reelección. Cumplido eso, ya vendrán los tiempos de recurrir directamente al Fondo Monetario para producir el ajuste final tan ansiado. El FMI lo exige ahora mismo, en verdad” (…) “Pero hoy no se puede. Hay un Congreso requirente de negociaciones con una sección amigabilísima del peronismo y con la que, sin embargo, debe transarse arriba y debajo de la mesa. Más un clima callejero que no termina de cerrar favorablemente y, mucho menos, tras la ruptura de una parte del contrato simbólico con sectores medios, gracias al saqueo de los fondos jubilatorios que disfrazaron de “reforma” (…) “Con la reelección en el bolsillo si a Mariu le llega lo que está previsto en el pacto fiscal para inundar el conurbano de obra pública, mantención del asistencialismo básico, (muy) buena muñeca con los movimientos sociales, toda la represión hormiga que haga falta y continuar la persecución judicial a símbolos kerneristas, ya estaríamos. Y llegado el caso hay una imagen de recambio importante, además, de la que un eventual realineamiento opositor carece, por ahora, por completo. Marcos Peña se desempeñó en la conferencia de prensa del jueves como una suerte de verdadero presidente, Mariu es la bala de plata que lucha en soledad contra las mafias y, si fuere necesario, está el indemne Horacio Rodríguez Larreta con su imagen positiva gigantesca entre un electorado porteño de proyección nacional, como corresponde a que Dios atiende en Buenos Aires” (…) “El problema de este laboratorio, como factor emblemático, es que el jueves pasó lo que pasó. ¿Acaso el país estuvo en vilo durante esa puesta en escena, atento a lo que pudieran informar Peña y sus secretarios? ¿Hubo conmoción popular debido a que anunciaron la virtual insignificancia del presupuesto votado un día antes? ¿Hubo algún diputado o senador entre los que aprobaron este presupuesto, siquiera por acting, que tuviese mínimamente la actitud de indignarse en público? No. Pero en el ecosistema del poder real se tomó natural nota de que cuando se sale a publicitar una coordinación perfecta significa que no hay coordinación, o que está deteriorada” (…) “No son internas estratégicas porque no hay conflicto severo de intereses hacia dentro del bloque dominante…Pero sí ocurrió el renovado aviso de que el gobierno entró en una zona de luces anaranjadas” (…) “En febrero de 2012, cuando Cristina pidió “sintonía fina” en el timoneo de las paritarias para que la inflación no se desbocara, la oposición se le fue encima y la prensa se encargó de dibujarla débil, acosada, en medio de una tormenta fiera. Hoy, esos mismos medios protegen algo mucho más peligroso que aquella solicitud de moderación sindical. Pero el tema no es de qué la van esos voceros mediáticos, porque a esta altura ya lo sabe cualquiera que no habite en un frasco, sino el modo en que eso muestra un flanco oficial estropeado” (…) “Por las dudas: ni aroma inminente a corralito, ni graves amenazas al firme andar de la coalición de derechas gobernante, ni nada que se le parezca. Pero sí es certero que Cambiemos recibe 2018 con un horizonte que imaginaba enormemente más plácido tras la victoria electoral de hace dos meses y monedas. Este país siempre le da sorpresas a quienes se sobrevalúan”.

Escribió Maier: “Se escucha expresar, sobre todo a políticos opositores (¿?), que no desean el final de este gobierno, sino que esperan que él cumpla los cuatro años previstos por nuestra constitución para el PEN, pero desean, en cambio, que cambie la línea política que, a todas luces, él persigue, línea que se ha resumido en lenguaje cotidiano: gobierno de los ricos y para los ricos; algo más elevado idiomáticamente y, quizás también, más próximo a la realidad, gobierno de dueños y gerentes para sus empresas, de empresarios para aquello que ellos mismos representan, de clase para su propia clase o los que aspiran a ingresar en ella. Por su parte, el gobierno tilda de golpistas a los opositores que con enjundia se oponen a esa clara línea de gobierno: expresa que, en verdad, esos opositores desean que los gobernantes actuales cesen antes del tiempo previsto y hasta logran que los jueces los encarcelen o pidan su destitución de cargos legislativos” (…) “Es correcto definir al gobierno y a sus representantes máximos…de aquella manera, porque está a la vista…que, incluso sus fracasos provienen de esa idea política sobre la existencia de la organización social, nunca negada y siempre afirmada por ellos hasta extremos difíciles de imaginar con anticipación. A tal punto es así, que incluso la llamada “oposición” se confunde…tras promesas incumplibles e incumplidas, mentiras evidentes y suicidios anticipados, y, sintéticamente, apuesta a la confirmación de la llamada “gobernabilidad”, que, en más o en menos, quiere decir: no me gusta lo que hacen o expresan, pero debo asegurar que gobiernen…los más votados, aun cuando sólo sea la primera minoría y no alcancen la mayoría, porque vida democrática se define por el gobierno de quienes alcanzan el triunfo en los comicios gubernamentales” (…) “¡No es así!” (…) “Los sistemas parlamentarios, el cenit de la Europa democrática, más allá de yerros y fracasos permiten afirmar que, cuando una idea política no garantiza por anticipado la mayoría…debe, de alguna manera, prescindir de formar gobierno” (…) “Democracia, en sentido político, no es el gobierno del más votado en comicios libres, sino, antes bien, el gobierno de la mayoría, por ello, el gobierno del pueblo” (…) “Pero no sólo ello es democracia, hasta ahora inclinada a ser definida en sentido puramente económico. Existe también en sentido cultural, quizás con mayor presencia aún, un universo al cual pertenece la ciencia jurídica, pero que también abarca múltiples regiones, como la literatura, el teatro y la cinematografía, la sociología y la misma psicología, la filosofía, el periodismo, la educación y los derechos humanos, y en todas esas regiones fracasa nuestro actual gobierno, si de ideas mayoritarias se trata” (…) “En este sentido, sus representantes personales parecen poco informados y casi nada interesados en estos temas de la vida humana, despreciándolos como tales y como ocupaciones del gobierno” (…) “Francamente, sin hipocresía, no estoy de acuerdo con la aclaración de políticos opositores denunciada desde un comienzo. Quiero que este gobierno cese, porque sé qué es lo que persigue, creo saber a dónde nos va a llevar, sobre todo culturalmente, y temo también la consecuencia económica. Lo único que me separa de la palabra golpista es que yo no tengo poder alguno que me respalde, ni militar, ni político, ni económico. Más aún, estimo que varias de las acciones emprendidas por este gobierno merecen el juicio político, ya de quien lo preside, ya de quienes lo acompañan…Me tocó presidir un juicio político a un jefe de gobierno que fue destituido por mucho menos de aquello que hoy es imputable a nuestros gobernantes nacionales y, precisamente, gracias a la promoción e impulso de los gobernantes actuales. ¿O estos mecanismos institucionales sólo sirven y son democráticos si se los usa al revés, por la derecha y hacia la izquierda?”

Escribió Puiggrós: “El gobierno terminó el año aplicando la teoría Bullrich, consistente en avanzar en varios frentes al mismo tiempo para entretener a los adversarios, mientras se afirma en el que puede. En esta oportunidad, en materia de educación, han sido más los retrocesos que avances los del gobierno nacional y el de la CABA” (…) “Han debido suspender el tratamiento del proyecto de creación de la universidad docente de la CABA con la cual pretenden sustituir a los Institutos de Formación Docente, y avanzan a medias con la “Secundaria del Futuro” (…) “Al mismo tiempo entregan la educación inicial a la fundación Conin de Abel Albino, un médico que culpa a la promiscuidad de la malnutrición, defiende la virginidad, ataca la anticoncepción y está obsesionado por las uniones “contra natura” (…) “Con una mano desechan los centenarios Institutos y con la otra retroceden al medioevo. Detengámonos en el drama de los Institutos” (…) “En la CABA son 29 Institutos públicos. El gobierno de la ciudad se propone cerrar todos de golpe y ya suspendió la inscripción de la cohorte 2018. Los sustituiría una universidad docente de la jurisdicción. No expone fundamento pedagógico ni programa alguno para esa universidad, excepto que usará un subsidio de 35 millones del BID para la construcción de su edificio, abriendo por ahora una carrera en la sede de la escuela Juan B. Justo y diciendo con toda frescura que los docentes titulares de los Institutos no perderán su antigüedad pero que podrán ser designados como preceptores, de los suplentes e interinos nada se sabe, y por ahora los títulos que entregará la UNICaba serán jurisdiccionales y todavía no nacionales…La comunidad educativa no ha sido consultada, ni escuchada, porque las medidas están orientadas por la convicción de que hay que terminar con el pasado, léase la historia, nuestras raíces, la experiencia educativa acumulada, para implantar algún modelo de educación sin docentes, visto casualmente por algún funcionario en una excursión “internacional” (…) “Dicho de esta manera, resulta algo caduco el proyecto de formación docente en el que tanto esfuerzo puso Joaquín V. González. Hasta podríamos echarle algunas culpas y, si vamos a fondo, habría que condenar al primer culpable, el pionero, el fundador de la Escuela Normal de Paraná en 1869, Domingo Faustino Sarmiento. Allí comenzó la fabricación de maestros, que hoy se cuentan de a cientos de miles y no solamente pesan en el presupuesto sino que pretenden imponer negociaciones colectivas y opinar sobre planes, programas, contenidos y políticas” (…) “Pero el ataque a los Institutos ha sido rechazado también por el Consejo sobre Educación Católica (Conseduc) y por el cardenal Poli” (…) “Este hecho demuestra que el proyecto educativo que intenta imponer el gobierno responde al proceso de mercantilización de toda la educación, que encabezan las grandes corporaciones informáticas, editoriales, financieras, y que ha pasado desapercibido en nuestro país durante los años del kirchnerismo” (…) “La formación de docentes en carreras de cuatro años o más de duración representa un mal negocio, tanto desde el punto de vista de la inversión como desde una política desarraigada de la vida de la sociedad, de su pasado y de su futuro. Pero hay surrealismo en la política educativa del Gobierno de Cambiemos: pretender cambiar la prestigiosa formación de docentes del nivel inicial en el Instituto Superior de Formación Docente Sara Eccleston por las propuestas de la Fundación Conin, en nombre de la superación de la “herencia recibida”, es desafortunado. ¿No sería mucho más sencillo, respetuoso, abrir la discusión con los docentes, los directivos, los organismos sindicales, los estudiantes, los pedagogos y especialistas de las universidades y tratar con seriedad el tema de la formación docente? Está, empero, la brecha. La que separa a quienes conciben la educación como una condición para la vida de la sociedad y quienes sólo ven en ella posibles negocios”.

Escribió Giardinelli: “En este país, nuevamente, hay presos políticos. Destruido el Estado de derecho, sin garantías ni respeto a la Constitución Nacional, ni custodia de ella por parte de la Corte Suprema, hoy en la Argentina hay por lo menos 20 presos políticos, encarcelados sin juicios ni condenas” (…) “En este país el gobierno tiene en su cuenta negra casi un centenar de muertos en dos años de uso autoritario del poder” (…) “En este país la militarización es un hecho: el decreto 721 de mayo de 2016, mantenido prácticamente en secreto, devolvió a las Fuerzas Armadas la autonomía decisoria que en 1984 el presidente Raúl Alfonsín había traspasado a la órbita civil. Con este decreto Macri restituyó a los militares facultades políticas y un poder que en toda nuestra historia fue peligrosísimo” (…) “Por eso no es casual que en este país hay miedo, nuevamente hay miedo. Gran parte de la ciudadanía lo siente, y no sólo por inseguridad callejera sino por la desproporcionada remilitarización sin enemigo externo-o sea con el pueblo trabajador como enemigo interno-y por la impunidad de las fuerzas represivas que dirige una ministra a la que ni sus ex camaradas de Montoneros hubieran imaginado tan implacable ni tan feroz” (…) “En lo económico, la cotización oficial del dólar empieza este nuevo año, tercero de la coalición macrista-radical, a 19$ y subiendo” (…) “La inflación anual verdadera es, por lo menos, del 25%. Todo lo demás son mentiras” (…) “Las inversiones nunca llegaron, ni a este paso llegarán, pero la deuda nacional aumentó a niveles gigantescos” (…) “El Presidente miente en casi todo lo que dice porque en general no sabe lo que dice. La vicepresidenta ídem, pero sin casi. Ambos hacen gala de un nivel de ignorancia cultural macizo” (…) “En este país el gobierno practica la persecución a periodistas, y ha silenciado a casi toda la prensa opositora. Para ello se apoya en la complicidad del blindaje mediático” (…) “Y por si todo lo anterior fuera poco, este gobierno ahora le recorta ingresos a millones de jubilados, y el ajuste se lo hace pagar a los trabajadores mientras libera de impuestos a los ricos, a los bancos, al poder agrario y a las mineras e importadoras. El presidente se perdona a sí mismo la enorme deuda familiar por el escándalo del Correo Argentino” (…) “En este país el gobierno central chantajea a todos los gobernadores y compra o amenaza a senadores y diputados para conseguir quórum o votos. Y ante las pocas voces dignas que se alzaron, ahora llegó al colmo anticonstitucional de acusar a diputados nacionales de la oposición ante tribunales ordinarios” (…) “En este país hay cada vez más “gatillo fácil”, los índices de criminalidad han subido, el femicidio y todos los delitos de género también, y las cárceles están cada día más llenas de procesados que de condenados” (…) “En este país la así llamada “justicia” es arbitraria pero además ahora bordea la ciencia ficción: se inventa un plan criminal para probar el asesinato de Alberto Nisman, de quien todos los peritajes probaron su suicidio, y se acusa de encubrimiento incluso a quien fuera secretario nada menos que de Interpol” (…) “Hicieron esto. Lo hacen. Seguirán haciéndolo este año. Todos los días. Es su modo, su estilo de gobierno. Nosotros lo sabemos. Como sabemos que todavía muchos que los votaron no se quieren dar cuenta. Ya lo harán” (…) “John William Cooke decía hace muchos años que “los pobres que votan a los ricos son como los perros: cuidan la mansión pero duermen afuera”. Ahora que en este país hay cada vez más argentinos a la intemperie, pero muchos todavía no quieren reconocer que su situación empeora a causa de lo que votaron, ese misterio sociológico tiene una única explicación: la desinformación y la ignorancia planificadas”.

En su edición del 2 de enero La Nación publicó un artículo de Mario Vargas llosa titulado “La imperdonable traición del presidente Kuczynski”.

Escribió Vargas Llosa: “El presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski, se salvó de milagro el 21 de diciembre de ser destituido por “permanente incapacidad moral” por un Congreso donde una mayoría fujimorista le había tumbado ya cinco ministros y tenía paralizado su gobierno” (…) “La acusación se basaba en unas confesiones de Odebrecht, en Brasil, afirmando que en los años en que Kuczynski fue ministro de Economía y primer ministro la empresa brasileña había pagado a una compañía suya la suma de 782.207,28 dólares” (…) “Los que respaldaron la moción quedaron ocho votos por debajo de los 87 que hacían falta para echar al presidente” (…) “Esta sesión fue precedida de un debate nacional en el que todas las fuerzas democráticas del país rechazaron el intento fujimorista de defenestrar a un jefe de estado que, si bien había pecado de negligencia y de conflicto de intereses al no documentar legalmente su separación de la empresa que prestó servicios a Odebrecht mientras era ministro, tenía derecho a una investigación judicial imparcial ante la cual pudiera presentar sus descargos frente a lo que parecía un intento más del fujimorismo para hacerse con el poder” (…) “Vale la pena recordar que Kuczynski ganó las elecciones presidenciales poco menos que raspando y gracias a que votaron por él todas las fuerzas democráticas, incluida la izquierda, creyéndole su firme y repetida promesa de que, si llegaba al poder, no habría indulto para el ex dictador condenado a 25 años de cárcel por sus crímenes y violaciones de los derechos humanos. Hubo manifestaciones a favor de la democracia y muchos periodistas y políticos independientes se movilizaron contra lo que consideraban (y era) un intento de golpe de Estado” (…) “Lo que muy pocos sabían es que, al mismo tiempo que hacía estos gestos como víctima del fujimorismo, Kuczynski negociaba a escondidas con el hijo del dictador o con el dictador mismo un sucio cambalache: el indulto presidencial al reo por “razones humanitarias” a cambio de los votos que le evitaran la defenestración. Esto explica la misteriosa abstención de los diez fujimoristas que salvaron al presidente” (…) “Las vilezas forman parte, por desgracia, de la vida política en casi todas las naciones, pero no creo que haya muchos casos en los que un mandatario perpetre tantas a la vez y en tan poco tiempo” (…) “De esta manera, quienes en las últimas elecciones presidenciales votamos por Kuczynski, creyéndole que en su mandato no habría indulto para el dictador que asoló Perú, cometiendo crímenes terribles contra los derechos humanos y robando a mansalva, hemos contribuido sin saberlo ni quererlo a llevar otra vez al poder a Fujimori y sus huestes. La traición de Kuczynski permitirá que el fujimorismo se convierta en el verdadero gobierno del país y haga de nuevo de las suyas” (…) “El fujimorismo tiene control directo o indirecto de buen número de los medios de comunicación en Perú, pero algunos, como El Comercio, se le han ido de las manos” (…) “Luego de este descalabro democrático, ¿en qué condiciones llegará Perú a las elecciones de 2021?” (…) “Las próximas elecciones son fundamentales para que el fujimorismo consolide su poder, como en aquellos diez años en que gozó de absoluta impunidad para sus fechorías”.

En su edición del 3 de enero Página/12 publicó artículos de Javier Lewkowicz (“Con tantos aumentos, la nueva meta ya es vieja”), Nicolás Comini (“Argentina, Unasur y un camino errado”) y Eric Nepomuceno (“El 2017 por fin se fue”).

Escribió Lewkowicz: “El verano se proyecta caliente en materia de precios, con subas en colectivos y subtes, peajes, naftas, luz y gas, celulares y prepagas. Además está el probable impacto de la suba del dólar sobre los precios. De entrada, las consultoras advierten que la proyección oficial del 15 por ciento de inflación para 2018 es de casi imposible cumplimiento. En este marco, los gremios apuntan a una recomposición salarial en paritarias que también supera a la pauta del BCRA. Las únicas herramientas de control de precios por parte del Gobierno son las elevadas tasas de interés, que atentan contra la producción, y el retraso cambiario” (…) “Según el Indec, el capítulo transporte es el de mayor peso en el índice de precios minoristas, del 0,29 punto porcentual para GBA, por encima de alimentos y bebidas (0,24 punto). Luego de una suba del 100 por ciento a comienzos de 2016, el Gobierno mantuvo estable el precio del transporte, con lo cual debió aumentar las partidas de subsidios en este capítulo” (…) “Los aumentos en el transporte comenzarán a sentirse en los bolsillos desde febrero” (…) “Otro aumento de amplia repercusión inflacionaria es la nafta, que sigue la marcha del dólar y la cotización internacional del crudo bajo el nuevo esquema de desregulación que impuso el Gobierno. Raúl Castellano, titular de la Cámara de Expendedores de Combustibles (CEC), adelantó ayer que el alza será de entre el 6 y el 7 por ciento, aunque las petroleras dejaron trascender que sería del 5 por ciento” (…) “El servicio de peajes porteño aumentó esta semana entre 36 y 83 por ciento para las autopistas 25 de Mayo, Perito Moreno e Illia a partir de la autorización judicial a un incremento que originalmente fue aplicado a comienzos de 2017. A partir de este mes las empresas de telefonía celular aplican una suba del 12 por ciento en los abonos y desde el 1 de febrero suben las cuotas de las prepagas un 4 por ciento. En febrero se aplica también el segundo tramo de aumento de las tarifas de electricidad en un 24 por ciento y un 15 por ciento subiría la factura de gas a instancias del Ministerio de Energía” (…) “Los fabricantes empezaron a tantear para mandar nuevas listas de precios en las próximas dos semanas por la suba de las naftas y la expectativa de paritarias más altas”, relató un supermercadista a este diario” (…) “Dante Sica, director de Abeceb, consideró que “el primer trimestre será caliente en tema precios”. “Las subas de servicios estaban relativamente contempladas en las estimaciones previas. Hoy, la expectativa inflacionaria para todo el año está cerca del 18 por ciento”. Sica detalló que “en el caso de la luz y el gas el impacto en la inflación general este año debería ser algo menor que en 2017 porque tiene impacto en residenciales y no en comercios e industrias, que pagan mayormente el costo de generación” (…) “Es difícil que cumplan con la meta planeada para 2018. A corto plazo, es esperable una aceleración de la inflación a partir del nuevo nivel de tipo de cambio, el aumento en rubros como transporte y otros servicios que afectan la estructura de costos El cambio en la meta se explica porque el Gobierno iba hacia un tercer año consecutivo de no cumplir con la meta inflacionaria. El primer año fue 41 por ciento versus un 25 por ciento estipulado y en 2017 hubo una brecha de 7 u 8 puntos. Me pareció lógico mover la meta pero peligroso hacerlo en este momento, con el dólar escalando y con un Banco Central no interventor”, indicó Mariano De Miguel, director del Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET) de la UMET” (…) “Esperamos un primer trimestre en torno al 2 por ciento mensual de inflación. Las perspectivas de cumplimiento de la meta del 15 por ciento son muy bajas a menos que haya una brutal recesión, cosa que no es probable. En primer lugar, hay un factor inercial y una inflación de costos de las empresas que es innegable. También hay una inflación importada por la suba de los precios que compramos del exterior”, explicó Sergio Chouzas, de la Universidad de Avellaneda”.

Escribió Comini: “Trascendidos de días atrás pusieron sobre la mesa un tema que desde el inicio de la gestión Cambiemos está presente en los debates sobre política exterior: la participación argentina en la Unasur. Básicamente, de lo que se viene hablando es de la potencial retirada del país” (…) “Una medida de tal calibre sería justificada en torno a cuatro razones: el pecado original de la Unasur, su naturaleza, su perfil institucional y su carga material. ¿Qué significa esto? El pecado original del bloque es haber nacido demasiado bolivariana, con demasiado olor a Venezuela y Bolivia. Asimismo, su naturaleza se basa en el consenso” (…) “El hecho de tener que construir consensos con países como los mencionados díscolos parece un imposible desde la perspectiva del gobierno anterior. Esto, sumado a una clara priorización de los canales bilaterales por sobre los multilaterales, convierte a aquel espacio en una molestia de poca utilidad. Relacionado con lo anterior, su perfil, demasiado politizado, dificulta la definición de políticas regionales concretas y pragmáticas. Finalmente, está la carga económica que implica participar en la Unasur, que va desde el financiamiento de sus estructuras administrativas, hasta el armado y participación en las múltiples instancias que la conforman” (…) “¿Cuánto de esto es real? Poco, poquísimo” (…) “Primero, Unasur no fue un proyecto bolivariano. Fue un proyecto que Brasil comenzó a impulsar desde 1994, luego de que entrara en vigencia el Nafta, en el norte del continente. Asimismo, fue el resultado de casi una década de negociaciones entre doce Estados que tuvieron diferentes gobiernos y que en su etapa final (2008) incluía una profunda heterogeneidad de liderazgos” (…) “Unasur es un espacio de debate político, y justamente su perfil “demasiado politizado” es el que ha permitido avanzar en una agenda regional que pone al Estado-y no al mercado-como actor primario en la discusión que trasciende lo comercial e incorpora temas de enorme sensibilidad e impacto en la sociedad sudamericana, tales como la infraestructura, la salud, la ciencia y la tecnología o la defensa” (…) “¿Cuánto le cuesta esto a la Argentina? En noviembre, los delegados aprobaron el presupuesto de 2018 de la Unasur, que es de 9.786.876 dólares, lo que incluye los gastos de sus instancias permanentes tales como su Instituto de Salud y de su Centro de Estudios de Defensa. El 40 por ciento le corresponde a Brasil, mientras que Argentina debería hacerse cargo del 16,5 por ciento. Así y todo, está atrasada un año en los pagos” (…) “Queda por preguntarse: ¿cuánto de lo trascendido sobre el retiro argentino de la Unasur es cierto? Nuevamente la respuesta es: probablemente poco. Y son varias las razones que permiten predecir esto” (…) “Es mucho más sencillo dejar a un mecanismo regional en coma inducido que retirarse, denunciarlo o disolverlo” (…) “Porque si bien es cierta la ausencia de reuniones presidenciales o de ministros en varios sectores, Unasur es mucho más que esto. Aunque golpeados, el Instituto de Salud y el Centro de Defensa cuentan con agendas propias y muestran año tras año avances técnicos” (…) “En ese sentido, el mismo gobierno argentino ve en su interior ciertos ejes de especial interés. Entre ellos se destacan el de infraestructura, siendo IIRSA clave para el desarrollo de inversión, producción y trabajo, entre otras cosas. Además, Argentina viene presionando desde hace tiempo por la candidatura de José Octavio Bordón a la secretaría general, algo que le permitiría comprender un amague de salida como una herramienta más para resolver dicha designación antes del traspaso de la presidencia pro tempore a Bolivia en abril del año próximo. Y es justamente Bolivia, junto a Venezuela, uno de los países que se oponen a la candidatura de Bordón, pero que también desea que se designe secretario general antes de que se le venga encima la presidencia. Abandonar el bloque resultaría una decisión errada en un camino de por sí equivocado en la búsqueda de la autopregonada política exterior pragmática y desideologizada”.

Escribió Nepomuceno: “Hay, en Brasil, al menos una buena noticia: 2017, año amargo, de inclemente retroceso, llegó a su fin” (…) “Es verdad que derechos laborales de más de medio siglo fueron devastados, que el petróleo fue y sigue siendo regalado a las multinacionales, que se impone un retroceso en el sistema de educación pública, que la salud pública es un escándalo que crece un poquito cada día, que el cinismo del gobierno de Temer logra ser cada vez más abyecto” (…) “Pero el año terminó, y ahora hay otro por delante. Ya que no se puede ni debe borrar de la memoria las tinieblas de un año tenebroso, que los recuerdos de 2017 queden frescos para la hora del rescate” (…) “De los doce meses de 2017, cinco fueron consumidos por Temer y sus cómplices más íntimos a comprar los votos de diputados e impedir que la Corte Suprema le abriese un juicio que, entre otras cosas, lo defenestraría de la presidencia y lo llevaría a la cárcel” (…) “Lo que se logró ha sido una innovación en la historia universal del Derecho: un denunciado, Michel Temer, fue absuelto no por falta de pruebas o evidencias, sino por exceso. Entregarlo a la Corte Suprema sería asegurar su ingreso en algún presidio de mala muerte. Y éste será, o debería ser, su destino inexorable, a menos que se engendre alguna artimaña para cuando termine su mandato ilegítimo y Temer vuelva a ser un ciudadano más en la multitud, sin foco privilegiado que lo proteja” (…) “Mientras tanto, y pese a la formidable campaña llevada a cabo por un triunvirato formado por los grandes medios de comunicación, el empresariado y un Poder Judicial completamente politizado, que actúa en flagrante atropello a bases esenciales de la justicia, Lula da Silva sigue encabezando todos los sondeos y encuestas sobre las elecciones de octubre de 2018. El provinciano y arbitrario juez de primera instancia Sergio Moro, inicialmente convertido en paladín de la moral y del combate a la corrupción, ve cómo crece reiteradamente su desaprobación en la opinión pública brasileña” (…) “Si en las denuncias contra Temer sobraban evidencias y pruebas concretas (grabaciones, filmaciones), contra Lula no hay más que la palabra de un empresario detenido. Ninguna evidencia palpable, y de pruebas, mejor ni hablar” (…) “Como está más que claro, la razón central del golpe institucional que destituyó a la presidenta electa Dilma Rousseff fue precisamente eliminar a Lula da Silva, el más popular presidente de la historia, del escenario político brasileño” (…) “Pero hay otra razón de profunda incertidumbre en el horizonte de nieblas y tinieblas: la derecha, que destroza día a día conquistas y logros y entrega el patrimonio público y los sueños de la gente, no tiene pieza de repuesto” (…) “El discurso mediático de los grandes conglomerados de comunicación ya no convence tanto a su público idiotizado. Si no inhabilitan a Lula da Silva, ya todos sabemos el nombre del futuro presidente brasileño. La justicia arbitraria está lista para cometer ese absurdo” (…) “Será un año tenso y emocionante, 2018. Un año decisivo para el futuro de la democracia brasileña”.

En su edición del 3 de enero La Nación publicó un artículo de Luis Alberto Romero titulado “La democracia enfrenta un nuevo desafío de la violencia política”.

Escribió Romero: “Un muerto hubiera convertido en tragedia el drama de la democracia argentina representado los pasados jueves 14 y lunes 18. En dos escenarios simultáneos, la plaza y el recinto del Congreso, se teatralizaron dos maneras de entender la democracia, cuya habitual coexistencia pudo convertirse en colisión violenta” (…) “En la plaza, grupos de manifestantes agredieron a las fuerzas de seguridad y pretendieron invadir el recinto donde deliberaban los diputados. El jueves lo defendió una Gendarmería profesional y dura, reemplazada el lunes por bisoños policías urbanos, quienes pusieron el cuerpo y la cabeza a los piedrazos” (…) “Dos cosas quedaron claras al fin de estas jornadas: el imprevisible impacto que la violencia exacerbada está provocando en la política democrática y, como telón, el renacido conflicto entre dos formas de entender esta política” (…) “Una tensión nunca resuelta recorre la democracia. El “pueblo soberano”, fuente de la legitimidad, es un ente de existencia abstracta, que puede sustantivarse de distintas maneras. Para algunos, el pueblo gobierna de manera directa en asambleas o bien se expresa de manera unívoca, aclamando a un líder” (…) “Para otros, ninguna asamblea podrá equivaler al pueblo, la aclamación es inverosímil, y la delegación en una persona conduce a la tiranía” (…) “Nuestra Constitución, como muchas en su tiempo, optó por otra alternativa: el régimen representativo. Estableció taxativamente que el pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes. Electos por el sufragio ciudadano, encarnan transitoriamente al pueblo soberano, y deliberan de acuerdo con reglas precisas, destinadas a garantizar su libre discernimiento” (…) “Ambos criterios coexisten desde la Revolución Francesa, cuando la convención estaba permanentemente cuestionada por los “sans culottes” de la calle. Desde entonces coexisten quienes ven al pueblo en los magistrados y legisladores que lo representan, y quienes lo encuentran en las reuniones masivas” (…) “Esta interacción y competencia entre la calle y el Congreso es tan intensa como apasionante. ¿Cuál de las dos es más legítima?” (…) “Aunque la constitución es muy clara, son muchos los que creen en la primacía del “pueblo” reunido” (…) “La facción kirchnerista y sus aliados, decidida a bloquear la sesión, jugó en los dos escenarios” (…) “La violencia en la calle es preocupante, pero su cruce con la actividad parlamentaria es más inquietante aún” (…) “La escena de aquel jueves y aquel lunes exigió algo más que la identificación del “pueblo soberano” con una manifestación masiva. Había que aceptar que el pueblo hablaba a través del reducido grupo de violentos, organizados para provocar a las fuerzas de seguridad. ¿Resulta verosímil esta identificación? No faltan precedentes. En el siglo XIX, G. Sorel apostó a la violencia para desatar la lucha de clases” (…) Lenin y Trotsky desarrollaron la idea de la vanguardia consciente del proletariado. El fascismo usó los grupos de choque para depurar al pueblo de indeseables” (…) “En el mundo del peronismo no hay mucha teoría, pero sí una rica experiencia práctica, cultivada por guardaespaldas, barrabravas y otros afines” (…) “Pero hay algo más. Nadie sabe con certeza qué hacer con la violencia en la calle. En 1983 creímos definitivamente cerrada esta experiencia. Nunca más. Sin embargo, la violencia reapareció desde 1995 y se expandió durante la crisis iniciada en 2001, que puso en cuestión la legitimidad de la representación” (…” ¿Qué debe hacer un gobierno republicano frente a estos brotes violentos, que surgen entremezclados con manifestaciones legítimas? ¿Cómo debe emplear el Estado la fuerza, cuyo monopolio detenta?” (…) “siempre se debe indagar si hubo brutalidad, pero una buena parte de la opinión la da por probada de antemano” (…) “Por otro lado, el sano movimiento cívico de repudio a la represión militar terminó tachando de autoritarismo cualquier forma de autoridad, y de represivo cualquier uso de la fuerza pública” (…) “El Estado no encuentra hoy una forma legítima y aceptada de ejercer la fuerza pública que no sea descalificada como represiva y dictatorial” (…) “El lunes 18, la facción kirchnerista perdió una batalla, pero anunció cuál será su camino político futuro” (…) “El gobierno de Macri…está tratando de depurar y reformar a las fuerzas de seguridad, y de momento las utiliza con precaución. Pero la mayoría de la gente, incluso quienes reclaman por el orden, presupone que todo su accionar es represivo e ilegítimo. En este caso, como en muchos otros, el Gobierno queda colocado en situación de elegir entre soluciones malas o peores. Empeñado en la normalización del país, transita por un estrecho desfiladero, aun a riesgo de despeñarse”.

En su edición del 4 de enero Página/12 publicó artículos de Emanuel Respighi (“Medios en señal de ajuste”), Adriana Meyer (“Más que un ascenso es una provocación”) y Oscar Laborde (“La guerra jurídica o Lawfare”).

Escribió Respighi: “El ajuste en el Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos (SFMyC) no se detiene. Ayer, los trabajadores de los canales Encuentro, Pakapaka y DeporTV denunciaron que se comunicó extraoficialmente el despido de 34 trabajadores de esas señales, entre personal artístico y administrativo. Tal como viene sucediendo en los medios públicos, los trabajadores denunciaron una suerte de “guerra psicológica”, porque si bien se filtró una lista con los nombres de los supuestos despedidos, y algunos de ellos fueron notificados por los directores de los canales y gerentes de cada área, lo cierto es que hasta el cierre de esta edición nadie había recibido un telegrama en el que se le comunicaba formalmente el fin de la relación laboral” (…) “Actualmente, las tres señales se encuentran al límite de su funcionalidad por falta de personal, quedando vacías áreas esenciales”, denunciaron los trabajadores en un comunicado, en donde subrayan que consideran “perverso, cruel y arbitrario el accionar del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, dirigido por Hernán Lombardi” (…) “En medio de una ola de despidos, no renovación de contratos, retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas puestas en marcha en los medios públicos en el último mes, la incertidumbre en torno al futuro inmediato de Encuentro, Pakapaka y DeporTV parece contar con bases sólidas. La posibilidad de que los canales culturales y educativos sean parte de un ajuste que termine redundando en un “vaciamiento” de hecho es un peligro que empieza a tomar forma” (…) “El fantasma del comienzo de un proceso de “vaciamiento” de Encuentro, Pakapaka y DeporTV tiene lógica. A la considerable merma en la producción de contenido propio que se produjo en los últimos dos años, se le suma ahora la que parecería ser una segunda etapa de ajuste. Hay un dato que asoma contundente: de la estructura de 200 personas con la que contaban las tres señales hace un mes, la planta de personal disminuyó en casi un 50 por ciento” (…) “En caso de que se efectivice el despido de 34 personas más la planta de profesionales para abastecer técnica y artísticamente esas señales pasaría a ser de poco más de 70 personas, apenas el 35 por ciento con el que contaba hasta hace un mes” (…) “La situación de los medios que forman parte del SFMyC es delicada. Se sabe: reducir el funcionamiento de las señales a su mínima expresión, bajo la idea de únicamente mantenerlas al aire a puros “enlatados”, es una manera elegante de “apagarlas”. Una decisión que, además, disminuye el costo político y la repercusión que tendría el gobierno en caso de cerrarlas directamente. Un caso que sirve como antecedente es lo que ocurrió con el por entonces canal Ciudad Abierta (hoy rebautizado Canal de la Ciudad), que Mauricio Macri había anticipado en plena campaña electoral a jefe de gobierno en 2007 que lo iba a cerrar porque tenía “cero rating” y, tras el rechazo público de ciertos sectores, finalmente tuvo que volver sobre sus pasos. A medias: hoy es una señal que, lamentablemente, pocos saben de su existencia” (…) “Los trabajadores de Encuentro, Pakapaka y DeporTV anticiparon que en caso de que no se abra una de diálogo con las autoridades y que el plan de despidos se haga efectivo, tanto el área de Videoteca como el de Chequeo Técnico de las señales desparecerían, ya que se quedarían sin personal”.

Escribió Meyer: “El gobierno de Cambiemos, máxima autoridad jerárquica del gendarme Emmanuel Echazú, consideró que no existe “ninguna restricción legal o reglamentaria” y lo ascendió al grado inmediato superior de su promoción, es decir alférez. Esto es, la condición del único imputado en la causa penal por la desaparición y muerte de Santiago Maldonado resultó un detalle irrelevante para la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a la hora de incluir al gendarme en los ascensos, publicados en el Boletín Oficial. Echazú se presentó en el expediente luego de que Página/12 publicara que los investigadores pretendían determinar si acaso la herida en su rostro había sido producida por los piedrazas de los mapuches, como dijo él, o pudo haber sido hecha por Maldonado en su defensa durante la represión a la protesta de Cushamen, el 1 de agosto. La familia del joven exigió que la decisión oficial sea revocada, en un comunicado que tituló “Impunidad en ascenso” (…) “En su sitio web los Maldonado indicaron que la decisión es “como mínimo prematura porque se encuentra en curso una investigación sobre la responsabilidad de ese y otros agentes en un caso gravísimo como el de la desaparición y muerte de Santiago”. Y agregaron: “El ascenso de un agente en esas condiciones resulta impropio y desaconsejable, ya que podría suponer cierto aval a prácticas represivas ilegales y una provocación a los familiares de las víctimas”. Por esos motivos expresaron que “la resolución debe ser revocada en cuanto a los gendarmes bajo investigación y así lo exigimos” (…) “Para Gendarmería tampoco hubo ninguna “irregularidad” que impidiera el ascenso de Echazú, quien mintió sobre su ubicación en el escenario represivo de aquella mañana, cuando cuatro escuadrones reprimieron en el territorio recuperado la protesta por la libertad de su lonko, Facundo Jones Huala, con un breve corte de la ruta 40” (…) “Si Maldonado se entregaba estaría vivo”, dijo el ascendido gendarme al diario Clarín, que así tituló la entrevista publicada en la edición en papel el 3 de diciembre. Parecía casi una confesión de parte, por lo cual la versión digital fue modificada: “Si lo hubiéramos visto ahogándose lo habríamos ayudado”. Según la nota, “el gendarme detalla que fue impactado por una piedra estando afuera del predio” en Cushamen. Es un dato clave en la causa Maldonado porque su lesión representa uno de los elementos de peso para alegar, por parte del ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich, que hubo un “delito en flagrancia”. Sin embargo, del expediente surge que Echazú fue herido cuando ya habían decidido avanzar hacia el predio a cazar a los manifestantes. Lo dice el propio Echazú en el acta de procedimiento que firmó a las 15.30 del 1 de agosto. “En el momento de ingresar al predio, dos efectivos de la fuerza recibieron impactos de piedras”. Echazú era uno de los que lideraba el ingreso. Ya había cesado el corte de ruta, o sea que el operativo que terminó con la muerte de Santiago fue totalmente ilegal”.

Escribió Laborde: “La persecución permanente que padece la ex presidenta Cristina Kirchner y el intento de encarcelar a Lula da Silva en Brasil son ejemplos de una nueva táctica de guerra no convencional que se conoce como Lawfare” (…) “Las derechas de nuestra región lo han adoptado en los últimos años como mecanismo predilecto para derrotar gobiernos populares y denostar a sus dirigentes, con el objetivo de suplantarlo en el gobierno, encarcelarlos o por lo menos desprestigiarlos cruelmente. Y en esta guerra hacen uso indebido de instrumentos jurídicos para fines de persecución política, destrucción de imagen pública e inhabilitación de un adversario político” (…) “Pero, ¿qué significa Lawfare? El término describe “un modo de guerra no convencional en el que la ley es utilizada como un medio para conseguir un objetivo militar” y es utilizado con este sentido en Unrestricted Warfare, un libro de 1999 sobre estrategia militar. En 2001 el concepto comienza a ser manejado en ámbitos diferentes a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos tras la publicación de un artículo escrito por el general de Fuerza aérea, Charles Dunlap, de la Duke Law School. Estados Unidos es uno de los principales proveedores de asesoría para la reforma de los aparatos jurídicos en América Latina y el Departamento de Justicia estadounidense ha estrechado en los últimos años los vínculos con los aparatos judiciales de la región en la lucha anticorrupción” (…) “Para esto se necesita una justicia cómplice, medios de comunicación que trabajen en absoluta concordancia con el objetivo de despedazar a las expresiones populares y políticos que participen en el ataque, siempre propalado generosamente por los medios y luego capitalicen los resultados de derrocar, inhabilitar y desprestigiar a las representaciones populares que se enfrentan a los intereses de los grandes grupos económicos” (…) “El Poder Judicial en nuestros países se ha convertido en los últimos años en un potente espacio desde donde se despliega, casi sin límites, estrategias de desestabilización y persecución política, hasta colocarse muy lejos del principio republicano del equilibrio de poderes. Es el único que no deriva de la voluntad popular sino de complejos mecanismos de designaciones políticas y concursos, sumado a privilegios que los demás no tienen. Esto le permite operar políticamente bajo un manto de institucionalidad. El argumento permanente es la corrupción. Se sostiene que debe ser extirpada del Estado apelando a las “buenas prácticas” del sector privado (eficiencia y transparencia) para desplazar la “lógica” de lo público, asociada al derroche y a la mala gestión de “los políticos”, apostando a la formación de técnicos apolíticos” (…) “Políticos que denuncian corrupción, medios que se “hacen eco”, políticos y medios que exigen celeridad a la justicia, mecanismos del poder judicial que disciplinan o excluyen a los jueces independientes y magistrados que condenan sin pruebas y encarcelan sin el debido proceso” (…) “Se pretende acallar con la persecución y la cárcel a aquellos representantes del pueblo que puedan interceder en su plan de desandar lo logrado en los últimos años”.

En su edición del 4 de enero La Nación publicó un artículo de Carlos Pagni titulado “Macri pone en juego su capital político con medidas antipáticas”.

Escribió Pagni: “Maquiavelo recomendaba al príncipe hacer el mal de golpe, y el bien de a poco. Mauricio Macri sigue ese consejo. Aplicó el enorme capital adquirido en las legislativas para, en un bimestre, tomar decisiones antipáticas. Anunciado el ajuste en el precio del transporte, queda por esperar la suba en las tarifas energéticas” (…) “Después llegarán las buenas noticias. Es lo que sueña el Presidente” (…) “El gobierno no esperó a que los usuarios se recuperaran de los excesos de las fiestas para mortificarlos con el aumento de los precios del transporte. Una semana antes, presentó una nueva política monetaria. Y, lo que es tal vez más relevante, un nuevo diseño de la gestión económica. El presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, se allanó a ejecutar una estrategia elaborada en la Casa Rosada. El giro es esencial para el oficialismo” (…) “Es la promesa que el gradualismo le hace a la inversión. La expansión de la economía es, por lo tanto, la clave de bóveda de toda la gestión oficial. Incluida la reelección del Presidente” (…) “Durante dos años, Sturzenegger apostó a que ese crecimiento derivaría de una baja dramática de la inflación. Pero el prodigio no ocurrió” (…) “Ante la evidencia del fracaso, desde abril se fue gestando un consenso interno para adoptar otra receta. Las críticas a la gestión del Banco Central, lideradas por Mario Quintana, chocaban siempre con la misma pared: la negativa de Macri a corregir a Sturzenegger. Esa valla cedió a mediados de diciembre. Reunido con Marcos Peña, Quintana, Gustavo Lopetegui y Dujovne, el Presidente escuchó una explicación de cómo evolucionaría la economía si se reprogramaban las metas de inflación y, sobre todo, de los males que aparecerían si se las mantenía…Los argumentos, esta vez, le sonaron convincentes” (…) “El Presidente resolvió dos problemas. Por un lado, reconoció que el gradualismo fiscal, al que está atado por razones sociales y políticas, es incompatible con un shock monetario. Por otro, unificó el guión. Canceló la confrontación, estimulada por él mismo, entre el Banco Central y el resto del Gobierno. El objetivo de estas decisiones es bastante razonable: la inflación irá reduciéndose a un ritmo anual del 5%” (…) “El sinceramiento monetario y el ajuste en el transporte se agregan al sinsabor mayor: la turbulenta modificación de la fórmula para actualizar jubilaciones. En el gobierno atribuyen a esa crisis y, en menor medida, a la lamentable tragedia del submarino San Juan la caída de la imagen de Macri en las últimas encuestas. Nadie se arrepiente de la táctica adoptada: el mal de golpe” (…) “Macri pretende, superados estos sinsabores, anunciar buenas noticias” (…) “En la Casa Rosada esperan que el próximo 18 la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) habilite el trámite de incorporación de la Argentina, junto con Rumania. Visto en la perspectiva del largo plazo, sería un éxito interesante. El proceso obliga a asumir compromisos muy saludables, sobre todo en el campo de la calidad institucional” (…) “El oficialismo también emitió, con el cambio de año, los signos de una nueva configuración política. El anuncio más explícito lo pronunció Elisa Carrió. La diputada impugnó la incorporación de Daniel Angelici a la conducción de la UCR porteña, siempre en manos de Enrique Nosiglia”.

En su edición del 5 de enero Página/12 publicó artículos de Tomás Lukin (“Para no querer tomar más deuda, van mal”), Rodolfo Alonso (“Octavio Paz contra el neoliberalismo”) y Damián Pierbattisti (“Los usos del terror”).

Escribió Lukin: “No queremos seguir tomando deuda y obligar a nuestros hijos y nietos a pagarla”, expresó el presidente Mauricio Macri el martes durante una breve interrupción de sus vacaciones. Dos días después, el Ministerio de Finanzas que encabeza Luis Caputo emitió deuda por 9000 millones de dólares” (…) “El debut anual de la Argentina en los mercados internacionales se distribuyó en tres tramos: 1750 millones a 5 años, otros 4250 millones a 10 años y 3000 millones a 30 años. Los bonos a tres décadas tienen un cupón de 6,875 por ciento anual y, como se vendieron por debajo de su valor nominal, el rendimiento asciende a 6,95 por ciento. Esos títulos terminarán de pagarse en 2048 cuando Antonia Macri, la hija menor del mandatario argentino, haya cumplido 36 años. La rentabilidad ofrecida por esos papeles es 48 por ciento superior a la reconocida por México el miércoles durante la emisión de un bono con el mismo plazo” (…) “Estamos muy satisfechos con esta nueva emisión, ya que logramos, una vez más, bajar significativamente nuestro costo de financiamiento con las tasas más bajas de nuestra historia. Esto demuestra que los inversores ven con mayor entusiasmo y confianza la situación económica y política del país”, celebró Caputo. Los bonos que vencerán en 2023 ofrecen un cupón de 5,625 por ciento y se vendieron a la par del valor nominal por lo que el rendimiento es idéntico al interés. Los títulos que se amortizan en 2028, por su parte, cuentan con un cupón del 5,865 por ciento pero las ofertas se realizaron por debajo de su valor y el rendimiento asciende a 6 por ciento” (…) “Quienes se quedaron con los títulos fueron alrededor de 450 inversores ubicados en su mayoría en Estados Unidos, Europa y Asia. La abultada demanda de papeles argentinos que alimenta el nuevo ciclo de endeudamiento reside en el atractivo rendimiento, que de todas formas se encuentra entre los más elevados del mundo emergente” (…) “El desmantelamiento de las regulaciones cambiarias, la liberalización de los movimientos de capitales, el pago a los fondos buitre y el renovado vínculo con el FMI forman parte del paquete de transformaciones que también aceitaron el regreso estelar del país a los mercados de deuda externa” (…) “A contramano del optimismo oficial, la abultada deuda externa asumida por Argentina a partir del recambio presidencial se destinó a financiar los desequilibrios en la cuenta corriente y la cuenta de capital. Durante los primeros dos años del gobierno de Mauricio Macri el grueso de los dólares obtenidos por el endeudamiento no se utilizaron para el desarrollo económico sino para hacer frente al pago de importaciones, la remisión de utilidades y dividendos de las firmas extranjeras, el financiamiento de los viajes al exterior, la cancelación de los vencimientos de deuda y el abastecimiento de la fuga de capitales” (…) “A través del decreto 2/2018 publicado ayer en el boletín Oficial, la cartera de Finanzas fue autorizada a colocar bonos por una suma equivalente a los 15.000 millones de dólares. La medida representa una ampliación del endeudamiento habilitado para el año pasado. Durante 2017 Caputo podía ofrecer por esa vía hasta 20.000 millones de dólares en los mercados financieros de los cuales se emitieron 13.357 millones de dólares. Por eso, el gobierno dispone de capacidad para emitir hasta 21.643 millones de dólares en títulos de deuda externa regidos por legislación extranjera”.

Escribió Alonso: “El mundo que viene es más de dueños que de trabajadores”, confesó a Página/12 el Ceo de los Grobo en el aquelarre de la OMC” (…) “Pero él intentaba escamotear la actual hecatombe concreta sobre derechos seculares de la clase obrera, con el espejismo de un futuro paraíso virtual, y universal, de “emprendedores” (…) “Y de sus palabras podemos extraer el contenido literal, bien patente para los argentinos en la actualidad: todo para los dueños, nada para los que crean su riqueza” (…) “Casi de inmediato, como un reflejo antípoda, recordé otro concepto también significativo. En uno de sus diálogos reunidos en libro por Braulio Peralta, confiesa Octavio Paz: “Siempre creí-y creo-que mi interlocutor natural era el intelectual llamado de izquierda. Vengo del pensamiento llamado de izquierda. Fue algo muy importante en mi formación. No sé ahora (…) Lo único que sé es que mi diálogo-a veces mi discusión-es con ellos. No tengo mucho que hablar con los otros”. Pero el gran dinero corporativo y los no menos desmedidos medios hegemónicos, intentaron apoderarse de todo Octavio Paz, el célebre escritor mexicano, distorsionando sus tempranas críticas al terror stalinista y su redescubrimiento del auténtico liberalismo, para adjudicárselo, domesticado como a tantos otros conversos hacia la derecha” (…) “Comenzaba su tarea de escritor, cuyos primeros títulos lo vuelven hombre público. Polemista agudo, convencido humanista, su figura crece como su influjo, entre admiraciones y rechazos. Pero algo hay que reconocerle: en 1968, tras 24 años de diplomacia renuncia como rechazo a la feroz represión oficial que dejó muchos muertos y heridos, durante la masacre de Tlatelolco, entre los estudiantes mexicanos” (…) “Medio siglo después de aquel legendario Congreso de Valencia, se invitó a los sobrevivientes. A Octavio Paz eso le provocó un gran texto: “El lugar de la prueba”. Lo reprodujo el diario La Nación, el 8 de noviembre de 1987. Y en él comencé a descubrir una vertiente bien oculta. Dice: “porque la libertad de expresión está en peligro, siempre. La amenazan no sólo los gobiernos totalitarios y las dictaduras militares, sino también, en las democracias capitalistas, las fuerzas impersonales de la publicidad y el mercado. Someter las artes y la literatura a las leyes que rigen la circulación de mercancías es una forma de censura no menos nociva y bárbara que la censura ideológica” (…) “En su libro La otra voz/ Poesía y fin de siglo, de 1990, el año de su Premio Nobel, Octavio Paz reitera claramente: “hoy las artes y la literatura se exponen a un peligro distinto: no las amenaza una doctrina o un partido político omnisciente sino un proceso económico sin rostro, sin alma y sin dirección. El mercado es circular, impersonal, imparcial e inflexible” (…) “Y en otro libro: Al paso, insiste: “Pienso en la solapada dominación del dinero y el comercio en el mundo del arte y la literatura. Las leyes del mercado no son estrictamente aplicables a la literatura, al pensamiento y al arte. Las potencias meramente comerciales, regidas por el criterio del éxito y la venta, tienden a la uniformidad-máscara de la muerte” (…) “No era algo casual. El 25 de agosto de 1992 leo en La Nación: “Es muy grave que el relativismo social actual se convierta en un nuevo absolutismo basado en esta idea: las cosas no tienen valor, tienen precio. Este es el camino por el cual una sociedad se destruye”. Y añade: “Cuando yo era joven el gran enemigo del arte eran los Estados autoritarios. Esta amenaza ha sido sustituida por otra mucho más sutil: la amenaza del mercado, que lo relativiza todo. Estas son las grandes amenazas modernas. El mecanismo del mercado no tiene ideología, acepta todas, las usa todas, no respeta ninguna y se sirve de todas ellas” (…) “Si fuera poco, en el Nouvel Observateur poco antes de morir, en 1998 afirma Paz: “Se habló del desastre del autoritarismo, sería preciso hablar del desastre del capitalismo neoliberal y democrático, en el dominio del pensamiento como en el de la vida cotidiana; la idolatría del dinero, el mercado transformado en valor único que expulsa a todos los otros” (…) “Llegó la hora de pensar a Octavio Paz en su complejidad, sin anteojeras.” (…) “Pero siento que le debemos considerarlo íntegramente, desde nuestra propia perspectiva sí, pero en toda su múltiple riqueza” (…) “Y hay más. En “El lugar de la prueba”, 50 años después de aquel congreso antifascista, Octavio Paz recuerda esto: “en fin, y ante todo, el trato con los soldados, los campesinos, los obreros, los maestros de escuela, los periodistas, los muchachos y las muchachas, los viejos y las viejas. Con ellos y por ellos aprendí que la palabra fraternidad no es menos preciosa que la palabra libertad: es el pan de los hombres, el pan compartido. Esto que digo no es una figura literaria. Una noche tuve que refugiarme con algunos amigos en una aldea vecina a Valencia mientras la aviación enemiga, detenida por las baterías antiaéreas, descargaba sus bombas en la carretera. El campesino que nos dio albergue, al enterarse de que yo venía de México, un país que ayudaba a los republicanos, salió a la huerta a pesar del bombardeo, cortó un melón y, con un pedazo de pan y un jarro de vino, lo compartió con nosotros” (…) “¿Alguien capaz de expresar eso”, se pregunta Alonso, “no merece que volvamos a pensarlo más a fondo?”

Escribió Pierbattisti: “Hace poco más de veinte años, en la vieja maternidad de Barrio Norte, León Rozitchner dejó caer una frase que podría ser el epígrafe de todas las fotografías tomadas en la salvaje represión al pueblo que ejecuta minuciosamente, y con deleite, la ofensiva neoliberal: “la policía es la prolongación del ejército en la democracia aterrada en la que vivimos” (…) “Si nunca fue tan nítida la expresión de dos proyectos de país en pugna desde el inicio de este gobierno cipayo, cobijado y a resguardo de la prensa hegemónica, en estos últimos días se puso una vez más de manifiesto que su retaguardia ideológica es el autoritarismo en su máxima expresión. El autoritarismo armado. El autoritarismo de los fierros con los que buscan disciplinar a una porción sustantiva de la sociedad civil que resiste a la vulneración de los derechos conquistados” (…) “Los que votaron en contra de la estatización de los fondos previsionales que estaban en manos del capital financiero (Ley 26425/08) son los mismos que hoy recortan cien mil millones de pesos de los sectores más vulnerables para destinarlo al proyecto reeleccionista con base en la provincia de Buenos Aires, y al mismo tiempo cubrir una porción significativa de los crecientes intereses del megaendeudamiento externo, que ya compromete el futuro de generaciones enteras de argentinos. Para que no quede el más mínimo atisbo de duda del carácter que asumen las “reformas permanentes” que impulsa este gobierno, las exenciones impositivas al gran capital, sancionadas en la reciente ley tributaria, desfinancia fuertemente al Estado para descargar sobre los sectores populares el costo del ajuste” (…) “El extraordinario blindaje mediático del que gozan para desmontar las conquistas logradas durante el extenso lapso en el que no ejercieron el gobierno del Estado, no alcanza para ocultar la identidad moral de la clase dominante argentina: este modelo societario que se construye sobre la base de una brutal transferencia económica de los trabajadores al capital concentrado, sólo puede cerrar con represión y criminalización de la protesta social. El violento proceso confiscatorio del que es objeto nuestro pueblo es el objetivo estratégico de la alianza gobernante. Un “cambio” que tiene su centro de gravedad en una radical modificación de las relaciones de fuerza entre el capital y el trabajo” (…) “Pero algo comenzó a resquebrajarse. Las aniñadas fantasías apologéticas del individualismo cerril, propias de los manuales de capacitación de las empresas privatizadas a inicios de los noventa, revelaron su verdadero rostro coactivo y siniestro. En tal sentido, una sociedad significativa de la sociedad civil no se deja amedrentar por la alianza estratégica que conforman el poder judicial, el aparato mediático, las fuerzas de seguridad y el Poder ejecutivo, como centro articulador de la ofensiva represiva. En algún punto esto es perfectamente congruente con la construcción de un modelo societario excluyente y que para ser gobernable, es decir, para que el campo popular acepte el proceso confiscatorio al que está siendo sometido, la única alternativa posible, agotado el estribillo de la pesada herencia, es la represión lisa y llana” (…) “Sin embargo, una pregunta comienza a flotar en el aire: ¿hasta cuándo puede durar el consenso que aún legitima la confiscación de los ingresos de los sectores populares y los estratos medios en beneficio del capital concentrado? Arriesgamos una hipótesis: hasta que el endeudamiento externo lo permita, y la legitimidad de la que aún goza tamaña transferencia de recursos a la cúpula económica comience a ser puesta en crisis”.

En su edición del 5 de enero La Nación publicó artículos de Marcos Novaro (“La hipocresía de quienes temen perder poder sobre los más humildes”) y Fernando Laborda (“Finalmente, el gobierno de Macri terminó enamorado de su gradualismo”).

Escribió Novaro: “Según el líder de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y asesor del Pontificio Consejo de Justicia y Paz en el Vaticano, Juan Grabois, la violencia es “el vicio de Macri” y nace de “su resentimiento” (…) “Días después de esas lluvias de piedrazos sobre las fuerzas de seguridad, en reiterados intentos de impedir que el Congreso sesionara para tratar la llamada reforma previsional, Grabois atribuyó equivocadamente lo sucedido a “un grupo ínfimo” de “estúpidos funcionales al gobierno” y también advirtió sobre la “frustración y bronca” de las barriadas “por la exclusión social” (…) “Ahora, en un reportaje publicado por Página/12…atribuyó de lleno la responsabilidad por los hechos de violencia al gobierno, más precisamente al Presidente: según él, Macri “sintió que había una especie de necesidad de refirmar la autoridad y mostrar fierros en la calle para consolidar el voto con la idea de que muchos querían y aprobaban eso” (…) “Según el líder de la CTEP, los hechos de violencias habrían revelado que el gobierno sólo aparenta ser conciliador y gradualista, no negocia realmente, sino que busca imponerse por la fuerza y borrar a sus adversarios: “En la Argentina del siglo XXI, pensar que te vas a llevar puesto a patadas a todo el mundo todo el tiempo es un error. Puede durar muy poco…Ahora están convencidos de que todo manifestante es un conspirador trosko-kirchnerista que quiere voltear al Gobierno. La persecución a Cristina Kirchner y a su familia es un factor de desestabilización política que solo le sirve a quien no quiere que la Argentina tenga un desarrollo democrático normal” (…) “Que se sepa”, expresa Novaro, “la organización de Grabois sigue siendo generosamente financiada por el gobierno que él descalifica y a nadie en el Ejecutivo se le ha ocurrido quitarle esos recursos públicos que administra por las opiniones políticas de su representante ni por promover manifestaciones y piquetes” (…) “Lo único que se profundiza es la paradoja de que el Estado argentino financia grupos que se comportan de forma cada vez más desleal con las reglas institucionales y desconocen toda legitimidad a las autoridades” (…) “Grabois puede pensar lo que le venga en gana de los vicios y defectos del Presidente, pero no debería abandonar el camino de la argumentación racional para justificar sus posiciones. De otro modo quienes lo acusan de ser un apenas disimulado “trosko-kirchnerista”, para usar su propia terminología, tendrán la evidencia que necesitan para descalificarlo, y así seguiremos profundizando los conflictos en vez de resolverlos” (…) “Grabois se queja de no haber sido incluido en la negociación de la ley previsional, y lo mismo podrían decir muchas otras organizaciones sociales, la CGT, etc. Pero no puede ignorar que el proyecto fue concertado con gobernadores y legisladores de varios grupos de oposición, y modificado varias veces en ese trámite, incluso durante las sesiones legislativas sometidas a asedio. Nada de eso se acomoda a la categoría “llevar puesto a las patadas a todo el mundo” (…) “Es cierto que el proyecto en cuestión supuso un ajuste, al menos inicial, pero es discutible que no vaya a ser compensado o no esté regido por un criterio de justicia, discutible como cualquier otro, pero que no merece ser ignorado” (…) “Es también discutible que el previsional sea el rubro de gasto público con efectos más redistributivos. Si entre quienes cobran una jubilación el porcentaje de pobreza es mucho menor que entre los niños y jóvenes, entonces tenemos un problema intergeneracional a considerar, que alguien que trabaja en los barrios populares no debería ignorar tan frescamente” (…) “Algo más: tal vez el silencio de Grabois respecto de estas otras finalidades del gasto oculta un motivo inconfesado y más sustancial de alarma. Su diatriba contra los vicios reales o supuestos de Macri puede que esté en verdad originada en el terror que muchos en la oposición experimentan en estos días ante las comprobadas dotes de Vidal para, con esos recursos extras en sus manos, empezar a cambiar la situación de los pobres del conurbano en los próximos años, por encima de lo poco que han logrado hacer las administraciones peronistas y las organizaciones sociales en las últimas décadas” (…) “Mientras tanto la violencia, sus causas y responsables seguirán dando que hablar. No es malo que así sea, porque argumentar al respecto puede que nos evite sumirnos cada vez más en el silencioso juego de acciones y reacciones del que ella se alimenta. En eso sí hay que reconocer que, con su sinceridad, Grabois ha hecho un aporte”.

Escribió Laborda: “Muchos esperaban que este 2018 sin elecciones a la vista pudiera ser el año del ajuste. Probablemente aún lo sea para quienes analizan la realidad dese una óptica populista y piensan que cesantear a un solo empleado estatal es poco menos que un sacrilegio. Pero las más recientes señales del gobierno de Mauricio Macri, empezando por la “recalibración” de las metas de inflación, indican que el combate al populismo se dará al compás de la canción que hizo célebre el puertorriqueño Luis Fonsi. Esto es, despacito” (…) “¿Qué ocurrió para que, de pronto, el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, quedara reducido a la altura de un ministro del Poder Ejecutivo y por debajo del jefe de Gabinete, Marcos Peña?” (…) “Dos factores explican el triunfo de la postura encabezada por Peña y el enamoramiento del gradualismo. El primero fue que imperó cierto temor a que una excesiva concentración en la lucha contra la inflación terminara impidiendo un mayor crecimiento económico. El segundo, la caída en la imagen presidencial y en las expectativas económicas de la opinión pública durante el último mes” (…) “Distintas encuestas reflejan que los sectores medios de la sociedad, en particular, quienes mayoritariamente votaron a Cambiemos, han comenzado a exhibir malestar ante el devenir económico” (…) “El consuelo para el oficialismo es que no solo cayó la imagen positiva de Macri (del 53 al 44% en un mes). También se derrumbó la imagen de prácticamente toda la dirigencia. La oposición no logra rearmarse y el peronismo es percibido como una fuerza fragmentada, carente de liderazgo y sin poder de fuego. Solo Cristina Kirchner surge con un claro perfil en la oposición. Ella misma lo dejó trascender en sus últimas exposiciones, tanto en el Senado como ante dirigentes de su sector: hay que oponerse a todo lo que proponga el gobierno de Macri. “Para eso nos ha votado la gente”, aclara la expresidenta. Su objetivo de mínima es debilitar a Macri de cara a su posible reelección en 2019; su objetivo de máxima, bastante improbable, es forzar su retiro anticipado del poder, como ocurrió con De la Rúa”.

En su edición del 6 de enero Página/12 publicó artículos de Federico Kucher (“El dólar retomó su carrera rumbo a pasar los 20”), Luis Bruschtein (Etchecolatz”) y David Cufré (“Cien empanadas”).

Escribió Kucher: “El dólar volvió a dar saltos en la city, y esta vez fue para arriba al cerrar ayer en 19,26 pesos, lo que implica una suba de 30 centavos en el día y 48 centavos en las últimas dos jornadas. La incertidumbre respecto de la cotización del dólar volvió a ser la característica principal de las últimas semanas en la plaza cambiaria. Los rumores de la renuncia del presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, fueron uno de los elementos que potenciaron las subas al cierre de esta semana. La posibilidad de una alteración en la estrategia cambiaria del Gobierno, que implicaría privilegiar un tipo de cambio real más elevado, es otra de las alertas que siguen inversores experimentados para dolarizar sus carteras. La principal consecuencia de la volatilidad del dólar es su impacto sobre los precios del mercado interno” (…) “Los fondos de inversión acostumbrados a traer dólares del exterior para comprar Lebac empezaron a desarmar sus inversiones y es cada vez más fuerte el rumor en la city de que el dólar podría subir hasta 25 pesos en los próximos meses” (…) “La nueva estrategia oficial para el tipo de cambio sería la devaluación con techo en 25 pesos que podría acompañarse de algún mecanismo para frenar una fuerte corrida. No se descarta que la medida contemple incluso alguna regulación sobre la venta de las Lebac. Los operadores del mercado hablan de un canje forzado de letras del Banco Central por bonos del Tesoro de mayor plazo para inversores institucionales, como las entidades bancarias” (…) “En las mesas de dinero de la city dicen que hubo un cambio en la forma de pensar la economía en el Gobierno. Se perdió la confianza en las políticas y propuestas del Banco Central y ahora pretenden frenar a tiempo los desajustes que provocó la entidad con las Lebac, las tasas de interés elevadas y la apreciación cambiaria en términos reales. En el mercado cuentan que en el equipo económico ahora domina la idea de que todavía están a tiempo de parar la bola de nieve porque la situación no llegó a ser explosiva, pero que si continuaba esa tendencia el resultado podía ser preocupante para las aspiraciones electorales 2019 de la Alianza Cambiemos” (…) “Una de las alertas sobre el desajuste de la política monetaria fue el monto exorbitante de Lebac que el Banco Central absorbió en el mercado secundario a lo largo de 2017. Retiró de la plaza financiera 1 billón de pesos con estas operaciones de mercado abierto, una cifra que es equivalente a 50 mil millones de dólares. La entidad, con tantos pesos colocados en letras, nunca pudo bajar la tasa de interés en 2017, para evitar la dolarización de los activos y llegó a mitad de diciembre con un tipo de cambio muy apreciado en términos reales” (…) “En el Palacio de Hacienda y, fundamentalmente, en la Jefatura de Gabinete afirman que se terminó el relato del Central acerca de que la inflación es un elemento exclusivamente monetario y que domesticarla sólo requiere tasas de interés elevadas. La idea ahora es baja las tasas, flexibilizar la política monetaria y darle algo de aire a economías regionales, a algunas industrias que aún pueden competir contra las importaciones y al consumo del mercado interno. En el equipo económico saben que una suba desmedida de la divisa tendría efectos negativos sobre la inflación, cuando se acaban de anunciar otras subas claves como la del combustible y los transportes. Por eso en el mercado ya no se discute si el dólar seguirá o no subiendo, sino en que magnitud”.

Escribió Bruschtein: “Las domiciliarias que se están decidiendo para los represores condenados y el maltrato a los familiares del ARA San Juan parecen ir en direcciones opuestas, pero son coherentes. El concepto subyace en esas acciones. Son premios y castigos o indiferencias que mapean el pensamiento del funcionario oficialista. Con las domiciliarias, este gobierno defiende el acto de represión que protege privilegios, pero con la indiferencia hacia la tragedia del ARA San Juan muestra el bajo precio que le asigna a la defensa nacional como misión de las Fuerzas Armadas” (…) “El equipamiento moderno que se exhibió en la represión de los actos frente al Congreso contrasta con la austeridad que hasta hora se planteó en las Fuerzas Armadas y cuya expresión más clara ha sido el hundimiento del submarino. En la concepción del empresario transnacional, la defensa en un país periférico tiene un rol secundario y conciben a las Fuerzas Armadas como policías regionales de las potencias hegemónicas” (…) “Cuando las Fuerzas Armadas intervenían en política interna, con golpes de Estado y represión, eran las mimadas de las oligarquías que incluso enrolaban a sus hijos en sus filas, mientras que las Fuerzas de Seguridad eran consideradas despectivamente como parte de las clases subordinadas. Ahora es al revés: como todavía está mal vista la participación de las Fuerzas Armadas en la represión interna, las mimadas por las clases ricas pasaron a ser las Fuerzas de Seguridad” (…) “Los premios que confiere este gobierno envían su mensaje a un destinatario claro. De 1038 condenados por graves violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, 549 están en su casa” (…) “La inclusión en estos beneficios de un personaje como Miguel Etchecolatz, alto responsable del terrorismo de Estado que participaba en las torturas a los prisioneros, que fue denunciado por la violación a las prisioneras y de quien hay sospechas fundadas de su participación en la desaparición y muerte de su principal acusador, el albañil Julio Jorge López, excede el debate sobre garantismo. Esa domiciliaria es una provocación, un mensaje de impunidad a la comunidad policial-militar y de advertencia a la sociedad en general” (…) “La libertad otorgada por reducción de condena, al haber cumplido las dos terceras partes de la misma, al médico militar Norberto Bianco, partero en el centro clandestino de detención de campo de Mayo, forma parte de este cuadro que no tiene relación con el debate del garantismo” (…) “A pesar de la formidable operación de ocultamiento, con funcionarios jerárquicos del ministerio de Seguridad presionando a jueces y demás funcionarios, en la causa por la muerte de Santiago Maldonado, hubo un gendarme que quedó involucrado. Ese único gendarme, Emmanuel Echazú, fue ascendido esta semana al grado de alférez” (…) “La única preocupación del gobierno de Mauricio Macri referida a las Fuerzas Armadas y de Seguridad, se manifiesta en los temas de represión, tanto los que se relacionan con la dictadura, como los actuales. Es lo único que transmite el oficialismo” (…) “El ministro de Defensa no sabe nada de defensa, solamente es amigo de represores. Eso también es un concepto, un indicio de lo que entiende este gobierno sobre el lugar del mundo militar-policial en el universo general, liderado por la agudeza estratégica geopolítica del radical Aguad” (…) “La desaparición del submarino en una misión de control de los mares no los motiva. Pero los represores asesinaron y masacraron en defensa de los intereses que ellos ostentan y eso sí los motiva. Desinterés por unos, interés por otros” (…) “Desde su origen, las Fuerzas Armadas fueron disputadas para convertirlas en el brazo armado de la oligarquía como factor de poder interno. Los estados democráticos modernos entienden que esa no es la función militar. A la salida de la dictadura, Raúl Alfonsín impulsó una serie de disposiciones que tendían al control civil de las Fuerzas Armadas y a limitar su intervención en los asuntos internos” (…) “En cambio, en todos estos años la mayoría de los cuadros castrenses fueron renuentes a esos cambios a los que visualizaron como una amenaza a la institución. El decreto 721/2016 de junio de 2016 de Mauricio Macri, respaldado por los radicales, derogó el decreto 436/84 firmado por el ex presidente Raúl Alfonsín que determinaba el control civil sobre las Fuerzas Armadas” (…) “El macrismo no tiene un modelo democrático “profesionalista” para las Fuerzas Armadas y tiende a preservarlas como un factor de poder interno dependiente del poder económico, como fue en los años del golpismo y las democracias tuteladas Es coherente con su modelo político: está dispuesto al diálogo si de antemano se acata su punto de vista, está dispuesto al disenso si se acepta su hegemonía. Y para sostener ese simulacro de democracia, tiene el control de los grandes medios de comunicación, del Poder Judicial y de la amenaza del garrote militar policial para los que sacan los pies del plato de esa democracia tutelada”.

Escribió Cufré: “Para un trabajador que gana 10 mil pesos y toma un solo colectivo para ir y volver de la oficina, el gasto por ese traslado era hasta ahora de 260 pesos por mes. Es decir, el 2,6 por ciento de su ingreso. En junio, cuando terminen de aplicarse los aumentos decretados por el Gobierno, ese trabajador deberá desembolsar 430 pesos. O sea, el 4,3 por ciento de su sueldo, por lo que habrá perdido 1,7 puntos porcentuales de salario que antes podía destinar a otros consumos. Son 170 pesos, unas siete empanadas de rotisería, en registro de Prat-Gay. Si para entonces ese trabajador hubiera obtenido una paritaria con un aumento salarial del 15 por ciento, como sugiere el Gobierno, en lugar de cobrar 10 mil pesos ganará 11.500, y los 430 pesos del gasto en colectivo para ir a trabajar representarán el 3,7 por ciento de su nuevo ingreso. En ese caso, en lugar de perder 1,7 porcentuales de salario por el incremento del transporte cederá 1,1. Serían ya no siete, sino cinco empanadas menos. Y si la paritaria arrojara en junio una suba del 20 por ciento, entonces el salario treparía a 12 mil pesos y el costo de los pasajes significaría el 3,6 por ciento del sueldo, y la pérdida respecto de la situación actual quedaría en 1 punto. La retracción de consumo en término de empanadas bajaría en esa situación ideal a cuatro menos al mes. En esta condición se encuentra la inmensa mayoría de los trabajadores sobre quienes recae el tarifazo del transporte. El 80 por ciento de los usuarios no accederán a la Red Sube simplemente porque no utilizan más de un medio para desplazarse por la ciudad” (…) “El ejemplo se puede extender al servicio eléctrico, al del gas, los combustibles, los peajes, las prepagas, la telefonía celular y el fútbol ahora pago, entre muchos otros, que se han encarecido de modo sustancial en lo que va del verano y representan cada vez más dinero en el presupuesto familiar. Son aumentos ordenados o autorizados por el gobierno en detrimento del bolsillo de los trabajadores y en beneficio de un puñado de empresas de sectores concentrados de la economía” (…) “En electricidad, para seguir el recorrido del trabajador citado al comienzo, la factura que el verano pasado valía 80 pesos se disparó a 240 en la actualidad. La consecuencia es que le queda cada vez menos plata para consumir en la casa de empanadas. Son otras seis menos, y así va restando con los incrementos de cada servicio” (…) “Al final del día…ese trabajador dispone de 60, 80 o 100 empanadas menos al mes. Es capacidad de consumo rebanada de su sueldo por decisión del gobierno en beneficio de unos pocos prestadores de servicios” (…) “Como se aprecia, el macrismo no es neutral en la puja distributiva. De acuerdo a las estimaciones del ex viceministro de Economía Emmanuel Alvarez Agis, el aumento del transporte representará una carga adicional de 18 mil millones de pesos este año para los usuarios de colectivos, trenes y subtes. El primer argumento que expone el Gobierno para justificar que le mete la mano en el bolsillo a un trabajador que gana 10 mil pesos y le saca entre 1 y el 1,7 por ciento de su sueldo es la emergencia fiscal. Como hay mucho déficit no se puede seguir con tantos subsidios, sostienen las autoridades” (…) “Frente a ese discurso, Alvarez Agis recuerda que la quita de retenciones a las exportaciones de soja que el gobierno ratificó para este año son también 18 mil millones de pesos menos de recaudación” (…) “Más allá del evidente impacto redistributivo, esa evolución tiene implicancias macroeconómicas. No es lo mismo un país que crece en base a una mayor demanda popular que otro que lo hace con caída del consumo, aumento del desempleo y suba de la rentabilidad de empresas concentradas”.

En su edición del 6 de enero La Nación publicó artículos de Eduardo Fidanza (“La política, de Laclau a Durán Barba”) y Héctor M. Guyot (“Las dos bombas que nos acechan”).

Escribió Fidanza: “Entre los cambios abruptos que suceden en la Argentina, hay que apuntar uno más: la forma de entender la política y la sociedad por parte de los intelectuales que influyen en los gobernantes. No es nuevo el argumento, pero sí interesante para reflexionar: la transición de Cristina a Macri puede describirse también como el pasaje de las ideas de Ernesto Laclau a las de Jaime Durán Barba. Por encima de sus profundas divergencias, los reúne un género, cuyo referente insoslayable es Maquiavelo: el asesoramiento del príncipe con herramientas racionales” (…) “Podría decirse que las marcadas diferencias entre estos dos presidentes provienen de concepciones muy distintas de la política, que ellos han escenificado escuchando a sus consejeros. El abismo conceptual de los ideólogos puede rastrearse en tres niveles: el ámbito de producción de las ideas, el contenido de estas y el modo en que se concretan en la práctica.” (…) “Tal vez Laclau y Durán no se quisieron, aunque se necesitan. Como Cristina y Macri. Pero antes de las desavenencias conviene establecer una concordancia entre Laclau y Durán, acaso clave: concibiéndolos con distintos términos…los dos parten de las necesidades y los problemas de amplios agregados de población, que en democracia definen la suerte de los gobiernos mediante el voto. Por eso, la configuración y las preocupaciones de este colectivo constituyen la materia para aconsejar al poder” (…) “La democracia moderna, que requiere aprobación masiva antes que conformidad de las elites, produjo un desplazamiento del objeto de estudio en que se basa el asesoramiento político. Maquiavelo ofrecía al príncipe su “conocimiento de la conducta de los mayores estadistas que han existido”, mientras que el asesor de hoy se centra en el comportamiento del votante más que en la actuación de los líderes” (…) “La disonancia entre ellos, sin embargo, es profunda. Empieza por el ámbito donde desarrollaron sus actividades. Laclau nunca fue consultor de campañas políticas, quehacer que distingue a Durán Barba. El mundo de Laclau, fallecido en 2014, fue el campo académico, contándose entre los intelectuales que replantearon, desde el liberalismo político y el marxismo, la universidad argentina después del peronismo” (…) “El foco de Durán Barba, al que debe reconocérsele buena formación académica y actuación universitaria, estuvo en otro lado: la consultoría política, que ejerció desde su juventud mediante empresas dedicadas al asesoramiento a candidatos, gobiernos y organizaciones” (…) “Laclau desde el claustro, con vuelo teórico; Durán, desde los comités de campaña, con pragmatismo: dos modos diversos, pero efectivos, de influir en la democracia” (…) “Laclau postula un conflicto básico que divide a la sociedad entre el pueblo y el poder, mientras que Durán apuesta a un consenso conformado por mayorías despolitizadas. El sujeto de Laclau son los movimientos sociales y la militancia; el de Durán, los votantes a los que no les interesa la política, sino la solución de sus problemas cotidianos” (…) “Mientras se dirimen estos debates, que alimentan la grieta, el país de los problemas estructurales avanza a ritmo lento, no se sabe si a la solución o a la profundización de sus desgracias. En medio de esa incertidumbre, el conflicto entre las instituciones representativas y la protesta callejera otorgan razón, paradójicamente, a los argumentos enfrentados de Laclau y Durán Barba. Quizás una lectura pormenorizada de los dos, sin excluirlos ni maldecirlos, contribuya a entender las oportunidades y los riesgos de la democracia argentina en esta época”.

Escribió Guyot: “Todo pende de un hilo y la culpa es de Twitter. Dos chicos consentidos se han enfrentado en una lucha de egos que tiene a la humanidad de rehén. Provocación va, provocación viene, y la platea se aferra a la butaca entre azorada e incrédula” (…) “La vida convertida en reality. Vencen los que tienen rating, que suelen ser los peores. Y estamos en peligro, porque de ellos es el mundo” (…) “Como si la amenaza global no bastara, en la Argentina tenemos otra situación explosiva de la que preocuparnos. Aunque tendamos a olvidarlo, seguimos parados sobre la bomba de tiempo que dejó el kirchnerismo. En sus primeros dos años, el gobierno consiguió evitar que estallara. Pero, por lo visto hasta aquí, desactivarla va a resultar más difícil de lo que se esperaba” (…) “La gran tarea en 2018 es esa: convencernos de que podemos ser otros, algo que depende tanto del Gobierno y la clase política como de la sociedad” (…) “Nadie debería negarle a Cambiemos avances notorios en la restauración de las instituciones democráticas” (…) “La asignatura pendiente, dicen los expertos, la bomba aún activa, es la economía, que no muestra señales sufrientes de reactivación. Pero la cuestión es más compleja. Para reactivar la economía, para salir de un déficit fiscal insostenible, hace falta racionalizar el gasto público y el costo laboral. El problema es que la matriz prebendaria heredada se opone a ambas cosas y lucha con todas sus fuerzas. Por eso, la reactivación económica del país no puede deslindarse del saneamiento de un sistema corrupto. Lo primero no llegará sin lo segundo. Es la lucha entre lo nuevo y lo viejo, que resiste para no perecer” (…) “No hay posibilidad de bajar el gasto público, de racionalizar los costos laborales, de reactivar la economía, si mientras tanto no se desmantela el sistema prebendario que conspira contra todo eso. Además de la acción decidida de la Justicia, para lograrlo el Gobierno necesita el apoyo de cierta parte de la oposición, dominada por un peronismo fragmentado que jaquea los planes oficiales mediante un juego de pinzas ensayado por lo más rancio de dos corporaciones: la política y la sindical. Una encuesta reciente arroja un dato interesante: los que prefieren un peronismo dialoguista casi duplican en número a los que prefieren un PJ combativo. Donde quiera que estén los dialoguistas, es hora de que den un paso al frente más decidido. Así se desmarcan de los que apuestan a la bomba”.

En su edición del 7 de enero Página/12 publicó artículos de José Pablo Feinmann (“El hombre libre y las grandes alamedas”), Mario Wainfeld (“Violencias que no se nombran”), Alfredo Zaiat (“El boletazo”) y Diego Rubinzal (“Lawfare”).

Escribió Feinmann: “Cuando Farrell le dice a Perón mándelos a sus casas pidiéndole, con tal frase, la desmovilización de la jornada popular del 17 de octubre, está pidiendo lo que toda derecha quiere: el pueblo debe estar en su casa, toda movilización es peligrosa, pues nadie puede prever su resultado. Perón habrá de encontrar la formulación perfecta de ese deseo. Siempre, aun en los días aciagos de su caída, les dirá a sus seguidores que permanezcan en sus casas: de casa al trabajo y del trabajo a casa” (…) “Los días fueron aciagos porque el que caía, en 1955, era un gobierno popular” (…) “Salvador Allende fue la imagen diferenciada. Se quedó a pelear y hasta dijo que surgirían las grandes alamedas por las que pase el hombre libre” (…) “¿Volverán a crecer las grandes alamedas? ¿Volverán a verse los hombres libres que pasen bajo las hojas de la libertad? Nada es para siempre. A veces parece que se cerraran los espacios y horizontes de la esperanza. El grupo siempre está en crecimiento. Y aunque se atraviese una etapa en que todo se obstina en estar mal, siempre hay que sostener la mirada crítica, esa que ve el desajuste en que se nos quiere hacer vivir. El desajuste es lo que se produce entre las políticas del poder y los intereses de las clases no poseedoras. El neoliberalismo vive en el desajuste que constantemente reproduce. Porque hace política para lo macro. Si cierran los números en exterioridad, todo está bien. No le importa lo micro” (…) “Todo esto se defiende desde las armas. Un neoliberalismo que se precie de tal requiere un fuerte aparato represivo. O se busca el consenso o se lo impone por la fuerza. El miedo a asistir a manifestaciones de rechazo crece cada vez más. Es más seguro manifestar desde la derecha protegida por el poder que desde la izquierda, eterna sospechosa y víctima de todo ultraje” (…) “El fútbol y los celulares cumplen hoy una estrategia de poder mundial. La globalización del poder. No hay sonoridad en la palabra del otro porque no hay sonido. Y aunque lo haya la comunicación está devaluada porque no tiene expresiones ni cercanías. Se trata del aplanamiento del todo. Lo uno suplanta a la diversidad. Todos nos hablamos con todos. Todos escuchamos lo mismo o vemos el mismo partido, ya que todos se parecen” (…) “De casa al trabajo y del trabajo a casa. Es el mismo trayecto. Ya que tanto en casa como en el trabajo escucho y veo lo mismo. Un proyecto sólido, algo que nos acerque a la posibilidad de ese hombre libre y sus alamedas es construir espacios de libertad. Un espacio de libertad es uno en el que se hable de lo que no se habla. Por el momento habrá que reunirse y verse las caras, escucharse y plantear la agenda que pueda alejarse del discurso agobiante del poder unificador” (…) “La cacerola, en sí, perdió identidad al tener tantas. Más importante que su uso es saber para qué causa sirve. La cacerola, al no tenerla, mal puede dar identidad. La identidad es más ardua que eso. Saber quiénes somos y a qué nos oponemos y por qué son los pilares fundantes de toda posible identidad. Y eso se conquista desde el individuo al grupo y el espacio de libertad. Cuando se consigue esta lúcida y crítica trinidad (individuo, grupo, espacio) puede hablarse de una verdadera hegemonía. Las grandes alamedas pueden ser pequeñas, pero deberán siempre cobijar al hombre libre. Por ahora, entonces, construir las alamedas es la consigna”.

Escribió Wainfeld: “Es muy clara la diferenciación fundamental entre neoliberalismo y una concepción democrática. Yo tengo una particular posición acerca de lo que es una república y una democracia. Para mí la república es aquello sobre lo que se debe basar la democracia para dar las libertades positivas y los derechos sociales. Hay otros que piensan al revés, prácticamente. Yo creo que los neoliberales (en el mejor de los casos, cuando actúan con vocación democrática porque también hay neoliberales partidarios de gobiernos militares) lo más que quieren es la república o lo que llaman otros la democracia elitista pero no la democracia” (…) “Creo que hay un avance tremendo del fundamentalismo de mercado. La concepción de los liberales se ha extendido como una mancha de aceite por toda la geografía mundial y ha impregnado también algunas ideologías”. Raúl Alfonsín, reportaje en Página/12, 23 de abril 2000” (…) “La columna se titula “Breve catálogo de violencias”, fue publicada en el diario Clarín. Su autor, Rafael Velasco, enuncia cuatro. Comienza así: “Los muchachos de la esquina resuelven a los tiros una disputa con los de la banda de la vuelta. Todo sucede frente a la capilla, a las 11 de la mañana de un domingo” (…) “Violencia a plena luz del día de esa que ya muchos ciudadanos del conurbano y del resto del país estamos acostumbrados” (…) “La segunda violencia, afirma, se advierte en “las manifestaciones donde la protesta social legítima deriva por obra y desgracia de grupos bien organizados en violencia contra las personas y las instituciones. Se ha hecho demasiado común. Es condenable. No es el camino” (…) “El tercer modo, según Velasco es “la represión” (…) “La violencia de las fuerzas de seguridad” (…) “Lamentablemente, no pocas veces esa violencia autorizada se utiliza indiscriminadamente contra ciudadanos indefensos. Es la violencia represiva que en nuestro país ha hecho tanto daño” (…) “Lo más original del catálogo es destacar “otra violencia, tan real como invisibilizada. Es la violencia de los poderosos contra los más débiles. Una violencia que ocurre al amparo del Estado, cuando éste cede ante el poder de las corporaciones y se desquita contra jubilados y beneficiarios de planes sociales. Es la violencia institucional” (…) “Detestable porque hace mucho daño y se ejerce no pocas veces, con guante blanco” (…) “A la hora de hablar de la violencia política en la Argentina solo se está hablando de las piedras y los palos pero no de esta otra forma de violencia que significa pobreza, desocupación y perjuicios para los sectores vulnerables. No hay pedradas ni morteros pero hay dolor y despojo de las clases populares” (…) “Sería bueno tener en cuenta esta última forma cuando enumeremos el catálogo de violencias. Porque su erradicación debe ser prioritaria si queremos una Argentina más justa” (…) “La acepción que propone Velasco”, dice Wainfeld, “resalta la gravedad de los abusos de poder económico, la brutalidad de los conflictos de intereses, el carácter predatorio de la asociación entre intereses concentrados y el Estado” (…) “Velasco visibiliza el dolor de los que padecen cotidianamente. También el despojo, una buena manera de mencionar la privación de derechos. De eso poco se habla o, peor, se niega” (…) “El macrismo se vale de la ideología en el sentido temprano que le acordaba Karl Marx; un envoltorio retórico, que encubre los intereses” (…) “A esta altura del siglo prevalecen en Estados Unidos, Europa y en nuestra América del Sur las ideologías de derecha, que endiosan el afán de lucro, la discriminación a los diferentes, la estigmatización de los pobres o los inmigrantes” (…) “Los derechos escapan del vocabulario cotidiano” (…) “La propiedad privada se endiosa a menudo por encima de una pila de derechos constitucionales: el de trabajar, el de peticionar a las autoridades. En el extremo, los de la libertad o la vida para quienes enfrentan al orden establecido. Hasta en la República “a secas” que pintaba el fallecido presidente Alfonsín esos derechos están jerarquizados: primero la vida, la integridad física y sexual, la libertad. Ese catálogo estipula un orden valorativo, negado a menudo en nuestra maltrecha República, que no es una dictadura pero tampoco una democracia social plena, que tutela derechos sociales y libertades positivas”.

Escribió Zaiat: “El tarifazo en el transporte alcanza en forma plena al 89 por ciento de la población que se traslada en el área metropolitana. Por día se realizan casi 22,5 millones de desplazamientos, de los cuales el 49 por ciento se realiza en transporte público. Considerando trasbordos unos 11 millones viajan en colectivo, tren o subte. Apenas el 11 por ciento del total de ese universo poblacional recibirían una rebaja parcial por el nuevo sistema de tarifa integrada, la mitad de lo publicitado por el gobierno luego de la conferencia de prensa” (…) “En cambio, otros datos que surgen de la Encuesta de Movilidad Domiciliaria 2009-2010 del Ministerio de Transporte permiten concluir que el fuerte aumento en el costo del transporte castigará a muchos más, hasta alcanzar a 11 millones de personas de la región CABA más 27 partidos del conurbano. De ese total, 8,4 millones realizan viajes diarios. No más de 1,2 millón de personas que utilizan dos o más medios de transporte para llegar a su lugar de trabajo o estudio pagarán menos” (…) “El esquema multimodal presentado por el gobierno, que involucra a un porcentaje menor del total de los afectados por el ajuste, logró que la heterodoxia equilibrada lo elogiara en línea con los títulos centrales de los principales diarios oficialistas. Medios que no disimulan la estrategia comunicacional de ocultar el impactante tarifazo que golpea el bolsillo de sectores sociales ubicados en la mitad para debajo de la pirámide social. Esos análisis son insumos fundamentales para colaborar en la naturalización de la pérdida de derechos y del bienestar general, al ponderar con criterio exclusivamente técnico sin ningún ancla política y social un sistema que alcanza a una minoría de pasajeros, además sin mencionar que es muy amarrete en relación a los que existen en otros países” (…) “Durante el debate de la reforma previsional el oficialismo impulsó el Teorema de Tonelli (diputado del PRO) que decía que los jubilados iban a cobrar menos plata pero van a tener más poder adquisitivo. Ahora la inmensa red de propaganda pública y privada lo adaptó para el tarifazo del transporte, al informar que subirán los boletos pero el usuario va a pagar menos por la tarifa integrada. Este relato acompaña lo que ya se ha convertido en una pauta de gestión del macrismo: asegurar que no hará lo que después anunciará como si nunca hubiese desmentido esa posibilidad. El tarifazo, como las reformas previsional y laboral, siguió ese patrón de conducta, que en los barrios se conoce como mentiras y en el dispositivo del relato oficial se traduce que la culpa de todos los males empieza con la letra K” (…) “A esa estrategia comunicacional se le acoplará el Indec de Macri, que le tocará la misión de diluir el impacto del tarifazo en el registro mensual del Indice de Precios al Consumidor. El objetivo es mostrar con un indicador estadístico de precios que un impactante tarifazo en el transporte no afecta a la población porque existe un sistema multimodal. Es la magia del macrismo” (…) “Se sabe que el transporte tiene una carga importante en la canasta de consumo de la población. El Indec estima que representa el 11,6 por ciento de los gastos de una persona en el área metropolitana, siendo el segundo rubro con mayor ponderación en el presupuesto después de Alimentos y Bebidas” (…) “El nuevo sistema multimodal de transporte urbano de pasajeros contará con descuento de 50 por ciento para la primera combinación y del 75 por ciento a partir de la segunda. En el Indec están evaluando metodológicamente cómo lo van a calcular en el IPC. Por eso es tan relevante precisar si es 40, 20 o 11 por ciento el total de la población alcanzada con el sistema de tarifa integrada. Clarín trasmitió ayer el mensaje del Ministerio de Transporte al Indec, al informar que es 40” (…) “La herencia kirchnerista de la Encuesta de Movilidad Domiciliaria 2009-2010 fue un insumo básico para que el Ministerio de Transporte definiera la tarifa multimodal. Este documento precisa que sus resultados han permitido describir las características de la demanda de viajes a nivel de cada zona definida en el área de estudio, discriminada por nivel socio económico de la población, modo de transporte utilizado, período y motivos de viajes; así como información demográfica y rutinas de viaje” (…) “Antes de avanzar en las variables cuantitativas de la encuesta, el informe ofrece conceptos centrales para entender que la movilidad es central en la definición de la calidad de vida, la relación con la pobreza y el acceso a otros bienes y servicios” (…) “Explica que la movilidad “cotidiana” (desplazamientos diarios y repetitivos, entre el domicilio y el lugar de trabajo o estudio) no se define sólo por la unión de puntos en el espacio urbano, sino que corresponde a un fenómeno social, determinado por relaciones sociales, necesidades, actividades y modos de vida. Propone que para entender la importancia del transporte urbano, también hay que contemplarlo desde la perspectiva de los derechos, ya que debe permitir el pleno desarrollo de una vida digna de la ciudadanía, tanto por su impacto directo como por su importancia para garantizar el acceso a otros derechos fundamentales, como el trabajo, la salud, la educación y la participación política y social. Señala que la ausencia de acceso a este derecho segrega a los sectores más pobres y restringe su acceso a un nivel de vida adecuado, para concluir que entendida así, la movilidad habilita la integración social mediante la conectividad territorial”.

Escribió Rubinzal: “La interferencia del Poder Judicial en la actividad política es una tendencia en ascenso. El nivel de judicialización de las políticas públicas es mayúsculo. Eso incluye desde cuestiones menores hasta temas relevantes” (…) “Alexander Hamilton decía que el Poder Judicial constituye “el más débil de los tres departamentos del poder”. El freno judicial de la denominada Ley de Medios, entre otros casos” (…) “El licenciado Luciano Nosetto explica en “Judicialización de la política y legitimidad democrática” que “la judicialización de la política y, en particular, del debate público, demuestra estar reñida con la concepción robusta de la república. Es que la canalización judicial del debate público, conducida tal vez bajo el principio republicano de la defensa de lo público, tiene el efecto de reemplazar la discusión y la competencia política por el juego de las denuncias cruzadas de corrupción” (Documento de Trabajo Número 5, FLACSO). “En otras palabras”, dice Rubinzal, un “gobierno de los jueces” degrada la calidad democrática” (…) Continúa Rubinzal: “El gran teórico militar Karl Von Clausewitz afirmaba que “la guerra es la continuación de la política por otros medios”. En la actualidad, la frase del militar prusiano conserva plena vigencia sustituyendo “guerra” por “tribunales de la Justicia” (…) “El estadounidense Charles Dunlap Jr. acuñó el neologismo “lawfare” combinando dos palabras: law (ley) y warfare (guerra). Ese Mayor General de la fuerza Aérea de Estados Unidos…definió ese nuevo concepto como “el uso de la ley como arma de guerra” (…) “La ex presidenta argentina planteó en su primera intervención en la Cámara de Senadores que “el lawfare es un modus operandi, una matriz latinoamericana”. Luego del procesamiento de CFK dictado por Bonadio en la causa del Memorándum con Irán, el ex presidente ecuatoriano Rafael Correa twiteó: “la judicialización de la política. El mismo libreto en todos lados: Dilma, Lula, Jorge Glas, Cristina” (…) “El caso brasileño tiene aristas particulares de cara a las próximas elecciones presidenciales del 7 de octubre de 2018. La pretensión del establishment es clausurar la candidatura de Lula por vía judicial” (…) “En ese marco, miles de líderes políticos, intelectuales y académicos emitieron un documento titulado “Elección sin Lula es fraude”. Por su parte, referentes nacionales e internacionales del derecho brasileño denunciaron en una “Carta de los Juristas al mundo” que “lo que sucede actualmente en Brasil, se reflejará en la fragilización política e institucional de todas las jóvenes democracias latinoamericanas”. Los juristas sostienen que el Operativo Lava Jato se transformó en un lawfare”.

En su edición del 7 de enero La Nación publicó artículos de Morales Solá (“Los peligrosos límites de Macri”) y Jorge Fernández Díaz (“El intelectual que pone en jaque a Bergoglio”).

Escribió Morales Solá: “Pareció una contradicción, pero fue una justificación. El martes pasado, Mauricio Macri dijo en la Patagonia que la generación actual de argentinos con poder debe cuidarse de no endeudar a las generaciones futuras. Dos días después, su gobierno contrajo deuda en el exterior por 9000 millones de dólares más, que significan solo una tercera parte del total de deuda que deberá contraer durante todo el año” (…) “Es el precio del gradualismo. Pero el miércoles se anunció un masivo aumento de tarifas del transporte metropolitano, que son subsidiadas por el Estado. Forman parte importante del déficit fiscal que se debe cubrir con endeudamiento. El Presidente justificó los aumentos con el riesgo potencial de una deuda descontrolada. Sorprendió, de todos modos, que el gobierno haya salido en la primera semana del año a colocar bonos en dólares por una parte significativa de lo que necesitará durante el año” (…) “Los riesgos de la economía argentina están en el exterior más que en el interior. La economía retomó la normalidad dentro del país y eso explica que el Gobierno haya decidido salir de la emergencia económica vigente desde 2002” (…) “El problema está en otro lado. El temor a un mundo imprevisible, más en lo político que en lo económico, espoleó esa premura de endeudarse. El gradualismo macrista necesita un mundo que preserve el statu quo de una economía internacional que no es divertida, pero que mantiene índices razonables de crecimiento e inflación. Cualquier modificación brusca de esos parámetros, aunque sea impulsada por la volátil política, podría debilitar seriamente a la administración” (…) “Con una oferta de crédito menos favorable en el mundo, Macri debería echar mano, tarde y mal, a una política de shock que ha evitado desde que asumió. Y la evitó porque reconoce la debilidad estructural de su gobierno. No tiene, en síntesis, condiciones políticas ni sociales para tomar duras decisiones de reducción del gasto público” (…) “Sea porque no quiso o no pudo hablar públicamente de ese tema, lo cierto es que la posterior reforma previsional, que modificó la forma de liquidar los futuros aumentos, les dio a Macri, al Gobierno y a la dirigencia política en general un mes de una considerable caída en las encuestas, solo comparable a junio de 2016. Así fue diciembre. Entre principios de ese mes y la primera semana de enero se anunciaron, además, aumentos de tarifas en luz, gas, agua, combustibles, transportes y peajes. Esta clase de decisiones no lo incomodan a Macri” (…) “El Presidente cree que la sociedad se enfada al principio, pero que al final termina reconociendo los resultados, cuando ve nuevas obras que mejoran la calidad de vida” (…) “Como se ve, la situación económica del país es extremadamente frágil en el frente externo. Le sería muy difícil tolerar una mala noticia internacional” (…) “El primer temor de los economistas refiere a las bajas tasas de interés que reinan en el mundo. Puede ser una buena novedad para un país que necesita endeudarse. Pero las bajas tasas impulsan efectos burbujas que pueden estallar en cualquier momento” (…) “El segundo temor se conecta con la política internacional. Una de las empresas más conocidas de análisis de riesgo político, Eurasia Group, acaba de entregar un informe que servirá de base para el Foro de Davos, en el que señala que este año habrá potenciales crisis geopolíticas. Una sola de esas crisis podría terminar por afectar la normalidad de la economía internacional. El problema de fondo es el creciente aislamiento de los Estados Unidos de Donald Trump y el también creciente protagonismo mundial de China” (…) “El informe pone especial énfasis en los enfrentamientos con finales imprevisibles de Washington con Irán y con Corea del Norte, en los ciberataques en el exterior promovidos por Rusia y por China, y en la peripecia futura y desconocida del terrorismo internacional” (…) “Macri necesita que todo siga como está en el mundo. Pero esos riesgos existen para un país como la Argentina, donde los márgenes políticos y sociales son siempre demasiado estrechos, demasiado inseguros, demasiado peligrosos”.

Escribió Fernández Díaz: “(…) Su último trabajo (de Sebreli) es un libro monumental y erudito que excede en mucho a Bergoglio y a sus huestes, pero que no deja de diseccionarlos con fría precisión, ni de mostrarlos bajo una luz distinta, intensamente polémica” (…) “Sugiere el autor de “Dios en su laberinto” que Bergoglio es un conservador popular y que sus apóstoles no encuentran en la pobreza una carencia sino una virtud. Para ilustrar esto recurre a declaraciones públicas de su heroico equipo de trinchera, que muestra sin embargo desconfianza frente a la urbanización de las villas, puesto que esa mejora conllevaría un carácter “civilizatorio” y porque en esos asentamientos persistirían “valores evangélicos muy olvidados por la sociedad liberal de la ciudad”. Flota entonces el concepto tácito de que la clase media ha sido corrompida por el dinero, y que ha virado hacia un cierto agnosticismo o tal vez a un catolicismo de bajas calorías” (…) “En contraposición, hay zonas marginadas en todas las latitudes donde Dios brilla sin dudas ni sombras. Sebreli refuta la concepción pobrista de Bergoglio y trae un ejemplo cercano: “El ideal de los villeros no es el de cultivar el comunitarismo ni formar una microsociedad, ni preservar su “identidad cultural”, sino salir de allí lo más pronto posible; incluso las familias de villeros más organizados y con mejor situación envían a sus hijos a escuelas lejos de las villas y los que tienen un trabajo dan un domicilio falso. No son los “porteños” despectivamente tratados por los curas, sino los propios villeros quienes detestan la villa, y querrían integrarse a la ciudad. La ayuda a los pobres no consiste en exaltar la pobreza como un mérito sino en combatirla, y eso solo se consigue con posibilidades de trabajo, educación, vivienda, salud, control de la natalidad, e integración plena a la sociedad” (…) “La prédica del Papa”, expresa Fernández Díaz, “no reconoce el Estado de Bienestar de las democracias republicanas; en consecuencia, sus relaciones no se arman en torno a partidos políticos, sino a organizaciones sociales, cuya consigna es “imitar al pobre-“ y cuya especialidad consiste en gerenciar la dádiva” (…) “A esta nueva concepción eclesiástica, Sebreli la califica de “utopía reaccionaria”, negadora de la modernidad y prejuiciosa con el capitalismo de cualquier orden, dado que confunde las partes con el todo, es decir, los múltiples defectos y desigualdades del sistema, con sus cualidades, y con la innegable prosperidad social que produjo en muchas naciones. La alternativa parece ser un populismo religioso que sospecha del progreso: con liderazgos carismáticos y con un rasgo curiosamente antiintelectual” (…) “Sólo el tiempo dirá si el escritor tuvo razón en todas estas observaciones. Lo innegable es que así como Ratzinger debe ser tratado como un pensador, Bergoglio debe ser juzgado como un político: capaz, a la manera de Perón, de mutar y de decirle a cada uno lo que quiere oír, y de utilizar para sus fines incluso a sus antiguos adversarios (los neopopulistas) siempre y cuando estos se encuentren en la lona y él pueda hacerse cargo prácticamente sin costos de ese liderazgo en liquidación. Así se entiende que, al decir de Sebreli, “con el pretexto de acoger pecados arrepentidos, reciba a corruptos no recuperables”. La idea de que “ocuparse de los pobres” equivale automáticamente a estar trabajando por su evolución, o pensar que quien lanza frases sinuosas sobre la libertad individual es un sacerdote abierto o un líder progre, comprobar cada día que lo siguen izquierdistas combativos y “almas bellas”, parecen prodigios surgidos del género fantástico. Borges se divertiría mucho con ellos”.