PICADA DE NOTICIAS. (LXIV)

(Hernán Andrés Kruse)

En su edición del 27 de septiembre Página/12 publicó artículos de Javier Lewkowicz (“Las impo vuelan, las expo se estrellan”), Martín Granovsky (“La Santísima Propiedad”) y Walter Isaía y Natalia Aruguete (“Santiago Maldonado: la disputa por el sentido”).

Escribió Lewkowicz: “Las exportaciones bajaron en agosto un 9,2 por ciento en relación al mismo mes del año pasado, mientras que las importaciones subieron un 24,9 por ciento. En consecuencia, se registró un déficit comercial de 1083 millones de dólares. Este rojo comercial no encuentra antecedentes en los últimos veinte años. En el acumulado de 2017, el déficit asciende a 4498 millones de dólares y apunta a convertirse en record histórico. La sangría de divisas por el lado comercial se suma a la creciente fuga de capitales del sector privado no financiero, el déficit de turismo y al estancamiento de la inversión extranjera” (…) “El deterioro del saldo comercial comenzó hace varios años y es un proceso que suele acompañar al crecimiento industrial, ya que el sector manufacturero demanda divisas para adquirir maquinarias y equipos. Sin embargo, el actual crecimiento de las importaciones tiene que ver en gran medida con máquinas destinadas a la obra pública y por artículos de consumo no durable y durable, como los autos de Brasil” (…) “La baja de las exportaciones se debió en partes iguales a la merma de las cantidades vendidas y a la caída de los precios de exportación. El comportamiento negativo de las ventas al exterior estuvo determinado por el sector primario y las manufacturas de origen agropecuario” (…) “Las exportaciones bajaron frente a un período de fuerte crecimiento, como fue el año pasado. De hecho, en agosto de 2016 se registraba una suba de las exportaciones del 12,5 por ciento frente al mismo mes de 2015, con un aumento interanual de productos primarios del orden del 50 por ciento. Si se compara agosto de 2017 frente al mismo mes de 2015, el resultado es una suba del 1,8 por ciento. “En un contexto en el que la cotización del poroto de soja alcanzó valores más interesantes, sigue demorada la venta por parte de los productores a la espera de la baja de retenciones escalonada que regirá a partir de enero del año que viene”, planteó la consultora Abeceb. En ocho meses, las exportaciones muestran una baja del 0,1 por ciento frente al mismo período del año pasado gracias a que las ventas industriales y de combustibles lograron compensar la merma del agro. La comparación del acumulado frente a 2015 arroja una caída de las exportaciones del 1,6 por ciento y frente a 2014, del 19 por ciento” (…) “Por el lado de las importaciones, la suba interanual en agosto fue del 24,9 y en ocho meses, del 16,8 por ciento. El mes pasado se registró una suba de la importación de autos por un total de 253 millones de dólares, seguido por gas natural (63 millones), partes destinadas a motores, generadores y grupos electrógenos (45 millones), notebooks y tablets y otras máquinas para el procesamiento de datos (45 millones). La importación de bienes de consumo creció 23,6 por ciento en agosto (17,3 en el acumulado del año), mientras que las piezas y accesorios para bienes de capital lo hizo en un 12,6 por ciento y bienes de capital, vinculados a la inversión, en un 42 por ciento, esencialmente camiones y material ferroviario” (…) “El rojo externo de la economía argentina es explicado en primer lugar por el intercambio con el Mercosur, que arrojó un déficit de 5117 millones de dólares. Las exportaciones al bloque quedaron estables mientras que las importaciones subieron un 30 por ciento. En particular, el déficit con Brasil en agosto ascendió a 893 millones de dólares. El incremento del déficit comercial y de servicios junto a la fuga de capitales es financiado por el Gobierno con emisión de deuda externa e ingreso de capitales financieros atraídos por la política de altas tasas de interés del Banco Central”.

Escribió Granovsky: “Si nada raro se interpone, el Congreso iniciará los trámites para prorrogar el relevamiento de las tierras donde hoy viven comunidades indígenas. Entonces seguiría vigente la ley 26.160 promulgada en 2006 y prorrogada ya dos veces” (…) “Es una cuestión relativa: menos desalojos no significa cero desalojos, y tampoco menos violencia significa cero violencia. Pero en democracia las cuestiones relativas importan. Una prórroga de la ley que obliga a relevar tierras comunitarias significa de por sí un triunfo de la sensatez sobre los cruzados de la santísima propiedad privada” (…) “El artículo 1 de la ley 26.160 declara la emergencia “en materia de posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias del país, cuya personería jurídica haya sido inscripta en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas u organismo provincial competente o aquellas preexistentes”. Completa el artículo 2: “Suspéndase por el plazo de la emergencia declarada, la ejecución de sentencias, actos procesales o administrativos, cuyo objeto sea el desalojo o desocupación de las tierras contempladas en el artículo 1” (…) “La posición más dura es la del radicalismo jujeño del gobernador Gerardo Morales. La senadora de ese espacio Silvia Giacoppo escribió en una columna publicada por Télam que la prórroga “debería ser por un año” y no por cuatro, “y contemplar el cierre del Registro (de tierras comunitarias) al término de ese plazo, porque en los últimos tiempos se han producido ocupaciones motivadas por cuestiones políticas”. Según la legisladora hay que chequear las denuncias sobre tierras “porque hoy muchos se pusieron la vincha, se disfrazaron de originarios y alegan derechos y flamean banderas de estos pueblos” (…) “Según la Auditoría General de la Nación el Estado todavía debe relevar dos tercios de las tierras en cuestión. ¿Hubo ineficacia? Es posible. ¿Se resolverá todo simplemente con drones como si fuera un relevamiento de ARBA sobre barrios cerrados sin declarar? La virulencia de los cruzados del No y la sospecha sobre las vinchas de cotillón parecen indicar que el panorama es más complejo. Hay detrás una puja por tierras que se vienen valorizando gracias al uranio, al oro, al petróleo o al turismo seis estrellas” (…) “En Chile la aplicación de la Ley Antiterrorista para el conflicto de tierras generó una espiral donde se mezclan el despojo y la violencia” (…) “También es conocido el resultado de la escalada en la Argentina: se llama Santiago Maldonado” (…) “Y no es cuestión de votos. Gane quien gane el 22 de octubre, cuando las elecciones pasen seguirá sin solución un problema que se originó siglos atrás. El que sueñe con arreglarlo en días será uno de esos responsables que hablan del mundo pero no lo estudian. Según la ONU, a fines de 2016 el número de desplazados había llegado a los 65 millones, de los cuales 40 millones, como en Siria y Colombia, debieron moverse forzadamente dentro de sus propios países. Ésa sí que es una grieta”.

Escribieron Isaía y Aruguete: “Las primeras informaciones sobre la desaparición de Santiago Maldonado surgen en las páginas de Facebook de apoyo a las comunidades mapuches el martes 1 de agosto” (…) “Con el transcurrir de las horas, medios de comunicación comunitarios, populares y alternativos se apropian del tema para sostenerlo públicamente hasta hoy” (…) “El intercambio de mensajes sobre Maldonado en las redes sociales y el tratamiento que hacen las revistas Crítica y La Vaca, los diarios Tiempo Argentino y Página/12, y otros medios y redes alternativos de diferentes regiones del país, motorizan la puesta del tema en agenda. En esta primera etapa, los abogados querellantes, la familia de Santiago, los integrantes de la comunidad mapuche de Cushamen, los organismos defensores de derechos humanos y, en menor medida, los responsables de las fuerzas de seguridad, aparecen como las únicas fuentes del caso” (…) “Luego de cinco días, Clarín y La Nación lo incorporan a sus ediciones como un hecho policial que desnaturaliza, despersonaliza y desconoce la dimensión política de una desaparición forzada en democracia (“La aparición de un artesano, el otro reclamo del grupo agresor”, Clarín, 5 de agosto, pág. 65; “La Justicia dice que no está corroborado que Santiago Maldonado haya sido detenido por la Gendarmería”, La Nación digital, 6 de agosto, sección Inseguridad). Los matutinos de mayor tirada del país abren así una nueva etapa en la cobertura del caso con el dominio de fuentes institucionales, como el Poder Judicial, el Poder Ejecutivo y las fuerzas de seguridad” (…) “La masificación de la información en medios de prensa y audiovisuales a partir del fin de semana del 5 y 6 de agosto es congruente con el encuadre oficial que niega la desaparición forzada de Maldonado, atribuye la responsabilidad de los hechos a la comunidad mapuche y reivindica el accionar de Gendarmería” (…) “A partir de este punto de inflexión, gran parte de la prensa nacional y de programas periodísticos de cable, de radio y de televisión abierta confluyen en una cobertura homogénea, saturando sus agendas con información que acapara todas las aristas del caso, donde las fuentes oficiales proponen un abanico de explicaciones posibles: Santiago era un terrorista que escapó a Chile, un camionero lo llevó a Entre Ríos, lo mató un puestero o un gendarme suelto y, en el peor de los escenarios, se ahogó en el desierto. A estas semejanzas en las coberturas de medios que no sólo publican los mismos tópicos sino que los presentan desde una perspectiva similar, las llamaremos “consistencia, consonancia, conformidad”. En una correlación de fuerzas desventajosa, los medios comunitarios y alternativos, Página/12, Tiempo Argentino y la Izquierda a diario, la AM750, la señal C5N y el destape Web, entre otros, mantienen la coherencia del inicio en sus narraciones noticiosas” (…) “El proceso de institucionalización de esta cobertura se cristaliza con las declaraciones del juez Guido Otranto en una entrevista exclusiva a La Nación, donde afirma: “La hipótesis más razonable es que Maldonado se ahogó” (…) “No sólo porque se constituye en el argumento excluyente para decidir su apartamiento del caso sino, y sobre todo, porque pone de manifiesto las relaciones transaccionales entre el Poder Ejecutivo, el Poder Judicial y una parte de los medios tradicionales. Desde entonces, la simbiosis entre Estado y medios de comunicación coincide con la caída de la intensidad del diálogo político en la red “Santiago Maldonado”. La disputa por el sentido alrededor de la desaparición forzada de Santiago se cobra un capítulo”.

En su edición del 28 de septiembre Página/12 publicó un artículo de Rodolfo Rabanal (“Emociones fáciles y pasiones adversas”) y una nueva entrevista concedida por la ex presidente de la nación a “El País”, de España.

Escribió Rabanal: “(…) Hablemos de la misión restauradora que anima a este gobierno, de su espíritu conservador y reaccionario envuelto en los engañosos matices de un neoliberalismo tan feroz como sonriente, tan habituado a la mentira como desapegado de cualquier principio que contenga un valor social incluyente” (…) “Cuento más bien con mis lecturas, mis observaciones y mis años. Todo lo cual (sabemos) puede resultar insuficiente, aunque-también es cierto-puede alcanzar para diseñar algunas conclusiones” (…) “Una de ellas me lleva a considerar el comportamiento político (y sociocultural) de un amplio sector de la clase media y de la clase alta argentinas. El amplio sector-no la totalidad-de la clase media al que me refiero es, digamos, estructuralmente aspiracional: busca pertenecer, ascender, diferenciarse. Su meta ideal, el mentor de sus gustos y aspiraciones-poco importa que se cumplan o no-está situado en la clase dirigente, alta, oligárquica, donde se concentra la riqueza. Con este último grupo, el sector de clase media del que hablo, sólo comparte una extraña o, más bien, una notable pasión adversativa: el antiperonismo” (…) “Ocurre como si el antiperonismo legitimara su “blancura”, su salud moral, su presunta convicción democrática, sus sentimientos liberales, su espinazo ético, su acceso, en fin, a todo aquellos que suele identificarse con “lo bien”. Es ese grupo el que brinda su apoyo a Macri y al que está dirigida, de manera totalizante y oligopólica, la información doctrinaria de más del ochenta por ciento de los medios actuales en la Argentina” (…) “Hay un no peronismo de izquierda que pertenece de algún modo a ciertos grupos ilustrados de la clase media, pero ese no peronismo dista de ser lo que en términos populares se distingue como “gorila”. Es un antiperonismo crítico que no se expresa en la mera furia emotiva, personalizada, anecdótica y, digamos, erróneamente moralista” (…) “El gobierno de Macri, ocupado ahora más que nunca en profundizar la fractura social, apela al “gorilismo”-específicamente reducido a la actitud “anti K”-, exacerba el ánimo condenatorio, la estigmatización insistente, el clasismo manifiesto y, ya con el caso Maldonado encima, el racismo más desfachatado que cabía esperar. Una parte de la clase media en cuestión aplaude esa reprobación persecutoria alentada hasta el cansancio por los medios más fuertes de la Argentina” (…) “Para ese sector de la clase media, es natural tragar-sin digerir-el inaceptable embuste que identifica a los mapuches con las guerrillas más improbables o descabelladas. En consecuencia se los odia, son un peligro y una afrenta” (…) “Por supuesto, los tiempos cambiaron y hoy el mensaje macrista carece de razonamientos políticos: no cree en ellos. El mensaje macrista adopta las herramientas subliminales que definen a la oleada neoliberal planetaria. Breves discursos que no dicen nada, salvo enunciados incorpóreos que apuntan a las emociones fáciles o inmediatas, frases vaciadas de sentido, mentiras que se repiten hasta que se vuelven verdades” (…) “Además, no se tiene en cuenta el pasado, o sea que, de alguna manera, se procura arrasar con la memoria, por eso “Belgrano fue un gran emprendedor” y los próceres de la independencia debieron sentirse avergonzados por no disculparse ante los españoles colonialistas. Francamente, nunca se vio nada igual” (…) “Tengo que añadir que, del mismo modo que no se tiene en cuenta el pasado tampoco se tiene en cuenta al propio país, a sus habitantes más numerosos, a los grupos menos favorecidos. El macrismo apunta a la falsa exaltación del individuo para ir borrando la interacción colectiva que es la política misma” (…) “Para el caso, viene una idea precisa del pensador coreano Byung-Chul Han: “Al esclavo neoliberal le es extraña la soberanía”. El esclavo neoliberal es el que cree ser independiente y amo de sí mismo, es decir un “emprendedor no asalariado, que trabaja prácticamente todo el día pegado s su celular y nada de lo que pasa afuera le importa demasiado. Desde ya, se trata del “ciudadano” apropiado para el desarrollo macrista, alguien ajeno a la idea de soberanía, que no advierte ni le interesa que en algunos mapas omitan las Malvinas y en otros a la misma Antártida. Es el mismo que (encarnado en periodistas de gran difusión) que menosprecia la protesta estudiantil pero que no puede responder a las argumentaciones inteligentes que jóvenes de no más de diecisiete años les echa encima. Son los mismos que hoy celebran que hayan despedido de C5N al periodista Roberto Navarro, convalidando de esta manera la censura creciente, pero no admitida, que va cubriendo a la Argentina de estos días. Por último, es más que visible que este modelo de enormes riquezas concentradas, desconoce la vigencia del derecho poniendo así nuestra vida republicana en peligro”.

Cristina Kirchner concedió una entrevista a “El País”, de España. Escribió Página/12: “(…) La ex presidenta remarcó nuevamente que su candidatura no fue una decisión personal, sino colectiva. “Entendíamos que había una representación política vacante y había que ponerle un freno al gobierno y al ajuste. Hubiera preferido no tener que presentarme a senadora y que otro dirigente hubiera podido reunir esa representación. En política nunca hice lo que quería, siempre hice lo que debía”, analizó en el diálogo con el corresponsal de El País en Buenos Aires” (…) “Uno de los problemas por los cuales soy candidata a senadora es porque soy la dirigente que reúne más votos en la provincia de Buenos Aires”, añadió, y reveló una anécdota: “Un día charlando con Daniel Scioli me dijo ¿por qué no vas de primera diputada para traccionar votos? Yo dije no, van a decir que voy de comisaria política tuya, me voy a casa. Nunca me sedujo el poder” (…) “Sobre la situación socio-económica, CFK señaló que “hoy en Argentina tenemos un endeudamiento feroz. En el conurbano bonaerense han vuelto a tener dos dígitos de desempleo, el poder adquisitivo de los salarios, de las jubilaciones, se ha derrumbado, la inflación ha crecido exponencialmente y el déficit fiscal también”. Al ser consultada sobre por qué creía que el Frente para la Victoria perdió en 2015, señaló que “no vivíamos en el paraíso, pero las condiciones eran mucho mejores. ¿Por qué la gente no nos votó? Porque siempre quiere algo más, y está bien”. Al mismo tiempo, pidió sopesar el poder mediático y apuntó: “Cuando hay montaje la sociedad puede tener una determinada orientación. Se dice por ejemplo que está mejorando la situación económica y cada vez hay más gente despedida, se siguen cerrando comercios, sigue cayendo el consumo”. “Al “kirchnerismo” siempre lo vi como una manera de bajarnos el precio a los peronistas. Yo soy peronista, no me digas que soy kirchnerista”, consideró” (…) “Sobre las causas en su contra, CFK repitió que no “teme ir a la cárcel” en un Gobierno donde “cualquiera termina” encerrado. “Estuvo un chico un mes preso porque puso no sé qué cosa del Islam en Twitter. Se encarceló a gente en la movilización por Maldonado”, recordó. “Todos estamos obligados a rendir cuentas, pero que cataloguen a mi gobierno como una asociación ilícita, o que mi familia es una asociación ilícita es demasiado. Hay una clara maniobra de persecución política. Hay una especie de libertad condicional de la sociedad. Cualquier persona que sea opositor o pase cerca de una movilización le persiguen”, añadió” (…) “Creo que hubo hechos de corrupción y funcionarios que cometieron hechos de corrupción. Es innegable. Y deben responder. Pero tachar a todo un gobierno de corrupción por unos funcionarios, no. No creo que haya ningún gobierno en el mundo exento de funcionarios que cometan corrupción”, dijo CFK. Y agregó: “Hubo hechos de corrupción pero yo no blanqueé plata negra, el que lo hizo es el hermano del presidente. Y su amigo del alma (Nicolás) Caputo, también blanqueó 35 millones. Contratista del Estado. Este gobierno ha tomado el Estado como plataforma para ayudar a sus empresas familiares”. Sobre el supuesto asesinato del fiscal Nisman, la ex presidente pidió que se lo pregunten a la Gendarmería: “Qué curioso. No pueden decirnos dónde está Maldonado después de 50 días tras un operativo donde participó pero parece ser que ahora han descubierto quién mató a Nisman hace tres años”.

En su edición del 28 de septiembre La Nación publicó artículos de Carlos Pagni (“Subordinación a Macri, sin esperar el resultado de octubre”), Loris Zanatta (“La Europa democrática tiene herramientas para frenar al nacionalismo”) y Marcos Novaro (“La lección que nos deja Venezuela”).

Escribió Pagni: “Mauricio Macri se cansó de escuchar, desde que llegó a la Casa Rosada, la cautelosa lección de Jaime Durán barba: “Debes ser prudente. Tenemos el gobierno, pero todavía no tenemos el poder”. Desde que aparecieron señales de que la recuperación económica es irreversible y, sobre todo, desde que Cambiemos obtuvo un triunfo contundente en las elecciones primarias, Durán podría autorizar un poco más de audacia. La vida pública argentina está operando sobre la hipótesis de que Macri, además de terminar su mandato, podría hacerse reelegir” (…) “El Presidente no necesitó convalidar su éxito el 22 de octubre. Muchos jueces, sindicalistas, senadores o gobernadores del PJ se le subordinan sin esperar ese resultado. Algunos kirchneristas, propietarios de medios de comunicación, se están sumando a la carrera. La dirigencia nacional, con su irrefrenable propensión caudillocéntrica, respira aliviada. Encontró en Macri un nuevo jefe” (…) “Macri no demora en asumir el lugar que le asignaron” (…) “Ante un grupo de industriales, aclaró lo que era obvio: “Lo que ocurrió ayer en La Plata (arresto de Medina) no es un accidente; es parte central de aquello por lo que estamos batallando”. En la sala aplaudía un empresario farmacéutico ultrakirchnerista, que compartió algunas aventuras inmobiliarias con Amado Boudou. El inconfundible fervor de los que acaban de enamorarse del cambio” (…) “El Presidente aludió a algo casi obvio. Al tétrico Medina se le acabó la protección” (…) “A Medina le pasó algo peor que quedar a la intemperie. Fue puesto en la mirad por los nuevos titulares del poder” (…) “Sería un error, sin embargo, atribuir a Vidal la embestida contra Medina. ¿Influyó en que la peripecia del sindicalista no fuera “un accidente” la vieja simpatía de Macri con el juez federal Luis Armella, que ordenó la detención? El Presidente conoció a este magistrado cuando era jefe de gobierno. Armella, antiguo ahijado del duhaldista Eduardo Caamaño, investigaba irregularidades en la agencia que administra la cuenca Matanza-Riachuelo, de la que la ciudad forma parte. El juez todavía agradece el llamado solidario que recibió de Macri la vez que Cristina Kirchner lo vapuleó por cadena nacional” (…) “Antes de ver a Medina, rodeado de policías y fumando su narguile, muchos sindicalistas ya se habían allanado al nuevo poder. El más precipitado fue Lingeri. Apenas Macri le quitó el control de las obras sociales, “Mr. Cloro” emitió un aviso publicitario con alabanzas al gobierno. Ayer, mientras su compañero Medina caía preso, él participó de un acto de campaña non el Presidente y la gobernadora”(…) “Lingeri es la estrella de Belén que guía a toda una corriente: detrás de él van los sindicalistas del transporte, de comercio, sanidad y el resto de “los Gordos”. “Cloro”, sin embargo, tiene una motivación particular: el temor a quedar salpicado por los oscuros contratos de Odebrecht en la empresa AySA, que él controló durante el kirchnerismo” (…) “Aunque los resultados electorales permitieron a muchos jueces reorientar las velas en dirección al nuevo viento, Macri no es el factor determinante de la dinámica de Comodoro Py. Esos movimientos se entienden mejor a la luz de la interna peronista. Temerosos del Presidente, pero, en especial, de una Elisa Carrió fortalecida, los magistrados buscan protección en el PJ antikirchnerista. Es el que lideran Miguel Angel Pichetto, Juan Urtubey, su hermano, el senador Rodolfo, y Diego Bossio, entre otros. Esos dirigentes tienen la llave del Consejo de la Magistratura, donde se decide la suerte de los jueces. Esta alianza parlamentario-judicial es importantísima. La interna peronista se libra, antes que nada, en los tribunales. El senador Pichetto es el rival más visible de la futura senadora Kirchner. La ex presidenta podría mirarse en el angustiante espejo de Julio De Vido” (…) “De Vido, tal vez, cometió el error de no acercarse al nuevo fogón del peronismo, como sí lo hizo el ex titular de la Aduana Ricardo Etchegaray, a través del ex senador Nicolás Fernández. Este divertido santacruceño es un viejo amigo de Ricardo Lorenzetti. La señora de Kirchner debería preocuparse por la cercanía de Echegaray con sus rivales internos” (…) “Aunque ella enfrenta un peligro más inmediato: la aceleración de las causas por el acuerdo con Irán y la muerte de Alberto Nisman” (…) “La judicialización de la puja peronista puede ser un problema para Macri. Por un lado, porque le impide controlar la situación de una aliada tácita pero indispensable, como Cristina Kirchner. Por otro, porque los peronistas antikirchneristas, con los que están negociando su agenda económica, bloquearán cualquier renovación en los tribunales. Es decir: harán que Macri no pueda satisfacer la mayor demanda de la hoy poderosísima Carrió” (…) “La adaptación de la elite a un nuevo mando también se verifica en el negocio de los medios. Cristóbal López estaría por vender su conglomerado, con C5N a la cabeza, a los Terranova. Es la familia mendocina de Orly Terranova, militante de Pro muy vinculado a Nicolás Caputo, el mejor amigo del Presidente y un viejo negociador con López, sobre todo en materia de juego. Los Terranova controlan un portal de noticias. Y avanzan en licitaciones de obra pública con su constructora. López y su socio, Fabián de Souza, están envueltos en una pesadilla judicial. Como Echegaray, no están para solidaridades con su antigua jefa. Además, en Chubut, siempre fueron radicales” (…) “Sarmiento sostuvo en el “Facundo” que, lo que en otras sociedades se conoce como “sistema”, en la Argentina es uno que manda y los demás que obedecen. Con la consolidación de Macri, sindicalistas, jueces y empresarios están reencontrando el centro de gravedad. La casa está en orden”.

Escribió Zanatta: “(…) La victoria de Emmanuel Macron en Francia había enfriado los ánimos: el triste europeísmo resurgía y enterraba a los sepultureros que querían cavarle la fosa. Apenas unos meses, sin embargo, y vuelven a repicar las campanas del apocalipsis: Angela Merkl ganó las elecciones alemanas, pero no por gran diferencia” (…) “Mientras tanto, de los bosques sajones de los que nació hace tiempo la severa teología luterana, sube el amenazador espectro del nacionalismo alemán, Alternativa para Alemania (AfD); otro clavo en el ataúd europeo. Y después del Brexit, de la xenofobia que ya reina en Varsovia y Budapest, les toca ahora a los catalanes hundir al viejo continente: su referéndum del domingo abrirá la caja de Pandora y Europa será pronto barrida por los nacionalismos que la reducirán a pedazos. El terrorismo islámico sólo le dará el golpe de gracia. Sobre sus ruinas se levantará entonces un nuevo Hitler en Berlín, un presidente árabe en París, un comediante en Roma y quién sabe qué más” (…) “Si el apocalipsis está a las puertas, si la vieja Europa y sus rancios valores del siglo XIX van a ser tragados por el abismo de la historia, el tiempo de la redención está cerca; y es la redención que ellos (los movimientos nacionalistas) invocan, prometen, aseguran” (…) “Más que un thriller, sin embargo, la historia es una sucesión de puertas corredizas: no sigue un guión, no obedece un destino, sino que corre entre rocas y cruces” (…) “Es obvio que ni el escenario apocalíptico ni el idílico reflejan plenamente la realidad: iluminan una parte, pero dejan otras en las sombras. Como sucede a menudo, la realidad está en alguna parte a medio camino. Una cosa, sin embargo, es cierta: si uno hace una pausa para sopesar el terremoto que desde décadas atrás hace temblar a las sociedades europeas, de todo quedará asombrado menos del descontento que cunde y del nacionalismo identitario que a menudo lo expresa. Puede que no guste, y yo lo detesto, pero no es una buena razón para no entenderlo y hacerle frente: para eso está la política” (…) “Refresquemos la memoria. En primer lugar, Europa Occidental amplió su pequeño hogar para acoger a los países que huían del vetusto imperio soviético: hacerlo era costoso, difícil, e incluía a países ansiosos de bienestar, pero poco avezados en la democracia liberal; la transición todavía no ha terminado. Mientras tanto, la revolución tecnológica se extendía: proporcionaba prosperidad y productividad, pero también causaba desigualdad y marginalidad. Sobre todo eso cayó el rayo de la peor recesión económica desde 1929; una crisis que no sólo aumentó el desempleo, comprimió el consumo y erosionó los lazos sociales, sino que también condujo al surgimiento de nuevas potencias frente a las cuales Europa perdió peso, poder, prestigio. Fue un shock, y tras el shock vinieron el deseo de revancha, la retórica proteccionista, la ilusión soberanista. Por último, encrucijada de todos los desafíos, la Gran Migración” (…) “El terrorismo es, en ese trasfondo, el detonador de todos los conflictos, la mecha de todas las frustraciones latentes” (…) “¿Sorprende que el tejido social europeo sufriera ante tantas tensiones disgregativas? ¿Qué padecieran las instituciones representativas?” (…) “Lo que debería sorprender, acaso, es que las instituciones democráticas hayan aguantado” (…) “¿Todo bien entonces? ¿Europa puede dormir tranquila? Ni de lejos. Bajo las cenizas anida la vieja Europa antiliberal: tiene nuevas caras, retóricas cautivadoras, líderes atractivos, pero en su esencia es la de siempre: hostil al pluralismo, a la sociedad abierta, al mercado; en nombre del pueblo, por supuesto, su pueblo, entendido como un conjunto que trasciende al individuo, custodia una identidad, monopoliza una fe. Esto, básicamente, es lo que une, por encima de sus diferencias abismales, a los nacionalismos identitarios que traman venganza contra la Europa democrática de los padres fundadores” (…) “No sé si la ciudadela europea se resistirá al asalto y lo usará como incentivo para fortalecer sus instituciones o si sus enemigos la invadirán y devastarán pretendiendo redimirla. Sé, sin embargo, que no servirán los sermones contra la xenofobia ni las piadosas invocaciones de la tolerancia. No porque estén equivocados, sino porque suenan abstractos e irritantes para el oído de aquellos que descargan su frustración entregándoles su voto a los nacionalismos. Antes de que sea demasiado tarde, de que los bueyes abandonen el establo, urge que la Europa democrática se deshaga de viejos tabúes, deje de lado lo políticamente correcto y actúe: la seguridad no es un tema para dejar a los nacionalistas; la legalidad no es un capricho burgués; la integración no es asimilación violenta; el secularismo no viola la libertad religiosa, la eficiencia no es explotación; la innovación no es enemiga del trabajo; la prosperidad no es pecado. ¡Si Europa creyera más en sí misma! Serviría una clase dirigente joven y valiente, libre de los espectros ideológicos del pasado, orgullosa de lo que han construido los padres, decidida a superarlos. Por ahora, no se ve”.

Escribió Novaro: “No conviene hacerse muchas ilusiones. Porque las ilusiones alientan la espera y consumen tiempo, y el tiempo sólo beneficia al régimen chavista” (…) “El curso de los acontecimientos a lo largo del último año así lo demuestra” (…) “La progresión de éxitos lograda por Maduro en los últimos meses es incontrastable. Ellos le permitieron sobrellevar una dura crisis económica y muchas protestas, contra los pronósticos que auguraban su caída y se cebaban en su aparente torpeza” (…) “Maduro, primero, desactivó el plebiscito que podía removerlo de la presidencia; luego sacó de la galera la Asamblea Constituyente, para lo que inventó un proceso electoral traído de los pelos, pero que mantuvo la pantomima en acción; después se sacó de encima a la procuradora Luisa Ortega Díaz y desactivó el Parlamento. Todo tapizado con más de cien muertos” (…) “Es hora de reconocer que el régimen sabe lo que quiere y que muchos de sus adversarios se confundieron creyendo que no era así, que había más tensiones dentro del régimen de las que existían, que llegado el momento no daría pasos definitivos hacia el castrismo o que era demasiado torpe para tener éxito si lo intentaba, después de los fracasos acumulados en otros objetivos que se había propuesto” (…) “La lógica del movimiento revolucionario era, sin embargo, ineluctable. Y es que para la enorme mayoría de los beneficiarios del sistema montado por Chávez-civiles y, sobre todo, militares-estaba claro que detenerse o retroceder suponía correr el riesgo de perderlo todo, las fortunas mal habidas, los negocios del narco, el mercado negro y la corrupción, la propia libertad” (…) “Mientras tanto, la radicalización se fue alimentando de sí misma” (…) “Además, en este tipo de procesos de revolución por goteo es muy difícil que quienes no dieron el salto fuera del régimen tempranamente lo puedan dar cuando ya la grieta entre él y sus adversarios es muy grande. El riesgo de terminar solo, escapando del país o cayendo en la cárcel es muy alto” (…) “Lo dijimos, el tiempo juega a favor del régimen. Y ¿para qué necesita tiempo? Primero, para terminar de hacer el ajuste social, la lenta operación de extinguir a las clases medias” (…) “Pero mientras todo siga como va no hay otro resultado posible: se terminarán de ir los que no acepten un destino de pobreza y sometimiento, y los demás deberán acomodarse para sobrevivir. Segundo, el régimen necesita tiempo para que reboten los precios del petróleo. Para cuando suceda, el monopolio total en la distribución de alimentos desde las reparticiones militares les permitirá ser los garantes de la vida y la muerte de todos sus súbditos” (…) “Un experimento tan cruel de involución social y despotismo nos repugna, es natural. Pero ¿podemos hacer algo ante él, sin duda la peor tragedia de las últimas décadas en nuestra región?” (…) “Los latinoamericanos tenemos una valiosísima oportunidad: a contraluz de la fatídica deriva del chavismo, podemos reforzar la fe en las instituciones del liberalismo político, someter a crítica las ideas y prácticas del populismo radicalizado, promover el pluralismo, la moderación y la cooperación” (…) “A veces grandes males ofrecen buenas lecciones. Sucedió en la década del 80 con la democratización, tras años de fatídicas dictaduras militares. La diferencia con la situación actual es que, además de una renovada fe en el respeto de los derechos individuales, el valor del pluralismo y las conductas asociadas, ahora hay motivos para que prospere una visión también razonablemente liberal de la economía y una menos victimista y pueril de nuestro lugar en el mundo” (…) “En los años 80 muchos todavía responsabilizaban a la política exterior norteamericana de todo lo malo sucedido en América Latina y asociaban autoritarismo y mercado por razones semejantes. Los a veces malos resultados de las reformas de los años 90 revirtieron parcialmente esa evolución y bandearon las políticas económicas hacia el otro extremo. Hoy, en cambio, países como Brasil y la Argentina, que vivieron con particular crudeza los costos de esa ciclotimia, están procesando complejas salidas de sus ciclos populistas, inspiradas por la consigna “no terminar como Venezuela” (…) “El cambio en curso es también generacional. Los protagonistas de la democratización de los años 80 habían entrado a la vida política en los 60, bajo el influjo de la revolución cubana y el auge consecuente del marxismo latinoamericano” (…) “Todo eso ha quedado atrás. Ya no gravita como antes esa herencia marxista, más allá de algunos núcleos militantes en universidades muy politizadas. El mundo que enfrentan probablemente no estará hecho de grandes oportunidades, pero sí tendrá que lidiar con grandes peligros. La ensoñación romántica detrás de fantasías estrafalarias como el “socialismo del siglo XXI” se ha revelado como uno de ellos. La radicalización de los conflictos hasta destruir las condiciones mínimas de la convivencia es otro de los peligros” (…) “Ojalá también los venezolanos puedan aprovechar a tiempo estas valiosas lecciones que nos brindan a su costo”.

En su edición del 28 de septiembre Clarín publicó un artículo de Julio Blanck titulado “Pronóstico en la justicia: después de Julio De Vido viene Máximo Kirchner”. Escribió el autor: “En la jefatura oficialista del Congreso anida una certeza que es mitad regocijo y mitad temor: después de Julio De Vido viene Máximo Kirchner” (…) “El regocijo es por los nuevos pasos que daría el Gobierno en su declamado combate contra la corrupción y las mafias” (…) “El temor es porque la turbulencia provocada por la situación de dos figuras tan notorias como el superministro y el hijo de Néstor y Cristina podría complicar la aprobación de leyes económicas que Mauricio Macri quiere tener antes de fin de año” (…) “Las dificultades de Máximo Kirchner vienen construyéndose con más demora; todavía son menos consistentes” (…) “Pero una sucesión de hechos podría desembocar en el eventual pedido judicial de desafuero. El detonante serían las millonarias cuentas, imposibles de conciliar, respecto de su patrimonio y sus gastos declarados” (…) “Hace poco más de diez días el diputado Máximo corrigió su declaración jurada ante la AFIP, según informó el diario La Nación” (…) “En la corrección de su declaración Máximo sostuvo que 20 millones de pesos que había sacado de plazos fijos en los primeros meses del año pasado no fueron gastados, sino que habían ido a parar a una caja de seguridad. Un pequeño detalle que se había escapado de su primera declaración. Ante tanta confusión el juez Claudio Bonadio-que tiene bajo investigación a Cristina Kirchner y sus hijos en la causa Los Sauces-le pidió el lunes pasado a la AFIP, con carácter de urgente, un informe muy detallado sobre patrimonio, cuentas y movimientos de dinero del diputado y jefe de La Cámpora” (…) “Si el estudio de los expertos impositivos no aclara la constelación de puntos oscuros, quizás Bonadio elija hacer más profunda la investigación sobre Máximo y pida a la Cámara de Diputados que considere definir si debe seguir amparado por los fueros que impiden la detención de cualquier legislador” (…) “En el caso Los Sauces, que investiga las millonarias contrataciones de esa firma de los Kirchner con los empresarios Cristóbal López y Lázaro Báez, el juez Bonadio procesó en abril de este año a Cristina y a sus hijos, Máximo y Florencia, como jefes de una banda dedicada al lavado de dinero” (…) “Bonadio, además, debe resolver un tema muy sensible que atañe a la ex Presidenta. Se trata del pedido de citación a indagatoria que presentó el fiscal Gerardo Pollicita por la denuncia de encubrimiento a ciudadanos iraníes en el ataque a la AMIA” (…) “Pollicita había pedido la indagatoria de Cristina en los primeros días de setiembre. Más tarde el periodista Daniel Santoro informó en Clarín que Bonadio podría tomar una decisión antes de las elecciones del 22 de octubre próximo, donde la ex Presidenta es candidata a senadora después de ganar las PASO por el 0,21% sobre el candidato oficialista Esteban Bullrich. Ahora Cristina afronta-y lo sabe-la posibilidad de una derrota. Según los últimos indicios recogidos en fuentes judiciales, Bonadio en efecto decidiría llamar a indagatoria a Cristina por el pacto con Irán antes del domingo electoral de octubre” (…) “En todo caso Bonadio se igualaría a su colega Julián Ercolini, quien en agosto había fijado para el 9 de noviembre la declaración indagatoria de Cristina por el caso Hotesur, y para los días 13 y 15 las de Máximo y Florencia. Están los tres acusados de asociación ilícita” (…) “Esta semana el fiscal de la Cámara Federal, Germán Moldes, pidió su detención en la causa por la malversación multimillonaria en Río Turbio” (…) “Sólo el pedido de desafuero hecho por un juez obliga al Congreso a tratar la situación del legislador acusado. Si lo pide un fiscal, como en este caso, se puede debatir la separación del diputado o senador por indignidad moral” (…) “Pero el renovado pedido de detención, hecho por Moldes, podría precipitar una segunda pulseada por el mismo tema. La pregunta es qué harían los diputados que salvaron a De Vido la vez anterior, estando en plena campaña electoral” (…) “Con todo, a De Vido le convendría que este trámite ingrato se gestionara pronto y afrontarlo a suerte y verdad” (…) “Los planetas judiciales parecen alinearse en contra de Cristina, de sus hijos, de De Vido y de Amado Boudou, que la semana que viene empezará a afrontar el juicio oral por su intento de apropiarse de la imprenta Ciccone. Todo sucede en tiempo de campaña electoral. Y los jueces, como se sabe, tienen un fino olfato político. Perciben enseguida para qué lado sopla el viento del poder y ahora está soplando a favor de Mauricio Macri”.

En su edición del 29 de septiembre Página/12 publicó un artículo de Horacio González titulado “La conversión” y una entrevista concedida por Cristina Kirchner al periodista Chiche Gelblund en los estudios de Crónica.

Escribió González: “La política suele albergar, en determinados períodos, frágiles fidelidades. Abundan los estudios sobre el quiebre de identidades, fragilización extrema de fuerzas partidarias, la creencia nunca declarada de que la “clase política” es una apetencia y una especialidad ya vencida, que solo perdura si puede servir a varios amos. Para subsistir, alcanza con tolerar una flexibilidad en el pasaje de un poder a otro, cuando el primero declina y el otro tuvo la suerte de revelar su predominio. Nunca se podrá definir con todas las exigencias a cubierto, qué es el poder” (…) “Dijimos “clase política”. Esta noción es equívoca, como si perteneciera a una homogénea función en la sociedad que cumplen personas que se pelean entre sí, obligadas rutinariamente a hacerlo. Por profesionalidad, luego del show-match, se saludan amistosos. Quién sabe si el otro era él” (…) “No es habitual que en el transcurso de una biografía, acuda la conciencia de que ha protagonizado cambios tan radicales en sus apreciaciones éticas o políticas, que se habrían convertido en lo que algunos, sin detenerse demasiado en este grave fenómeno, llaman “panqueques” (…) “¿No habrían construido acaso una identidad que seguía armoniosamente los cambios de época? No eran ellos, sino que ellos eran su obediencia” (…) “Ya Maquiavelo había tratado el tema del Príncipe que, inconvenientemente, se torna duro en épocas tenues, y tolerante en tiempos de guerra” (…) “La verdad, cambian las épocas pero no sabemos qué es un cambio de época” (…) “Tenemos nociones elementales sobre los signos que escurren de una época a otra: revoluciones políticas, guerras, hambrunas, mutaciones tecnológicas, grandes terremotos. Cada conciencia es la pobre determinista de sí misma, al preferir una u otra de estas opciones. Cambié junto al cambio tecnológico, a causa del redescubrimiento de la ciudadanía, dice uno” (…) “Si las épocas son revolucionarias, un sujeto podrá serlo, pero ese mismo sujeto, intuición y astucia mediante, podrá hacer tornadizo el embanderamiento del que antes había aprendido palabras, gritos y órdenes. Se cambia con razón, sin ella, con lógicas existenciales varias, con legitimidad o con fullería. Y está la mesa. ¿Alguien sabría decir de antemano cuántos grados de intensidad de la mesa, con sus maquinarias de tortura, se puede soportar? Y al revés: ¿alguien puede sospechar que algo tan plástico y corredizo como una conciencia, que en su inicio quiere solo servir a la humanidad, puede admitir que se le haga tropezar con una red de mediaciones técnicas, burocráticas, que diluya en estertores conservatistas, picchetianos, un lejano despertar revolucionario de iniciación?” (…) “Se ha dicho, en terminología enteramente discutible, que tal o cual era un “quebrado”, si había sido sometido a fuerzas de aterrorizamiento insospechadas. No podía pensarse seriamente en políticas de cambio colectivo si se empleaba esa terminología sobre los sujetos revolucionarios, compartida por todas las fuerzas que colisionaban entre sí” (…) “El acto de un sector de las Madres de omitir los nombres en el pañuelo invitaba a un trágico esfuerzo nominalista. La abstracción que así se creaba era la máxima exigencia para toda la liturgia de los derechos humanos. Pero no resultaba convincente poner el recuerdo en su forma más activa, en un acto de reposición de los hechos revolucionarios, en el mismo punto en que ellos habían cesado. Se comenzó a vivir en la fisura entre aquel grandioso deseo y la necesidad de sostener una democracia esencial, que sí lo era, no consistía en otra cosa que dejar libre y en licuación lenta aquel deseo, y fomentarlo hasta que éste se convirtiera progresivamente en recuerdo y en recuerdo del recuerdo, y así. Entre otras cosas, el tosco macrismo es la astucia de la espera” (…) “Como dice Mario Tronti, mientras la izquierda hablaba de derechos, la derecha hablaba de necesidades. Por mi parte, agrego: de pulsiones. Porque la idea clásica de que se homologan los intereses colectivos con las opciones explícitas que alegan su representación puntual, esa combinación pedagógica se ha roto. Hoy no tanto se manifiestan intereses de clase, sino ramilletes de pulsiones distribuidas como aneurismas incógnitos, que permitirían explicar grandes porciones populares interesadas por las promesas que surgen de un poder coactivo” (…) “El ángel caído de la revolución podría haber pasado a llamarse alfonsinismo o kirchnerismo, en tantos estos, más parecidos entre sí que los respectivos núcleos generales de los que provenían, hacían una transfusión entre las energías dispersadas de antaño. Mostraban, además, un cuidadoso alambique de negociaciones con los poderes permanentes del país, donde se avanzaba y retrocedía-uno más que el otro-conforme se movían las sombras chinas proyectadas por nuevos engarces tecnológicos, con otras velocidades financieras y en el reverso, lidiando con un gabinete general de fastidios sabiamente promovidos por lo que se insinuaba como una truculenta sustitución de las formas políticas anteriores. Hemos comprobado que en el último tiempo los pasajes de uno a otro lado fueron numerosos y ya desde el mismo día que se supo la victoria de Macri sobre Scioli. Algo estaba mal planteado allí, pues lo anterior no se dio cuenta de lo que venía, en parte le subyacía” (…) “Así, de inmediato se declararon terceras vías, se autodenominaron hombres de palabra, se formaron bancas propias en el Congreso” (…) “Se había acabado la era de la fidelidad a un acontecimiento, lo que en su momento tuvo el nombre de lealtad, en los conocidos papiros de la historia nacional. La presencia de esta palabra fue escurridiza siempre, pues no resistía las relaciones de fuerza. La fidelidad, por su lado, la definimos como una zona propia, inherente al sujeto dramático de la política, de sustancia frágil pero verdadera, que no hace el cálculo de posibilidades, de subsistencia y reconversión, justificada “porque cambió la mano”. En cambio, ahora prolifera la desmesura de hacer excepciones a favor de sí mismos. Esto condena moralmente al macrismo, incluyendo las ventosas con que chuparon y desvalijaron porciones amplias del radicalismo y del peronismo. Con el saqueo del espacio público comunicacional de manera totalitaria, marchan hacia una asfixia de la voz disidente. Nunca como en este momento, muchos viejos argentinos, menos ancestrales que memoriosos, sentimos que todos los días inventan una tecnología de acorralamiento y mendacidad. Pero aún restan resquicios, ocasiones e intersticios. Son nuestras instancias de apego, son los alcances a un destello que aún pervive”.

La ex presidente concedió una nueva entrevista, en esta oportunidad a Chiche Gelblund. Escribió Página/12: “(…) Descontracturada y en un tono diferente al habitual, la ex presidente habló de cuestiones personales de las que no suele hablar y contó detalles de su vida cotidiana, sin dejar por ello de expresar sus críticas a la gestión de Mauricio Macri” (…) “El peronismo está en Unidad Ciudadana”, afirmó la ex presidente y candidata a senadora por esa fuerza política. Fue una de sus primeras definiciones políticas de la entrevista que volvió a concitar la atención de buena parte de la audiencia televisiva y fue el centro de los comentarios de usuarios de las redes sociales. “El PJ es solo un instrumento electoral”, agregó para bajarle el tono a la disputa por la representatividad de ese movimiento político en las elecciones legislativas del 22 de octubre próximo” (…) “CFK hizo hincapié en aclarar que la existencia de varios candidatos de origen peronista en la provincia de Buenos Aires “no es una novedad”. Citó como ejemplo lo que ocurrió en 2003, cuando Néstor Kirchner, Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá compitieron en las presidenciales con distintas fórmulas peronistas” (…) “Durante la entrevista con Chiche Gelblund, la ex presidente reiteró que el motivo por el cual se presentó como candidata a senadora fue “por deber”, por ser “la dirigente que mejor medía para el peronismo de la provincia”. “En política, nunca hice lo que quería sino lo que debía”, enfatizó. “El Gobierno tiene una política antiindustrial declarada”, afirmó en uno de los tramos críticos a Macri y señaló que “se están viviendo momentos muy difíciles” con cesantías, caídas en los índices de distintos sectores de la producción. “Todos los días hay despidos por goteo, comercios cerrados, endeudamiento, especulación, gente durmiendo en la calle como no se veía desde hacía tiempo”, enumeró” (…) “Muchas de las cosas que pasan no tienen una voz que los represente, y hay personas que podemos hacer más visibles algunas cosas”, recalcó” (…) “Por otra parte, volvió a puntualizar que durante su presidencia ella no fue un instrumento más “de los poderes que nunca se ven”, pero condicionan a los gobiernos. “Nunca les tuve miedo. Tuve diferencias y apliqué políticas que no les gustaron. Y eso tuvo un costo”, dijo” (…) “De las causas judiciales abiertas en su contra señaló que son parte de la “persecución” que sufre desde que dejó la presidencia y lamentó más las denuncias contra sus hijos que contra ella” (…) “No me encontraron fondos en Panamá ni en Bahamas”, añadió en alusión al caso de Macri e insistió que las causas contra su familia iniciada por “jueces penales que intervienen en cuestiones civiles y comerciales” se pusieron en marcha “no por la sucesión ni por los plazos fijos ni por los inmuebles, sino porque (el gobierno) quiere disciplinar a sindicalistas, a jueces” y a todos los que se le oponen” (…) “Por otra parte, reiteró que los casos de corrupción denunciados durante su gobierno fueron producto de funcionarios aislados. “Que en un gobierno haya hechos de corrupción no puede llevarnos a decir que un gobierno es una asociación ilícita”, subrayó. En ese marco se refirió también a la situación del diputado Julio De Vido, enjuiciado en estos días por la Tragedia de Once. CFK calificó el choque del tren contra el andén como algo “terrible” y aseguró haberse reunido “mas de ocho veces” con varios familiares de las víctimas, pero sin cámaras. Aclaró que su gobierno “no ofreció indemnizaciones porque el Estado no las podía dar hasta no ser condenados en juicio” y deslindó la responsabilidad del caso en “el maquinista, que no accionó el freno” a pesar de haber frenado “en las estaciones anteriores”. “El estado no tuvo la culpa”, concluyó” (…) “Luego volvió a sostener que “nunca ningún gobernante fue tan maltratado como yo” y destacó que la administración de Néstor Kirchner “fue la mejor de la democracia” desde 1983. “Él siempre me dijo “a vos te van a exigir más que a mí porque yo los saqué del infierno y los dejé en el purgatorio”. Y yo le agregué: “Además porque soy mujer”.

En su edición del 29 de septiembre La Nación publicó artículos de Fernando Laborda (“¿Hará Macri algo más que gradualismo después de las elecciones?”) y Natalio Botana (“Contra la erosión de la convivencia democrática”).

Escribió Laborda: “Mauricio Macri parece vivir uno de sus momentos de mayor gloria desde que llegó a la Casa Rosada. Y no sólo por la buena performance electoral de agosto y las expectativas favorables previstas para los comicios de octubre. La principal razón es que, por primera vez, siente que puede ejercer el poder presidencial sin pedirle permiso a la oposición” (…) “Empresarios, sindicalistas, jueces y no pocos dirigentes de la oposición reconocen hoy a Macri como el centro del universo por donde pasa el poder real. Les bastaron los números de las PASO y una serie de señales del primer mandatario contra las amenazas del sindicalismo y contra el camarista Eduardo Freiler. Uno de estos último gestos fue el beneplácito que exhibió el Presidente ante la detención de Juan Pablo “el Pata” Medina” (…) “Ya ningún empresario pregunta por la posibilidad de que Cristina Kirchner pueda volver al poder en 2019, al tiempo que Macri es visto como el primer presidente no peronista que no sólo concluiría su mandato constitucional por primera vez desde que Marcelo T. de Alvear dejó el gobierno, en 1928, sino que podría ser reelegido dentro de dos años” (…) “La economía también ha empezado a sonreírle al gobierno” (…) “Pero una duda asoma en el horizonte de no pocos empresarios e inversores: ¿se animará a hacer Macri algo más de lo que viene anunciando, que no es mucho más de lo que proyectaba cuando tenía menos poder real que el que comienza a ostentar ahora? “ (…) “Contrariamente a los deseos de no pocos de esos empresarios e inversores, la reforma laboral, de acuerdo con lo que se proyecta en la Casa Rosada y en el ministerio de Trabajo, se limitaría a acuerdos sector por sector, como el celebrado en el sector petrolero para la exploración de Vaca Muerta. Cabe preguntarse también si las acciones contra las mafias sindicales, mencionadas una y otra vez por Macri, se reflejarán en un proceso de reformas estructurales profundas o quedarán en una simple señal para disciplinar al poder sindical”.

Escribió Botana: “Hay malestar en las democracias del siglo XXI” (…) “Una explicación esquemática de esta circunstancia resaltaría los efectos negativos que acarrean la globalización y las crisis económicas, ambas combinadas con la mutación tecnológica que recorre el planeta. En realidad, la explicación es más compleja, porque en ella interactúan otros fenómenos, como las migraciones y los refugiados; el terrorismo de raíz islámica, y la resurrección de antiguas tradiciones ancladas en el nacionalismo, la xenofobia y el desprecio de la cultura de la tolerancia” (…) “Según venimos advirtiendo, al menos desde el último quinquenio, se están difundiendo por el mundo de las democracias un temperamento reaccionario que repudia la lenta y difícil consolidación de las democracias” (…) “Aunque no lleguen al gobierno, los reaccionarios logran en parte imponer su agenda” (…) “Este choque entre un pluralismo constructivo, aún vigente pese a las contrariedades, y un pluralismo negativo que pretende arrasar con aquél sin ofrecer alternativas aptas para forjar nuevos espacios de reconocimiento cívico está generando un empate difícil de resolver, más aún (otra herencia del pasado totalitario) cuando la locura de una guerra nuclear no se ha disipado” (…) “Sobre este telón de fondo se desenvuelve el argumento de nuestra política al borde de las próximas elecciones” (…) “A la voluntad de cambio que reflejan las encuestas identificando sectores sociales que apuestan a la esperanza se suman la memoria del pasado reciente y un estilo directo de presión política para capturar permanentemente el espacio público que, además, no condena la violencia” (…) “Estas formas del comportamiento político no son novedosas, tienen, al contrario, un fuerte engarce con corrientes populares que en la actualidad se agitan en tres clases de vacíos: un vacío legal que deja en suspenso la coacción legítima y permite que para satisfacer su interés propio cada facción se beneficie de la impunidad reinante; un vacío abierto por la decadencia de la obligación política por la cual muy pocos se sienten ligados por un sentido de responsabilidad hacia sus conciudadanos; un vacío, en fin, que proviene del deterioro de la palabra pública, de su manipulación y del ejercicio constante de la mentira” (…) “Si bien el oficialismo confía en que su victoria en las PASO pueda ampliarse hasta vencer en la provincia de Buenos Aires, las oposiciones están jugando dos partidas simultáneas, tanto en el tablero electoral como en el de la contestación abierta. En ésta vale todo: la falsificación del discurso, el control de la calle, el vacío legal de la impunidad y, en especial, el aparato que proveen para las movilizaciones las minorías activas, pacíficas o violentas” (…) “La acción de este tipo de oposiciones erosiona el régimen representativo fundado en elecciones y en mayorías fluctuantes que se expresan en las urnas” (…) “Aún nos falta recorrer el trecho que conduce a una legitimidad compartida en la que la alternancia no traduzca una lucha entre proyectos excluyentes y la legislación pueda al cabo encaminarse hacia un núcleo consensuado de políticas públicas” (…) “Precisamente, de lo que se trata es de configurar un arco moderado que reconstruya sobre nuevas bases nuestro deteriorado sistema de partidos” (…) “Precisamente, como acaba de recordar Osvaldo Guariglia en su admirable libro póstumo “Democracia, república, oligarquía”, sobre el principio aristotélico de la “igualdad de los hombres libres”, se fue elaborando, a lo largo de siglos y milenios, la democracia representativa y republicana que nos sigue convocando. Esta convocatoria debería ampliar el arco de los que sostienen los valores republicanos y representativos. Por ahora, este arco es todavía estrecho” (…) “Si este sistema llegase a fallar, presa de un faccionalismo acrecentado en el Congreso o de unos partidos que no atinan a renovarse, seguirán creciendo las otras oposiciones que apuntan a la contestación directa y a empujar el país hacia la política de lo peor” (…) “Por lo que se advierte, hay entusiasmo justificado en el oficialismo. Sería deseable que ese entusiasmo se proyecte también en otras filas, porque no es lo mismo una oposición para el nuevo siglo con vocación responsable que una oposición que se encapsula bajo la férula de liderazgos dominantes que no han cumplido, en el plano cívico, con el mandamiento que dice no robarás. Esta frontera ética debería trazarse entre nosotros con el espíritu que impregnó el Nunca Más”.

En su edición del 30 de septiembre Página/12 publicó artículos de Sandra Russo (“Un límite que se llama Santiago”) y David Cufré (“Otra vez”).

Escribió Russo: “Esta semana nos enteramos, sin merecer el menor escándalo, sin que públicamente nadie se despeinara, de que Macri modificó el artículo 19 de la Ley de Acceso a la Opinión Pública, que ordenaba la creación de la Agencia de Acceso a la Información Pública como un ente autónomo. La modificación deja al nuevo organismo bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, es decir de Marcos Peña” (…) “No sólo la información está restringida por la gestión autocubritiva del gobierno sobre sus propias acciones, sino además por la degeneración de la información en general, estando el mapa de los medios como está, estando la pauta oficial repartida como está, habiendo transferencias oficiales de dinero a sitios web de periodistas que no se dedican a la web sino a la radio o la televisión, siguiendo centenares de voces profesionales pero opositoras acalladas por mecanismos visibles y canallas sobre los que, caray, ninguno de los otros periodistas se preocupan” (…) “Hay presuntos valores que parecen tener un consenso unánime, valores que se presentan como universales y contra los cuales difícilmente alquien argumentaría en contra. La libertad, la democracia, la transparencia, el pluralismo, la república, etc. Ahí hubiésemos puesto, hace muy poco, a la libertad de expresión. Hagamos una pila con los comunicados de la SIP defendiendo la libertad de expresión durante los últimos diez o quince años y haremos con ella una torre de varios pisos. Era todo mentira. Lo sabíamos y lo decíamos y lo escribíamos, pero ellos continuaban gritando “¡Queremos preguntar!” los empleados jerárquicos de la SIP y los periodistas que todavía hoy se quejan de un cartel con la cara de uno de ellos tapada con un dólar, porque a otra persona se le ocurrió hacerlo. La libertad de expresión parece un atributo exclusivo de algunos y no de otros” (…) “Si algo sobrevuela este país, es un pájaro oscuro con dos alas tan pesadas que hasta le quitan al pájaro la altura del vuelo. No vuela alto. Planea justo sobre nuestras cabezas, hasta nos encoge un poco, nos hace hundir las cervicales en el cuello, nos pesa: en un ala pesa la desazón de no poder manejar nuestras vidas, y en la otra lo que pesa es la parte más miserable de muchos argentinos que sacan de sí lo que el sistema de la información, usurpado por el de los intereses, les inocula mintiéndoles. Necesitan que les mientan para liberar eso vil que llevan dentro” (…) “Con la desaparición de Santiago Maldonado hemos llegado a un límite inimaginable hace tan poco, porque hay defensores de esa desaparición. Su manera de defender a Macri es justificar esa desaparición. La conducta de los medios hegemónicos y de sus comunicadores, hechizados por su realidad virtual, donde en el edificio Centinela se reproduce un baño y se llegan a conclusiones de Netflix, y se debate sobre karate en las pantallas. Pero Santiago Maldonado es un pibe de 28 años que hacía su vida rústica y no molestaba a nadie. Simpatizaba con los mapuches como millones de jóvenes de este país y del mundo. Había ido a apoyar el reclamo que le parecía justo. Y hace dos meses que falta y fue absolutamente obvio que la ministra de Seguridad mintió desde el principio, y que la comunicación oficial, que es el 99 por ciento, se dedicó a apuntalar cada mentira, y eso significó encubrir no ya los negociados de los Ceos. Se envilecieron más, encubrieron una desaparición que ellos saben perfectamente que fue forzada. Y sus audiencias repiten mentiras porque necesitan seguir odiando, aunque no a cambio de contratos fabulosos, como los que se firman en la tele o la radio, sino para sostener el odio al otro, al que necesitan que esté abajo, al que con su humillación, su padecimiento y su deshumanización los haga sentir a ellos que son alguien” (…) “Hay persecución política sobre quienes en universidades, escuelas, plazas, hablen de Santiago Maldonado” (…) “En distintos puntos del país han roto vidrios de autos en los que estaba pegada la foto de Santiago Maldonado. Han detenido a jóvenes por tener puesta una remera con su imagen. Y su nombre resuena en todo el mundo, porque basta poca distancia para observar el horror que es la Argentina” (…) “Hemos llegado a un límite moral, donde no hay neutralidad posible. Porque en el camino recorrido la vida volvió a tener valor. Están contra el aborto pero justifican la desaparición forzada de un pibe de 28 años cuya mirada nos mira y nos seguirá mirando, y seremos definidos por esos ojos que todos percibimos que están cerrados. En el pedido de aparición con vida, hay un desgarro incalculable, porque ese pedido contiene una verdad que ya supimos sobre miles y miles y miles”.

Escribió Cufré: “El ministerio de Agroindustria registra la retención de 20 millones de toneladas de soja por parte del sector rural a la espera de la baja de los derechos de exportación desde enero del año que viene y, sobre todo, como modo de presión por un dólar más alto” (…) “El nivel de retención de la producción es semejante al que existía entonces (2015), cuando lo esperable a esta altura del año es que el stock sin vender fuera cerca de la mitad del que computan las estadísticas oficiales. El paso de los días intenta aumentar la presión en la plaza cambiaria, aunque del otro lado, quienes apuestan a la tasa de interés de las Lebac hacen su propio juego en sentido contrario y, por las dudas, se cubren con operaciones de dólar a futuro. Hasta el momento la cartera que conduce Ricardo Buryaile contabiliza la venta de unas 36 millones de toneladas de soja, de las cuales 7,6 millones no tienen precio fijado, en una operación habitual entre compradores y vendedores, pero que ha incrementado su volumen por la misma razón de que los oferentes suponen que la combinación entre el valor de la soja y el movimiento del tipo de cambio les resultará favorable más adelante” (…) “Este comportamiento especulativo del ámbito agropecuario antes de los comicios de octubre repite lo que sucedió en agosto, el mes de las PASO, cuando la cotización del billete estadounidense se recalentó hasta los 18 pesos” (…) “Es decir que los productores se guardaron la cosecha suponiendo que podrían obtener una rentabilidad extraordinaria con un peso más devaluado después de las elecciones. El Banco Central logró desactivar esa corrida con intervenciones directas en el mercado de cambios, con la ayuda de la banca pública y, especialmente, con la ratificación de que mantendrá altas las tasas de interés por tiempo indefinido para atraer capitales golondrinas a timbear con las Lebac. Pese a ello, los sojeros, claros ganadores del modelo económico de Cambiemos, presionan por una nueva devaluación” (…) “Estuve hablando con gente del mundo productivo y lo que me dicen es que el Gobierno les prometió hacer una corrección cambiaria muy fuerte porque así los números no cierran. Eso ayudaría con el déficit, con la producción interna y ayudaría a bajar los salarios. Según lo que me dicen, el gobierno está comprometido a hacerlo. Después hay diferentes versiones. Unos me dicen que el dólar irá a 22 pesos, otros a 25 pesos. Yo no lo sé y sería irresponsable arriesgar un número”, advirtió hace dos semanas el ex ministro de Economía, Axel Kicillof, en declaraciones radiales” (…) “El gobierno por ahora no da señales de que vaya a convalidar una devaluación como la que piden los productores rurales y la industria exportadora. Federico Sturzenegger, presidente del Banco Central, sostuvo el miércoles que la autoridad monetaria intervendrá para evitar saltos abruptos con el dólar y ratificó la política de tasas de interés elevadas. Si quisiera bajarlas para lubricar el crecimiento de la economía, la respuesta seguramente sería un desplazamiento de inversiones hacia el billete verde que elevaría su precio”, sostiene Cufré (…) “El otro factor que le ayuda a fortalecer las reservas es el endeudamiento masivo del Estado en moneda dura, con la participación en el mismo proceso de provincias y empresas privadas. El gobierno heredó como uno de los mayores desafíos económicos la restricción externa, es decir, la insuficiencia de divisas frente a las múltiples demandas de la economía. Pero en lugar de trabajar sobre los factores que la generan, como la fuga de capitales, la dependencia de insumos importados para la producción nacional, la necesidad de aumentar la capacidad energética y diversificar la oferta exportadora con una plataforma de desarrollo científico y tecnológico, patea el problema para adelante con un aumento de la deuda insostenible a mediano plazo y el armado de burbujas financieras. Es un pulmotor que podrá mantener activo mientras no haya factores externos o internos que pongan en riesgo el acceso a esa deuda y a ese flujo de fondos especulativos, pero como enseña la historia nacional, tarde o temprano cuando esas fuentes se interrumpen los estallidos son inevitables y las consecuencias para la sociedad tan graves como las que se vivieron en 2001. En el camino, esos mismos financistas, con los economistas y organismos internacionales que los representan, van imponiendo una serie de condicionalidades que deterioran la calidad de vida de las mayorías, bajo la amenaza de que si no se cumplen las exigencias del capital no llegarán las inversiones”.

En la edición del 30 de septiembre La Nación publicó artículos de Eduardo Fidanza (“Claroscuros de un cambio de poder”) y Héctor M. Guyot (“Las mafias nuestras de cada día”).

Escribió Fidanza: “No cesan las buenas noticias para el gobierno: crece la certidumbre sobre un triunfo en Buenos Aires el 22 de octubre, se elevan los índices de confianza y aprobación de la gestión, se confirman los indicadores de mejora económica, desciende la pobreza, la Justicia acelera las causas contra el gobierno anterior y sobresee las que incumben a los funcionarios actuales; el peronismo sobreviviente promete acordar la sanción de leyes, haciendo oposición constructiva; los principales medios de comunicación, con pocas excepciones, amplifican el clima favorable; muchos sindicalistas y empresarios acuden a congraciarse con una administración que les genera ambivalencia y temor; Cristina se incinera día tras día con las palabras que pronuncia y los argumentos que esgrime” (…) “La gente con el voto y los factores de poder con capacidad adaptativa no perdieron tiempo en hacer esta lectura: una magra cosecha nacional y apenas 20.000 sufragios de diferencia en Buenos Aires constituyen un golpe mortal para un peronismo dividido y con escasa capacidad de respuesta” (…) “Ese presidente, que empezó con la debilidad y la extrañeza de una rara avis de la política, está consolidando ahora su poder y echando las bases de una dominación de largo aliento” (…) “Los resultados de agosto, que se confirmarán y ampliarán en octubre, expresan la intención de buena parte del electorado: otorgarle un aval al Gobierno, “aguantarlo” hasta que se recupere la economía y confiar en que irán presos los corruptos para que no haya vuelta atrás. La ex presidenta, autodestruida por sus respuestas y apuntada por los medios y la justicia, se está convirtiendo en un objeto de burla, lo que facilita de un modo impensado los planes del oficialismo. A propósito, los arquitectos del relato gubernamental advirtieron algo que adelantó Gabriel Tarde en 1898: los públicos, impulsados por la revolución de las comunicaciones, suceden y subliman a las multitudes. Las multitudes son homogéneas y se manifiestan físicamente; los públicos están fragmentados y su cohesión es “completamente mental”, según el sociólogo francés” (…) “Cristina, desesperada y acaso sin advertirlo, se autoflagela y es destruida por los públicos, sin tener al alcance el recurso histórico del peronismo: las multitudes” (…) “Habría que agregar, usando una metáfora de Laclau: esto sucede en una época en que la representación política semeja un espejo roto. Una vez que la gente votó, regresa a su casa y sus asuntos. Delega el poder en los dirigentes y confía, con cierta distracción, en que se cumplan sus imprecisos mandatos. En el horizonte del votante medio puede haber intereses públicos, pero su inquietud está colonizada por lo privado: el bienestar material, la facilitación de la vida cotidiana y la seguridad del cuerpo. Para conseguir eso vota y delega. Éste es por ahora el éxito incipiente de Macri como lo fue, paradójicamente, el del kirchnerismo en su momento: sintonizar con las demandas privadas, no necesariamente con los bienes públicos. La consolidación de éstos depende de una operación más sofisticada, ajena al votante, que deben implementar las elites encabezadas por los gobiernos” (…) “A un partido de desempeño luminoso, que ha prometido ética además de bienes materiales, hay que advertirle el lado oscuro: parecerse subrepticiamente al grupo que desplaza, sustituir los negocios de ellos por los propios, procurarse medios de comunicación y una Justicia adictos, enamorarse de sus herramientas sin considerar alternativas…, actuar con soberbia, despreciar la sensibilidad histórica y social, inventarse un “círculo rojo” de donde provienen todas las ideas antiguas, perjudiciales e incorrectas” (…) “En fin, la tarea será ardua si la intención de transformar el país no es una consigna de marketing, sino un propósito moral de estadistas. A partir de ahora, el poder, y no la impotencia, mostrará la verdadera vocación de Cambiemos”.

Escribió Guyot: “Estaba ante nuestros ojos, a la luz del día, y la vida seguía como si nada. Él hacía lo suyo y todos callaban. Por indiferencia, por miedo, por complicidad. Las alternativas de la detención de Juan Pablo “el Pata” Medina, un “reality” que se prolongó durante todo el martes, mostró hasta qué punto el comportamiento mafioso y la impunidad se han convertido aquí en parte del paisaje, en una fatalidad con la que, con mayor o menor grado de resignación, convivimos desde hace décadas. ¿Cuántos Medina hay en el país? ¿Cuántos, como él, han usurpado cargos en forma vitalicia para enriquecerse junto a sus familias y amigos gracias al manejo oscuro de cajas pródigas y de extorsiones, coimas y delitos varios? La pregunta no es ociosa, porque la suma de todos los Medina y de todas las agachadas ha consolidado el sistema que convirtió a la Argentina en un país inviable” (…) “Fueron tantos los años de abuso e impunidad que los sindicalistas como Medina se creen intocables. Se saben parte de un sistema aceitado en el que también medran y transan funcionarios, políticos, empresarios y jueces. Son el fruto rancio de un corporativismo fraguado al calor del fascismo europeo, que contó en su momento con la bendición de una Iglesia que, preocupada por su rebaño, miró con buenos ojos los caudillismos paternalistas y la idea de una sociedad organizada. Media década más tarde queda a la vista el orden conseguido. Arriba, una casta oligárquica beneficiada por el control de un sistema corrupto. Abajo, los corderos que con su esfuerzo y sus impuestos hacen el gasto para sostener las quintas…, los viajes a Miami y las cuentas en el exterior de los privilegiados” (…) “El sistema se incubó y se consolidó sobre todo a través del peronismo, al que casi le aseguró la hegemonía del poder, pero hoy lo trasciende. En medio de la actual dispersión del PJ en el llano, su prioridad es sobrevivir” (…) “Así las cosas, no parece descabellado imaginar a un presidente que enfrenta una disyuntiva crucial: ¿avanza sobre las mafias para sanear el país o aprovecha esos entramados de poder oscuro en su propio beneficio?” (…) “El gobierno parece haber optado por la primera de las alternativas y, en la medida en que se hace más fuerte, avanza. Hace bien. Porque lo que podría beneficiarlo en el corto plazo lo llevaría a la ruina más pronto que tarde, junto con el país entero” (…) “Bienvenidas las inversiones. Pero no nos engañemos: la verdadera reactivación del país, en todos los órdenes, está en desarticular las mafias enquistadas a lo largo y ancho del territorio”.

En su edición del 1 de octubre Página/12 publicó artículos de Adriana Meyer (“Las mentiras el gobierno ante la CIDH”), Alfredo Zaiat (“La inflación no está bajando”) y Eduardo Febbro (“La ultraderecha gana espacio en Europa”).

Escribió Meyer: “Pasaron dos meses de la desaparición de Santiago Maldonado y el gobierno sigue repitiendo el mismo libreto negacionista, incluso ante organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, que podría resumirse así: no hay ninguna evidencia de que al joven se lo haya llevado la Gendarmería, ni siquiera de que haya estado en el lugar de los hechos, y la comunidad mapuche de Cushamen-cuyo reclamo por tierras y por la liberación de su lonko Facundo Jones Huala él estaba apoyando-obstaculizó medidas de prueba. Página/12 accedió en exclusiva al informe del Estado argentino que responde a las medidas cautelares que la CIDH había ordenado para dar con Maldonado e investigar lo sucedido. El gobierno elevó los documentos emitidos por el juez federal Guido Otranto y la fiscal Silvina Ávila, quienes no dan crédito a los testimonios de los hombres y mujeres mapuches, pero sí informan en detalle sobre todas las personas que dijeron ver al desaparecido en diferentes puntos del país. “A diferencia del gobierno, que sigue sin dar crédito a los mapuches, la CIDH ya ponderó esas pruebas y por eso emitió las medidas cautelares. Ahora vamos a demostrar el encubrimiento del Estado, que consiste en haber enviado a (el funcionario del Ministerio de Seguridad, Daniel) Barberis para cerrar filas y no saber realmente qué pasó. En el cuerpo del expediente están los formularios que ellos arman, no interrogan a todos los gendarmes sino sólo a once, y donde aparecían incoherencias, unificaron los criterios”, dijo a este diario Fernando Cabaleiro, de Naturaleza de Derechos, que junto con Carlos González Quintana iniciaron la denuncia ante la CIDH por la represión que ya sufrió la Lof de Cushamen en enero, y presentaron una ampliación cuando desapareció Maldonado” (…) “Es vital entender que Barberis dice que están todos en el mismo barco el día 9 de agosto, y la mayoría de los informes posteriores son del 10 en adelante: No es cierto lo que dijo Bullrich de que los entrevistaron uno por uno. El gendarme Gómez reconoce que ayudó a redactar todos los formularios, como surge de los audios, está clarísimo”, agregó el letrado. Por eso ahora están elevando esa parte de la causa judicial, el famoso informe de Gendarmería elaborado para exculpar a la fuerza, en lugar de investigarla. “Le llevaron al juez eso para decirle que los gendarmes no tuvieron nada que ver, en lugar de obligarlos a presentarse a dar su testimonio libremente ante la justicia”, describió” (…) “La Ministra de Seguridad Patricia Bullrich rompió el silencio al que la habían conminado e hizo una declaración para estar en sintonía con los dos meses de la desaparición del joven artista” (…) “Que se sepa qué pasó, lo estamos buscando”, dijo la funcionaria” (…) “Vamos a insistir en que debe ser desarticulado el sistema de recompensas porque, tal como quedó demostrado en la respuesta del Estado a la CIDH, es lo que les permite sembrar la investigación con pistas falsas”, expresó el letrado” (…) “Es menester insistir en que no existe por el momento ninguna constancia que corrobore el extremo relativo a que Santiago Maldonado hubiese sido privado de su libertad por agentes del Estado o grupos que actúen con su autorización, como requisito de la normativa internacional para declarar la existencia de una desaparición forzada”, rezan las conclusiones enviadas a Washington por la administración de Mauricio Macri, que dan cuenta palmaria ya no de la falta de pruebas para inculpar a los gendarmes y sus superiores sino de la trama posterior de encubrimiento estatal. “Asimismo, nuevamente se pone en vuestro conocimiento que la Gendarmería Nacional Argentina actuó en cumplimiento de una orden judicial liberando la ruta nacional 40 ante la comisión del delito previsto en el artículo 194 del Código Penal”, previsto para la interrupción del tránsito, “que se encontraba interrumpido mediante la quema de cubiertas de automóvil, colocación de ramas de árbol y personas encapuchadas” (…) “A fojas 106 a 116 se desprende que durante la sustentación de la manda judicial (de despejar la ruta) se produjeron graves actos de violencia contra los funcionarios de Gendarmería, no surgiendo de dicha acta que se hubiere detenido a persona alguna”, respondió el Gobierno que enumeró que tal acta fue validada con la firma de ocho funcionarios públicos. “Por otro lado, del expediente no surge ninguna declaración testimonial que acredite la versión de los peticionantes relativa a que un “peñi” de la comunidad escondido entre los arbustos al otro lado del río pudo escuchar y observar que un funcionario de gendarmería habría localizado a Maldonado y que luego éste, en conjunto con otros, habrían agredido y retirado al nombrado de ese lugar en una camioneta o en un Unimog”, menciona el informe firmado por Damián Arabia, jefe de la Dirección de Ejecución de Pruebas de Integridad del Ministerio de Seguridad” (…) “En su síntesis, el gobierno insistió en que durante el procedimiento judicial de búsqueda de rastros realizado el 5 de agosto, en el cual los canes llegaron hasta el río luego de haber olisqueado la gorra blanca de Santiago, la comunidad se opuso a que la medida se siguiera realizando en la otra margen” (…) “El Estado Nacional y en especial el Ministerio de Seguridad, bajo las órdenes del juez de la causa, han agotado hasta el momento todas las medidas posibles en el interés de corroborar la veracidad de esta versión provista por los peticionantes sin que hasta el momento se encuentre ninguna prueba que confluya en esa vía”, continúa la respuesta del Gobierno. Como si los testimonios presentados por lo mapuches ante la Procuración de violencia institucional no tuvieran valor alguno, repitió que “ninguna persona afirmó que Santiago Andrés Maldonado se encontraba en el predio en cuestión el día del procedimiento” del 1 de agosto, “como así tampoco que la Gendarmería hubiese procedido a la detención del persona alguna”, en el marco de tal operativo” (…) “Naturaleza de Derechos ya pidió a la CIDH que tome medidas contra el Estado por el incumplimiento de las medias cautelares, y requirió protección para los testigos, los abogados y todas las comunidades mapuches que siguen siendo objeto de graves violaciones a los derechos humanos, como quedó en evidencia en el operativo del lunes 18, cuando dos testigos del caso estuvieron en el piso con las manos precintadas durante doce horas, por orden del juez Otranto. “Estamos insistiendo para que la CIDH le diga al Estado argentino que el sistema de recompensas debe quedar sin efecto, porque fue lo que permitió instalar todas las pistas falsas, colocando a Santiago en diferentes puntos del país cuando la sospecha más clara es que desapareció en el marco de la intervención de una fuerza del Estado, y de hecho en su respuesta al organismo termina diciendo que Maldonado no estuvo allí el 1 de agosto”, destacó el letrado”.

Escribió Zaiat: “Está bajando la inflación dicen a coro funcionarios del gobierno y su red de propaganda oficial. Incluso coinciden tapas de diarios atribuyendo a la caída de la inflación la oportuna leve baja de la pobreza marcada por el Indec a menos de un mes de las elecciones de medio término” (…) “La idea de que los precios están bajando forma parte de la permanente estrategia de marketing electoral de la Segunda Alianza, que otros asimilan a una persistente campaña de confusión. La inflación no está bajando, sino que luego del salto registrado por la devaluación de diciembre de 2015 que la llevó al 41% el año pasado, se ubica ahora en el mismo nivel anterior. No ha sido exitosa ni efectiva la política monetaria de tasas elevadas y endeudamiento con Lebac para bajar la inflación. Sólo castigó a la actividad productiva y significó un costo inmenso para el patrimonio del Banco Central por la extraordinaria y rentable bicicleta especulativa entregada al mundo de las finanzas. La gestión de Sturzenegger en el manejo de la inflación, que tanto entusiasma al presidente Mauricio Macri porque piensa que la política monetaria puede aportar a esa causa, no está dando ningún resultado favorable y es muy onerosa en casi dos años de endeudamiento descomunal” (…) “Las fuertes devaluaciones producen ajustes intensos del nivel de precios. La inflación medida estadísticamente sube transitoriamente por unos meses y luego vuelve naturalmente a su anterior tendencia si no se alteran otras condiciones y variables fundamentales de la economía. La caída posterior en la inflación no es un éxito de la política de desinflación sino la contracara de la suba inicial en la inflación medida luego del ajuste cambiario” (…) “Los argumentos de voceros oficiosos para explicar la resistencia de los precios a bajar van variando cada mes y siempre señalan que se trata de alguna circunstancia inesperada. Entre otros, el alza de los alimentos no prevista; el aumento de la carne por cuestiones climáticas que no pueden preverse; el impacto del ajuste en las tarifas, el efecto de las mejoras de salarios por paritarias; los incrementos de diversos servicios” (…) “Fijan (los funcionarios) pautas anuales de variación de la inflación incumplibles” (…) “Pero presentar esas metas les permite mostrarse preocupados en el tema, puesta en escena que colisiona con los datos duros de la realidad. El presidente Macri con el traje de candidato había dicho que bajar la inflación era lo más fácil de hacer y ahora promete que estará en un dígito en 2019” (…) “El libreto oficial con la inflación es el siguiente: mientras fracasan en bajarla, decir que está bajando y que están poniendo todo el esfuerzo en bajarla aún más” (…) “En forma disciplinada, el presidente y el resto de los funcionarios, cumplen así con la estrategia de alimentar expectativas de que la economía en el futuro mostrará índices de precios más bajos y que están comprometidos en alcanzar ese objetivo. Para algunos manifestar voluntad de conseguir una meta, en este caso la reducción de la inflación, es suficiente muestra de seriedad en la gestión. Para otros es simplemente desplegar una política de engaño colectivo para, mientras adormecen a las mayorías con promesas de mejoras, seguir avanzando en una distribución de ingresos regresiva” (…) “En los dos últimos meses del año habrá una batería de aumentos que, si no aparece la mano milagrosa del Indec, deberían impactar en alza del IPC por encima de la meta oficial. Se liberó el precio de los combustibles con un acuerdo con las petroleras para postergar el ajuste del 6 al 10% para noviembre. Habrá otra ronda del tarifazo en la electricidad y el gas. Las boletas de ésta última fueron divididas en cuatro cuotas para eludir la factura abultada por el consumo de invierno en semanas previas a las elecciones. En gas el alza será de por lo menos de 30 a 40%, sobre una base que acumula más del 400%, por la actualización que se hará en función del valor del fluido en boca de pozo y de lo que percibirán las distribuidoras. Ese no será el último aumento. En abril del año próximo habrá otro ajuste mínimo del 30%. El tarifazo en el transporte también fue postergado. Se aplicará después de las elecciones, en los meses inmediatos de este año o en el primer trimestre de 2018” (…) “Mientras el presidente Macri y el titular del Central, Federico Sturzenegger, afirman sin pudor que la inflación está bajando, esos y otros ajustes en precios-si son computados por el Indec-deberán impactar en un alza mayor del IPC. Este escenario general de precios, que está en los mismos niveles de 2015, no incluye la probable suba del tipo de cambio que en estos meses ha actuado como ancla de la inflación”.

Escribió Febbro: “Las luces se empañan en Europa bajo las sombras de una enredadera que trepa por la columna vertebral de la democracia. Las extremas derechas del
Viejo Continente no cesan de florecer en casi todos los países de la Unión Europea. Hace tiempo que dejaron atrás una vida política congestionada en cenáculos tan nostálgicos para irrumpir ahora en el centro del poder” (…) “Identidad y nacionalismo han forjado la fuerza electoral de las extremas derechas europeas. Jean-Yves Camus, el especialista de esta corriente política y autor del libro “Extremas derechas en Europa” junto a Nicolas Lebourg, cuenta que “hasta hace unos 30 o 40 años la ultraderecha era bastante marginal, pero ahora está en condiciones de disputarle el liderazgo a la derecha tradicional. En la mayoría de los casos, los ultras desempeñan un papel de lobby mediante el cual ejercen una gran presión sobre la agenda política y logran imponer sus temas típicos como la inmigración y la identidad”. Jean Faniel, en Bélgica, del Centro de investigaciones e Información Socio-políticas (CRISP), agrega: “Hoy, la extrema derecha adoptó nuevas formas y discursos: lo que más anhela es volverse frecuentable”. De Finlandia (PVF) a Francia (FN), pasando por Bulgaria (Ataka), Hungría (Jobbik), Dinamarca (DF), Grecia (Alba Dorada), Bélgica (Vlaams Belang), Gran Bretaña (UKIP), Italia (Liga del Norte, Forza Nuova), Alemania (AfD), Holanda (PVV) o Austria (FPÖ), casi ninguna sociedad europea está salvo del nacionalismo, o lo que se dado en llamar “el identitatrismo”, dos postulados que, según el presidente francés Emmanuel Macron, “encendieron las brazas donde Europa estuvo a punto de morir” y que “ahora regresan con nuevas vestimentas”. ¿Cómo explicar este auge continental? Jean-Yves Camus observa que, “globalmente, la ultraderecha prospera cuando hay tres crisis que se despliegan simultáneamente: una crisis de representatividad, es decir del funcionamiento de las instituciones; una crisis de la redistribución, o sea, un cuestionamiento del carácter equitable de los impuestos; y una crisis de la identidad”. Estos tres detonantes, en mayor o menor medida, se han plasmado en Europa. Si estos tres ejes han sido el combustible del volcán junto a la exaltación común de la comunidad nacional (“los franceses primero”), el desprecio a los extranjeros, el ataque contra las élites o la globalización, no todas las ultraderechas son un bloque. Como se ha visto en Francia y Alemania con la ruptura entre “nacionalistas” y fanáticos de la identidad, esta propuesta política está constituida por dos raíces antagónicas: una tradicionalista, con rasgos antisemitas y descendiente del más típico fascismo (Alba Dorada en Grecia, por ejemplo), y otra que reformuló su narrativa a partir del año 2000 (Frente Nacional en Francia) con la meta de sacarse la etiqueta de “diablo de la democracia”. Esa transformación condujo a la emergencia del llamado “neopopulismo” que, en la interna, derrotó a los ultras tradicionalistas” (…) “Ese neopopulismo tapó los rasgos históricos de la extrema derecha, diluyó el antisemitismo en la fobia del Islam, se presentó como el defensor del pueblo contra las élites globalizadas, como el abanderado de la soberanía y un vigoroso espadín opuesto a las sociedades multiculturales, partidario de la defensa de las fronteras y contra “el totalitarismo islámico” (Marine Le Pen)” (…) “Los analistas europeos sitúan muy precisamente en el tiempo el empuje de la extrema derecha en el Viejo Continente: 2001. El atentado contra las torres gemelas, la designación de un “eje del mal” (Georges Bush) y la cruzada contra el islamismo radical le dieron a los ultras la oportunidad de reciclar sus retóricas. El modelo es siempre el Frente Nacional francés. Si se toma su evolución a partir del 2001, su ascenso ha sido imparable: pasó a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en 2002 (Jacques Chirac contra Jean-Marie Le Pen), se convirtió en 2014 en el “primer partido de Francia” y en 2017 la hija de Le Pen disputó nuevamente la segunda vuelta de una elección presidencial, esta vez ante el actual jefe del Estado, Emmanuel Macron, y en las legislativas de julio aumentó de 2 a 8 el número de diputados” (…) “El expansionismo de la extrema derecha y sus narrativas variadas (xenófoba, soberanista, nacionalista, defensora de los derechos sociales, abanderada del pueblo, adversaria de la globalización o de la idea multicultural) llegó ahora a la hermética Alemania. El ascenso fue paulatino. En las elecciones europeas de 2014, con el 1% de los sufragios, los extremistas del Partido Nacional Demócrata (NPD) ingresaron al Parlamento Europeo. Los ricos al Oeste, los pobres al Este; con esa configuración socioeconómica que dividió a las dos Alemanias unificadas luego de la caída del muro de Berlín (1989) la extrema derecha tejió sus arraigos a la par de los movimientos anti Islam como el Pegida (Patriotas europeos contra la islamización de Occidente, 2014, 2015). El neonazismo del NPD y el anti islamismo de Pegida se diluyeron en 2013 en el ahora victorioso AFD (13% y 90 diputados en las últimas elecciones de 2017)” (…) “El mapa de la extrema derecha europea es complejo, pero cada vez más extenso y marrón, tanto en el centro histórico, Francia, Italia, Alemania, como en las repúblicas del Este de Europa que antes pertenecían al cinturón de seguridad de Moscú. Todas han prosperado bajo los mismos cantos anestesiantes: la inmigración contaminante, el Islam, las elites que abusan del pueblo y la globalización, que sólo beneficia a un puñado de privilegiados”.

En su edición del 1 de octubre La Nación publicó artículos de Morales Solá (“La Justicia acorrala al kirchnerismo”) y Jorge Fernández Díaz (“La batalla que no somos capaces de dar”).

Escribió Morales Solá: “Los tramos más cautivantes de la historia son los que cuentan la caída de las personas que alguna vez tuvieron todo el poder en sus manos” (…) “Los dramas de De Vido y Boudou son símbolos de lo que está sucediendo en la Justicia. Los tribunales orales no le permitieron a ninguno de los dos las habituales tretas para dilatar los juicios públicos. Los empujaron al temido banquillo de los acusados, de donde se levantarán probablemente condenados. La propia Corte Suprema les está cerrando a los ex funcionarios las habituales rendijas para huir de los juicios. La Cámara Federal (ya sin Eduardo Freiler) ha fijado un nuevo principio para juzgar a los que fueron poderosos: deben ir presos si todavía tienen algún poder y pueden influir en las investigaciones abiertas. Es predecible que en algún momento la Justicia pida el desafuero y la prisión de Máximo Kirchner por la manifiesta inconsistencia de sus declaraciones juradas y porque, al fin y al cabo, fue él quien firmó gran parte de los zafarranchos de Hotesur y Los Sauces, las dos empresas que la familia Kirchner utilizó para lavar dinero. Dentro de pocos meses, la propia Cristina Kirchner deberá enfrentar un juicio público por el despilfarro de la obra pública en manos de Lázaro Báez. También por Hotesur y Los Sauces, porque en estas empresas lavaban el dinero que Báez le sacaba al Estado. Será, seguramente, un megajuicio por la corrupción que ocurrió cuando esa estirpe política controló el Estado. No falta mucho, además, para que sea procesada por presuntos hechos de corrupción Alejandra Gils Carbó, la jefa de los fiscales y militante kirchnerista” (…) “Son los nombres del primer nivel de la nomenklatura del poder kirchnerista. De todos modos, nunca hubo tantos ex funcionarios, asesores e influyentes del poder presos como hay ahora. La cárcel de Ezeiza se parece, a la hora de la comida, a una reunión de gabinete kirchnerista de segunda línea” (…) “¿Hay una justicia nueva? No. Son los mismos jueces. ¿Hay un Código Procesal Penal nuevo? Tampoco. Podrían cambiarlo el próximo año, pero sigue vigente el mismo que rige hace más de 25 años. No hay un solo elemento que haya provocado una modificación tan sustancial en la Justicia, pero existen varios. El primero de ellos pasó casi inadvertido y fue la presión del Consejo de la Magistratura, que estimuló la caída de seis jueces federales en los casi dos años de gobierno macrista” (…) “La mirada atónita de De Vido frente a los magistrados se debe, quizás, a que nunca se imaginó en ese lugar. Durante años, colmó de regalos y atenciones (también es una manera de decir) a los jueces federales” (…) “Carrió no es un elemento menor en la nueva deriva de la Justicia. La enorme cantidad de votos que sacó en las primarias en la Capital, y que el 22 podrían ascender hasta el 55%, fue un mensaje definitivo a los jueces” (…) “Muchos jueces federales han perdido lo más preciso que tenían: el olfato político. Frecuentaron a Sergio Massa después de 2013 porque creyeron que sería el próximo presidente. En 2015, confiaron ciegamente en el triunfo de Daniel Scioli. Ahora, creían que Cristina llegaría para moderar al macrismo. Nada fue como previeron” (…) “No es la política la que cambió a la sociedad, sino la sociedad la que cambió a la política. Ése es el dato nuevo que Cristina rechaza, incrustada en conceptos políticos pasados de moda, para exhibirse sólo como la eterna víctima de inverosímiles conspiraciones”.

Escribió Fernández Díaz: “(…) “Para los viejos inmigrantes algunas renuencias, pasividades, facilismos y holgazanerías del argentino moderno eran inconcebibles. Las naciones se levantaban con “sangre, sudor y lágrimas” y el insulto más grave que te podían endilgar era ser “vago” (…) “Fruto de las distintas guerras europeas y otros desastres, aquellos inmigrantes no concebían el crecimiento de una república más que como el resultado del afán y el sacrificio, y solían olvidar que millones de argentinos tomaban hasta tres colectivos para llegar a sus trabajos” (…) Ese último olvido no borra, sin embargo, que décadas de populismo fueron carcomiendo la cultura del trabajo, que el clientelismo estatal prohijó una cierta inacción con coartada porrista en algunos sectores bajos, que el esfuerzo tiene hoy mala prensa en determinados segmentos medios y que, como sostiene el sociólogo italiano Loris Zanatta, a muchos progres de la pequeña burguesía la innovación les parece enemiga del empleo y la prosperidad, directamente un pecado” (…) “¿Qué hubieran dicho mi padre y sus camaradas al ver en televisión a un grupo de jovencitos sobrealimentados y cebados por sus progenitores poniendo el grito en el cielo ante la necesidad de hacer pasantías? La puesta en escena de esos muchachos era tan dramática que parecían estar aludiendo al trabajo esclavo en las mazmorras del colonialismo” (…) “En mis cuarenta años de vida laboral, no he conocido a ninguna persona verdaderamente destacada que se haya limitado a trabajar a reglamento, o que no haya incluso “pagado” por aprender, es decir: quedarse después de hora, robarle tiempo al ocio para conocer los secretos del oficio, meterle pasión “ad honorem” a la tarea y considerar esa oportunidad como un enorme privilegio” (…) “Según Miguel Esteche, el nuevo discurso adolescente es resultado de una educación familiar y escolar donde se les enseña muchísimo sobre sus derechos y muy poco sobre sus obligaciones; donde se les inculca que todo poder resulta necesariamente perverso, toda ley o regla se vuelve injusta, y todo ejercicio de la autoridad implica autoritarismo” (…) “El populismo alentó, en paralelo, la mediocre idea según la cual solo valía el mero presente. La inflación no asumida calcinaba el valor de los billetes y había que sacárselos de encima: consumo rápido y coyuntural, sin ahorro, expectativas responsables ni futuro” (…) “La transgresión impune y sistemática, la evasión consentida, la indiferencia frente a las mafias, la religión del atajo, la apología de la dejadez, la demagogia del caciquismo, los prejuicios aldeanos frente al progreso capitalista, el desprecio por los fundamentos republicanos, el chantaje de lo políticamente correcto, el repudio a la moneda, la permanente demolición institucional y una antología macroeconómica que condensó sucesivas devaluaciones a traición, hiperinflaciones, depresiones, defaults, cepos, confiscaciones, extravagancias y extravíos tuvieron el efecto de una guerra en cámara lenta: si comparamos la Argentina de los años 60 con la actual, cifra a cifra y foto a foto, veremos el nivel de devastación que hemos permitido” (…) “El Estado pone los rieles, pero la sociedad empuja el tren. Para que esto funcione, tal vez sea necesario aceptar que tocamos fondo, que nos equivocamos, que compramos buzones y que fracasamos de manera calamitosa: no somos lo que creíamos ser; alguna vez peleamos la punta, pero hoy estamos peleando el descenso. Sin esa asimilación de la derrota, es difícil conseguir el espíritu de superación de la posguerra” (…) “Aquí se necesita lo que Juan Llach llama una “productividad inclusiva”, que recomponga el tejido colectivo y nos saque del estancamiento estructural. Pero eso no se conseguirá sin aquel fuego sagrado que alguna vez heredamos, y luego tristemente perdimos”.

Carlos Menem estuvo en el poder diez años y medio. Asumió en julio de 1989 y le entregó la banda presidencial a Fernando de la Rúa el 10 de diciembre de 1999. En ese período el riojano impuso sin anestesia su “economía popular de mercado”. En la práctica significó un saqueo inédito del Estado cuyas consecuencias aún las padecemos. Durante su primera presidencia todas las empresas del Estado fueron vendidas a empresarios cercanos al presidente de la nación. Nunca como hasta entonces había funcionado de manera tan aceitada el capitalismo de amigos. Se suponía que al caer en manos privadas los principales servicios (agua, luz, transporte, telefonía) brindarían un servicio de más alta calidad a los usuarios. Las empresas del Estado eran consideradas el emblema de la ineficiencia y la corrupción, lo que tornaba indispensable privatizarlas. Bernardo Neustadt, el periodista más poderoso e influyente, fue el abanderado de la ola privatizadora. La otra columna de la economía popular de mercado fue la lucha a muerte contra la inflación. Cuando Menem asumió la inflación era del 200 por ciento mensual. Un porcentaje que aterra y que resulta inconcebible. El peso se licuaba diariamente y cundía, a raíz de ello, la desesperación colectiva. Los precios de la canasta básica se incrementaban con el correr de las horas, poniendo dramáticamente en evidencia la devaluación de la moneda nacional. Menem decidió, al comienzo de su gestión, entregarle el manejo de la economía a la empresa transnacional Bunge y Born. Los dos ejecutivos que ocuparon la cartera económica, Miguel Roig y Néstor Rapanelli, fracasaron con sus planes de ajuste. A comienzos de 1990 el presidente designó en el ministerio de Economía a su amigo Antonio Erman González. Duró en el cargo un año y también fracasó. Acosado por un nuevo brote inflacionario (en marzo de 1991 la inflación rozó el 100%), Menem designó como ministro de Economía a su canciller, Domingo Felipe Cavallo, un economista con sólidos vínculos con el establishment norteamericano y europeo. Cavallo fue el autor intelectual de la convertibilidad, lo que en la práctica implicó la implantación de la paridad un peso-un dólar. Además, se prohibió la emisión monetaria y se prometió una drástica reducción del gasto público. Pese a tratarse de una ilusión, el pueblo se convenció de que el peso valía exactamente un dólar. Lo cierto fue que durante varios años la convertibilidad pareció ser exitosa ya que la inflación fue controlada, a tal punto que le permitió a Menem ganar las elecciones de 1991, 1993, 1995 (reelección presidencial) y 1997. En 2003 compitió nuevamente por la presidencia de la nación, logrando triunfar en la primera vuelta (obtuvo el 24% de los sufragios). Mientras el pueblo saboreaba las mieles de la convertibilidad, dos hechos hacían presagiar el desastre que provocó en 2001. Por un lado, el tendal de desocupados que provocó el “achicamiento del Estado” y, por el otro, el endeudamiento externo. Durante toda la década Carlos Menem vivió de prestado, dependió de los fondos que le prestaban (a altísimas tasas, por supuesto) el FMI, el BM y los mercados internacionales de crédito. De esa forma, la deuda externa creció durante el menemismo geométricamente, comprometiendo el futuro de las nuevas generaciones. Para no caerse del mundo, es decir para congraciarse con el nuevo orden mundial surgido tras el derrumbe del Muro de Berlín, Menem impuso sin anestesia los dogmas fundamentales del capitalismo salvaje. Esa decisión fue no sólo económica sino también geoestratégica. Menem quería no sólo congraciarse con las entidades financieras internacionales sino con los líderes más relevantes de Occidente, fundamentalmente con George Bush y luego con Bill Clinton. Lamentablemente, la convertibilidad demostró ser insostenible con el paso del tiempo. Era imposible que el país soportara tamaño endeudamiento mientras el déficit fiscal se tornaba ingobernable. Menem tuvo mucha suerte porque la bomba no le estalló en las manos sino en las de su sucesor, Fernando de la Rúa. El colapso de 2001 fue el resultado final de un proceso económico y social que comenzó a incubarse durante el menemismo. Diciembre de 2001 caló hondo en el espíritu colectivo. Lo que se vivió durante aquellas aciagas jornadas fue demasiado grave como para que se olvide con facilidad. Hubo confiscación de ahorros, hubo saqueos y, lo peor de todo, hubo muertos o, mejor dicho, asesinatos a sangre fría. Fernando de la Rúa deberá cargar sobre su conciencia con esas muertes hasta el fin de sus días. Muchos le achacaron a Eduardo Duhalde el haber incrementado exponencialmente la pobreza al pesificar la economía de la mano de su ministro Remes Lenicov. En realidad, lo que hizo Duhalde fue blanquear el fin de la convertibilidad. No hizo más que extenderle el certificado de defunción. El 55% de pobreza fue la consecuencia de la convertibilidad menemista. La violencia que se vivió en aquel caótico 2002, la desintegración social y la exclusión de millones de argentinos fueron provocadas por “la economía popular de mercado” de Carlos Menem. Cuando Néstor Kirchner asumió el 25 de mayo de 2005 se suponía que el pueblo argentino había aprendido la lección, había aprendido que el neoliberalismo sólo conduce al caos y la desolación. En su histórico discurso del 25 de mayo de 2003 Néstor Kirchner invitó al pueblo a dejar atrás el pasado y mirar hacia delante. Prometió un cambio en todo sentido, pero fundamentalmente prometió reemplazar el paradigma neoliberal por el paradigma progresista. Prometió un cambio audaz que puso en guardia al establishment, que siempre lo miró con desconfianza al patagónico. En ese discurso Kirchner dijo que no pensaba traicionar sus principios cuando se sentara en el sillón de Rivadavia. Le dijo al pueblo, pero fundamentalmente al establishment, que él no sería Menem, es decir, que no sería un empleado del “círculo rojo”. Lo que hizo Kirchner durante su presidencia fue “desmenemizar” al país. Y lo hizo sin miramientos. Traicionó a quien lo había puesto en la Rosada (Duhalde), se enfrentó con el establishment, con el FMI y el BM, y con George W. Bush. Puso en práctica un histórico quite de deuda soberana y se alió con la Venezuela de Hugo Chávez. Desarticuló la mayoría automática de la Corte Suprema y aceleró los juicios por la verdad histórica. Su presidencia fue bastante exitosa si se tiene en cuenta el contexto en el que había asumido. Néstor Kirchner arribó a la Rosada empujado por la crisis de diciembre de 2001. Así nació el kirchnerismo, una fuerza política que fue amada y odiada con la misma intensidad. A comienzos de 2007 Kirchner tomó una de las decisiones más audaces: designó a su esposa, Cristina Fernández, como sucesora presidencial. El patagónico llevaba a la práctica una suerte de concepción matrimonial de la política, bastante alejada por cierto de lo consagrado por la constitución de 1853. El establishment jamás le perdonó a Kirchner dicha decisión. Antes de que asumiera Cristina estaba condenada a ser una víctima de ataques furibundos por parte del círculo rojo. Prueba de ello lo constituye el hecho de que no habían transcurrido 72 horas desde que había sumido como presidente, que Cristina fue sacudida por el escándalo de Antonini Wilson y la famosa valija con los 800 mil dólares. Pero la “fiesta” comenzó en marzo de 2008 cuando su ministro de Economía, Martín Lousteau, firmó la resolución 125 aumentando las retenciones al girasol y al maíz, lo que provocó la ira del poder agropecuario que puso en vilo al país hasta que en la madrugada del 17 de Julio Cobos emitió su voto no positivo que permitió al “campo” ganar la batalla. A partir de entonces Cristina no tuvo un solo día de paz hasta el 10 de diciembre de 2015. Fueron ocho años sumamente complejos, muy tensos y conflictivos. La intolerancia del círculo rojo y la oposición política, mediática y corporativa fue respondida por Cristina con una táctica que enloqueció a sus enemigos: el redoble de la apuesta. Los ocho años de Cristina pueden considerarse como una constante pulseada con el antikirchnerismo. Cristina tuvo su momento de gloria en octubre de 2011 cuando fue reelecta con el 54 por ciento de los votos. Una mayoría absoluta había decidido premiarla y, fundamentalmente, apoyarla en un momento delicado ya que un año antes había fallecido Néstor Kirchner. En ese momento pareció que el paradigma neoliberal había pasado a la historia. Lo cierto es que cuatro años después su sucesor fue Mauricio Macri, un emblema del orden conservador. Su victoria en el ballottage de 2015 significó un duro golpe para el kirchnerismo. Contra todos los pronósticos la sociedad había decidido abandonar el paradigma progresista y abrazar nuevamente el paradigma neoliberal, el mismo paradigma que había enarbolado Carlos Menem. El neoliberalismo había resurgido de entre las cenizas. Evidentemente el pueblo-o un importante sector del mismo-se había cansado de Cristina-fuertemente influenciado por un poder mediático que constantemente machacó sobre la corrupción de los gobiernos de Cristina. Finalmente la embestida mediática dio sus frutos: millones de argentinos se convencieron de que “Cristina y sus secuaces” se robaron todo. Había, por ende, que hacerla escarmentar. Y lo hicieron eligiendo a Mauricio Macri, quien asumió el 10 de diciembre de 2015 con una altísima imagen positiva y apoyado por el 51.40% del electorado y por el establishment en su conjunto. Imitando a Kirchner en 2003, Macri asumió en 2015 prometiendo el cambio. Pero en esta oportunidad se trató de una involución, de una vuelta al pasado menemista. Lo increíble es que muchos argentinos están convencidos de que con Macri las cosas mejorarán y que si ahora hay problemas la culpa la tiene Cristina. Un sector importante del pueblo, que votará a Macri el 22 de octubre, cree sinceramente que el modelo económico de Macri, que es muy similar al de Menem, tendrá éxito. Si antes fracasó ¿por qué ahora tendría éxito? Lamentablemente, el odio que le tiene a Cristina ese sector le impide formula esa pregunta elemental. Si el resultado electoral del 22 de octubre confirma lo que vaticinan las encuestas quedará confirmado que el pueblo argentino no aprendió nada de la tragedia que significó la década menemista y su trágico desenlace durante la presidencia de De la Rúa. Evidentemente el hombre es capaz de tropezar no dos veces, sino varias veces, con la misma piedra.

En su edición del 2 de octubre Página/12 publicó artículos de Eduardo Aliverti (“Un gobierno envalentonado”) y Mempo Giardinelli (“Los miedos”), y una entrevista al ex juez de la Corte Eugenio Raúl Zaffaroni.

Escribió Aliverti: “Mauricio Macri declaró a la agencia Bloomberg que está abierto a la posibilidad de un segundo mandato, cuando todavía no llegó ni a la mitad del actual” (…) “Lo central es que Macri dispuesto a mencionar su reelección en afirmaciones públicas simboliza el enorme optimismo del gobierno frente al 22 de octubre, avalado, incluso, por las encuestas de consultoras que no pertenecen al riñón de Cambiemos. La última de Ricardo Rouvier da adelante a Esteban Bullrich por alrededor de 6 puntos. Hay también cierto “realismo” generalizado en la fuerza que representa la única oposición real. Nada que no pudiera preverse al cabo de las PASO, cuando se estimaba un resultado bastante más cómodo a favor de Cristina en la decisiva geografía bonaerense. El escrutinio final, admitido por el total de los intervinientes, ratificó que el fraude del Gobierno fue de marketing informativo en la noche de las primarias” (…) “Corroborado eso, no hacía falta craneoteca alguna para deducir que una porción electoralmente fundamental de los votos a Massa/Stolbizer irán al candidato macrista, quien sigue en estado de invisibilidad del mismo modo en que la doctora Carrió ni se gasta en hacer campaña porteña” (…) “Pero vaticinar con toda seguridad el triunfo es tan imprudente como no prestar atención a que los signos de envalentonamiento oficialista tienen su razón de ser, y no sólo por la cantidad y calidad de datos en construcción y percepción de la realidad sino, y sobre todo, por una arquitectura distrital que en verdad ya regía antes de las PASO. La oposición a Cambiemos tenía el único anclaje de un reforzamiento de CFK, capaz de garantizar con ella al peso del conurbano, a los intendentes sin más ideología ni compromiso que lo dictado por los vientos circunstanciales y a la necesidad de un liderazgo efectivo” (…) “Después sí, vienen los caracteres coyunturales que articulan con el optimismo oficial. A la cabeza, el ventilado de una recuperación económica imposible de compararse contra lo mejor que se estaba aun en los peores momentos del gobierno anterior; pero suficiente, parece ser, para el imaginario de que el país está mejorando. Se anuncia una baja de la pobreza gracias a números que el Indec macrista ya había manipulado tergiversando el mecanismo de medición, que nunca contempló la cifra de pobres explotada en 2001 y sustancialmente corregida para mejor desde 2003” (…) “Al igual que ése, cualquier dato de alivio que se tome-crecimiento de la industria, de la construcción, del consumo, del empleo, de la ocupación, todo aquello con que la prensa gubernamental se regodea en estos días-lo es contra el desastre que en 2016 produjeron las políticas del modelo avalado en las elecciones de 2015 y por avalar dentro de tres semanas” (…) “El apriete contra el mundo sindical es por la lucha de Heidi contra las mafias ancestrales del peronismo y no para disciplinar a la cierta resistencia que quede allí, ni para ahorcar a las pocas voces opositoras que quedan en los poquísimos medios adversos al oficialismo. La toma de los secundarios porteños contra la reforma educativa es obra de unos salvajes, y el nodo político de la cuestión pasa a ser exclusivamente el horrible episodio sufrido por una piba del Nacional Buenos Aires” (…) “La bomba del endeudamiento externo será para ver más adelante, cuando no importe que vaya a ser tarde para haber chocado por enésima oportunidad contra la misma piedra” (…) “Tan cebado es el optimismo macrista para después de estas elecciones que el gobierno deja correr lo que ya tiene previsto pero situándose a su “izquierda”, advirtiendo que la conducción política es suya porque, contrariamente a lo que se suponía, sabría manejar los tempos populares” (…) “La campaña de Cambiemos consiste en una no-campaña, si es por lo presencial de sus candidatos, salvo lo “obligatorio” de los spots y de esos armados increíbles de timbreos espontáneos, subidas de Macri a ómnibus en el mismo lugar y con los mismos pasajeros del año pasado y demás recursos, que confirman cómo el absurdo puede aceptarse así como así mientras al clima predominante no le interese justamente eso: el ridículo objetivo. Formalmente, el gobierno descansa en el usufructo de la imagen negativa de Cristina y casi nada más. Del resto se encargan sus medios. Por caso, lograron instalar a Medina en lugar de Maldonado aprovechando un ánimo colectivo en el que, ya se sabe, opera más mirar que ver. Ese aspecto es transcendental porque una cosa es la hegemonía y otra la omnipotencia. Ningún medio puede colocar certezas o sensaciones si no es sobre la base de un público receptivo. Enojarse solamente con las corporaciones mediáticas es esquivar raigambres más profundas de las inclinaciones populares. Las entrevistas que ahora concede Cristina, por ejemplo, son objeto de una cirugía despiadada. Absolutamente todo lo que diga será usado para destruirla, aunque se trate de que le gusta el puré de calabaza. Pero ni de cerca esa perversión es solamente obra de la prensa tradicional, trolls o enfermos mentales que activan en las redes. Requiere de un humor propicio, amplio, determinante, que en su momento no se supo desactivar y al que contribuyeron errores propios requirentes de análisis, de repaso; de una autocrítica que, es cierto, no debe hacerse tal como ansían las fauces de la derecha. Esa gente, ya se dijo, quiere sangre de destrucción, de autoaniquilamiento de los otros; no entrevistas ni conceptos de fondo. Y ese paisaje tiene, también se reitera, estímulo o aceptación socialmente gruesos. En síntesis, una etapa que es o parece de retroceso, qué duda cabe. Semeja que aguarda un largo desierto” (…) “Con Menem parecía lo mismo”.

Escribió Giardinelli: “El contexto preelectoral en todo el país es preocupante, porque aparte del fraude que se trama en las sombras y el carnaval que van a montar tras el supuesto “triunfo”, el gobierno está decidido a desmoralizar a la sociedad, a meter miedo y a desmovilizar todas las formas de resistencia pacífica, que es la única que por fortuna y sensatez popular existe en la Argentina” (…) “Metiendo miedo a quienes protestan, esa estrategia-desmoralizar, atemorizar; desmovilizar-es una bajeza en el juego político, y es prueba no sólo de la calaña de estos tipos sino también de su soberbia y su propio miedo” (…) “Hoy en la Argentina las muestras del accionar grotesco y violento del gobierno nacional son casi infinitas. Santiago Maldonado, Milagro Sala, la destrucción del empleo, la locura importadora, el desatado acaparamiento de tierras en manos de extranjeros, el sistemático afán destructivo de la educación pública, y el desempleo y la pobreza crecientes más allá de que el Indec y el observatorio de la UCA son funcionales al engaño colectivo, muestran, entre otras cosas, la degradación moral y la ceguera política de estos tipos” (…) “Sobrados de avaricia, su ocupación principal es fugar divisas. No sólo están vaciando el Banco Central (de donde se han llevado el oro que era la reserva más genuina, a Inglaterra) sino que las fortunas fugadas por nacidos aquí (cuesta llamarlos argentinos) superan ya los 300.000 millones de dólares y es posible que la cifra sea mayor” (…) “Y como todo sucede a la vez (la velocidad es estratégica en estos tipos) Macri ahora es “liberado” judicialmente en el caso de los Panamá Papers, la Gendarmería “establece” que “a Nisman lo mataron” a despecho de fiscales y decenas de peritos que dijeron lo contrario, y en la vorágine privatizan la Salud Pública y nos endeudan hasta el siglo que viene” (…) “Pero lo más grave no es tanta basura de traje y corbata, sino el cambio de actitud de gran parte del pueblo argentino, que, más allá de ser víctima del sistema (in)comunicacional de mentiras y vaciamiento mental, sigue aborregado en la contemplación silenciosa y la tolerancia pasiva de la violación de que está siendo víctima. Es duro decirlo, pero hay otra tercera parte de la ciudadanía que sigue entregada al engaño mientras desde el campo nacional y popular nadie sabe cómo despertarlos, cómo sacudirlos de su necio suicidio a cuentagotas” (…) “Y para colmo estos tipos están agrandados. Sus columnistas a sueldo los exacerban convenciéndolos de un triunfo electoral en octubre” (…) “El estado de la república es muy grave. Buena parte de la ciudadanía siente miedo, que en algunas circunstancias puede ser sano. Pero no es sano el pesimismo, y menos cuando es provocado desde el autoritarismo y el miedo que también sienten ellos. Porque la oligarquía que hoy gobierna también siente miedo. Excitados por lo que viven como revancha, están saturados también de su eterno temor de clase” (…) “Por eso, inseguros y peligrosos, apuestan una vez más a la desperonización del peronismo, ese clásico inútil de las últimas seis décadas. Se juegan todo a liquidar al peronismo, que hoy se llama kirchnerismo. Se juegan todo a esa carta sin reconocer que justo en ésa, seguro, van a perder. Porque se llame como se llame sólo va a desaparecer el día que el pueblo argentino desaparezca, o sea el día que no haya más laburantes jodidos, campesinos expulsados, pueblos originarios abusados y docentes, intelectuales, científicos y pequeños empresarios sin asunto ni fe” (…) “En materia política, en el mundo y en la historia, no hay nada más repudiable que el fraude electoral, que pervierte todo, no deja regla en pie y genera violencia cívica. Que es lo que estos tipos quieren y para la que se están preparando” (…) “Por eso hay que estar atentos y cuidar la paz frente a las provocaciones. Sin miedo nosotros, y bien alertas. Es un imperativo de esta hora”.

Entrevistado por Radio 10, el ex miembro del máximo tribunal de Justicia, Raúl Zaffaroni, expresó: “Creo que el gobierno comete un gravísimo error al tratar de ocultar una desaparición forzada, con una metodología que es tradicional y conocida, ya que es la táctica que se usa para ocultar cualquier desaparición forzada. En lo político, me parece que eso es un absurdo por parte del Gobierno” (…). Sostuvo que “a cualquier gobierno le puede pasar un accidente de esta naturaleza porque se le descontrola una persona, un grupo, alguien de una fuerza de seguridad…pero si sucede, lo primero es poner las cartas arriba de la mesa y aclarar lo que pasó. Por el contrario, acá lo que se hizo fue todo un operativo de encubrimiento que cada vez se va complicando más, naturalmente. Es como si del desván, del altillo, hubieran bajado la metodología que todos conocemos para encubrir las desapariciones forzadas: se lo ve en cualquier lado, aparece en otro lado, se demoniza al grupo mapuche. Es lo mismo que se usó en otras épocas en Argentina” (…) El ex miembro de la Corte criticó al juez Otranto por su decisión de no apartar a la Gendarmería inmediatamente de la desaparición de Maldonado. “Eso es el abc, no es ninguna novedad ni una exigencia insólita”, remarcó, tras considerar “penosa” la actuación del magistrado” (…) Respecto a la decisión de la Cámara de Apelaciones de revocar la prisión domiciliaria a Milagro Sala, dijo que se trataba de “otro signo más del deterioro del estado de derecho que estamos sufriendo, ya que hay una regresión a un estado de policía” (…) Zaffaroni relacionó el caso de Sala con el de Maldonado: “Si entendemos por estado de derecho un estado en el que todos nos sometemos por igual ante la ley, y por estado de policía a uno en que todos nos sometemos a la arbitrariedad del que manda…bueno, nos vamos alejando cada vez más del estado de derecho. Lo de Maldonado es un signo, pero esto es otro signo, y si se quiere, más evidente. Porque (en el caso de Milagro Sala) se pretende racionalizar y se dan fundamentos que son totalmente absurdos. Se hizo una prisión domiciliaria que no fue una prisión domiciliaria, sino solamente una prisión, y ahora se la revoca con argumentos que, por lo que ha trascendido, son un guiso de razones insólitas donde se confunde todo”. Opinó que en Argentina no se está “viviendo una democracia”, sino que hay “un engaño a la opinión pública” (…) “Tenemos un monopolio al que estamos sometidos, hay un oligopolio que hace un bombardeo cotidiano, con descréditos…vamos a ver ahora todo el show que van a hacer en Comodoro Py” con los juicios a ex funcionarios kirchneristas” (…) Mientras tanto, “el desastre económico que está haciendo el Gobierno, con la reiteración del programa de Martínez de Hoz y de Cavallo todavía no tocó a la clase media. El día que la toque esto se derrumba. Momentáneamente, hay una distorsión. No estamos viviendo una democracia, porque realmente una democracia con monopolio de medios de comunicación, con discurso único, con creación de realidad única, no existe. Esos son elementos de autoritarismo, si no de totalitarismo”.

En su edición del 2 de octubre La Nación publicó artículos de Germán Garavano (“La reforma de la Justicia empieza con el conocimiento”) y Alberto Benegas Lynch (h) (“Despuntes del nacionalismo que amenazan al mundo”).

Escribió el Ministro de Justicia y Derechos Humanos: “(…) Para generar políticas públicas, debemos saber qué país tenemos. Pero en la justicia argentina contar con información confiable y sistemática es algo inédito. Hoy estamos empezando a ver los primeros resultados de este cambio de paradigma” (…) “¿Cuál es la situación que tenemos? ¿Cuántas causas entran y cuántas se resuelven en una provincia determinada? ¿En qué provincia se concentra la mayor cantidad de robos? ¿Dónde deberíamos destinar más esfuerzos para combatir el narcotráfico o la violencia de género? Pero sobre todo, ¿cómo podemos ayudar a la Justicia a mejorar?” (…) “La información del sistema de justicia es fundamental para poder diseñar las reformas que necesitamos y para destinar los recursos donde más se los necesita. Los datos son un pilar de la reforma” (…) “Desde el primer momento hicimos pública en el portal (Portal de Datos de la Justicia Argentina, datos.jus.gov.ar) la información que tiene el ministerio, desde las consultas de los Centros de Acceso a Justicia hasta la cantidad de patentamientos de vehículos del Registro Automotor” (…) “Hoy hemos recibido datos de 17 organismos, y estamos trabajando para publicar los primeros resultados de este trabajo. Éste es un importante cambio de paradigma. Empezar a movernos de una justicia que funciona con una lógica de hace 200 años, con expedientes en papel, a un sistema moderno, en el que se recolecta de manera sistematizada y se hace pública la información de las instituciones en formatos abiertos para que estén al alcance de cualquier persona u organismo, es revolucionario” (…) “Y para transformar la Justicia es primordial contar con un sistema de estadísticas que nos permita identificar mejor tanto sus avances como sus necesidades y construir las mejores políticas públicas para apoyarla”.

Escribió Benegas Lynch (h): “Acaba de ganar escaños en el Parlamento alemán un partido de ribetes nazis” (…) “Seguramente no hay mayor afrenta a la cultura que los postulados que provienen de aquella corriente de pensamiento que se conoce con el nombre de “nacionalismo”. La fertilidad de los esfuerzos del ser humano por cultivarse, es decir, por reducir su ignorancia, está en proporción directa a la posibilidad de contrastar sus conocimientos con otros” (…) “Sólo es posible la incorporación de fragmentos de tierra fértil, en el mar de ignorancia en el que nos debatimos, en la medida en que tenga lugar una discusión abierta” (…) “Aludir a la “cultura nacional” es tan desatinado como referirse a la matemática asiática o a la física holandesa. La cultura no es de un lugar y mucho menos se puede atribuir a un ente colectivo” (…) “La nación no piensa, no crea, no razona ni produce nada” (…) “Son específicos individuos los que contribuyen a agregar partículas de conocimiento en un arduo camino sembrado de refutaciones y correcciones que enriquecen los aportes originales” (…) “El nacionalismo pretende establecer una cultura alambrada, una cultura cercada que hay que preservar de la contaminación que provocarían aquellos aportes generados fuera de las fronteras de la nación” (…) “Quienes necesitan de “la identidad nacional” ocultan su vacío interior y son presa de una despersonalización que pretenden disfrazar con la lealtad a una ficción” (…) “Al fin y al cabo, en esta etapa del proceso de evolución cultural-en la que se deposita en el monopolio de la fuerza la función de proteger y garantizar los derechos de las personas-, las divisiones territoriales en diversas jurisdicciones existen solamente para evitar los riesgos de un gobierno universal. Hannah Arendt dice que “la misma noción de una fuerza soberana sobre toda la tierra que detente el monopolio de los medios de violencia sin control ni limitación por parte de otros poderes, no sólo constituye una pesadilla de tiranía, sino que significa el fin de la vida política tal como la conocemos” (…) “El nacionalismo está imbuido de relativismo ético, relativismo jurídico y, en última instancia, de relativismo epistemológico. “La verdad alemana”, “la conciencia africana”, “la justicia dinamarquesa” y demás dislates presentan una situación como si la verdad sobre nexos causales que la ciencia se esmera en descubrir fuera distinta según la geografía, con lo cual sería también relativa la relatividad del nacionalismo, además de la contradicción de sostener simultáneamente que un juicio se corresponde y no se corresponde con el objeto juzgado” (…) “Julien Benda pone de manifiesto el relativismo inherente en la postura del nacionalismo. Dice Benda que “desde el momento que aceptan la verdad están condenados a tomar conciencia de lo universal”. Alain Finkielkraut ilustra el espíritu nacionalista al afirmar que “replican a Descartes: yo pienso, luego soy de algún lugar”. Juan José Sebreli muestra cómo incluso el folklore proviene de una intrincada mezcla de infinidad de contribuciones de personas provenientes de lugares remotos y distantes entre sí” (…) “Es pertinente recordar a figuras como Sophie Scholl (se batió en soledad contra los secuaces y sicarios del sistema nacionalsocialista de Hitler) en estos momentos en que surgen signos de un nacionalsocialismo contemporáneo que invade hoy no pocos espíritus en Europa, y cuando en Estados Unidos irrumpen demostraciones nazis en el reciente y resonante caso de Charlotesville. Para no decir nada de algunos regímenes latinoamericanos donde el alarido nacionalista encaja a las mil maravillas en el populismo vernáculo”.

Todo parece indicar que Cristóbal López, mandamás del Grupo INDALO, está a punto de vender (o ya lo habría hecho) el canal de cable C5N y Radio 10 al señor Orly Terranova, de la provincia de Mendoza y cercano al presidente de la nación. Hasta ahora C5N era el único canal de cable a nivel nacional que osaba criticar al gobierno macrista. Sus periodistas estrellas-Víctor Hugo, Roberto Navarro y Gustavo Sylvestre-daban a conocer a la opinión pública temas que eran intencionalmente ignorados por el resto de los canales de cable, alineados incondicionalmente con Cambiemos. La gota que rebalsó el vaso fue la mala idea que tuvo Navarro de invitar a Horacio Verbitsky quien había publicado en Página/12 un artículo sobre los familiares y amigos de Macri beneficiados con el blanqueo de capitales. Parece ser que ese atrevimiento hizo montar en cólera al presidente. Cristóbal López aparentemente habría cedido a fuertes presiones gubernamentales y, para congraciarse con el presidente, decidió el despido de Roberto Navarro, el periodista de mayor rating de C5N. Pero ese “detalle” poco le importó a López, temeroso tal vez de terminar tras las rejas por supuestos actos de corrupción. Lo cierto es que Navarro ya no está en la pantalla provocando desazón e indignación en los miles de oyentes que aguardaban con ansiedad el comienzo de su programa para escucharlo. Por supuesto que no es la primera vez en la Argentina democrática que sucede un atropello semejante. Si hay algo que siempre caracterizó a los presidentes de turno fue su escasa tolerancia por las voces disidentes. Lo peligroso de lo que está pasando con C5N es que si finalmente se confirma el arribo de Orly Terranova a dicha señal de cable y Radio 10 todos los canales de cable de carácter nacional apoyarán a Cambiemos. Quizás Crónica TV se atreva a discrepar con el oficialismo. Sería la última luz de esperanza para mantener en vigencia uno de los principios fundamentales de la democracia liberal: la pluralidad informativa. En efecto, para que haya una genuina democracia es esencial la existencia de medios de comunicación que informen con veracidad y que también opinen de diferente manera sobre ese material. Si todos los medios de comunicación aplauden como focas cada decisión que toma Macri, aunque sea descabellada y ridícula, entonces la democracia liberal sufre severo menoscabo. Resulta por demás evidente que al presidente de la nación le molestan las críticas. No soporta que haya periodistas que se atrevan a investigarlo, a denunciarlo, a ponerlo en evidencia. No tolera que el pueblo se entere de sus “trapisondas”. Lo enloquece que haya periodistas que pongan en evidencia su verdadera personalidad, que lo presenten como lo que verdaderamente es: una persona cínica, mentirosa e inescrupulosa. Lo que pretende el presidente de la nación es obligar a la ciudadanía a acostumbrarse a escuchar una sola voz, la suya. Pretende que el pueblo sólo escuche a los Majul, los Leuco, los Lanata, los Del Moro, los Bonelli, los Castro y los Novaresio. Pretende que sólo lea a los Morales Solá, los Van der Kooy, los Blanck y los Fernández Díaz. Pretende que se olvide para siempre de los Víctor Hugo, los Navarro y los Sylvestre. Triste pero real. Hoy la libertad de expresión y de prensa está en peligro. Opinar diferente a la “opinión dominante” ha pasado a ser un riesgo. Ni qué hablar de la decisión del periodista que se atreve a dar a conocer a la opinión pública conductas poco claras del gobierno. Evidentemente el presidente de la nación es la cabeza visible de un sistema de dominación que pretende quedarse para siempre. Un sistema que, en realidad, estuvo vigente mucho tiempo, desde la federalización de Buenos Aires hasta el advenimiento del yrigoyenismo al poder. Nos estamos refiriendo al histórico régimen conservador que tuvo el país en sus manos durante aquella larga temporada. Un régimen que se basaba en una democracia restringida y un enorme poder de fuego para aplastar cualquier voz discordante o intento de rebelión. El orden conservador se vio jaqueado por el ascenso al estrellato de Yrigoyen, un dirigente radical que no era del selecto club de la oligarquía. Por eso el régimen jamás lo toleró y por eso lo derrocó en 1930. A partir de entonces y durante décadas sólo llegó al poder a través de los golpes de estado ejecutados por las fuerzas armadas. Ello se debió a su incapacidad para organizar un partido competitivo capaz de ganar limpiamente las elecciones presidenciales. La presencia primero del radicalismo y luego la del peronismo impidieron que el conservadurismo fuera capaz de competir exitosamente en democracia. En diciembre de 1983 tragó saliva y deglutió como pudo a Raúl Alfonsín. Lo consideraba una suerte de reencarnación de Yrigoyen. Pese a que Alfonsín jamás se inmiscuyó en los intereses del régimen conservador, éste siempre lo criticó con fiereza a lo largo de su traumática presidencia. Los diarios más importantes-Clarín y La Nación-estuvieron siempre en su contra. Ni qué hablar del sindicalismo peronista encabezado por Saúl Ubaldini quien golpeó la legitimidad democrática a través de 13 paros generales. Con Carlos Menem en el poder, el orden conservador se sintió más aliviado. Si bien era un peronista de La Rioja, con fama de caudillo carismático, muy pronto el riojano puso en evidencia que gobernaría en función de los intereses del sistema de dominación conservador. A pesar de ello, los grandes medios de comunicación, especialmente Clarín, fueron muy críticos de su gestión. A tal punto que justo el día de la reelección presidencial Clarín publicó en nota de tapa el número de desocupados que había en ese entonces: 2 millones de trabajadores. Luego de diez años y medio en la Rosada Carlos Menem no tuvo más remedio que retornar al llano. Su sucesor, Fernando de la Rúa, era un radical alvearista, es decir antiyrigoyenista y antialfonsinista. De todos los presidentes democráticos era el que más se adecuaba al gusto del establishment. Sin embargo, duró apenas dos años como presidente. La terrible crisis de 2001 desembocó en el advenimiento del kirchnerismo al poder. Y estalló la guerra entre la flamante fuerza política y los grandes medios de comunicación. Si bien al comienzo de la gestión de Néstor Kirchner la relación con el Grupo Clarín era fluida, con la llegada de Cristina a la Rosada esa “amistad” se desmoronó como un castillo de naipes. La resolución 125 fue el disparador de un conflicto que duró los ocho años de gobierno cristinista. Nunca un presidente elegido por el pueblo sufrió tantos y tan duros ataques de los grandes medios de comunicación. En ese sentido cabe afirmar que rigió en el país una absoluta libertad de expresión y de prensa, una absoluta libertad para insultar, difamar e injuriar desde los grandes medios a la presidente de la nación. El orden conservador jamás odió tanto a un presidente como a Cristina Kirchner. Creo que la odió más que al propio Perón. Durante ocho años Clarín, La Nación y compañía hicieron un periodismo de guerra impiadoso, inédito en nuestra historia. Obsesionados con una presidente a la que no podían controlar, se propusieron esmerilarla sin piedad. Como Cristina no se doblegó, la ira conservadora se transformó en un tsunami incontenible. Su estrategia fundamental fue convencer al pueblo de que Cristina encabezaba una asociación ilícita, que era una vulgar ladrona y, con el tiempo, también una asesina. Los grandes medios de comunicación se propusieron lograr que el pueblo odie a Cristina y a su gobierno. Y en gran medida lo consiguieron. Porque ese odio que inocularon en los argentinos hizo posible que en el balotaje de 2015 Macri le ganara a Scioli. En la noche del domingo 22 de noviembre de ese año el orden conservador sintió que por primera vez en la historia tocaba el cielo con las manos. Había logrado lo que parecía un imposible: acceder al poder por la vía democrática. Mauricio Macri, pese a no pertenecer a una familia patricia, era un dirigente del establishment, uno de los suyos, mucho más que De la Rúa. Por eso es que inmediatamente después de su asunción el 10 de diciembre los grandes medios de comunicación tomaron la decisión de blindar al presidente, de protegerlo, de ocultar sus “deficiencias”, de impedir a como de lugar que termine como De la Rúa. En estos casi dos años a cargo de la presidencia, Macri gozó de una protección mediática jamás vista en nuestra historia. Cada decisión que tomó contó con el visto bueno de Clarín, La Nación y los grandes canales de cable nacionales. Ante cada yerro, lo ignoraban o perdonaban al presidente. El caso más terrible es el de los Panamá Papers, un escándalo internacional que provocó la caída de primeros ministros. Sin embargo, los grandes medios de comunicación blindaron al presidente omitiendo cualquier mención crítica al respecto. Desde el 10 de diciembre de 2015 que la inmensa mayoría de los periodistas más conocidos del país no hacen más que mimar al presidente, rendirle pleitesía. La obsecuencia, qué duda cabe, se ha institucionalizado. Pero hay una excepción: los periodistas de C5N, es decir, Víctor Hugo, Navarro y Sylvestre (hay otros periodistas de ese canal que son obsecuentes de Macri). Esas voces críticas no pueden ni deben seguir molestando. Para que todo cierre no queda más remedio que acallarlas. Por eso el apriete sobre Cristóbal López para que venda C5N y Radio 10 a Orly Terranova. Si finalmente la venta se confirma el círculo se habrá cerrado por completo. Ya no habrá voces discordantes que molesten y ofusquen al presidente de la nación. El orden conservador habrá cantado, finalmente, la victoria que viene buscando desde hace muchísimo tiempo.

En su edición del 3 de octubre Página/12 publicó un artículo de Martín Granovsky (“Gobiernan en la Casa Blanca, matan en Las Vegas”) y aludió a la decisión del ministro Garavano de impulsar el punitivismo.

Escribió Granovsky: “A las 20, hora argentina, ya con 59 muertos en Las Vegas, el mensaje en el canal de la NRA seguía inalterable: “La NRA es el lugar más seguro para la libertad”. NRA es la sigla en inglés de la National Rifle Association, la Asociación Nacional del Rifle, uno de los organismos más influyentes de los Estados Unidos y el defensor férreo de la venta, la compra libre y el uso de armas. Incluso las más letales. Incluso las de guerra” (…) “En esa ensalada los vendedores de armas y los consumidores, incluso individuos nacidos en los Estados Unidos, serían parte de la misma familia. Los relaciona, por un lado, el mensaje político de la NRA. Parece buscar la instalación psicológica de que quien compra y usa armas está bañado por la santidad misma de la bandera y estrellas que, por ejemplo, Raso (ex miembro de los Navy Seals, la fuerza de élite de la Marina). Y por otro lado hay una relación aún más directa, porque las mismas empresas que lucran con la guerra fuera de los Estados Unidos ganan con el consumismo armamentista dentro de las fronteras. La bandera es, pues, una coartada” (…) “El 15 de diciembre de 1791…fue incorporada la segunda enmienda, que resguardaba “el derecho del pueblo a tener y portar armas”. La base es la necesidad de garantizar “un estado libre” (…) “Si la bandera es la coartada, la NRA exhibe la segunda enmienda como un credo. Su instrumento de lobbying sobre el Congreso, el Instituto de Acción Legislativa no tiene vergüenza alguna en mostrar su lucha contra toda restricción, por más leve que sea” (…) “El objetivo de la NRA es derrotar en cualquier terreno lo que llama “histeria anti-armas”, como si episodios al estilo Las Vegas fueran un espejismo” (…) “La meta de la NRA está en perfecta sintonía con la política de Donald Trump hacia el interior y hacia el exterior de los Estados Unidos. Trump es el presidente más cercano a la NRA desde Ronald Reagan, que gobernó entre 1981 y 1987. La NRA fue una de las fuerzas que hizo campaña por el magnate inmobiliario y le proveyó dinero. Y hacia afuera, Trump se prepara para facilitar aún más la venta de armas a otros países con el argumento de que así creará nuevos empleos” (…) “Mil personas por día en todo el mundo mueren por disparos de rifles de asalto Made in USA. Incluso fallecen norteamericanos. Los congresistas preocupados por este giro-que los hay-afirman que relajando los controles de exportación aumentará el riesgo de que una parte del armamento se desvíe al mercado negro y termine atizando el fuego de conflictos ya encendidos” (…) “Solo en lo que va del año murieron dentro de los Estados Unidos 11 mil personas en 273 tiroteos. “La compulsión norteamericana por asociar armas con libertad y masculinidad con violencia nos está matando”, tituló el semanario progresista “The Nation” (…) “La NRA gobierna en la Casa Blanca. No solo maneja la opción militar para el Asia o Venezuela. También mata en Las Vegas”.

Escribió Página/12: “Cambiemos vuelve a la carga con la baja en la edad de imputabilidad. El ministro de Justicia, Germán Garavano, anticipó que después de las elecciones enviará al Congreso el proyecto de régimen penal juvenil. La reforma propone “para los delitos gravísimos, aquellos que tienen penas mayores de 25 años” bajar la edad de imputabilidad de los actuales 16 años a 14, y “para los delitos muy graves, como violaciones, homicidios, robos con armas consumados”, pasarla a 15 años” (…) “Presentado como un proyecto para después de las legislativas del 22 de octubre, lo cierto es que el PRO fogoneó el tema a lo largo de toda la campaña electoral. Como sucede con este tipo de propuestas punitivas que aparecen siempre en los climas fuertemente emocionales generados por hechos graves con amplia cobertura en los medios de comunicación, el disparador de este proyecto fue el asesinato de Brian, el chico de Flores baleado en un asalto en enero pasado, crimen por el que resultaron detenidos un adulto y un menor, de 15 años” (…) “Ese mismo mes, el Gobierno armó una comisión para redactar el proyecto” (…) “No se trata solamente de un tema de edad, sino de tener una ley que permita un abordaje integral de jóvenes en conflicto con la ley penal”, remarcó ayer Garavano, que hizo el anuncio luego de firmar un convenio por el que la Provincia de Buenos Aires recibirá 20 millones de pesos para realizar obras en sus institutos de menores” (…) “Los especialistas advierten que la baja en la edad de imputabilidad no soluciona en nada el problema de los menores que delinquen: por el contrario, al no dar una respuesta social, sino policial y represiva, agrava la situación. Por otra parte, las estadísticas muestran que el porcentaje de chicos de 14 a 15 años que cometen delitos graves es muy menor. En 2009, el director regional de Unicef para América Latina, Kils Kastberg, informó que en Argentina, al año, hay 2 mil homicidios dolosos. De esa cantidad, en 200 casos participaron menores de 18 años. Y de esos 200, en 15 casos los agresores fueron menores de 16. Es decir que el papel de los menores en el aumento de la inseguridad está agigantado por el prejuicio” (…) “Aunque hay una amplia coincidencia en que se debe ir hacia una nueva ley, ya que la vigente viene de la dictadura, el planteo de hacerlo bajando la edad de imputabilidad es cuestionado por su carácter inconstitucional. Durante la dictadura, el decreto ley 22.278 fijó la edad de punibilidad en 14 años. Antes de la recuperación de la democracia, esa edad se modificó a 16. Volver atrás tendría por esto un carácter regresivo” (…) “En septiembre de 2015, la agrupación Justicia Legítima constituyó una comisión de infancia que redactó “Diez puntos básicos para una futura ley penal juvenil nacional”. Allí propuso pautas que deberían cumplirse en un futuro proyecto. En su punto 4 señaló que “la ley no debería bajar la edad de punibilidad fijada en 16 años. En todo caso, quienes propician dicha baja deberían dar argumentos teóricos y empíricos para justificar la ampliación de la intervención penal, de manera de no afectar el principio constitucional de no regresividad”. La comisión remarcó que la “no criminalización por debajo de la edad de punibilidad que fije la ley” debe ser acompañada de una averiguación de la verdad que permita establecer si detrás del adolescente hubo adultos que lo utilizaron”.

En su edición del 3 de octubre La Nación publicó un artículo de Loris Zanatta titulado “Curas K, otra vez el mito de la nación católica”. Escribió el autor: “La carta de un grupo de sacerdotes kirchneristas “ante las próximas elecciones legislativas” dio mucho de qué hablar” (…) “La Argentina que describen es un país dominado por un gobierno opresor, explotador, vendepatria. Como si el tiempo se hubiera detenido, el texto recuerda los mediocres panfletos que se distribuían en los años 70. Tiene, sin embargo, algo inquietante: revive miasmas que se creían borrados, pero que aparentemente se siguen incubando en algunos ambientes; los miasmas del mito de la nación católica” (…) “Un cristiano, dicen, “no puede darle el voto a un gobierno como éste”. Qué raro: hace décadas que ningún episcopado pretende imponer a los fieles un específico comportamiento electoral” (…) “Los curas k pretenden decirles a los cristianos a quién no votar para ser cristianos. Como si les tocara a ellos establecerlo. Torquemada instruía al menos un proceso. Ellos ni siquiera eso” (…) “¿Cómo es posible que unos sacerdotes humildes y pacíficos, dedicados a obras meritorias, exhiban tanta arrogancia y violencia? Arrogancia en nombre de la humildad, violencia en nombre del amor. ¿Qué demonio ideológico los posee? ¿Qué convierte a un buen católico-como a un piadoso islámico-en una máquina de odio, en una incubadora de fanatismo? ¿No es arrogante la pretensión de poseer el monopolio del bien, de distribuir credenciales de pureza cristiana?” (…) “¿No es violento acusar al gobierno de “matar de hambre, desamparo o indiferencia al pobre?” Si fuera así, el gobierno argentino sería criminal e ilegítimo. Y la consecuencia debería ser obvia: la guerra (¿santa?) para derrocarlo. Me niego a creer que crean eso” (…) “Hay dos Argentinas opuestas entre sí, escriben los curas k, dignos herederos del viejo nacionalismo católico: la primera quiere un país “injusto y dependiente”; la segunda, un país “distributivo, soberano e inclusivo”. ¿No será simplista? ¿Algo maniqueo? En fin: de un lado el mal, del otro, el bien. He ahí la famosa grieta, sin ambages. Y he ahí también el mito de la nación católica: la primera es la Argentina liberal, ahora llamada neoliberal, sin matices; es enemiga de la nación y del pueblo, por lo tanto no es cristiana. La segunda es la Argentina nacional y popular, por lo tanto cristiana” (…) “La Argentina, al igual que los otros países, es un lugar plural donde coexisten, en armonía o en tensión, diferentes intereses, gustos, culturas, religiones, ideologías” (…) “Pero las instituciones se basan en una premisa clave: nadie puede elevarse por encima de los demás blandiendo una verdad absoluta. Si así fuera, adiós a la democracia y a la paz social” (…) “Sin embargo, esa es precisamente la premisa de los curas k: existe la Argentina católica, la del pueblo de Dios, y es la única Argentina. Y hay otra Argentina, que es ilegítima, y su gobierno, que es pecador. ¿Por qué?” (…) “Porque no es cristiano” (…) “Intentan hacer pesar un veto religioso sobre la política y anteponer el pueblo de Dios, del que se arrogan la representación, al pueblo de la constitución que elige los gobiernos” (…) “Hasta que un día los argentinos eligieron a un gobierno no cristiano, según los curas k. ¿Y ahora? ¿La Argentina ha dejado de ser una nación católica? ¿O la mayoría de los argentinos no ve contraste entre su fe y su opción política? A los curas k no les importa que su pueblo sea minoría: es el favorito de Dios, dicen, por lo tanto es moralmente superior al pueblo de la constitución. No son ellos quienes deben someterse al resultado electoral, sino los argentinos quienes deben redimirse de su ofensa a la nación católica. Hay, en esto, un impresionante déficit de cultura democrática. Y su origen está en la obsesión de proyectar la lógica religiosa sobre la esfera política”.

En su edición del 4 de octubre Página/12 se refirió al pedido efectuado por la Acnudh de esclarecimiento de la responsabilidad de la Gendarmería en el caso Maldonado. Escribió el matutino: “La Oficina para América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los derechos Humanos (Acnudh) le pidió ayer al Estado Argentino que “redoble sus esfuerzos de investigación” para esclarecer la desaparición forzada de Santiago Maldonado y consideró “prioritario” determinar las posibles responsabilidades de la Gendarmería en el hecho” (…) “A dos meses de la desaparición de Santiago Maldonado en Chubut (Argentina), la Oficina para América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos urge al Estado a redoblar sus esfuerzos de investigación para esclarecer lo ocurrido con el joven y dar con su paradero”, señaló la Acnudh a través de un comunicado de prensa” (…) “En el mensaje difundido en la tarde de ayer, el titular de la oficina de la ONU dedicada a los derechos humanos de la región, Amerigo Incalcaterra, remarcó que tiene “preocupación ante la falta de avances en las investigaciones sobre la desaparición de Santiago Maldonado” y consideró “prioritario esclarecer las posibles responsabilidades de la Gendarmería Nacional Argentina en los hechos”. “Insto al Estado argentino a adoptar todas las medidas necesarias para investigar y sancionar a los responsables por la desaparición de Santiago Maldonado”, declaró Incalcaterra a través del texto en el que también insistió en que “es urgente esclarecer la participación de Gendarmería en los hechos y, en caso de demostrarse, establecer sus responsabilidades y sancionar debidamente tanto a los autores materiales como a sus superiores jerárquicos”. Además, en nombre del organismo que dirige, Incalcaterra llamó a las autoridades argentinas a “alinear en todo momento sus investigaciones y procedimientos con los estándares internacionales de derechos humanos, en particular con la convención de las Naciones Unidas para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas” (…) “Es la segunda vez que Incalcaterra y el organismo que dirige desde Santiago de Chile opina sobre la investigación que el Estado argentino está desarrollando para encontrar a Santiago Maldonado y determinar quiénes lo desaparecieron y por qué. En este nuevo comunicado, reiteró además la “disposición” de su oficina para “seguir prestando la cooperación técnica que el gobierno y la familia Maldonado puedan requerir”.

En su edición del 4 de octubre La Nación publicó un editorial titulado “Falso garantismo y legítima defensa”. Escribió el mitrismo: “La persistente y creciente ola de violencia que se abate sobre nuestro país, no sólo en ámbitos urbanos sino también en los rurales, ha promovido algunos casos de defensa propia que llegan a nosotros por testimonios directos y a través de los medios de comunicación” (…) “Es función del Estado mantener la legalidad y preservar la seguridad de los ciudadanos. Para ello es que se reserva el monopolio de la fuerza, ejercida cuando es necesario por las fuerzas de seguridad con el fin de evitar la consumación de delitos y por la justicia en lo criminal cuando impone una determinada sanción a quienes hayan delinquido” (…) “Al mismo tiempo, nuestra ley penal establece que no son punibles quienes obren en defensa propia, siempre que se trate de una reacción inmediata ante una agresión ilegítima, que el medio empelado sea racional y que no haya existido provocación suficiente por parte del agredido” (…) “Las llamadas doctrinas garantistas y abolicionistas que se han enseñoreado en muchos sectores de la Justicia, lideradas por el ex ministro de la Corte Suprema Eugenio Raúl Zaffaroni, tienden en general a no exculpar ningún intento de defensa, especialmente cuando se produce el fallecimiento del agresor, calificando como “exceso en la legítima defensa” diversas reacciones de ciudadanos sometidos abruptamente a la violencia delincuencial” (…) “Constituyen prácticas influenciadas por doctrinas que consideran el delito como un “conflicto” social, provocado por factores cuyo análisis arroja como responsable a la sociedad, mientras que el infractor inexorablemente resulta ser una víctima de las contradicciones y pugnas generadas en un entorno caracterizado por la desigualdad y la injusticia. Así enfocado, quien defiende su vida, la de su entorno o su propiedad está siempre reaccionando egoístamente en forma abusiva sobre alguien que tiene menos y que es por lo tanto considerado víctima” (…) “Si bien es un tema extremadamente delicado el uso de la violencia por parte de los ciudadanos, más grave y delicada resulta la desprotección a la que el Estado somete a los individuos, dejándolos a merced de contingencias tales como los robos en la vía pública o la irrupción dentro de domicilios de personas armadas, que encierran un peligro claro y actual para la vida de familias enteras” (…) “Es el Estado, principalmente mediante una tarea de prevención, el que debe preservar al ciudadano de pasar por eventualidades tan dramáticas como peligrosas” (…) “La vida, la integridad física y la propiedad de los ciudadanos y sus familias deben ser resguardadas eficazmente por la autoridad pública, y las leyes que consagran el derecho a la legítima defensa debieran ser tan amplias como las que aseguran la defensa en juicio de los criminales. Lamentablemente hoy, y desde hace décadas, esa balanza se encuentra claramente inclinada a favor de quienes delinquen”.

Anexo
LAS FUERZAS MORALES de José Ingenieros

Escribió el autor: “Los jóvenes tocan a rebato en toda generación. No necesitan programas que marquen un término, sino ideales que señalen el camino. La meta importa menos que el mundo. Quien pone bien la proa no necesita saber hasta dónde va, sino hacia dónde. Los pueblos, como los hombres, navegan sin llegar nunca; cuando encierran el velamen, es la quietud, la muerte. Los senderos de perfección no tienen fin. Belleza, Verdad, Justicia, quien sienta avidez de perseguirlos no se detenga ante fórmulas reputadas intangibles. En todo arte, en toda doctrina, en todo código, existen gérmenes que son evidentes anticipaciones, posibilidades de infinitos perfeccionamientos. Frente a los viejos que recitan credos retrospectivos, entonan los jóvenes himnos constructivos. Es de pueblos exhaustos contemplar el ayer en vez de preparar el mañana. Dos grandes ritmos sobresaltan en la hora actual a los pueblos. Anhelan realizar en la sociedad la armonía justa de los que trabajan por su grandeza extendiendo a todos los hombres el calor de la solidaridad; desean que las nacionalidades venideras sean algo más que fortuitas divisiones políticas, corroídas por la voracidad de facciones enemigas. Toda la historia contemporánea converge a predecir el acrecentamiento de la justicia social y la agrupación de los débiles Estados afines en comuniones poderosas. Una ilustrada minoría de la nueva Generación cree que los pueblos de nuestra América latina están predestinados a confederarse en una misma nacionalidad continental. Lo afirma solemnemente y parece dispuesta a tentar la vía, creyendo que si no llegara a cumplirse tal destino sería inevitable su colonización por el poderoso imperialismo que desde hace cien años acecha. Los hombres envejecidos no ven la magnitud de ambos problemas. Niegan la urgencia de asentar sobre más justas bases el equilibrio social; niegan la necesidad de solidarizar nuestros pueblos, como única garantía de su independencia futura. Es misión de la juventud tomar a los ciegos de la mano y guiarlos hacia el porvenir. Arrastrarlos si dudan; abandonarlos si resisten. Todo es posible, menos convencerlos. A cierta altura de la vida la ceguera es un mal irreparable. Los jóvenes pierden su tiempo cuando esperan impulso de los viejos. Es más razonable obrar sin ellos, como hicieron otrora los próceres cuando supieron hacerse independientes y sembrar los veinte gérmenes de una gran civilización occidental”.