Para derrocar a Maduro: La estrategia del terror criminal de la oposición venezolana.

(Iván Oliver Rugeles)

http://pedrogrima.blogspot.com/2017/08/la-estrategia-del-terror-criminal...

Pastores de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana en sus más altas jerarquías y uno que otro de menor rango, llegaron a los extremos inauditos de bendecir a los integrantes encapuchados de esas agrupaciones de violentos criminales, para que no cejaran en su lucha “bravía por la libertad de Venezuela”, agregándoles que siguieran adelante "que Dios y todas las vírgenes (palabras más, palabras menos) estarán siempre con ustedes para acompañarlos y protegerlos…!!!".

De esos actos religiosos, les traemos a nuestros lectores para que refresquen la memoria, estos dos enlaces; el primero, es sólo una fotografía que captó el momento en que, en una de las avenidas de la ciudad de Barquisimeto, exactamente el día 16 de junio de este año, el obispo de la tercera ciudad más grande del país, Monseñor Antonio López Castillo, cumplía tan “sagrado momento” (Monseñor Antonio López Castillo bendice guarimberos terroristas) y, el otro, responde a un video bien explícito grabado en esta ciudad de Caracas, en las inmediaciones de la Autopista Francisco Fajardo, a la altura de la urbanización Altamira Sur, en donde vemos allí a un sacerdote, cuyo nombre no hemos podido averiguarlo, haciendo lo propio con un grupo de terroristas guarimberos, bautizados por la derecha fascista criolla, como “valerosos cruzados”, tenidos y lo repetimos como los “libertadores” del siglo XXI que darán al traste con la atroz “dictadura castro comunista” de Nicolás Maduro Moros, así como lo voceaba y lo aseguraba la dirigencia opositora, no lo olvidemos, de manera persistente (Padre bendice a jóvenes de La Resistencia.m4v - YouTube).

Esta información gráfica que fue pública y notoria, pues en su momento se difundió como pólvora a través de los llamados “grandes medios” y más aún por las redes sociales, se constituye, desde nuestra particular visión, en una prueba documental demasiado importante que la Asamblea Nacional Constituyente deberá evaluar y precisar, dentro del proceso de discusión y aprobación de dicho proyecto, hasta dónde se llegó a involucrar la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) en esa violencia que duró más de tres meses (entre abril y primeros días de julio de este año), la cual dejó el pavoroso saldo sangriento de más de 120 personas asesinadas y cerca de un millar de heridas, varias quemadas vivas luego de ser rociadas con gasolina, así como cuantiosos daños materiales por un valor incuantificable.

Efectivamente, la ANC tiene la obligación ineludible de revisar el papel que jugaron algunos pastores de la Iglesia Católica en esa reciente tragedia que enlutó y llenó a nuestro pueblo del mayor terror que haya vivido en estos últimos tiempos, sin dejar de agregar los igualmente atroces crímenes y violencia que esta misma gente provocó durante, los recordamos, la “arrechera” de Capriles en abril de 2013 y los eventos de La Salida de 2014, cuyos directos responsables fueron Leopoldo López, Antonio Ledezma y María Corina Machado..

Es necesario recordarle a la ANC que a los efectos de que esa Ley finalmente termine siendo un instrumento que haga historia y sirva como ejemplo real y efectivo para que los crímenes de odio jamás se vuelvan a producir en ningún lugar del planeta, que no se le escape revisar de forma exhaustiva la jurisprudencia penal internacional que haya sido sentada sobre el tema, la que, como sabemos, es abundante y -además- de mucha utilidad para nuestro caso particular, como veremos seguidamente con algunos pocos ejemplos.

La sentencias dictadas en Núremberg al término de la Segunda Guerra Mundial, en particular la que recayó sobre el ciudadano alemán Julius Streicher, dueño del semanario “Der Stürmer”, medio éste que desempeñó uno de los más atroces papeles para la persecución y posterior asesinato masivo de los enemigos del régimen hitleriano, de quien el propio fiscal que lo imputó como cómplice necesario de esos crímenes y que por ello el mismo tribunal de Núremberg lo condenó a morir en la ahorca, dijo: "…hizo posible todas esas cosas -hizo posibles esos crímenes- que nunca podrían haber ocurrido si no hubiera sido él y por los que son como él. Dirigió de ese modo la propaganda y la educación del pueblo alemán. Sin él, los Kaltenbrunners, los Himmlers o los generales Stroop no hubieran contado con nadie que ejecutara sus órdenes. Y, como hemos visto, se centró en la juventud y en la infancia de Alemania. El alcance de su crimen probablemente sea mayor y más penetrante que el de cualquiera de los demás acusados. El sufrimiento que éstos causaron acabó con su detención. Los efectos del crimen de este hombre, del veneno que había inyectado en las mentes de millones y millones de muchachos y muchachas, de hombres y mujeres jóvenes, aún perviven. Deja tras de sí el legado de casi un pueblo entero envenenado por el odio, el sadismo y el asesinato, y pervertido por él…"

Es bien interesante observar, que Streicher nunca desempeñó función pública alguna en el gobierno de Hitler, siempre actuó como un ciudadano del común, es decir que fue empresario privado que se dedicó a la edición de su semanario y que, muy seguramente, lo mantuvo con algunas que otras complementarias pautas oficiales...

Igualmente, allí están las sentencias del Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR), país éste que fue escenario en 1994, es decir, hace algo menos de 24 años, de uno de los mayores y espeluznantes genocidios de la historia de la humanidad, donde miembros de la etnia Hutus en el poder asesinaron mediante el linchamiento y el descuartizamiento con machetes y todo tipo de arma blanca, a un poco más de 800 mil de sus hermanos de la etnia Tutsis, en apenas cien días, entre las cuales resaltamos las que condenaron a cadena perpetua a los dueños y presentadores de la Radio Televisión Las Mil Colinas de la capital ruandesa de Kigali, quienes el Alto Tribunal encontró responsables de ese genocidio por las campañas de odio y llamados a la violencia incesantes que ellos promovieron e hicieron por varios meses a través de sus transmisiones diarias para que se produjera esa terrible matanza.

Es necesario recordar que en esas masacres actuaron como directos autores materiales hasta curas y monjas del Iglesia Católica, por cierto que muy pocos de ellos fueron llevados a la justicia y la mayor y más contundente prueba de que esa Iglesia Nacional de Ruanda jugó un papel demasiado relevante en ese genocidio, es porque no sólo ha sido su alta jerarquía la que ha pedido perdón a la humanidad por ello, hace pocos años, sino que hasta el propio Papa Francisco, hizo lo propio hace escasas semanas (Papa pide perdón por papel de la Iglesia en el genocidio en Ruanda).

El odio que allí se expresó tuvo su origen en la preeminencia política de vieja data impuesta por Bélgica a una de esas etnias sobre la otra y que mantuvo a Ruanda bajo el régimen colonial por varios años, luego de concluida la Primera Guerra Mundial hasta que la ONU, una vez concluida la Segunda Guerra en 1945, decidió que el país pasara a su control, bajo la administración belga, la cual resuelve concederles muy claros y groseros privilegios de todo tipo a los integrantes de la etnia Tutsis, que le granjearon el mayor odio de los Hutus…

rioliverr@gmauil.com