No quiero ser atendido en un hospital del Perú.

Larimel Compositora- escritora.

Los hospitales de Lima y provincias se están convirtiendo en una tierra de nadie. En emergencia no hay piedad para gente que viene afectada de una dolencia gástrica o de una enfermedad respiratoria; puedes ver mujeres que dan a luz de forma inhumanamientras los demás enfermos esperan recostados en el pasadizo del nosocomio por donde pasan los internos, enfermos y familiares, muy similar a un mercado de la India.
Cuando logras por fin encontrar a un médico, no es el titular, porque a ellos los puedes encontrar en la cafetería descansando porque el interno lo está supliendo, lo que puedes ver una pared de desconocimiento,un interno que no puede explicar un fenómeno biológico mientras va adivinando muchos diagnósticos, te queda seguir esperando.
Luego empieza las agresiones de los vigilantes que actúan como “perros pitbull” para botar a los familiares pues no conviene que sean testigos de los atropellos que empezarán a cometer los médicos. Lastimosamente si sales del hospital es muy difícil volver a entrar y si tienes un pase que es una espera de espera en otra oficina de inútiles, recién puedes ver la suerte que está corriendo tu familiar, no hay cama, por fin encontraron cama, las camas libres consisten no en la alta que se le da al paciente porque ha mejorado sino en la alta por fallecimiento.
Una vez que el médico recién ha dispuesto que entre millones de enfermos tu familiar sea operado, durante la espera ardua puedes darte cuenta que ya no le cae más suero por intravenosa, que está orinado o que lamentablemente sigue en el pasillo con las ventanas abiertas, nuevamente debes fijarte en el suelo para no pisar a los que recién llegan.
El gran médico aparece y habla contigo a solas en su oficina para decirte que la cama cuesta cerca de mil nuevos soles para que operen lo más rápido a tu familiar y que no siga sufriendo y que lo más rápido que puede agilizar una operación es dentro de unos cuatro días, sino pagas tu familiar corre la suerte de morir en un pasillo porque te programan la operación dentro de mes y medio.
Durante la operación los enfermos que salieron ilesos pueden contarte lo que padecieron porque les pusieron poca anestesia y deben sentirse privilegiadosporque quien no la ha tenido puede quedar con un daño cerebral y con otros irreparables daños.
La falta de humanismo de todos los días. En los años noventa además que Fujimori estaba preocupado en secuestrar a la gente, algunos directores del seguro se dedicaban a secuestrar a los pacientes, alejarlos de sus familiares y tirarlos en hospitales de provincia; donde si tenías suerte podías encontrarlo con un cuadro de tuberculosis o escepticemiay las cosas no han cambiado hasta el día de hoy, las negligencias médicas se agudizaron más, hoy en día si un adulto mayor ingresa con un cuadro de gripe literalmente sale en un ataúd, se puede escuchar que los vigilantes dicen: ¡El quinto de esta semana, le tocó!
No obstante, si eres más precavido te puedes dar cuenta que los médicos cuando atienden a los enfermos de cáncer que lastimosamente tienen que estar internados expuestos a la carnicería de los médicos peruanos de Esssalud, los médicos han tomado la posta y han hecho el trato con sus funerarias amigas; en sus hojas de atención al reverso puede verse contratos y apuntes para que éstas sepan a qué hora pueden apersonarse para hablar con los familiares que esperan en el lugar donde congelan a los muertos.
Ni que decir de la mala atención, de la limitada capacidad de los médicos, de la indiferencia, del maltrato al asegurado interno y externo.¿De qué murió? De lo mismo, el virus del ambiente hospitalario, inmediatamente muere tu familiar te piden que te apures porque necesitan la cama para otro paciente.
Pero lo más traumático es ver cuando tu familiar está padeciendo y buscas la manera de prolongarle la vida, el familiar se desespera por buscar al equipo de UCI y se niegan a hacerlo, lo tienen bajo llaves o dispuesto a un “recomendado”, “si, es que es más joven”. Es inhumano, impotente, mientras los médicos pueden estar en la sala de juntas tomando un café en el cuarto contiguo entretanto, los enfermos mueren.
Hay una última esperanza después de que muere tu familiar, una esperanza de las mil mentiras, las entidades del Estado que defienden los derechos de los asegurados, no hacen una exhaustiva investigación, por el contrario les permiten a los médicos limpiar su conciencia: El paciente ingreso con cuadro de enfermedad terminal avanzada.
Me asusta como peruana, estar enferma y tener que pisar un hospital del Perú, prefiero mil veces, el último reposo en el lecho decasa.
Larimel Compositora- escritora.
Ver el video La visita. https://www.youtube.com/watch?v=2c5FK8yxQEA