neoliberalismo y educación

José Ramos Bosmediano
EL NEOLIBERALISMO Y SU IMPACTO EN LA EDUCACIÓN EN AMERICA LATINA
PRESENTACION

Este texto fue escrito para ser expuesto en Foro Social de las Américas realizado en Quito, Ecuador, del 25 al 30 de julio del 2004, como parte del Foro Social Mundial que, durante los mismos días, se realizó en Porto Alegre, Brasil. Con algunos cambios de escritura lo publicamos hoy en forma de libro.
El impacto de las políticas neoliberales en la educación de los pueblos de América Latina y El Caribe viene siendo evaluado con mayor seriedad desde fines de los años 90, específicamente cuando la UNESCO y el Banco Mundial aplicaron la medición de la calidad del rendimiento en l997, cuyos resultados fueron publicados en l998, pero que algunos gobiernos trataron de ocultar por los negativos resultados que habían producido dichas reformas y su proclamado objetivo de "mejoramiento de la calidad" de la educación.

La Red Social para la Educación Pública en las Américas (Red SEPA) discutió el tema entre l998 y l999, en el proceso de preparación de su Conferencia Hemisférica llevada a cabo en Quito en l999, en la búsqueda de una acción coordinada de investigadores, organizaciones sindicales y populares, organizaciones de estudiantes e indígenas para enfrentar el proyecto neoliberal del Consenso de Washington que busca liberalizar el servicio educativo y erosionar la escuela pública.
La evaluación no ha concluido. Es más, las conclusiones obtenidas hasta hoy no han llegado a todos los sectores involucrados, inclusive dentro de los propios colectivos magisteriales; mucho menos a los amplios sectores populares de nuestra América. Los propios gobiernos y su burocracia reformadora se preocupan más en seguir difundiendo los parámetros pedagógicos y de gestión educativa del neoliberalismo, como si no hubiese nada de discutible en su aplicación y como si nada hubiese pasado.

Desde entonces, nuevas mediciones de la calidad han sido realizadas por organismos internacionales; los sindicatos de educadores de los países latinoamericanos y caribeños han realizado un sostenido proceso de evaluación y denuncias de las reformas educativas en cada uno de los estados nacionales; los propios gobiernos han introducido nuevos elementos dentro de sus reformas como políticas de emergencia para superar los "errores" y "vacíos" de las mismas; se han multiplicado las publicaciones de estudios específicos sobre experiencias y resultados de las reformas educativas de la ola neoliberal. El propio Banco Mundial evaluó, en su Foro Mundial de Dakar en el año 2000, los resultados de su proyecto "Educación para Todos" trazado en l990 en Jomtien. Tenemos, pues, un mejor panorama de la situación de la educación en las Américas después de 20 años de reformas neoliberales.
Agregamos a lo anterior la evaluación del neoliberalismo como modelo económico y sus connotaciones sociales, políticas y culturales que se ha venido haciendo en los últimos años, cuando, desde sus propios mentores, como Soros y Stiglitz, sólo para mencionar dos ejemplos, se plantea del fracaso del recetario neoliberal implementado por el FMI y el Banco Mundial. Esta mea culpa de los neoliberales debilita los argumentos fundamentalistas del neoliberalismo ortodoxo, abriendo mejores posibilidades para quienes, desde posiciones democráticas y populares, hemos venido combatiendo las políticas del capitalismo y su modelo salvaje. Pero lo más importante que tenemos hoy, sobre la evaluación del neoliberalismo, constituye el conjunto de nuevos estudios sobre este fenómeno de la globalización con criterios científicos y de compromiso con la lucha por una alternativa que dé a nuestros pueblos las herramientas intelectuales para elevar su conciencia social transformadora y forjadora de un mundo mejor. Para el objetivo de esta exposición nos apoyamos en algunos textos, como "Los Retos de la Globalización. Ensayos en Homenaje a Theotonio Dos Santos" (LOPEZ SEGRERA, Francisco: 1999), "El Malestar en la Globalización" y "Los Felices 90. La Semilla de la Destrucción" (STIGLITZ, Joseph E.: 2002 y2003, respectivamente), "Globalización y Neoliberalismo: ejes de la reestructuración del capitalismo mundial en el Estado en el fin del siglo XX" (RAMOS PEREZ: 2002), "El Horror Económico" (FORRESTER, Viviane: l997), "Educación y Exclusión en América Latina. Reformas en Tiempos de Globalización" (RIVERO, José: l997), "Descentralización del Sistema Escolar en Chile" (ESPINOLA, Viola: l991), entre los más importantes que hemos considerado como referentes imprescindibles. Los movimientos denominados "antiglobalización" y las grandes jornadas de lucha en Seatle, Québec, Porto Alegre, Davos o Cancún, se nutren del nuevo espíritu que viene creciendo bajo el lema "un mundo mejor es posible", es decir, con la convicción de que la construcción de una sociedad justa es no sólo una necesidad sino la gran posibilidad que se abre frente al fracaso del capitalismo para resolver los grandes problemas de la humanidad y de cada uno de los pueblos sometidos al más inhumano proceso de polarización social de la historia entre una minoría poderosa y una inmensa multitud sometida a las más precarias condiciones de existencia.

Nos proponemos una exposición que empiece definiendo los marcos de la globalización y del neoliberalismo en el mundo actual, como escenario ideológico y concreto que fundamenta las políticas educativas del mismo signo. Luego consideraremos las teorías neoliberales sobre la educación y las políticas educativas aplicadas en cada uno de los países. A continuación resumiremos los impactos de esas reformas tomando como base las conclusiones a que han llegado quienes, individuos o colectivos, se han preocupado por estudiarlos. Finalmente trazaremos algunas perspectivas de las reformas neoliberales y de nuestra lucha por forjar una nueva alternativa educativa.

Hemos considerado necesario acompañar al presente trabajo el texto "Alternativa para una Educación Democrática en América, que elaboramos para la Red SEPA y que fuera discutida y aprobada en la Conferencia Hemisférica de octubre de 1999. Debe tenerse en cuenta que este último documento recoge los planteamientos básicos del Proyecto de Ley General de Educación y Cultura del SUTEP, elaborado en 1992 sobre la base de las tesis educativas del mencionado sindicato. Ambos documentos se complementan. El primero es la premisa analítica del contexto económico, político y social abordado de manera resumida. El segundo es un resumen de propuesta de reforma educativa democrática, nacional y popular desde los reales intereses de los pueblos latinoamericanos y caribeños.
Es de nuestro interés que este modesto aporte sirva para que los maestros peruanos acrecienten sus convicciones en la dura y larga lucha por forjar una nueva educación en el Perú y en América Latina, unida a la lucha por un nuevo orden social en el cual el socialismo es la alternativa al capitalismo.

I. EL ESCENARIO MUNDIAL, LA GLOBALIZACIÓN Y EL NEOLIBERALISMO

Los acontecimientos políticos y militares producidos en los primeros años del nuevo siglo que vive la humanidad corroboran, con mayor evidencia y corrección, la unipolaridad del dominio mundial que se inicia con la caída de lo que se llamó el socialismo real, de aquel espacio político y social que pugnaba, con todos sus avances y defectos, por perfilar una sociedad diferente a la marcada por el modo de producción capitalista. Pese a las reticencias de algunos estados imperialistas y de la propia República Popular China, EE.UU. ha impuesto y viene manteniendo su política hegemónica y su estrategia militarista de "guerra preventiva" para mantener su posición de gendarme mundial, de modelo de democracia, de árbitro para la solución de los problemas en cualquier rincón de la tierra.
El dominio unipolar del mundo se ha convertido en una realidad indiscutible. La multipolaridad es la tendencia en el proceso de la globalización, en la cual la nueva unidad europea pretende erigirse en alternativa paralela frente a la hegemonía estadounidense, poniendo por delante el factor económico antes que el militar y tratando de definir una cultura de lo europeo en la pugna por la hegemonía mundial.

El proyecto asiático liderado por el Japón deviene también parte de la tendencia multipolar, a lo que se debe agregar la emergencia de la economía de la República Popular China y su sostenido crecimiento económico entre 8 y l0 % durante las últimas décadas, lo que le asigna un papel particular en todo el planeta y en el propio continente asiático.

Se trata de un mundo dominado por el sistema capitalista con hegemonía estadounidense, sin la competencia política que le planteaba el desaparecido bloque socialista. Este dominio unipolar no sería posible sin el despliegue de una estrategia de regionalización del dominio económico a través de supuestos procesos de integración para dividir el dominio de los mercados en el mundo dela globalización neoliberal. La globalización en el plano económico ha obligado a crear un organismo supranacional, la OMC, cuya función es asegurar el marco general para el ordenamiento del comercio y las inversiones que garanticen la reproducción de la tasa de ganancia del capital globalizado y sus pocos beneficiarios. Así como el capitalismo creó el FMI y el Banco Mundial para orientar la economía capitalista mundial en los últimos cincuenta años del siglo XX, producida la globalización a partir de la década de los 70 y su consolidación durante los 90, los capitalistas diseñaron el nuevo organismo para reordenar la economía mundial en función del modelo neoliberal, obligando a todos los países ingresar al nuevo "club" donde unos cuantos se divertirán de la mejor maneara mientras la mayoría sólo podrá resignarse a cumplir el papel de "mozo". El FMI y el BM siguen cumpliendo su papel de control de los capitales y de promotor de las "reformas estructurales", respectivamente.
La globalización como fenómeno de dimensiones económicas, sociales, políticas y culturales en la fase imperialista del capitalismo, se ha configurado sobre la base de la mundialización del capital, el desarrollo de la tercera revolución científico-tecnológica , la configuración de una ideología pragmatista y fundamentalista que se presume "pensamiento válido único" y la implantación unilateral y coercitiva del modelo económico neoliberal, que constituye la aplicación concreta de la globalización capitalista actual, por lo que es adecuada la denominación de globalización neoliberal.
No todos los analistas coinciden en ciertos elementos de la globalización, incluso en el señalamiento de sus causas y factores de surgimiento y desarrollo acelerado en los últimos 30 años del siglo XX. Hay, a nuestra manera de percibir el fenómeno y los análisis diversos que se vienen haciendo, tres apreciaciones generales:

a) La globalización actual es un fenómeno que prueba la eficacia, la corrección del sistema capitalista frente a cualquier otro, específicamente frente al socialismo; que beneficia a la humanidad creando las condiciones para el perfeccionamiento de la democracia de raíz occidental; por lo tanto, no hay razón para oponerse a ella ni pretender sustituirla por otra diferente; lo que nos queda como único camino es desarrollarla para expandir sus beneficios a todos los pueblos. Esta visión corresponde al conservadurismo burgués y su ideología fundamentalista, profundamente dogmática e irracionalista, que corresponde al papel asignado al mercado como supuesto motor del desarrollo, lo que lleva a una concepción irracionalista de la historia, produciéndose una contradicción insoluble con el propio desarrollo científico y tecnológico, de raíces racionalistas y dialécticas. No en vano autoridades gubernamentales conservadoras están promoviendo la eliminación de los temas de la evolución como categoría histórica y natural del currículo escolar hasta la educación básica, en Italia y en algunos estados del país de Abraham Lincoln. Esta visión de la globalización es, por otro lado, compartida por la mayoría de los partidos y gobernantes de los países subdesarrollados, cuya actitud acrítica e interesada coincide con su conducta gubernamental sumisa frente a los proyectos hemisféricos del Consenso de Washington, a todas las medidas emanadas del FMI y del Banco Mundial, a los nuevos proyectos de la OMC y del ALCA en América Latina y El Caribe. Esta es la globalización ideológicamente imperante que aplica el esquema neoliberal en todas sus dimensiones y consecuencias, fiel a sus orígenes en Monte Peregrino, Suiza, hace ya más de 30 años.

b) La globalización actual ha fracasado porque los mecanismos de su aplicación neoliberal no han sido manejados de acuerdo con los intereses de los gobiernos y de las poblaciones donde se han adoptado las recomendaciones de los organismos internacionales, a los cuales habría que reformarlos o recomponerlos para que la globalización neoliberal "funcione para los pobres" también. Esta concepción obedece a una visión parcialmente crítica de la globalización imperante. Es la crítica a las formas con que opera el capital pero no a sus fundamentos basados en la economía del libre mercado capitalista, a la lógica del capital que busca reproducirse incesantemente en beneficio de los capitalistas, habiendo llegado en el momento actual a su globalización como expresión más desarrollada del dominio imperialista. De esta visión surgen las corrientes políticas de la tercera vía y de los proyectos de neoliberalismo con "rostro humano" , de reformas "dentro de la reforma" estructural neoliberal, de la propuesta de otorgar al Estado un papel más activo y presencial en el manejo de la economía, pero -eso sí- sin afectar a los inversionistas privados ni incumplir con los compromisos de pago de la deuda externa; sin poner en peligro la gobernabilidad con políticas "populistas" a favor de los trabajadores y de los sectores marginados de la población. Para esta concepción de la globalización los gobiernos deberían de ampliar los programas sociales a efecto de que el malestar social no vulnere la gobernabilidad y el estado de derecho de modelo democrático-burgués de Estados Unidos. Mirando el Brasil y la Argentina de hoy, que pugnan por manejar la crisis combinando políticas neoliberales con programas sociales y actitudes más críticas y exigentes de sus gobiernos frente a los organismos capitalistas internacionales, podríamos deducir que es insuficiente la crítica parcial de la globalización, o la alternativa de pretender utilizar los instrumentos económicos y políticos del neoliberalismo para construir un nuevo orden social o, por lo menos, para resolver algunos problemas acuciantes de nuestros países.

c) Hay, sin embargo, una visión dialéctica de la globalización, que la sitúa como un fenómeno surgido del proceso histórico del desarrollo capitalista, configurado en la segunda mitad del siglo XX, impulsado por la dinámica propia de la mundialización del capital y acelerado por los avances científicos y tecnológicos de la informática, la robótica y la biogenética, principalmente. Sus elementos positivos son subsumidos por el sistema capitalista y puestos a su servicio, condicionando sus mecanismos y procesos en todos los ámbitos de la actividad humana, predominando los intereses de las clases que dominan esos mecanismos y procesos, convirtiéndose la globalización en un fenómeno supeditado al problema del poder. La herramienta práctica de la globalización capitalista actual es el proyecto neoliberal, su programa universal y concreto al mismo tiempo, que hace posible que sus elementos económicos, sociales, políticos y culturales se apliquen a escala global en cada una de las "aldeas globalizadas". Desde esta concepción hay corrientes de lucha contra la globalización neoliberal que se expresan de diversas formas, desde los estados y naciones que luchan por defender las conquistas del socialismo, hasta los colectivos sindicales, populares, indígenas, intelectuales y artísticos, fuerzas políticas socialistas y progresistas, foros y redes, en el horizonte de crear las condiciones para el avance cualitativo y cuantitativo de las fuerzas del cambio y la transformación social que supere el orden económico y social imperante e impuesto por la globalización actual. La crítica y la propuesta se unen en esta visión; las armas de la crítica y la crítica de las armas, juntas.

El tiempo de aplicación del neoliberalismo ha sobrepasado los 20 años. La globalización que le fundamenta sobrepasa los 30. La duración de ambos fenómenos tiene que ver con varios factores y es necesario avizorar perspectivas para poder generar alternativas de transformación.

Un primer elemento que queremos señalar es que ambos fenómenos corresponden, en su desarrollo y perspectiva, al presente y futuro del sistema capitalista. Por un lado, a sus posibilidades de seguir reestructurándose para mantenerse como sistema de dominación hegemónica, lo que significa que la clase correspondiente, la gran burguesía internacional, siga teniendo la suficiente capacidad de iniciativa para impulsar, como lo viene haciendo hasta ahora, la reestructuración del sistema que le es útil para perpetuar su dominio de clase, apelando a estrategias no sólo de manipulación cultural, sino de aplicación de la fuerza militar y el chantaje económico. Pero por otro lado hay que considerar las posibilidades de la lucha de naciones, pueblos, clases y minorías descontentas frente al dominio omnímodo del capitalismo internacional. La historia de la humanidad ha demostrado, en distintas etapas de tránsito de situaciones de crisis de los sistemas imperantes hacia nuevas y progresivas fases del desarrollo social, que las nuevas fuerzas de transformación han jugado su papel activo y principal para el derrumbe del viejo sistema y la construcción del nuevo orden. En esta etapa de la historia humana no puede ser de otra manera y por eso es necesario señalar las perspectivas de la globalización capitalista y su programa neoliberal en curso.

La crisis global del capitalismo no es ignorado por nadie que tenga la capacidad de evaluar lo que ocurre con la economía y la sociedad. El programa neoliberal ha sido trazado para enfrentar, previsoramente, la crisis del modelo keynesiano que ya se mostraba incapaz de garantizar la suficiente tasa de ganancia para la reproducción del capital en las mismas condiciones de la compra-venta de la fuerza de trabajo que la clase obrera y el movimiento socialista internacional habían obligado a conceder a los empresarios a través de su lucha en el contexto del "Estado del Bienestar". Era necesario, en consecuencia, arrebatar a los sectores sociales desposeídos parte de sus beneficios y desmontar las importantes funciones económicas de redistribución de la riqueza que los estados se vieron obligados a asumir después de la gran crisis de l929-33. La vuelta a la clásica economía de libre mercado se convirtió en un imperativo para el capital y los capitalistas, pero en nuevas condiciones y con tareas de desmontaje social de derechos conquistados por los trabajadores y las propias poblaciones, tanto del mundo desarrollado como de los países pobres y oprimidos. El "horror económico" de fabricar desocupación masiva para abaratar la fuerza de trabajo fue una de las iniciativas del grupo del Monte Peregrino, lo que se concretizó en las medidas de flexibilización laboral, eliminación de los costos laborales, sistemas de contratación temporal, eliminación de pactos colectivos de trabajo, ausencia del Estado como elemento tuitivo en la relación entre trabajadores y empresarios. Se planificó la privatización de las empresas y activos del Estado, incluyendo los servicios públicos para generar ahorro interno al servicio de los inversionistas privados, concentrando la mayor atención en las empresas estratégicas y , por supuesto, más rentables. Se obligó a los países pobres a priorizar el pago de la deuda externa aunque el deudor más grande del planeta, EE.UU., no lo hiciera, reduciendo en aquéllos su ya mermada capacidad de inversión productiva y social. La aplicación de este programa requería, por cierto, de estrategias políticas con fuertes ingredientes ideológicos y suficiente capacidad de persuasión.Primero, un ataque frontal contra el Estado-empresario, por ineficiente y monopolizador, obstáculo para las innovaciones y la competencia del mercado. Segundo, la sobrevaloración del papel del sector privado para generar puestos de trabajo y mayores ingresos tributarios para el Estado. Tercero, el papel casi milagroso de la libre competencia para que micros empresarios surjan y se desarrollen en el mundo globalizado, no importa que en éste escenario unas 500 transnacionales impongan las condiciones del mercado, los precios y los requisitos internacionales para comprar y vender mercancías.Cuarto, desde una concepción idealista del conocimiento y de la ciencia como creación social, los neoliberales, tergiversando el papel del desarrollo científico y tecnológico, han creado la idea de que es suficiente su posesión como bien de consumo para garantizar economías de abundancia en el marco de la "sociedad del conocimiento", cuando, precisamente, en las propias negociaciones de la OMC, del ALCA y de los TLC las transnacionales pretenden imponer el monopolio de las patentes de sus productos y fórmulas, reduciendo a millones de seres humanos y a la mayoría de países a la condición de consumidores obligados de sus productos, impidiendo en estos el surgimiento de una industria químico-farmacéutica nacional y, por ende, una política de salud soberana al servicio de toda la población. Una sociedad diseñada de la manera en que estamos exponiendo las estrategias del neoliberalismo, que no son las únicas, sólo puede producir mayores desigualdades en el planeta. ¿Y no es acaso que la mayor concentración del capital es hoy una de las consecuencias más visibles de las políticas del Consenso de Washington, que perturba el sueño incluso de sus propios implementadores?

Los neoliberales han pretendido producir una economía capitalista estable en un clima social sin contratiempos, sin lucha de clases, sin conflictos internacionales. Este anhelo se acrecentó a partir de l989 con la caída del Muro de Berlín, como símbolo de la única alternativa que quedaba a la humanidad para una vida feliz: el sistema capitalista. El fin de la Guerra Fría significó para sus ideólogos el "fin de la historia" y de las ideologías. Lo que hoy ocurre en el mundo significa todo lo contrario. De la estrategia de la "guerra de baja intensidad" la potencia imperialista principal ha pasado a la estrategia de la "guerra preventiva", como ocurre con Afganistán e Irak, que son hechos ya consumados. Nada hace presumir, como quisieran los actuales dueños del mundo, un siglo XXI de paz creado por el gran capital y las transnacionales. ¿No significa esto un fracaso mirando la historia en perspectiva y no sólo en el corto plazo? La resistencia de los pueblos, la lucha multifacética de los trabajadores, las exigencias ciudadanas por el respeto a sus derechos, son los hechos que marcarán el presente siglo, a lo que se debe agregar la persistencia de la lucha por el socialismo.

Se constata el fracaso del neoliberalismo. Podemos mencionar, para ilustrar ese fracaso, no solamente el empeoramiento de las condiciones de vida de las tres cuartas partes de la humanidad, ni el grado de concentración del capital a que ha conducido la estrategia de privilegiar la libre competencia, sino los propios contenidos de las discusiones en las que se enfrascan los funcionarios de los organismos internacionales. Así tenemos que en Lima, durante la Asamblea Anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) realizado en el mes de marzo, las "eminencias" de la "planificación estratégica" concluyeron: (a) la pobreza ha aumentado en América Latina, (b) no hubo crecimiento sostenido de la economía, (c) se han incrementado las concentraciones monopólicas. A partir de estas comprobaciones, se planteó un conjunto de alternativas para superar las "fallas" del modelo, desde las más agresivas y continuistas hasta las más ingenuas por sus buenas intenciones. Entre las primeras están: completar las reformas neoliberales, es decir, profundizar el capitalismo salvaje; modernizar más las economías emergentes y reducir la volatilidad de las mismas. Las propuestas que expresan buenas intenciones se resumen como sigue: promover alianzas entre capitales estatales y capitales privados para las inversiones, con mayor importancia de los privados; aprovechar el crecimiento que se inicia en el 2004, sobre cuya perspectiva el actual Ministro de Economía y Finanzas del Perú y conocido defensor y ejecutor de las reformas neoliberales, Pedro Pablo Kuczynski, afirmó al respecto que tenía "la visión de que América Latina esta empezando una década de crecimiento", agregando que "este año, 2004, es el inicio de una nueva era"; más mercado y más Estado para eliminar concentraciones monopólicas y generar un "nuevo Estado del Bienestar; la de Fernando Enrique Cardozo, en el sentido de "volver a tejer relaciones entre economía y democracia", porque el Estado no es una empresa ni un tema de eficiencia gerencial, contradiciendo con el verbo todo lo hecho en el Brasil durante sus dos períodos gubernamentales; y como para jugar con la terminología de moda, advirtieron que no se debe caer ni en el populismo ni en el tecnocratismo y que hay que promover la pequeña y mediana empresa (LA REPUBLICA: 28.03.2004: 23 y 01.04.2004: 11). Más adelante, en el mes de mayo, el Banco Mundial dio a conocer los resultados de su estudio sobre la situación económica y social de América Latina y El Caribe, señalando, entre otros elementos, los siguientes: "América Latina y El Caribe es la región del mundo con el mayor nivel de desigualdad no sólo en el ingreso, sino también en los servicios como educación, salud, telefonía"; aplicando el Coeficiente de Gini, Brasil es el país con mayor desigualdad y Guatemala es el país donde el 10% más rico recibe el 47,3% del ingreso total, mientras el 20% más pobre sólo recibe el 4,2% (LA REPUBLICA: 12.95.2004: l7). Estos datos, que describen objetivamente los resultados de la globalización y del neoliberalismo, se unen a las crisis financieras que se desataron durante la segunda mitad de la década de los 90 en el Asia y que se produjeron también en México, Brasil, Argentina, convirtiendo en volátil los capitales que habían ingresado sólo para multiplicarse, sin crear en estos últimos una economía sólida. Lo ocurrido en Argentina a partir del menenismo constituye la prueba más fehaciente de lo que significa la aplicación del neoliberalismo.

La preocupación central del neoliberalismo al iniciarse el siglo XXI y hacia delante es imponer las condiciones establecidas con la creación de la OMC en el plano mundial y del ALCA en lo que respecta a América Latina y El Caribe. Ciertas resistencias sobre la liberación de los mercados respecto a las políticas de subsidios que aplican los países más ricos, tanto de Norteamérica como de Europa, son expresiones concretas de las contradicciones existentes entre los países imperialistas y los países pobres, pero cuya confrontación es sólo parcial por cuanto los gobiernos de estos últimos carecen de un proyecto nacional de desarrollo con soberanía, de contenido popular y democrático. Sin embargo, esta resistencia no se agota en las exigencias gubernamentales para la eliminación de los subsidios y mejores condiciones para las exportaciones de los productos del mundo subdesarrollado, sino que proviene también, y con un evidente espíritu democrático y popular, de los más amplios sectores que expresan el descontento existente frente a la globalización capitalista. Aquí está la raíz de la denominada lucha antiglobalización, pero también del retraso para poner en marcha las políticas de los organismos mencionados, como es el caso del ALCA a partir de Cancún 2003. Ante este obstáculo, las transnacionales vienen impulsando los acuerdos bilaterales mediante los Tratados de Libre Comercio (TLC) entre los gobiernos de los países ricos y los de los subdesarrollados, con la ilusión de estos últimos de conseguir condiciones favorables, pese a que tales condiciones no aparecerán en ningún momento como ha ocurrido con el TLC entre EE.UU., Canadá y México.

La lucha contra la pobreza es una de la supuestas finalidades de las políticas económicas y sociales del neoliberalismo. Su ineficacia real tiene que ver con la visión unilateral de este fenómeno histórico. El neoliberalismo tiene de la pobreza un concepto de falla coyuntural, soslayando su naturaleza estructural y de clase. Por ende, su propuesta para eliminarla es pensada desde los marcos del mantenimiento del sistema de explotación que explica su existencia en un mundo científica y tecnológicamente capaz de crear todas las condiciones materiales y espirituales para crear sociedades justas, desarrolladas y prósperas. Pero esta perspectiva de progreso y modernidad al servicio de la humanidad carece de valor para el modelo neoliberal del imperialismo.

Sintetizando las consecuencias de la aplicación del neoliberalismo en el mundo, especialmente en los países pobres, señalamos:

a) mayor concentración de la riqueza, como lo señalan los mismos organismos internacionales que promueven el modelo de economía de mercado a ultranza;
b) la profundización de las desigualdades sociales y culturales a través de políticas educativas que promueven la privatización y la elitización de la cultura y la educación, de la salud y la seguridad social, de los ingresos salariales, de la recreación y el ocio;
c) la pérdida de la capacidad gubernamental de los estados nacionales subordinados al imperialismo, frente al acrecentamiento del poderío de los estados capitalistas desarrollados y de sus élites empresariales ligadas a los sectores de la producción militar, de la informática, la astronáutica, la robótica, la industria de la alimentación, de los sembríos transgénicos, del control y estructuración de la ecología, imponiendo sus condiciones para el manejo de la política internacional, el diseño de los tratados entre estados, el funcionamiento de los organismos multilaterales, obligando a los más débiles aceptar esta situación como el "signo de los tiempos";
d) masificación de una cultura del entretenimiento embrutecedor a través del manejo estrictamente comercial de los medios de comunicación e introduciendo con mayor fuerza los valores del individualismo, el exitismo personal y pragmático, el lucro, la mentalidad mercantil y competitiva y el apoliticismo;
e) la mercantilización de la vida política que se expresa en procesos electorales donde desaparece la confrontación de programas para ser sustituida por la competencia asistencialista, reflejo de los llamados programas sociales impulsados por el Banco Mundial, reales mecanismos que condicionan la conciencia social de los sectores marginados.

II. TEORIAS Y POLÍTICAS EDUCATIVAS NEOLIBERALES

Corresponde a Milton Friedman ser uno de los mejores fundamentadores de la teoría de la privatización de la educación, política principal del neoliberalismo en materia educativa. Su libro "Libertad de Elegir", cuya autoría comparte con Rose Friedman (FRIEDMAN: 1983: 211-264), está dedicado, en su conjunto, a fundamentar el papel del mercado en todos los actos de la vida ciudadana y de la búsqueda del bienestar individual como condición para el bienestar de toda la sociedad. Su capítulo 6, dedicado especialmente a la educación, empieza fustigando el papel del Estado en la enseñanza. Dice con absoluta convicción : "El papel del Estado, cada vez mayor, ha tenido muchos de esos efectos adversos tanto en la enseñanza superior como en la primaria y secundaria. Ha fomentado una atmósfera que tanto los enseñantes interesados como los estudiantes serios encuentran con frecuencia adversa al aprendizaje."(p 214). Como lo propugnaría después el Banco Mundial, este ideólogo neoliberal propone el vale educativo como medio de subsidiar la educación primaria y secundaria, la presencia de los padres de familia en la conducción y financiamiento de la enseñanza y la introducción del crédito educativo generalizado para la enseñanza superior. Sólo entonces podrá funcionar la verdadera libertad de elegir la institución educativa que mejor convenga a los "usuarios" del servicio. Como una de sus conclusisones, Friedman enfatiza: "Creemos que el papel creciente desempeñado por el estado(sic) en la financiación y administración de la enseñanza ha llevado no sólo a una enorme pérdida de dinero de los contribuyentes, sino también a un sistema educativo mucho peor que el que podría haberse desarrollado de haber seguido teniendo un papel más importante la cooperación voluntaria". (p 258).

La referencia a Friedman nos permite señalar los conceptos básicos que sobre la educación tiene el neoliberalismo.

Teoría mercantilista de la educación. Lo que algunos analistas denominan concepción economicista de la educación, al considerar a ésta no como un derecho y servicio publico sino como una mercancía, incluso un bien transable, sujeta a la ley de la oferta y la demanda para su compra venta. En este mercado educativo los administradores y profesores son los productores y los estudiantes y sus padres son los consumidores o usuarios. Como señala Fernando Savater (SAVATER: l998: 177-178), se trata de concebir la educación como un bien más del mercado cuya consecuencia no sería otra que dividir a la sociedad entre quienes pueden elegir las mejores instituciones educativas y otros, la gran mayoría, sólo se resignarían a elegir "las escuelas tan pobres como ellos mismos". Esta concepción conduce a la creación de un mercado libre para la educación, con las consecuencias ya conocidas en los países donde se la ha aplicado. Pero hay derivaciones importantes que son necesarias indicar. En primer lugar, si la educación es una mercancía, entonces la escuela debe convertirse en la empresa productora de esa mercancía, donde el costo-beneficio obligue a convertirla en rentable aplicando todos los mecanismos empresariales posibles, especialmente el ahorro de las cargas laborales que preconiza el neoliberalismo así como la técnicas delmarketin educativo. Y en segundo lugar, la administración de las escuelas y universidades tienen que privilegiar la gestión empresarial, convirtiéndose en gerencia educativa para garantizar calidad y eficiencia en el gasto, lo que, supuestamente, lleva al aula la responsabilidad de elevar el nivel de la educación, tan venido a menos en estos tiempos de crisis de la educación.

Teoría presupuestal de la reforma educativa. Aquí también aparece el razonamiento de Friedman en el sentido de que los Estados, especialmente los deudores "en desarrollo", deben hacer todos los esfuerzos posibles para ahorrar los recursos fiscales con el objeto de dedicarlos a resolver el pago de la deuda externa y los desequilibrios macroecómicos, además de generar liquidez financiera para que el sector privado tenga posibilidades de invertir y crear trabajo. Los consumidores de la educación deben disponer una parte de sus ingresos para comprar la educación que el Estado no puede sufragar, lo que conduce a la tesis del Banco Mundial sobre el financiamiento compartido del gasto educativo, tesis que se aplica también al sector de la salud y los demás servicios sociales. Lo único que los estados deben garantizar es el gasto de la educación para los más pobres con las modalidades del subsidio por alumno y la transferencia de escuelas para su gestión no estatal. Priorizar el gasto educativo del Estado para "los más pobres" significa, de acuerdo con el mismo Banco Mundial,focalizar el gasto en educación básica, pues en este nivel es donde se matriculan en mayor proporción los más pobres y donde más gasto realizan los estados.

Teoría del capital humano. Se trata de la propuesta instrumentalista de formar la fuerza laboral adecuada para el funcionamiento rentable de la economía de libre mercado en función de la elevación del nivel de productividad de los trabajadores sin la reciprocidad del beneficio para estos creadores de la riqueza. Esta teoría se nutre de la concepción pragmatista de la vida humana, donde la utilidad individual e inmediata constituye el criterio de evaluación de una acción, de profundas repercusiones en el campo de la pedagogía. En lo concreto lleva a la formación, al más bajo costo posible, de trabajadores descartables y baratos, en un mercado laboral cada vez más extenso y numeroso que los creadores del neoliberalismo habían previsto con mucha anticipación, verdaderas maquilas de la sobreexplotación humana.

Teoría del aprendizaje por competencias. Aplicación curricular del pragmatismo pedagógico que orienta el acto educativo hacia la formación de destrezas y habilidades que necesita la economía de libre mercado para elevar la productividad individual del trabajador en un proceso de trabajo enmarcado en la competencia laboral profundamente individualista, de acuerdo con la teoría de la formación del capital humano.

5. Teoría del currículo tecnocrático. Estrechamente ligada al pragmatismo pedagógico que privilegia los contenidos técnicos y los enfoques seudocientíficos del conocimiento, reduciendo los contenidos crítico-humanistas en aras del eficientismo inmediatista. Desde esta concepción del currículo, las ciencias sociales sonamputadas en sus contenidos y su carácter reflexivo sobre los distintos problemas sociales y el contexto social donde se originan y se desarrollan.

Teoría de la gestión descentralizada de la educación. Tomando como pretexto el problema real del centralismo político, económico y administrativo que el capitalismo ha perpetuado en casi todos los países, los neoliberales han elaborado una teoría que propugna la entrega de la gestión de las escuelas a la comunidad, padres de familia, municipalidades y gobiernos regionales, con el argumento de que nadie mejor que ellos, por estar más cerca de su propia realidad, para conducir las escuelas, vigilar y evaluar el proceso docente, etc. En realidad, para el neoliberalismo la gestión pedagógica es lo último que le interesa. Lo que le preocupa es cómo la comunidad podría intervenir mejor en el financiamiento de la educación y aliviar, lo más posible, la carga presupuestal al Estado, al gobierno central.

Pedagógicamente estas teorías se han plasmado en una metodología que recoge los aportes de la sicología y la teoría de la comunicación, así como las concepciones subjetivistas del conocimiento, volviéndose atractiva para los docentes como una metodología activista y de valoración del "saber previo" del niño y del carácter estrictamente "facilitador" del docente, una expresión de culto al espontaneísmo en el proceso enseñanza-aprendizaje, facilitando, más bien, el influjo del ambiente y los valores culturales que difunde el neoliberalismo a través de poderosos medios de comunicación al servicio del lucro y el entretenimiento embrutecedor.
Las reformas educativas neoliberales se han presentado de manera atractiva frente a la población y a los propios maestros. Se preocuparon en introducir la idea de la necesidad de enfrentar la crisis de la educación y la aplicación de reformas para "mejorar la calidad", concentrando su crítica en tres elementos: el Estado y su papel monopólico como conductor de la educación, la ineficiencia e inutilidad de la escuela pública y los maestros como factores casi exclusivos de la crisis educativa en cada uno de los países. Con esta postura los neoliberales, a través del Banco Mundial, crearon un ambiente público e intelectual proclive a aceptar los cambios y políticas educativas con el fin de encontrar en ellos la solución a la crisis. Se trata de un proceso de ideologización del problema de la educación y de la pedagogía bajo la lupa interesada de los "expertos" del Banco Mundial y de toda la argumentación contenida en el libro ya citado de Milton Friedman. La campaña en contra de la escuela pública fue una de las más persistentes en todos los países del mundo capitalista. Es una campaña que continúa y que consideramos ha cosechado muchos adeptos, a tal punto que se ha formado una suerte de casi convicción de privilegiar a la educación privada porque supuestamente es de "mejor calidad".

Concordantes con las teorías neoliberales sobre la educación se trazaron y pusieron en marcha sendas políticas educativas que trataremos de sistematizar y sintetizar, considerando sólo aquellas políticas comunes a los países latinoamericanos.

(a) La primera política educativa que ha promovido el neoliberalismo, por su contenido económico y social, es laprivatización de la educación. No sólo busca reducir la responsabilidad del Estado en el financiamiento del servicio educativo con objetivos de tipo macroeconómicos que ya señalamos, sino que también constituye un intento real de destruir la escuela pública y su carácter de gratuita y universal, robustecer la economía de mercado con una actividad que significa nada despreciables ganancias económicas y culturales a favor de las sectores dominantes de las sociedades, incluyendo a los inversionistas extranjeros que vienen impulsando la inclusión de los asuntos educativos y culturales en las negociaciones de la OMC, el ALCA y los TLC. La privatización de la educación es la política común a los países, desarrollados y subdesarrollados, donde el neoliberalismo ha impuesto sus reformas de la educación, más "suaves" en las primeras, más brutales en las segundas. Sus modalidades son varias, pero pueden clasificarse en dos tipos de privatización: directa e indirecta. El primer tipo consiste en transferencias directas de escuelas, institutos y universidades a personas o entidades privadas, laicas o religiosas, para su gestión, con o sin subsidios del Estado. Siendo este tipo de privatización el que más ha sido rechazado por los sindicatos de maestros y por la propia población por su carácter abiertamente brutal y confiscatoria del derecho a la educación gratuita, los neoliberales se cuidaron en no continuar con esta modalidad. Entonces optaron por privilegiar el método indirecto de la privatización, más sutil y más "racional". La privatización indirecta de la educación adquiere varias formas o modalidades. Está la municipalización o regionalización de la educación como parte del proceso de descentralización neoliberal del Estado, a través de las cuales las instancias subnacionales se comprometen a resolver el gasto educativo con sus escasos recursos o creándolos en su respectiva jurisdicción, pues las transferencias financieras del gobierno central resultan insuficientes, como ha ocurrido, con bastante resonancia, en la República Argentina, habiendo estallado y traducido en conflicto social en 1997. Otra modalidad es la creación de la figura jurídica de gestión no estatal de las escuelas, mediante la cual el Estado entrega a una persona natural o jurídica la administración o gestión de la escuela con la suficiente libertad para que los posesionarios introduzcan los cambios que consideren conveniente, por supuestos aquellos cambios que les permita obtener utilidades: reducción de aulas y maestros con el aumento de alumnos por aulas, el incremento de pagos por matrícula e introducción de pensiones "módicas", además de la libertad de establecer sus propios lineamientos pedagógicos y axiológicos. La otra modalidad consiste en que el Estado crea condiciones favorables para la inversión privada en educación introduciendo subvenciones y exoneraciones tributarias. Pero hay una modalidad que, recogiendo el concepto de autonomía escolar, promueve la organización de los Proyectos Educativos Institucionales que planifican la gestión administrativa y pedagógica en cada centro educativo considerando el presupuesto y su financiamiento, donde el rubro de "recursos propios" forma parte de los aportes de los padres de familia, de actividades financieras de la comunidad educativa y otras fuentes, combinando la pedagogía con la ya referida orientación del "financiamiento compartido" del Banco Mundial.

(b) La descentralización de la educación, ya mediante el criterio de la autonomía escolar y la creación de los Proyectos Educativos Institucionales, ya mediante la municipalización y/o regionalización educativa, que ya vimos en el ítem anterior.
(c) La introducción de medidas de racionalización de la gestión educativa en los centros estatales, aumentando el número de alumnos por aula y, consecuentemente, disminuyendo el número de docentes por escuela.
(d) La integración anticientífica de los cursos de humanidades disminuyendo el número de horas requeridas para el desarrollo del proceso enseñanza-aprendizaje en las materias consideradas, lo que significa también disminuir el número de docentes en cada centro educativo.

(e) El aumento de horas pedagógicas anuales sin incrementar las remuneraciones de los docentes y sin tener en cuenta el carácter del trabajo docente, que no se agota con el solo trabajo en la escuela, sino que prosigue en el hogar y en actividades de capacitación permanente, lecturas y otras experiencias educativas.

(f) La introducción de la flexibilidad laboral para el trabajo docente mediante el sistema de los contratos por año lectivo, sin derechos vacacionales y otros, a través de concursos que significan la negación misma del título pedagógico, creando un verdadero ejército de reserva magisterial que permite mantener salarios paupérrimos para los docentes.

(g) El neoliberalismo ha sustituido la supervisión y evaluación del trabajo docente, de carácter integral y basadas en criterios pedagógicos, por un sistema de evaluación que privilegia la competencia individual de cada docente, obligado a defender por sí solo su derecho al incremento de sus remuneraciones y la validez de su título pedagógico, a través de organismos privados que asumen las funciones de los ministerios de educación, aplicando los criterios empresariales de la medición de la calidad al trabajo docente.

Todas estas políticas neoliberales en el campo de la educación han tenido un fuerte impacto en los sistemas escolares de América . La percepción de sus repercusiones corre pareja a la experiencia de las nuevas frustraciones frente a las reformas educativas bajo el patrocinio de los organismos internacionales, que actúan y prescriben recetas al margen de los reales problemas y de las aspiraciones de progreso y desarrollo de los pueblos de nuestra América.

III. EL IMPACTO DEL NEOLIBERALISMO EN LA EDUCACIÓN DE AMERICA Y EL MUNDO

Así como las reformas estructurales de la globalización el neoliberalismo se han convertido en la pauta fundamental de todo el mundo capitalista. Su ideología ha logrado influir en los más vastos sectores de la sociedad, desde la forma de percibir la realidad, relativizando los conceptos de verdad y los criterios de verificación de los hechos, dejando que los intereses individuales y los que Chomsky denomina los Estados canallas determinen la validez o no de las ideas y acciones. Dentro del mundo de la ideología, la educación ha sido impactada de manera importante con cambios cualitativos en sus contenidos y sus objetivos, aunque no necesariamente en el sentido de la superación de los problemas que fueron invocados para realizar los cambios.

Un primer impacto es la reducción paulatina del derecho a la educación gratuita como una constante en todos los países, incluyendo aquellos que, como los países desarrollados de Europa, donde el Estado del Bienestar había logrado satisfacer de manera significativa este derecho conquistado en los últimos 3 siglos de modernidad y luchas sociales democráticas, habían convertido a la educación en uno de sus pilares para el mejoramiento de la vida de sus ciudadanos, una gran conquista de su modernidad avanzada. Primero Inglaterra y luego EE.UU., durante la década de los 80, empezaron a reducir el campo de la gratuidad y a imponer las mejores condiciones para ampliar el ámbito de lo privado. Pese a las promesas de gobiernos posteriores, Blair en Inglaterra y Clinton en EE.UU., el derecho a la educación sigue aún como problema a resolver, pues el crédito educativo y el sistema de becas, como en Canadá, sólo alcanza a beneficiar a un sector muy reducido de la población estudiantil universitaria. Los demás países europeos pretenden paliar la pérdida del derecho a la gratuidad con programas de apoyo a los sectores con escasos recursos, con presupuestos adicionales, becas y subvenciones a las escuelas. Pero los subsidios son la prueba de que el derecho a la educación seguirá siendo un problema a resolver mientras los estados no garanticen la igualdad de oportunidades parra todos, postulado fundamental con la que nació la educación pública moderna en el siglo XVIII. En América Latina y El Caribe, con la excepción de Cuba, la gratuidad de la educación, que siempre ha sido una de las grandes limitaciones de los sistemas educativos de estos países, se ha reducido tanto como el nivel de vida para el 50% de la población. Si antes de las reformas neoliberales el derecho a la educación sólo existía en condiciones adecuadas para un sector limitado de la población, luego de más de 20 años de reformas neoliberales el problema se ha profundizado. El analfabetismo absoluto sigue estacionario; el analfabetismo funcional ha tenido un aumento alarmante por los elevados índices de ausentismo y deserción escolares; millones de niños y jóvenes en edad escolar no acceden a la matrícula por problemas de pobreza. Pero lo más preocupante de este impacto es su connotación ideológica, su conversión en casi una situación de aceptación resignada de que la educación gratuita sólo debe limitarse para aquellos que no puedan pagar este servicio, y los estados no están obligados a otorgar ese derecho a todos; que la igualdad de oportunidades se refiere solamente a las condiciones que da la oferta educativa del mercado. La gratuidad aparece, en este sentido, como una de las opciones en el contexto del mundo competitivo neoliberal.

Con las reformas neoliberales se ha producido un ostensible avance de la privatización de la educación, incluso en países como Chile, donde luego de la caída de Pinochet los nuevos gobiernos hicieron esfuerzos para recuperar de su abandono y funcionamiento desordenado las escuelas privatizadas y municipalizadas en la década de los 80. Lo común es que la privatización de la educación se ha convertido en una política generalizada de gran parte de los gobiernos que ven en ella el camino más fácil para el manejo del presupuesto dedicado a la compra de armas, al pago de una alta burocracia gubernamental y administrativa y al pago de la deuda externa. En la privatización también se ha operado un proceso de contenido cognoscitivo, consistente en la sobrevaloración de la calidad de la educación privada frente a la pública y del carácter empresarial del sistema privado, que por ser tal, garantiza, per se, los resultados de "excelencia" y "calidad total". Esta idea constituye también un impacto ideológico respecto a la privatización de la cultura y la educación. Las leyes de educación elaboradas y promulgadas en el marco de las reformas educativas y en el marco también de las reformas constitucionales, como ocurrió con México y Perú (l990-l993), sólo para citar dos de los ejemplos más conocidos, han introducido el dogma de la privatización de la educación y la apertura de la inversión privada para "ampliar la oferta educativa". Un estudio de legislación comparada en materia de educación y cultura en América Latina nos daría un mejor panorama del fenómeno de la privatización de la educación como hecho político y como ideología.

A nivel de lo pedagógico, el neoliberalismo ha propiciado reformas curriculares que hoy se aplican como las panaceas para la crisis de la educación. Sin negar la necesidad de plantear, elaborar y desarrollar reformas curriculares como parte de la reforma educativa que requiere cada país, el neoliberalismo ha promovido un tipo de reforma curricular que no ha resuelto los problemas del bajo rendimiento escolar ni la falta de inserción de la escuela en el proceso de una economía para el desarrollo de las naciones y pueblos. Las reformas curriculares neoliberales han introducido conceptos y procedimientos, así como contenidos, ajenos a las realidades de cada país. Uno de ellos, el constructivismo de raíz piageteana, cuyos parámetros no interpretan las características propias de los problemas sociales y humanos de las poblaciones latinoamericanas y caribeñas. Otro, acaso el más importante, son los objetivos trazados para el aprendizaje y la formación de la niñez y la juventud, como objetivos ideológicos y políticos de clara factura neoliberal: la formación de mentalidades empresariales y competitivas en el marco de la "sociedad abierta" de libre mercado. En función de este objetivo carecen de fuerza los valores de la solidaridad, la justicia (o equidad) y los valores éticos que tanto se pregonan actualmente. De un currículo para el cambio se ha pasado a un currículo para insertarse en la economía de mercado como la única posibilidad de la pedagogía. Con este horizonte se prepara hoy a las nuevas generaciones de maestros, tanto en los centros de formación estatal como privados. Conviene agregar en lo pedagógico la libertad que los neoliberales otorgan a los dueños de las instituciones educativas privadas para imponer sus propios valores "pedagógicos", su propia axiología y su propia línea pedagógica y, por ende, curricular. El sistema de evaluación que vienen aplicando para medir el resultado de sus reformas se adecúa a los objetivos de la pedagogía pragmatista y tecnocrática, tanto la que aplica UNESCO como el Proyecto PISA, sigla de la denominación en ingles delProgramme for International Student Assessment (en castellano: Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes, correspondiente a los países más desarrollados de Europa agrupados en la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico –OCDE. Este sistema evaluativo del aprendizaje prioriza la denominada "comunicación" en lugar del lenguaje, despojado éste de sus fundamentos lingüísticos, es decir, teóricos o de fundamentación científica, pues lo único que importa es que el sujeto sepa hablar y escribir para comunicar lo que le es necesario. La otra prioridad es el conocimiento matemático, también orientado únicamente a resolver problemas para desempeñarse en la vida; sus fundamentos teóricos y sus relaciones con la sociedad quedan como preocupaciones de los especialistas. Y la otra prioridad son las ciencias, reducidas a su utilidad inmediata. Es digno de mencionar algunas afirmaciones de un profesor de cierta universidad privada del Perú, en un artículo que publica la revista "Palabra de Maestro" (VERGARAY DULANTO: 2004), dedicado a ponderar el sistema de evaluación PISA, en el cual señala, refiriéndose a la evaluación en matemáticas, que "los correctoresfueron advertidos para que ignoren la escritura y los erroresgramaticales, a menos que estos oscurecieran completamente el significado porque no era una prueba de expresión escrita"(p 55) . Este desprecio por el uso correcto del lenguaje, reflejo, éste, de una visión más clara de la realidad objetiva simbolizada por tan importante y superior capacidad del desarrollo humano, sólo puede conducir, como viene ocurriendo, a no evaluar integralmente el aprendizaje de los estudiantes, a separar de su formación lo técnico de lo humanístico y científico, unidad indisoluble del conocimiento humano. Desde esta perspectiva tecnocratista vienen surgiendo en América Latina nuevos profesionales que sólo pueden proyectar ventajas para un sector reducido de la sociedad y convertir su actividad en supuesto ejercicio "técnico" y apolítico. Esto concuerda con otra afirmación del mencionado Vergaray en el artículo citado, cuando en su última recomendación nos dice que debemos "desdeñar el factor político al momento de decidir la participación del Perú en una prueba internacional o al momento de presentar y/o analizar los resultados, sólo deberían intervenir criterios técnicos" (p 56)

La confusión y el caos en los sistemas educativos reformados es otro de los impactos del neoliberalismo en la educación actual, con mayor repercusión en los países latinoamericanos y caribeños. La confusión en la aplicación de metodologías impuestas con apresuramiento y sin acompañar con los materiales didácticos suficientes; sin la participación de los docentes en su elaboración y discusión previas, produciéndose una contradicción de difícil solución entre lo tradicional y lo nuevo, negando la relación dialéctica, de continuidad y ruptura, entre ambos tiempos y sus contenidos. Lo importante es comprobar que lo "nuevo" de los neoliberales se trata de imponer con los viejos recursos del autoritarismo y la defensa de los viejos privilegios de clase. Pero la confusión pedagógica se mantiene. Por otro lado, los sistemas curriculares se han convertido en estructuras yuxtapuestas y caóticas, sin resolver la falta de integración e interrelación de niveles educativos. De igual manera, en lo administrativo campea el desorden y la interferencia de funciones entre instancias centrales, regionales y locales dentro del proceso de la descentralización de la educación.

El impacto en la profesión docente es uno de los que más se percibió casi de inmediato en todos los países, comenzando de Chile donde se combinó la desocupación masiva y la inestabilidad laboral con la persecución política y de dirigentes sindicales, la liquidación de la otrora AGECH y su sustitución compulsiva por el Colegio de Profesores de Chile que sus afiliados, felizmente, supieron rescatar y dirigir en defensa de sus derechos, dotándolo de una dinámica y un espíritu sindicalista consecuentes. Las políticas laborales para el sector educativo, específicamente para los docentes, están marcadas por la flexibilización laboral que ha implantado el sistema de contratos y las evaluaciones para justificar las restricciones a la estabilidad laboral y el nombramiento estable de los docentes; la reducción y hasta anulación de las conquistas laborales de los maestros; el aumento de alumnos por aula que reduce las posibilidades de un desempeño más adecuado de los docentes; las limitaciones al ejercicio de los derechos sindicales, como el derecho de huelga, de negociación colectiva y de representación sindical para la defensa de los docentes y para ser tenidos en cuenta en la elaboración de las políticas educacionales. Es necesario referirnos al impacto económico en el ejercicio de la carrera docente, pues el neoliberalismo ha reducido en gran medida los ya insuficientes salarios magisteriales, colocándolos, como ha ocurrido en Chile, México, Costa Rica y Perú, al nivel de lo que significaban en la década de los 70, en el contexto de las devaluaciones monetarias aplicadas por el neoliberalismo desde la década de los 80. La sobreexplotación salarial de los maestros en América Latina y El Caribe es una de las más indignantes, no sólo desde el Estado, sino en el campo, supuestamente más eficiente, de la educación privada, donde los maestros, obligados a vender su fuerza de trabajo para lograr un pequeño incremento a su presupuesto familiar, perciben salarios que sólo llegan a la mitad de lo que obtienen en la escuela pública. El maestro ha sido obligado a dedicarse al multiempleo para poder sobrevivir con su familia; y no es nada raro ver maestros latinoamericanos y caribeños desempeñando funciones nada afines con su preparación profesional, dedicando a ellas el tiempo que necesitan para prepararse y recrearse, relacionarse con su comunidad en forma más permanente. A todo lo anterior debe agregarse la obligación de aumentar el tiempo de trabajo escolar con la peregrina tesis de que el año escolar en nuestros países es demasiado corto en horas efectivas de clases, llegándose al colmo de aumentar los horarios sin hacer lo propio con las remuneraciones a que tienen derecho los docentes. Con la aplicación del sistema de evaluación y certificación-recertificación que está imponiendo el neoliberalismo, los maestros se ven obligados a desplegar mayores esfuerzos de carácter individual para que su estabilidad no se ponga en peligro, como si lo que vinieran desplegando no fuera lo suficiente en un contexto de pobreza en que desarrollan su trabajo. Una visión totalizadora de la situación de los docentes creada por el neoliberalismo nos conduce a señalar que la profesión docente ha sido desvalorizada y la carrera pública destruida, pese a los discursos oficiales que hablan de la "dignificación" de la carrera docente, del "apoyo" a su capacitación permanente y del "reconocimiento" a su "elevada misión".

Hay un impacto presupuestal sobre la educación que viene del reajuste estructural que el neoliberalismo ha impuesto. Con fines de resolver la deuda externa y cumplir con los voraces acreedores y el desmedido afán de gasto improductivo de los gobiernos de América Latina y El Caribe, los presupuestos educativos se han reducido a menos del tercio del 8 % del PIB de cada país, porcentaje que en la década de los 60 se había fijado como mínimo para resolver los problemas de la educación en el mundo, terminar con el analfabetismo, el ausentismo y la deserción escolares, cubrir el déficit de infraestructura educativa, universalizar la educación y dignificar la profesión docente como una de las condiciones más necesarias para desarrollar una educación integral, cualitativamente superior. Resulta que en nuestros países, pese al discurso que sitúa a la educación como el principal pilar del desarrollo de las sociedades, lo cual es una exageración desde una visión objetiva del factor económico y social en el proceso educativo, hay presupuestos educativos de menos del 3% del PIB, como es el caso de Haití, Guatemala, Bolivia y Perú, hasta aquellos países que no llegan más allá del 5%. Los regímenes neoliberales consideran que la privatización de la educación ampliará la inversión en este sector, pero lo que no dicen es que los que invierten en sus escuelas privadas no se preocupan ni se preocuparán del futuro educativo de millones de niños y jóvenes de las clases oprimidas, clasificadas, en su mayoría, como de pobreza y extrema pobreza. Para estos sectores está el escaso presupuesto del Estado neoliberalizado. La incertidumbre frente al futuro de los docentes y de la carrera pública magisterial es el clima predominante que han creado las políticas y teorías educativas neoliberales.

Concluiremos esta parte señalando el ostensible fracaso de la reforma educativa neoliberal y el ahondamiento de la crisis de la escuela a nivel mundial, siendo la más visible y desgarradora la de los países latinoamericanos, caribeños y africanos, coincidentemente con las condiciones de atraso y pobreza de esas sociedades, convertidas, a lo largo de toda su historia de "repúblicas independientes" en mercados de materias primas, a lo que se agrega, a partir de la segunda mitad del siglo XX, su papel de exportadores de divisas vía el pago de su deuda interna, los intereses y moras y las ganancias de los monopolios que saquean esas economías. Si consideramos los objetivos trazados de la Conferencia Mundial de Jomtien:

a) satisfacción de las necesidades básicas de aprendizaje,
b) educación para todos,
c) universalización del acceso a la educación y fomento de la equidad,
d) atención prioritaria al aprendizaje y no a la enseñanza,
e) ampliación de los medios y alcances de la educación básica,
f) mejoramiento de las condiciones del aprendizaje, fortalecimiento de la cooperación y asociación,
g) políticas de apoyo en los sectores sociales cultural y económicamente desfavorecidos,
h) movilización de los recursos financieros y humanos existentes, públicos, privados o voluntarios,
i) fortalecimiento de la solidaridad internacional,

frente al balance realizado en la Conferencia de Dakar, l0 años después, en cuyo documento titulado "Marco de Acción de Dakar" la Conferencia, luego de afirmar que el avance ha sido desigual y lento, considera, al mismo tiempo, que la situación actual representa "una afrenta a la dignidad humana". A partir de esta conclusión, en muchos países latinoamericanos los reformadores están planteando un "nuevo enfoque educativo", "nuevo modelo", "un modelo educativo nacional" y hasta una "nueva reforma", cuando lo que vienen haciendo no es más que la continuación del mismo modelo de reforma neoliberal, como lo demuestra la reciente Ley General de Educación promulgada en el 2003 por el actual gobierno peruano. Pero la situación de mayor crisis de la educación en el mundo capitalista, incluyendo a los países desarrollados, se refleja en la evaluación PISA que hemos mencionado. Un investigador de la ONG "Foro Educativo", del Perú, Jorge Capella Riera, amplía más la interpretación del informe PISA y, citando a otros analistas de la situación presente de la educación latinoamericana, formula, acaso perplejo, las siguientes preguntas: ¿Qué es lo que realmente pasa en la educación? ¿Habrán fracasado los sistemas educativos? ¿Habrán fracasado muchas de las estrategias pedagógicas que manejamos? ¿Hay forma de revertir esta situación?. Cabe señalar que Foro Educativo es una de las ONG que estuvo cerca de las políticas educativas neoliberales que el gobierno peruano de Fujimori Fujimori (l990-2000) desarrolló, especialmente en la implementación de las estrategias de capacitación de maestros para la gestión administrativa y para la gestión pedagógica de las escuelas en torno al Proyecto Educativo Institucional y al Proyecto Curricular de Centro Educativo, así como la metodología del constructivismo y el currículo integrado por áreas, desde la educación inicial y primaria hasta la educación secundaria, que hoy viene aplicándose con su orientación pragmatista. Si los resultados de PISA 2000 y PISA 2003 dejaron sorprendidos a los alemanes ante el bajo nivel demostrado por sus adolescentes, los latinoamericanos chilenos, mexicanos, peruanos, brasileños y argentinos, al quedar ubicados entre los 8 últimos lugares, empezaron a buscar a los culpables de siempre en los maestros, sin abordar científicamente las causas o factores del nuevo fracaso de sus reformas. El fracaso es un hecho. Los que luchamos por una nueva educación en cada uno de nuestros países no podemos convertirnos en soportes de reformas impuestas para que sirvan de mecanismos de reproducción de la ideología y la economía neoliberales, de una globalización que, al decir de Stiglitz, "sólo funciona para los ricos". El fracaso de las reformas neoliberales, como hemos señalado líneas arriba, es parte del fracaso del fondomonetarismo y sus ajustes estructurales que no crearon condiciones mínimas de desarrollo sostenido para los países subdesarrollados, no promovieron la valorización de los recursos naturales ni de la fuerza humana de trabajo de estos países, no ayudaron a superar las profundas desigualdades sociales que, más bien, se acentuaron en los últimos 20 años. La razón fundamental del fracaso de las reformas educativas es su naturaleza neoliberal. Por otro lado, los objetivos tarazados y sintetizados en la propuesta de "mejoramiento de la calidad" de la educación entraron en contradicción con las políticas económicas y sociales, pero también con las teorías pedagógicas de corte instrumentalista. La propia privatización de la educación entra en contradicción con la búsqueda del mejoramiento de la educación y su universalización. La explicación económica y social de los resultados de la reforma educativa neoliberal, como de cualquier otra en el pasado, no excluye otros factores, como el papel de los maestros; pero sin olvidar que estos juegan su papel en las circunstancias y escenarios creados por la realidad económica y la realidad social, sus condiciones de existencia y de trabajo.

IV. PERSPECTIVAS PARA LA LUCHA POR UNA NUEVA EDUCACIÓN EN NUESTRA AMERICA

1. El proyecto neoliberal de la globalización capitalista ha fracasado pero no está moribunda, ni su desgaste es suficiente como para derrotarlo en lo inmediato. Sus mecanismos de dominio, así como su capacidad de reproducción se mantienen. En lo que respecta a su fuerza y su capacidad de reproducción, es decir de reproducción del capital, Samir Amin (AMIN: 1999: l5-22) señala que la globalización capitalista ha logrado erosionar el Estado-nación y su debilitamiento para el control político y social; y ha logrado también erosionar la antigua fractura entre el centro y la periferia como expresión de lo industrializado y lo atrasado, creando nuevas dimensiones de la polarización actual, que incluye, desde luego, la vieja polarización inherente al sistema capitalista. El mismo autor señala que la hegemonía globalizadora ha logrado establecer "cinco monopolios": el monopolio tecnológico, el monopolio de los mercados financieros mundiales, el monopolio del acceso a los recursos naturales del planeta, el monopolio de los medios de comunicación y el monopolio de las armas de destrucción masiva. Sobre este marco monopolista opera la ley del valor mundializado. Sin embargo, el mismo Samir Amin considera posible una alternativa diferente y opuesta a condición de producir la organización del desarme mundial, la organización del acceso a los recursos naturales del planeta de manera igualitaria, la organización de las relaciones económicas abiertas y flexibles entre las distintas regiones del mundo lo que supone liquidar los actuales organismos internacionales mediadores de los monopolios (FMI, BANCO MUNDIAL, OMC), y el inicio de negociaciones para una correcta gestión de la dialéctica mundo/nación en las áreas de las comunicaciones, la cultura y la política. La alternativa señalada por Amin requiere de una fuerte y sostenida lucha de quienes cargan con el peso del orden injusto; de la organización de las fuerzas del cambio en cada país y a nivel continental y planetario, cualificando el actual movimiento "antiglobalización" y propiciando su creación en cada país, uniendo y centralizando las luchas parciales que vienen realizándose en cada uno de los países; promoviendo la investigación y la difusión de las diversas realidades y de las propuestas que surjan desde las organizaciones de masas. En perspectiva de largo plazo el futuro de la globalización capitalista y de su programa neoliberal carece de fortaleza. Los conflictos sociales y las guerras que se ven obligados a sostener frente a la resistencia de pueblos y naciones que se sienten agredidos por la prepotencia del sistema y sus recursos bélicos, erosionan su poderío. La propia economía del eje principal de la globalización, EE.UU., oscila entre el estancamiento y el crecimiento, entre el aumento del empleo y la desocupación, entre las posibilidades del consumo masivo y la inflación. Sobre esta tendencia inflacionaria el economista y profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima-Perú, Humberto Campodónico (CAMPODONICO: 2004: L3) ilustra que en EE. UU., Francia, Alemania, Area Euro y China, la inflación viene creciendo peligrosamente si se compara los períodos anuales de junio 2003-2002 y junio 2004-2003, aunque en Japón se haya producido un proceso de desinflación (sic). No olvidemos que la "prosperidad" de la burguesía y sus capas medias en Estados Unidos se sostiene en el saqueo de los recursos naturales y en la sobreexplotación de la fuerza de trabajo en los países subdesarrollados, donde operan las transnacionales de la industria, además de la explotación de la clase obrera norteamericana.

2. A partir del fracaso de las reformas educativas neoliberales es posible luchar con mayor iniciativa por una nueva alternativa como la planteada por la Red Sepa y discutida en l999, como también lo vienen planteando muchos sindicatos magisteriales y colectivos de investigadores progresistas. Una proyección de nueva educación sólo puede ser viable si se basa en ciertas condiciones que hay que forjar:

(a) Persistir en la lucha contra la reforma neoliberal, especialmente contra sus políticas privatizadoras y su política magisterial de destrucción de la carrera pública magisterial, parte de su intento de liquidar la escuela pública gratuita y universal;

(b) Levantar como eje de toda reforma educativa democrática y liberadora la defensa irrestricta de la escuela pública con sus contenidos históricos, políticos, económicos, culturales y pedagógicos, que incorpore todos los avances de las ciencias y la tecnología en función de la formación integral y multifacética del hombre actual y del futuro, que resuelva la contradicción entre la educación conservadora que se nutre de los valores individualistas que promueve el neoliberalismo, y la educación renovadora que recoge las aspiraciones democráticas, culturales y de justicia social de las masas oprimidas del mundo y de cada uno de nuestros pueblos. Necesitamos reafirmar los principios educativos de justicia, transformación social, integralidad, continuidad, cientificidad, unidad teórico-práctica, orientación axiológica y su importancia en la formulación de los fines y objetivos de la educación del porvenir. Agotadas las posibilidades del sistema actual para generar una educación acorde con las posibilidades de progreso y desarrollo humanos que crean los nuevos elementos de la ciencia y de la técnica, corresponde a las nuevas fuerzas sociales y políticas la iniciativa en tan noble e histórica iniciativa;

(c) Concentrar los esfuerzos de todas las organizaciones que luchan y promueven proyectos educativos renovadores, democráticos y progresistas en cada uno de los estados y pueblos para forjar un movimiento más vasto que ayude ejercer una resistencia y presión mayores, así como a aglutinar actitudes favorables hacia una nueva educación como la que buscamos construir. Las posibilidades para desarrollar este trabajo existen en todos los países. Lo que falta es un mayor esfuerzo para promoverla apoyándonos en las organizaciones de los trabajadores en la educación. No hay duda que el papel de los maestros es crucial para llevar a cabo la tarea. Por ello cobra importancia el perfil docente que formulamos en l999. Requerimos un docente comprometido con los problemas de la aran mayoría de la población que enfrenta la pobreza, la injusticia, la explotación y las desigualdades. Es un compromiso con la justicia y la verdad. Será capaz de forjar en la mente de sus alumnos y alumnas la conciencia de la dignidad y de la lucha por conquistar un mundo mejor. Ética de compromiso con los más y no de indiferencia. Amor a la verdad científica y no al fanatismo irracional o al dogmatismo fundamentalista. Conocedor de su país y sus problemas para transformarlo. Conductor y organizador de su pueblo. Profesionalmente capaz de convertirse en orientador-formador en el proceso de la enseñanza-aprendizaje. Respetuoso de los niños y niñas a través de su comportamiento democrático con ellos. El nuevo docente no debe concebir como una contradicción su lucha por reivindicaciones como trabajador y su lucha por una nueva educación y nueva sociedad. Honradez, amor a la patria, son otros valores que enriquecen el perfil del nuevo docente. Podríamos agregar a este perfil el compromiso del docente para convertirse en puntal intelectual y social de la lucha contra la globalización capitalista actual y sus políticas neoliberales.

Queremos concluir este texto reproduciendo un poema del vate ecuatoriano Rafael Larrea:

¿QUÉ BUSCAN,
hermanos
en esta oscuridad de muerto,
ayudados sólo por ese trapo negro,
esa lágrima,
ese desnudo pie
clavado en el piso del cuarto?

¿Qué acosa busca el obrero
más allá de su telar,
de su paciencia creadora?
¿Qué hay más allá del salario?
¿Cuál es el horizonte del músculo?
¿Tras tanto esfuerzo, qué más hay?
¿A dónde fue a parar el descanso,
para variar?

¡Ah! Mis hermanos hombres,
lo que queréis, lo que buscáis
es otro mundo en este mundo.
¡Qué bien!

* * *

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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2003. PISA: ¿catástrofe u oportunidad? En TAREA. Revista De Educación y
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Santos. UNESCO-PERUMUNDO. 2ª edición. Lima-Perú. 2 volúmenes.

RAMOS PEREZ, Arturo

2002 Globalización y Neoliberalismo: ejes de la reestructuración del capitalismo
mundial y del Estado en el fin del siglo XX. Plaza y Valdés, S.A. de C.V.
México.

SAVATER, Fernando

2001 El valor de educar. ARIEL. España.

STIGLITZ, Joseph

2002 Malestar en la Globalización. TAURUS/PENSAMIENTO. Madrid.

2003 Los Felices 90. La Semilla de la Destrucción. TAURUS/
PENSAMIENTO. 1ª edición. Argentina.

VERGARAY DULANTO, Alvaro

2004 Perú: análisis de los resultados del Proyecto PISA en Matemática. En
PALABRA DE MAESTRO. Revista Pedagógico-Cultural. Derrama
Magisterial. No 40. Junio 2004. Lima-Perú. Págs. 52-56.

El asalto a la Educación Pública

Por Noam Chomsky
Jueves, 5 de abril de 2012

La educación pública está siendo atacada en el mundo entero y, como respuesta, recientemente se han organizado protestas estudiantiles en Inglaterra, Canadá, Chile, Taiwán y otros lugares.

California también es un campo de batalla. El periódico Los Ángeles Times publicó un informe sobre otro capítulo en la campaña para destrozar lo que una vez fue el mejor sistema de educación pública del mundo: "Responsables de la Universidad Estatal de California anunciaron que piensan congelar el proceso de matrículas para la primavera entrante en la mayoría de sus campus y poner a todos los solicitantes en lista de espera para el otoño siguiente hasta conocerse el resultado de una propuesta tributaria que hará parte de las elecciones".

Los quebrantos en las finanzas de las universidades estadounidenses se suceden a lo largo y ancho del país. "En la mayoría de los estados", informaba recientemente el New York Times, "los pagos de matrículas y no fondos estatales son los que cubren la mayor parte del presupuesto", de esta forma "la era de las universidades públicas asequibles, subsidiadas en su mayor parte por el Estado, puede estarse acabando".

Cada vez más, los community colleges (escuelas para estudios universitarios de primer ciclo) enfrentan un futuro similar, y los déficits se extienden a los colegios.

"Fracaso por Diseño" es un estudio reciente hecho por el Instituto de Política Económica (EPI), que por mucho tiempo ha sido fuente de información confiable y análisis sobre el estado de la economía. El estudio revela las consecuencias de la transformación de la economía hace una generación desde la producción doméstica hacia la financiación y deslocalización. Por diseño, siempre ha habido alternativas.

El estudio del EPI observó que el "Fracaso del Diseño" está basado en clase. Para los diseñadores ha sido un éxito increíble, tal como ha sido revelado por la exagerada acumulación de riqueza en el 1%, de hecho el 0.1 %, mientras que la mayoría ha sido reducida prácticamente al estancamiento.

En resumen, cuando tienen la oportunidad, los "Maestros de la Humanidad" persiguen su "vile maxim, todo para nosotros mismos y nada para los demás", como lo explicó Adam Smith hace mucho tiempo.

La educación pública universal es uno de los grandes logros de la sociedad americana. Ha tenido muchas dimensiones. Uno de sus fines era preparar granjeros que se ganaban la vida trabajando de forma autónoma para servir como mano de obra asalariada que toleraría lo que podría considerarse una forma moderna de esclavitud virtual.

En el extremo liberal internacionalista, la Comisión Trilateral, el grupo de política no-gubernamental del cual surgió gran parte de la administración Carter, advirtió en 1975 que hay demasiada democracia, en parte debido a los fracasos de las instituciones responsables del "adoctrinamiento de la juventud". A la derecha, un importante memorando de 1971 escrito por Lewis Powell, dirigido a la Cámara de Comercio de los Estados Unidos se quejaba porque los radicales se estaban apoderando de todo, universidades, medios, gobierno, etc., e invitaba a la comunidad empresarial a usar su poder económico para revertir el ataque en contra de nuestro premiado estilo de vida. Desde entonces, muchas medidas han sido tomadas para restaurar la disciplina. Una es la cruzada para la privatización, poner el control en manos confiables.

Se ofrecen justificaciones con razones económicas, pero no son convincentes. En todos los países americanos desde los más ricos hasta los pobres, incluyendo al vecino México, la matrícula aun es gratis o de bajo costo. Así sucedía también en EEUU cuando era un país mucho más pobre tras la Segunda Guerra Mundial. De esta forma grandes cantidades de estudiantes pudieron inscribirse a la Universidad bajo el 'GI Bill' (ley que beneficia a los soldados), que resultó ser un factor multiplicador en el crecimiento económico.

Otro mecanismo ha sido la introducción de criterios empresariales de las universidades, que ha llevado a un aumento dramático en los niveles de burocracia administrativa. Profesionales de la burocracia han sido contratados para desempeñar tareas que antes realizaba el profesorado. Otra de las consecuencias de esta deriva ha sido la imposición de la noción de 'eficiencia', convertida más en un criterio ideológico que empresarial.

Algunos de los efectos más insidiosos recaen sobre la enseñanza y la instrucción. El ideal educativo de la Ilustración entendía la educación como una cuerda que el sistema tendía en forma de ayuda a los estudiantes para que estos trepasen por ella a su manera, desarrollando su creatividad e independencia mental.

Debemos rechazar la alternativa a esta visión que nos muestra la situación de la enseñanza pública con el símil de un barco agujereado por los cuatro costados y derramando agua por sus fugas. Más recientemente debemos rechazar la idea de la educación como preparación ad hoc para superar exámenes. Esta visión de la enseñanza destruye el interés de los estudiantes y busca ubicarlos en un molde fácilmente controlado. Esto resulta cada vez más familiar.

Disponible en: http://consolidacionmadrid.blogspot.com/2012/04/chomsky-habla-sobre-el-f...

La gran disputa en Estados Unidos
La guerra contra la educación pública
Reformistas buscan sujetar el sistema a patrón empresarial
Se evaluará a docentes con pruebas estandarizadas
David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 3 de enero de 2013, p. 2

Nueva York, 2 de enero. En este país de guerras hay una que sí –más allá de la retórica oficial– determinará el futuro de esta democracia: la gran disputa nacional en torno a la educación pública.
La ofensiva de los autoproclamados reformadores de la educación está compuesta por algunas de las fuerzas más poderosas del país, entre ellos los hombres más ricos de Estados Unidos, el gobierno federal, el sector financiero, los grandes medios y cabilderos, quienes afirman que el problema central de un sistema de enseñanza público en descomposición son los maestros de baja calidad y sus sindicatos que defienden el statu quo.
La solución que proponen, financiada por miles de millones en fondos privados, es sujetar el sistema de educación a un modelo empresarial guiado por ejecutivos, donde se evalúa a los docentes exclusivamente en torno a exámenes estandarizados y se mide todo por esquemas de datos bajo normas que se aplican al sector privado. A la vez, se busca aplicar el libre mercado al sector educativo, con esfuerzos para privatizar algunos segmentos y contratar cada vez más servicios del sector privado en la enseñanza pública.
En esta guerra, el enemigo son los maestros y sus sindicatos, a quienes culpan de resistir el cambio, proteger sus intereses mezquinos, que ponen encima de los de sus estudiantes, y de culpar a factores socioeconómicos por sus deficiencias.
Tal vez la expresión mejor conocida de este argumento fue la película documental Esperando a Superman, de 2010, que presentó un sistema educativo compuesto de maestros mediocres y complacientes, casi como burócratas, padres de familia frustrados y sindicatos del magisterio con el solo interés de proteger a sus agremiados. Según la película, la única y mejor solución son las llamadas escuelas chárter, que reciben fondos públicos, pero son administradas de manera privada, exentas de varias regulaciones, entre ellas, la obligación de contratar sólo profesores sindicalizados, y algunas pueden ser operadas con fines de lucro (hay más de 4 mil chárters en 40 estados del país, y ahora suman 5 por ciento de las escuelas públicas). Los críticos acusan que son la punta de lanza de la privatización.
Ineficiencia y mediocridad
El argumento sobre la mediocridad e ineficiencia de la educación pública ha sido nutrido por informes de instituciones y personalidades muy destacadas, desde el secretario del rubro, Arne Duncan, a algunos de los medios más influyentes del país. Bill Gates se ha obsesionado con el hecho de que el sistema de enseñanza pública ya no produce la calidad de trabajadores de alta capacitación técnica que requiere el país para competir a nivel mundial, algo que Barack Obama ha reiterado al insistir en que los estudiantes estadunidenses no pueden competir con los coreanos. Un grupo de trabajo del prestigioso Consejo de Relaciones Exteriores, encabezado por la ex secretaria de Estado Condoleezza Rice y el ex jefe de educación pública de la ciudad de Nueva York Joel Klein, dio la alarma de que el pobre desempeño educacional estadunidense en el contexto global representaba una grave amenaza a la seguridad nacional.
Noventa por ciento de los alumnos estadunidenses están en planteles públicos, alrededor de 50 millones actualmente. El gasto federal, estatal y municipal en enseñanza supera 600 mil millones dólares al año. Como afirma David Denby en The New Yorker, el debate sobre el futuro de la educación es en parte sobre empleo, poder y dinero, y ahora es parte de la lucha ideológica entre el gobierno, como garante del bien comunitario, y la competencia del mercado como un creador potencial de excelencia.
Por lo menos desde hace una década –algunos dicen que esta guerra empezó hace 20 años– este movimiento reformista ha sido financiado en gran parte por empresarios y sus fundaciones, la más sobresaliente la de Bill Gates (Microsoft), la familia Walton (de Walmart), Mark Zuckerberg (Facebook) y Eli Broad (su fortuna es de la aseguradora Sun Life) y Michael Bloomberg (de Bloomberg y actual alcalde de Nueva York). Estos han invertido miles de millones en programas de privatización de escuelas públicas (las llamadas escuelas chárter), en financiar think tanks, agrupaciones de cabildeo, centros de expertos, medios y periodistas, y en el apoyo y cabildeo de autoridades locales, estatales y federales, logrando imponer su agenda a escala nacional.
Ellos ya definen y determinan en gran medida el debate sobre las políticas en el sector en este país, y tienen entre sus filas a los jefes de educación de casi todas las principales ciudades del país, hasta el propio secretario del rubro, Arne Duncan, y su jefe, Barack Obama (como también a su antecesor, George W. Bush).
Privatización o escuelas chárter
Junto con ellos se ha integrado a este movimiento reformista un sector de nula experiencia y, anteriormente, ningún interés en la enseñanza pública: el financiero, que ahora también financia escuelas chárter, promueve reformas para establecer el modelo empresarial y condiciona sus contribuciones sustantivas a políticos en torno al apoyo a iniciativas favorecidas por los reformadores.
Desde 2002, la pieza central del movimiento reformista ha imperado sobre el panorama de la enseñanza pública, cuando el entonces presidente George W. Bush promulgó la ley No child left behind o NCLB (ningún niño dejado atrás), donde se establece el uso de los resultados de exámenes estandarizados estatales a estudiantes para medir el desempeño de maestros y escuelas, que en algunos casos puede llevar al despido de docentes y hasta la clausura de planteles. Por tanto, con cada año se obliga a que los maestros y administradores dediquen cada vez más tiempo, esfuerzo y atención a estos exámenes, ya que determinan, cada vez más, su futuro.
Al llegar Obama a la Casa Blanca, su secretario de educación formuló un programa, Race to the top o RTTT (Carrera a la cima), que promueve una competencia entre estados para ampliar el uso de estos exámenes, la elaboración de más medidas y programas para la evaluación estadística de estudiantes y maestros con base en los exámenes, y la creación de más escuelas chárter a cambio de fondos federales.
NCLB y RTTT son las coronas del movimiento reformista empresarial, y sus consecuencias se sienten a lo largo y ancho del país. Su argumento fundamental es que, con base en estas reformas, los maestros por fin serán evaluados objetividad, y con ello hay un proceso de rendición de cuentas en el sistema.

La experta Diane Ravitch afirma que la profesión está bajo el ataque de quienes culpan a maestros por condiciones fuera de su control Foto Saz
Mero negocio: antirreformistas
El problema, según los críticos de estas reformas, es que ni el diagnóstico de los reformadores, ni sus recetas están basadas en los hechos, lo cual ha llevado a críticos a considerar que las reformas tienen más que ver con negocios y una visión neoliberal que con la función y propósito de la educación pública. Citan numerosos estudios, investigaciones y datos que demuestran que las reformas no han generado los resultados prometidos, que el diagnóstico está viciado por graves errores en evaluación. Subrayan que el eje del modelo de reforma, los exámenes estandarizados, no puede ser usado para medir el desempeño de maestros y escuelas, según expertos nacionales y hasta directores de algunas de las empresas que se dedican a eso, incluyendo la Rand Corporation y la agencia de investigaciones sobre métodos de evaluación escolar de la Academia Nacional de Ciencias.
Por otro lado, en años recientes se ha revelado que en Nueva York, Houston, Chicago, Washington y otros lugares los políticos han inflado y manipulado los resultados de los exámenes que tanto señalan como pruebas del éxito de sus reformas.
La educación pública está bajo ataque de las fuerzas de la privatización, por gente que hace promesas falsas, declaró Diane Ravitch, profesora en la Universidad de Nueva York, quien hace una década fue una de las reformadoras más prominentes del país, ex secretaria asistente de educación en la presidencia de Bush padre, autora de 10 libros sobre políticas e historia de educación, entre otros logros destacados, quien ahora es tal vez la voz nacional más eminente en contra de los reformistas.
En un discurso el año pasado, agregó que la profesión magisterial está bajo ataque de aquellos que culpan a los maestros por condiciones más allá de su control. Desean quitarles su profesionalismo y convertirlos en técnicos de exámenes. También advirtió que “si logran quitar a los maestros el derecho de negociar el contrato colectivo, silencian sus voces.
Con ello eliminan la única fuerza que puede detenerlos. Eso deja el camino abierto para recortar fondos; para entregar más escuelas públicas a las cadenas de escuelas chárter… y para implementar políticas que dañan a los niños y reducen la calidad educativa. No permitan que lo hagan”.
Ravitch, en un artículo en The Daily Beast, pronosticó que “en los próximos años, los alumnos estadunidenses serán sometidos a más y más exámenes, la industria de los exámenes engordará, y la calidad de educación sufriría.
Para rescatarse, los maestros enseñarán sólo en torno a los exámenes malos, los distritos escolares abandonarán las artes y reducirán el tiempo en materias como historia, geografía, civismo, ciencias e idiomas para tener más tiempo para los exámenes. Habrá más escándalos de trampas con las calificaciones de las evaluaciones, que determinarán las vidas y carreras de maestros y directores, y la sobrevivencia de sus escuelas”.
Más recientemente, señaló que las empresas con fines de lucro tienen el objetivo de lograr ganancias, no buena educación. La manera en que generan ganancias es cortar costos, y lo hacen sustituyendo maestros con experiencia con maestros sin experiencia, y con tecnología. No preguntan si es bueno para los niños o si mejora la educación, sino si incrementa las ganancias sobre la inversión.
La fuerza del mercado
De hecho, para algunos, las reformas han sido parte de un esfuerzo impulsado por fuerzas conservadoras y empresariales, que argumentan que la única manera de mejorar todo es aplicar las fuerzas del mercado al sector público. En 2008, la revista Time citó que Susan Neuman, profesora de educación quien había sido subsecretaria del sector del presidente George W. Bush y promotora de la ley NCLB, señaló que algunos de sus colegas en el gobierno veían esa ley como un caballo de Troya para promover su agenda de privatización, demostrar el fracaso de la educación pública y así hacerla estallar un poco.
Richard Rothstein, experto en políticas educativas del Instituto de Política Económica y autor de varias obras sobre el tema, ha sido un crítico feroz de las reformas implementadas, y recientemente comentó al New Yorker que el movimiento de reforma está destruyendo el sistema de la enseñanza pública.
Los reformistas acusan a sus críticos de usar la pobreza y otras condiciones socioeconómicas como justificación para detener las reformas, las cuales, dicen, son la mejor manera de ofrecer oportunidades a los sectores más vulnerables. Pero según investigaciones de varias universidades y expertos como Jonathan Kozol, son los reformistas los que niegan el impacto de la pobreza sobre los estudiantes. De hecho, la brecha en desempeño académico entre pobres y ricos se ha ampliado hasta un 50 por ciento desde 1980.
Rebelión
Hay cada vez más avisos de rebelión contra la visión tecnócrata y empresarial de la educación. En Texas, casi 80 por ciento de las juntas escolares del estado han aprobado una resolución rechazan los exámenes estandarizados como base de evaluación de maestros y escuelas. En la ciudad de Nueva York, encuestas registran que las mayorías reprueban las reformas educativas del alcalde Bloomberg.
El 10 de septiembre del año pasado, por primera vez en 25 años, el sindicato de maestros de Chicago estalló una huelga y no fue por la disputa sobre salarios, sino contra la demanda del alcalde Rahm Emanuel, ex jefe de equipo del presidente Barack Obama, de abrir más escuelas chárter, mayor evaluación y bonos de maestros con base en los resultados de estudiantes en exámenes estandarizados. Ocho días después, la huelga concluyó tras concesiones por ambos lados, pero para muchos maestros esta acción logró detener, por ahora, la imposición de la agenda empresarial, una batalla en una guerra que continúa.
Rothstein escribió que la huelga “fue la primera rebelión abierta de maestros a escala nacional por esfuerzos para evaluar, castigar y recompensarlos basados en las calificaciones de sus estudiantes en los exámenes estandarizados… El descontento de los maestros ha estado burbujeando ahora durante una década, pero se necesitó un sindicato bien organizado para dar expresión práctica a ese descontento”.
Chicago, dicen unos, sólo es una primera llamada.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2013/01/03/politica/002n1pol?partner=rss

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