NAVIDAD EN EL DESTIERRO.

(Gustavo Valcárcel)

(Al General Juan Velasco Alvarado,
post mortem, este poema que tanto apreció).

Cuando la víspera de Pascua el compañero
en su agonía se lanzó a la calle
supo que el destierro era más hondo que la vida
y cayó muerto.

Conducido su cadáver a la morgue
Y auscultada la vejez de sus bolsillos
no se le encontró nada que fuera algo.

Alzados su párpados inertes
y su postrera imagen expatriada
no se le encontró nada que fuera algo.

Separados sus labios
y el coágulo de su última voz sin nacimiento
no se le encontró nada que fuera algo.

Dividido su cerebro
y el pálido carbón de sus ideas
no se le encontró nada que fuera algo.

Rasgado su cuerpo en dos mitades
y limpiado el polvo del destierro
no se le encontró nada que fuera algo.

Finalmente, al terminar la Nochebuena
abierto su inmenso corazón
se le extrajo la palabra Perú
llena de sangre.

Gustavo Valcárcel, escritor.