MACRI: PAROS BUENOS Y PAROS MALOS

(Hernán Andrés Kruse)

Junio de 2012. Faltaban pocos días para un paro nacional de la CGT contra el gobierno de Cristina Kirchner. Mauricio Macri, por entonces jefe de gobierno de la CABA, consideraba que “el paro y la movilización convocadas para el próximo miércoles son un llamado de atención para la presidente”. “La presidente tiene que reconocer que se ha equivocado. Espero que lo del miércoles sirva para que reflexione y corrija el rumbo y deje de escuchar a los asesores que le dicen que está todo bárbaro”. “Los gobiernos con soberbia no nos conducen a ningún lado. Espero que la presidente escuche este llamado de atención”. “La presidente tiene que escuchar este reclamo. No puede ser que desde el gobierno siempre se combata al que piensa distinto”. En ese momento el hombre fuerte del sindicalismo era Hugo Moyano quien, debido a su decisión de desafiar a Cristina, fue catapultado por el monopolio mediático y el establishment a la categoría de Lech Walesa vernáculo. El paro total del servicio de transporte público estaba bien visto en ese año. Claro, la presidente era el enemigo público número 1 y había que destruirla. Ningún periodista del monopolio mediático se preguntaba cuánto perdía el país como consecuencia del cese total de actividades ni se quejaba por los cortes de rutas que impedían la libre circulación de las personas. Ni se le ocurría cuestionar la moral de ningún dirigente gremial, en especial la de Hugo Moyano. Para el entonces jefe de Gobierno porteño el paro de la CGT era legítimo ya que ponía en evidencia el hartazgo de una sociedad por un gobierno soberbio y sin escrúpulos.

Seis años después Mauricio Macri es el presidente de la nación. Seis años después la CGT organizó un paro general igual al de 2012. Hubo un cese total de actividades de parte del transporte público y la izquierda cortó todos los accesos a la CABA. El triunvirato cegetista acusó al presidente de ser un soberbio, de no escuchar al pueblo, de ser insensible. El poder mediático, encolumnado detrás de la figura presidencial, acusó a la CGT de atentar contra la estabilidad institucional y el propio presidente defenestró el paro por considerarlo improcedente y estéril. El ministro Dujovne acusó al sindicalismo de haber provocado pérdidas millonarias y Mauricio Macri, al llegar a la Casa Rosada, dijo que era un día laborable. Por su parte, la ministra Patricia Bullrich, quien en 2012 festejó el paro contra Cristina, desafió a la CGT a organizar un nuevo paro garantizando el transporte para ver el grado de adhesión a la medida de fuerza.

Para el presidente los paros contra Cristina eran “buenos” precisamente porque estaban dirigidos contra la ex presidente. Ahora, como él es el presidente, el paro de ayer (lunes 25) es “malo”. En 2012 Hugo Moyano era un emblema del sindicalismo argentino y hoy es un delincuente que merece estar tras las rejas. Lo cierto es que el tercer paro de la CGT contra Mauricio Macri fue contundente, demostrativo de un estado de ánimo social que no es el mejor. El pueblo la está pasando muy mal y el paro se encargó de ponerlo en evidencia. En Rosario no se movió nadie y la manifestación de protesta en Sarmiento y Rioja, frente a la Anses, fue multitudinaria. Macri debería, por estas horas, reflexionar sobre lo acontecido. Fue un severo llamado de atención para su política económica, ahora monitoreada por el FMI. En las últimas horas el gobierno ha dicho que no tiene previsto, al menos por ahora, convocar a la CGT al diálogo y que no torcerá el rumbo de su plan económico. Su reacción es de manual ya que muchas opciones no le quedan. En realidad sólo tiene una: obedecer las órdenes de Christine Lagarde.

Dante Sica, flamante ministro de la Producción, ha reconocido que el próximo semestre será muy duro. No causa ninguna sorpresa su afirmación ya que basta con tener un poco de memoria para adquirir conciencia de la gravedad de la situación. La recesión se profundizará, la inflación trepará al 30 por ciento, los tarifazos continuarán y la plata valdrá cada vez menos. Si el gobierno tiene decidido no cambiar su política económica carece de sentido que se siente a dialogar con la CGT. En consecuencia, habrá más medidas de fuerza, crecerá la tensión social y el gobierno, llegado el caso, no dudará en convocar a las fuerzas armadas para garantizar el orden. Sólo cabe rogar para que no haya derramamiento de sangre.

En su edición del 26 de junio Página/12 publicó artículos de Felipe Yapur (“Fue un paro para poder seguir trabajando”), Luis Bruschtein (“Un día de silencio”) y Mario Wainfeld (“Unidad para no tocar fondo”).

Escribió Yapur: “Fue un paro para poder seguir trabajando”, arengó el triunviro Juan Carlos Schmid y despertó aplausos en el salón Felipe Vallese de la CGT donde junto a Carlos Acuña y Héctor Daer realizaron una evaluación del tercer paro nacional que realizan desde diciembre de 2015” (…) “Incluso reconocieron que el paro fue una exigencia social que superó la militancia sindical y afirmaron que las políticas económicas y sus consecuencias provocaron esta huelga y, como tal, exigieron el cambio del modelo. A pesar de todo, el triunvirato reconoció que está dispuesto a seguir dialogando siempre y cuando haya intención de atender a los reclamos gremiales” (…) “El paro, el tercero que convocó la CGT, fue imponente. Las principales ciudades del país mostraron un alto acatamiento y como tal sus calles se vieron vacías y con los negocios cerrados. La adhesión concreta de la totalidad de los gremios del transporte público hicieron un aporte valioso a la efectividad de la medida” (…) “Pero también es cierto que, como dijo Schmid, “el malestar en la sociedad desbordó el encuadramiento sindical y la gente se manifestó en contra del desorden económico que provocó el gobierno” (…) “En la Rosada sabían desde un principio que la medida de fuerza de ayer iba a ser exitosa y, como era de esperar, buscaron quitarle entidad. En primer lugar el presidente Macri decidió ir a trabajar y afirmó sin sonrojo que su gobierno es el que más hace por los trabajadores. Otro funcionario que recurrió a las frases del manual del funcionario en día de paro general fue el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien lo calificó como “político”. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, recurrió a la tesis conspirativa: “Hay intereses que lo que buscan es debilitar al gobierno y eso busca inestabilidad”, lanzó” (…) “Schmid dijo que “en este mes se fueron del país 11 mil millones de dólares y sin paro. Entonces, ¿de quién es la responsabilidad? Yo les digo que los trabajadores hacemos patria hasta el día que paramos el país porque no nos resignamos al ajuste y planteamos correcciones al modelo y lo haremos hasta que se cambie porque lleva al pueblo al desastre” (…) “Por su parte, Daer advirtió que “desde diciembre de 2015 hasta hoy hubo una inflación del 95% y no son los trabajadores los culpables de ese proceso. Hay que recordar que impositivamente fueron favorecidos los sectores que más ganan y que más tienen, como el sector agropecuario y las mineras”, dijo para luego afirmar que el gobierno no combate la evasión y si a ello se le suma la devaluación, esos sectores tienen mayores ganancias porque se perjudica a la producción. “Al gobierno solo le preocupa el déficit fiscal porque solo le garantiza ganancias a la especulación financiera. Ese es un país que no queremos, queremos que cambie el modelo económico”, aseguró Daer con un tomo más combativo” (…) “El triunviro que responde a Luis Barrionuevo no dio pista sobre un posible plan de lucha. Schmid reiteró que “si hay diálogo honesto seguiremos discutiendo” aunque aseguró que “cuando hablamos de prudencia no quiere decir que seamos cagones”. Daer, en tanto, fue más misterioso ya que se limitó a recordar que el paro de ayer fue tan contundente como “el de junio de 2001 cuando el gobierno de la alianza redujo los salarios y jubilaciones en un 13 por ciento” (…) “La intención de los triunviros para el día después de la medida de fuerza es continuar con los cinco puntos que le habían planteado al gobierno antes de que convocaran al paro general” (…) “Los dirigentes sindicales coinciden en señalar que la conflictividad social se incrementará porque, como afirmó ayer el bancario Sergio Palazzo, “el gobierno es pésimo y solo sale corriendo cuando el mercado opina”, dijo” (…) “Es posible que este paro haya sido el último del triunvirato y tal vez por ello no hablaron del día después. El titular del gremio de pilotos, Pablo Biró, sostuvo que esta huelga puede funcionar como una bisagra porque “un paro asilado no sirve de nada porque lo que se necesita es una pauta programática, un plan que podamos negociar desde una posición de fortaleza. Esto es lo que se continuará discutiendo el próximo miércoles”, aseguró Biró en referencia al nuevo espacio sindical que se está gestando con miras a la renovación de la CGT”.

Escribió Bruschtein: “Fue un día de silencio, sin el rumor de gente en la calle, sin motores dando vuelta a la esquina, sin el trueno ininterrumpido de los colectivos, el barrio fue la expresión de un paro masivo, mucho más que los dos anteriores que se hicieron durante este gobierno y los anteriores con los gobiernos kirchneristas. Silencio y vacío” (…) “El silencio y las calles vacías se mantuvieron durante todo el día. Podría pensarse que a la tarde aflojaría el paro como sucedió otras veces, pero la medida de fuerza se mantuvo a rajatabla” (…) “La adhesión al paro de ayer excedió incluso al movimiento sindical y se extendió ampliamente a capas medias, comercios y a la pequeña y mediana empresa” (…) “Con excusas elementales, acostumbrados a tratar a la gente como si fueran niños de nueve años, el ministro Rogelio Frigerio dijo que el paro se notó en los grandes centros urbanos, por la adhesión del transporte” (…) “En el barrio, abrió solamente la farmacia. Y si se le preguntaba a la señora que atendía, respondía desafiante que ella no creía en los paros, que aunque ella también pasaba por una situación difícil, nadie le podía decir lo que tiene que hacer. Seguramente siempre pensó así, como gran parte de las capas medias urbanas, pero antes tenían vergüenza de decirlo. Lo que logró la propaganda masiva de este gobierno en las redes y a través de la corporación de medios oficialistas fue sacar de las zonas más oscuras de las personas, estas expresiones de ultraderecha, individualistas y mezquinas. Es un gobierno de ultraderecha subido a la omnipotencia de su poder económico histórico” (…) “A Macri le preguntaron por el día después y respondió: “Seguiremos como hasta ahora, con una mesa de diálogo con los gremios”. Moyano salió con los tapones de punta: “¿Para qué queremos el diálogo? ¿Para llegar como ahora? Parece un chiste” (…) “Pero es impresionante la forma en que los periodistas deportivos del oficialismo hicieron desaparecer a Daniel Angelici de sus comentarios. Todo el ataque por el funcionamiento de la Selección en el mundial de Rusia está puesto sobre el Chiqui Tapia. Angelici, el verdadero poder en el fútbol, ni siquiera es mencionado por estos analistas “independientes”. La guerra se extendió a todos los niveles” (…) “La enorme masividad del paro. Su claro lugar opositor y las críticas de la mayoría de sus dirigentes pone en soledad a los diputados del peronismo que no dieron quórum para discutir el acuerdo con el Fondo. El reclamo social, prácticamente desesperado, como siempre se hace sentir primero en los movimientos sociales. Y las representaciones políticas, los gobernadores, intendentes, diputados y senadores tienen que asumir el mensaje de este medida de fuerza impresionante y dejar de lado pequeñeces y negociaciones mezquinas que perjudican a la gente que representan”.

Escribió Wainfeld: “El todo es predecible si se conocen de antemano las partes que lo forman. Las repasamos, a vuelo de pájaro. Participación de todas las vertientes de la Confederación General del Trabajo y las dos CTA: una coincidencia con escasos (o nulos) precedentes desde el gobierno de Fernando de la Rúa. Cumplimiento altísimo en todo el país” (…) “El paro general logró los objetivos previstos, fue contundente conforme se detalla en otras páginas de este diario. Lo saben sus promotores, la mayoría de la opinión pública, los partidos opositores que lo acompañaron. Lo deberían saber hasta las autoridades del FMI si le interesaran esas cuestiones del vulgo. Lo entienden en la Casa Rosada, aunque, como esos boxeadores que recibieron una piña tremenda, muevan la cabeza negando el impacto” (…) “El gobierno, claro, elige sobreactuar su rol, repetir el trillado guión para estos casos. “El paro es político”, “no cambio nada”, “¿qué va a pasar mañana?”. Macanear es gratis pero apareja el riesgo de creerse las propias mentiras. El clima de protesta y malhumor crece semana tras semana. No nació ayer de un repollo: viene germinando en las sucesivas movilizaciones exitosas que jalonan todo este año” (…) “El presidente Mauricio Macri dispone de poco margen para hacer política económica porque se ató las manos al acordar con el FMI. La consecuencia no será la pasividad social que proponen Macri y su equipazo” (…) “Se acrecentará el número de personas damnificadas por el programa económico. Más desocupados, subocupados, desempleados disimulados. Las alzas de precios de los alimentos, las tarifas y los remedios agravarán las penurias de los más humildes” (…) “La nómina de sindicatos comprometidos con la medida de fuerza pinta la postal de época. Las CTA y los docentes en particular, la Corriente Federal de la CGT y los camioneros son puntales en la lucha contra el ajuste. “Están en el inventario” de la oposición, por combatividad y coherencia” (…) “El compromiso con el FMI exige cesantías en los estados nacional y provinciales. Los representantes de los empleados estatales como Andrés Rodríguez algo tienen que responder” (…) “El huracán macrista fuerza a dirigentes a definirse y, acaso, hasta a patrones y gremialistas a mover módicas fichas juntos” (…) “Convencer a las personas para vivir peor no es sencillo” escribió el académico Martín Shapiro en la revista Nueva Sociedad. Macri lo intenta, empero. Convoca a la ciudadanía a una suerte de gesta masoquista: pide sacrificios cual si ejecutara órdenes de una deidad pagana. Primero hay que saber sufrir, el bienestar llegará luego, vaya uno a saber cuándo…no en el segundo semestre” (…) “El frío y la ausencia de políticas regulatorias ahondan los daños de la economía. El gran empresariado banca al oficialismo, pero no concede una tregua en su acumulación de ganancias” (…) “El paro exitoso enfrenta y desnuda a Macri: su política es crecientemente impopular. Tonifica a la dirigencia sindical, a condición de mantener constancia en la oposición” (…) “¿Qué pasará hoy? Habrá actividad hasta las tres de la tarde, esperando el minimilagro en Moscú. ¿Y los días subsiguientes? Volverá la actividad tibia, menguante porque la recesión crece, la demanda popular baja y las pymes, que ayer adhirieron, están con el agua al cuello. La jornada dejó, pues, vencedores y vencidos. Los perdedores del modelo avanzaron un par de casilleros. La partida, la historia y las luchas continuarán”.

En su edición del 25 de junio Página/12 publicó un artículo de Mempo Giardinelli titulado “Los nombres de la “crisis”. Escribió el autor: “Seguramente una gran parte de la ciudadanía está harta ya del cacareo de economistas o afines que hacen filas en la tele para explicar lo inexplicable, y atiborrarnos de vocablos tan insalubres como confundidores de “la pobre inocencia de la gente”, ese hallazgo de León Gieco” (…) “Mercado emergente, endeudamiento, balanza de pagos, diagnóstico, divisas, deuda, stand-by, Merval, recursos, flexibilización, canje, Lebac, reformas estructurales, condicionalidades, gradualismo, preacuerdo, emisión, déficit fiscal, transacciones, saldos negativos, metas, credibilidad, Spreads, revisiones, morgan stanley, riesgo país, técnicos, vulnerabilidad, standard, crédito, frenazo, ajuste, dólar futuro y las madres y los padres que lo parieron porque seguro que nos quedamos cortos, dado que la imaginación de los progenitores del desastre es infinita desde por lo menos 1810” (…) “El gobierno de Cambiemos, el PRO y los radicales culo al aire, en su absoluta insensibilidad social, muestran su verdadero rostro día tras día mientras firman la hipoteca gigante que pretenden endosarles a las futuras generaciones de argentinos, y que ya es escandaloso que no se escuchen las respuestas adecuadas que la dignidad nacional exigiría escuchar” (…) “Alguien debe decirles al país y al mundo que a todas las basuras que firman estos tipos las vamos a desconocer y a revertir por decreto y velozmente” (…) “Alguien debe levantar la voz además de los que desde el mismísimo 10 de diciembre de 2015 venimos denunciando públicamente al presidente Macri, su familia y amigotes, porque no sólo aplican políticas antinacionales y de destrucción del aparato productivo y del trabajo, sino que además aparecen coludidos diariamente en conductas delictuosas como las innumerables cuentas offshore hasta ahora negadas, pero ya inocultables según denuncias periodísticas bien fundadas” (…) “Este gobierno ha llevado al país al borde de la disolución nacional mediante la rifa del patrimonio nacional, incluyendo el subsuelo y las cesiones y ventas dolosas de terrenos y edificios históricos, e incluso la entrega territorial de la que casi no hablan las dirigencias políticas dizque opositoras, y que ya está conformando delitos supremos como el de Traición a la Patria” (…) “El cuadro es gravísimo y por eso lo que todos los economistas del sistema mediático llaman “crisis”, en verdad no es tal. La supuesta “crisis” es el nombre falso del descalabro económico y social que produce el asalto, y que afecta a trabajadores, docentes, productores, empresarios pequeños y medianos, jubilados, estudiantes, y también a los miles de nuevos indigentes y desamparados que ya ni hospitales gratuitos tienen, gracias a estos miserables que prometieron pobreza cero para que la gilada, porque había que ser giles para creerles, los votara. El verdadero nombre de este asalto no es “crisis”; es “vaciamiento criminal de una sociedad”. Al desastroso desgobierno de estos tres años…ahora pretenden coronarlo con la infame entrega de los destinos de la Patria al Fondo Monetario Internacional. Por eso el de Cambiemos…es un gobierno traidor: porque estafó a sus propios votantes y hoy los entrega indefensos al FMI, que es el peor poder global de la historia de la humanidad” (…) “Porque el FMI no funciona como un banco que da un préstamo que algún día espera cobrar, como se le quiere hacer creer a la población, sino que es un gigantesco poder supranacional de dominación que se vale de la oligarquía terrateniente y el partido judicial para anular las instituciones republicanas y los derechos civiles y humanos de millones de argentinos y argentinas” (…) “El FMI es el verdadero poder que se ha instalado en el mundo, y ahora este gobierno de cipayos y ladrones acepta que gobierne a la Argentina, en nombre de la ortodoxia neoliberal de achicamiento del gasto, disminución del salario, retorno de las AFJP, fin de la salud pública gratuita, y más ajustes, tarifazos y desempleo” (…) “Todas las basuras retóricas de estos tipos no son sino pantallas que ocultan el verdadero objetivo del FMI: doblegar toda rebeldía de nuestro pueblo, embruteciéndolo para que nunca más sea consciente de sus derechos”.