Los bancos actúan como los nuevos terratenientes de los campos andaluces.

Sheila Marin Garcia. Directa.cat

“Tenemos muy claro que si el banco no quiere negociar el Cerro Libertad volverá a ser ocupado “

María Montávez Sánchez es militante del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) en Jaén. El último año ha centrado su lucha en la ocupación de una finca rebautizada como Cerro Libertad, propiedad del BBVA y en desuso durante casi 5 años, acción que le ha supuesto una condena judicial. Sin embargo, el SAT mantiene el pulso con la entidad bancaria de cara a unas posibles negociaciones

El último año, el trabajo que realiza el SAT en Jaén ha visibilizado a través de la campaña de ocupación de la finca Cerro Libertad. Cuéntanos un poco en qué ha consistido.

El 1 de abril de 2017, coincidiendo con el primer año de encarcelamiento del compañero del SAT Andrés Bódalo, el trabajo había sido ligado a la ocupación de varias fincas, decidimos que el empleo de esta finca era la mejor opción para reivindicar su libertad. La finca llevaba años deshabitada y abandonada, propiedad del banco BBVA. Desde entonces, ha tenido lugar un juicio en el que se ordenaba el desalojo de la finca y se me condenó por la acción. La primera notificación de desalojo que recibimos fue el pasado 19 de marzo, pero se aplazó hasta el 2 de abril; este día, sin embargo, se concentró allí muchísima gente del SAT y personas afines a nuestra lucha, provocando la imposibilidad de desalojar la finca. El 19 de abril volvieron a intentar desalojar, con una presencia desproporcionada de boinas negras , más de 300, ante unas 15 personas que nos encontrábamos en la finca en ese momento. Desde entonces, hemos continuado con la que era desde el principio nuestra línea de acción principal: negociar con el banco, que actúa como el nuevo terrateniente de los campos andaluces.

¿En qué punto se encuentra ahora, llevaréis a cabo acciones futuras de reocupación?

A raíz del desalojo el banco nos solicitó una reunión, en la que dejamos claro que nuestro objetivo no era tener la propiedad del terreno, sino que simplemente queríamos hacer uso. Pero el banco nos dejó claro que ellos sólo querían venderlo, que no tenían ninguna intención de arrendar o ceder la finca. A partir de allí volvimos a reocupar el Cerro, pero nos volvieron a desalojar al cabo de dos semanas. Ahora el banco parece más abierto a explorar la vía del arrendamiento siguiendo experiencias similares que ya habían tenido lugar con otras entidades e instituciones y, actualmente, estamos a la espera de una respuesta por su parte. Tenemos muy claro que si el banco no quiere negociar el Cerro Libertad volverá a ser ocupado.

El funcionamiento del SAT es unitario toda Andalucía o intente mantener una autonomía en la gestión de las campañas en cada sección territorial?

Todas las acciones llevadas a cabo por las diferentes secciones territoriales son aprobadas por la Asamblea Nacional, pero luego cada territorio marca su propia línea de acción.

Recientemente ha salido a la luz el caso de explotación de las trabajadoras de la fresa en Huelva , a través del cual vemos que el componente de género es esencial también en la lucha por los derechos laborales. Crees que el mundo sindical se trabaja con suficiente perspectiva de género?

El tema del género es algo pendiente de mejorar en todos los ámbitos, pero el SAT está desde hace tiempo luchando muy decididamente en esta línea. De hecho, somos nosotros quienes destapamos el caso de los abusos de las trabajadoras de la fresa. Huelva siempre ha sido un territorio muy hostil y, por fin, ahora hemos conseguido un poco de luz para poder trabajar. Pero nosotros no escapamos de esta batalla, la misma que tiene toda la sociedad en su conjunto para visibilizar la situación de abuso que sufren muchas mujeres, especialmente las campesinas.

Son pocas las mujeres que ocupan posiciones de poder visible a los sindicatos. ¿A qué crees que se debe? Crees que se enmarca en la dinámica general de invisibilización de la mujer y las dificultades que encontramos para acceder a esferas de poder en los diferentes ámbitos sociales o consideras que puede haber un factor específico?

Las mujeres seguimos teniendo muchos problemas a la hora de poder ocupar posiciones directivas, siguiendo la línea que nos marca esta sociedad profundamente patriarcal y machista. Las mujeres seguimos asumiendo los roles domésticos, de cuidados, etc. que nos impide podernos dedicar a trabajos de grandes responsabilidades y liderazgos. En el SAT siempre ha habido mujeres en posiciones de dirección, pero las han tenido que abandonar después de un tiempo porque no consiguen una conciliación efectiva con las vidas personales y familiares. Actualmente, en el sindicato estamos trabajando en esta línea, en conseguir que las mujeres podamos ostentar estas posiciones directivas con los mismos derechos y posibilidades que los compañeros hombres.

Parecería que los jóvenes han perdido vinculación con luchas sindicales organizadas en los últimos años. Consideras que tiene que ver con la forma en que han trabajado los sindicatos mayoritarios de España, huyendo de la acción directa?Como se trabaja desde el SAT para atraer estos sectores de jóvenes desencantados pero con motivación sindicalista?

Este es otro debate abierto en el SAT. Nosotros no tenemos nada que ver con la manera en que han funcionado estos sindicatos mayoritarios. Nuestra lucha está en la calle y eso hace que tengamos mucha gente joven en el Sindicato, sin ir más lejos el mismo portavoz es un chico muy joven, pero es una situación complicada. Hay una apatía general que creo que tiene que ver con una falta de resultados visibles de las luchas sindicales llevadas a cabo. Iniciativas legislativas como la ley mordaza y otras formas de represión, multas y penas de prisión que hemos sufrido nosotros mismos, es cierto que también paralizan, porque no son situaciones fáciles de gestionar. Pero también tengo la esperanza depositada en una juventud que empieza a despertar de una manera muy rebelde y que creo que dentro de un tiempo marcará la diferencia.

Ante campañas de empleo como la del Cerro Libertad, se evidencia una dinámica de criminalización hacia este tipo de acciones promovida por los grandes medios de comunicación. En cambio, las causas subyacentes que motivan estas acciones permanecen silenciadas por estos mismos medios. ¿Cómo crees que se podrían revertir estas situaciones?

Luchar contra el poder mediático es muy complicado, pero intentamos centrarnos en cómo la gente de la tierra y por la que trabajamos nos ve y entiende lo que hacemos. Con el Cerro Libertad nos hemos encontrado que explicando el porqué de la ocupación, casi todo el mundo, independientemente de su ideología, entendía las razones que nos llevaban a hacerlo. Pero los grandes medios de comunicación seguirán distorsionando nuestra lucha, no sólo con acciones de empleo, sino con todos los colectivos que atacamos frontalmente el capitalismo y la barbarie que la acompaña.

A escala comunicativa, el hecho de contar con las redes sociales le ha ayudado a difundir su mensaje de manera más directa y construir un contradiscurso al realizado por los grandes medios de comunicación?

Las redes sociales han sido fundamentales para nosotros. Nos hemos podido dar a conocer en el ámbito mundial y han propiciado que miles de personas pasaran este último año por el Cerro.

¿Crees que sería positivo para contrarrestar esta criminalización y distorsión mediáticas realizar campañas de pedagogía dirigidas a aquella parte de la población menos sensibilizada y cercana con la lucha sindical que realice?

Hace mucho tiempo que estamos realizando este tipo de acciones para darnos a conocer ante colectivos que nos quedan menos accesibles, como gente en paro, algunas mujeres, migrantes, etc. Resultan básicas para visibilizar lo que es el Sindicato y el porqué de sus acciones.

Por último, la solidaridad entre pueblos oprimidos y movimientos sociales parece una de las herramientas más potentes para avanzar en la lucha que estos suscriben. ¿Cómo valoras el apoyo mutuo gestado entre diferentes sectores de la izquierda independentista en Cataluña y colectivos como el SAT?

Al final somos sectores que compartimos objetivos de lucha, a pesar de trabajar en territorios diferentes. Entre nosotros nos entendemos, hemos recibido muchísimas veces a colectivos de la izquierda independentista catalana y el SAT participa muy a menudo de acciones y actos en Cataluña. Hay solidaridad porque, en definitiva, la lucha es compartida: contra el poder establecido, la corrupción y el capitalismo salvaje.