LIBERTAD de EXPRESION

Estos encuentros nuestros con frecuencia quincenal tienen una ventaja. Charlamos los hechos unos días después de sucedidos, sin la locura de lo inmediato. Ojalá eso nos brinde otra perspectiva, una óptica diferente, mejor.
¿Te gustaría hablar del bloqueo? … No te asustes, no hablo del de los yanquis a Cuba. Tampoco ese en que las patronales rurales cortaron las rutas del país provocando desabastecimiento. Hoy te propongo ocuparnos del episodio que impidió parcialmente la salida del diario Clarín.
La cadena de medios opositora, escandalizada, calificó al suceso como un atentado a la libertad de expresión. Mintiendo como lo hacen habitualmente, victimizándose, lo presentaron como un hecho originado en esferas gubernamentales.
La realidad indica que fue un capítulo más del conflicto de vieja data que tiene el multimedios con sus trabajadores. Estos sufren desde hace años el atropello a la libertad sindical y sus derechos gremiales. Está visto que estos derechos y estas libertades le importan bastante menos a una parte de la sociedad. A vos mismo te escuché decir que son “excusas de vagos que no quieren trabajar”.
Nunca les creí ese versito de “periodismo independiente”. La objetividad es una receta imposible que solo sirve para edulcorar textos de claustros en los que se enseña ciencias de la comunicación.
Dejame decirte que no tiene nada de malo que el multimedios utilice cada uno de ellos para la defensa de sus intereses comerciales. Lo que resulta cuestionable es cuando se valen del engaño para esos fines. Te pongo como ejemplo el que hayan presentado esta noticia de la que hablamos con imágenes de archivo de otro episodio. Intentaron así involucrar al sindicato de camioneros y por extensión al mismísimo gobierno, mostrando así que su hipocresía no tiene límites.
Bastardear, como lo hacen, la libertad de expresión es una forma de no respetarla pero no la única.
¡Ya me embalé! … ¿Sigo? … Cuando la señal de cable desoye fallos judiciales e impide a sus abonados la posibilidad de ver a CN 23, Telesur y hasta el infantil Paka Paka le temen a la pluralidad y atacan así a esa libertad que dicen defender.
Puedo mencionarte un hecho más. Fue reflejado en algunos medios del campo nacional y popular, pero la gravedad del caso no tuvo la repercusión debida. Me estoy refiriendo al caso de Marcelo Almada en Posadas. El tipo hizo un convenio con el canal 5 de aquel lugar para elaborar un programa que sería emitido por Cablevisión.
El buen hombre denunció que el contrato incluía una claúsula de censura previa en la que debía comprometerse por sí y por sus invitados a evitar todo comentario que cuestionara al grupo Clarín.
Esto se da de patadas con las libertades de expresión, de prensa y con la dignidad y la ética de esa profesión maravillosa llamada periodismo.
Te digo más, nada me impide creer que lo que intentaron hacer con este hombre que tuvo la entereza de rechazarlo y hacerlo público es solo la punta del iceberg. Seguramente ese es un contrato tipo que firman cada uno de los integrantes de esa corte de amanuenses que para trabajar son capaces de venderle el alma al diablo … o a Magnetto, que es lo mismo.
Por eso cuando la oposición se reúne a firmar un documento en defensa de la Democracia que disfraza el intento de reflotar el Grupo A, me permito advertirles que son una comparsa que queda muy expuesta … ¡El tiempo de carnaval ya terminó!