LENIN Y SUS BOLCHES PARA TODO LECTOR: DISTINCIÓN DE RIUS.

-Uno-

(Roque Ramírez Cueva)
En festejo de los cien años del triunfo de la Revolución Rusa, un reconocimiento inusual y peculiar, de un lego en militancia política socialista, es releer el libro de Rius dedicado al líder del proletariado y pueblo rusos (1): LENIN para principiantes. Este volumen compuesto de textos manuscritos, letra de imprenta, de fotos, grabados y dibujos, Rius lo asume entre sus puntuales humoradas, con el rigor académico e ideológico que esperan quienes sienten afecto y admiración indescriptible por una persona que dedicó toda su vida a ofrecer y erigir, para gran parte de la humanidad, una sociedad justa, digna y libre junto a personas, trabajadores que antes eran considerados sino esclavos, ciervos.
En Lenin de Rius, implica mostrar los contextos, la vida, los ámbitos de paz, en particular los bélicos, una revolución partera como la de los proletarios socialistas rusos no podía derrumbar el feroz sistema de los zares, sin enfrentarlo con una milicia de obreros, trabajadores y ciervos; significa también deliberar sobre la historia, una historia diferente, inédita y dinámica que se cincelaba no sólo en el tiempo y ámbito de la Rusia de la época, sino que se proyectaba al espacio universal. La historia con la gran gesta de los bolches (2), se polarizó en dos escenarios de un antes y un después del Octubre de 1917. Aun con los afectos de Rius hacia Lenin y Marx, el discurso de la narrativa presentada por el artista y lector mexicano, no digamos que es imparcial, pero si está ajustada al proceso histórico, es fiel a los sucesos dados acerca de la vida, historia y obra de Lenin, y sus vínculos adheridos a la Revolución Rusa, expuestos y descritos sin exceso de adjetivaciones que la desdibujen.
Rius en su página uno, nos sitúa en el 22 de abril de 1870, en las calles de Simbirsk a orillas del Volga, mapa y foto, día en que nace Volodia, con partida de bautizo a nombre de Vladimir Ilich Ulianov. Él y sus hermanos tuvieron un padre lector, cuya biblioteca apiló tomos de Tolstoi, Pushkin, Voltaire, Rousseau, Nekyazov, etc. Por su hermano mayor Alejandro se enteraría de la violencia anarquista que predicaban Kropotkine, Bakunin y Malatesta.En su juventud se informa de la acción “organizada como lucha de clases que predicaba Marx”(p.11). En mayo de 1887, es ahorcado su hermano Alejandro al intentar eliminar al Zar. Desde sus 17 años Ilich no estuvo de acuerdo con las acciones terroristas del anarquismo.
Rius reseña las duras condiciones de explotación con que los zares someten a los obreros en la ciudades, y a los campesinos donde sirven como esclavos para los terratenientes y en 90% de analfabetos. Una incipiente industria custodiada por la policía zarista que reprime con métodos barbaros, condiciones por las cuales protestaban las juventudes universitarias de las urbes rusas, Volodia ingresa a la universidad de Kazan, conoce a Fedoseiev, uno de los primeros marxistas fundador de círculos de estudios. Aqui Lenin estudia las teorías de Marx y empieza a leer a Plejanov, autor de un marxismo “aplicado a las condiciones rusas” (pag.21) y fundador del grupo marxista en el exilio “Emancipación del Trabajo”.
Si bien se autoeduca en Leyes –tenía impedido de ingresar a la facultad- con lo cual se sostiene precariamente, su prioridad es dedicarse al estudio del marxismo. En 1890 traduce una obra necesaria para la juventud rusa, ávida de conocer a Marx y Engels: El Manifiesto Comunista. El cual empezó a ser leído en lengua rusa. Por ese tiempo obtiene permiso para rendir examen en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de San Petersburgo, el cual aprueba con solvencia. Después de narrar lo anterior, Rius combina una foto de Marx para destacar la prioridad de los estudios, y un dibujo de Lenin, cuyo globo parlante dice “En la mira de la policía”; luego un panó de dibujos, en la siguiente página, presentando la nueva ciudad industrial en la que vivirá Lenin para librarse del acoso represivo; así, vemos palacios, grandes monumentos, barcos y naves que sugieren una urbe con puerto, pórticos y rejas de mansiones y palacetes, teatros. Es decir, nos pone en el contexto del “ombligo del imperio zarista”; Lenin se ha trasladado en 1893 a San Petersburgo (p.23).
Mas, como toda gran urbe industrial, allí no hay sólo emblemas del poder económico y político zarista, también en su periferia conviven los trabajadores de las usinas, de las fábricas, de las factorías, junto a los intelectuales, artistas, estudiantes que mantienen un activo movimiento cultural, reflejo de la connivencia de todas las naciones rusas y sus nexos con Europa. Allí se une al grupo de estudio “Liga para la liberación del trabajo”, entre varios conoce a Malchenko, Zaporoshets, Vaneet, Starkov, Krishanovski y Martov. Luego de una foto con todos ellos, Rius ironiza con otro dibujo de Lenin diciendo, “y eran inocentes hasta que llegué yo”. En la siguiente página, repite la foto anterior acompañad del globo parlante, donde Lenin expresa uno de sus fundamentos, “¡Ser marxista significa ser revolucionario jóvenes”.
No hay objeciones a los comentarios de Rius, su lectura es la de un marxista mexicano interpretando con fidelidad al auténtico revolucionario que es Lenin. Sucede que en el grupo La Liga, discutían y discutían, sólo entre ellos, sobre la realidad rusa. Rius agrega, “…Lenin llegó a cambiarlos … sacudirlos y ponerlos a trabajar” … “Por lo tanto, Lenin hizo a los intelectuales salirse de su torre de marfil y acercarse a los obreros en su mero mole, las fábricas. Dar a conocer el marxismo a quienes más les interesaba y a quienes podía confiarse la tarea de llevar a cabo la revolución: a la clase obrera. Esa fue la meta de Lenin…” (p.26).
“En poco tiempo Lenin y sus colegas constituyeron círculos de obreros revolucionarios dispuestos a luchar políticamente… Suprincipal enemigo fueron los populistas, que habían abandonado la vía terrorista y se la pasaban promoviendo pequeñas reformas. Contra ellos escribió Lenin su primer libro: Quiénes son los amigos del Pueblo”. 1894.
El humor de Rius, le da frescura a los actos y sucesos, por eso hace que uno de sus personajes –de los agachados- pregunte en lugar de Lenin, “¿Y esta chamacona que hace aquí? ¿de quién se habla? En su trato con los obreros, Lenin conoce a NadeshdaKonstantinovaKrúpskaia, su leal, valiente y lúcida compañera. Quien nos describe cómo conoce a Lenin. Ella le llamaba Ilich. Le atrajo como debatía y su convicción de rebatir ideas con enérgica y disuasiva oratoria, sin dar concesiones a propuestas anarquistas o reformistas, aparte de su confianza en la clase obrera.
Rius, comenta el libro ¿Quiénes son los amigos del Pueblo?, “se compone de tres partes ligadas entre sí: 1) se hace una crítica amplia y bien argumentada de las concepciones filosóficas de los “populistas” metidos a reformistas…; 2) se criticaban sus ideas utópicas sobre la economía rusa …; y 3) una crítica feroz al programa político y la táctica del populismo liberal”. Rius, resume que “Lenin apoyado en las teorías de Marx, fundamenta el objetivo inmediato de la lucha contra la dictadura zarista en tres puntos; a) derrocar el zarismo; b) Liquidar elfeudalismo esclavista; c) acabar el régimen capitalista y crear una sociedad socialista. Lenin tenía 24 años cuando escribe este primer libro y concibe su programa estratégico de lucha. Pero eso iba a tardar unos años. ¿Por qué?
¡Cuándo no! La izquierda marxista rusa estaba desunida dentro de Rusia y en el exterior. Por eso Lenin es encargado de viajar para unir al grupo de Plejanov. En Suiza de 1895, logra trabajo común de Liga rusa con planes de Plejanov; en Paríscontacta con Paul Laforgue, yerno de Marx; y en Berlín con el luchador socialista Wilhelm Liebknecht. A su regreso a Rusia, realiza una intensa actividad de organización de nexos marxistas entre los obreros, por lo cual es detenido junto con 9 miembros de su grupo y enviado a prisión. Desde su celda se las ingenia para continuar sus tareas de lucha y conducir su labor de organización. Ante esta labor, la autoridad zarista decide poner a Lenin en un tren, “luego en un vapor y luego en trineo” hasta el gélido territorio de Siberia; así lo destierran a la aldea de Shushenskoie. Allí la vida era dura por las bajas temperaturas de menos 20ºC a más. Su prisión era la aldea, el modo de enfrentar tamaña adversidad, fue dedicarse a profundizar sus estudios, traducir libros y mantenerse contactado con los demás desterrados.
En Siberia se casó con Nadezhda, y escribió más de 30 libros de enorme interés teórico, político. Entre ellos –señala Rius- su obra económica más importante: El desarrollo del Capitalismo en Rusia, 1899. Los comentarios de Rius son certeros, “El objetivo fundamental de la obra, según apunta el mismo Lenin, es responder a la pregunta, ¿Cómo se forma el mercado interior para el capitalismo ruso? … Lenin no buscaba tan sólo demostrar la existencia de un capitalismo ruso en pleno desarrollo, sino verificar la existencia de una fuerza potencialmente revolucionaria en el campo, en donde, según los populistas, no se contaba con nadie para hacer la revolución en un futuro próximo”. El libro lo firmó con el seudónimo de Vladimir Iline. (p. 37). Rius enfatiza en que conocer la situación social y económica de Rusia es vital para planear programa, tácticas y estrategias para el partido político de la clase obrera que Lenin venía organizando, y la necesidad de llevar a la práctica la teoría marxista. Para lo cual, afirmó Lenin, se tenía que “organizar la lucha de clases del proletariado y dirigir esa lucha cuyo objetivo final es la conquista del poder y la organización de la sociedad socialista” (p.39). Comentario complementado del humor mexicano de Rius, ¿y cómo compadre? ¡Pues, organizándose chihuahua!
Rius nos hace recordar que en enero de 1900, termina su destierro en Siberia, mas le impiden regresar a San Petersburgo y Moscú. Nadeshda sigue desterrada en Ufá. Lenin se afinca en Pskov, y desde aquí viaja a Moscú, Riga, Smolensk, San Petersburgo y Ufá, ciudades en las que se reúne con organizaciones socialdemócratas, el propósito es fundar un periódico organizador y orientador de las aspiraciones justas de la clase obrera. Rius señala, “Lenin se dio cuenta de la necesidad de crear un periódico para toda Rusia con el fin evitar la anarquía en el seno obrero, difundir ideas transformadoras, y terminar con la tendencia hacia el terrorismo de eliminar individuos. En estos propósitos se funda “Iskra”, nombre tomado de un verso del poeta Odoievski, “de la chispa nacerá la llama”.
Iskra aparece en diciembre de 1900 y es impreso en Munich, desde aquí es distribuida a toda Rusia. En una de sus páginas Lenin escribe, “toda lucha económica necesariamente se transforma en lucha política y se deben unir una y otra en una lucha única de clases del proletariado. El primero y principal objetivo de semejante lucha debe ser la conquista de la libertad política…”(p.47). Y en Bruselas, 1903, se frustra la organización de un partido político que uniría a todas las fuerzas de izquierda, hubo liberalismo y la policía hizo sus redadas interviniendo el Congreso de Organizaciones que buscaba fundarlo. El Congreso se traslada a Londres, allí se divide en una mayoría, bolchevique, liderada por Lenin; y en una minoría, menchevique, la cual se apropia de Iskra, momento crucial en que afirma “…un paso adelante y dos pasos atrás”. Con el partido dividido, Lenin decide unificarlo, y la única manera es expulsando a quien detiene el avance, los mencheviques. Descansa breve tiempo en Suiza, y regresa a editar su nuevo periódico de masas, Vperiod, “adelante”. (p.54).
Mientras hay este diferendo, de bolcheviques y mencheviques por control del partido político,a Rusia ha llegado un año 1905 de conmociones, con gran efervescencia política popular y obrera, con liderazgo espontáneo, sin conducción política, ¿Qué sucedía? Nada menos que un curita levantisco. El Pope Jorge Gapan, quien había organizado un sindicato con ayuda de la policía, llamado Asociación de Obreros de las Fábricas de San Petersburgo, el 03 de enero de 1905 declara el inicio de una huelga contra varias fábricas, huelga que se generaliza. El 09 de enero, Jorge Gapan encabeza una gran movilización y la dirige hacia el palacio zarista, para entregarun petitorio laboral, pero es recibido a balazos, sangrienta represión, mueren 50 manifestantes. Gapan huye al extranjero, y regresa a enrolarse a la policía, pronto es descubierto y linchado por un obrero (p. 58).
En el resto de Rusia, a pesar de ladura represión, las huelgan se suceden en distintas ciudades, los zares enfrentanesto y la guerra con Japón que los debilita. En el puerto de Odessa se sublevaron los marineros del navío Potemkim. Rius con fina agudeza explica, “si el Zar se doblaba tantito lo rompían”. Esa situación revolucionariade masas no organizadas, obligó al estado zarista a dar concesiones delibertad política, una asamblea nacional elegida librementey libertad de prensa. Los exiliados regresan a Rusia, entre ellos Lenin, quien se dedica a la edición de la Revista Nueva Vida, junto con el escritor Máximo Gorki, autor de la tierna novela La Madre. Pero la policía clausura la revista nueva Vida y 9 periódicos más.
Estas reflexiones sobre la vida de Lenin y la revolución se acompañan de fotos de archivo, viñetas, dibujos, caricaturas, collages, letra de imprenta grande y variedad de simbologías gráficas; todo lo cual suma para una lectura amena sin descuidar lo genuino del relato histórico, los discursosde fondo, economía y filosofía; enfatizando los momentos claves de la Revolución Rusa y la vida de Lenin. En las páginas siguientes del libro Lenin para principiantes, el sagaz humorista, Rius,confronta las teorías de Lenin con los de los mencheviques y los reformistas, ex terroristas.
Nos hace notar que hasta antes de 1905, Lenin coincidía con Marx, respecto del proyectode revolución burguesa para Rusia. Este período revolucionario de 1905,lo obliga a mirar con otra perspectiva el tipo de revolución para el caso de Rusia: una revolución socialista que elimine el feudalismo, la monarquía y autocracia, pero también acabe con el creciente capitalismo e instituya de manera directa el socialismo. (p. 67). Puntos de vista marxistas –insiste Rius- adaptados al contexto de Rusia y su diversas sociedades nacionales.
La perspicaz lectura de Rius nos presenta dos anécdotas que muestran la grandeza del líder revolucionario: “Lenin financió los periódicos con ayuda de la mamá, simpatizantes adinerados y cuotas de los miembros del partido. Lenin nunca recurrió a asaltos bancarios ni secuestros para hacerse de fondos”. En otra situación, “Un fabricante de muebles Nicolás Schmidt, dejó a los bolcheviques 300 mil rublos [fortuna para la época]. Con ese dinero Lenin emprendió la tarea de editar “Proletario” y…pagarle a los colaboradores del periódico”. Los colaboradores comprometido con ideas marxistas no le exigían pago, pero él conocía las penurias de sus hogares y les pagó, no destinó el dinero a otras prioridades del Partido o de las tareas de la revolución.
Aparte que los intelectuales en el exilio de 1908, Bogdanov, Lunacharsky, Trotsky, y los viejos Plejanov, Martov, Olminski, Vorovski; muchos refugiados con Maxim Gorki en la Isla de Capri, se niegan a colaborar en los periódicos de los bolcheviques, además de intentar formar un partido sin el radical Lenin, recordar que el exilio era propio de una vida mundana. Ilich regresa a Suiza preocupado de esa actitud, porque en Rusia se estaban sacrificando los militantes que le hacían frente al estado zarista; allí se puso a estudiar filosofía. Durante cerca de un año lee a los filósofos alemanes posteriores a Marx. Ese 1908 terminó de escribir su “máxima obra filosófica: Materialismo y Empiriocriticismo. Con este libro –dice Rius- “La tarea más urgente es soplar en esa niebla ideológica estético-religiosa en que están metidos los revolucionarios”. Y lo dice porque tras la confrontación de 1905 muchos intelectuales buscan un Dios socialista en los evangelios.
En 1909, Lenin con su equipo de redacción se va a París para reorganizar la edición y distribución del periódico “Proletario” en toda Rusia; “El nuevo grupo bolchevique estuvo integrado por kámenev, Sinóviev, Lenin, Rikov, Bogdanov, Tomski, Innokenti, Taratuta, Shuliatikov, Goldenberg, Shur, Liubimov, Nakoriakov, etc.” (p.79). Aparte de ellos, que trabajaban por las urgencias de la revolución y la gran necesidad de luchar unidos, el resto de militantes se hallaba disperso y desunidos, y los obreros desorientados. Rius resume la situación a su estilo, “Lo bueno que al Zar tampoco le estaba yendo bien”. Este se obliga a dar concesiones como el establecimiento de una Cámara de Diputados, La Duma (p. 85); la cual fue disuelta a los pocos meses de funcionamiento, porque, si bien gente conservadora asumió el rol de los diputados, estos le exigían al Zaruna reforma agraria.
No obstante Lenin observó una oportunidad en la Duma, esta era factible de ser usada como tribuna para la difusión de las ideas y planes bolches. Establecida una segunda Duma, ellos logran colocar algunos diputados. Esta también es disuelta, los bolcheviques son más eficientes como oposición. En la tercera Duma, se encargan de que salgan electos sólo quienes respondan a los planes zaristas. Luego, el Zar es convencido de organizar una reforma agraria, de ordenar la liberación de presos políticos y tolerancia a la prensa de izquierda; medidas que adormecen a las masas y al movimiento obrero. Rius lo dice a su modo, “¡viva la revolución pacífica!” “¡Viva el Zar nuestro padrecito!”.
Ante esta situación de reflujo, debía hacerse ver el engaño reformista. Tarea nada fácil porque la policía los acosaba y reprimía, Lenin una vez más en el exilio. El único camino y experiencia a la mano era trasladar obreros al exilio y allá prepararlos en teorías y tácticas para reorganizar el movimiento obrero en Rusia. La mayor parte de los obreros que estudiaron en esas escuelas políticas cumplieron bien su rol, y le dieron flujo al movimiento obrero.Por eso, en 1912, Lenin y los bolcheviques toman control y mando del movimiento revolucionario, desconociendo a los mencheviques, y a todos aquellos que no compartían las teorías de Ilich Ulianov. Masesta es una historia que se comentará y relatará en una segunda parte.
Vamos a concluir el presente comentario, dando a conocer al autor de Lenin para principiantes, quien lo distingue entre mixtura de humor y la academia. Permitan la presentación del mismo. RIUS, es el humorista y artista más padre del norte de América, con ese heterónimo lo conocen en todo el orbe casi medio mundo, a veces cuando viaja entiende con el nombre del pasaporte, de lo contrario le impedirían asistir a conferencias, y él no charla sino los agachados de sus caricaturas, entonces habla inaudible ¡órale cuate, me dicen Eduardo Del Río García! Hocicólogo para más señas. La temática que involucra en sus diseños gráficos, en sus dibujos a tinta, la carga de la energía movilizadora de la sagacidad y sarcasmo, cuando no de ironía.
Por ende, sus libros tienen títulos bien ilustrados de risa, van desde el manual del ateo; su simpatía por Cuba libre; Cómo suicidarse sin maestro; El Yerberito ilustrado; su aguijón a La política; La panza es primero, con una cocina tradicional charra apetitosa como la peruana pero una bomba para la salucita; el cariño a Marx; por tanto, La trukulenta Historia del Kapitalismo; Economía para ignorantes; su inestimable afecto por Lenin para principiantes –libro que reseñamos aquí- y la revolución que le dio cambios al mundo; su ironía a La Revolucioncita Mexicana; por cierto, ya que andamos de hocicones, ¿Hay libertad de prensa en México? ¿En América, en Perú? Rius no incluye al continente aún ni a nuestro país, mas cómo que los punza al oliscar entre las rotativas e imprentas charras. Por supuesto, tiene una inclinación no al centro ni a las derechas, su mano y mente zurdas acogotan con su humorada sarcástica (el redunde vale, por si ‘aca) a las fuerzas y elementos reaccionarios, anquilosados de América y el mundo. Sus trazos a tinta y collages, gráficos y fotos apuntan con aguda fineza directo a los poderes fácticos pro capitalistas, a las derechas brutas y achoradas de América Latina, a toda forma y usos conservadores.

Notas Bibliográficas.
(1) Del Río, Rius. Lenin para principiantes. México D.F. Ediciones de Cultura Popular, 1975.
(2) Bolches en el habla coloquial universitaria de los años 1960 a 1970, se le llamaba a los bolcheviques rusos, pero que se usó en militantes universitarios peruanos que se oponían al PCP Unidad.