La situación actual en Honduras. (tres notas).

Hoy a las 16:18

>>SERPAL Nº 520

INFORME SOBRE HONDURAS:

OTRA VEZ FRAUDE Y REPRESIÓN.

Por Carlos Iaquinandi Castro

Redacción de SERPAL

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(…) Entré en la Casa de la Justicia de mi país,

y comprobé que es un templo
de encantadores de serpientes. (…)

Jueces sombríos hablan de pureza

con palabras que han adquirido

el brillo de un arma blanca.

Y todo se consuma

bajo esa sensación de ternura que produce el dinero.

Roberto Sosa (1930-2011 Honduras )

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HONDURAS: OTRA VEZ FRAUDE Y REPRESIÓN

Carlos Iaquinandi Castro. Redacción SERPAL.

La farsa democrática instrumentada tras el golpe de junio del 2009 contra el gobierno constitucional de Manuel Zelaya, vuelve a tambalear al intentar su reelección el actual presidente Juan Orlando Hernández.

Es oportuno recordar que hace ocho años, la intención del ex presidente Zelaya de convocar un referéndum para consultar al pueblo sobre la derogación de esa prohibición, fue la excusa para organizar un golpe cívico militar. Entonces JOH apoyó el golpe y fue designado presidente del Congreso.

El sistema de gobierno basado en el poder económico y político de un grupo de familias que se consideran herederos naturales de los cargos públicos, dispone del férreo control social, los aparatos del estado y la complicidad de los medios de comunicación. Así fue como hace dos años el actual presidente amañó un fallo de la Sala Constitucional de la justicia que rectificó la disposición constitucional que prohibía la reelección presidencial. Así despejó el camino para poder presentarse el pasado domingo 26 de noviembre como candidato para un nuevo periodo. Esa omnipotencia e impunidad le perfilaban como fácil vencedor.

Pero desde el aciago golpe de junio del 2009 las fuerzas populares nunca cesaron su resistencia. Ni siquiera ante la represión selectiva que acumula decenas de asesinatos de periodistas, campesinos, estudiantes, y sindicalistas. También los de activistas medioambientales, como el de Berta Cáceres, coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras que encabezó la lucha contra las hidroeléctricas. Esa represión constante no doblegó a las organizaciones políticas y sociales. Así fue como en esta convocatoria electoral lograron conformar la denominada Alianza Opositora coordinada por el ex presidente Manuel Zelaya, derrocado por el golpe del 2009 y llevando como candidato a Salvador Nasralla, un periodista de TV que provenía del Partido Anti-Corrupción.

Hernandez: “asumiré el 27 de enero”

Los comicios se presentaron para el gobierno casi como un trámite rutinario. Tan fácil parecía su elección, que JOH no dudó en proclamar que asumiría el nuevo mandato el próximo 27 de enero. Pero en la noche del domingo 26N la Alianza Opositora encabezaba los primeros resultados. Se argumentó entonces que eran datos parciales. Pero el lunes, el candidato Salvador Nasralla tenía más de cinco puntos de ventaja sobre el oficialismo y marcaba tendencia con casi el 60% de los votos escrutados. Fue entonces cuando “sonaron las alarmas” del poder y el Tribunal Electoral suspendió el suministro de información. La vieja treta de “se cayó el sistema”, alegando problemas informáticos, volvió a ser empleada por el sistema oligárquico hondureño. La experiencia popular advirtió lo que se venía, y comenzaron los reclamos con marchas y “cacerolazos” .

Estado de excepción y toque de queda

Cuando finalmente se reanudó la información, la tendencia ganadora de Nasralla se invirtió y lentamente Hernández comenzó a descontar. Las reacciones no se hicieron esperar y en varios barrios la gente salió a las calles para expresar su rechazo a un posible fraude. Y siguiendo el guión habitual, el gobierno decretó por 10 dias el estado de excepción y el toque de queda durante las horas de la noche. La represión cobró sus primeros muertos y heridos. La cifra de detenidos supera el medio millar.

El Tribunal Electoral, con más del 90 % de los votos supuestamente contabilizados y una pequeña diferencia a favor del oficialismo no se animó a dar resultados finales.

Anunciaron -con intención de apaciguar la protesta - que solo darían los resultados cuando hubieran completado totalmente el escrutinio.

Alianza denuncia presunto fraude

En sucesivas ruedas de prensa, la Alianza opositora explicó las posibilidades de que los resultados hubieran sido alterados. Actas sin firmas, otras que no llegaron a ser

contabilizadas y técnicos informáticos que argumentaron sobre la falta de rigor en los cómputos del TSE ( Tribunal Superior Electoral). La Alianza exigió que poco más de 5.000 actas fueran revisadas y aportaba sus propias copìas con las firmas correspondientes. Ante ese clima, la delegación de veedores europeos emitió una declaración afirmando que consideraba que “los comicios no habian terminado” y teniendo en cuenta posibles irregularidades apoyaba que fueran atendidos los reclamos de recuento en aras de transparencia y legalidad.

Por su parte, la delegación de observadores de la OEA afirmó que “el único camino posible para que el pueblo hondureño pueda aceptar y reconocer un ganador en este proceso electoral es que se llegue a un acuerdo entre los principales candidatos". El jefe de la misión, el ex presidente boliviano Jorque Quiroga dijo que “el estrecho margen de los resultados, así como las irregularidades, errores y problemas sistémicos no permiten tener certeza sobre los resultados”. Esta vez, Luis Almagro diligente y sobreactuado cuando los comicios venezolanos, no apareció en escena.

La Policía se declara “neutral”

Durante unas 72 horas en las que reprimieron las manifestaciones populares, las fuerzas policiales ingresaron en barrios y colonias, incluso en viviendas particulares.

Los manifestantes reclamaron a los policías que no reprimieran a la gente y que respetaran el derecho a manifestarse y denunciar el fraude electoral.

Mientras las fuentes periodísticas estiman las víctimas en 7 muertos y decenas de heridos, Bertha Oliva, fundadora del Comité de Familiares de Detenidos y Desparecidos en Honduras, informó en conferencia de prensa que habían sido 13 las personas asesinadas por disparos de armas de fuego.

Entre el martes y el miércoles se produjo un giro inesperado, cuando los mandos policiales anunciaron que iniciaban una huelga y que dejarían de reprimir. En confusa rueda de prensa alegaron que estaban para cuidar el orden pero no para intervenir contra la gente. Se declararon “neutrales” y pidieron a los políticos que se pusieran de acuerdo. Y comenzaron a retirarse ordenadamente a sus cuarteles y postas.

“Esa sensación de ternura que produce el dinero”

Nuevamente en el gobierno creció la intranquilidad. Consideraban una “anormalidad” ese “plante” de la policía. Y en particular, que nada menos que el Grupo Cobra, fuerzas especiales antimotines entrenadas por Estados Unidos, se hubiera sumado a la posición del resto de las fuerzas de seguridad. Las autoridades convocaron entonces a los jefes policiales. Y tras varias conversaciones el presidente Hernández apareció en los medios explicando que la huelga policial era “una situación interna a nivel de escala básica.” Y a continuación anunció planes “para dignificar la carrera policial y mejorar sus condiciones laborales” con salarios dignos y viviendas.

A continuación, los mandos anunciaron “que levantaban su actitud porque se debían al orden constitucional”, aunque confusamente indicaban que no actuarían contra la población, “salvo alteraciones y disturbios”. Entrevistado por una TV norteamericana, el viceministro de Seguridad, Luis Suazo, afirmó que “hoy la Policía está en servicio completo y no creo que se merezcan escuchar que han sido comprados”, haciendo referencia a los aumentos salariales otorgados por el gobierno. El periodista pidió al equipo técnico que apagara el audio del estudio y que dejara solo la entrada de sonido exterior. Entonces se impuso el ruido del “cacerolazo” que provenía de los barrios. El viceministro admitió que “la protesta continuaba”.

El gobierno tiene la fuerza, tiene el control de los medios, y proyectos para seguir consolidando la dependencia de Honduras. Estas etapas de convulsión social no ponen en riesgo su continuidad. ¿Pero cuál es la continuidad que pretende y porqué ?

Honduras no es un país soberano. Su historia moderna está ligada al modelo desarrollista que responde a los intereses de grandes grupos económicos extranjeros con la complicidad de una oligarquía vernácula. Desde fines del siglo XIX las compañías bananeras norteamericanas, entre ellas la United Fruit y la Standard Fruit , extendieron las plantaciones y utilizaron la mano de obra semiesclava del campesinado hondureño. Contaron con el favor de los sectores conservadores, que a su vez, fueron consolidando una burguesía complaciente con el imperialismo norteamericano, ya que era la directa beneficiaria de negocios conexos con la explotación de su propio pueblo. Pero el declive de la producción bananera afectó a partir de mediados del siglo XX la situación interna, sin que surgiera alguna opción de reemplazo. Miles de hondureños salieron del país en busca de trabajo, fundamentalmente hacia Estados Unidos.

Viviendo de los migrantes

En pocos años, las remesas que envían sus migrantes se convierten en una fuente de divisas para el país. En el año 2014, el dinero que llega de los hondureños en el exterior, supera al que produce el total de las exportaciones del país. Esos 3.000 millones de dólares impiden que colapse la economía hondureña. Paralelamente crece el tráfico del narcotráfico, como en toda la región centroamericana, que es una espacio de circulación de la droga hacia el principal consumidor: Estados Unidos. Eso produce la aparición de cárteles en diversas zonas y también un auge de actividad económica en algunas regiones, producto del “lavado” del dinero negro del narcotráfico. Desde hace varios años, este panorama económico, alienta una salida neoliberal de la cual Juan Orlando Hernández, el actual presidente que aspira a la reelección es su principal valedor. Se trata de potenciar la política extractiva, y la creación de “zonas de libre acción” económica para atraer capitales.

Dependencia y entrega de soberania: las ZEDE

Las “Zonas Especiales de Desarrollo y Empleo”, ZEDEs, son áreas del territorio nacional sujetas a un "régimen especial" en las que los propios inversionistas estarían a cargo de la política fiscal, de seguridad y de resolución de conflictos, entre otras competencias. Así puede leerse en la página web de la Secretaría de Desarrollo de Honduras. La ley promulgada durante en el 2013 por el presidente Hernández, define que las ZEDEs deben tener su propia policía, inteligencia, y persecución penal”. Incluso les otorga una forma de autonomía judicial para lo cual “podrían recurrir a jueces extranjeros”. Según nos explica el padre Ismael Melo, director de Radio Progreso, uno de los pocos medios independientes en el país, “las ZEDEs son fundamentalmente la continuación del enclave bananero. Se trata de un enclave en su expresión más radical y adaptada al siglo XXI”. El padre Melo que también coordina el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación ( ERIC ), uno de los centros de la realidad hondureña más reconocidos, nos añade que “estas zonas especiales que prepara el gobierno son un paso más hacia la pérdida de soberanía por parte del estado hondureño, porque en esos territorios, quien va a gobernar va a ser el empresario o la empresa privada.”

Despejando el camino

La Ley de “Regiones Especiales” pudo ser promulgada en el 2011, facilitando la creación de lo que se denominaban “Ciudades Modelo”. Pero en diciembre del 2012, la Corte Suprema de Justicia la declaró inconstitucional. Eso no fue un obstáculo para el gobierno de Hernández. A través del legislativo, ordenó la destitución de cuatro de los seis magistrados de la Sala de lo Constitucional que habían desechado el proyecto. Entonces se reconsideró la medida anterior y esta vez, fue aprobada por los nuevos y obedientes magistrados. En junio del 2013 el Parlamento aprobó la ley orgánica de las ZEDEs.

La creación de un megapuerto en Amapala sobre el Golfo de Fonseca, apunta como la posible primera “Zona Especial”. El estudio de factibilidad realizado por empresas coreanas está finalizado según afirma el General Retirado René Osorio, designado por el gobierno para coordinar este tema. ( Recordemos que el Ejército Hondureño fue la parte “militar” del golpe del 2009 contra el gobierno constitucional de Manuel Zelaya, y virtualmente forma parte de la estructura del sistema de poder político.)

La idea es denominar al futuro megapuerto como Centro Logístico de las Américas. El general añadió que la idea es que tenga aduana integrada y “que sea certificada por Estados Unidos”. Ahora están en la fase de buscar inversores, tarea que suponen no será difícil, “dadas las grandes ventajas” que serán ofrecidas al capital. Internamente, la ZEDE se “vende” a los pobladores como una fuente de desarrollo, trabajo y estabilidad para los habitantes de la región. Al punto que en uno de sus últimos actos de campaña electoral el presidente participó en Tegucigalpa de una “subasta” internacional de futuros puestos de trabajo. Las empresas interesadas, todas extranjeras, sumaron más de 80 mil ofertas, por ahora solo sobre el papel. Una de ellas, la canadiense Dai Inc ofertó 28.000.- El padre Melo, de Radio Progreso y el ERIC resume la lógica de las ZEDEs : “el gobierno entrega soberanía y los empresarios entregan empleo”. El esquema de la operación es una profundización del régimen de “zonas francas” que ya opera en Honduras, o volviendo a la historia, el de los viejos enclaves bananeros.

Los mecanismos de la dependencia

La dependencia económica de Honduras se basa en una estructura de poder que mencionábamos al comienzo de este informe: centrada en un grupo de familias.

El Padre Melo nos desarrolla este concepto. “Hay datos que hablan de que los verdaderos ricos en Honduras son 225 personas. Si uno comienza a cruzar los apellidos, no pasan de 17 familias, porque están muy entremezcladas. Y hay datos que circulan que hablan de que cada una de estas personas tiene un promedio de 150 millones de dólares. Es un proceso de acumulación y concentración de capitales que crece cada año”. “Y controlan prácticamente todos los rubros de la economía. Esto es lo que se llama oligarquía y hasta plutocracia, porque es un gobierno de muy pocos ricos. Todos los productos que se venden, sin excepción, están controlados por estas familias, desde las cerillas al queso o el aceite, las galletas o el jabón, el combustible que le va a echar a la motocicleta, el colchón donde va a dormir o el televisor donde verá la novela. Por una parte te encuentras con esas 225 personas inmensamente ricas, y a la par, te encuentras en el mismo territorio con personas que no llegan a ganar 60 lempiras diarias, que son menos de tres dólares. Y una libra de queso a esa persona le cuesta 35 o 40 lempiras.”

Añade el padre Melo que el gobierno hondureño impulsa las inversiones a través de alianzas público-privadas, donde las multinacionales ponen la inversión y tienen el liderazgo, mientras que las familias que mencionaba son socios minoritarios que recogen una parte de los beneficios. Lo que no hace el gobierno es impulsar políticas que alteren la propiedad de la tierra para aumentar la producción y genere formas sostenibles de empleo. Eso sí, hay una gran cantidad de programas de asistencia social con los que se entregan “Bolsas solidarias” a la gente. Se trata de unas cuantas provisiones como para atender las necesidades de uno o dos dias. O un hornillo, algún electrodoméstico pequeño, o unas chapas de zinc. La población más pobre recibe estas “limosnas”, pero a cambio tiene que votar a ese presidente que ahora se presentó a la reelección. “La gran paradoja es que el gobierno de los grandes ricos, resulte defendido por la gente más pobre”, concluye el sacerdote jesuita.

Epílogo

Al cierre de este informe, cuya circulación no queremos demorar, persistía un alto grado de tensión en las calles, con diversas movilizaciones populares. En ciudades como El Progreso, Tela, La Lima y San Pedro Sula, las acciones se han concentrado en tomas de accesos carreteros que mantienen paralizado el tráfico. En círculos políticos se consideraba la posibilidad de exigir la repetición de las elecciones.

El Tribunal Suprerior Electoral, y el propio gobierno, parecen dudar al saber que se han convertido en centro de atención internacional con este insólito proceso de recuento.

Por un lado afirman que seguirán revisando las actas para asegurar la transparencia de los resultados. Por otro, no hay indicios de que estén dispuestos a rectificar.

Saben que cuentan con la complicidad de la Casa Blanca , y también de varios gobiernos del continente. ( Recordemos que el golpe cívico militar del 2009 consiguió el visto bueno del gobierno de Obama y de su secretaria de Estado Hillary Clinton, y que de aquellos polvos vienen estos lodos). Según Radio Progreso, en medio de esta crisis provocada por el posible fraude electoral, el gobierno norteamericano “certificó que Honduras ha estado luchando contra la corrupción y defendiendo los derechos humanos”, declaración que da luz verde para el envío de millones de dólares en ayuda financiera.

En cuanto a los países europeos, están muy ocupados con sus propios problemas, y además sus políticos se han vuelto muy selectivos en cuanto a lo de moverse en defensa de los derechos humanos. Incluso los partidos socialdemócratas. Solo se ocupan de lo que puede afectar “al orden establecido”. Y sino, que se lo pregunten a los miles de refugiados que sobrevivieron al cruce del Mediterráneo y encuentran vallas, muros y rechazo o son retenidos en virtuales campos de concentración.

No, el pueblo hondureño no será la excepción, tendrá que seguir peleando con sus propias fuerzas por alcanzar una verdadera democracia y justicia social.

Eso sí, contará - por supuesto- con la solidaridad de todos los que están empeñados en las mismas luchas en sus propias tierras.

* Por Carlos Iaquinandi Castro

Redacción de SERPAL

** Enlace con la nota en nuestra página web: http://serpal.info/ o http://serpal.info/noticias/Informe-sobre-honduras-otra-vez-fraude-y-rep...

* Interesados pueden consultar en la web de SERPAL anteriores informes o artículos sobre Honduras:

Envíos 396/ 397/ 398/ 399/ 400/ 404/ 406/ 410/ 412 del año 2009 ( año del golpe de estado), y luego,

el 417 del año 2010/ el 441 del año 2011/ el 464 del 2012/ el 479 del 2013/ 500 y 506 ambos del 2016 y 509 del 2017.

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7 de diciembre de 2017

Enviado por SERPAL

Servicio de Prensa Alternativa

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¿Quiénes luchan en Honduras?: lxs jóvenes

Fabricio Estrada

Diciembre del 2017

Hace año y medio, atendiendo la invitación de David Nolasco, participé en el Centro Cultural de España enTegucigalpa en el ciclo de conferencias Creative Morning, un espacio de juventud para hablar sobre diferentes temas. Mi ponencia fue sobre Las formas del cambio. Para ilustrar mejor mi línea discursiva, entregué a cinco jóvenes de la asistencia un pedazo de teja de barro, un papel en blanco, una laptop, una máquina de escribir y un pedazo de madera. Les pedí que escribieran sobre ellos lo que querían del mañana. De manera obvia quien recibió la laptop lo hizo más rápido seguido por el de la hoja de papel. Una muchacha, con aspecto de clase media alta, tenía dificultades con el pedazo de madera y el clavo que se le dio para escribir al igual que a la muchacha con el pedazo de teja. El de la máquina de escribir se demoró ante la mecánica del montaje del papel y las teclas. Al final tenía sus palabras, su idea sobre el mañana; unas más claras y las de la teja y la madera apresuradamente cortas: quiero triunfar, vivir y darles orgullo a mis padres.

Las ideas necesitan de un formato adecuado, les expliqué, y por muy modernos que nos sintamos, por muy preparados que estemos para el cambio, si no contamos con un formato adecuado para expresar y realizar nuestras ideas no saldremos del pasado, de su estrecho formato y rústico soporte. La modernidad entonces es una conjunción de factores y no solamente sentirse modernos, aunque la modernidad asumida puede forzar el nuevo formato. Así es Honduras, les dije, y hay que encontrarle el formato adecuado, cambiarlo para que nuestras ideas y acciones sean claras y exitosas.

Recuerdo esa mañana ahora porque estoy seguro de que entre aquellxs jóvenes había todas las tendencias políticas pero que todxs ya estaban exigiendo un espacio y formato para Honduras que nunca le ha dado la rústica y anacrónica clase política del bipartidismo histórico del país. Ha sido esa juventud la que transversalmente ha votado este 26 de noviembre pasado por la Alianza de Oposición. La juventud del liberalismo de clase media, la juventud surgida de la Resistencia al golpe de Estado del 2009, la que organizó el FNRP y que luego nutrió a LIBRE, la juventud desencantada que ayudó a Nasralla a crear el PAC (Partido Anti-Corrupción), la juventud renovadora de la UD y el PINU, parte de la juventud del Partido Nacional que fue humillada con el fraude que juan Orlando Hernández hizo contra Ricardo Álvarez, los jóvenes de barrios marginales masacrados día y noche, las jovencitas acosadas y estigmatizadas por la doble moral religiosa, los jóvenes amedrentados por casi seis años en las múltiples redadas tácticas de la Policía Militar creada como guardia política, los estudiantes de la UNAH tipificados como delincuentes, lxs jóvenes maestrxs acusados de vándalos y castigados con retrasos de salario, los jóvenes emprendedores recién graduados asfixiados por los durísimos impuestos, por la extorsión dirigida por altos empresarios haciendo uso de sicarios y paramilitares, lxs jóvenes que hace seis años tenían 14 años y que intentaron llegar a la frontera de Estados Unidos pero que fueron deportados, de nuevo hacia un país que casi les dio sentencia de muerte (50 mil muertos por muertes violentas desde le 2006 a la fecha: descuartizados, ajusticiados, torturados) y que los inclina a la delincuencia por la falta de empleo, los jóvenes, las jóvenes que se intentaron suicidar o lo pensaron (existe una enorme incidencia de suicidios en el área rural, la misma que joh señala como reserva de su voto fraudulento), la juventud que no mira horizonte sino que una potencial vida en las gigantescos nuevos presidios o el desempleo más agudo mientras ve cómo solo el joven del Partido Nacional recibe ayuda a cambio de depositar el voto, ya sea comprado o bajo promesa. Esa es la juventud que ahora ha roto todas los cálculos que los algoritmos del fraude habían censado olvidando o ignorando con cinismo y saña que la misma naturaleza de la juventud tiende a cruzar todas las líneas de contención y aún más cuando la conciencia política y ciudadana ha avanzado como espuma luego de las participaciones en la lucha contra el golpe, en la lucha estudiantil y en las antorchas indignadas contra el robo de los fondos del Seguro Social (utilizados para la campaña anterior de joh, como él mismo confesó en cadena nacional de radio y televisión).

Esta es la generación más acosada y violentada de toda la historia de Honduras, la más desangrada. Cuando consignan en las calles el joh: te metiste con la generación equivocada, es porque es esta generación la que acumuló todo lo sufrido los últimos 15 años, la que fue estigmatizada peyorativamente como marera, terrorista, vulgar, india, negra, chuca, chusma, revoltosa, rebelde sin causa.

Esta es la generación que ya vislumbraba otro formato para expresar sus ideas y que ha votado masivamente por la Alianza de Oposición con Salvador Nasralla a la cabeza, un fenómeno político que liga a la perfección con el desenfado y frescura de la juventud más atrevida y valiente, también, de toda nuestra historia nacional.

Ya sea con un pedazo de teja, con un pedazo de papel, con un pedazo de madera, un clavo, un lápiz o un teclado (el infoactivismo) va a utilizar todos los medios para liberarse del fraude y de la sentencia de muerte que representa la dictadura que intenta juan orlando hernández.

Fabricio Estrada

Diciembre del 2017

Al amparo de la noche y la impunidad

Víctor Manuel Ramos

Me contaba mamá que, con motivo del asesinato de un hermano del sicario de Carías, en el ejercicio de Comandante de Armas de la Plaza de La Esperanza, el señor, disque General, Z. Pérez, éste dispuso un toque de queda para obligar a la población a guardar luto. En casa de mi bisabuela, Narcisa Girón –Mamá Niza-, una mujer de armas tomar, mamá, sus hermanos y sus primos los Flores Girón, animaban, frente al fogón para aliviar el frío, con chanzas que provocaban las risas. La soldadesca del sicario, al oír las carcajadas inocentes de mis tíos, derribó la puerta y entró amenazante en la casa, fusil en ristre, preguntando a gritos quiénes violaban el luto impuesto por el general porque ellos tenían órdenes de disparar. Aquellos indígenas embrutecidos por la tiranía caristia apuntaban decididos a disparar en contra de los muchachos. Mamá Niza, con el instinto de protección de una abuela, tomó el machete con el que rajaba el ocote, saltó como una fiera y se interpuso amenazante entre sus nietos y la soldadesca enardecida y les increpó: O salen de aquí de inmediato o rodará una cabeza. Esta es mi casa y aquí se hace lo que yo quiera, señores. Vayan y díganle a su general que su hermano no es ningún pariente mío y no debo guardarle luto. Los soldados se atemorizaron y salieron de inmediato de la casa. Aquella hidalguía dE esa valiente mujer no permitió, represalias posteriores. Además, en ese tiempo, los indios liberales, cada vez que se emborrachaban, echaban vivas a José Ángel Zúñiga Huete y al Partido Liberal, vivas que eran pretexto para que la policía represora de Carías les apaleara y les metiera en la cárcel. Muchos pagaron con su vida la osadía de expresar sus preferencias políticas. Los que apaleaban cuando hacían vivas a Villeda Morales o a Modesto Rodas sufrieron el mismo escarnio por parte de los nacionalistas, civiles y militares. Eso sí lo vi yo.

Muchísimos años después, mejor dicho ahora en 2017, en pleno siglo XXI, con motivo del descarado repugnante fraude electoral que quiere imponer al pueblo hondureño para que el presidente Juan Orlando Hernández (JOH) se reelija para la presidencia, a contrapelo con la Constitución de la República, se ha decretado un Estado de sitio, con toque de queda. El señor JOH, para no dar la cara, ha utilizado a uno de sus compinches, el designado presidencial Ricardo Álvarez, para que firme el decreto a pesar de que no tiene autorización alguna para suplantar al presidente también producto del fraude electoral

Honduras vive un clima de tiranía similar a la caristia a partir del golpe de Estado ejecutado por los nacionalistas con la complicidad de algunos liberales traidores en cumplimiento de los dictados del Departamento de Estado y de la señora Hilary Clinton. Para someter la oposición del pueblo hondureño, que ha tenido siempre una vocación libertaria y que se ha pronunciado en múltiples ocasiones y masivamente en contra de la dictadura, el señor JOH creó la policía militar y la echó, como perro de garra, en contra del pueblo que reclama libertad y democracia. Asesinatos, torturas, violación de los derechos humanos, sicariatos, todo en un remedo idéntico a las vergonzosas prácticas de los tristemente célebres general Z. Pérez y del temible DIN del que, se supone, nos habíamos sacudido. Todo esto solo ha conducido a generar en el pueblo un odio razonable en contra de la policía militar, odio que se lleva de encuentro al cuerpo militar, también sujeto en la ejecución de múltiples golpes de Estado y de innumerables actos de fechoría en contra de la vida y la dignidad de los hondureños. Todas impunes.

La Policía Civil Preventiva ha querido curarse en salud y se ha rebelado con la determinación de no ser más instrumento de represión política en contra del pueblo, del pueblo del que forman parte. Bienvenido ese arrepentimiento, lo que no quita el hecho de que habrán de responder, los responsables de fechorías, ante la ley cuando se restablezca el imperio de la Constitución.

Al amparo de este Estado de sitio ilegal, tampoco pasó por la aprobación del Congreso, la policía militar, principalmente, repite el guion que en aquellos años impuso a los intibucanos el general analfabeta Z. Pérez. Los policías militares arremeten con violencia injustificada en contra de los jóvenes que estremecen la quietud de la noche con sus valientes cacerolazos y su emblemática proclama de Fuera JOH. Los chicos huyen de la persecución salvaje de estos agentes de la dictadura y del régimen de terror impuesto por JOH, y si entran en sus casas, dan pie para que la soldadesca derribe verjas y puertas y penetre en los hogares –violación flagrante de la inviolabilidad de los hogares- para hacer justicia mediante el atropello salvaje en contra de los muchachos rebeldes, con la inundación de los hogares con el fatídico gas tóxico que usan para hacer valedera la violación de la ley y los arrestos ilegales. Tal autorización recibida por los poli milicos deja como saldo, hasta el momento en que escribo este comentario, 15 asesinatos, de los cuales la fiscalía apañadora no ha iniciado pesquisas y de los jueces que se hacen los desentendidos.

¿Qué más pude esperarse de un partido que se enorgullece de su fundador Bonilla, un militar de cerro que entregó sumisamente las mejores tierras a las compañías bananeras y se hizo imponer como presidente con el respaldo de esas mismas compañías? ¿Qué otra cosa podrían hacer los nacionalistas que tienen como santo de su devoción al dictador y tirano Tiburcio Carías Andino?

Pus ahora, en pleno siglo XXI, en presencia de observadores internacionales y con el ojo puesto en el país por parte del mundo, el tirano JOH suelta su jauría para que, al amparo de la noche, humille y torture a los jóvenes libertarios que, a pesar de los atropellos y los asesinatos, no se cansan de estremecer a Honduras con sus valientes cacerolazos y su vibrante FUERA JOPH, porque ahora va a entrar en defensa de sus hijos otra Mamá Niza, la gran Madre Paria decidida a poner en su sitio a los salvajes que se someten a los dictados de un tirano.