La Mayéutica Vallejiana.

(Julio Carmona)

CÉSAR VALLEJO (CV) usa el método de la mayéutica (o técnica de las preguntas para llegar al conocimiento de algo) cuando propone algunas cuestiones, y deja la respuesta como sugerencia o la posterga para otro momento, dando oportunidad al lector para que establezca la relación. Dice:

«En toda la literatura marxista hay una fisura [a]: ¿por qué progresa la técnica social? ¿Por necesidad del hombre? [b] Las ciencias progresan porque las fuerzas de producción progresan. ¿Y por qué progresan las fuerzas de producción? [c] ¿Primero nace la técnica? [d] ¿Primero nace la idea de la necesidad de la técnica? [e] Este es un círculo vicioso y sin salida» [f] (B-1973-2: 140-141).

<!--[if !supportLists]-->a) <!--[endif]-->La «fisura» a que alude CV, atribuyéndola a «toda la literatura marxista», no es que sea una deficiencia de esta literatura sino que, con ello, sugiere que el marxismo, desde su concepción dialéctico-materialista, ha zanjado —ha hecho una zanja divisoria1— con cualquier otra concepción metafísico-idealista. Hay que aclarar, por otro lado, que el término «literatura» no se refiere a la artística o poética. CV lo está usando en su sentido laxo o etimológico: del latín litterae = letras, es decir, se refiere a todo texto escrito: filosófico, científico, político (y poético).

<!--[if !supportLists]-->b) <!--[endif]-->Aparentemente en la segunda pregunta («¿Por necesidad del hombre?») ya hay una respuesta a la primera («¿por qué progresa la técnica social?») y esa respuesta es la siguiente: es la misma necesidad del hombre la que hace que se descubran técnicas sociales que ayuden a satisfacerla.

<!--[if !supportLists]-->c) <!--[endif]-->Sin embargo, a continuación, CV hace una afirmación con la que descarta la «pregunta-respuesta anterior»: «Las ciencias progresan porque las fuerzas de producción progresan». Y, sin dejar respiro al lector, vuelve a preguntar: «¿Y por qué progresan las fuerzas de producción?» Entonces, si se observa bien, en la afirmación previa a esta pregunta («Las ciencias progresan porque las fuerzas de producción progresan») seguían incluidas las dos preguntas iniciales: «¿por qué progresa la técnica social? ¿Por necesidad del hombre?», en tanto las ciencias necesitan de técnicas y de métodos, y si se dice que ‘es el progreso de las fuerzas de producción lo que hace que las ciencias progresen’, entonces, sigue siendo la necesidad del hombre la que impulsa el progreso de la técnica, y con el desarrollo de esta técnica se impulsará el progreso de las fuerzas de producción que, a su vez, impulsarán el progreso de las ciencias. Pero, luego, CV vuelve a preguntar:

<!--[if !supportLists]-->d) <!--[endif]-->«¿Primero nace la técnica?» Y el lector que sigue atento a la mayéutica vallejiana, responde que no puede ser así, pues sería dar a la técnica una existencia que antecedería a la existencia del hombre y sus necesidades. Vallejo, entonces, insiste con otra pregunta:

<!--[if !supportLists]-->e) <!--[endif]-->«¿Primero nace la idea de la necesidad de la técnica?» Y en este caso el lector atento seguirá negándolo: porque la idea no puede preceder al hecho concreto de la necesidad que debe ser satisfecha. Se ve, entonces, que la respuesta a todas estas cuestiones estaba en la segunda de las dos preguntas iniciales: ‘La necesidad del hombre hace que progrese la técnica social que ayuda al progreso de las fuerzas de producción y estas a su vez hacen que progresen las ciencias’. Ergo, la conclusión a la que llega CV:

<!--[if !supportLists]-->f) <!--[endif]-->«Este es un círculo vicioso y sin salida» corrobora lo dicho, porque de la existencia material del hombre no hay salida hacia una existencia extra-material. Corolario: no hay escape hacia el idealismo metafísico. El hombre está «condenado» a producir, con sus propias fuerzas, las técnicas que harán progresar las ciencias, porque la necesidad lo obliga a ello.

Y en otro acápite de la misma página CV vuelve a usar el método de la mayéutica: «¿El arte antecede a la técnica de producción o la sigue y es su reflejo?» (B-1973-2: 141). Obviamente, la respuesta a esta pregunta es similar a la anterior: el arte no puede anteceder a la técnica ‘de su producción’, pues a él se le estaría dando una existencia independiente o autónoma del ser humano. Pero si se dice que el arte está después de la técnica, ¿no se le da a esta una existencia independiente o autónoma? No, porque ya se dijo que la técnica es posterior a la necesidad del hombre. En consecuencia, tanto el arte como la técnica son posteriores a la necesidad del hombre. Y si el hombre necesita hacer arte entonces recién crea la técnica que le permitirá satisfacer esa necesidad.

Ahora bien, como complemento a estas reflexiones vallejianas, veamos lo que CV ha dicho antes, en las pp. 139-140: que es propio de «la psicología espiritualista [creer] en la actitud meramente reflectora o contemplativa del pensamiento sobre el mundo», mientras que «la psicología materialista o marxista sostiene la actitud transformadora del pensamiento sobre el mundo», y de esa manera está coincidiendo con una respuesta que va implícita a la pregunta vista arriba: «¿El arte antecede a la técnica de producción o la sigue y es su reflejo?», y la respuesta es: ‘el arte sigue a la técnica de producción y es su reflejo, y no la antecede’). Con esta diferenciación CV no se está contradiciendo: que, al mismo tiempo, el materialismo diga que el pensamiento es reflejo del mundo, y que el espiritualismo tenga una actitud reflectora del mismo. Lo que ocurre es que CV se rige por la correcta aplicación de la teoría del reflejo marxista, la que no admite que, por ejemplo, el reflejo artístico sea de uso exclusivo del realismo, sino que también lo es del formalismo, nada más que en el caso de los usuarios de este se da como reflexión inconsciente (quiéranlo o no), y piensan conscientemente (con la falsa conciencia de que hablan Marx y Engels) que, en definitiva, ellos son los que inventan la técnica y el arte mismo (como si dijeran que los sacan de la nada)2; mientras que los usuarios del arte realista son conscientes de su deuda con la realidad, y que con su arte lo que hacen es reflejarla, incluida en este reflejo la «técnica de producción» artística a la que pueden contribuir a cambiar —lo mismo que a la realidad toda— lo cual no implica que sean actores de su invención sino, en todo caso, de su transformación o perfeccionamiento.

____________
(1) En otro momento de El arte y la revolución, CV dice, refiriéndose al «duelo entre dos literaturas», que «La encrucijada de la historia está, como se ve, zanjada en este terreno» (B-1973-2: 99). CV ha zanjado la contradicción clasista que se da entre la literatura burguesa o formalista y la literatura proletaria o realista.
(2) «La división del trabajo solo se convierte en verdadera división a partir del momento en que se separan el trabajo físico y el intelectual. Desde este instante, puede ya la conciencia imaginarse realmente que es algo más y algo distinto que la conciencia de la práctica existente, que representa realmente algo sin representar algo real; desde este instante, se halla la conciencia en condiciones de emanciparse del mundo y entregarse a la creación de la teoría “pura”, de la teología “pura”, la filosofía y la moral “puras”, etc.» (Marx-Engels, A-1974-a: 32).