LA INTUICIÓN LITERARIA EN CARLOS MORALES FALCÓN.POETAS QUE CUENTAN Muestra de relatos peruanos (1913-2013) de Carlos Morales Falcón.

(Eldi Toro López)

Inicio este breve comentario al libro POETAS QUE CUENTAN Muestra de relatos peruanos (1913-2013) de Carlos Morales Falcón precisando que me fascina observar cómo los anhelos de los jóvenes se hacen realidad. Cómo fundamentado en conocimiento vasto y profundo, perseverancia y en honor a una palabra empeñada, Carlos Morales ha logrado la concreción de un proyecto acariciado largamente. Pero, no sólo eso sino que, lo más importante: realiza un invalorable aporte a la investigación literaria en el Perú.

Conocí a Carlos desde cuando decidió estudiar Literatura en la Facultad de Humanidades de la Universidad Villarreal. Tuve la suerte de ser docente en un curso que él llevaba y que implicaba una representación histriónica como requisito para su aprobación en la parte práctica pues relacionaba la creación literaria en una concreción, el montaje de una obra teatral. Algo impedía a nuestro amigo Carlos participar activamente en los ensayos y demás. La explicación a su incumplimiento me puso al tanto de algo que a él le parecía insalvable. Reconociéndome en su dificultad, le propuse que ingresara a un taller de teatro para superar esa especie de miedo escénico tal como lo había hecho yo, en circunstancia similar, en mi juventud. En verdad, no sé si siguió posteriormente mi consejo, lo que sí conozco fehacientemente es que la Literatura ganó un talentoso escritor e investigador en tanto, el Teatro perdió un incipiente valor de la actuación. La cuidadosa auscultación bio bibliográfica de nuestro insigne Sebastián Salazar Bondy le valió un 17, si mal no recuerdo; sus compañeros escenificaron En el cielo no hay petróleo.
Dice el autor en las palabras a modo de prólogo con el título El verso da paso a la prosa:
“Iniciar las clases en la Universidad Villarreal, en el centro de Lima, fue una experiencia de descubrimiento y maravilla. La universidad me recibió con sesiones de música y poesía y me restituyó a casa con la gratitud en el cuerpo de quien encuentra un lugar adecuado donde decide siempre volver. Muchachos y muchachas transitaban por el pa-tio y, en los alrededores, se apilaban rumas de libros viejos en extensos pasadizos donde nos hundíamos con la sospecha de hallar la felicidad. Como todo descubrimiento, esta intuición no tardó en volverse vo¬raz y dispersa mientras, sin distinción, iban acrecentándose las lecturas bajo una mirada ingenua, desprejuiciada y febril. Una de esas lecturas fue Habitó entre nosotros (2002) de José Watanabe, poemario que me conmovió no solo por su palabra meditada y sabia, sino porque enton¬ces era reciente el recuerdo de la lectura de El avaro y otros textos (1974) de Luis Loayza, con cuya cuidada prosa me parecía que realizaban una misteriosa conjunción; y es que al leer el libro de relatos de Luis Loay¬za me asaltaba la certeza de que estos relatos se parecían mucho a lo que denominábamos como poema; y al leer el poemario de José Wa¬tanabe, la sospecha de que estos poemas se parecían mucho a lo que designábamos como relatos”.
Esta evocación lejos de ser diletante, de inmediato nos centra en su propósito: Nos comenta además que la mirada que presidía la lectura de estos textos correspondía al bagaje de conocimientos previos que aunque intuitivo en ese momento, obedecían a lo que Todorov explica están filtrándose en nuestro “horizonte de lectura” cuando nos acercamos a leer los textos pero también en nuestro “sistema de creación” cuando nos proponemos escribirlos y amplía: Los géneros surgen en tramos históricos concretos, según los códigos del lenguaje, como convenciones grupales que nos permiten distinguir determinados textos como “literarios”, cotejarlos con los producidos a lo largo de la tradición o con los textos contemporáneos . Morales acude al filólogo alemán Werner Krauss quien precisa “tres principios de historicidad” en la existencia de los géneros. El primero indica que cada género no nace terminado sino que va construyéndose asimilando continuamente cada obra como un elemento nuevo del género; el segundo, que cada gé¬nero surge solamente desde otro género porque es el resultado de la mezcla o la transformación de géneros precedentes o simultáneos; y, el tercero, que así como los géneros tienen un principio y logran un esplendor pueden llegar a perder vigencia y extinguirse. Completa la idea aduciendo que “Como pue¬de suponerse, estos principios entrelazados movilizan una incesante mecánica de ruptura y fijación en la producción textual que pueden construir, como indica Genette, una gran estructura artificial de casi-llas ordenadas que, en determinadas divisiones, se agrietan con la luz de “falsas ventanas” que sugieren casillas vacías que serán ocupadas, en un futuro, por obras legítimas”.
Concluye: “…Creo que la extrañeza que vinculaba el libro de poemas de Watanabe con el libro de relatos de Loayza, al punto que sus textos me parecían intercambiables, se debía precisamente a que experimentaba ambos géneros como uno solo. Distinguía en ellos una afinidad de áni¬mo común que guiaba sus escrituras, la elección y elaboración de sus temas y eso implicaba, en algunos puntos, un procedimiento formal parecido”.
Este volumen que como ustedes conocen se compone de Cinco grandes partes en las que se nos acerca textos cuya autoría pertenece a quienes son socialmente reconocidos como poetas en el lapso de una centuria (1913 - 2013).Pero esto sería una compilación más sino fuera por los criterios que han llevado a Morales a realizarla “En esta búsqueda he logrado abarcar la obra narrativa de más de 200 poe¬tas, de los cuales he seleccionado finalmente 45 textos, distribuidos en cinco secciones. Por cuestiones de orden, las cinco secciones en las que he dividido el libro han sido diseñadas de acuerdo a la fecha de nacimiento de los autores, desde 1874 a 1986, remarcando en estos cinco apartados el carácter promocional de cada agrupamien¬to.”
Dentro de los criterios que primaron para concebir el proyecto, me llama la atención aquel que describe como un deseo de visibilizar textos que el tiempo había ocultado u omitido, es decir la revelación o puesta en relieve de los que, al margen de quien fuese su autor fueran capaces de lograr su propia sostenibilidad. Atendiendo a este criterio, centra su selección en los textos narrativos que si cumplían con esta “…estructura del cuento moderno que señala un hecho central en la narración, que todos los elementos se reiteren alrededor de este hecho central cohesionándolo y produciendo tensión a lo largo de su desarrollo. Eso incluía textos con un solo eje de desarrollo que asimilaban en sus secuencias narrativas la potencia simbólica del poema.”…
Ese “pequeño empeño contra el olvido” como Morales lo llama, es parte importante de la antología, puesto que incluye datos bibliográficos para esta muestra que “… no son considerados “cuentos” propiamente, sino fragmentos de novelas, crónicas ficciona-lizadas, artículos o semblanzas que funcionan “contando” algún suceso central, según los criterios de brevedad, cohesión y sugestión del len¬guaje girando alrededor de un hecho central que era entonces, y aún ahora, la preeminencia de mi mirada y que, como hemos visto, es la estructura del cuento moderno que coincide con una forma particular de construir poemas. Este vínculo me proporcionó el eje de lectura para seleccionar los textos de esta muestra”.
Es este Eje de lectura que lo lleva a concretar una sexta parte en Poetas que cuentan y que es la denominada Datos de los autores y procedencia de los mismos en nada menos que 28 páginas que detallan apretadamente todo lo que ha sido acopiado, analizado, investigado y seleccionado.

Vuelvo a Carlos Morales Falcón
Los criterios para la recopilación, investigación y selección, los fundamentos teóricos empleados, la información bibliográfica acopiada que posibilitaron la indagación y la seriedad en la investigación son atributos pertenecientes al intelecto de Carlos Morales así como también lo es la elección de la Editorial Bisonte para viabilizar de modo óptimo la materialización de las ideas.
Mas, existen otros componentes a mi juicio de igual o mayor valor que éstos y que están presentes intrínsecos en la personalidad del autor. Corresponden a lo que en la actualidad se relacionan con el cociente de inteligencia emocional, y que es el conjunto de rasgos de personalidad, habilidades sociales, comunicación, lenguaje, hábitos personales, compromiso, coherencia en suma, que también son atributos del autor. Rasgos que se manifiestan en el volumen desde la introducción, la explicación del trabajo y el mismo en su realización.De modo que este libro no podría haber sido plasmado si Carlos Morales Falcón no fuera como es.
La mirada inicial frente a los textos literarios sin una depuración o escogencia previa y que lo conducía intuitivamente a percibir una intersección entre textos de carácter poético como a los de género narrativo que, literalmente, devoraba en aquellos días aurorales de su descubrimiento del ambiente académico que reinaba en aquellos momentos en Villarreal, su vocación apasionada por la lectura y la Literatura, pero también el cultivo de su apreciación estética, la perseverancia en la realización, la responsabilidad manifiesta en los proyectos asumidos tanto académicos como las aventuras editoriales con sus compañeros igual de entusiastaspuesta en evidencia en la producción de la revista Caleidoscopio, por ejemplo, hicieron de ese joven al hombre que ahora nos ofrece el fruto de su investigación profunda, persistencia en el propósito y como ya lo dije antes, el honrar la palabra empeñada ante un ser tan inspirador como fue y sigue siendo el poeta Arturo Corcuera.
Además, su generosidad para con quienes hemos hecho de la escritura nuestro leit motif“Las muestras son otra forma de plasmación de quien las ordena y mi intención ha sido no desvincular la lectura de la tradición de la reflexión de mi proceso personal de escritura". De ahí la invaluable importancia de POETAS QUE CUENTAN Muestra de relatos peruanos (1913-2013) de Carlos Morales Falcón.

Nota:
Todas las citas tomadas de El verso da paso a la prosa (prólogo) de POETAS QUE CUENTAN Muestra de relatos peruanos (1913-2013) de Carlos Morales Falcón. Editorial Bisonte, Lima. 2017.