LA CONTRARREVOLUCIÓN PLANEA DESCONOCER LOS RESULTADOS DEL PRÓXIMO 7 DE OCTUBRE ¿Por qué ganó Capriles Ratónski?

(Felson Yajure)
Profundizar la Democracia Participativa Protagónica debe ser nuestro eje de campaña

Cuando recuerdo lo de las armas de destrucción masiva de Hussein, los bombardeos a la población en Libia, o de las masacres sirias en Homs u otras ciudades, no puede evitar recordar al Ché, cuando decía que “al imperialismo no se le puede creer ni un tantito así”. Con gran respeto, sólo faltaría agregar que tampoco a las oposiciones vende patria, como la nuestra. Cuentos como, que gobernarán para todos los venezolanos, eso ya lo vimos el 12 y 13 de abril del 2002. Ahora que le cuenta una de vaqueros a Caperucita.

La elección interna realizada este 12 de febrero por la oposición venezolana fue más falsa que los falsos positivos de la hermana república. En la lucha de clases, la contrarrevolución usa todo como arma, todo lo usa para influenciarnos y tratar de bajarnos la moral, y siempre la primera víctima es la verdad. Lo primero que me viene a la mente son las 3.400.000 firmas del referendo revocatorio, que trataban de augurarnos una derrota, revocatorio que resultó ser revolcatorio, por la revolcada que le dimos. Y ahora con 400.000 votantes menos de los que supuestamente apoyaron el revolcatorio, menos no les podemos augurar que otro revolcatorio. Esta debe ser la respuesta a su farsa, y ya veremos quién termina desmoralizado. Los revolucionarios debemos denunciar las maniobras contrarrevolucionarias por todos los medios, estar alertas, y prepararnos para defender nuestro proceso donde y como sea necesario.

Volviendo a este 12 de febrero, como bien señaló Mario Silva en su programa del domingo en la noche, el horario de votación fue de 8 a.m. hasta las 5 p.m., es decir, 9 horas, o lo que es lo mismo 540 minutos por máquina, y eso suponiendo que todas hayan abierto a las 8 en punto, lo cual sabemos no fue así, como ellos mismo durante el día hablaron de retrasos, pero sigamos. Si multiplicamos 540 minutos por las 7.691 máquinas que hubieron, eso da 4.153.140 minutos, suponiendo que cada elector opositor, como son muy inteligente, vote en dos minutos, da 2.076.570, mucho menos que 3 millones, aunque Pablo Medina voto como en 7 minutos (mientras se aseguraba que estuviera su nombre en la boleta, votaba por gobernador y alcalde, la metía en la caja, mojaba su dedo, y recogía la cédula entregada), y así lo deben haber hecho sus discapacitados, votantes de la tercera edad, etc.. Todo esto con una elección controlada por ellos mismos. El CNE sólo puso la plataforma, pero ellos controlaron todo, miembros de mesa, cuadernos, resultados, por eso se entiende que se regodearan en que Chávez no sacó ni un voto. Eso de votar todos en 2 minutos, no ha pasado en ninguna elección del mundo, es irreal, y no se lo cree, ni mickey mouse, ni el pato Donald, bueno, quizás ese sí. Entonces, quienes somos menos inteligentes, tenemos que buscar qué hay detrás de esa farsa, y la explicación no puede ser otra, que preparar el desconocimiento del nuevo revolcatorio que le daremos el próximo 7 de octubre, para que luego CNN y todos sus medios traten de abonar el terreno a Obama y compañía, para denunciar un supuesto fraude electoral. Esto hay que denunciarlo.

¿Por qué ganó Capriles Ratónski?. Eso no es muy difícil de entender. Las transnacionales cuando ven su lacayo poco útil, lo cambian enseguida por uno más nuevo, y el otro lo botan al basurero, como c….. usado. Así lo hicieron con Pérez Jiménez, lo cambiaron por el pacto de punto fijo. Ahora, Pablo Pérez significaba la vieja AD, Capriles Ratónski los nuevos yuppies, y sus vínculos consanguíneos con la oligarquía. Por eso, mickey mouse (léase Obama y las trasnacionales) le dieron su apoyo a ratonski, no fue por la similitud del apellido. Entonces, es fácil entender porque le dieron su apoyo, billete no sólo mata galán, si no también, imagen de fascista y otras tendencias.

Nuestra campaña debe tener como eje la “Profundización de la Democracia Participativa Protagónica” (PDPP). La Democracia ha sido el centro del debate y la lucha desde la revolución francesa de 1789 (libertad, igualdad y fraternidad sus fundamentos teóricos). La democracia real es la principal banderas de los indignados. La supuesta y a veces cierta, falta de democracia, le ha servido al imperialismo para justificar sus ataques a Libia, amenazas a Irán, Siria, Venezuela, etc., nuestra apátrida oposición se escuda en similares argumentos. Y nosotros para avanzar debemos profundizar la verdadera democracia, la de la participación protagónica de las bases del partido y de Poder Popular, la de las mayorías, la Participativa Protagónica del pueblo organizado. En este contexto, si algo se le puede reconocer a la oposición, es que a riesgo de posibles divisiones, demostraron conciencia de clase y realizaron elecciones interna. En el campo del proceso, no son pocos los dirigentes que sostienen que las elecciones internas nos debilitarían. Bueno, quizás los debilitarían a ellos, y a eso es a lo que le temen, o es que la oposición tiene más nivel de conciencia que nosotros. No podemos dejar que nos quiten nuestra razón de ser, la defensa e impulso de la participación democrática, por ello quienes apoyan el proceso, y más aún, el PSUV debe enseñar con el ejemplo y ser consecuente con el mandato constitucional de la democracia participativa, procediendo a elegir sus candidatos, al menos la gran mayoría, con participación protagónica, pero, expulsando de sus filas a aquellos candidatos a alcaldías y gobernaciones que utilicen los recursos y el personal de sus instituciones para ponerlos a repartir propaganda por toda su geografía. Pero, de verdad verdad, no como a veces proclamado y no cumplido.

La pequeña burguesía dirá que no hay tiempo. Para ellos no lo hay nunca. Nos parece que para asegurar el triunfo, y avance al Socialismo, las llamadas 3R (revisión, rectificación y reimpulso), así como las 3R al cuadrado (repolitización, repolarización y reunificación), son instrumentos fundamentales, necesarios para derrotar el lastre del burocratismo y la corrupción, y que con una más consecuente aplicación de la participación protagónica del pueblo organizado, y el auxilio de la teoría y de otras experiencias en el mundo, con la lealtad a los principios y a Chávez, nuestro máximo líder, podemos afirmar lo valido, desechar lo erróneo y redefinir el rumbo. Y así, desde fuera y dentro del partido y del gobierno, alcanzar nuestro objetivo principal en la coyuntura, la gran victoria del 7 de octubre.

Para cerrar, una cita reciente de Raúl Castro, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, el 29/01/12, en la clausura de la Primera Conferencia Nacional del Partido: “…lo único que puede conducir a la derrota de la Revolución y el socialismo en Cuba, sería nuestra incapacidad para erradicar los errores cometidos”.

¡Hasta la Victoria Siempre. Venceremos!

Felson Yajure (PDPP).