LA CALLE DEL SUSPIRO.

(Manuel Mosquera)
a Gina Serna

Edith Piaff llegaba novelesca

su historia estremecía el antiguo café Rimbaud

dejé a un lado el crucigrama

cerré los ojos y vi los años

en que hablaba contigo

y nuestro amor quemaba las arterias del vino

Deshojaba nuestros recuerdos

La remembranza hundió en mí sus uñas

En esos años desesperados

donde la gente se ahorcaba

para sentir el final de su sufrimiento

El amor eras tú

¿Recuerdas?

Hubo una vez en esta ciudad moribunda

estaciones sembradas por soñadores jardineros

sobre el cielo gris se alzaba el sol

y la gente le sonreía

le hablaba

le contaba sus lances

solían tomarse una cerveza a su nombre

y las muchachas enrojecidas

calzaban en los parques sus emociones

Amábamos el porvenir

que crecía como cerezo

en las orillas del río declamador

¡Todos éramos felices!

Un nuevo mundo avanzaba

con su sesto lleno de danzantes

Cayó sobre nosotros la noche

nos volvimos ciegos

perdimos la facultad de ver

a través de los ojos de la piedra

Un animal prehistórico

degolló la alegría

baleó la risa

encarceló las letras del abecedario

prohibió el culto a la flor pensante

puso grilletes a los soñadores

amordazó el compás de las olas

prohibió a las aves volar

tapió el cielo para que no veamos el lucero

construyó ensenadas de cal viva

todo lo que podía andar lo cubrió con cieno

Con mis recuerdos y los tuyos que me llegaron

fotografiados por el alba

salgo del café adolorido del mundo y de ti

y medito en el suicidio como remedio

Ay! amor he esperado tanto tu regreso

Te busco en estas calles sin esdrújulas

me hundo más en la tristeza

al ver tiendas

con sus carteles que me roban la billetera

una propaganda gamada anuncia por la radio

chucherías enloquecidas

‎Camino despacio buscando en cada esquina

tu risa emocionada

y en las alamedas

donde caminábamos tomados de la mano

y nos jurábamos amor eterno

veo a los niños correr despreocupados

por la calle del suspiro

donde vuelve a cabalgar/ Romántico el Quijote