Encuestamanía.

(Oscar Bravo)

En política existen situaciones que en su accionar tiene un valor estratégico determinado, que depende del llamado contexto espacial-temporal, y esas praxis política presentan unos significados que generan una mayor atención que en otros momentos políticos, siendo un ejemplo concreto, el papel e importancia que juegan las encuestas en tiempos electorales, que permiten visualizar tendencias y posibles pronósticos, que en algunos casos, aparecen encuestas que más allá de ser instrumentos de recolección de datos, se convierten en mecanismos de propaganda política con la intencionalidad de influir en la decisión política de los electores y de las electoras…
Algunas empresas encuestadoras basadas en manejos nada ético sobre la responsabilidad social y credibilidad que tienen en la sociedad, y apenas comienzan las campañas electorales, desatan lo que se conoce como la “encuestamanía” o “guerra de encuestas” y luchan por posicionarse de acuerdo al gusto e intereses del cliente, y muestran los resultados de su investigación de campo, en la cual favorecen a quienes los contratan, y no a la verdadera realidad, y se convierten en manipuladores de oficio, para dar entender, por ejemplo, al colocar a un candidato que está perdiendo en las tendencias y “lo venden” como el que está ganando…
Hay muchísimos ejemplos tanto en Venezuela y como en otros países del mundo en donde hay encuestadoras que se han “equivocado” por unos márgenes abismales, y lamentablemente ni son sancionadas, ni se retiran del oficio…que uno se pregunta: ¿Por qué una encuesta dice el candidato tal tiene una significativa ventaja sobre los demás candidatos, pero el día de las elecciones, gana fácil el otro candidato que le otorgan el segundo lugar?...considero que ese ejemplo, es una prueba del manejo anti-ético de algunas encuestadoras que se venden al mejor postor y no les importa, el desprestigio y la imagen negativa que genera cuando se equivocan de esa manera tan evidente…
También ocurre que existen encuestadoras que ellas por si misma son instrumentos de una parcialidad política determinada, que les impide dar resultados reales y objetivos, porque su interés es demostrar siempre que el candidato de su simpatía, siempre lo van a colocar como “el que está ganando” y el día de las elecciones “gana el otro” y luego se justifican diciendo que eso forma parte de un “margen de error” que estadísticamente se acepta hasta de un 5%…
El hecho es que en Venezuela, comenzó la llamada pre-campaña electoral para las elecciones del 20 de mayo, y ya han salido a la superficie los resultados que obtuvieron varias encuestadoras, pero llama muchísimo la atención que sólo una de ellas está dando como ganador al candidato presidencial de la oposición y sospechosamente esa encuestadora está gerenciada por una persona que es evidente, público y notorio, que tiene una alta simpatía y casi militancia en el sector opositor y eso a mi modo de ver descalifica a esa encuestadora que está dando como ganador a su candidato con un 40% de los votos, cuando todas las demás encuestadoras dan a ese candidato, el segundo lugar con un promedio del 18%...
Hay otros ejemplos de cómo se manipula los resultados de las encuestas, cuando la oposición dice, “tenemos el 80% de apoyo”, cuando en realidad lo que algunas encuestas quieren decir, es que hay un 80% de insatisfacción o descontento con la situación económica, y eso no significa que malestar sea igual a intención de voto…pero lo que no dice la oposición es que el 60% de las personas encuestadas no votarían por ellos y los que son opositores abstencionistas, guardan silencio cuando las encuestas dicen que ya más del 70% de la población dicen que van a ir a votar el 20 de mayo…
Las encuestas dan para todo…tanto que se convierten en las verdaderas protagonistas de las campañas electorales, en la que es muy importante revisar “la ficha técnica”, para ver en donde aplicaron el instrumento de recolección de datos, el tipo de preguntas, el tamaño de la muestra y algo que para mi es muy delicado: la honestidad de las personas que realizan las encuestas y que no sean maquilladas e irreales…
Las encuestas solo son una fotografía de un momento determinado, y hay que reconocer que en Venezuela existen encuestadoras serias y responsables, que solo muestran los hallazgos que generan sus investigaciones, pero hay que estar alerta por que siempre aparecen encuestadoras de maletín, que se convierten en mercenarias de la verdad…
Politólogo.