EL RETORNO DE MEL Y LA NECESIDAD DE LA UNIDAD

Según la información que ha trascendido oficialmente de boca del compañero Juan Barahona, el Coordinador Nacional del FNRP, José Manuel Zelaya, retorna a Honduras el próximo 28 de mayo a las 11 a.m. por el Aeropuerto Toncontín.

Poco sabemos sobre las condiciones que fueron pactadas para su regreso a nuestra tierra ya que todo se ha manejado en el más absoluto hermetismo, algo que hemos cuestionado y seguiremos cuestionando pues no somos amigos de la diplomacia secreta o de “bajo perfil” cuando están de por medio las más caras causas del Pueblo en Resistencia.

Pero sean cuales sean esas condiciones hay dos hechos inobjetables: El primero es que el solo anuncio de su regreso ha provocado un enorme entusiasmo en la base de la Resistencia a nivel nacional e internacional, de tal magnitud que presagia una movilización multitudinaria para ese y los subsiguientes dias; y el segundo es que Mel retorna bajo la amenaza del golpismo recalcitrante de someterlo a su “justicia”, ya que la tal “anulación” de los juicios fue hecha de manera que los peones de la oligarquía en el Ministerio Público pueden reactivar el proceso judicial cuando se les antoje, y por otro lado, bajo amenaza también de muerte como fue denunciado por su esposa, la compañera Xiomara Castro de Zelaya.

Por tanto, sin importar las diferencias que nos han separado en los debates recientes, considero que estos hechos son suficiente motivo para que todos y todas las resistentes, hagamos a un lado esas diferencias y cerremos filas para tomar las medidas necesarias para:

1. Proteger la integridad del Coordinador General del FNRP, preparándonos para la peor de las eventualidades, ya que no sabemos que planes tiene la oligarquia, no solo para Mel sino para el conjunto de la Resistencia;

2. Saber encausar el estallido de energía popular que va a expresarse en esa manifestación y en los días subsiguientes, para hacer avanzar el proceso en el sentido de infringirle una derrota al golpismo.

Esto no significa que después no podamos seguir debatiendo el camino mas correcto, para lo cual me reservo el derecho de opinar en el futuro, pero hoy día estimo que la prioridad es salir bien de esta prueba porque el enemigo asecha, nos amenaza a todos y todas, y por tanto vuelve una imperiosa necesidad LA UNIDAD.