El papel de Israel en la represión mundial

Material recibido por correo electrónico. Presunta autoría Internacional Jewish Anti-Zionist Network

Introducción

Este documento se centra en el papel del gobierno de Israel, de su ejército y de las corporaciones y organizaciones con él relacionadas dentro de la industria global de la violencia y la represión. Los Estados más implicados en esa industria se benefician de la guerra y ocupación perpetuas por todo el planeta a la vez que mantienen a sus sociedades en una situación de desigualdad extrema.

Israel exporta armas, tecnologías, entrenamiento y técnicas en el uso de la violencia para gobiernos y corporaciones que los utilizan contra las poblaciones de todo el mundo. La experiencia en la que se basa la ha desarrollado a partir de su ocupación de Palestina y partes del Líbano, Siria y Egipto, así como de su represión y agresión militar contra los pueblos que allí viven.
La colonización de Palestina fue en su momento parte del ataque británico y francés contra el movimiento por la unidad e independencia árabe que amenazaba el control europeo de los recursos de la región. El Estado de Israel es ahora un socio menor en la estrategia de su aliado, EEUU, por el mismo control de los recursos de la región. Para Israel, esta asociación le ha facilitado la imposición y mantenimiento de un Estado de asentamiento colonial en Palestina. Para sus socios occidentales, Israel ha asegurado el control de lo que la administración Franklin D. Roosevelt describió en su día como «el mayor premio en la historia humana»: el petróleo árabe.
El valor de Israel para EEUU es un reflejo de la creciente importancia tanto del petróleo como del comercio de armas para la economía mundial. EEUU, el principal árbitro del poder mundial, es el principal patrocinador de Israel. La mayor parte de la ayuda estadounidense a Israel va en forma de asistencia militar. El gobierno de EEUU dona a Israel aproximadamente 3.000 millones de dólares al año en ayuda financiera y varios miles de millones más, también al año, en contratos y ayuda militar. EEUU proporciona el 18% o casi la quinta parte del presupuesto militar israelí. Desde 1949 hasta 2011, el total acumulativo estimado de la ayuda directa de EEUU se sitúa entre los 115.000 y 123.000 millones de dólares USA.
En 2009, el gasto militar de Israel supuso un 15,1% adicional en el presupuesto global del país. Fue el país que más gastó en defensa respecto al porcentaje del PIB. También fue quien dedicó la mayor suma de su presupuesto global al ejército de entre todos los países desarrollados.
Israel utiliza la ayuda estadounidense para financiar la ocupación en curso en Palestina y Siria y sus campañas militares, que a su vez sirven de laboratorio para desarrollar armas, tecnología para la vigilancia y tácticas de control de la población que son después comercializadas por todo el planeta.

El papel de Israel en el mundo

Las singulares habilidades de Israel en el control de las multitudes, desplazamientos forzosos, vigilancia y ocupación militar le han colocado a la vanguardia de la industria global de la represión: desarrolla, fabrica y vende tecnologías que utilizan ejércitos y policías de todo el mundo con objetivos de represión.
El papel de Israel en esta industria empezó con el ejército israelí, que utilizó primero sus armas bélicas contra el pueblo palestino en la Palestina histórica y contra los países vecinos. En años recientes, como ha aumentado mucho el interés por la vigilancia y tecnologías y técnicas policiales entre los gobiernos de todo el mundo, ha aparecido, para explotar y exportar ese interés, toda una industria de servicios privados en el campo de la «seguridad interna» israelí basada en instrumentos probados in situ. Esta industria incluye a agencias del gobierno, al ejército israelí y a una red de corporaciones privadas que en 2008 ganaron alrededor de 2.700 millones de dólares USA. Esta industria representa el 7% de la economía israelí. El Ministerio israelí de Industria, Comercio y Trabajo dice en su página de Internet:
Israel tiene más de 300 compañías dedicadas a la seguridad interna que exportan toda una gama de productos, sistemas y servicios… Estas soluciones han nacido debido a la necesidad de supervivencia de Israel y se han perfeccionado a partir de la realidad de continua amenaza terrorista que acecha al país… Ningún otro país tiene tanto personal experimentado en temas de seguridad, ejército y policía, y ningún otro país ha podido probar sobre el terreno sus sistemas y soluciones en situaciones de tiempo real.
Además del gobierno, el ejército y las corporaciones israelíes, una red de organizaciones sionistas proporciona apoyo político y económico al Estado de Israel. Por ejemplo, en EEUU, esas organizaciones participan en la vigilancia y facilitan intercambios entre el ejército israelí y las fuerzas policiales, los agentes federales y las fuerzas armadas estadounidenses.
El sionismo es una ideología del nacionalismo judío que dio lugar al proyecto político del establecimiento de un Estado por y para los judíos en Palestina impuesto a través de los asentamientos coloniales y la limpieza étnica. Los sionistas y las organizaciones sionistas son aquellos que apoyan el mantenimiento de un Estado colonial judío en la Palestina histórica basado en destruir o socavar la seguridad, bienestar, dignidad y justicia de los palestinos y otros grupos en las áreas colonizadas (por ejemplo, beduinos, drusos, sirios en las Alturas del Golán) y en toda la región en un sentido más amplio. Esta red de organismos estatales, corporaciones y organizaciones sin ánimo de lucro comparte información de inteligencia, coordina estrategias para la vigilancia y represión y colabora con fines lucrativos. La función precisa de cada uno varía según el papel que desempeña.
Israel ha proporcionado armas, entrenado milicias y policía civil y militar, desarrollado y proporcionado tecnología de vigilancia y estrategias de represión y suministrado los medios para una amplia variedad de otras técnicas de control, desde armas «no letales» a tecnología de fronteras. Israel jugó un papel destacado armando y entrenando a los regímenes de apartheid de Sudáfrica y Rodesia, a los regímenes coloniales en Oriente Medio y África del Norte (conocidos también como Suroeste Oriental y África del Norte, SWANA, por sus siglas en inglés) y a dictadores de América Central y del Sur y Asia. El gobierno israelí ha asumido un papel importante a nivel mundial en el objetivo de reforzar las limitaciones a la libertad de movimiento, vigilancia de comunidades y en socavar la lucha de los pueblos por la justicia. Aunque está bien documentado, este hecho apenas si se menciona o discute y menos aún se desafía. Nuestros movimientos –los que son solidarios con el pueblo palestino, contra la guerra, la pobreza y una economía globalizada injusta– tienen que tener en cuenta todas las vías por las que el Estado de Israel favorece verdaderamente la violencia y represión por todo el mundo.
Israel vende su armamento, tecnologías, entrenamiento y técnicas para la violencia a quienes considera aliados suyos e incluso a quienes considera como enemigos. Israel vende o ha vendido a estados islamistas, comunistas, capitalistas, dictatoriales y socialdemócratas. La fuerza motriz tras las exportaciones de armas de Israel, además del motivo del lucro, es la necesidad de una estrecha y firme alianza con las principales potencias imperialistas a fin de que le aporten un apoyo diplomático y militar continuo, mercados económicos y acceso al poder. Por tanto, Israel ha hecho una prioridad de la venta de armas a los aliados y agentes de estos poderes.
El libro de Israel Shahak, escrito en 1982, «Israel Global Role: Weapons for Repression», documenta que «desde Rodesia al apartheid sudafricano a las monarquías del Golfo, Israel vincula sus intereses no con las masas que luchan por la libertad sino con sus carceleros». A pesar de la competencia y otros conflictos entre gobiernos y regímenes que dependen de la represión, esos mismos gobiernos y regímenes no tienen problema en cooperar los unos con los otros en contra de los movimientos populares.

Orígenes: La colonización de Palestina y de la región

Israel es un Estado colonial colonizador en Palestina, fundado y sustentado desde hace más de un siglo a partir de una veloz inmigración judía. Israel se estableció en 1948 con el apoyo de las Naciones Unidas. Las fuerzas de las milicias sionistas empezaron en 1947 a expulsar de forma brutal a 750.000 palestinos para apropiarse de su tierra y crear una mayoría judía. Una de las consecuencias de esto fue la creación de una inmensa diáspora palestina. Los palestinos que permanecieron en Israel formaron una minoría nacional que es ahora sujeto de discriminación y represión sistemáticas. En 1967, Israel amplió su territorio colonial al territorio restante de la Palestina histórica, así como a territorio egipcio y sirio. Israel perpetró una limpieza étnica a gran escala en el curso de su ocupación de las Alturas del Golán, Cisjordania, incluido Jerusalén Este, la Franja de Gaza y el Desierto del Sinaí (que fue devuelto a Egipto en su totalidad en 1982). En la actualidad, parte de Siria continúa ocupada y millones de palestinos permanecen bajo un régimen implacable de ocupación militar israelí.

La colonización de Palestina prosigue actualmente su marcha

los refugiados palestinos se les niega el derecho a volver a su país de origen, un derecho oficialmente protegido por las leyes internacionales.
· Los palestinos que viven dentro del estado de Israel se enfrentan a más de veinte leyes de apartheid.
· Los palestinos que viven en Cisjordania y Jerusalén Este están sometidos a ocupación militar, demolición de sus hogares, continuos y repetidos desplazamientos forzosos, saqueo de su tierra y falta de acceso al agua para la población campesina, graves restricciones a la libertad de movimiento y violencia letal, todo lo cual es ejecutado oficialmente por el ejército israelí, e informalmente por los colonos judíos.
· Los palestinos que viven en Gaza tratan de sobrevivir a lo que la ONU reconoce como crisis humanitaria fabricada. Sus vidas se ven amenazadas a diario por la imposibilidad de acceder al agua, a los alimentos, al comercio, a la electricidad y necesidades sanitarias, a los continuos ataques militares de Israel y a un bloqueo internacional impuesto por Israel.
· Los intentos de desplazar y destruir las comunidades beduinas en los «pueblos sin identificar» del desierto de Naqab (Negev) se han intensificado recientemente de forma alarmante.
· Mientras tanto, las comunidades de inmigrantes y refugiados en Israel, especialmente las procedentes de África, están siendo cada vez más criminalizadas y sometidas por el Estado tanto a violencia vigilante como a deportación.
Los capítulos que se ofrecen a continuación aportan pruebas del papel de Israel a la hora de apoyar y facilitar la represión llevada a cabo por otros agresores en el mundo. Israel es el principal agresor en Oriente Medio. A nivel local, Israel no vende armas a sus propios vecinos pero utiliza su propio armamento y tecnología contra ellos. Aunque Israel exporta sus instrumentos y estrategias de asesinato masivo, represión y encarcelamiento fuera de la región, dentro de la región perpetra todo lo anterior. Israel exporta lo que utiliza para reprimir y dominar a los palestinos y perpetrar agresiones contra sus vecinos. A continuación se exponen algunos de esos métodos, herramientas, tecnologías y armamento:
· Entrenamiento de policía, ejército y milicias.
· Sistemas de vigilancia que se utilizan para criminalizar a las poblaciones consideradas potenciales amenazas para la legitimidad o seguridad de estados y regímenes represores. Esta información se utiliza para encarcelamientos masivos, deportación, asesinato, tortura y traslado forzosos a tierra o recursos forzosos.
· Métodos de aislamiento de poblaciones mediante migraciones forzosas y destrucción de la tierra en zonas concentradas cuyo espacio aéreo, fronteras/parámetros y telecomunicaciones están controlados.
· Fronteras militarizadas y tecnología de fronteras que se utilizan para impedir la libertad de movimiento.

Centroamérica y Sudamérica

Israel ha vendido armamento de producción propia, fusiles ametralladores Uzi y rifles Galil, a países de toda la región, ha armado a los escuadrones de la muerte de Guatemala, a los Contras de Nicaragua, al Chile de Pinochet y a la junta militar en Argentina para que actuaran contra sus poblaciones y movimientos.
· En Nicaragua, Israel proporcionó el 98% de las armas que Somoza utilizó durante el último año de su dictadura, que sirvieron para matar a 50.000 nicaragüenses.
· Israel vendió también misiles, aviones de combate y vehículos blindados y proporcionó expertos en contrainsurgencia a las fuerzas represivas enumeradas arriba, así como a las dictaduras de Honduras y El Salvador.
· En Costa Rica, ya en 1981, además de vender armas a la policía para reprimir a la población, Israel proporcionó pasaportes, documentación falsa y armas a los Contras que operaban fuera de Costa Rica contra el pueblo de Nicaragua.
· En El Salvador, el Histadrut, la «federación nacional de sindicatos de trabajadores judíos» (véase más adelante «El apartheid sudafricano»), cooperó con la AFL-CIO (siglas en inglés de Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales) y la CIA de EEUU para debilitar las cooperativas rurales.
· En El Salvador, Israel estuvo implicado a partir de 1972 en el entrenamiento del ejército, policía y escuadrones de la muerte de la dictadura. Desarrolló un programa militar para jóvenes patrocinado por el ejército de Israel y apoyó el entrenamiento de contrainsurgencia para la policía secreta, incluyendo la colaboración con el comandante del ejército Sigfrido Ochoa, responsable de las masacres de civiles perpetradas en 1981.
· Ya en la década que se inició en 1950, Israel vendió armas al dictador Rafael Trujillo de la República Dominicana, quien sometió al pueblo dominicano a un régimen de terror que duró 31 años.
· En El Salvador y Guatemala, a fin de ayudar al gobierno a identificar a los opositores sospechosos, Israel introdujo equipamiento informatizado para realizar escuchas telefónicas e interferir con radiotransmisores. La información conseguida era después utilizada por los escuadrones de la muerte de extrema derecha para asesinar a los dirigentes de la oposición.
· A partir de las tácticas desarrolladas desde hace tantos años para desplazar a los palestinos, Israel ayudó a planificar y poner en marcha políticas de «tierra quemada» en El Salvador y Guatemala. En Guatemala, esas políticas se combinaron con «polos de desarrollo»: pueblos concentrados de poblaciones desplazadas que permitían un mayor control del gobierno sobre los movimientos populares y la represión de cualquier organización de base. Israel proporcionó armas pequeñas y entrenamiento militar a los paramilitares colombianos y traficantes de droga en la década iniciada en 1980, y lleva desde entonces proporcionando entrenamiento de contrainsurgencia, aviones, misiles y armas pequeñas al brutal gobierno de Colombia.
· La dictadura de Pinochet de 1973-1990, que mató, violó y torturó a la oposición en Chile, incluyendo sindicalistas y socialistas, compró armamento a Israel para controlar a las multitudes, incluyendo vehículos dotados con cañones de agua. A lo largo de la década de los ochenta, Israel le proporcionó también infraestructura para tareas de vigilancia.

Los Desaparecidos

En la década que se inició en 1970, Israel armó al brutal régimen militar de la Junta Argentina, que impuso a la población siete años de terrorismo de Estado, incluyendo la tortura y «desaparición» de entre 22.000 y 30.000 activistas de la izquierda, sindicalistas, estudiantes, periodistas y otros civiles que supuestamente estaban en contra del régimen.
· El régimen argentino y sus partidarios también atacaron a sus civiles judíos y apoyaron la retórica antisemita. Aunque solo el 2% de la población argentina era judía, el 10-15% de las personas arrestadas, torturadas y desaparecidas durante la Junta eran judíos.
«…mientras torturaban al editor [y defensor de los derechos humanos] judío de un periódico, Jacobo Timerman, en celdas con esvásticas pintadas, tres generales israelíes, incluido el ex jefe del estado mayor, visitaban Buenos Aires en una «misión amistosa» para vender armas.» (Penny Lernoux, párrafo de la autobiografía de Timerman).
· En vez de condenar a la Junta, Israel trabajó con el gobierno argentino para establecer un programa denominado «la Opción», que permitía a los judíos escapar a Israel. Sirvió para favorecer el antisemitismo del régimen facilitando la emigración judía a Israel.
· Actualmente, en Argentina, el gobierno ha firmado un contrato por valor de 40 millones de dólares USA con las Industrias Militares de Israel (IMI) para que construyan una prisión.
· El gobierno israelí y sus corporaciones juegan un papel destacado en Brasil en labores de policía, control de las multitudes, sistemas de vigilancia, suministro de armas para el ejército, prisiones y militarización de fronteras. El entrenamiento y las armas es parte de la campaña contra las favelas y otras formas de represión interna en Brasil.
· Brasil ha firmado contratos con Israel para comprar sistemas avanzados de vigilancia para su sistema estatal de prisiones.

África
Página del New York Times del 1 de noviembre de 1970

Llamamiento de los negros americanos contra el apoyo de Estados Unidos al gobierno sionista de Israel: «Afirmamos que Israel, Rodesia y Sudáfrica son tres Estados de asentamientos de colonos blancos que han podido existir a causa del desplazamiento de los pueblos nativos de sus tierras. Israel y Sudáfrica tienen cada uno alrededor de 4.500 prisioneros políticos, la mayoría de los cuales no han sido enjuiciados». «Nosotros, los negros estadounidenses, responsables de este anuncio, expresamos nuestra total solidaridad con nuestros hermanos y hermanas palestinos, quienes, al igual que nosotros, luchan por la autodeterminación y el fin de la opresión racista».
· Israel armó a Portugal contra los movimientos de liberación nacional en Mozambique, Angola y Guinea-Bissau.
· Israel financió y entrenó la represión militar de levantamientos anticoloniales y/o contra la dictadura en Costa de Marfil, Benín, Camerún, República Central de África, Senegal, Togo, Uganda, Nigeria y Somalia.
· En las guerras civiles neocoloniales, las antiguas potencias coloniales y actuales potencias imperiales avivan, arman e incluso instigan estas guerras para dividir y reconquistar África. Israel ha armado a muchas de ellas, cuando no a todas. Un ejemplo significativo es el de Israel armando a los tres bandos de la guerra civil de Angola en diferentes momentos durante más de cuatro décadas.
· Durante el brutal régimen de Mobutu en el Zaire (ahora República Democrática del Congo), Israel vendió armas a Mobutu y entrenó a paracaidistas, a la fuerza de seguridad presidencial y al ejército, construyendo así el poder de ese dictador pro Occidente.
· En Malawi, desde 1960 al final de la década de los ochenta, Israel proporcionó entrenamiento al ejército de mercenarios que el tirano Dr. Banda utilizaba para asesinar a sus opositores políticos, aterrorizando a latigazos los trabajadores y torturando a la oposición.
· A partir de 1992, Israel vendió armas y después proporcionó entrenamiento al ejército de Ruanda y a las milicias hutu que en 1994 perpetraron el genocidio contra los tutsis. Israel continuó enviando millones de dólares USA en armas incluso después de que el genocidio atrajera la atención internacional.
· Actualmente, Israel mantiene fuertes vínculos con el gobierno de Guinea Ecuatorial bajo el Presidente Obiang, quien se apoderó del poder en 1979. Se cree que Obiang ha ordenado la muerte de miles de guineanos durante el período que lleva en el poder y dirige uno de los regímenes más tiránicos del continente. Guinea Ecuatorial, con una población de 800.000 habitantes –ahora inundada con petrodólares– ha comprado a las compañías israelíes aviones y flota por valor de decenas de millones de dólares.
La Rodesia blanca, la actual Zimbabwe
· Israel se mantuvo como aliado del Estado de apartheid de asentamiento colonial blanco de Rodesia hasta que el movimiento anticolonial lo hizo caer en 1979.
· Tras las sanciones impuestas por la ONU contra Rodesia en 1967, y durante los últimos años de la década de 1970, Israel siguió comerciando con el régimen del apartheid y proveyéndole de armas, incluidos Uzis y helicópteros, además de ayudar a la industria de Rodesia a que construyera su propio modelo de fusil ametrallador, el llamado «Ruzis». Israel ayudó a Rodesia a fortificar sus fronteras instalando un cinturón de minas terrestres de cerca de 800 kilómetros de longitud.

El apartheid sudafricano

Israel fue un devoto aliado del apartheid sudafricano. Las ventas de armas a Sudáfrica incluyeron Uzis, barcos con misiles, misiles Gabriel, tecnología para radares y comunicaciones, munición y aviones no tripulados. No sólo armó Israel al gobierno sudafricano, también proporcionó armas y entrenamiento de seguridad a algunos de los gobiernos-títere de los bantustanes.
· Israel ayudó también a fortificar la frontera de Sudáfrica instalando sistemas de detección de microondas, sistemas de radar, campos minados y vallas eléctricas.
· El Histradrut tuvo «casi un monopolio» sobre el comercio israelí con el apartheid sudafricano, colaborando de buen grado con sus políticas en los bantustanes. Iskoor, una compañía conjunta sudafricana con el Histadrut, producía acero y tanques blindados. Las compañías que eran total o parcialmente propiedad del Histadrut ayudaron a construir una valla electrónica para impedir que las guerrillas antiapartheid entraran en Sudáfrica.
· En 1960, el Histadrut fundó el Instituto Afro-Asiático para Estudios y Cooperación de los Trabajadores, financiado por la CIA a través de la AFL-CIO. El Instituto se diseñó para formar a los estudiantes africanos y asiáticos a fin de que asumieran puestos de liderazgo en los movimientos de los trabajadores nativos. El incentivo, tanto respecto a las organizaciones de trabajadores estatales en Israel como en EEUU, era el de impedir la formación de organizaciones independientes de trabajadores y favorecer la organización de la mano de obra que sirviera al levantamiento de Estados neocoloniales en las antiguas colonias.
Desde sus orígenes en 1920, el Histadrut se fue distorsionando y confundiendo como sindicato y heredero de parte de la tradición socialista. Llegó a afirmar que no luchaba por todos los trabajadores sino sólo por los trabajadores judíos. El Histadrut estuvo dirigido por el Partido Laborista de Ben Gurion que después gobernó Israel. El Histadrut, aunque afirmara representar a los trabajadores, actuaba como un gobierno. Como tal, ejercía a menudo tanto como patrono, a cargo de diversas industrias que servían al proyecto de la colonización, como en interés de los patronos, para sofocar las organizaciones de los trabajadores. Una vez establecido el Estado, el Histadrut continuó funcionando con este doble rol, priorizando el interés del Estado y de la industria mientras afirmaba representar a los trabajadores. Hasta los años noventa, fue el segundo mayor patrono de Israel. Como consecuencia, en este documento nos referimos al Histadrut en ambos sentidos, como sindicato y patrono. Los componentes del sindicato del Histadrut y la AFL-CIO ayudaron a facilitar las relaciones entre los trabajadores y los Estados de Israel y EEUU, respectivamente, a fin de proteger los intereses económicos estatales. Por tanto, ambos sindicatos y los Estados con los que colaboran sienten una aversión compartida hacia las fuerzas laborales auto-organizadas, en cuanto suponen una amenaza para la capacidad de cada uno. Además, esas fuerzas independientes constituyen una fuerte base de poder para los movimientos populares. Así pues, la colaboración de la CIA, AFL-CIO y el Histadrut socavando a las organizaciones de trabajadores en El Salvador y Sudáfrica, es un reflejo de los intereses comunes que compartían con el régimen represivo de El Salvador y el régimen del apartheid de Sudáfrica.
(www.thirdworldtraveler.com/Middle_East/Israel_ElSalvador.html)
· En los últimos años de la década de los setenta, a Israel se le atribuyó la información, técnicas y materiales para que Sudáfrica fabricara armas nucleares.
· Varios kibbutzim israelíes se beneficiaron de la represión de los africanos de Sudáfrica. Además, las fábricas israelíes de protección estatal que produjeron material para Sudáfrica beneficiaron al kibbutz Beit Alfa, que desarrolló una lucrativa industria vendiendo vehículos antidisturbios para utilizarlos contra los manifestantes en los municipios negros. Mishmar-Haemek produjo cascos para la policía y el ejército del apartheid y Lohamei Hagetaot, famoso por su museo del Holocausto, dirigió una planta química en el bantustán de KwaZulu.

Suroeste Asiático, Sur de Asia y Pacífico

En Irán, durante el gobierno del Shah, Israel fue de gran utilidad para proteger a este brutal régimen-títere de EEUU. A su vez, el Shah fue uno de los primeros dirigentes de la región en reconocer a Israel como Estado. Durante la Revolución Iraní que derrocó al Shah, Israel vendió armas al régimen por valor de unos 150 millones de dólares.

Armas israelíes vendidas a Irán durante el escándalo Irán-Contra
· A partir de 1954, la policía secreta del Shah recibió entrenamiento de la CIA y de Israel.
· Israel participó con EEUU en el escándalo Irán-Contra59 y, por su parte, vendió también armas a Irán.
· Durante las guerras civiles en el Yemen y Omán, Israel apoyó a las dictaduras árabes, suministrándoles material bélico y entrenamiento. La implicación israelí se coordinó con EEUU.
· El gobierno y las corporaciones israelíes han proporcionado decenas de millones de dólares para aviones (incluyendo aviones no tripulados) y barcos, entrenamiento de inteligencia, tecnología electrónica bélica y misiles buque-a-buque al gobierno de Sri Lanka en sus esfuerzos para destruir a los grupos tamiles que piden una patria independiente en la parte norte del país (los tamiles representan el 17% de los 16 millones de habitantes de Sri Lanka).
· En 1978, Israel vendió aviones y helicópteros de combate estadounidenses a Indonesia, mientras el ejército perpetraba un genocidio contra el pueblo de Timor Este. De 1978 a 1999, el ejército indonesio mató a más de 200.000 timoreses. El comercio de armas de Israel con la dictadura de Suharto prosiguió hasta su dimisión en 1998.
· Israel prestó apoyo a la dictadura de Marcos que EEUU apoyaba en las Filipinas. Le suministró guardaespaldas y les proporcionó cursos clandestinos de entrenamiento a través de compañías privadas.
· La India compra más armas israelíes que el ejército israelí. Israel es el segundo mayor suministrador de armas a la India. India utiliza ese armamento no sólo para amenazar a Pakistán sino para reprimir a su propia población, incluidos los jammu de Cachemira, las tribus de los bosques, y a los grupos de resistencia naxalite entre ellos.
· En 2009, Israel envió instructores para que entrenaran a la policía de la India, en una línea de «contraterrorismo» que se dedicó específicamente a atacar a dirigentes musulmanes.
· Israel ha estado recientemente ayudando a la India a modernizar sus fuerzas militares, incluyendo aviones Falcon con sistemas de alerta hechos en Israel, radares aerostáticos instalados en la frontera entre la India y Pakistán, helicópteros y misiles de crucero.
Como muchos otros países, EEUU compra armas bélicas israelíes para utilizarlas contra otros fuera de sus fronteras, así como tecnologías israelíes, estrategias de vigilancia y policiales para utilizarlas para la represión dentro de sus fronteras. Las organizaciones sionistas dentro de EEUU, a través de programas financiados por el Departamento de Seguridad Interior, se han asociado con el gobierno de EEUU para atacar a las comunidades y organizaciones palestinas y árabes, iraníes y musulmanas. A tal fin, la propaganda ha ido abriendo camino y fomentando una creciente violencia vigilante contra esas comunidades.
La influencia de estas organizaciones financiadas por el gobierno en la política de seguridad nacional es esencial para otras políticas que tienen efectos importantes y de amplio alcance para todos los que viven en EEUU. Los que más acusan el impacto de las políticas de vigilancia, represión política, policiales y de inmigración son las comunidades de color y las comunidades de inmigrantes. También se utilizan para atacar a aquellos que expresen discrepancias y asuman compromiso para combatirlas.
esde 1949, el total acumulado estimado en ayuda directa de EEUU a Israel fluctúa entre los 115.000 y los 123.000 millones de dólares USA. EEUU dona a Israel aproximadamente 3.000 millones de dólares al año en ayuda directa económica y militar. Esta ayuda se sustrae de las capacidades para satisfacer las necesidades internas estadounidenses, incluidas la educación y la sanidad.
· En las últimas dos décadas, la Liga Anti-Difamación, una organización sionista judía fundada para combatir el antisemitismo, ha participado en la vigilancia y control de más de mil organizaciones que luchan por la justicia social y los derechos humanos, entre ellas las que se oponían al apartheid sudafricano, la United Farm Worker Union, la Vanguard Public Foundation, Labor Council/AFL-CIO, NAACP, MADRE, Greenpeace y el Center for Constitutional Rights.
· Elbit, la compañía israelí que construyó el Muro del Apartheid en Palestina, participó en el trazado y proporcionó tecnología para vigilancia del muro de la frontera entre EEUU y México, normalmente conocido como el Muro de la Muerte.
· Hizo posible la financiación «antiterrorista» del gobierno estadounidense, del gobierno y corporaciones israelíes, así como de las organizaciones sionistas que tienen su sede en EEUU; han colaborado con y entrenado a la policía local, a la Guardia Nacional y al Departamento de Seguridad Interior en tácticas represivas, incluyendo la vigilancia y el control de las multitudes. Por ejemplo:
Desde 2003, la Liga Anti-Difamación (ADL, por sus siglas en inglés) ha entrenado a casi 700 puestos de alto nivel dedicados al reforzamiento de la ley que representan a más de 220 agencias diferentes en el capítulo de «Amenazas Terroristas y Extremistas». Solo en 2010, la ADL entrenó a más de 10.500 agentes de orden público70.
Tras el Huracán Katrina, una delegación de 25 miembros de la Guardia Nacional se desplazó a Israel. El propósito de tal viaje era recibir entrenamiento en tareas de mantenimiento del orden tras desastres naturales y ataques terroristas.
Desde 2005, el Departamento de Seguridad Interior ha proporcionado financiación «antiterrorista» a organizaciones sin ánimo de lucro con sede en EEUU para que se implicaran en identificar e impedir actividades «terroristas». De los fondos donados a esas organizaciones específicamente a tal propósito, el 73-80% fue a parar a las organizaciones sionistas judías. En 2008, esto significó que 19 de 25 millones de dólares fueran a esas organizaciones; en 2001, fueron 15 de 19 millones de dólares.

Conclusión

Desde Sudamérica a Sudáfrica y desde la dictadura de Mobutu a la de Trujillo, Israel, actuando a menudo en concierto con Estados Unidos, ha sido un actor clave en el intento de debilitar las luchas populares suministrando a los regímenes las herramientas necesarias para perpetrar una violencia masiva de Estado.
Los hechos y cifras ofrecidos aquí no apoyan las muchas teorías fantásticas que circulan acerca del papel del «control israelí, o judío, del mundo». Por el contrario, teorías conspirativas antise-mitas que interpretan equivocadamente estos hechos u otros parecidos sirven para reforzar la propaganda israelí y ayudan a Israel cuando se retrata a sí mismo como víctima incluso para justificar su industria represora como una necesidad contra ese antisemitismo. Además, permite que los aliados y clientes de Israel camuflen sus propios intereses al reprimir los movimientos populares por la libertad. Tales conspiraciones le hacen un flaco servicio a los movimientos por la liberación del mundo, incluyendo la lucha palestina.
Israel, como principal mercader de la guerra y Estado de asentamiento colonial, puede utilizar sus ganancias para reprimir y desplazar aún más a los palestinos, desarrollando a la vez armas más letales. Teniendo en cuenta que la mayor parte de la gente desconoce el alcance de la industria armamentística israelí y la escala industrial de su función en la supresión de movimientos, hemos recogido aquí algunos de los aspectos más atroces de Israel en la represión mundial. El racismo de Israel tiene sus raíces en los siglos de colonialismo europeo. Es esencial para el imperialismo global del que se derivan inversiones, apoyo y cobertura. Israel ha trabajado codo con codo con los regímenes represores en cada rincón del planeta en formas que facilitan la supresión, muerte, asesinato, violación, tortura, desaparición, secuestro y encarcelamiento de quienes luchan por la libertad y la justicia. Sus industrias de armas y para la represión continúan en nuestros días a través de las instituciones estatales israelíes y a través de corporaciones privadas y una red de amplitud mundial de organizaciones sionistas. Los regímenes represores encuentran un aliado bien dispuesto y capaz en Israel.
La información que ofrecemos, aunque bien documentada, no suele estar disponible en los medios de comunicación ni en las universidades. Los Estados y las corporaciones implicados en la guerra, el comercio de armas, la ocupación, la encarcelación, la vigilancia y la represión se benefician del hecho de que esta información no llegue a público conocimiento. Rastrear la huella de la función de Israel en la represión global es una oportunidad para sacar a la luz a los actores existentes en esta inmensa industria. Es necesario que sigamos denunciando el papel de Israel en la represión mundial y apoyando las formas de organización que acaben con esa represión.