EL COLONIAJE CULTURAL, ECONÓMICO Y POLÍTICO QUE IMPONE EL NEOLIBERALISMO, COMPROMETE GENERACIONES DE ARGENTINOS.

(Jorge Rachid)

1- La historia argentina esta plagada de claudicaciones nacionales, siempre realizadas en nombre de los más altos “intereses de la Nación”. Así fueron cada uno de los pasos de endeudamientos, acompañados de exigencias y condicionamientos, que definieron por décadas el perfil del país, de acuerdo a los intereses que imponía la colonización económica.

2- Esa continuidad, desde los inicios mismos de nuestra emancipación nacional, se pudo dar, ante la derrota del campo nacional, expresado por los caudillos federales, hombres y mujeres revolucionarios en su época que fueron perseguidos y aniquilados, en nombre de la “civilización y la libertad de comercio”. Se escribió entonces la historia que refleja la cultura del vencedor.

3- Fue el mitrismo, quien fijó los ejes culturales de las clases urbanas del país a través de su medio de comunicación, el diario militante La Nación. Esa impronta consolidada a través del tiempo, dio lugar a supuestas verdades absolutas, como: los criollos son todos “vagos y mal entretenidos”, los argentinos no quieren trabajar, los “negros” no piensan y se mueven por el choripan, el orden es prioridad de una sociedad, disciplinar al pueblo es responsabilidad policial, la inmigración europea aporta al país, la latinoamericana nos desprestigia. Eso expresa hoy el neoliberalismo en el gobierno.

4- Los hombres y mujeres del pueblo, siempre fueron considerados por las clases dominantes como “subhombres”, invisibilizados y despreciados desde el inicio de los tiempos, cuyas expresiones fácticas fueron los tratos laborales, los salarios indignos, las condiciones de vida, la precarización de las capas medias emergentes, todas formas de control social pleno. El neoliberalismo es la muestra acabada del desprecio social de las clases dominantes.

5- Siempre lo pudieron hacer y ejercer en plenitud por el apoyo conseguido por sus mandantes, en el siglo XlX y mitad del XX por el Reino Unido quien diseñó desde los ferrocarriles hasta el Banco Central, a medida de sus intereses estratégicos. Después de la Segunda Guerra, ya en forma plena ese control lo ejerció EEUU, que durante todo el siglo ya había realizado 74 intervenciones armadas sobre territorio americano, “su patio trasero”. La Doctrina Monroe América, para los americanos es la expresión imperial que nos consideran su colonia. El neoliberalismo es su herramienta vigente.

6- Sin embargo los procesos transformadores y revolucionarios que fueron ejes de luchas nacionales, aún derrotado en períodos largos, crearon una conciencia nacional de liberación, que ha logrado una fuerte impronta antiimperialista en el conjunto de la población. Esa circunstancia permitió en los últimos 15 años, la refundación de la Patria Grande, el crecimiento con inclusión social, como antes había permitido el regreso de Perón después de 18 años de persecución, muertes y exilios y más atrás aún la reivindicación de un Irigoyen, vilipendiado y denigrado por los ricos de la época. Nunca el neoliberalismo, en sus diferentes formatos, pudo desalojar la conciencia nacional revolucionaria.

7- Sin embargo los nuevos gurués de la antipolítica, intentan instalar la idea, como en los 90 del “fin de la historia”. Todo es gestión y pragmatismo según el manual neoliberal, el país no necesita ni proyecto estratégico, ni industrialización, mucho menos investigación y desarrollo científico tecnológico. A caballo de los discursos economicistas, que “comprar sale más barato”, estas pautas neoliberales entregan la soberanía nacional, construyendo una matriz clara del coloniaje. El pueblo argentino, desde que siendo colonia española, expulsó a los ingleses, ha resistido cada intento colonizador con lucha.

8- No hace falta más visión que hacer una lectura rápida de los acontecimientos que suceden en el continente americano, en ésta nueva ofensiva imperial que intenta arrasar los íconos del americano filosófico, moreno, criollo, profundo en ese sincretismo de culturas que ha consolidado en un pensamiento de Patria Grande. En efecto, los avances sobre Brasil con golpes parlamentarios, con agitación cotidiana, según los diarios que muestran un país en llamas en Venezuela e ignoran los 26 mil muertos de México, los 153 periodistas desaparecidos en Colombia, los cientos de trabajadores sociales asesinados en Guatemala y Honduras, las matanzas de campesinos en el Amazonas brasileño y de los paraguayos que ven arrasadas sus tierras. El neoliberalismo mata.

9- Cuando vemos las compras de armas ofensivas, ofrenda al canje de limones por la alianza contra Norcorea, las bases militares norteamericanas en Tierra del Fuego y la Triple Frontera, el saqueo del litio jujeño, la detención de Milagro Sala, la flexibilización laboral, el congelamiento de las paritarias, los despidos, el ajuste, la apertura indiscriminada del comercio exterior, la fuga de capitales asociada a la bicicleta financiera y el endeudamiento, son muestras, a quien quiera verlo del devenir del país. Es neoliberalismo de manual, concentración de la riqueza y represión.

10- El país ha sido puesto en riesgo por los adoradores del norte, cipayos desde siempre, que hoy gobiernan nuestro país. Así de claro es, que hemos ofrecido desde bienes estratégicos a soldados que acompañen las incursiones bélicas del Imperio, en terceros país. Ya tenemos memoria de ello, en los 90, con consecuencias trágicas. Nunca los hijos de los gobernantes son quienes alimentas las fauces de la muerte en guerra. El pueblo está despertando de su letargo, con sus tiempos, sus necesidades, sus esperanzas, construyendo caminos siempre más lentos que los tratamientos que merecen los diagnósticos dramáticos de la realidad. El peronismo, al frente de la lucha, reconstruyendo el movimiento nacional y popular, sabe que sólo en Latinoamérica unida, tendremos destino, siempre fuimos un pueblo, sólo divididos por los intereses imperiales.