EL CHIROLITA DEL G7

(Hernán Andrés Kruse)

Aunque nos provoque una fuerte repulsa, no queda más remedio que aceptarlo: a partir del “acuerdo” celebrado por el gobierno con el FMI hemos dejado de tener un presidente. Es cierto que Mauricio Macri sigue actuando como tal, pero ahora ha pasado a la categoría de “Chirolita” del G7, es decir, de títere de la señora Christine Lagarde, mandamás del FMI, y de las grandes potencias occidentales. De aquí en adelante el gobierno se limitará a obedecer las órdenes del FMI, por más crueles que sean. La Argentina, como nación soberana, acaba de sufrir un severo menoscabo ante la apatía de una sociedad que parece resignada y domesticada.

En las horas previas a su retorno al país el “Chirolita” del G7 concedió una entrevista a los enviados de Clarín y La Nación, en la que afirmó que la única salida para resolver nuestros problemas es arrodillarse ante el FMI. Una maravilla, realmente, digna de un “Chirolita”. Dijo el presidente de la nación: “Me dijo (Lagarde) que el acuerdo ahora va a la aprobación definitiva del board, en una semana, que no había ningún problema y que todos los accionistas se habían manifestado positivamente. Estaba realmente fascinada por la calidad de todo el equipo de la Argentina, tanto de Hacienda como del Banco Central. Yo hice lo mismo: los cité a todos ayer (por anteayer) a la quinta de Olivos para felicitarlos por la tarea realizada. Hubo una construcción de confianza durante todo el mes, que fue intenso. Cuando uno va con la verdad, se crea confianza. Ellos vieron los números, buscaron si los datos de la economía que les dimos eran verdaderos o falsos, si los estábamos tratando de engañar, pero los dieron vuelta y entendieron que eran la verdad, que era nuestro plan. Y que íbamos al Fondo para no depender de un mercado financiero tan volátil, que íbamos a acelerar el proceso. Lo aceptaron y de ahí salió la propuesta que sorprendió al mundo entero. Y también a los argentinos, que habían sido escépticos sobre cuál iba a ser el nivel de apoyo. Es un respaldo único en la historia de la Argentina y también del Fondo” (…) “Primero, hay que entender que lo logrado es algo inédito en nuestra historia, por el apoyo mundial, por la cantidad de dinero, por la flexibilidad y el entendimiento frente al plan de los argentinos. Todo esto es una enorme oportunidad para que la Argentina consolide un camino de crecimiento y desarrollo. El objetivo es lograr desarrollarnos, que la Argentina crezca de forma federal y se generen millones de puestos de trabajo. Nadie discute la capacidad de la Argentina en generación de alimentos, en energía renovable, en minería, en servicios con valor agregado, es una potencia futura si hace las cosas que debe hacer. A partir de ahí, lo que hace falta para cumplir con el plan es responsabilidad de toda la dirigencia argentina. El Estado no puede seguir gastando más de lo que tiene. Y esa es una discusión que se va a dar en los próximos meses entre todos los dirigentes de la política, el empresariado, las universidades, los gremios. Todos debemos recuperar una sensatez que no hemos tenido en 70 años, porque lo que está en juego es el futuro de los argentinos” (…) “Que discutamos (alude a la oposición) con la verdad sobre la mesa, que no sigamos engañando a la gente diciéndole que hay soluciones mágicas. Hay un crecimiento que se viene dando en la Argentina, que con la sequía, la corrida cambiaria y el precio del aumento del petróleo, va a ser menor. Si queremos acelerar el crecimiento, la política tiene que saber vivir con los recursos que tiene. Además, necesitamos bajar los impuestos. Los argentinos están pagando impuestos por demás” (…) “Todo el mundo tiene que entender que los argentinos decidimos un cambio. No vamos a volver atrás. Tiene que quedar claro quiénes están a favor del cambio y quiénes quieren impedirlo. Y eso va a ordenar mucho las discusiones que vienen ahora, porque el futuro pasa por acá. No hay otro camino para el progreso que integrar a la Argentina en el mundo, tener un gobierno que combata la corrupción y el narcotráfico, que apoye la libertad de expresión y el acceso a la información, para que la ciudadanía pueda saber qué se hace con sus recursos” (…) “El peronismo sabe que hizo mucho daño en el último gobierno, y que no hay más lugar para la demagogia, para la locura y la mentira” (…) “Nosotros tenemos que seguir justamente el ejemplo de la gente común que se levanta a las seis de la mañana, se toma el transporte público, que no falta nunca y se esfuerza todos los días. En el presupuesto no puede haber más privilegios, gente que no trabaja, gente que se jubila mucho antes, otros que cobran por cosas que no existen” (…) “El despilfarro y la corrupción jamás pueden ayudar a crecer a un país. La Argentina, si se equilibra macroeconómicamente, es imparable. Se viene creciendo, y sin financiamiento. Solo el 13 por ciento de las pymes tienen acceso al financiamiento. Imaginen cuando todas tengan acceso y logremos bajar la inflación definitivamente. La Argentina va a ser el país que más va a crecer en los próximos 20 años, si hacemos lo que hay que hacer” (…) “En la medida en que bajemos el déficit más rápido, menos vamos a tener que usarla (la plata del FMI). Y sería lo mejor, para no seguir acumulando deuda para nuestros hijos y nietos” (…) “Yo creo en el diálogo. Lo apliqué desde que estoy en el gobierno. La violencia, en cualquier tipo de escenario, no suma nada” (…) “Estamos construyendo una historia nueva. Cuando más argentinos se sumen y crean, más rápido va a suceder”.

Confieso que todavía no he logrado descifrar la personalidad del presidente. Porque a veces da la sensación de que nos habla en serio y otras de que nos toma el pelo. Asumamos la primera hipótesis. Si habla en serio entonces vive en un mundo de ensueños, en un país maravilloso, como Alicia. Desde que asumió la calidad de vida de los argentinos descendió vertiginosamente. Sus medidas en el terreno económico no hicieron más que posibilitar una gigantesca transferencia de recursos de los sectores populares a los sectores concentrados, es decir, a sus amigos. Ello significa que los sectores populares se empobrecieron y los amigos presidenciales se enriquecieron. Si los salarios y jubilaciones permanecen inmóviles mientras aumentan la canasta familiar, los medicamentos y las tarifas, es obvio que la mayoría de los argentinos cada día encuentran más dificultades para llegar a fin de mes. Cualquier ama de casa lo sabe perfectamente. Lo terrible de todo esto es que el presidente, tal como lo acaba de hacer en la entrevista canadiense, aconseja a los argentinos y argentinas a no gastar más de lo que reciben, lo cual es perfectamente lógico. El problema es que Macri no ha hecho más que gastar mucho más de sus posibilidades (las del país, en realidad) desde que se sentó en el sillón de Rivadavia. El feroz endeudamiento lo pone dramáticamente en evidencia. Si realmente su intención es bajar el gasto público ¿por qué entonces casi duplicó el número de ministerios a partir del 10 de diciembre de 2015? No es cierto que el Fondo haya decidido prestarle plata porque es un ejemplo para la humanidad. Le prestó la friolera de 50 mil millones de dólares para evitar su caída, una caída que hubiera provocado un efecto dominó sobre toda Sudamérica. Lo del presidente no fue más que un manotazo de ahogado, un gesto desesperado para evitar el derrumbe de su gobierno. Pero “Chirolita” habla de la inserción de la Argentina en el mundo. Y lo que es peor que haya argentinos y argentinas que le siguen creyendo.

El presidente dice que lo que hizo el peronismo en su última etapa como gobierno fue una locura. Se refiere, obviamente, a Néstor y Cristina Kirchner. Tilda de locura, y no es casualidad, precisamente a una de las decisiones más importantes y sensatas que tomó el kirchnerismo: el desendeudamiento. El día que Néstor Kirchner le pagó al Fondo hasta el último dólar de deuda fue una de las jornadas más relevantes de la Argentina contemporánea. Lo fue porque significó la decisión de un presidente de cortar el cordón umbilical que mantenía al país maniatado al FMI. Fue como decirles a sus burócratas que la Argentina ya era mayor de edad y que podía gobernarse sin su “ayuda”. Lo que hizo Kirchner fue, en realidad, desafiar la hegemonía norteamericana. Estados Unidos jamás perdonó semejante afrenta. Lo que acaba de hacer Macri es pedirle perdón a la república imperial y a su brazo financiero por semejante osadía, por haber tenido el país el tupé de ser autónomo en la toma de decisiones en el ámbito económico. Le pidió perdón por haber sido una nación soberana. Pues bien, a esa decisión de Néstor Kirchner Macri la acaba de tildar de “locura”. Para “Chirolita” es una locura ser soberanos, no pedirle permiso al FMI para tomar decisiones económicas, ser capaces de discrepar con el emperador norteamericano de turno. Lo que pretende Macri es que los argentinos naturalicemos la “ayuda” del FMI. Por eso no se cansa de decir que no hay otro camino para garantizar el desarrollo del país. Quien contradiga su política exterior, entonces, está loco. Resultó ser un gran “demócrata” Chirolita.

En su edición del 10 de junio Página/12 publicó artículos de Raúl Kollmann (“Para tres de cada cuatro es mala gestión y no ganga”) y Alfredo Zaiat (“Para ganar tiempo”).

Escribió Kollmann: “Tres de cada cuatro argentinos afirman que es perjudicial para el país el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. El ciudadano común tiene en claro que las consecuencias de esos acuerdos son mayores ajustes, caída en los sueldos, recortes en jubilaciones y pensiones, recesión y retrocesos en educación y salud. Aunque hasta ahora el gobierno intentó presentar lo firmado como una especie de ganga, casi un regalo, lo gente lo percibe como un elemento más en lo que considera mala o muy mala gestión de Mauricio Macri. Apenas una de cada tres personas aprueba lo hecho por la administración Cambiemos y la cuestión ya repercute en el panorama electoral del oficialismo: los ciudadanos que dicen que van a votar a candidatos opositores superan hoy en 16 puntos a quienes dicen que votarán a candidatos del oficialismo” (…) “Las conclusiones surgen de la encuesta que mes a mes realiza, en forma exclusiva para Página/12, el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), la consultora que lidera Roberto Bacman” (…) “Las opiniones sobre Mauricio Macri perforaron un nuevo piso en este estudio-señaló Bacman-. Está en su peor nivel desde que asumió. Apenas un 32,8 por ciento aprueba la gestión del gobierno. Pero lo más preocupante para el oficialismo reside en el factor negativo: más de seis de cada 10 argentinos tiene imagen negativa o desaprueba lo gestionado por el actual Presidente” (…) “La crisis desatada por la corrida cambiaria, las altas tasas de inflación, el costo de las tarifas y un país recesivo, impactan directamente en la figura y el rol del Presidente y decanta en un importante capital político perdido, que lo posiciona en un nivel difícil de remontar”, analizó Bacman. Y añadió: “Hay que pensar que Macri perdió 23 puntos de imagen positiva en relación con diciembre de 2015. Además, y tal como se observó en la encuesta de mayo pasado, la tendencia negativa en el segmento de los independientes se profundizó y de este modo queda más firme la reversión en el clima de época y las opiniones estructurales”. Según Bacman, esa reversión es lo que compromete “la ventaja comparativa que por más de dos años logró Cambiemos en este segmento, tan importante desde el punto de vista electoral”. O sea que “una importantísima proporción de los que no se consideran opositores pero tampoco de Cambiemos, los que estaban bastante en el medio, ahora opinan mal o muy mal del Presidente” (…) “Bacman reafirmó que “el dato obtenido es contundente: casi siete de cada diez argentinos posee pocas o nulas expectativas de mejoras de la economía para los próximos meses”. Para él es “una cifra que no se debe tomar a la ligera, en tanto da cuenta de una sociedad que percibe el futuro económico del país sin esperanza alguna” (…) “Las promesas de campaña, los vientos de cambio y hasta la esperanza de una Argentina con bajo índice de inflación y pobreza cero han quedado en el olvido”. “Lo que fue una diferencial y una fortaleza en tiempos de campaña y en los primeros dos años de gestión, incluso aprovechado al máximo por Cambiemos como para imponerse en la elección legislativa de medio término, ha comenzado a transformarse en una debilidad manifiesta”, expresó el fundador de CEOP” (…) Expresa Kollmann: “A todo esto se agrega ahora el acuerdo con el FMI” (…) “Las respuestas fueron categóricas: nada menos que el 74 por ciento consideró que un eventual acuerdo era perjudicial para el país, frente a un 20,7 por ciento que lo vio beneficioso” (…) “Lo más preocupante para Cambiemos es que una proporción importante de sus propios votantes, casi el 33 por ciento, también considera el acuerdo perjudicial e igual de serio para el oficialismo es que una gran mayoría de los independientes lo ve con malos ojos: 76,4 por ciento de los que no se consideran ni oficialistas ni opositores dijeron que un pacto con el FMI les parecía malo y perjudicial para la Argentina” (…) “Uno de los datos que surge de la encuesta del CEOP es que los ciudadanos están enojados. En primer lugar se ve en el 20 por ciento que afirma que no votaría ni a un candidato del oficialismo ni a un candidato de la oposición” (…) “Hoy en día Cristina Kirchner tiene más imagen positiva que Mauricio Macri: 41 por ciento de la ex presidente frente a un 34 por ciento del actual presidente. Y en cuanto a opiniones en contra, también Macri está peor: casi 65 por ciento del presidente y 57 por ciento en contra de CFK. Más allá del número, lo cierto es que lo que exhiben los encuestados es enojo”.

Escribió Zaiat: “La desesperación por anunciar el préstamo extraordinario del FMI tiene un motivo simple y dramático: sin parte de esos dólares y, en especial, con la auditoría permanente para garantizar el pago de la deuda, el jaque de Wall Street a la economía macrista hubiera pasado a ser mate. Las cifras son elocuentes: desde este mes hasta fin de 2019, los vencimientos de deuda del sector público nacional en moneda extranjera totalizan unos 42.000 millones de dólares. A esa suma se le agrega la demanda de billetes verdes para cubrir el déficit comercial que, con devaluación y recesión, alcanzaría los 15.000 millones en los próximos 19 meses. Si se mantuviera la misma tendencia del primer cuatrimestre de este año, la cuenta turismo al exterior más el canje de pesos por dólares para ahorro sería de 62.500 millones de dólares hasta el último mes del mandato de Mauricio Macri. En total, la necesidad mínima de dólares suma 118.700 millones. Por ahora, el único ingreso garantizado es de 15.000 millones de dólares en las 48 horas siguientes del 20 de junio, cuando el directorio del FMI aprobará el acuerdo” (…) “El crédito del Fondo, otras líneas de financiamiento, la ampliación del swap de monedas con la banca central china y operaciones de repo con bancos internacionales no alcanzarán a cubrir el inmenso bache de divisas de los próximos 19 meses. El blindaje financiero sumaría nominalmente unos 70 mil millones de dólares Es un auxilio imponente pero con desembolsos en cuotas, que sólo servirá para ganar tiempo con el objetivo de dar alguna posibilidad a la reelección de Macri. La esperanza del oficialismo es que capitales especulativos quieran volver a apostar a la bicicleta financiera argentina y que el mercado internacional de crédito se reabra para la emisión de deuda pública y privada. Es una aspiración ambiciosa, con tasas de interés internacional con tendencia alcista y con la ficha brasileña en el tablero especulativo internacional comenzando a tambalear” (…) “El paquete financiero ataca la incertidumbre acerca de la solvencia de corto plazo, que se había puesto en la cornisa con el cierre del grifo de dólares de Wall Street y con la persistente caída de las reservas del Banco Central. Los dólares del FMI y cía. vienen a garantizar que no habrá dificultades para cumplir con los pagos de capital e intereses de la deuda” (…) “Sin embargo, el salvataje no aborda el nudo central del estallido de esta crisis, que no es otra cosa que el creciente flujo negativo de dólares de la economía. La restricción externa, la escasez relativa de divisas, siempre está latente, pero su irrupción a dos años de la economía macrista fue contundente, puesto que se dieron las condiciones para que fuera así con la liberación total de la cuenta Capital de la Balanza de Pagos y la desregulación absoluta del mercado cambiario” (…) “Un camino para cerrar la inmensa brecha del sector externo podría ser con controles en la plaza cambiaria y el desdoblamiento del tipo de cambio aplicando un elevado impuesto al dólar turista, para desalentar viajes al exterior, y estableciendo un precio más alto para el dólar financiero. Sería una impactante sorpresa que el gobierno de Macri aplicara una política de administración del mercado cambiario para atender la crisis que provocó. No lo hará y aunque quisiera no podría establecer esas regulaciones porque el acuerdo sellado con el FMI se lo imposibilitaría” (…) “Es poco probable que instrumente una estrategia de administración del comercio exterior para limitar las importaciones, dado que la apertura es una de las pocas estrategias que tiene para disciplinar los precios internos” (…) “Un sendero muy doloroso en términos de costos sociales para cerrar el déficit externo sería una megadevaluación provocando un combo fuerte de recesión y elevada inflación” (…) “Descartadas esas vías, por ahora ha prevalecido la opción voluntarista, en la que milita la dupla de ministros Luis Caputo- Nicolás Dujovne. Consiste en que el blindaje financiero con fortísima reducción del déficit fiscal permita modificar las expectativas negativas del mercado y, de ese modo, facilitar la refinanciación de los vencimientos de deuda y alentar el regreso de capitales especulativos al mercado local. No será fácil conseguirlo porque el gobierno de Macri dilapidó uno de sus principales activos, sostenido con la colaboración de un inmenso aparato de medios de propaganda público y privado: la generación de expectativas de que la economía mejorará. Ahora, sólo le queda manejar el control de daños” (…) “En otra prueba de una renovada expresión de la revancha clasista de las élites contra los sectores populares, que agudiza las contradicciones y el enfrentamiento histórico entre dos proyectos de país, fue la elección de una sala del Centro Cultural Kirchner para anunciar el acuerdo con el FMI” (…) “El regreso al endeudamiento con el Fondo asociado con el apellido Kirchner fue una provocación innecesaria alimentada por la impunidad” (…) “Los dólares del FMI vienen a financiar el déficit fiscal al clausurar la vía de asistencia del Tesoro por parte del Banco Central, a empezar a desarmar la bomba de las Lebac y a acelerar el ajuste del gasto público. En definitiva, vino a rescatar del naufragio a la economía macrista, acelerado por la incompetencia del Banco Central en la última corrida cambiaria” (…) “El salvataje al gobierno de Macri tiene un objetivo político notorio, con Estados Unidos como principal impulsor. Esto queda en evidencia por el monto excepcional involucrado en relación a la cuota que le corresponde a la Argentina (1100 por ciento)” (…) “Esos dólares tienen la misión de evitar el derrumbe de la economía macrista y de ofrecer a la Alianza Cambiemos una chance de llegar con algo de aspiraciones a las elecciones presidenciales del año próximo. Antes y ahora, los Estados Unidos controlan al Fondo Monetario y la caída de Macri sería un golpe duro al ciclo de restauración conservadora en la región que irrumpió con el objetivo de enterrar las experiencias del populismo del siglo XXI” (…) “El Observatorio de la Deuda Externa de la UMET estimó vencimientos de deuda del Tesoro Nacional en moneda extranjera por 16.842 millones de dólares en 2018. Si se incluyen los vencimientos de Letes (15.068 millones), la suma total asciende a 31.910 millones. Con los pagos realizados a mayo, el saldo de este año alcanza a 20.200 millones. Para el 2019, esos compromisos totalizan unos 22.000 millones de dólares. Como se mencionó al comienzo, esta cuenta suma 42.200 millones de dólares en lo que resta del gobierno de Macri. El Fondo sólo entregará en forma inmediata 15 mil millones de dólares y, según señaló Dujovne, el resto quedará en estado “precautorio”, sin ánimo de ser prestado por el Fondo en las actuales condiciones, y sólo lo haría luego de verificar el cumplimiento del ajuste en los próximos meses” (…) “Para poder cubrir el faltante de dólares resulta indispensable la apertura del mercado de capitales internacional para las colocaciones de bonos públicos, como también de deuda corporativa” (…) “Sin consulta ni debate previo con fuerzas políticas de la oposición, el gobierno de Macri suscribió un acuerdo con el FMI que se proyecta hasta la mitad del próximo gobierno. El salvavidas financiero para segurar los pagos de la deuda es entonces una celda para otra gestión que pretenda realizar un programa diferente. Si quiere modificar la política económica se enfrentará con el dilema de cancelar todo ese pasivo, cosa que le será imposible, o continuar con la auditoría trimestral del Fondo. De ese modo, el préstamo del FMI actúa como garantía de que no se modificará el actual esquema económico. Será una pesada herencia que dejará la economía macrista”.

Como frutilla del postre, nada mejor que decir que hoy, lunes 11 de junio, el dólar cerró a 26,30$.