El alumno de Robinson. LA VAINA ES AHORA, NO EL 21 DE MAYO.

(Leonardo Guilarte Lamuño)

No coincido con el candidato Nicolás Maduro Moros, cuando dice que después del 20 de mayo, día de la elección presidencial, se hará la “revolución dentro de la revolución”. Coincidimos en un montón de cuestiones, pero en esta no estamos ni cerca.
Para mí la vaina es ya. Porque la revolución dentro de la revolución no puede ser un programa social, un operativo, un plan trimestral o una promesa electoral. La revolución dentro de la revolución debe ser una forma de vida, un pensamiento aplicado, una conducta diaria.
Poner en el futuro lo que debió ser una línea de acción permanente desde el 2 de febrero de 1999, es permitir que los corruptos continúen robando, que los incompetentes y mediocres sigan en sus cargos, que lxs señorxs feudales permanezcan al frente de instituciones del Estado, que los organismos una y otra vez pidan una fotocopia de la Cédula de Identidad o del RIF, cuando esos son documentos que entrega el Estado; es darle continuidad al despelote administrativo y operativo, a la falta de transformación de los procedimientos; al abuso de poder; a la discriminación que practican varios medios públicos en contra de venezolanas y venezolanos que piensan diferente a quienes están al frente de esos medios, que además han sido convertidos en meras agencias propagandísticas. Es dejar que el incendio continúe, con la esperanza de que el 21 de mayo llegará el camión de los bomberos. Y ve tú a saber si llega con las mangueras, o con el agua, porque si la cosa sigue como va, el camión ni siquiera saldrá de la estación por falta de algún repuesto.
Este Bloqueo que vivimos, esta Guerra Económica, nos afecta más de la cuenta debido a las fallas internas. Que no hayan repuestos, es una situación que tiene que ver más con la falta de planificación estratégica, la corrupción y la incompetencia, que con el Bloqueo.
El 21 de mayo queda lejos, y mucho más lejos para quien padece una enfermedad y no consigue las medicinas o algunos insumos adicionales para su tratamiento. El país no tiene que esperar al 21 de mayo. El pueblo reclama, exige y necesita, que la revolución dentro de la revolución se haga ahora; no acepta que el accionar revolucionario se posponga para el lunes después de las elecciones, porque la vida de la República no es un asunto electoral sino fáctico inmediato, permanente.
Que los medios públicos sean realmente públicos, es decir, útiles al país en vez de ser un juguete de quienes los manejan. Que todo el sistema de salud funcione al 100%, es decir que ningún ente del Estado tenga que contratar una póliza de salud, que ninguna persona tenga que adquirir una póliza de salud. Que se pueda transitar por calles y avenidas con total seguridad. Que se sancione a lxs empresas que practican la especulación. Que el sistema CLAP funcione bien, que llegue a todxs y que la caja llegue completa. Que se detenga la inflación. Que la relación de sueldos y salarios con los gastos, sea equilibrada y no un generador de angustias. Que los pueblos y ciudades cuenten con un aceptable servicio de recolección de desechos. Que CANTV y Movilnet cumplan bien con sus responsabilidades. Que se abra una investigación al Metro de Caracas, para averiguar a dónde fueron a parar los recursos que se le han entregado durante 20 años; porque sabemos que no se convirtieron en estaciones de la Línea 5 o del Sistema Guarenas – Guatire. Que se abra una investigación similar al sistema ferroviario. Que se activen Consejos de Trabajadores en todos los entes de la administración pública. Que se practique la democracia participativa y protagónica en los cinco poderes del Estado. Que se metan presos a los terroristas que causaron las muertes y destrozos de años anteriores, y que también están causando muertes al limitar los accesos a las medicinas y los alimentos. Que la discusión del presupuesto anual de cada ente del Estado sea colectiva y pública. Que el BCV no siga violando el derecho humano a la información, ocultando las cifras de inflación. Que tengamos un vivir mejor y que podamos vivir viviendo, no es algo que deba esperar hasta el 21 de mayo. Y no hablo sólo por mí, ya que las decenas de miles de personas que se trasladan en el Metro de Caracas piensan igual. Quieren que la transformación se haga ya, no después de las elecciones, porque les suena a promesa que no se va a cumplir.Cada vagón de ese sistema de transporte está convertido en un espacio de terapia de grupo, y la inmensa mayoría coincide en que el mañana está muy lejos, y esto es básicamente, porque la realidad les jode la vida hoy, no es que se las va a joder a partir del 21 de mayo. Para el pueblo no hay mañana sino un presente incómodo, desagradable, angustiante, inseguro, desesperanzador, incierto. Esto no se resuelve con propaganda sino con acciones. Hace falta que el presidente – candidato concientice que cuenta con nosotros y que para nosotros el mañana siempre es hoy.