El 19 hubo una cadena mundial de Tv para proyectar en vivo la caída de Maduro.

(José Sant Roz)

Primero enviaron a Venezuela más de siete mil periodistas con sus poderosas cámaras para transmitir el 19 de abril, en vivo la caída del gobierno del Presidente Nicolás Maduro. Todos los importantes hoteles de Caracas estaban a reventar. Había que buscar la mejor toma para enviarla urgentemente a toda América Latina, EE UU, Europa, Asia, África, Oceanía. La mayoría de estos periodistas tiene conexión directa con satélites de las poderosas transnacionales de los medios para enviar en tiempo real todo lo que se iba a desencadenarse aquella tarde del día 19 de abril. En todos ellos había una euforia demencial, y todos parecidos a aquel Otto Neustald, de CNN, que aquel 11 de abril de 2001, cuando se suponía que mataría a Chávez, se apersonó en Miraflores para dar el macabro tubazo. Todo repitiéndose casi de manera idéntica el mismo guión. Un guión que por más que lo repiten en todos los lugares donde quieren destruir pueblos y gobiernos, lo utilizan estos medios con el mayor descaro del mundo.

Para la marcha del 11 de abril de 2002, todos los medios del mundo se vinieron a Caracas para mostrar en vivo cómo se tumba un gobierno. Y lo tumbaron en vivo, y la Hillary de turno debió haber dicho como cuando mataron a Kadafi: “Fuimos, lo vimos y lo hicimos”.

El panorama se presentó, insistimos, de manera idéntica este pasado 19 de abril. A las 8 de la noche me di a la tarea de revisar los más importantes canales del mundo y algunos portales, y todos estaban en cadena transmitiendo los hechos de Venezuela: TVE (España), Antena 3 (España), CNN en español y CNN internacional, la cadena Fox, BBC de Londres, la hitleriana Deutsche Welle (DW), el canal italiano RAI, el canal argentino TN, el canal chileno 24 Horas Central y el CNN chileno, todos con pavorosas imágenes en las que en ningún momento mostraban la marcha de los chavistas. Y todos en un guión perfecto anunciaban: “Van ya dos muertos”, con enormes titulares. Unos comentaristas del canal argentino TN en estado de enervación frenética gritaban: “Así asesina Maduro, pero atención, atención, la lucha continuará mañana, volverán a marchar mañana y se esperan terribles resultados en esta lucha”. Hay que ver la mente que debe tener un hombre para soportar y analizar esta avalancha espantosa de mentiras. Digo un hombre medianamente normal, imagínense ustedes lo que le puede pasar a un opositor que vea estas gestas de resistencia y lucha contra una “dictadura”, que son catalogadas de “heroicas”, “legendarias”, “sublimes”. Esos pobres escuálidos que sufran estas imágenes tienen que terminar como macacos echando baba por la boca, como los famosos perros de Pavlov, y cada vez más decididos a dar la vida, a matar, a alegrarse por los asesinatos a chavistas y desear con locura quemar a toda Venezuela “con tal de salvarla de garra de los tiranos”.

Ese es el cuadro de la guerra que enfrentamos, y cada vez más imbéciles se anotan en el show para inmortalizarse en una foto que corra por el mundo. Un energúmeno eufórico, se quitó la ropa y se puso a leer un libro en medio de los gases lacrimógenos y al frente de una tanqueta de la policía. Con su enjuto culo se montó en la tanqueta y comenzó a hacer piruetas de sufrimientos, y las miles de cámaras no dejaban de hacerles tomas. Qué arrecho y que dignidad la de este tipo, dijo María Corina Machado en su twitter. Gaby Arellano se hizo un selfie llorando y bajo la lluvia. Capriles se hizo el suyo moqueando y sentado en una acera, después de “una lucha cuerpo a cuerpo con los cuerpos represivos”. Todos los sifrinos hicieron su catatónico teatro para la “historia”, aspirando, cada uno, a que The Washington Post o The New York Time o el Time, los captasen con sus cámaras, los pusiesen en sus titulares, para luego con ese fabuloso currículo salir a pedir asilo en Nueva York o en Miami.

!Qué tiempo de horribles pajudos, Dios mío!