DIAS DUROS Y VICTORIA: MANDELA Y EL CNA ACCEDEN AL PODER. (II)

(Roque Ramírez Cueva.
Mandela en el IV capítulo es un condenado a cárcel permanente, si lo liberaban era sólo para volver a capturarlo e iniciarle un juicio, él último sería el de más larga condena, tanto que en la página final de este capítulo, la voz narradora del comic, una joven guía de turismo, se pregunta, ¿Volverán a ver Mandela y sus compañeros el mundo exterior alguna vez? (p.96). Esta respuesta la descifra todo lector en Nelson Mandela, El Comic Autorizado, Capítulo V “El Prisionero”. Como se adelantó, Mandela ha sido detenido, aislado y condenado a cadena perpetua; en la prisión “comían mazorcas y nabos hervidos, bebían levadura”. En la celda minúscula se arropaba con una estera de cáñamo, ahí reflexionaba “Soy el dueño de mi destino. Soy el capitán de mi alma”, versos tomados del poema “Invictus” de W.E. Herley (p.98). Fuera de la celda eran llevados a desmenuzar piedras en una canterade la isla.
Dentro de la prisión, 1965, se creó un estructura de liderazgo entre miembros del CNA. Se formaron comités en la sección general para tratar de disciplina, de educación y de los estudios de los miembros del ejecutivo y de los demás presos políticos, y los diversos asuntos de comunicación. Precisamente una instancia importante, en medio del aislamiento del penal, fue formar un comité que establezca nexos entre los miembros del Alto Ejecutivo del CNA. La siguiente medida fue organizar una huelga de hambre, cuyo efecto fue obtener condiciones carcelarias menos duras. Recibieron apoyo internacional, de parlamentarios ingleses. Y bueno, el estado dominante no ceja en sus represalias, al año siguiente detienen a su esposa, la torturan y aíslan por 17 meses. Así, los años de la década de 1960 fueron duros para el pueblo sudafricano y el CNA, sus líderes estaban en prisión y los sindicatos se debilitaron.
La prisión de la Robben Island, Mandela la convirtió en una especie de Universidad por el constante estudio académico y la enseñanza informal a todos los miembros anti apartheid, el propósito era no perder oportunidad de auto educarse aplicando métodos formales e informales. De esa manera, todos los presos políticos, desde el más humilde hasta el ejecutivo del CNA, abandonan la isla con dominio de una lectura y escritura de calidad (p. 111). Entre otros estudiaron la historia de la lucha contra el apartheid, la lucha del pueblo indio y su líder Ghandi, política económica, tampoco eludieron el marxismo. Por encargo del CNA, Mandela escribe, publica sus memorias en la cárcel, sustentadas en la lucha del movimiento anti apartheid conducido por el CNA y su líder innegable. Una larga y persistente resistencia con nuevos actores,la Organización de Estudiantes Sudafricanos (Saso). La misma que mantuvo activo el movimiento popular; así, el 16 de junio de 1976, los escolares de Soweto protestaban masivamente contra el tipo de educación marginal, aldeana, con fines agrícolas y de sumisión bajo una moral cristiana que el régimen de africanersle reservaba a ellos. Hablamos de la educación Bantu, ya mencionada en la juventud de Mandela.
En esta lucha participaban varias organizaciones, miles de personas, unos bajo los principios de resistencia pacífica defendidos en el fondo por Mandela, y preso éste, otros tomaron la posta en la conducción del brazo bélico. En 1980, MK lanza una ofensiva saboteando los almacenes de petróleo en las refinerías. Mientras la opinión mundial presionaba al régimen de la “supremacía” blanca, exigiendo la libertad de Mandela. En la cárcel, aparte de lo referido, Mandela tiene que afrontar la desconfianza de algunos miembros del CNA que no ven con buenos ojos el hecho que Nelson este siendo visitado por personalidades extranjeras y por autoridades del gobierno que no se deciden a una negociación oficial, sino que dialogan con Mandela sin comprometerse a acuerdos definidos.
Mandela está atento a los flujos del movimiento contra el apartheid, pero le preocupan sobre todo los períodos de reflujo, la inmovilización de masas, mientras el régimen de los africaners no da descanso en su asedio, persecución y represión contra el pueblo sudafricano. En ese tira y afloja de la confrontación que nos presenta el comic, se ve que la actitud de Mandela y demás protagonistas es indeclinable, indesmayable a sus ideales de conseguir la libertad del pueblo. Y de otro lado, el lector-observador percibe a los antagonistas, africaners, encumbrados en un poder que lo sienten afectado, amenazadopor un pueblo que podría desaparecerlos si se lo propusieran. De allí que el encarcelado Mandela represente para ellos una válvula que no sólo contiene una insurrección generalizada sino que le propone a todas las castas y etnias una convivencia con igualdad de oportunidades y derechos ciudadanos para todos. Por tanto, lo consideran un ente de diálogo cuando sea necesario, por ahora se aferran al statuo quo que da el control del poder.
Entonces, no sorprenderá, hasta aquí, que el nombre del Capítulo VI, lleve el nombre de “El Negociador”. El régimen no daba más con su política de segregación, el reclamo internacional por la supresión de tales políticas y la demanda de libertad de Mandela, lo aislaba en un mundo que enarbolaba la defensa de los derechos humanos. En marzo de 1982, los mandos del alto ejecutivo del CNA, en condición de presos, abandonan después de casi 20 años la prisión en la isla, y llevados a un cárcel urbana donde les ofrecen comodidades, en particular a Mandela que es llevado a una cárcel dorada donde tendrá asistente propio, y habitaciones sin reja. Lo cual no significa que los africaners estén resignados, por el contrario, el gobierno atacó al CNA, en todos los países donde tenía una sede el ejecutivo, en esa acción de represalia eliminaron a 19 con metralla, cartas bombas, carros bomba.
En 1982, la política segregacionista –atrás adelantamos- del régimen de los africaners es difícil de sostener, por lo cual dispone reformas a la Constitución con el fin de aislar y neutralizar las luchas del CNA. Sin embargo, este ejecutivo hizo caso omiso y continuó con la lucha emprendida. Mediante diversas organizaciones preparan condiciones para mantener activa su labor de resistencia dando dinamismo a las movilizaciones sociales dentro del principio y labor del frente único. En ese contexto, la lucha de las mujeres del pueblo y las esposas de los líderes del CNA, fue un elemento crucial, porque en momentos que los luchadores varones eran reprimidos, perseguidos y hechos prisioneros; ellas se pusieron al frente de toda manifestación anti apartheid, huelga, movilización o protesta.
En 1985, les ofrecieron una libertad condicionada a que el CNA y todo miembro anti apartheid abandone la violencia (incluía huelgas, y todo acto de desobediencia civil) como arma política (p. 129). Mandela eligió seguir prisionero antes que darle concesiones al estado de los africaners en contra del pueblo sudafricano. Sin embargo, los efectos de su larga lucha y resistencia empiezan a darse, después de largo tiempo empezó a ser visitado por personalidades extranjeras de tendencia democrática. Los políticos extranjeros que se entrevistaron con él querían conocer las razones de su peculiar lucha, empezaron con tácticas de resistencia pacífica influenciados por la experiencia de Ghandi, y se involucraron en actos bélicos.
De allí que la interrogante obligada que se les planteaba era, ¿Por qué se obligan a transitar la lucha armada? La respuesta de Mandela es elocuente y certera: el régimen de los africaners golpeaba cada vez más duro e intenso en respuesta a los actos pacíficos del CNA y el pueblo de Sudáfrica. Así, el régimen del apartheid eliminó a decenas de líderes del CNA, y cientos de sudafricanos usando rifles, cartas bomba, coches bomba. A pesar de tal represión, la ofensiva y resistencia del CNA se fortalece, y las movilizaciones exigiendo la libertad de Mandela se incrementan ymasifican.
En 1986, considerando que la estrategia de resistencia armada podía prolongarse por un largo período, el CNA decidió negociar a iniciativa de Mandela. Los afrikáners se negaban a compartir el poder menos a transferirlo. La lucha de Mandela siempre obtuvo un objetivo central: una Sudáfrica unida (afrikáners invasores y sudafricanos), elecciones libres donde el CNA pueda competir, una persona un voto, libertad política en suma. Para ese fin de año, Mandela era considerado un negociadordel CNA, a quien se le permitía salir de prisión, reunirse en cena navideña con el Ejecutivo CNA. Habían conseguido que EE.UU. imponga sanciones al gobierno blanco de Sudáfrica. Este abolió la ley de pases, podía transitar con menos restricciones. En mayo de 1989, Mandela inicia un diálogo oficial con los afrikáners del gobierno.
En tanto, la presión internacional aumenta, una trasmisión de la BBC de Londres convocó a 72 mil personas, para celebrar el cumpleaños de Mandela en el estadio de Wembley (Inglaterra) y 200 millones lo vieron por televisión.Después de eso, Mandela tuvo una crisis y fue llevado a un hospital para curar su tuberculosis y drenar el agua de sus pulmones. En el nosocomio lo visitan el primer ministro afrikáner Coetsee, el punto difícil era que el gobierno de los blancos no estaba dispuesto ni listo para compartir su poder con los negros (p.141); aparte que, en aras de la solidaridad de clase, el CNAno aceptaba desentenderse de sus vínculos con el Partido Comunista, habían luchado juntos por decena de años como para permitirse una traición.
Ese 1989, fue declaradopor el CNA, “El año de la acción masiva por el poder del pueblo”. Los pobladores y sindicatosse movilizaban con mayor intensidad; los de Umkhontoaumentan sus accionesbélicas contra la infraestructura del Estado. Por su lado, Mandela y el CNA presionaban para obtener más sanciones contra el gobierno y evitar derramamiento de sangre. En julio el presidente Botha se entrevistó con Mandela, éste pidió la liberación de los líderes y militantes presos de su movimiento, pero le fue negado. En setiembre, Botha dimite como presidente y le sucedió F.K. De Klerk.
De Klerk, informado que el CNA está listo y dispuesto a negociar. A pesar de aislamientos e incomunicaciones estuvieron predispuestos y listos a negociar. El nuevo gobierno de los africaners anunció su voluntad de dialogar con grupos pacíficos, y muestra de ello empezó a abolir toda restricción de tinte apartheid, a desmantelar el sistema nacional de seguridad. Mandela exige la liberación de diez miembros del CNA, y le conceden petición. Después de 75 años de lucha tenaz y heroica, se empezó a ver algo de luz al final del túnel de marginación y explotación.
En Febrero 2 de 1990, el presidente, De Klerk, informa al parlamento africaner que su gobierno levantará la prohibición a partidos políticos y la decisión de liberar a Mandela. Al cual, la voz narradora de este comic, le contabiliza diez mil días pasados en la cárcel. El CNA y el pueblo sudafricano, liderados por Mandela, empezaban a ganar las primeras batallas sin abandonar ni cejar en su lucha durante 75 años.
El capítulo VII, tiene un subtítulo muy obvio FUTURO PRESIDENTE. Para ello el 11 de febrero de 1990 obtuvo su libertad. El pueblo sudafricano, el mundo progresistay demócrata, aclamó su regreso a la libertad, la más sacrificada que pudo conquistar hombre alguno, un líder, quien jamás declinó ni abandonó las mismas aspiraciones de su pueblo, porque de la extensa lectura de este comic se entiende que los planes, deseos y propósitos de Mandela se plantearon, se idearon, se concibieron colectivamente, a partir de aspiraciones que anhelaba, que reclamaba, que se obligaba a lograr el pueblo sudafricano, nunca fueron sueños personalistas. Las conversaciones con el gobierno, ya libre Mandela, se apuraron y agilizaron, más no fue fácil dar fin al conflicto. El pueblo sudafricano y los africaner blancos se enfrascaban en combates violentos, sobre todo de parte de las fuerzas del estado.
Mandela percibe que las acciones del brazo armado ya cumplieron su fin, debilitar y desprestigiar al régimen, era hora de abandonarlas y reiniciar las tareas del protocolo y presión política interna y externa. Se dedicó a estas labores y a buscar convencer a los partidarios del CNA para abandonar la violencia. Demoró y fue difícil conseguirlo porque el gobierno persistía en reprimir con ferocidad cuanta huelga o paro se realizaba. Su libertad personal no apaciguaba los ánimos en el pueblo sudafricano, más bien los soliviantaba con justa razón, por la respuesta represiva del estado. No descansó, trabajó duro, viajó al exterior y al interior de su país, se entrevistó con cientos de personalidades y miles de trabajadores con ese propósito. Finalmente, el 20 de diciembre de 1991, se inician las negociaciones con el nombre protocolar de “Convención para el cambio democrático en Sudáfrica”.
Con boicots de uno y otro lado, con más muertos y movilizaciones activas durante un año más, 1992, tales conversaciones hicieron factible que el 3 de junio de 1993 se acordó entre ambas partes a convocar a elecciones, donde los representantes del CNA y pueblo negro sudafricano podrían competir con los candidatos blancos de los boer. En diciembre de ese año obtuvo el Premio Nobel de la Paz. El 27 de abril de 1994 se realizan las elecciones, siendo elegido primer presidente nacido del pueblo sudafricano, Nelson Mandela. El capítulo VIII del libro comentado, Mandela el comic autorizado, obvio, se titula Señor Presidente.
Es cierto, casi nadie estará de acuerdo en que después de una larga y sacrificada lucha, Mandela tendría que construir una nación cuyo paso primero tendría que ser la reconciliación entre negros y blancos, pero no cedió y así lo hizo. Luego se dedicó a diseñar un programa de reconstrucción que atienda las urgentes necesidades sociales –que eran bastantes- del pueblo sudafricano. El héroe de Sudáfrica incluso en ese primer cargo, jamás abandonó su natural modestia y no se cautivó por las cosas y aspectos mundanos, en los jardines de los edificios presidencialesacostumbraba a desayunar mazorcas secas con judías, el alimento de la cárcel donde les estuvo prohibido el pan.
Concluyendo, Nelson Mandela es un personaje único que, aparte de luchar por sus sueños y metas, le concedió -como nadie- a la política el don de sus propósitos: servir a los demás. Culminó sus días siendo agradecido y solidariocon aquellos amigos de ideales, quienes le concedieron constante apoyo en su lucha tenaz. La voz en off, nos habla de las gracias y apoyos ofrecidos a los pueblos de Cuba, Libia y a la Organización para la Liberación de Palestina. Mencionamos este agradecimiento particular, de los dados a muchos otros personajes, instituciones y gobiernos, porque los sectores conservadores de los cinco continentes pretendían enrostrarlesu nexo y apoyo a Kadafi, Arafat y Fidel Castro.