Dependencia Financiera .

(Horacio Rovelli)

La dependencia financiera es requerir de endeudamiento permanente y creciente para poder sobrevivir. Bien esto es algo que pasa con los gobiernos conservadores y reaccionarios que supimos tener y que eclosionaron tajantemente con la crisis de 1890, donde los intereses de la deuda externa (contraída en 1824 por Rivadavia con la Baring Brothers más la tomada con bancos extranjeros para financiar la guerra de la triple infamia) y las crecientes importaciones, superaron ampliamente las ventas de carne, cuero, lana y trigo provocando el primer default de nuestra historia.

La crisis terrible, penosa, pero dio lugar, revolución del Parque mediante, al voto secreto y obligatorio con lo que se alcanzó el primer gobierno nacional y popular en 1916 cuando asumió como Presidente de la República, Don Hipólito Yrigoyen, gobierno que mejoró en general la situación de los sectores populares, controló el comercio exterior (En 1918, por primera vez, el Estado intervino como vendedor único de la cosecha de cereales en el exterior, siendo la Argentina quien fijaba los precios de venta), creo un frigorífico estatal, e impulsó la industria para producir aquellos productos que antes eran importados, pero fundamentalmente redujo la deuda externa.

Se produce la crisis mundial de 1930 y los sectores más reaccionarios y conservadores quisieron asegurar sus ganancias y que se ajuste (reduzca) el consumo popular y el gasto público para tener más saldos exportables y menos importaciones, por lo que derrocaron a Yrigoyen y junto con el fascista de José Félix Uriburu asumen una pléyade de estancieros y abogados de empresas petroleras.

Uriburu declaró el Estado de Sitio, aplicó la ley marcial, cerró el Congreso, intervino las provincias, disolvió los sindicatos, aplicó la censura, y trató de armar un gobierno corporativo con la SRA y la UIA, las FFAA y la Iglesia, y aplicó un plan de subordinación al capitalismo inglés que se instituye con su sucesor, el Gral. Agustín P. Justo, en el vergonzante Pacto Roca-Runciman, donde con tal de asegurar las ventas de carne y grano a Inglaterra se aceptó venderlo a la mitad del precio.

El senador Lisandro De la Torre denunció por fraude y evasión impositiva a los frigoríficos Anglo, Armour y Swift. Aportó pruebas que comprometían directamente a dos ministros de Justo: Federico Pinedo, de Economía, y Luis Dahau, de Hacienda, en las que se establecía claramente el trato preferencial que recibían estas empresas que prácticamente no pagaban impuestos y a las que nunca se las inspeccionaba, mientras que los pequeños y medianos frigoríficos nacionales eran abrumados por continuas visitas de inspectores impositivos.

La característica de ese gobierno conservador fueron la feroz represión contra el pueblo cualquiera sea su manifestación y los negociados de todo tipo, por ejemplo con la Compañía Argentina de Electricidad CADE, Federico Pinedo le dice al bloque de la Concordancia: “”Hay que arreglar el problema porque el gobierno necesita de CADE para arreglar sus problemas financieros. En estos días nos han prestado siete millones de pesos, y no es posible que el gobierno, que no ha podido colocar un empréstito, pueda ponerse a joder con una empresa que tanto le sirve“.

El golpe del 4 de junio de 1943 puso fin a semejante atropello y finalizó en un nuevo gobierno nacional y popular el de Juan D. Perón, quién no solo distribuyó mejor el ingreso, creo el IAPI para sostener el precio de los productores, se crearon Gas del Estado, Centrales Eléctricas, Agua y Energía Eléctrica, reemplazando la energía termoeléctrica por la hidráulica, para ello se construyeron diques como el Escaba en Tucumán, el Nihuil en Mendoza, Los Quiroga en Santiago del Estero y seis diques con usinas en Córdoba, seis en Catamarca, cuatro en Río Negro y tres en Mendoza, usinas térmicas en Mar del Plata, Mendoza, Río Negro y Tucumán. Se nacionalizaron los FFCC y los teléfonos, y disminuyó fuertemente el endeudamiento externo, lo que le permitió el 9 de julio de 1950 Declarar la Independencia Económica.

Otra vez el golpe militar y otra vez los conservadores administrando un gobierno para ellos con el negociado de la deuda con los bancos extranjeros, pese a todo el modelo de sustitución de importaciones y de defensa del consumo interno sobrevivió, pero en 1976 con la dictadura de Videla y con Martínez de Hoz en la poltrona de economía se basan en el endeudamiento externo para hipotecar el país y fugar capitales al exterior.

La relación de subordinación y socio menor de los sectores dominantes con el capital financiero internacional provocó una deuda externa que superaba ampliamente nuestro PIB, y el instrumento fue el mismo, retraso cambiario (tablita cambiaria de M de Hoz, plan austral de Sourouille y plan de Convertibilidad de Cavallo), y altas tasas de interés, para que se compraran moneda nacional, ganaran fortuna y luego, cuando veían que el efecto terminaba, se pasaban en bandadas a dólar y fugaron los capitales.

¿Quién paga esa diferencia abismal?: Nuestro futuro, dado que el endeudamiento hará que más temprano que tarde, cuando ni siquiera se puedan pagar los intereses de la deuda, los acreedores, entonces, nos exigirán a cambio los activos públicos más preciados, como fueron las privatizaciones de YPF, FFCC, Aerolíneas Argentinas, SOMISA, SEGBA, ENTEL, el sistema previsional, etc.

El negocio explica la asociación con los bancos extranjeros que operan en el país, que son los que designaron a los ministros del área (Prat Gay y Luis Caputo son ex JP Morgan, Dujovne ha sido jefe de economía del Banco Galicia, y Francisco Cabrera, Ministro de Producción de Macri, fue Gerente General de Máxima AFJP del Banco HSBC) y a los principales funcionarios de las finanzas, como es el caso de la influencia directa en esos nombramientos de los bancos Francés, Santander Río, Galicia, Citigroup, HSBC, JP Morgan y el Crédit Suisse que son los mismos banco que en junio del año 2001 aportaron casi la totalidad de los bonos involucrados en el canje de De la Rúa – Cavallo, de los cuales la mayoría ya estaban dentro de sus carteras o de entidades vinculadas como las AFJP, y que derrapó con las aciagas jornadas del 19 y 20 de diciembre y significó el procesamiento al por ese entonces Secretario de Política Económica, Federico Sturzenegger, y hoy presidente del BCRA de Macri.

Como ese excepcional puntero derecho de Botafógo y del seleccionado brasileño del 50 y del 60. Garrincha, siempre hacía la misma jugada y le salía bien. Bien sin la misma calidad, repiten el negocio por la combinación de atraso cambiario y altas tasas de interés, que hacen que, por ejemplo, quienes el 8 de marzo de 2016 ingresaran dólares al país, lo cambiaron por pesos y lo pusieron en letras del BCRA (LEBAC) que pagaban una tasa de interés anual del 38% para el corto plazo y era menor a posteriori, pero fueron varias veces que pagaron tasas del 38% anual (Comunicado N° 50.714 del BCRA del 08/03/2016), y el dólar valía (tipo de cambio vendedor minorista) $ 15,64, cuando un año más tarde vale $ 15,71, quiere decir que ganaron una tasa en dólares en torno al 35% anual, y en el mundo desarrollado la tasa es de 1 o 2% anual.

En un marco de endeudamiento externo descontrolado, dado que según la ley de Presupuesto del año 2017 las amortizaciones de deuda para este año suman $1.042.500 Millones de Pesos, equivalentes a U$s 58.200 Millones de Dólares al tipo de cambio previsto de $ 17, 92 promedio.

La totalidad de estos vencimientos se cancelan con nuevas deudas (deuda nueva por deuda vieja) y refinanciaciones intra sector público, tomando deuda adicional (ampliando el endeudamiento público nacional) por U$s 38.200 millones de dólares, con lo que se van a colocar en este año un total deuda por $ 1.727.200 millones de pesos, equivalente a U$s 96.400 millones de dólares.

A su vez la ley de Presupuesto 2017 dice que en este año 2017 se pagan intereses por $247.600 Millones de pesos a un dólar promedio de $ 17.92 significa unos U$s 13.800 millones de dólares.

En ese marco, con el dólar atrasado y las libertades que tienen para importar autos de Brasil, muebles de Vietnam, artículos electrónicos de China y Corea del Sur, naranja de Israel, frutilla de Polonia, etc. etc., es más que probable que incluso el déficit comercial sea mayor que el previsto en el Presupuesto 2017.

Entonces la dependencia financiera es cada vez mayor y más rápida la conversión de dólar a pesos y luego la corrida cambiaria, hoy Macri depende de los bancos, si estos creen que el tipo de cambio no se mantiene (y no se mantiene porque incurrimos en deuda a la que se le deben destinar más pagos por interés, y mayor es el déficit comercial) se pasan a dólares y provocan una corrida cambiaria terminal, como lo hicieron en diciembre de 2001

No es fácil la situación financiera, al último día hábil de febrero el BCRA cerró con Pases ( de 7 a 30 días) por $ 135.059 millones y con LEBAC (letras del BCRA que tienen un plazo de 35 a 365 días, pero el grueso es a 35 días) por un total de $ 620.220 millones, esto es, los títulos y acreencias que tienen los bancos contra el BCRA suman $ 755.279 millones al tipo de cambio oficial es de U$s 47.800 millones (Si dólares 47.800 millones) y lo peor que la mayor parte es en torno a los 35 días y con los mismos bancos que financiaron el canje del 4 de junio de 2001 de Cavallo (Citigroup, HSBC, JP Morgan, Crédit Suisse, Francés, Santander Río, Galicia) los que tienen en su cartera dichos títulos.

Pero paralelamente el fin de este gobierno conservador pero más inepto que todos los otros juntos, se da en la calle cuando la gente hastiada de mentiras y sin futuro sale a protestar y se plasmará en las elecciones donde si prima la justicia y la consciencia, pondrá fin a esta aventura del hijo de Franco Macri y los empleados (CEOS) de la finanzas locales.